Lovers

La mujer gemía descontroladamente y aunque los movimientos de su amante no eran inexpertos, si denotaban cierto nerviosismo como si no estuviera muy seguro de lo que hacía; sintiéndose un poco atrevida beso los labios entreabiertos debido a los gemidos que escapaban de estos, los beso al principio delicadamente en un roce y al percatarse de que el hombre no oponía resistencia lo profundizo. El joven de cabellos rojos sentía una oleada de excitación al sentir los labios de la rubia aprisionando los suyos, y las manos femeninas aferrarse a su cuerpo.

Era la primera vez que Sasori intimidaba con una mujer, y las sensaciones eran tan diferentes a estar con alguien de su propio sexo; para empezar, lo pronunciados pechos que al principio se le hicieron exagerado ahora se le antojaban exquisitos, con una textura suave y un sabor entre dulce y salado; sin embargo lo que más le deleitaba era estar dentro de ella, en esa cavidad estrecha y húmeda, que cada que cada vez que se adentraba en ella, las contracciones de esta estimulaban su pene.

Los amantes se tocaron un poco más y tras unas estocadas más del joven de ojos carmín, convulsionaron al mismo tiempo en que un orgasmo recorría sus cuerpos.

La respiración de Ino era entrecortada y dificultosa al igual que la de Sasori quien reposaba junto a ella; ambos jóvenes se encontraban absortos en sus propios pensamientos, y podrían haber seguido así por más tiempo, si una voz no los hubiera sacado de su trance.

- lo ven, fue más fácil de lo que creían hm- Deidara profería al tiempo que con unas toallitas de papel limpiaba los restos de semen que había en sus manos al derramarse cuando se masturbaba al presenciar el acto de los otros dos.

Los aludidos voltearon a verlo con cara de sorpresa, tan envueltos en la lujuria habían estado que habían olvidado la presencia del rubio.

- hm, al parecer me habían olvidado-

- Deidara kun, no es eso... Etto- trataba de excusarse la rubia.

Por su parte Sasori comenzaba a incorporarse y a buscar algo con que cubrirse, al ver que no había nada a la mano con que ocultar su desnudes halo la sabana que los cubría y dejo desnuda a Ino; Aun se encontraba contrariado por la experiencia que acaba de vivir y le valía un comino el poco pudor que la rubia pudiera tener; Camino pesadamente hasta el cuarto de baño ante la mirada de Deidara e Ino, mas no le importo, deseaba ducharse, lavar las caricias de la rubia y enjuagar el sabor del cuerpo de la mujer de su boca. Ino rápidamente busco su ropa para vestirse ante la mirada de Deidara, se sentía extrañamente avergonzada, no le molestaba haber tenido público mientras tenía relaciones sexuales con Sasori, pero el actuar frío del pelirrojo le incomodo, y su sentir lo percibió el rubio.

- ¿te vas tan pronto Ino chan?, deberías de ducharte antes ¿No? Hm-

- lo aré cuando llegue a mi casa- respondió sin sentimiento la joven.

- ¿Estas molesta? O ¿Te arrepientes?- pregunto fastidiado Deidara.

La joven detuvo sus acciones, miro por algunos segundos al ojiazul y respondió.

- tal vez... Esto... No es normal-

-pensé que no te importaba-

- si hubieras preguntado eso esta mañana antes de salir con Sasori, te habría dicho que no, demo ahora que conozco un poco más a Sasori kun, no estoy muy segura- hablo con confusión la joven.

- era necesario- soltó el mayor como si en verdad no importara.

- ¿Necesario?... No lo entiendo, Sasori y yo te queremos a ti, ¿Por que debíamos estar juntos?- la voz de Ino cada vez salía mas dolorosamente.

- pudieron negarse y no lo hicieron... Lo aceptaste por que en el fondo el también te gusta hm- Deidara empezaba a sentir un poco de molestia; él no era un enfermo con deseos retorcidos. El solamente deseaba que la relación de los tres fuera única, que existiera un amor único entre los tres, y a demás no les había obligado a nada.

Ino sintió una leve pinchazo en su interior, en cierto modo lo que decía el ojiazul era muy cierto; el pelirrojo era muy atractivo y su carácter encantador.

La joven empezó a vestirse con urgencia, la situación se había tornado pesada e incómoda, a demás estaba el hecho de que se sentía confundida.

