6x08 – Echo

Nora:

Conocí a Matthew Warlow en Surrey, en 1426. Acababa de cumplir 17 años y vivía con mis padres en una gran casa de campo. Nuestra familia era muy respetada, mi padre poseía varios títulos nobiliarios y me habían prometido a un militar de gran prestigio. Yo era rebelde y altiva, quería más de lo que poseía. Sabía que mi inteligencia me llevaría lejos y no iba a permitir que un matrimonio me impidiese alcanzar mis metas.

Una tarde de marzo salí a pasear al bosque y ví algo que me impactó. Un hombre alto y con voz grave estaba asesinando a dos hombres, los sometió a un sufrimiento terrible hasta que acabó con sus vidas. Intenté escapar antes de llamar su atención pero me vio y corrió detrás de mí. Me atrapó y me tumbó en el suelo colocándose encima de mí. Sus profundos ojos verdes penetraron en los míos haciendo que mi corazón se acelerase como nunca.

No habéis visto nada ¿entendido? – susurró cerca de mi rostro

He visto como torturabais y asesinabais a dos hombres, pero no soy ninguna dama frágil y asustadiza que va a ir corriendo a descubriros – dije desafiándolo

Sois fuerte y fría – murmuró

Soy práctica y sé lo que me conviene - sentencié

Matthew me sonrió y su dedo índice bajó por mi escote. Le propiné una sonora bofetada, y conseguí escaparme de sus garras. Corrí y al girarme lo vi de pie derecho y mirándome fijamente sin moverse.

Ese hombre sádico y descarado me había deslumbrado.

No puede ser, estas mintiendo – gritó Sookie trayéndome de vuelta del viaje a mis recuerdos

¿Por qué iba a mentir? ¿Qué ganaría con hacerlo? – murmuré

Matthew se acercó a ella y noté el miedo en los ojos de Sookie.

Ahora va a comenzar tu calvario – dijo Warlow sin apartar la mirada de esta – pensaste que estabas a salvo, pero no sabes lo que te espera – dijo con una profunda voz.

Una sonrisa malvada se dibujó en su rostro y yo no pude sino imitarlo. Todo lo que habíamos planeado estaba resultando según nuestros cálculos.

Eric:

Sentí como el miedo de Sookie penetraba en mi pecho.

Sookie- grité con todas mis fuerzas

Un hilo de sangre empezó a recorrer mi mejilla. El miedo a perderla estaba siendo una tortura.

¡Maldita Nora! – murmuré

Volví a sentir el pánico de Sookie. Intenté en un acto desesperado arrancar las cadenas de mi cuerpo, pero fue inútil, aún seguía demasiado débil por la dosis de plata líquida, y solo conseguí dejar en carne viva mis manos.

Mi interior seguía ardiendo imperiosamente. Era como si estuviesen quemando mis entrañas. Esa nueva plata líquida era casi mortal para un vampiro. Necesitaba sangre humana para recuperarme, y no podía conseguirla. Pensé en Pam. Ni siquiera ella podía sentir mi dolor, hacía semanas que había tenido que liberarla y nuestro vínculo se había roto.

Sookie:

Claude se acercó a mí con un punzón en la mano y Nora y Warlow extendieron los colmillos.

Me has traicionado Claude, y has traicionado a tu propia especie – grité y le escupí en la cara

Claude se limpió y volvió a posar sus ojos sobre los míos

Dime al menos porqué lo haces. Creo que lo merezco – espeté

Claude miró a Nora y a Warlow

Permitidme que le de una explicación antes de proceder con vuestro plan. Es lo único que os pido – dijo mirándolos

Ambos se miraron y retrajeron sus colmillos

Maldito engendro, nos estás retrasando – dijo Warlow elevando el tono de voz y mirando a Claude – hazlo rápido. Estoy harto de tus monsergas, y aguanto porque no me queda otra opción – dijo con impaciencia – pero como sigas postergando tu trabajo, te mataré, y no solo eso, te haré sufrir antes lentamente

