Advertencia este fic contiene lemmon yaoi explícito, leer en la intimidad de su habitación xD no me responsabilizo de hemorragias nasales.

Los personajes no me pertenecen, pertenecen a Masashi Kishimoto.

Pelirroja pasión

Las gotas de agua erizaban su blanca piel, el frío Contenido en el liquido lo ayudaba a mantenerse despabilado, la fecha para la entrega del proyecto estaba próxima y no estaba muy seguro de presentar lo que había realizado con la rubia, sin duda era un ejemplar digno del dripping, aunque los fluidos en ella eran su toque especial; sonrió ladinamente al recordar.

Habían pasado algunos días desde aquel evento e intento hablar con Sasori, mas este no había respondido a sus mensajes, tal vez aun estaba ofendido por haberlo dejado en el olvido los últimos meses, no obstante en clases lo pillaba observándolo; suspiro al sentir que la agua se tornaba cada vez más fría, su piel flaqueó al leve cambio de temperatura erizándose; cerro la llave del agua y salió de la ducha, se amarro una toalla alrededor de la cintura y procedió a secar su dorado cabello.

Caminaba entre las calles dirigiéndose a la universidad, la cual se encontraba muy cerca del edificio donde residía, la luz del sol aun era tenue; se acomodo la bufanda en su cuello, escondiendo su nariz tras de esta; el comienzo del invierno había sido más frío de lo esperado, y la brisa helada que golpeaba sus mejillas le lastimaba causando que estas se tornaran de un color rojizo. Pronto llego a su destino, camino por unos minutos más hasta que llego al aula que le correspondía, esta vez había sido uno de los primeros en llegar, paseo su vista por las otras tres personas en el recinto esperando ver al siempre puntual Sasori, pero no lo encontró y antes de que la extrañeza se hiciera presente, una voz se manifiesto desde su espalda.

- ¿A quién buscas?-

- es más que obvio hm- volteo lentamente hasta quedar frente al recién llegado.

- mi celular está repleto de mensajes tuyos- lo miro con cierto recelo- eso podría considerarse acoso, Deidara san - las palabras del pelirrojo eran serias, casi un reproche.

- necesitaba hablar contigo hm-

- demo, no hay nada que hablar, después de un casi dos meses sin vernos, esta mas que implícito que esto termino-

- no lo creo- le hablo burlo el Rubio

- ¿No?- miro ceñudo al rubio- Deidara, cuando...- Sasori tuvo que callar su alegato pues escucho como el profesor entraba al aula de clases y tras de él una masa de estudiantes- lo dejaremos para después- termino sin esperar a que Deidara le contestara o le diera la oportunidad de refutar.

Las clases pasaron rápidamente, el frío aminoro con el paso de la mañana a la tarde; al termino de la última clase del día, los jóvenes estudiantes guardaban sus libretas y libros, así como guardaban el exceso de ropas que habían usado en la mañana para no congelarse. Deidara había terminado primero que Sasori, por lo cual lo esperaba pacientemente afuera del salón, aun llevaba un suerte cubriendo su torso, aunque el clima ahora era más tibio, las ráfagas de viento eran frías, poniéndole la piel de gallina al ojiazul; Sasori salió del aula, observo al rubio que le veía directamente, a él le encantaba eso del ojiazul, esa seguridad y honestidad que desbordaba su azulina mirada.

-¿Te apetece un té caliente? Hm-

- no, tengo ganas de un frappucino caliente-

- mmm, tendremos que comprarlos para llevar, solo tengo té en el estudio- le guiño un ojo al pelirrojo y empezó a caminar

- no he dicho que iré contigo al estudio-

Deidara se detuvo sin darse vuelta

-pensé que querías hablar-

-Iie, tú eres el que insiste- hablo con leve enfado Sasori

- demo, tu discurso se quedo a medias esta mañana, ¿que acaso no quieres terminarlo?-

Las últimas palabras ofendieron al chico de ojos carmín, de repente había cambiado la situación, al parecer ahora él era el que quería aclarar lo que pasaba entre ellos, pero no era así, pues era consciente de su situación. Bajo la mirada ante la impotencia, de verdad amaba al rubio, pero no era tonto, él sabía que Deidara disfrutaba de su libertad.