El agua era tibia, sus ojos permanecían cerrados y un leve vapor empezaba a llenar el espacio; el líquido recorría su cuerpo, sintiendo como se deslizaba desde su cabello rojo, pasando por sus pectorales y espalda, los glúteos y su entrepierna hasta llegar a la punta de sus pies. Cerró los ojos tratando de aclarar sus dudas. Intentaba en vano creer que el agua se llevaría cualquier rastro de la joven rubia, sin embargo el sonido de los gemidos aun los podía escuchar claramente, se sentía extraño, con sensaciones que nunca creyó experimentar; pensaba en ella, en la intimidad que habían compartido, en la cita que se había llevado a cabo un par de horas atrás. Ino le agradaba, su forma expresiva, alegre y a veces algo ruidosa contrastaban a la perfección con su personalidad seria y tranquila, era como si se complementaran, y aun que no le atraía física o emocionalmente, no dejaba de admitir que la joven le había excitado y que cada roce y caricia que compartió con esta lo disfruto, -" y he allí el dilema"- se dijo en un susurro Sasori. Le costaba creer que le atrajera una mujer, desde muy pequeño siempre asistió a internados solo para varones por lo tanto tenía nula experiencia con el sexo opuesto, sin embargo constantemente se sintió atraído por algún compañero y ahora en la universidad no era diferente, convivía con las muchachas de su clase mas ninguna le despertó algún deseo ni sexual ni emocional, y a demás estaba el hecho de que amaba a Deidara, no cabía duda de ello, y cualquier cosa que sintiera por Ino era meramente sexual; estrujo su cabello estaba tan confundido, trataba de convencerse que Ino solo le despertaba lujuria, sin embargo estaba seguro que le agradaba y no aceptarlo le empezaba a exasperar; y como si de una visión se tratase la respuesta llego a él; la verdadera causa de su molestia era la actitud de Deidara, el único beneficiado de que Ino y él se relacionaran tanto sexual como emocionalmente era el rubio. Abrió desmesuradamente los ojos, estaba enfadado con el rubio, ya no iba a negar lo obvio aceptaría su atracción por Ino pero dejaría en claro que no permitiría que Deidara jugara con sus sentimiento ni con los de la rubia.

Salió de la ducha después de lavarse, se amarro una toalla a la cintura y con otra empezó a secar su cabello, cuando entro a la habitación se percato de que ninguno de los dos rubios se encontraba en ella; la cama aun seguía desarreglada y su ropa desparramada en el suelo, procedió a recogerla y a vestirse, cuando hubo terminado de cambiarse, recogió las sabanas sucias de la cama; Llego hasta el cuarto de servicio muy cercano a la cocina, donde Deidara parecía cocinar algo, sin embargo no le tomo importancia, deposito las sabanas en la lavadora y procedió a dirigirse a la salida del departamento.

- me voy- hablo lo suficientemente fuerte para ser escuchado por el ojiazul.

- hmp- fue la única respuesta que obtuvo.

Habían pasado un par de días, el pelirrojo había tenido una conversación demasiado seria con Deidara, motivo por el cual el rubio estaba un poco distanciado con ella y Sasori; se ruborizo al pensar en este ultimo; en los últimos días se habían tratado mas y se había dado cuenta de que cada día que pasaba le gustaba más, sin embargo su amor platónico por Sai, un chico un año más grande que ella, no le era indiferente; suspiro; Deidara a pesar del leve distanciamiento aun le buscaba y en algunas ocasiones habían tenido encuentros nada castos. Caminaba desganadamente, absorta en sus pensamientos, hasta que alguien la hizo regresar a la realidad.

- Ino chan- le llamo una voz femenina.

- ¿He?- voltio cansina hacia donde la llamaban.

Una peli rosa corría hacia ella, ondeando sobre sus manos dos trozos de papel.

- ¿Que pasa Sakura?- pregunto a la peli rosa, una vez que le dio alcance.

Sakura no tenía aliento por la carrera realizada, así que descanso un poco antes de responderle a su amiga.

- mira- extendió los papeles a Ino, incapaz de hablar aun.

La joven de ojos aguamarina observo los papeles, era dos invitaciones para la fiesta que Naruto había organizado en honor al reconocimiento que le otorgaron a Deidara por su pintura; no se sorprendió en absoluto, pues el Uzumaki menor ya le había invitado.

- oh!- soltó a la ligera.

