Disclaimer: los personajes aquí mencionados, son de JK la historia si es mia.
Como es que terminaron involucrados, Ginny, Neville, Pansy, Draco y Romilda Vane en esta historia y en que perjudicaron a nuestra feliz pareja
6 años antes del nacimiento del bebe
Ginny se encontraba nerviosa, jugueteaba sus manos mientras impaciente veía el reloj, el cual dentro de pocos minutos haría que el traslador funcionase y de nuevo regresaría a Londres para terminar la relación que tenia con Harry.
—Harry—musito triste. Sabia que lastimaría en lo mas profundo de su corazón al ojiverde, pero ella no tenia la culpa en enamorarse de otro hombre y mas cuando en su adolescencia "su enamorado" no era su santo de devoción, Sino todo lo contrario. Draco Malfoy es y seguiría siendo ese arrogante, terco, a veces idiota hombre, pero esta vez aumentándole el amor que sentía por ella.
Se suponía, que la relación que tenia con Harry seria para toda la vida, de niña se había hecho la promesa de que Harry caería profundamente enamorado de ella. Sin embargo todo cambio, gracias a que ella fue a estudiar a un lugar lejano. Claro tenia que desarrollarse profesionalmente para estar a la altura de su novio. Pero las cosas cambian, las personas maduran, los sueños se modifican y el amor se vuelve cariño. Eso fue lo que le sucedió a Ginny Weasley.
Movía impaciente su pie izquierdo, dos segundos mas y regresaría a Londres, donde se enfrentaría con sus hermanos, con sus padres y con Harry, ya no le iba importar lo que le dijeran, ella se enamoró de Malfoy, de su dragoncito huraño.
Pero como dicen las cosas, el destino siempre es impredecible.
Ginny toco la bota, en el segundo exacto que el traslador se puso en marcha. Sintió el tan conocido tirón en el ombligo, cerro los ojos pues todo daba vueltas a su alrededor, su estomago se contrajo trayéndole las ganas de vomitar, sin embargo, esa rara sensación desapareció cuando aterrizó de golpe en el duro suelo.
—Malditos trasladores, los odio—Susurró molesta, levantándose y sacudiendo su ropa del polvo y plantitas, para ver que el lugar donde había aterrizado, era su tan querida y añorada casa. Sonriendo de oreja en oreja, se puso en marcha viendo como en ese año su casa lucia diferente. Además que cuando ella se fue a Polonia, aun estaban en la época navideña. Un año y seis meses después se encontraba en pleno verano, el sol alumbraba con sus intensos rayos solares, el aire veraniego le daba en el rostro. Respiro profundo cerrando por unos momentos sus ojos.
—Ya extrañaba mi casa—murmuró continuando su caminata.
Llego a la puerta, escuchando el escándanlo que producía su familia, eso le hizo sonreír divertida. Nadie sabía que ella llegaría ese día, bueno casi nadie, Hermione y Luna sabían de su llegada. A ambas chicas les prohibió decir una sola palabra por lo tanto ya se imaginaba a Hermione mordiendo insistentemente su labio inferior y a Luna reír divertida como si estuviera guardando un gran secreto, parecido a una niñita de tres años.
Resuelta y decidida a entrar en su casa, suspiro brevemente para después tocar delicadamente su puerta. De pronto los gritos, regaños, chillidos y demás sonidos cesaron. Volvió a golpear de nuevo y la puerta con un gran chirrido se abrió permitiéndole ver a su hermano George sorprendido y con la boca abierta. Traviesamente sonrió y se tiro a su hermano abrazándolo estrechamente, que feliz anunció—Ginny
En el acto toda su familia salió a recibirla, totalmente alegre y feliz de verla allí.
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Llevaba tres horas en su casa, tres horas que se le hicieron interminables. Pues Harry aun no aparecía, los nervios de nuevo la azotaron, las risitas también. En que momento llegaría Harry, en que momento le diría que no lo amaba como antaño sino que le tenia un sincero y profundo cariño.
En que momento le contaría, que se enamoro de la persona menos pensada. Cuando llegaría la hora para decirle, que su relación con Harry solo fue una fachada, que la monotonía le afectaba, que le hacia ver que su futuro con el pelinegro era incierto en partes, por que ella siempre añoro ser la señora Potter, que le daría tres hijos, vivirían en una casita de color amarillo con tejas rojas, en el valle de Godric, y ella seria la corresponsal del Profeta y estarían felices hasta que la muerte los separe.
Pero todo eso cambio desde hace meses, antes que su relación empezara con Draco, antes de que se diera cuenta que a Harry nada mas lo quería, no lo amaba.
Pero acostumbrada a él, no decía nada. Sin embargo, era hora que ella pusiera fin a todo lo que no la llevaba a ningún lugar y comenzaría de nuevo. Le presentaría a sus padres, su nuevo novio. Y luego tal vez con el paso del tiempo una vez que su familia lo acepte y vea que Draco Malfoy cambió, tal vez, solo tal vez, le pertenecería en cuerpo y alma.
Sonriendo como una tonta enamorada, se terminó de arreglar para tener su fiesta de bienvenida que apresuradamente le festejara su madre.
