Capitulo II
La cueva no era la gran cosa, pero lo que importaba era que estaba seca y estaba desocupada de algún otro animal que era lo preferible, sin embargo a Spyro le preocupaba, o mas bien le ponía nervioso dormir con Cynder a su lado, ¿era por simple hecho de sus emociones o había algo mas entre todo esto?, por otro lado a Cynder lo único que le preocupaba era que la cueva fuese inestable a los sonidos fuertes.
"pero que pasa contigo" se decía Spyro "no es la primera vez que estas con ella ¿Por qué actúas ahora así?". Mientras el discutía consigo mismo, Cynder preparaba un lugar cómodo para dormir.
Cayendo la noche, Cynder fue la primera en ir a dormir, mientras tanto, Spyro vigilaba la entrada un rato, ver las estrellas era algo que lo tranquilizaba, pero en el fondo Spyro entendía que lo hacia para distraer sus pensamientos de cualquier otra cosa como un escudo, para esconder lo que creía, era un tabú, ¿Cynder, su pareja? ¿La dragona que casi lo mata en varias ocasiones? ¿Aquella que lo traicionó para traer al maestro oscuro de vuelta?, aunque la había perdonado por todo eso, ella lo veía mas que solo como un amigo de aventura, si el intentaba algo con ella corría el riesgo de que un día amanecería con la garganta degollada, o sin corazón, o peor, sin lo que lo denotaba como macho.
Pasadas unas horas, el agotamiento y el sueño se hacia presente en el y se dirigió adentro de la cueva donde Cynder ya dormía plácidamente, suspiró y se echó a su lado con algo de nervios, cuando ya estaba acomodado, Cynder inconscientemente volvió a recargarse en su hombro volviendo a sonrojarle, volviendo a recargar su cabeza en ella, Cynder por su parte, mientras dormía, al sentir el calor de Spyro, se acurrucó en el, Spyro sonrió y poco después se quedó dormido.
Por la mañana siguiente se habían ido para continuar su camino hacia el este esperando encontrar alguna señal de vida, un pueblo, una aldea o alguien que les dijera por donde ir.
Volaron hasta la hora del medio día sin divisar nada en el horizonte, sus alas se comenzaban a cansar y la desesperación los abarcaba al no encontrar a nadie más, descendiendo al suelo a descansar al lado de un lago en el que caía una gran cascada, el único sonido que se escuchaba provenía del agua, lo cual era un poco preocupante, - Cynder, ¿no crees que esta demasiado tranquilo aquí? – Le preguntó Spyro
- siempre esta demasiado tranquilo… puedes quedarte a vigilar – le respondió entrando al lago – o puedes venir aquí conmigo – se sumergió hasta el cuello en el agua y cerró los ojos, Spyro la contemplaba perdidamente, sus escamas negras, suaves y tersas, sus ojos esmeraldas que contrastaban con aquellas curiosas marcas blancas en su piel, su figura delgada y alargada que comenzaba a obtener al crecer, el color rojo de su pecho y de su vientre así como el de sus alas, las cuchillas que tenia por espolones y la de su cola junto con el juego de collar y brazaletes que tenia solo aumentaban aquella hermosura en ella, para él era una mescla perfecta entre lo salvaje y la belleza, mientras la veía, entró al lago frente a ella, disfrutando de las sensaciones de la corriente del agua y de tenerla cerca, todo iba bien hasta que el contacto de las escamas de ella alrededor de Spyro lo sacaron de sus pensamientos, ¡ella lo estaba abrasado!. Un poco nervioso él también la abrazó – últimamente has estado demasiado nervioso Spyro, ¿todo esta bien? – Spyro no pudo evitar volverse a sonrojar con tan solo pensar en el por que estaba nervioso, ¿debía decirle lo que pasaba y arriesgar su amistad? – Cynder… yo… no se explicarlo… - Cynder lo miró a los ojos, pero cuando Spyro iba a hablar algo en la orilla les llamó la atención, una sombra había corrido de un lado a otro en el bosque - ¿Qué ha sido eso? – Spyro salió primero a ver con la intención de evadir la pregunta de Cynder.
