6x07 – Black magic woman

Sookie:

Vi como Nora intentaba calmar a Warlow pero éste daba auténtico miedo. Comenzó a destrozar las sillas del bar y se echaba las manos a la cabeza.

Me has quitado todo – gritaba Warlow mirando a Eric. La cólera irradiaba fuertemente a través de sus palabras.

Cálmate Matthew, vamos fuera – chilló Nora mirándolo – Por favor

¿Matthew? ¿era el nombre de Warlow? Y lo más importante ¿por qué lo trataba ella con tanta familiaridad?

Has ganado una batalla Northman – dijo Warlow mientras sus ojos se clavaban en los de Eric – pero mi guerra comienza ahora y será sangrienta – su mirada era aterradora – vuestro sufrimiento será mayor que el que hayáis tenido nunca – y dicho esto, desapareció por la puerta del bar seguido por Nora.

Miré a Eric, y vi como cambiaba su gesto de suficiencia a una seriedad absoluta.

Cuando se giró para mirarme le propiné una sonora bofetada

Me engañaste Eric – grité mientras él fruncía el ceño

Vamos a mi despacho – dijo con severidad

No, no vamos a ir a tu despacho, y mucho menos me vas a dar órdenes – mis palabras salían apresuradamente

Eric suspiró y se pasó la mano por la frente.

No había otra solución Sookie – hizo una pausa - la única forma de liberarte del contrato que te ataba a él era comprometiéndote con otro vampiro mediante nuestras leyes – sentenció

Podrías habérmelo dicho por lo menos – notaba como me ardían las mejillas de rabia – estoy harta de que todo el mundo piense que soy frágil cuando no es así

Yo nunca he pensado que seas frágil Sookie – susurró – pero nadie podía conocer mi plan. Habría sido muy arriesgado y probablemente no hubiera surtido efecto – sus ojos no se apartaban de los míos

¿Ni siquiera a mí que soy la perjudicada en todo este asunto? – una lágrima comenzó a rodar por mi mejilla. Estaba furiosa

Consideras un perjuicio estar ligada a mí ¿verdad? – y su mirada se endureció

No quise decir eso – y me sequé la mejilla con la manga de la chaqueta – sabes que soy la única perjudicada en el asunto de Warlow

Sookie, no te lo dije porque siempre que hemos estado juntos, ha habido vampiros cerca y lo podrían haber oído con facilidad. No podía arriesgarme – sentenció

Seguro que tu hermana si que lo sabía ¿me equivoco? – dije elevando el tono de voz

Te equivocas conmigo, como has hecho siempre – espetó – a ella jamás se lo habría contado. Ni siquiera lo sabía Pam, que es en quien más confío

Me senté en una de las mesas que había permanecido intacta al ataque de Warlow.

Estoy cansada de que todo el mundo tome decisiones por mí – dije poniendo las manos sobre mi cabeza

A mi no me gusta tomar decisiones por nadie, y menos por ti. Siempre me has gustado por ser una mujer fuerte e independiente y que sabe salir de las dificultades sin miedo – dijo mientras se acercaba a la mesa en la que me encontraba – pero en esta ocasión era necesario mantenerte al margen. No había otra opción – su tono era serio

Me limité a agachar la cabeza

Lo siento Sookie, pero si no lo hubiese hecho de este modo Warlow siempre hubiese estado al acecho –susurró

No, si lo hubiésemos matado – sugerí

Eric sonrió

¿Crees que no fue lo primero que pensé? – dijo mientras se sentaba en una silla a mi lado – pero las consecuencias de matar a un vampiro para romper un contrato son funestas – prosiguió – habría sido decretada la muerte verdadera para mí, en primer lugar, y después para mi progenie y mis cómplices

Me quedé atónita con sus palabras

¿Tú crees que yo quiero que muráis Pam, Tara, Nora y tú? – la tristeza inundaba sus palabras – Ideé este plan para protegeros de esas consecuencias

Nora:

Salimos fuera de Fangtasia, pero Warlow seguía descontrolado. Comenzó a golpear la pared con los puños, rompiendo trozos de ella. Se llevó las manos a la cabeza, estaban llenas de heridas, que fueron cicatrizando en cuestión de segundos.