- Deidara yo..- y antes de que pudiera pronunciar algo, sintió como una cálida mano se posaba en su mejilla, acariciándola, subió la mirada y se encontró con los ojos color cielo.

- Gomen Sasori, solo estaba bromeando, yo quiero aclarar las cosas entre nosotros- Sonrió amable y dio una caricia fugaz a los labios del pelirrojo.

- el té está bien- afirmo al momento en que Deidara retiraba su mano.

Sasori observaba el mural que reposaba sobre el suelo del estudio, su tamaño era lo suficientemente grande como para cubrir una de las paredes del lugar; las machas tan diversas en tamaño le confundieron al joven de rojo cabello, y no solo eso, casi en el centro del papel unas manos impresas justamente al lado de unas grandes manchas.

- ¿Qué te parece? Hm-

Deidara había llegado al lado del pelirrojo con dos tazas de té humeante. Le ofreció una a su compañero, el cual la recibió sin quitarle la vista a la obra frente a él.

-me parece exagerada- contesto honestamente.- e incompleta- termino.

- el pincel era demasiado grande hm-

La aseveración produjo que Sasori volteara a verlo con un gesto de duda. Y rápidamente Deidara le explico lo que había acontecido con Ino, conforme relataba el rubio, el rostro de Sasori había cambiado de expresión, al fin de esta su rostro se mostraba estupefacto y dolido. El pelirrojo no era muy afecto a demostrar sus emociones, siempre se mostraba sereno ante cualquier situación, solo existía un sentimiento que su hermoso rostro no podía ocultar y ese era la tristeza. Dejo la taza de té a medio terminar en la mesa más cercana que se encontró, tomo su mochila y apresuro sus pasos hacia la salida, sin embargo no llego a su objetivo, la mano de Deidara le había detenido casi con rudeza.

- no pensé que fueras tan celoso-

- ni yo que fueras un patán-

- tú mejor que nadie sabe que no quiero un compromiso serio aun-

- demo, eso no significa que puedas jugar con las personas- el pelirrojo a pesar de hablar quedamente, en su interior se sentía traicionado y dolido- ¿Lo sabe ella?- pregunto casi en un susurro.

- Hai, y lo acepta, aunque no le he hablado de ti aun- confeso sin más.- deseo que se conozcan, los dos me gustan mucho-

Los ojos de Sasori se abrieron desmesuradamente, el rubio no solo le había contado sobre su desliz con la rubia, sino que también deseaba que sus amantes se conocieran en persona, ¿Que tan retorcido podía ser eso? Se preguntaba Sasori. Volteo para quedar frente a Deidara y afrontarlo, no sabía que pensar ni que decir.

- sé que es un poco extraño todo esto, pero no quiero perderte... Sabes que te he sido fiel, hasta ahora, e Ino es muy hermosa y agradable, te gustara cuando la veas- Deidara trataba de convencer al joven frente a él- a demás ella está de acuerdo con mi situación, solo serán ustedes dos- casi suplico.

- no...no lo sé Deidara- la boca la sentía seca y las palabras parecían dolerle al salir- Tu sabes que nunca he estado con una mujer, yo no soy como tú, a mí solo me agradan los chicos-

- pero nunca los has intentado, dale una oportunidad hm- trataba de sonar calmado, pero su paciencia se estaba terminando- ¿Lo harías por mi?- pregunto a milímetros de los labios del pelirrojo.

Sintió el aliento del ojiazul, y tembló, como negarle algo a tan seductor hombre, sentía que en cualquier momento sus labios se rozarían; esos labios que había extrañado por lo largo de dos meses, y sin importarle sus propios deseos acepto a la petición de su amante.