Claude se giró y me miró a los ojos dando un profundo suspiro. Me acarició la cara

No me toques – dije con desprecio

Hago esto por orden del consejo de ancianos. No tengo alternativa Sookie – y agachó la cabeza

Claro, y me tengo que creer que ellos entregarían a alguien de su especie a su enemigo más letal – la incredulidad poseía mis palabras

No sabes toda la historia Sookie

¿Qué tengo que saber? – dije interrumpiéndolo

El consejo de ancianos hizo un pacto con Warlow siglos atrás para que dejase de torturar y matar hadas. Nuestra especie estaba en peligro de extinción en aquella época. El señor Warlow y su creadora se estaban encargando de exterminar a nuestra especie – dijo con tristeza

Maurella me dijo que el contrato lo firmó un antepasado mío no un consejo de ancianos. ¿O también me mentisteis en eso? – no podía creer todo lo que había sucedido esa noche. Estaba perpleja

Claro que no Sookie. Déjame explicarte…

Estoy harto de tantas estupideces. Empieza tu trabajo o voy a perder la poca paciencia que tengo – ordenó Warlow

Solo déjame explicarle lo del contrato. Después haré lo que me habéis ordenado. Lo juro – susurró

Eso espero por tu bien, porque a partir de esta noche se terminaron las concesiones con tu especie Claude. Lo sabes. Ahora yo tomo el mando – siseó

Nora cogió la mano de Warlow y él acarició su rostro.

Estoy esperando Claude – estaba agotada

Lo de tu antepasado es verdad Sookie. El consejo de ancianos buscó una solución al problema y la ocasión no tardó en llegar – hizo una pausa – Fue en 1702. Un terrateniente, John William Stackhouse, tenía problemas de dinero e iba a perderlo todo. Uno de los ancianos le propuso a Warlow hacer un pacto con aquel hombre, ya que sabía que esa familia provenía de la unión de un hada y un humano hacía cientos de años, y que por tanto tendría herederos híbridos

¿Cómo?- exclamé con sorpresa

Warlow insistió en que le fuese entregado el primer heredero híbrido. Cuando conoció a John él no tenía ni idea de lo que le hablaban ni de lo que estaba firmando, solo quería salir de la lamentable situación económica por la que estaba atravesando y el dinero que le ofrecía Warlow era la solución a todos sus problemas. La única condición que puso es que no entregaría a ningún heredero suyo varón, le entregaría a una mujer y no a un hombre. Estúpidos ideales machista de la época – dijo ladeando la cabeza – Warlow aceptó y firmó el contrato, al igual que uno de los ancianos del consejo que estuvo presente durante la realización del mismo. La señorita Gainsborough también estuvo allí – y miró a Nora

Ya es suficiente – gritó Warlow y apartó a Claude de mi lado

¿Por qué no viniste antes a por mí? ¿por qué ahora? – dije mirando a Warlow a los ojos

Warlow se puso muy cerca de mí. Me miraba inquisitivamente

Esa respuesta es muy sencilla. Esperaba a que fueses adulta, no me servías mucho de niña. Un hada tiene desarrollados sus poderes mucho más tarde – susurró cerca de mi oído

Y ¿por qué tuviste que matar a mis padres? – dije con firmeza

Warlow me miró y una sonrisa maquiavélica se dibujó en su rostro. Su expresión me daba pavor.

Me daba la impresión de que eras una persona mucho más inteligente – siseó

Lo soy, de eso no te quepa duda, pero quiero oír tu explicación – dije desafiante

Los maté para dejarte desprotegida e indefensa. Era más útil para mis planes – dijo haciendo una pausa - los esperé en aquel puente y acabé con sus vidas

Lástima que tu hermano no estuviese en aquel coche – dijo suspirando – pero tú tuviste que empezar a relacionarte con vampiros cuando había llegado el momento de llevarte conmigo. ¡Maldita hada folla vampiros! – había rabia en su voz

Las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas al recordar la muerte de mis padres. Venían a mi mente esas escabrosas escenas que las hadas me habían mostrado. Warlow era un auténtico monstruo.