Ese puto vikingo, voy a acabar con él – siseó y apoyó la cabeza contra la pared

Matthew, espera – grité con todas mis fuerzas mientras me acercaba a él

Él se giró y me miró fijamente. Su miraba irradiaba odio y furia.

Voy a estacar a ese jodido hermano tuyo. O mejor aún, voy a arrancarle la cabeza e insertarla en una picota – gritó mientras extendía los colmillos

No podía imaginar que Eric hiciese algo así. Comprometerse con una puta humana - dije con rabia

Parece que sigue el mismo camino que su creador – y sonrío con malicia – Acabará como él. Godric perdió la cabeza y su engendro sigue sus pasos – su voz era profunda y estaba llena de resentimiento

Te olvidas que hablas también de mi creador – susurré cerca de su rostro

Siempre lo has despreciado Nora, o ¿es que has desarrollado ahora un enorme amor hacia él? ¿Me he perdido algo? – y soltó una sonora carcajada

No, estás en lo cierto. Nunca lo soporté, ni siquiera en sus mejores días, cuando era un verdadero vampiro – y sonreí mirando a Warlow

Tenemos que mantener la cabeza fría – parecía más calmado – e idear un plan para romper ese maldito vínculo. Pero antes quiero verlo sufrir – su voz era gélida

Lo haremos – dije mordiéndome el labio – vámonos. Te vendrá bien una buena sobredosis de sangre humana, y a mi también. Después enfrentaré a mi hermano – siseé, y desaparecimos de allí

Sookie:

Comencé a entenderlo, pero estaba demasiado enfadada ahora mismo. Tenía que asimilar muchas cosas. Y una de las cosas que siempre me había enfurecido es que me mantuvieran al margen de las cosas.

Lo que verdaderamente te irrita es estar unida a mí – dijo sin apartar sus ojos de los míos

Lo que no me gusta es que haya sido de este modo – suspiré – necesito asimilar las cosas y quiero irme a casa – dije mientras me levantaba de la silla

Te acompañaré, todavía tenemos el problema de Bill – murmuró

Prefiero irme sola. Te llamaré cuando llegue a mi casa – dije mientras tomaba aire

Vi como Eric asentía y se quedaba de pie con gesto serio en mitad del bar. Salí lo más pronto posible de allí, busqué mi coche y me fui a casa. No había rastro de Warlow ni de Nora.

Cuando entre a casa, llamé a Eric para decirle que había llegado y colgué. No quería hablar con él, todavía estaba enfadada por el modo en el que había hecho las cosas, aunque reconocía que no había otra solución y que Eric había tenido razón al no habérmelo contado, pero mi orgullo era más fuerte y no quería atender a razones.

Era cierto que si me hubiera contado el plan podrían haberlo oído Nora, Pam, Jessica o Tara. Nora me odiaba y no hubiera dudado en decírselo a Warlow, estaba cada vez más segura de ello. Habría sido feliz con que Warlow me llevara y le dejara el camino libre con Eric.

Ahora me tocaba pensar en las consecuencias de ese matrimonio vampírico. Estaba casada con Eric por sus leyes. Estaba a salvo de Warlow gracias a su plan maestro.

¿qué significaba para los vampiros el matrimonio? ¿tendría el mismo significado que para los humanos? Tenía demasiadas preguntas sin respuesta en mi cabeza.

Eric lo había hecho para librarme de Warlow, pero ¿querría también comprometerse conmigo porque me amaba? Un cosquilleo apareció de repente en mi estómago y me hizo sonreír sin querer, aunque la verdad es que solo contemplaba la primera opción ya que Eric seguía sin expresarme lo que sentía por mí. La cabeza me daba vueltas de tanto pensar.

Eric:

Volví a casa. El plan había transcurrido según lo previsto y Sookie estaba a salvo de Warlow.