- Hai-

Deidara estrello sus labios casi de forma brusca sobre los de Sasori, en un beso salvaje y pasional; mordían y succionaban sus labios, enrojeciéndolos. El calor recorría sus cuerpos como si de una llama se tratara, bruscamente los jóvenes se despojaron de sus ropas ansiosos de satisfacer la necesidad del uno por el otro. Deidara sentía la impaciente necesidad de poseer el níveo cuerpo de su acompañante, lentamente lo dirigió a la zona donde se encontraba el mural a medio terminar, acaricio el bien formado abdomen de su amante, mientras que sus labios pasaban de los labios del pelirrojo al cuello de este, dejando húmedos besos en el.

Las caricias que le proporcionaba el rubio, excitaban al joven de ojos carmín, el cual empezaba a sentir que cierta parte de su anatomía despertaba, y no solo la suya sino que la de su compañero también pues podía sentir como algo semiduro se rozaba en una de sus piernas; gemían ante el placer que sentía.

El fuego de la pasión los consumía lentamente, pero antes de ceder ante la lujuria el pelirrojo separo al ojiazul.

- quiero contribuir- decía con la respiración agitada Sasori

Los ojos de Deidara mostraron duda ante tal aseveración, y antes de poder hablar, Sasori le beso lentamente para continuar.

- la pintura baka, yo también deseo ser tu pincel- le volvió a besar con mas frenesí, se separaron y una sonrisa picara se dibujo en los labios del rubio.

Embadurnaron sus cuerpos de pintura, salpicaron la hoja de colores entre besos y caricias, y una vez que el fuego de la pasión se instalo en sus pieles continuaron lo que habían dejado sin terminar.

Deidara se encontraba tumbado sobre la hoja con el torso elevado sostenido con sus dos brazos extendidos levemente hacia atrás de su espalda, gemía al sentir la cálida lengua de su amante lamber despacio su miembro, y de vez en cuando gruñía cuando este lo mordía juguetonamente; gimió aun mas fuerte al sentir como el pelirrojo lo había introducido completamente en su boca succionando y chupando; después de unos minutos de sexo oral, sintió estremecerse y termino eyaculando en la boca de su amante. Sasori se incorporo al recibir la semilla del ojiazul, y se arrodillo, trago el semen y trato de recobrar la calma, sin embargo no fue posible, Deidara le había besado probando su propia semilla de sus labios; la fuerte mano del rubio se cerró alrededor del miembro palpitante y erecto de Sasori, masturbándolo; mientras su mano ejercía una deliciosa presión en el pene del pelirrojo, le besaba bruscamente y en un arrebato le mordió, produciendo una leve herida en el labio inferior del chico de ojos carmín.

Sasori empezó a sentir que culminaría y tras unos jalones más, se derramo, llenando la mano del rubio y sus propios muslos de semen. Ambos estaban agitados, pero no satisfechos del todo.

- ponte en cuatro- ordeno con voz seductora el ojiazul.

El pelirrojo no contesto pero obedeció la orden, una vez en esa posición, Deidara se posiciono sobre él, recostando su cuerpo sobre la blanca espalda de su amante, pero sosteniendo su peso en sus propias piernas y rodillas; el rubio llevo sus manos a los pezones del pelirrojo acariciándolos con las yemas de los dedos y apresándolos, produciendo una corriente eléctrica en su amante, mientras estimulaba los pezones mordisqueaba y besaba la espalda del joven, incitándolo.

Sasori gimoteaba fuertemente ante las acciones de su compañero, pero lo que le causaba mas placer era el roce del pene erecto del ojiazul sobre sus glúteos, tras unos minutos de caricias estimulantes, sintió como un dedo acariciaba su única entrada, se tenso, era conocedor de que al principio dolería recibir al rubio pero ya estaba acostumbrado a tan placentero dolor.