Tenía ganas de matarlo, y lo peor es que, ahora mismo, estaba a su merced.

Pam:

Eran demasiados vampiros. Estábamos perdiendo la lucha contra ellos. Su fuerza era mayor que la nuestra, eran mucho más antiguos que nosotras tres. Estábamos en serios aprietos.

Uno de ellos acorraló a Jessica dispuesto a matarla. Tara y yo intentamos alcanzarla pero nuestros atacantes nos lo impidieron.

Jessica estaba en manos de ese vampiro y se disponía a clavarle una estaca cuando en cuestión de segundos explotó y su sangre cayó al suelo salpicando a Jessica. Tres vampiros más también explotaron junto a su compañero. Aprovechamos ese momento de distracción de los otros para matar al resto.

Cuando terminamos con ellos vimos a Jason guardando lo que parecía una pistola de balas de madera.

¿Dónde está mi hermana? – preguntó mientras me lanzaba una mirada acusadora

No lo sabemos Jason – dijo Jessica mirándolo – gracias por habernos salvado –susurró

Está en peligro, de eso no hay duda, igual que Eric – sentencié

¿Qué coño ha pasado? ¿Ha sido Warlow? – dijo Jason levantando una ceja - ¿Se la ha llevado?

Basta de preguntas, pareces una teleoperadora – dije con sorna

Tengo derecho a saber dónde esta mi hermana – dijo elevando el tono de voz

Vamos a casa de Eric, quizás allí encontremos algo – murmuré mirando a Tara y a Jessica

Voy con vosotras – dijo Jason con firmeza

Como quieras Blade, puede que nos seas útil por si nos tienden otra emboscada – la ironía en mi voz era evidente

Sookie:

Gracias por nada Claude – dije con rabia mientras éste me miraba atento en un segundo plano. Warlow seguía a mi lado.

Lo siento – dijo con voz fría

¿Lo sientes? – y solté una carcajada – Eres un mentiroso y un cínico Claude. Todavía recuerdo esa visión fantasmagórica de Warlow en el baño de mi casa, por no hablar de la visión de Claudine la noche en la que murieron mis padres. ¿Eso también es mentira? – dije mirándolo fijamente

Es lo último que vais a decir los dos ¿me oís? – gritó Warlow mientras pegaba un puñetazo en la pared – Contesta y haz tu trabajo – dijo mirando a Claude

La visión de Claudine si era cierta Sookie. Ella estaba arrepentida de haber hecho caso al consejo respecto a ti e intentó protegerte, por ese motivo mi hermana y yo nunca nos llevamos bien – suspiró – y respecto a la visión del baño solo puedo decirte que fue un pequeño truco nuestro para aterrorizarte. Pensamos que así te vendrías a vivir con nosotros y de esta forma nos sería más fácil entregarte a él – dijo con la mirada fija en Warlow

No podía creer lo que estaba oyendo. Una traición tras otra, y ahora por parte de aquellos que creía mis defensores y aliados.

Comencé a sentir dolor en las muñecas debido a las cuerdas. Me estaban dejando la piel en carne viva y mis pies estaban sufriendo las mismas consecuencias. Estaba sin fuerzas y dolorida.

Claude coge los punzones y comienza tu labor – ordenó Warlow – y recuerda. Quiero que sufra – dijo alzando la voz y clavando sus ojos en los de Claude

Éste asintió y se acercó a mí

Apártate de mi o cuando salga de aquí te buscaré y te mataré – mi voz era amenazante

Claude hizo caso omiso a mis palabras y clavo varios punzones en mi cuerpo provocándome un intenso dolor.