Si no volvía a hablarme lo daría por bien empleado ya que al menos su vida ya no estaba ligada a la de ese maldito vampiro.

Cuando entré al salón de mi casa vi a Nora esperándome de pie derecho en medio de él.

Se dio la vuelta y me atacó. Comenzó a abofetearme y a pegarme, pero con un solo movimiento la paré y la coloqué frente a mí. Lágrimas de sangre recorrían sus mejillas

Eres un estúpido Eric – gritaba sin dejar de mirarme – me has decepcionado. No podré perdonarte nunca

¿Qué te he decepcionado? ¿Qué no podrás perdonarme? – mi paciencia se estaba agotando – Y me dices tú eso. Tú que me tendiste una trampa para meterme en la Autoridad y convertirme a esa estúpida religión – voceé - ¿quién coño te crees para hablarme de ese modo? Puse mi vida en peligro para sacarte de esa puta secta y salvarte – mi tono de voz hizo temblar a Nora

Eric te comprometiste con ese deshecho humano – siseó

No pude más y la agarré del cuello

Si vuelves a hablar así de ella no respondo Nora – le dije con severidad y la solté

Lo que has hecho te ha puesto como primer objetivo de Warlow. No sabes lo que has hecho Eric, su venganza será terrible – tartamudeó

Warlow no es rival para mí – afirmé

Puede que él solo no, pero tu no sabes de lo que es capaz – murmuró

¿Y tu sí lo sabes? – dije con escepticismo

Lo conozco poco pero he visto demasiado – su gesto era serio – me voy Eric – dijo con tristeza

¿Cómo? – pregunté sorprendido

Después de lo ocurrido esta noche no puedo seguir aquí. He visto que nuestras ideas son totalmente diferentes y es mejor que me vaya – dijo mientras se pasaba una mano por el pelo

Está bien. Lo comprendo, y si quieres irte eres libre de hacerlo – la tristeza inundaba mis ojos

Y no te preocupes por el tema de Bill. Izan me mantendrá informada y seguiré ayudando a los rebeldes. Eso no ha cambiado. Bill es una amenaza para cualquier vampiro – sentenció

Por lo menos hay algo en lo que todavía coincidimos – dije irónicamente

Nora sonrió

Antes de irme, me gustaría que nos despidiéramos apropiadamente – hizo una pausa – tomemos una copa de sangre humana juntos. Por los viejos tiempos – dijo dirigiendo su mirada a dos copas llenas que había encima de la mesa del salón

Asentí. Quería una despedida en buenos términos con ella. Es lo que Godric hubiese querido.

Nora me acercó una copa y ella se quedó con otra.

Siempre serás mi hermano Eric – dijo alzando la copa y sonriendo

Siempre – repetí y bebí toda la sangre de la copa de un solo trago

Nora hizo lo mismo y dejó su copa encima de la mesa. Se giró para mirarme

De repente caí fulminado al suelo, nunca me había sentido tan mal. Comencé a vomitar sangre y no podía moverme. Mi interior ardía de una forma brutal.

Te dije que Sookie sería tu perdición Eric – susurró Nora acercándose a mí

¿Qué has hecho? – casi no podía hablar

Es buena esa nueva plata líquida ¿verdad? – dijo agachándose y colocándose a mi lado – indetectable para cualquier vampiro. Solo se notan sus efectos cuando se ha ingerido – su voz era gélida

Nora… - era casi incapaz de emitir varias palabras juntas

Una sola dosis, y es capaz de dejar al borde de la muerte al vampiro más antiguo – dijo mientras acariciaba mi cabeza

Vi como Nora desaparecía para volver al cabo de unos segundos con dos grandes cadenas de platas. Las llevaba sujetas con dos guantes de látex

Desabrochó mi camisa y colocó una de las cadenas alrededor de mi estómago provocándome un intenso dolor, después colocó la otra en mi cuello. El dolor era insoportable, y casi no podía gritar, estaba demasiado débil.