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Camila—de que me sirve la vida
Las lagrimas no dejaban de fluir en su rostro, mientras veía como su primer amor, se iba, se alejaba de ella con expresión triste y derrotada. Su corazón se quebró al ver que Harry volteo a verla una vez mas, mostrando en sus ojos la esperanza de que todo fuera una pesadilla, mas ella se quedo allí parada sin emitir sonido alguno. El pelinegro con lágrimas en los ojos le dijo adiós desapareciendo en el acto. Dos semanas desde su llegada y tuvo la valentía de confesarle todo.
Draco la frecuentaba en su trabajo. Si, ella había llegado a ser corresponsal del profeta en la sección de Deportes Mágicos. Durante dos semanas estuvo presionándola para que le dijera la verdad a Harry, para que terminara su relación ye empezara uno nuevo con el rubio. Sin embargo toda valentía se iba al ver como el pelinegro la adoraba por donde ella pisaba.
Se sentía una mala persona, peor que Voldemort, pues si ese mago no pudo con Harry, dos simples palabras dichas por su boca, lo mataron directo en el corazón.
Entro a su casa, toda mojada, ya que la lluvia arrecio en el momento que le decía a Harry—Lo siento—
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Harry ya no frecuentaba su casa, su madre le preguntaba por que no llegaba a visitarla todos los días como era costumbre. Ginny solo reía nerviosa, y de nueva cuenta se encerraba en su habitación, aun le dolía el que Harry no la saludara, ni le dirigiera la palabra. Pero sabia que en parte la acciones del pelinegro eran los correctos, mas aun así dolía que la viera fríamente.
Draco, la visitaba en lo alto de un cerro, ella no les había dicho a sus padres que su relación con Harry acabo, y que su nueva relación con Draco daba inicio. No era por cobardía, ni nada por el estilo. Sino que temía que sus padres o los padres de Draco la alejaran. Todo el mundo mágico sabía que las familias Weasley y Malfoy eran enemigas. Por esa razón aun no se atrevía a decir nada, ni ella ni Draco.
Pero ya era tiempo que todos supieran cuanto ella amaba a ese Dragoncito huraño, y que esta relación seguiría en pie sin importar lo que sucediera.
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La de la mala suerte
—Muy bien, ¿para que nos reúnes Ginevra?—pronuncio Ron molesto con su hermana y era normal ya que Harry era el mejor amigo de Ron y viceversa.
Ginny omitió la voz de Ron, su familia estaba reunida en la sala familiar. Draco no tardaría en llegar y en decir ante todos que ellos eran pareja
—Estoy esperando Ginny—Volvió a decir Ron
—¡Ronald!-Regaño Molly a su hijo—¿Que es esa forma de hablarle a tu hermana?
—Mama—hablo con voz mas suave—Ella—Señalo a su hermana— tiene algo "muy importante" que decirnos y me imagino cual es esa noticia—Dijo sarcásticamente
Ronald Billius, —murmuro Ginny disimulando su enfado— en un momento lo sabrás hermanito
Los segundos pasaban y Ginny más nerviosa no dejaba de morder su labio inferior, costumbre que copio de Hermione. Draco no aparecía y sus padres empezaban a cuestionarla, eso sin omitir los comentarios tan sarcásticos de Ron y las bromas pesadas de George
De pronto el sonido de unos golpeteos en la puerta sobresalto a toda la familia Weasley, Ginny sonriendo y suspirando aliviada se levanto antes de que sus hermanos abrieran la puerta para llevarse una sorpresa.
Pansy Parkinson se encontraba parada en su puerta, vistiendo de rojo. Mostrándole una triste sonrisa.
—¿Que haces aquí?—pregunto Ginny mientras veía a los lados si había alguien mas, específicamente un rubio.
—Yo…Yo vengo a buscarte, es necesario…es necesario que vengas conmigo
—Ginny ¿Quién es? —La pregunta de su madre la saco de su aturdimiento al escuchar las palabras de la ex Slytherin
—Nadie mamá—le respondió a su madre, sin embargo le dirigió unas palabras a su visita—Espérame no tardare
Pansy solo asintió, mientras veía como Ginny entraba a su casa. Escucho murmullos de exaltación, y gritos por parte de Ron.
Espero unos largos 15 minutos hasta que Ginny apareció ataviada de su hermoso vestido Verde.
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Ginny no daba crédito a lo que sus ojos veían. Draco Malfoy estaba parado en medio de la habitación arropado de su traje más elegante. Mientras a su lado una despampanante rubia colgada de su brazo sonreía abiertamente. Hoy era el día que se anunciaba el compromiso entre las familias Malfoy-Greegas.
Hoy era el día en que Draco se arrodillaba ante la muchacha enseñándole un hermoso anillo que en el acto ponía en su mano izquierda para después los invitados prorrumpir en aplausos. Todo eso ante los ojos de Ginny, que para ese momento estaba llenos de lágrimas.
Sus ilusiones, su amor, su vida, todo cayo en un pozo profundo, sus rodillas no pudieron sostenerla mas y cayó rendida en el suelo mientras de sus ojos las lagrimas fluían libremente.
Una mano la sostuvo fuertemente, alzó su vista para ver a Pansy Parkinson con la expresión de derrota en sus ojos. Ella al igual que Ginny sufría por un amor perdido. Ella la mejor amiga del rubio que se enamoró, no tuvo ni siquiera la oportunidad de confesar sus sentimientos. Compartía el mismo dolor ante una Gryffindor, Ironías de la vida.