Tenía un punzón clavado en cada uno de mis brazos y otros dos en mis piernas. Comencé a chillar. El dolor era insoportable y la sangre comenzó a brotar con intensidad de las heridas

Levanté la cabeza y vi a Warlow y a Nora enfrente de mí con los colmillos extendidos.

Ambos se agacharon y comenzaron a beber la sangre que salía de mi cuerpo.

Llena esas bolsas – dijo Warlow levantándose de repente y dirigiendo su mirada a Claude – tenemos que irnos ya

Nora lo imitó y dejó de beber mi sangre. Claude asintió y comenzó a llenar las bolsas con la sangre que brotaba de mis heridas.

- Por ahora solo necesitamos tu sangre – dijo Warlow mirándome – pero no te vas a escapar de mi. Te necesito a ti y te conseguiré tarde o temprano, lograré romper ese estúpido matrimonio – y sus ojos verdes penetraron en los míos – y mataré a tu vikingo lentamente – susurró en mi oido

Comencé a marearme. Estaba perdiendo mucha sangre y noté como me faltaba el aire. De repente la oscuridad me sobrevino y me desvanecí.

Eric:

- Eric – oí a Pam gritar desde fuera de la casa

- Aquí – murmuré. Pam me oiría perfectamente

Oí un golpe sordo. Habían derribado la puerta de entrada. En el salón aparecieron Pam, Jessica, Tara y Jason

- ¡Dios! – dijo Jessica tapándose la boca

- ¿Quién te ha hecho esto? – dijo Pam colocándose de rodillas a mi lado

Cogió las cadenas con sus manos. Gritaba de dolor pero no parecía importarle. Con un tirón más las arrancó de mi cuerpo provocándome un quejido. Sus manos estaban en carne viva, y un hilo de sangre recorrió sus mejillas.

- Ha sido esa zorra de tu hermana. Estoy segura – siseó mientras sus manos empezaban a curarse

- Sookie – dije con apenas un hilo de voz – ella está en peligro. He sentido su miedo

Tara desapareció y Jason permanecía inmóvil en medio del salón

- ¿Dónde está mi hermana? – dijo por fin

- Puedo llegar hasta ella a través de nuestro vínculo – dije intentando incorporarme pero caí de nuevo golpeándome la cabeza contra el suelo.

- Eric necesitas sangre humana. Ella te dio plata líquida ¿verdad? – dijo Pam con rabia

- Si, me engañó y caí en su trampa. Solo quería despedirme de ella y aprovechó la ocasión – susurré

De repente volvió a aparecer Tara. Traía consigo a un humano

- Dejarás que se alimente de ti, después no recordarás nada – dijo Tara mirando fijamente a los ojos del humano

Una sonrisa apareció en el rostro de Pam.

El humano se acercó a mí y Pam cogió su brazo y lo acercó a mi boca. Extendí los colmillos y mordí su muñeca. Comencé a alimentarme de su sangre. En pocos segundos comencé a notar una gran mejoría. Me bastó con volver a succionar un par de gotas de sangre más de ese humano para recuperarme. Lo aparté de mí y me puse de pie

Gracias – dije mirando a Pam y a Tara – no puedo seguir aquí, tengo que encontrar a Sookie

Pam y Tara asintieron

Voy contigo – dijo Jason mirándome

Tú te quedarás aquí – ordené mientras me dirigía a coger una estaca que tenía guardada en un cajón del armario del salón. Cuando la tuve en mi poder desaparecí volando

Sentí de nuevo a Sookie y llegué a una casa de madera que había en medio de un gran descampado.