Tu lo has querido así hermano – susurró con tristeza cerca de mi oído y desapareció

Sentía como me abandonaban las fuerzas y solo pude pensar en Sookie. El miedo me invadió cuando pensé en el peligro que corría.

Nora:

Salí de casa de Eric, y apoyé la espalda contra la puerta de entrada. Suspiré. Un hilo de sangre recorrió mi mejilla y cerré los ojos.

Todavía recordaba el momento en que conocí a Eric y cuando fui transformada por Godric. El momento en que él nos unió como familia.

Fue en el año 1434. Yo estaba en la corte del rey Enrique VI. Años atrás me había convertido en amante del duque de Bedford, que era el hermano de Enrique V y el tutor de Enrique VI, el futuro rey de Inglaterra.

Todas las ideas brillantes de Bedford eran mías. Había conseguido ganarme su confianza y lo tenía absolutamente dominado. Los nobles sabían que yo era la cabeza pensante y habían surgido recelos en torno a mi figura.

Tres años antes, en 1431, había conseguido averiguar el paradero de Juana de Arco, que por aquel entonces volvía loca a toda Inglaterra. Bedford consiguió ejecutarla, y aunque los honores fueron a parar a él, todos sabían que su captura y ejecución me la debían a mí.

Una fría noche de enero, solo tres días después de mi veinticinco cumpleaños, aparecieron dos nuevos nobles en el castillo; enseguida consiguieron el afecto de los más allegados a Bedford. Estos les pusieron al tanto de mis hazañas y ambos se quedaron muy sorprendidos. Mi doncella fue la encargada de informarme. Yo casi nunca estaba presente en ese tipo de cenas, solo cuando Bedford asistía.

Tiempo después, cuando descubrí la condición de esos extraños visitantes, comprendí como se ganaron el afecto y la confianza de aquel grupo de hombres. Los habían glamourizado a todos. También me enteré del porqué de su visita. Godric había estado buscando desde hacía mucho tiempo a alguien a quien pudiera introducir en la Autoridad Vampírica, alguien a quien pudiera infiltrar y que pudiera pasarles información, y que en un momento determinado jugase un papel importante a su favor.

Durante años intentó que Eric aceptara la tarea, pero él se negaba. Nunca le interesó la política.

Y esa noche, por fin, encontró lo que había buscado durante años, a mí.

Después de esa cena, el más joven de los dos se introdujo en mis aposentos. Era Eric. Tardó más tiempo en seducirme del que esperaba, pero esa noche cedí a sus encantos simplemente para poder descubrir sus planes. Él intentó sacarme información sobre el duque de Bedford, pero por muy persuasivo que fue no lo consiguió. Yo tampoco logré mi propósito con él. Al cabo de un rato también apareció en mis aposentos Godric. Eric lo veneraba, como pude comprobar. Godric me dijo que tenía grandes planes para mí, que podía obtener mucho más de lo que poseía ahora, y que sería inmortal. Quedé obnubilada con todo lo que me dijo y acepté su proposición casi sin pensarlo. Estaba cansada de ser un mero instrumento en la corte y sabía que nunca podría llegar a ser reina. Godric me transformó esa misma noche.

Recordar esos momentos solo hizo que estuviese más segura que nunca de continuar con mis planes. Eric había elegido su destino, y el mío había sido forjado muchos años antes de conocer a Godric y a Eric.

Pam:

Ya había pasado una hora desde que había dejado a Sookie en Fangtasia. Era hora de volver. Eric me había dicho que no apareciésemos por allí hasta pasada una hora de haber dejado a Sookie. No tenía ni idea de lo que habría ocurrido allí dentro ni porqué Eric había decidido cerrar Fangtasia esa noche.

Tara, Jessica y yo entramos en el bar, y observamos con sorpresa mesas y sillas destrozadas por el suelo.