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Dejando tanto amor—shaila durcal
Ginny lloro durante dos meses.
Ginny quien nunca mostraba signo de dolor o tristeza, quien sabia ocultar lo que dolía, pues ella pensaba que no quería la lastima de nadie ni siquiera de su familia. Evitaba llorar mostrándose fuerte. Pero un corazón roto, por mas fuerte que sea, estaba desecho por lo tanto el dolor se expresaba libremente por fuera.
Su familia, estaba preocupada por lo que había pasado. Nadie daba crédito a lo que veía, su hermanita, su única hija mujer. Sufría mal de amores.
Ron sin embargo, a pesar de que sabia que llevaba un buen tiempo desde que la relación con Harry termino, no quería ver a su hermana sufrir. Furioso quería cobrar venganza con el cobarde que no tuvo la osadía de presentarse en su casa y dar la cara.
Harry, también apoyaba a Ron, pues aun sentía amor por Ginny, aun no lo superaba, por lo tanto quería ver al malnacido que hirió profundamente a su amor.
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—Señorita Weasley, me permite un momento—El directo del profeta, veía a Ginny que asentía ante su orden dejando instrucciones a sus demás compañeros de trabajo para dirigirse a su oficina.
—Dígame señor—Habló respetuosamente, mientras tomaba asiento.
—Señorita Weasley, últimamente la he notado decaída—Ginny se movió incómodamente mientras escuchaba las palabras de su jefe—Por lo tanto siento que usted no esta poniendo un gran esfuerzo en sus notas.
Ginny abrió los ojos desmesuradamente—pero señor, mi trabajo esta bien, el editor los revisa y me ha dicho que están bien que son legibles, no…
—Señorita Weasley—Le interrumpió el director—Sus notas están bien escritas, pero no siento la emoción que ponía antes, no siento esa vibra que me ponía al borde de la butaca al leer una nota de usted.
El director se paro de su asiento y se dirigió hasta la ventana dándole la espalda a la periodista.—Por esa misma razón me he visto en la obligación…
—NO—Rugió Ginny temerosa en escuchar las próximas palabras que anunciarían su inminente despedida
—¿No que, señorita Weasley?—Volteo a verla con una ceja enarcada, curioso en saber la respuesta de una de las mejores periodistas que tenia su periódico
—No me puede despedir, yo…yo prometo en hacer bien, no… mejor, mucho mejor mi trabajo, prometo superarme
—¿Quien hablo de despedirla?—Inquirió el director, mientras de nueva cuenta tomaba asiento y veía a una muy incomoda y nerviosa Ginny.
—¿No me va a despedir?—Respondió Ginny
El director dio una sonora carcajada, mientras negaba con la cabeza—No señorita Weasley, no me dejo terminar, pero en ningún momento se me ocurrió despedirla. Usted es una de las mejores en el ramo del deporte, aunque le seré sincero ha estado ausente y eso me preocupa, ya que su rendimiento ha bajado ¿tiene algo que decir al respecto?—Ginny movió la cabeza negando como respuesta ante la pregunta dicha por el director—Pues bien, en vista de que me imagino son problemas familiares, le diré que la razón por la que le llame fue para darle unas vacaciones en la isla Griega.
Ginny suspiro aliviada, y a la sorprendida al escuchar semejantes palabras.—¿Es en serio?
—Si—Respondió el directo a tiempo que sacaba unos boletos para una estadía totalmente muggle en las islas.
Ginny sonrió abiertamente aceptando semejante regalo, sin embargo al ver la hora que marcaba el reloj unas lágrimas salieron de sus ojos ante un sorprendido director.
—¿Se siente bien?—cuestiono preocupado el director.
Ginny se limpio las lágrimas y se maldijo por tener que recordar que justo a esa hora Draco Malfoy se casaba con otra.
—¿Cuando comienzan las vacaciones?—Pregunto con una sonrisa, muy falsa. Aparentando estar bien.
—Desde hoy
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Sus vacaciones se convirtieron en estadías, Tres años después Regresaba de nueva cuenta a Londres. Había pasado ya 5 años desde que dejara a Harry y 4 desde que Draco Malfoy se casara con otra mujer, una mujer de su clase.
En ese frio noviembre, regresaba a su casa, la cual solo visitaba para ocasiones especiales, se alegraba que George se haya casado con Angelina, Que Neville al fin se declarara a Hannah y Que su adorado hermanito (nótese el sarcasmo) al fin haya aceptado sus sentimientos con Luna.
Aun no sabia si Harry la había superado, pero cada vez que la visitaba se encelaba al verla con otro, o si no coqueteaba con ella, cosa que le hacia saber a la perlirroja que el ojiverde aun sentía amor por ella, tampoco sabia si Hermione tenia un novio o si Draco tenia ya un heredero.
Despejando su mente de tan malos recuerdos, abordo el avión que la llevaría de regreso a su casa.
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Ginny caminaba despreocupadamente en la calle, bostezo aburrida, se limaba las uñas y su faldita demasiado corta además de su blusa muy ceñida, ocasionaba que las personas ya sea mujer u hombre voltearan a verla.