Deidara se retiro levemente del cuerpo del pelirrojo; baño sus dedos con un lubricante que tenía cerca y volvió a acomodarse en la posición en la que se encontraba anteriormente.

Sasori se estremeció al sentir el dedo de Deidara una vez más, en esta ocasión se sentía húmedo y resbalaba más fácilmente por su entrada, produciendo menos dolor y mas placer, tras unos segundos un segundo dedo fue introducido; el joven gruño por tal intromisión.

Deidara sentía que aquello no podía continuar de esa forma y tras lubricar la entrada que lo esperaba, se acomodo y penetro a su amante; Sasori soltó un gruñido doloroso al principio, sin embargo tras unas cuantas envestidas, el dolor se fue, dejando una sensación de infinito placer, ambos gemían incontrolablemente, y sus cuerpos sudorosos se estremecían por tan exquisita forma de amar. Culminaron entre jadeos y gruñidos, Deidara derramándose en el interior del pelirrojo y Sasori eyaculando sobre la hoja del mural.

Ambos chicos se turnaron para ducharse; ahora se encontraban vistiéndose; recogieron el desorden que hicieron con las pinturas y salieron del estudio con total naturalidad.

Caminaron en silencio hasta el departamento de Deidara, Sasori había decidido pasar la noche en casa del ojiazul, obviamente en un cuarto aparte, pues estaba al tanto de que el hermano menor de su "novio" ahora vivía con él. Cargaban algunas bolsas con alimentos y bebidas; naruto le había llamado a Deidara, informándole que no había comida en la nevera y que ya a casi las 7 de la tarde y el aun no probaba alimento.

Deidara introdujo la llave en la cerradura, le dio un par de vueltas y en cuanto abrió la puerta un agradable olor inundo su nariz; El aroma del arroz y de algún asado que no pudo definir del todo le provocaron apetito. Ambos jóvenes se adentraron al departamento, el olor se intensifico y escucharon unas risas dentro del la cocina.

- Iie naruto kun- dijo alegremente una voz femenina

- demo en verdad quiero hacerlo-

- ya dije que no naruto, no es necesario-

- pero..- Los labios del rubio fueron sellados por un delicado dedo.

- yo lo hago por gusto naruto kun- Ino le regalo una sonrisa sincera a naruto, lo que provoco un leve sonrojo en este.

La escena era observada por dos pares de ojos; Sasori se encontraba indiferente ante esta, pensando que el hermano de Deidara había invitado a alguna amiga, sin embargo al observar los ojos azules de su compañero se incomodo. El rubio mayor observaba tenso la escena y el ceño lo tenía levemente arrugado como si lo que viera no le agradara en absoluto.

- Deidara san- pronuncio feliz Ino al percatarse de la presencia del rubio mayor.

- konishiwa- saludo Sasori al ver que Deidara al parecer no reaccionaba.

Ino observo al pelirrojo, le sonrió y después le saludo.

-konishiwa- espero algunos momentos, hasta que Deidara presentara a su acompañante, sin embargo este paso de lado ignorando a todos los presentes y empezó a sacar lo que traía en las

bolsas, ante tal acción Ino continuo- mi nombre es Yamanaka Ino, soy vecina de Deidara san y Naruto kun- agrego sin darle importancia al comportamiento de Deidara.

El pelirrojo estuvo a punto de soltar un grito de sorpresa, frente a él estaba la mujer que había seducido a Deidara, la misma que había hecho suya en el estudio, y con la que compartiría al rubio; ahora entendía el comportamiento de su amante, estaba celoso de su hermano menor.

- mucho gusto mi nombre es Sasori- dijo disimulando bien lo que sentía en ese momento.

- oe, y yo soy naruto, hermano de Deidara- sonrió ampliamente el menor.

Sasori encontró encantadora la sonrisa del menor, sin duda era muy diferente a Deidara, el cual sonría muy pocas veces.