Estábamos recogiendo los pedazos de madera del suelo cuando Nora apareció por sorpresa en el bar

Pam, vengo a avisarte que hoy no será necesario que vayas con Tara a casa de Sookie – dijo con tono serio

Y eso ¿quién lo dice? – dije con las manos puestas en las caderas y mirándola fijamente

Lo dice Eric – y una media sonrisa se formó en su rostro – él está allí con ella. No lo esperéis, ya sabéis a lo que me refiero – y su mirada se volvió abrasiva

Y ¿por qué no me avisó a mí directamente? – pregunté

¿Tenía que hacerlo? – dijo mirándome de arriba a abajo – No entiendo como Eric te eligió para ser su progenie. Una vulgar puta. No podía haber caído más bajo

Me aburres Nora – dije sardónicamente – yo tampoco entiendo que vio Godric en ti. Solo eres una zorra ambiciosa que no sabe lo que es el verdadero sentido de la lealtad o la familia – hice una pausa - y ahora, si me disculpas tengo cosas más importantes que hacer que escuchar tus sermones

Nora sonrío malévolamete

No te preocupes, que hoy es el último día que nos veremos. Me marcho de esta apestosa ciudad y por fin me libro de su gentuza – y su mirada se dirigió a Tara, a Jessica y a mí

Le hice una reverencia jocosa y Tara y Jessica me imitaron

Bon voyage alteza – dije sonriendo

Nora se marchó y Tara y Jessica me miraron sonriendo.

A trabajar – dije seriamente – tenemos que limpiar este desastre

Sookie:

Decidí volver a llamar a Eric. No quería irme a dormir así, no me gustaba que estuviésemos enfadados. Quería hablar de todo lo sucedido con él, escucharlo tranquilamente. Le pediría que viniese a mi casa. Necesitaba verlo

Marqué rápidamente el número de su móvil pero nadie contestó. Volví a marcar dos veces más y el silencio fue la única respuesta.

Pensé que no quería hablar conmigo. Estaría molesto por mi actitud, pero tenía que comprender también mi enfado.

Aún así, me resultaba extraño que no respondiese a su teléfono. Si hubiese estado enfadado me habría contestado con alguna impertinencia, pero habría respondido a mi llamada.

Iba a llamarlo otra vez cuando Nora apareció en la puerta de mi casa. Tenía lágrimas de sangre recorriendo sus mejillas.

¿Qué haces aquí? – pregunté sorprendida - ¿Qué ocurre?

Eric está en peligro – su voz apenas era un silbido – Warlow y otros vampiros se lo llevaron – las lágrimas seguían bajando por su rostro

¿Cómo? – mi corazón empezó a latir apresuradamente y sentí como me fallaban las fuerzas

Tienes que ayudarme Sookie, por favor – suplicó mientras se acercaba a mi

Claro que te ayudaré, es de Eric de quien estamos hablando – y comencé a llorar. Estaba totalmente aterrorizada. Si algo le había sucedido a Eric no podría soportarlo – Vámonos ¿a qué esperamos? – dije con un hilo de voz mientras las lágrimas no dejaban de asomar por mis ojos

Conduzco yo, creo que sé a donde han podido llevarlo – dijo con tristeza

Esta bien – dije, dándole las llaves de mi coche

Eric tenía que estar bien, si, él era fuerte, pero tenía un mal presentimiento y noté como mi corazón se encogía ante la idea de perderlo.

Me monté en el asiento del copiloto, y Nora encendió el motor. No había cogido las pulseras ¡mierda! Pero no había tiempo de volver a por ellas. Eric estaba en peligro y me necesitaba.

Pam:

Jessica, Tara – grité mientras terminaba de meter en una bolsa los últimos trozos de sillas y mesas rotas

¿Qué ocurre? – dijo Tara mientras se acercaba a mi con Jessica

Bajad al sótano y subid tres cajas de True Blood – ordené - solo quedan dos botellas aquí

Asintieron y desaparecieron para cumplir con mi pedido.