Todo mundo se sorprendía al ver a la menor de los Weasley con esa facha, además que había dejado su trabajo en el profeta para dedicarse de lleno al modelaje. Lo más sorprendente de todo es que andaba tras los huesitos del Auror Potter. Besaba el suelo donde este pisaba, le sonreía coqueta y flirteaban todos los días.
Harry Potter en cambio aceptaba tales cuestiones, encantando con saber que pronto serian pareja de nuevo.
Mas de un momento a otro Harry cambio, ya no coqueteaba con la nueva y renovada Ginny, ya no sonreía para con ella y suspiraba de vez en cuando, ignoraba las preguntas que Ginny le hacia, y lo peor ya no hacían el amor.
Su amistad con derechos se estaba disolviendo y Ginny no sabia que hacer para retenerlo a su lado. Aun no aceptaba nombrarse la novia, pues Harry no se lo había pedido, mas a la próxima ella aceptaría.
A lo lejos, en el callejón Diagon vio a un hombre parado despreocupadamente mirándola. Al principio no lo reconoció, pero al verlo supo que se trataba del medimago Malfoy que regresaba de sus estadías en Latinoamérica, después de casi 5 años en irse y dejar plantada a la heredera menor de la familia Greegas el día de la boda.
Draco Malfoy se acerco, con el corazón desbocado, después de tanto tiempo que no la veía, que la había extrañado. Sin embargo noto algo diferente en su mirada, al principio pensó que era odio, pero al verla bien se fijo que su mirada mostraba indiferencia, para Ginny Weasley él ya no existía
No lo permitiré, ella es mía, ella aun me ama, lo sé, lo siento
—¿Que hay Doc?—Le saludó Ginny para después seguir su camino y dejar atónito y con la boca abierta a un malhumorado y sorprendido rubio.
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Neville Longbottom juraba y perjuraba que su amiga, no era ella, que Ginny era diferente. Hace mas de unos meses que ella regreso de Grecia, totalmente renovada no solo por fuera sino por dentro.
Además que en lo que él estaba pasando, Ginny y Luna eran sus mejores amigas y deberían estar con él, apoyándolo a superar esta prueba del destino. Su bebe que con tanta ilusión esperaba no logro desarrollarse, ocasionado que su madre lo perdiera antes de tiempo. Pero Ginny no estaba, Ginny lo ignoraba, Ginny lo lastimaba con su indiferencia.
Decidido a enfrentarse a su amiga, la espero en el lugar en el cual trabajaba, después de media hora la vio salir, sin embargo vio como de entre su bolsa sacaba un líquido que bebía con suma rapidez, para después desaparecer.
Neville vio con la boca abierta, como la pelirroja no tenia el cabello rojo, sino negro, pero al tomar la bebida recupero su color natural.
Algo raro sucede aquí, algo raro que descubriré
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Tres semanas, tres malditas semanas que Ginny lo ignoraba, tres malditas semanas que Ginevra Weasley solo lo veía para después irse como si nada. ¿Qué sucedió con su pelirroja juguetona? ¿Qué pasó con la mujer a la que le entregó su frio corazón? ¿Qué?
Pansy le había contando su versión de lo que sucedió esa tarde de agosto en que él se comprometió con Astoria, le conto como Ginny sufrió, como su dolor la orillo a estar deambulando como Zombie antes de desaparecer de Londres e irse a un lugar muy lejano.
El estaba seguro que a su vuelta, todo cambiaría. Pero no, a pesar que se separo de su familia, que quedo desheredado, que le dio el tiempo suficiente para que ella calmara su dolor. Todo estaba mal, todo en ella esta extraño y él no se cansaría hasta dar con la respuesta.
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Neville se entero, por boca de Luna que Hermione había viajado a Francia a causa del trabajo, ¿cómo se entero la rubia de esa información clasificada? Neville no quería saberlo, pero al ver como Ginny actuaba ante Harry y como este también actuaba con ella. Se dio cuenta que Harry sufría por la desaparición de la castaña, veía como se perdía entre sus pensamientos sosteniendo una linda pulsera.
Ginny refunfuñaba seguido, se comportaba como una chiquilla malcriada. Además que siempre sacaba ese extraño jugo que se bebía. Pero eso no era todo, Ginny Weasley también tenia conocimiento de donde se encontraba la castaña mas no le decía nada, absolutamente nada. ¿Cómo se enteró? Ni idea, pero lo que si estaba seguro es que Ginny quería atentar contra su mejor amiga.
Preocupado, se dirigió a Francia con la excusa de ver una planta rara en ese lugar, sin embargo su intención era saber si Hermione se encontraba bien, y cual fue su sorpresa al enterarse que su castaña amiga estaba embarazada.
Investigando más descubrió que una compañera de la castaña fue pagada para que esta desapareciera. Asunto que le preocupó mas a Neville, pero las sorpresas seguían y una de ellas era que Ginny Weasley era la autora de dicho Plan.
Así que decidido en decirle a Harry la verdad regreso a Londres para solo enterarse que el pelinegro estaba en una misión y no regresaría sino meses después.
Ansioso, decidió vigilar más a Ginny.
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Pansy Parkinson es una famosa contratista para modelos, una función demasiado muggle pero bien pagada. Además le encantaba vestir a esas mujeres con cuerpos envidiables y exponer deliciosas y altamente costosas prendas de vestir.