Una vez que ambos salieron del agua se dirigieron a donde habían visto la sombra, - pudo ser algún ciervo… -
- no lo creo Cynder, caminaba en dos patas…
- algún pariente de Hunter tal vez
- lo ignoro, pero puede significar que estamos por el camino correcto
- Spyro mira, aquí hay un camino – Señaló ella retirando algo de follaje, un sendero de tierra algo descuidado que podría llevarlos a alguna aldea cercana, ambos se miraron y sonrieron con esperanza en sus ojos y dispuestos, caminaron por aquel sendero de tierra.
Alejándose de la cascada cuando ya no se oía, el silencio nuevamente reinó.
Spyro esperaba alguna señal de vida lo mas próximo posible, anhelaba poder comer algo cocido y preparado, deseaba poder dormir en alguna cama mullida y no en lugares a la intemperie aunque ya se había acostumbrado, Cynder por su parte quería un momento de descanso y respiro sin preocuparse si tendría que pelear por comida, o si ella seria la comida.
Siguieron caminado mientras el bosque se volvía más espeso y oscuro.
Un sonido seco de una rama partiéndose en dos los alertó, Spyro se puso frente a Cynder intentando protegerla, cuando un arbusto al lado del camino comenzó a zarandearse y moverse, su corazón latía rápido mientras preguntaba – ¿quien esta ahí?- cuando del arbusto saltó sobre Spyro una criatura peluda de orejas largas y cola esponjosa, era solo un conejo silvestre.
- cuidado… puede ser peligroso – dijo Cynder con sarcasmo.
- hehee… perdón… - sonrió Spyro quitándose al conejo de encima.
Mientras hablaban un silbido cruzó entre ellos mientras que una flecha aparecía clavada en un árbol al fondo de ellos dos, Cynder retrocede poniéndose en guardia en dirección por donde vino la flecha mientras que Spyro se cargaba una bola de fuego, cuando una lluvia de flechas les sale del bosque, ambos saltaron hacia atrás evadiendo la ráfaga de las furiosas flechas, mas estas no dejaban de salir de entre los matorrales del bosque haciéndolos retroceder, dos figuras negras encapuchadas montando caballos de armadura igual de negra cargando ballestas de aspecto espectral, apuntándoles, - ¡ya son nuestros! – gritó uno de los jinetes mientras que tomaba carga contra ellos.
al darse cuenta de que eran enemigos que tenían ventaja territorial, Spyro y Cynder trataron de escapar en una retirada pero para cuando dieron media vuelta, algo los había tomado de sus patas traseras y alzado en el aire, habían ambos pisado una maldita trampa de cazadores, dejando a ambos pegados de espalda y de cabeza, suspendidos a dos metros del suelo, los dos jinetes se detuvieron alrededor de ellos, - veamos, que tenemos aquí… - dijo uno de los encapuchados – vaya criaturas mas feas nos encontramos
- fea será la mal nacida que te hizo venir al mundo – espetó Cynder cabreada
- y también parece que hablan, y por demás… - contestó otro mientras golpeaba a Cynder en un costado de su cabeza para callarla, Spyro soltó un gruñido al ver como el infeliz le daba ese golpe brutal, y mientras él lo miraba con ojos de asesino, el encapuchado se dispuso a poner una red de caza bajo ambos dragones después de eso, su compañero les disparó un par de dardos a Spyro y a Cynder, dejándolos inconscientes, y en cuestión de minutos, ambos perdieron la conciencia y cayeron en el vacío.
Spyro al reaccionar, trató de ponerse en pie pero su cuerpo estaba totalmente inmóvil, abrió los ojos con dificultad mientras la intensa luz del día le pegaba de golpe, lo primero que vio fue que estaba metido dentro de una red con un bozal de hierro en puesto que le impediría usar cualquier fuerza elemental, estaba siendo cargado sobre uno de los caballos, un poco mas allá estaban los jinetes que los habían atacado desprevenidos, a su lado a unos centímetros mas se encontraba Cynder aun inconsciente, verla metida en aquella situación, con una severa herida en la cabeza de la cual se apreciaba ya la sangre seca era para el desgarrador, sus entrañas gritaban que tomara una venganza muy sutil ante el daño que le habían hecho a ella.