Fui al despacho de Eric y me senté en su mesa. Cogí la calculadora y empecé a hacer cuentas para calcular los daños materiales producidos en el bar

Pam – dijo Jessica interrumpiéndome – es urgente

¿Qué queréis? – dije alzando el tono de voz

Han desaparecido las cadenas de plata del sótano – dijo Tara

Me puse en pie rápidamente

Esto no me gusta – dije para mis adentros – Tara, Jessica id a casa de Sookie a comprobar que Eric y ella están allí – ordené

Crees que podría haberles pasado algo – murmuró Jessica

No lo sé, por eso os estoy mandando allí, así que déjate de charlas e id inmediatamente para allá

Ambas asintieron y desaparecieron.

Esto no me gustaba. Hacía semanas había oído a Nora pedir por teléfono plata líquida y ahora habían desaparecido las cadenas del sótano, y si a eso le sumábamos la marcha repentina de Nora solo podía significar una cosa, y es que esa perra estaba metida en algo turbio.

Nora:

Conducía todo lo rápido que podía. Todo había salido a la perfección y nadie había sospechado. Miré a Sookie, estaba llorando y mordiéndose el labio inferior. No pude evitar sonreír malévolamente. La muy estúpida había caído en mi trampa. Al final su amor por Eric había resultado favorable para mis planes.

Nora, ¿Cuánto queda para llegar? Llevamos más de media hora de camino – chilló

Queda poco, conduzco lo más rápido que puedo – esa chica era realmente irritante pero no podía perder la paciencia ahora.

¿Cómo podremos salvar a Eric? Tenemos que pensar en algo – dijo mirándome. La muy estúpida no paraba de llorar

Conozco a Warlow, intentaré convencerlo de que podemos romper el matrimonio vampírico. Cuando esté más tranquilo, te haré un gesto y usarás tu luz contra él para debilitarlo. Mientras yo aprovecharé para matar a los vampiros que haya ¿de acuerdo? – dije sin apartar la mirada del volante

De acuerdo, pero por favor ve más rápido, Eric podría estar muerto – chilló

Cállate Sookie, me estas poniendo más nerviosa de lo que ya estoy – dije alzando la voz

Tenía que controlarme, pero con ella me resultaba casi imposible. Me irritaba demasiado.

Pam:

Tardaban demasiado en venir. No era buena señal. Estaba impaciente y cuando ya iba a salir a buscarlas llegaron a Fangtasia. Debido a las expresiones de sus rostros pude vislumbrar que traían noticias desfavorables.

No están allí Pam – dijo Tara mientras Jessica agachaba la cabeza

Imagino que habréis rastreado bien toda la casa y sus alrededores – murmuré

Por supuesto. La casa estaba vacía y no había rastro de ellos – dijo Jessica con preocupación

Pero no había signos de violencia. Eso si que nos extrañó – espetó Tara

Tenemos que ir a casa de Eric, es el único sitio que queda por mirar. Algo me dice que ambos están en peligro y que esa arpía de Nora tiene que ver en ello – susurré

De eso no hay duda – Tara parecía molesta

¿Nos vamos? – dijo Jessica

No, nos quedamos aquí haciendo una fiesta de pijamas – dije con sorna – vamos a casa de Eric ya – ordené, y ambas asintieron

Cuando estábamos saliendo por la puerta vimos a un grupo de vampiros. Nos estaban esperando. Era una emboscada

Sookie:

Estaba muy nerviosa, las lágrimas se deslizaban por mi rostro. Quería ser positiva y pensar que Eric se encontraba bien, pero cuanto más tiempo pasaba más difícil era conservar la esperanza. Mi corazón empezó a palpitar con más fuerza cuando llegamos a un gran descampado y Nora frenó bruscamente.

Bajamos del coche y vislumbré una pequeña casa de madera a lo lejos. Parecía una cabaña. Conforme nos íbamos acercando empecé a sentir unos terribles escalofríos.

Solo me importaba Eric, necesitaba verlo y que estuviese bien. Haría cualquier cosa para sacarlo de ahí.

Nora iba delante de mí y en silencio. Llegamos a la puerta, el silencio pesaba sobre el ambiente.

