Capitulo III

Al cabo de un rato, el misterioso arquero se había ocultado dentro del bosque junto a los dos dragones, el arquero colocó a Cynder en el suelo boca arriba mientras que sacaba un frasco de su abrigo, lo abrió y comenzó a untar la sustancia que tenia dentro sobre la herida de Cynder, una especia de masa pastosa de color verde y que olía muy peculiar.
Spyro miró atentamente lo que hacia en caso de tener que defenderse de él.

Cynder reaccionó en minutos y se levantó de golpe ocasionando que el arquero y ella se golpearan con sus cabezas y cayeran al suelo, Cynder se sobaba el golpe, el sin embargo se levantó como si nada - Listo...estará bien, solo cuida su herida, puede infectarse... – dijo acomodándola con cuidado junto a Spyro y comienza a alejarse en dirección a los caballos y se monta en uno de ellos dispuesto a marcharse.
Spyro no lograba entenderlo, primero los ayuda y, ¿luego los abandonaba?, aunque prefería tener al sujeto lejos, el si conocía las cosas de ese lugar, pero no estaba dispuesto a pedirle que se quedara con ellos.

Cuando el misterioso arquero se iba, detuvo su caballo en seco, volteó la mirada a Spyro y regresó lentamente con actitud seria – pensándolo bien... creo que debería cuidar de la dragona, no vaya a ser que la lastimes... – aquella frase hiso que se le subiera la sangre a la cabeza al dragón purpura por coraje y algo de vergüenza, el seria incapaz de lastimar a Cynder, primero muerto antes de hacerle algo.
- ¿Por qué volviste? – Le dijo Spyro aguantando su rabia - me preocupan créanlo o no, están cansados, hambrientos y me imagino que también tensos, y tu compañera esta literalmente fuera de combate – fue la respuesta del arquero mientras miraba a Cynder aturdida por el golpe.
- estaré bien, no te preocupes – le susurró ella a Spyro.
- entonces descansen, acomódense – el, se sentó frente a ellos, tomó su mochila y sacó algo de carne cocida – sé que no es mucho, pero ayudará.
- pero... es tuyo – le replicó el dragón, como cazador sabia la importancia y lo difícil que era conseguir algo que llevarse a la boca cada día.

Mientras Cynder pensaba si debía comerlo, Cynder al fin reaccionó –… ¡los jinetes! – gritó al captar lo que había pasado hace poco… alzó los hombros apenada por el alboroto que hizo avergonzada.

- vamos, no los matará... Coman – insistió el encapuchado, Spyro se acercó cautelosamente y toma el trozo y lo compartió con Cynder, pero ella antes de comer preguntó - que... eran esos jinetes – el encapuchado guardó un momento en silencio antes de hablar.
- … les llaman sombras… por lo silenciosos y lo rápidos que llegan a ser… (Sonríe) que bien que les guste esa carne, las ardillas escasean por aquí – Spyro se detuvo al comer – ¿ardillas? – Preguntó Cynder
- y que ¿querías? ¿Caviar?, solo hay muerte y destrucción por aquí
Ambos dragones se mantenían en silencio, después de tanto tiempo en tranquilidad, el peligro se les hacia ajeno
- ¿por qué nos ayudaste? – Preguntó la dragona
-¿quieres la verdad? me dieron lastima... – Spyro cada vez se desesperaba mas con el misterioso encapuchado, si tan solo aquel tipo supiera todo lo que habían tenido que pasar en tiempos anteriores aunque sea un poco les tendría mas respeto. Spyro podía oír incluso sisear a su compañera, un síntoma que mostraba ella cuando se enojaba en serio
- … tampoco podía dejar que esos jinetes lastimaran a criaturas inocentes... como sea… esos jinetes espectrales son... peones del emperador... algo querían con ustedes…. - ... ¿que emperador? – pregunto Cynder muy extrañada, jamás había su mundo tenido emperador o alguien con tal cargo tan alto, ¿y de pronto aparece uno? -el emperador Serverus, niña... ¿pues donde se han metido últimamente?, por cierto... ¿que hacen por aquí? -pues... buscamos como volver a nuestro hogar... – le dijo Spyro con voz cortada - llevamos días tratando de volver.
- entonces tengan cuidado, hay más de esas cosas por aquí, por ahora, descansen, yo me quedaré vigilando
Spyro no quería dejarlo a el vigilar toda la noche, fuese por que no confiaba en él tampoco era lo mas "educado" por parte de ambos dragones.
- no seria correcto dejarte esto a ti solo – le dijo a él lo mas firme que podía.
- ¿y que planeas hacer al respecto?
-quedarme a vigilar
- si eso quieres hazlo, yo iré a dormir – gruñó el arquero mientras tomaba su mochila como almohadón y se acomodaba dándoles la espalda.
Spyro en cierta forma estaba satisfecho, pero en cuestión de minutos las ganas de hacer guardia se fueron y maldijo a sus adentros su humildad, Cynder se percató de aquello, así que ella se acomodó al lado de el para hacerle compañía, extendiendo su ala para cubrirlo y acurrucándose en el hombro del dragón esta vez sin sacarle una cara roja al dragón.
- pensé que te gustaría que me quede contigo un rato – le susurró Cynder al dragón purpura, arrancándole una sonrisa.
El dragón suspiró para hacer su guardia durante la noche, una noche en la que las lunas acaparaban el cielo nocturno, una noche que aunque hermosa no podría ser tranquila.


hey muy buenas a todos, dias tardes o noches sea cual sea su hora en que leen mi historia... como sabran este capitulo fue mas corto que los otros dos, esto tiene explicacion ya que esta vez hice un co-write con un amigo y es la primera vez que hago esto siendo yo el que dirija.. en fin aunque corto me pareció muy buen capitulo y le doy gracias a sky_hooves por su "actuacion" para interpretar a esta misteriosa perzona, un saludo a todos y espero leernos pronto, dejen sus reviews gente! que esa es mi drog... que diga mi motivacion para seguir en la adic.. seguir escribiendo y nos vemos