- con esto de hoy tendremos una buena paga por venderlos como mascotas exóticas – alcanzó a oír a uno de los encapuchados mientras alardeaba con su compañero, esas palabras taladraron sus oídos, iban a ser vendidos casi como esclavos, "ese no puede ser el final de esto" comenzó a decir Spyro "Cynder… no puedo creer que no pude protegerte… lo siento…" cerró sus ojos un momento, mientras esperaba un milagro.
Había pasado unas horas cuando sintió que los caballos se detenían, volvió a abrir los ojos y miró al frente del camino, ahí estorbaba un tronco caído y sobre el, estaba sentado una persona, encapuchada a tal manera que no se alcanzaba a ver su rostro, llevaba un carcaj lleno y un arco en mano, y con este hacia trazos en el suelo aburrido.
- ¡oye tu!, hacerte a un lado – le ordenó uno de los jinetes, el desconocido del tronco solo sonrió
- nadie pasa por mi camino si no paga la cuota, o contesta a una pregunta mía
- ha… y dime, ¿cual es esa pregunta? – le preguntó muy pedante el jinete encapuchado.
- ¿que tiene cuatro patas, cuatro ojos, dos cuernos y que no ira a ningún lado?
- ¿pero que clase de pregunta mas estúpida es esa? – Gruñó el jinete
- supongo querrás la respuesta… - entonces el misterioso aquero se levanta de un salto pasando por encima de ellos tomando un par de flechas y disparándolas certeramente entre los ojos de ambos jinetes asesinándolos al instante, el arquero guardó su arco y tomó una cuerda atando los cadáveres de espaldas a un lado del camino. – son ustedes dos… dijo para si mientras se dirigía a donde habían quedado los caballos cuando la mirada de Spyro y la del misterioso encapuchado se cruzaron. Spyro solo pudo tragar saliva, entonces el arquero tomó una daga de su cinturón y se dirigió a las redes, el atrapado dragón cerró los ojos esperando sentir la daga enterrada en su cuerpo, pero lo único que pudo percibir fue la caída momentánea al suelo al ser cortada la red que lo tenia preso, Spyro con la poca fuerza que tenia se quitó el bozal mientras abría la quijada para recuperar la sensibilidad.
- no me lo agradezcas dragón – dijo el arquero con voz áspera sin mirarlo, su voz gruesa lo hacia oír como alguien que nunca deberías de enfrentar. – gracias… - le respondió Spyro de todas maneras - ¿quien eres? – no es de tu incumbencia – decía el mientras liberaba a Cynder con cuidado, luego la cargó entre sus brazos y la llevó a un lado del sendero – ¡hey, hey, hey! ¿A donde la llevas? – voy a limpiar su herida – aun con su voz cortante – seguramente ustedes dos han estado demasiado tiempo despistados como para no darse cuenta que aquí no hay cristales para que ustedes se regeneren así que si no lo hago le quedara cicatriz. – Spyro estaba boquiabierto.. ¿Quien era ese tipo? ¿Como sabia de dragones? Y ¿Por qué los estaba ayudando?
hey muy buenas a todos sea cual sea su hora en la que lo lean.. en fin amigos les voy a dar un par de avisos ya que algunos me han dico "hey DerektheDestiny por que no has actualizado ultimamente" si lo se bueno es que he estado en tiempos dificiles y la verdad me cuesta trabajo hacer estas cosas... pero en fin inicie este proyecto para hacer un tributo a uno de mis perzonajes favoritos y espero les guste.. en fin con lo que va al dragon emplumado si lo voy a acabar pero estoy un poquito estancado, no se preocupen ya voy a ver como me desatoro pero de que lo hago lo hago. y por ultimo esta la del "mas alla de la luz" bueno les dare malas noticias.. no pienso continuar la histora... al menos en este momento, por que pienso reescribirla por varias desvariantes que le hice sin querer y la verdad las incuerencias me molestan en las historias a quien no? en fin espero les gusten mis historias y por favor les pido dejen sus reviews por que eso es la escencia vital que nos permite mejorar a todos los escritores y nos leemos la proxima vez