Su trabajo era muy reconocido en el mundo muggle en el cual llevaba el sobrenombre de Penny, nombre que era aun mejor que Pansy.
Ya había superado su amor de infancia, casándose con el amor de su vida. Un muggle que la apapachaba con cualquier mínima cosa, que aceptaba su condición de bruja, pues según en las propias palabras de su marido, era un honor tener a una mujer con semejante fuerza mágica.
Su esposo tenía raíces Celta, en la cual todos ellos creían en las brujas como un privilegio del mundo.
Ella es avariciosa, no dejaba de lado sus raíces Slytherianas, pero su corazón era un poco mas blando que antaño, le encantaba tener todo controlado y adoraba levantarse temprano. Por lo tanto no entendía que hacia esa hora (2 de la mañana de un sábado ¡SÁBADO!) en la casa de su mejor amigo Draco Malfoy.
Tengo este plan y tu me ayudaras ¿entendiste?—Las palabras de su amigo rubio la sacaron de su ensoñación.
—¿Qué? ¿Qué plan?
—Mira Pansy
—Penny—Corrigió la pelinegra bostezando
—Pansy, Penny, Ponny, como te llames, necesito averiguar que pasó con Ginny. Sé que ahora esta dedicándose al modelaje y tu mí querida amiga tendrás que ayudarme a saber que es lo que ella guarda.
—Más bien quieres saber si ella ya te dejo de amar ¿o me equivoco?—inquirió divertida Pansy mientras veía como su amigo desviaba su mirada.
—Draco—suspiró Pansy—Sé que aun la amas, pero hey, ya pasaron cinco años, ella nunca te busco para pedirte ni una explicación, ni mucho menos cuando por todos los medio se publicó tu boda fallida con Astoria. Déjalo ya ¿no? Ella ya te superó. La lastimaste y si no me equivoco, ella es demasiado orgullosa.
—Por esa misma razón Pansy, es el orgullo lo que le hace pensar que no me ama—Dijo Draco dándole la espalda a su amiga que se acomodó mas en el sofá cerrando brevemente sus ojos
—Draco, estoy cansada—El rubio volteó a verla con los ojos centellando de furia
—Esta bien—contesto en otro bostezo la pelinegra—Te ayudare, pero déjame dormir, mañana hablamos ¿si?
Draco, solo suspiro en acuerdo volteando su rostro hacia la ventana, anhelando saber que paso con su pelirroja juguetona, anhelando tenerla entre sus brazos y besarla como si no hubiera un mañana.
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Draco supo la verdad una vez trazado su plan, Ginny Weasley no era Ginny Weasley o sea era una usurpadora que utilizaba poción multijugos ¿como se entero? Pues Fácil. Como Doctor tenia un buen vendedor de plantas y otros ingredientes que le ayudaba en su trabajo. Por eso al enterarse que dicho vendedor también le surtía a la pelirroja con ingredientes para dicha poción, supo que su pelirroja estaba en peligro.
Mas enterándose que la usurpadora estaba loca, quería dañar a la sabelotodo Granger, la cual estaba embarazada y mas al desgraciado de Potter que parecía que la mala suerte le perseguía, primero un loco con ínfulas de poder y ahora una extraña que se quería hacer pasar por otra persona para enamorarlo utilizando un sinfín de amortentia, poción que utilizaron con él para desposar a Astoria. Por suerte pudo recuperarse antes de que fuera demasiado tarde y se casara con la loca Greegas.
En caso de Potter no estaba seguro si había tomado tal poción. Por lo mismo aunque no quisiera, sabía que a la verdadera Ginny le preocupaba el idiota de Potter y la castaña embarazada. Por lo tanto suplantó a su doctor en turno, divirtiéndose por dentro al ver como ellos (la comadreja Weasley y Cara rajada) se enteraban de lo que sufrió la castaña, claro que sus intenciones no era armar un conflicto, sino hacer que Potter la cuidara mas de la cuenta. Lo admitia exageró en los cuidados y en la posible muerte y perdida del bebe, mas era necesario para que el auror vigilara mas a la castaña. Mientras urdían un plan para buscar a su pelirroja juguetona.
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—¿Terminaste?—Pregunto cautelosa la mujer
—Si—Respondió fríamente el doctor
—¿Y que haremos ahora?—La enfermera fue acercándose poco a poco al escritorio de madera
—Solo esperar a que el plazo se cumpla.
—Sigue la fase dos…
—Si, Desechar a los peones. Ginevra Weasley mi próximo objetivo…-El doctor al darse la vuelta, se mostro ante la enfermera que resulto ser Pansy Parkinson, sonrió mientras Pansy con un movimiento de varita desechaba su uniforme para mostrarse como una alta ejecutiva.
—Draco ya es hora—El doctor cambio su vestimenta con un movimiento de varita
—Vamos por la comadreja menor—Salieron disimuladamente del hospital, mientras el verdadero doctor aparecía sentado en su oficina sin percatarse de nada.
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Una sombra la asechaba mientras Ginevra Weasley caminaba en por las calles de Londres, su andar delicado revelaba una buena figura. Vestía Jeans de mezclilla, combinada con una blusa verde manzana de ligero escote.