Me acerqué a la puerta de entrada y la derribé con el pie. Intenté entrar pero no pude. La casa no pertenecía a un vampiro

Miré dentro y vi como Nora, Warlow y otra persona se giraron para mirarme. Sus expresiones eran de sorpresa. Miré hacia la derecha y ví a Sookie atada a unos postes de madera. Estaba sangrando y tenía la cabeza agachada y los ojos cerrados. Me temí lo peor

Hijos de puta ¿qué le habéis hecho? Dejadme pasar o no pararé hasta cazaros y mataros lentamente – grité

Ahora han cambiado los papeles – dijo Warlow mirándome – te dije que lo pagarías muy caro, y además ella vino por su propio pie, y Nora y yo no la hemos tocado, no hemos violado las leyes vampíricas que la protegen mediante el vinculo que has establecido con ella. Él hizo el trabajo – y su mirada se dirigió a Claude

Juro que no pararé hasta ver como explotas por los aires maldito cabrón – estaba encolerizado y mis ojos no se despegaban de los de Warlow

Y tú – dije mirando a Nora – me has traicionado y me has mentido todo este tiempo. Dijiste que no lo conocías mucho y te inventaste una estúpida historia – dije golpeando con los dos puños la pared de fuera de la casa

Eric, lo que te conté sobre Warlow, sobre los encuentros que tuve con él, era cierto – siseó – pero no lo conocí donde te dije. Ya es hora de que lo sepas hermano

No me llames así zorra ambiciosa – y mi voz hizo temblar a Nora

Eric, yo creé a Warlow – espetó

¿Qué coño estas diciendo? ¿me tomas por estúpido? – grité

Es la verdad. Yo creé a Matthew – y ví como Warlow sonreía y acariciaba el pelo de Nora

Maldita seas. No mereces ser progenie de Godric – dije frunciendo el ceño - ¿de quién es esta casa? – dije alzando la voz

Es mía – dijo el chico que permanecía al lado de Nora y Warlow

Invítame a entrar. ¡Ahora! - ordené

Te invitará si juras no hacernos daño – dijo Nora mirándome – si lo juras por Godric podrás pasar. Ella aún vive – susurró

Warlow sonreía y me miraba con desprecio. Quería matarlos pero lo importante ahora era sacar a Sookie de allí

Asentí

Lo juro por Godric – la ira impregnaba mis palabras

Está bien. Invítalo a pasar Claude, ahora – ordenó

Pasa – dijo Claude con desdén

Entré a la casa y en unos segundos desaté a Sookie y la cogí en mis brazos. La puse en el suelo y le acaricié el rostro.

Te sacaré de aquí. Te lo prometo – y besé su frente

Sookie abrió los ojos y asintió sonriendo.

Casi la habéis desangrado – grité mientras dirigía mi mirada hacia ellos

Estoy bien Eric, tranquilo – dijo Sookie acariciándome el brazo

No estás bien, mira lo que te han hecho estos mal nacidos – la ira comenzó a apoderarse de mi – lo van a pagar

No pude más y me puse de pie y agarré a Warlow del cuello. Él solo se reía. Claude aprovechó el momento para desaparecer de así. Su expresión era de terror.

Eric, suéltalo, maldita sea. Juraste no hacernos daño – chilló Nora

Cogí la estaca que llevaba en el pantalón con la mano que tenía libre

Eric si lo matas yo moriré – dijo Nora con firmeza – no creo que Godric quisiera que matases a tu hermana

Warlow sonreía y yo apreté más su cuello haciendo que se retorciera

¿Por qué vas a morir si mato a este insecto? ¿Cuantas estupideces van a salir de tu boca esta noche?

No lo entiendes. Mi vínculo con Warlow va más allá del mero vínculo entre creadora y progenie – susurró

¿De que coño estás hablando? – dije mirándola

Clávale a Warlow la estaca en su brazo y verás lo que ocurre – dijo con sus ojos fijos en mí

Todavía lo tenía sujeto por el cuello, y de ese modo le clavé a Warlow la estaca en el brazo. Comenzó a sangrar.

Miré a Nora y vi como su brazo también había comenzado a sangrar. Solté a Warlow aterrorizado