Dicha expresión enfado a la Haruno.

- Ya lo sabías ¿No? Ino- cerda- gruño Sakura

- ¿Y?-

-¿y?, pues no me habías dicho nada-

- pues no veo la relevancia en ello, Naruto ya me había dicho que te invitaría... Le gustas frente de marquesina- hablo tranquilamente.

La peli rosa se sonrojo por un leve instante, pero la forma en que se expresaba Ino no era común en ella, no había burla en sus palabras.

- Etto, ¿Te encuentras bien Ino chan?- pregunto preocupada la Haruno.

- Hai! Solo estoy un poco cansada, la clase de gimnasia estuvo pesada- le sonrió a su amiga, tratando de no preocuparla.- bueno nos vemos en la noche Sakura- la rubia se despidió con un movimiento de mano y procedió a dirigirse a su hogar.

La música apaciguaba el alboroto que Naruto hacia en la sala y cocina del departamento, y aunque escuchaba una melodía relativamente tranquila, su paciencia comenzaba a llegar a sus límites, no sabía a ciencia cierta cómo había accedido a la petición de su hermano menor, tal vez había sido la euforia del momento, o la mirada sugerente del pelirrojo cuando recibió su reconocimiento; Y en medio de la música y de los ruidos de Naruto, trataba de recordar como su hermano menor llego a convencerlo.

Flash Back

Deidara se dirigía a un par de muchachos; uno de ellos poseedor de un cabello rojo intenso y el otro de un cabello dorado electrizante, parecían conversar amenamente pues en sus expresiones una disimulada sonrisa se dibujaba. En sus manos yacía el reconocimiento por haber obtenido el lugar número uno del proyecto final; llego junto a los muchacho que al sentir su presencia voltearon a verlo.

- felicidades Niisan- felicitaba con una enorme sonrisa naruto a Deidara.

Deidara soltó un bufido de autosuficiencia a su hermano menor, pero sus ojos no dejaban de ver al pelirrojo, el cual al sentir la mirada del rubio se sonrojo imperceptiblemente; Sasori estaba perdido en esos ojos azules que lo escudriñaban, sentía el deseo arrebatador de poseer los carnosos labios de su compañero, y trato de expresar todo ese deseo con su mirada, la cual Deidara capto inmediatamente; por su parte Naruto habla y hablaba sin poner atención a los meyores, hasta que se refirió a su hermano mayor.

- por favor Niisan ¿Podemos?- naruto tenía ojitos de gatito abandonado.

-¿Nani?- lo miro contrariado dejando las miradas insinuantes entre él y el pelirrojo. Naruto hizo un puchero al verse ignorado.

- decía que..-

- no importa, tienes mi consentimiento- corto Deidara, quería ahorrarse todo el cuchicheo de naruto, en ese momento le urgía más salir corriendo de allí con Sasori, que escuchar lo que tuviese que decir su otouto. - si nos disculpas, Sasori y yo tenemos asunto que atender- le dio una señal con la mirada al joven de rojos cabellos y este asintió.

Naruto no le tomo importancia al comportamiento de los mayores, el ya estaba planeando en su cabecita la fiesta en honor a su hermano mayor.

Fin flash back.

Ahora lo entendía todo, estaba tan deseoso de pasar la tarde amando al pelirrojo que ignoro lo que decía naruto y termino aceptando para que este no los retuviera por más tiempo; suspiro resignado, "a veces la pasión te hace tomar decisiones apresuradas" pensaba el rubio.

Deidara decidió tomar una ducha, y aunque no se sintiera con ánimos de una fiesta, tenía que estar presentable como el anfitrión que era; pasaron unos largos minutos donde el correr del agua se escucho al otro lado de la puerta del cuarto de baño; se vistió apresuradamente, cogió unos jeans y una camisa negra, un atuendo ni muy formal, ni desarreglado; se acomodo el cabello de la forma habitual y se ajusto las cintas de los covers que calzaba.