Estaba llegando a su sala de reunión que cada dos meses se organizaba para las modelos. Caminaba cerca de un oscuro callejón, podía haberse aparecido o tomar un taxi pero necesitaba caminar
Aunque ella era muy hermosa, con ese cabello rojo fuego, su semblante estaba decaído. Llevaba dos meses sin ver o platicar con Harry a solas, desde que se entero que su mejor amiga estaba embarazada de su ex novio y que este se encontraba en las nubes por el embarazo.
Reía triste, era una completa estúpida, tuvo su oportunidad para remediar la situación con el ojiverde pero como siempre su ambición de tener mas, de ser reconocida por ella misma y no por ser la novia del niño que vivió, la cegó.
Ahora pagaba las consecuencias de sus actos, pero ella sabia que no era compatible con el ojiverde, el héroe del mundo mágico, no… nunca lo fue y nunca lo seria.
Las lagrimas estaban a punto de surgir para recorrer sus ruborizadas mejillas cuando sintió que alguien la tomaba de la cintura y la pegaba en la pared, quiso gritar pero una mano se lo impidió y una voz ronca susurro en su oído. Temblando de miedo escuchó, a la vez que tanteaba en busca de su varita pero otra mano se lo impidió
—Quieta muñeca, te vendrás conmigo
A los pocos minutos un griterío se escucho de varias personas por lo que pudo distinguir mujeres, en ese momento Ginny Weasley solo fue consiente de unos labios fríos como el hielo pero cálidos como la lava hirviendo al mismo tiempo que tuvieron contacto con los suyos.
El hombre profundizo el beso, y el griterío se dejo de escuchar, su respiración se agito y un gemido provino de su propia boca. Llevo sus manos hasta sentir un sedoso cabello que por la oscuridad no distinguía su color. Atontada sentía como la calidez de ese extraño la complementaba. Sin saber lo que sucedía nada mas se percato del tirón directo en su ombligo. Se había desaparecido a otro lugar y el Extraño ya no estaba a su lado.
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¿Donde estoy?
¿Que es este lugar?
—¡AUXILIO!
Ginebra Weasley caminaba asustada, el débil Lumus de su varita no le permitía ver en donde se encontraba.
Después del beso con ese desconocido y del tirón en su ombligo, no volvió a verlo, la oscuridad no hacia el trabajo mas fácil. Ella nunca le tuvo miedo a la oscuridad, tantos años teniendo a hermanos que la sobreprotegían obligándola a que no le tema a la negra noche.
Pero estando en un lugar el cual no conocía, con el sonido del búho persiguiéndola por doquier, por primera vez en su vida se asusto como una niña.
Llevaba mas de media hora caminando, sus pies enfundados en tacones le lastimaban.
Estaba cansada y sedienta, sabía que su familia no se preocuparía por ella pues esa noche viajaría a Hungría para la colección primavera-verano de su agencia en la cual trabajaba.
Ahora se equivocaba por la forma en que se despidió de su madre, antes de irse peleo con ella, ambas de carácter extremadamente fuerte no se rendían, por lo mismo Ginny se fue cerrando con un portazo la puerta y hundiéndose en su miseria al pensar en Harry.
—¡AYUDA! ¡SOCORRO!
Ni un alma en pena había en ese lugar, las lagrimas por primera vez aparecieron, el sonido de unas pisadas la alertaron y estando en guardia blandió su varita cual guerrera espero no haber perdido la agilidad pensó
De entre las sombras una figura masculina se dibujo ante ella, la sorpresa de saber quien era esa persona le hizo emitir un gritito, mas nunca bajo la guardia.
—Tu…¿Qué haces aquí?
—Cumpliendo con mi trabajo—Respondió el hombre blandiendo igual su varita
—Pero Neville…
—Cállate, te vendrás conmigo Ginny
—Lo harás te guste o no—La voz autoritaria del hombre la dejo con la boca abierta distracción que aprovecho Neville—Expelliarmus—el hechizo mando lejos a Ginny ella aun aturdida por el golpe escucho su sentencia—Desmayus
La oscuridad fue el único testigo, de que Neville Longbottom blandió su varita frente a su amiga, la cargo desmayada y susurrando un lo siento se desaparecio con ella en brazos.
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Era raro estar allí viendo como el castaño Gryffindor compartía una misma sala con el que antaño fue su verdugo en la escuela. Pansy y Draco estaban sentados en el mismo sillón mientras escuchaban la perorata del castaño que con movimientos en sus manos enfatizaba sus palabras.
Sin embargo, llegaron a un acuerdo Neville, protegería a la castaña de la pelirroja sin que nadie se entere, pues conociendo a los dos Gryffindor que la acompañaban arruinarían el plan.
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Neville cumplió con su trato, cuidando a la castaña de las garras de la usurpadora. Logrando que el bebe y la castaña estuvieran bien tanto física como psicológicamente. Mientras Draco mantenía encerrada a la usurpadora. Todo salió a la perfección, pues Penny hizo también su trabajo correctamente. Haciéndole creer a las personas que Ginny andaba por Hungría, gracias a su trabajo en modelaje.
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—Dinos la verdad, ¡¿Dónde esta ella?!—Rugió Draco aporreando la mesa en donde una sobresaltada pelinegra de cabellos rizados y de ojos azules lo veía temerosa.
—No—respondió de nueva cuenta.