- Etto, Ino chan, ha preparado bakudan y ramen, se ven tan deliciosos- los ojos de naruto resplandecían como dos estrellas.

-hmp- fue el único sonido que emitió Deidara.

- Naruto, dijo que era tu comida favorita- la chica se sonrojo levemente al dirigirse a Deidara.

Deidara no expresó ningún comentario, se dedico a servirse un poco de lo preparado por la rubia y se sentó en la mesa del comedor. Naruto ignoro las acciones del su hermano, "igual y este siempre había sido un poco amargado" pensaba el menor, mientras tanto Sasori se sentía cada vez mas incomodo y la rubia parecía afligida por el actuar de Deidara. El joven de ojos carmín percibió el estado del ánimo de Ino e impulsado por una extraña fuerza le dedico unas palabras a la joven.

- el es así, con lo que considera suyo, pronto te acostumbraras- le susurro casi al oído a la rubia.

La joven de cabellos dorados se ruborizo; intento decirle algo al pelirrojo pero este ya se encontraba lejos de ella, sirviéndose algo de comida y platicando amenamente con naruto; Ino observo como los otros dos se unían a Deidara en el comedor y haciendo caso a su nuevo amigo, tomo un plato y sirvió ramen para ella.

Durante la comida naruto explico cómo era que Ino había terminado por preparar los alimentos que ahora ingerían y que el totalmente agradecido le había ofrecido hacer sus tareas del colegio, pero esta se había negado rotundamente. Todos, excepto Deidara, reían con los relatos de naruto y algunas veces Sasori e Ino contribuían con historias propias. En si había sido una velada agradable aunque el rubio mayor no intervino mucho en la plática. Pronto empezó a anochecer, los chicos terminaron de recoger el desorden de la cocina y de lavar los trastes sucios.

-arigato Ino chan- agradecía naruto al despedir a la chica del ojos aguamarina.

- no fue nada naruto, fue un placer para mí cocinarles-

- todo estuvo muy delicioso- secundo el pelirrojo y finalmente agradeció- arigato-

Tanto naruto como Sasori voltearon a ver a Deidara, esperando que este también agradeciera pero no lo hizo.

- te acompañare a tu apartamento hm- dijo monótonamente Deidara.

- no es necesario, yo..- la mujer no continuo pues el ojiazul ya la había jalado hacia la salida, sin importar lo que ella decía.

Cuando llegaron a la puerta de la joven, Deidara no tardo en sincerarse, le contó sobre su relación con Sasori y el hecho de que él estaba de acuerdo con que ambos fueran amantes. A la mujer no le agradaba del todo la situación, tenía que compartir al rubio con otro hombre, y aunque aceptaba la bisexualidad del joven frente a ella, no esperaba conocer a la pareja masculina de este, era extraño, incluso enfermizo pensaba ella.

Deidara le dedico unas palabras dulces y alego que ellos dos serian los únicos en su vida, y que los tres, con buena comunicación podrían llegar a tener una relación realmente grandiosa. Ino aunque indecisa con su decisión acepto los términos de su "noviazgo con ambos chicos".

-ambos seremos tus novios Ino chan- había pronunciado seductoramente Deidara antes de besar fervientemente los labios de la rubia.

Notas de la autora:

Konishiwa! Etto les debo una disculpa a los que siguen esta historia la verdad no tenía inspiración para continuarla y al ser mi primer Yaoi estaba muy nerviosa. Espero que allá gustado este capítulo, al parecer el anterior no tuvo mucho éxito U.u. Snif estoi muy triste porfa dejen un comentario aunque sea pequeñito para saber si les ha gustado.

Prometo no tardarme mucho en subir el capítulo final y les adelanto que estoy incursionando en la comedia a sí que mi próxima historia será del todo el grupo de shinobis xD.

Sin más se despide Tsuki Hatake.