En pequeños grupos de tres o cuatro personas fueron llegado al departamento los invitados de Naruto, todos ellos compañeros del Rubio menor; Deidara exploró con su mirada a los muchachos que yacían en su hogar, casi todos los rostros le eran desconocidos; bufo fastidiado. "se supone que esta fiesta es en honor a mí, y yo no veo nadie conocido" pensó molesto el rubio. Y cuando pensaba seriamente en echar a todos los adolescentes fuera de su casa, una cabellera rojo intenso le llamo la atención, se encamino hacia esta, sabiendo con certeza de quien se trataba, cuando estaba a unos pasos del joven pelirrojo observo cómo este platicaba con una animada y sonrojada Ino, sintió una leve punzada, sin duda eran celos; celos que no supo distinguir para quien iban dirigidos pues ambos jóvenes le atraían tanto sexual como emocionalmente. Sacudió su cabeza alejando esa insana emoción y procedió a llegar junto a ellos.

- konbanwa!

- konbanwa- respondieron al unísono Ino y Sasori.

Por unos segundos quedaron inversos en un silencio tenso. Sin embargo la rubia pronto lo disperso.

- ¡Muchas felicidades Deidara kun!- le felicito la rubia con una sonrisa y un efusivo abrazo.

El aroma a rosas, inundo el olfato de Deidara, el delicioso olor que desprendía la rubia despertó el libido en el muchacho, causando que la abrasara con más fuerza. Ino presintiendo lo que incitaba en el joven se retiro suave y lentamente del este.

- gran fiesta, Deidara- comento Sasori como si nada hubiera ocurrido.

- Naruto fue el que se encargo de todo hmp-

El departamento estaba repleto de adolescentes, y uno que otro compañero de Deidara, el que más resaltaba era un joven de cabello plateado, pues estaba rodeado de una masa de jovencitas dispuestas a hacer cuanto el joven universitario demandara. A Sasori al ingresar a la universidad le había llamado la atención ese joven, pero se desilusiono al saber que naturalmente coqueteaba con todo lo que tenía vida, sin embargo era totalmente heterosexual, y no había ni pisca de duda en ello, pues se rumoraba que cada noche la pasaba con una jovencita diferente y que gustaba excepcionalmente de las que eran vírgenes; y después recordó como se había enamorado de Deidara, el cual al principio no creía le correspondería, pero cuando lo hizo se sintió la persona más dichosa del mundo, mas ahora esa felicidad y su relación pendían de un finísimo hilo, no culpaba a Ino, pero el sabia que la rubia no amaba del todo a Deidara y que para ella sería fácil encontrar a alguien más, y con su ausencia tal vez dejara un abismo entre él y Deidara, un abismo que no sabía si podrían superar.

- estas muy pensativo hmp- Deidara saco de su cavilaciones al pelirrojo.

- Etto, noo, solo estoy un poco aburrido-

- olvidaba que no gustas de este tipo de eventos-

- pues si, no me gustan, no es nada grato ver como los jóvenes pierden su dignidad a causa de los efectos de alcohol-

- tienes razón, pero es divertido ver las torpezas que hacen- sonrió maliciosamente. - Ino chan, ven acá- grito escandalosamente el rubio.

Ino se encontraba charlando con Sakura, la cual estaba visiblemente perturbada; Naruto no dejaba de acosarla y su amado Sasuke se besaba apasionadamente con un joven de ojos aguamarina y cabellos color fuego; Ino trataba en vano de animarla y la verdad ya empezaba a frustrarse con la situación, hasta que un grito de Deidara la llamo.

- mira Sakura, no puedes remediar nada, si Sasuke tiene esas preferencias pues debes de aceptarlo, y anda ve con naruto, mira que se ve muy solito- la rubia empujaba a la joven peli rosa hacia donde se encontraba el rubio; así le dejaba el paquete de consolar a su amiga a naruto y ella sin pendiente podía ir a donde Sasori y Deidara.

- Etto, ¿Que pasa?- pregunto Ino mirando a Deidara, cuando llego a su lado.

- nada, nada, mira siéntate aquí- el rubio señalo un lugar entre el pelirrojo y él, las mejillas de Deidara estaba teñidas levemente de un leve rojo, producto del licor ingerido.

Ino sintió un poco de incomodidad al ver donde quería Deidara que se sentara, pues era un espacio muy reducido para ella, y al parecer no había a donde moverse, el sofá que ocupaban los dos muchachos, era exactamente para dos personas; al darse cuenta de las muecas de incomodidad de Ino, Sasori intento levantarse pero Deidara le detuvo tomando una de sus muñecas.

- oe, ¿A dónde vas?- pregunto sin soltarlo

- voy a dejarle el lugar a Ino, no creo que sea muy cómodo para ella, el espacio entre tú y yo-

- demo ella no ha dicho nada-

Ambos chicos voltearon a verla esperando su respuesta.