Draco voleo todo lo que había en la mesa, asustando a Pansy y a Neville.
—La verdad, maldita sea, ¡DINOS LA VERDAD!-Draco saco su varita y sin que nadie pudiera evitarlo, le lanzo un crucios a la muchacha que grito de dolor.
Dos semanas, llevaban con la misma rutina, la usurpadora que resulto se Romilda Vane, eterna enamorada de Harry Potter no quería soltar palabra alguna, mientras los días pasaban Draco sentía que perdían mas a Ginny
—¡Déjalo ya Malfoy!—Grito Neville ante los gritos de dolor de Romilda
—¡BASTA¡
Draco detuvo el hechizo gracias a Pansy, pero al estar tan furioso y desesperado le señalo con la varita al tanto que la pelinegra se enfrentaba a su amigo.
—Así no sacaras nada, ella solo esta haciendo que te desesperes
—¿Como quieres que no me desespere?—Susurro arrastrando las palabras sin dejar de apuntar a su amiga y a Neville
—Malfoy, Ten en cuenta que ella solo esta jugando con tu cabeza, Date cuenta que Romilda esta loca, loca—Hablo Neville, tratando de calmar al ex Slytherin, situación demasiado irónico y bizarro.
Las risas de Romilda se escuchaban por todas partes, el calabozo se tiño de risas demasiado histéricas y locas. Mientras los tres verdugos veían como ella se retorcía en el suelo.
—Si sales del bosque hoy seguro te asustaras….si sales del bosque hoy una sombra te llevara…Si sales del bosque hoy la muerte te arropara…la la la la la.
Romilda llevaba cantando esa canción terrorífica, todos los días cuando el sol se ocultaba, ocasionando escalofríos en los presentes. Draco ya no sabia como sacarle información, intentaron de todo desde hechizos hasta pociones, pero nada salía de la boca de Romilda y eso lo desesperaba.
Y no solo Draco, sino también Neville y Pansy, El pequeño Ethan llevaba una semana desde que nació y aun así no sabían sobre el paradero de la verdadera Ginny.
Sin embargo, el castaño tuvo una brillante idea.
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—Romilda amor, ¿sabes donde esta Ginny?—Pregunto con voz melosa Draco.
—Amorcito, sabes muy bien que ella se encuentra en el bosque—Rio la pelinegra
—¿En el bosque?—inquirió demasiado sorprendido el rubio.
—Si—contesto ella con la mirada ida, los ojos estaban desenfocados, como si estuviera drogada. Claro que técnicamente estaba drogada, pero con amortentia.
—En el bosque, cuando la luna se oculta, las sombras aparecen y la envuelven, esperando a la muerte. Es divertido pues ella trata de escapar, mas no lo logra.
Draco sintió un escalofrió recorrer su medula espinal, ante las palabras dichas por la pelinegra.
—¿En que parte? ¿En que bosque?—Pregunto ansioso
—Donde Dean duerme, donde Mi Harricito estuvo viviendo. En las frias aguas mágicas del norte
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Draco y Neville se dirigieron al bosque de Dean, recorriendo con sus escobas el bosque, mientras Pansy se quedaba vigilando a la loca.
Duraron dos días peinando el lugar, pero no había rastro de Ginny. Draco sentía su alma irse con cada minuto que pasaba y no encontraba a la pelirroja.
Se veía como un zombie, tuvo que pedir permiso en su empleo para faltar al igual que Neville, quien le había contando la verdad a Hannah, la cual por sus propios medios trataba de encontrar a su amiga.
Una águila apareció de repente entre ellos hablando con la voz de Hannah
—Neville, encontré a Ginny ven rápido a Londres, sigue a mi patronus-segundos después el animal desapareció, para aparecer metros mas adelante y tanto Neville como Draco se dirigieron rápidamente a Londres.
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Todo era una trampa, la loca se había escapado y dejado aturdida a Pansy, Sin embargo, Hannah le siguió el rastro llevándola en las afueras de Londres en un bosque, en medio del cual asomaba una choza que se caía por pedazos.
Hannah envió el patronus rogando que su esposo y Malfoy llegaran a tiempo mientras entraba a la casa.
Minutos después Draco ansioso entraba apresuradamente en la choza. Neville le seguía el ritmo, pero cauteloso al ver que la casa estaba por caerse en pedazos.
—¿Donde estas Hannah?—susurró Neville, el lugar apestaba ha guardado y polvo se levantaba en cada paso que daban, mientras que el chirridos de las puertas y ventanas se escuchaba gracias al viento.
—¿Donde estas Ginny?—murmuró Draco implorando encontrarla con vida.
De repente un grito los alertó, ellos presurosos se dirigieron en las habitaciones del segundo piso, sorprendidos visualizaron como una mujer pelirroja sostenía a una pelinegra mientras una rubia la hechizaba.
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Ginny despertó de su largo letargo, cuando vio de nueva cuenta como la pelinegra que la tenia secuestrada le cortaba el cabello dejándolo mas disparejo. No tenía fuerzas para levantarse, por una extraña razón ella solo dormía, mas no sentía ni hambre, ni frio.
Pero entonces con sus ojos entreabiertos vio como una mujer ingresaba tras la pelinegra, mirando sorprendida donde se encontraba.