Nora llamó a la puerta. Yo pensé que nuestra entrada sería diferente y no por la puerta principal. No quería pensar ahora en minucias, solo quería entrar y verlo a él.

La puerta se abrió. Nora pasó dentro y yo no alcanzaba a ver a la persona que había abierto la puerta. Pasé dentro, estaba bastante oscuro. La poca iluminación que había provenía de una bombilla que colgaba del techo. De repente la puerta de entrada se cerró. Detrás de ella apareció Claude.

Estaba desconcertada. ¿Claude allí? ¿qué estaba pasando? Y lo más importante ¿dónde estaba Eric?

Nora ¿qué está ocurriendo aquí? – dije mirándola fijamente

Nora se limitó a sonreír y a mirarme.

Me había tendido una trampa, no había duda. Intenté salir de allí pero Nora me impidió el paso. Me giré para mirar a Claude

Ayúdame – supliqué mirándolo

Su mirada era oscura y me cogió por los hombros. Empecé a marearme y me desvanecí.

Al despertar me vi de pie y con los brazos en forma de cruz atados a dos postes de madera. Las piernas estaban atadas de la misma forma a los postes. Tenía la puerta de salida tan cerca, pero no podía moverme y me encontraba muy débil. Ví como Claude me observaba con una expresión indescifrable.

¿Qué me has hecho? ¿Qué haces aquí Claude? – mi voz apenas era audible

Claude se limitó a mirarme

Respóndeme – ordené

Claude abrió la boca para hablar pero antes de que pudiera hacerlo entraron en la habitación Nora y Warlow.

Vi como Warlow se acercaba lentamente a mí. Empezó a observarme con sus profundos ojos verdes y sonreía de una forma diabólica. Nora se puso a su lado. Estaban a escasos centímetros de mí.

Has traicionado a Eric – dije mirando a Nora fíjamente – nunca te perdonará por esto

Nora me sonrió y Warlow se giró para mirarla.

¿Dónde está Eric? Os juro que os mataré si le habéis hecho daño – grité

Nora y Warlow comenzaron a reírse. En ese mismo momento Nora le hizo una caricia a Warlow en el hombro. Me quedé perpleja ante esa reacción ¿qué tipo de relación tenían?

Tengo los instrumentos preparados – dijo Claude de repente

Nora y Warlow se giraron para mirarlo, y vi como Claude abría una caja de madera. Dentro había varios punzones, bolsas de las que se utilizan en los hospitales para transfundir sangre y un puñado de agujas.

Comencé a ver claras sus intenciones e intenté soltarme, pero resultó inútil.

Nora, por favor – supliqué mirándola – Eric es tu hermano, te quiere, por favor no hagas esto, y dime donde está

Eric me decepcionó profundamente esta noche, por primera vez sentí vergüenza de ser familia suya – sus ojos brillaban – me hirió profundamente cuando tomó las leyes sagradas vampíricas para beneficiar a una puta humana – continuó – y eso es una aberración – dijo haciendo hincapié en ello

¿Qué vais a hacer conmigo? – pregunté – sabéis que no podéis tocarme debido al vínculo que Eric ha creado conmigo

Nosotros como vampiros que somos no – y la voz de Warlow retumbó en la habitación – pero esa ley no dice nada de otras especies – y su mirada se dirigió a Claude – él hará el trabajo por nosotros

Nora, sabes que esto es una locura. ¿por qué lo haces? – mis ojos no se apartaban de ella - ¿acaso son tan grandes tus celos por mí que crees que solo matándome vas a conseguir a Eric?

Qué lejos estás de la realidad – dijo Nora riéndose

Eric siempre ha confiado en tí, hazlo por él – dije con lágrimas en los ojos

Como siempre ha dicho Eric, un vampiro solo puede confiar en el vampiro que creó – espetó

¿Qué quieres decir con eso? – pregunté extrañada

Ví como Warlow sonreía y no dejaba de mirar a Nora

Quiere decir que yo creé a Warlow – sentenció

¡Oh no! Eso si que no me lo esperaba