- yo... Puedo intentarlo- Ino dijo en un susurro, la verdad era que no quería que los jóvenes tuviera una discusión por ella.

Tomo asiento, y estaba tan junto de ellos que casi podía sentir la respiración de los jóvenes, a demás de que Sasori olía realmente bien, era una aroma fresco, y sin quedarse atrás Deidara exudaba un olor dulce entremezclado con el vino ingerido; al poco tiempo de estar entre ellos, ya se sentía embriagada solo por sus respectivos aromas.

- ¿Te estás divirtiendo Ino chan?- susurro sensualmente Deidara cerca del oído de la rubia.

Ino al sentir el aliento del joven tan cerca le causo un estremecimiento e inconscientemente coloco una mano en el muslo izquierdo de Sasori muy cerca de su miembro; bruscamente el pelirrojo y la rubia voltearon a verse, sorprendidos y sonrojados; Deidara aprovechando que Ino se había girado en lado contrario a él, empezó a besar suavemente el cuello de la joven. Estimulada por los besos del rubio, la joven subió lentamente su mano hasta llegar a palpar el miembro de Sasori por sobre la tela del pantalón; la sensación que le causaba el masaje sobre su parte intima le mandaba agradables descargas al pelirrojo, jadió inconscientemente, y estaba a punto de dejarse llevar por la lujuria hasta que recordó que estaba en una sala repleta de adolescentes; Sasori se incorporo bruscamente, camino de forma apresurada a la salida si dejar que los rubios reclamaran por su repentina acción.

Miro con ojos incrédulos como el pelirrojo se levantaba sin aviso alguno, dejando que la mano que lo acariciaba cayera de forma brusca en el sofá, e inconscientemente se movió para levantarse y seguirle, mas las fuertes manos de Deidara la detuvieron.

- creo que Sasori kun, está molesto- le hablo apenada de cierta forma Ino.

- ¿Hmp?-

El rubio no se había percatado de la repentina ausencia de Sasori, y observando la cara angustiada de Ino, presintió que algo había molestado al pelirrojo y que dicha molestia probablemente la había causado la mujer de ojos aguamarina.

- te acompañare a buscarlo hm- soltó sin interés Deidara

- ¿Estas seguro?- su inseguridad no era por temor a enfrentar a Sasori, si no que tenía miedo que entre ellos se disgustaran por ella.

- Hai-

-demo..-

Y la mujer hubiera replicado si Deidara no se le hubiera adelantado, pues este ya estaba parado y listo para buscar al pelirrojo.

El viendo era un poco frío, este le llegaba suavemente a su rostro, y aunque empezaba a calmar su libido, no dejaba de sentirse aturdido por dejarse llevar tan fácilmente por la excitación, por las caricias que le proporciono la rubia. Suspiro cansinamente, aun no aceptaba del todo la extraña relación que llevaban los tres, Ino le agradaba tanto como una confidente y amiga, y no cabía duda que amaba a Deidara, pero simplemente no podía dejarse amar por los dos rubios, ya que las sensaciones causadas por las habilidosas manos de la rubia competían con todo lo que Deidara le proporcionaba sexualmente.

- Sasori kun- Escucho la voz de Ino detrás de él.

No respondió. Quería seguir sintiendo el viento en el, aquel que calma sus instintos. Repentinamente sintió una mano ceñirse sobre uno de sus antebrazos, casi obligándolo a girarse, sin embargo giro por voluntad propia para encontrarse con los ojos azules de su amado.

- ¿Estas bien?- le pregunto Deidara con un tono de voz inexpresivo.

- Hai, es solo que...-

-lo habláramos en casa de Ino, ven- le corto el rubio.

Pesadamente siguió los pasos de la pareja frente a él, y por la forma en que Deidara iba jugueteando con la rubia, supo que más que hablar terminarían en posiciones que tal vez el rubio había imaginado realizar con ambos en la cama.

Sasori Jadeaba pesadamente, los labios la rubia trabajaban magistralmente en su miembro, succionando y lamiendo, aunque algunas veces se detenía para jadear ella también, pues las manos de Deidara la masturbaban sin piedad; el cuarto de la mujer estaba inundado de gemidos y sonido guturales; la mujer succiono un par de veces más y el pelirrojo pronto sintió como se derramaba sobre la cara y los pechos de Ino.