Hannah vio a Ginny tirada en esa cama, mientras Romilda se entretenía con el corte de cabello. Disimuladamente le pidió que guardara silencio, y susurrando un expelliarmus la mando lejos. Antes de que se recuperara corrió en ayuda a su pelirroja amiga sacándola de la prisión mágica. Romilda se levanto y agarro una tabla que estaba en el piso golpeando en la espalda a Hannah. Mientras que Ginny salía de su cárcel, para después forcejear con la pelirroja
—Maldita, no debiste de haber salido
—Estúpida ¿porque me haces esto? se supone que éramos amigas.
—Jajajaja Querida, tú y yo nunca fuimos amigas, nunca—Ginny con la fuerza que recuperaba poco a poco abofeteo a la pelinegra la cual mas furiosa le devolvió el golpe
—Debí haberte matado cuando fue mi oportunidad, a ti y a esa sabelotodo Granger.
—No…
—Si, también a ese bastardo que llevaba en su vientre la estúpida Granger. Ahorita estaría viviendo con mi Harry, MIO—Las dos chicas en su forcejeo no se percataron como una mujer regordeta salía de entre su hechizo desilusionador para enfrentarse ante la pelinegra.
—¡A mi hija no, Perra! ¡Expelliarmus!—El hechizo mando muy lejos a la pelinegra que gritaba golpeándose la cabeza con el borde de la cama ocasionándole una gran herida.
—Mamá—susurró Ginny cayendo rendida en el piso a causa del esfuerzo.
—Cariño-
—¡MAMÁ CUIDADO!
La matriarca pelirroja no en baldé sobrevivió a dos guerras que azotaron el mundo mágico. Así que con otro hechizo aturdió a la pelinegra, la cual salió despedida fuera del cuarto mientras que una Hannah se recuperaba para después ayudar a la pelirroja mayor.
Tanto Draco como Neville no daban crédito al porque Molly Weasley se encontraba allí, en ese instante.
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Después de todo el ajetreo, Ginny narró su versión de la historia, diciendo como Romilda la acompaño en el avión muggle y fue allí donde no recordó nada, hasta que despertó en ese lugar encerrada y sin su varita.
Molly Weasley, contó que ella sospechaba de su supuesta hija, no por nada la tuvo en su vientre, pero lo más raro ocurrió cuando la veía tomar ese líquido, cada noche a una hora especifica. Es por eso que ella disimuladamente empezó a investigar, hasta que vio a Neville proteger a Hermione, y a Hannah nerviosamente cuidar de que Ginny no se encontrara cerca de la castaña.
Ese día, Molly estaba decidida en acompañar a Hannah a ver a Hermione, la cual se encontraba en la casa de Harry, para los cuidados con el bebé que era una copia exacta de ambos padres. Le extraño al ver como una compañera de Ginny en el trabajo se encontraba en Londres y como ella dijo que nunca hubo una convención en Hungría.
Por lo tanto sin que nadie lo sospechara siguió a Hannah que se encontraba mas nerviosa de lo costumbre, tomando el mismo traslador que las llevo en la casa de los Malfoys en los calabozos, donde vieron como Pansy se encontraba tirada en el piso aturdida por un hechizo. Pansy le dijo a Hannah que Romilda había escapado pero le puso un hechizo de rastreo lo cual permitió su búsqueda. Sin embargo Hannah tuvo que hacer todo solo ya que Pansy no se encontraba del todo bien.
Y es así como vemos la gran aparición de Molly con su tan memorada frase.
Mientras tanto Ni Harry, Hermione, Ron y Luna se enteraron de lo sucedido con la pelirroja. ¿Por qué aumentarle los problemas si con el bebé era suficiente?
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Draco vio a lo lejos como Ginny con el cabello corto, caminaba en el sendero que la llevaba al claro del bosque en las afueras de su casa.
Suspiro afligido al darse cuenta que Ginny, a pesar de saber la verdad y perdonarlo, aun no habían reanudado su relación. Había que darle tiempo al tiempo.
Pero él sentía que el tiempo no le ayudaba, llevaba cinco años lejos de su pelirroja, y era ahora o nunca.
Con nuevas esperanzas, se acerco presuroso hasta la pelirroja y sin pedir permiso, le arrebató un beso apasionado.
En esa tarde de mayo, un rubio y una pelirroja ante la belleza del claro del bosque, juntaron de nuevo sus almas, para esta vez pertenecer en el lugar en el que deberían estar.
Amándose como sino hubiera un mañana.
Fin del capitulo
¿Hola?
Jajja hola, perdón por la tardanza después de estos meses, ahora tomo de nuevo la escritura, ya que estoy en vacaciones , cero presión, cero escuela. Hola inspiración.
Espero les guste, creo que aun le falta algunos capítulos a la historia.
Jejje este capitulo como se dieron cuenta es totalmente diferente a los anteriores, pero ahora saben como dice el titulo como estos personajes secundarios pertenecieron en la historia tomando un poco de protagonismo
¿a que no se esperaban que la pelirroja estuviera secuestrada?
Nos leemos a la próxima y gracias por sus comentarios
BIENVENIDOS A LOS NUEVOS
PD: siento las horrorosas faltas de ortografías, pero es un cap recién salido del horno
PD2 ¿vieron el guiño de la película? La memorable frase de molly