Se recostó completamente para que la rubia se posara sobre él; las piernas de Ino se encontraban una a cada lado de la pelvis de Sasori provocando que el pene del pelirrojo se rozara con sus labios vaginales, las mejillas de Ino se encontraban encendidas y balanceaba sus caderas en un vaivén frotando sus sexos, la joven mujer sentía que el miembro bajo ella empezaba a endurecerse una vez más produciendo que ella produjera lubricación en su entrada; por su parte Deidara se encontraba detrás de Ino, masajeando y estirando los erectos pezones de la joven y su erecto miembro chocaba con los glúteos de la mujer.

Se acariciaron por unos segundos más hasta que Deidara llevo una de sus manos a la intimidad de la joven comprobando que estaba húmeda y lista, lleno sus dedos de los fluidos de la mujer y sin recato introdujo uno de los dedos mojados en el ano de Ino; al sentir la intromisión en esa parte de su anatomía, la rubia se sobresalto y un escalofrío la recorrió; el rubio sacaba y metía el dedo acostumbrando a la estrecha entrada a ser penetrada, cuando sintió que el dedo era bien recibido introdujo uno mas sacándole un gemido doloroso a Ino. Sasori se encontraba absorto viendo la expresión de lujuria en la rubia, escuchando los sensuales gemidos de la joven, entonces sintió la necesidad de satisfacer su propia necesidad, tomo la caderas de la joven para acomodarla de una mejor forma para poder empezar el coito; Deidara retiro los dedos del ano de la mujer al percatarse de que esta se movía, observo como el pelirrojo la acomodaba de forma adecuada para introducir su miembro en la vagina de la joven, sonrió satisfecho; Ino gemía al sentir como poco a poco descendía sobre el erecto pene, y al tenerlo dentro de ella comenzó a mover la caderas, satisfaciendo al hombre bajo a ella; sentía la delicadas manos del pelirrojo acariciando gentilmente sus cadera y otro par de manos estimulando sus senos, por algunos momento permanecieron así, sin embargo el rubio empujo su cuerpo hacia el pecho de Sasori, produciendo que sus glúteos y ano quedaran expuestos al joven rubio y sus senos apretujados sobre el pecho de Sasori. La nueva postura le causo un poco de incomodidad al pelirrojo, pero el placer era mayor como para quejarse, de repente y sin aviso sintió a la joven tensarse, y sostenerse fuertemente de sus hombros, Ino gemía llorosamente lo cual lo desconcertó, pero pronto su desconcierto fue disipado, Deidara empujaba dificultosamente entre sus glúteos, queriendo penetrarla analmente, la joven sentía un fuerte dolor, y comprendiendo lo que le pasaba, le beso los labios cariñosamente, y la lleno de palabras pasionales para ayudarla a superar el dolor, cuando el rubio consiguió adentrarse en la mujer, esta gimió aliviada y el vaivén se reanudo, las embestidas de Deidara producían que las caderas de Ino se movieran causando un placentero movimiento sobre el pene del pelirrojo, Sasori algunas veces besaba o chupaba los erector pezones de la mujer y cuando los libraba de sus labios, Deidara apretujaba los senos y pellizcaba los adoloridos pezones, aquello duro unos largos minutos, en donde solo se escuchaban los gemidos y las respiraciones entrecortadas de los amantes. Ino sintió su primer orgasmo al sentir el semen tibio de Sasori dentro de ella después de que este culmino; se sentía cansada mas las envestidas de Deidara duraron unos segundos más hasta que este eyaculo y le produjo el segundo orgasmo a la joven.

Todo había comenzado con el proyecto de Deidara, el cual fue un éxito, y aunque aun consideraba a dicha técnica absurda y carente de estética, sonrió, la sensación de la tibia carne del pelirrojo y de la rubia habían valido la pena. Si no hubiera sido por ese proyecto tal vez ahora no estuviera repitiendo lo que aconteció en la fiesta de la noche anterior.

Notas de la autora:

Etto la verdad no se si se da a entender la posición del trío xD la verdad es mi primer trío xD y muchas gracias a todos aquello que leyeron este pequeñito fic, la verdad tiene para dar más, demo Creo que nos soy buena con este tipo de personajes U.u. así que este es el fin, tal vez con el tiempo y si hay más de dos personas que quieran continuación pues tal vez me anime =)

Sin más se despide Tsuki Hatake.