Todos los que aspiraban a un papel en la obra de Sikowitz estaban esperando su llegada sentados en el caja negra. Tori y Beck estaban sentados en primera fila y Jade estaba una fila tras ellos, mirándolos con enojo.
—Recuerda, esto es sólo una audición. Practicaremos como comportarnos frente a Jade, ahora sonríe como si estuvieras pasándola muy bien. —y Tori hace justo lo que él dice, empiezan a hacer cariñitos hasta que Sikowitz sube al escenario. Anuncia que los primeros en audicionar serán los de los roles de Lyon y Liliana, como no todos van a adicionar en parejas, empezó a unir a un aspirante del rol de Lyon y otro de Liliana.
Pasaron cuatro parejas antes de que Sikowitz dijera:
—Tori y Beck, es su turno adolescentes.
Se miraron entre ellos como diciéndose Llegó la hora. Suben al escenario y Sikowitz vuelve a ordenarles
—Empecemos con la escena en la que Lyon confiesa su amor por Liliana, ¿les parece? —Tori y Beck se miran pero no tienen tiempo como para responder. —Perfecto, empecemos.
—Liliana, tengo que decirte algo muy importante.
—Lyon, mi padre está a punto de llegar…
—No me importa. Nada es más importante que esto, que tú. —Hace una pausa como el guión lo ordena y se acerca a Tori, le acaricia el rostro. —Que nosotros. Liliana, yo te amo. Eres la persona más inteligente, sabia, pensante, delicada, sensible y especial.
—No es posible.
— ¿Qué? ¿Qué no es posible?—pregunta tomando a Tori de la cabeza.
—Tú y yo. Ella nunca dejaría que sucediera.
— ¿Quién Mirna? Ella no me preocupa, me importas tú. —Dice Beck.
Tú también me importas. Aunque Tori tuviera la certeza de que Beck estaba diciendo una línea que escribió Sikowitz en un cuarto mientras se escondía de su madre, había algo en esa frase que le parecía tan sincero. Lo miró a los ojos y su color canela la congelaba, pero esos mismo ojos empujaron con toda sinceridad las siguientes palabras:
—A mi también me importas. —y esta vez no lo decía Liliana, sino Tori.
Beck se inclina y la besa, un beso corto y sencillo.
— Oh, vamos. ¿A eso lo llamas un beso? Tú puedes hacerlo mejor niño bonito. —lo anima Sikowitz, poniendo algo incomodo a Beck. Él se inclina y la besa, una y otra vez. Tori relaja sus manos sobre sus hombros y se separa de él cuando se da cuenta de que ese beso para ella no es actuación. Al alejarse está muy perpleja como para marcharse del escenario, del caja negra, de Hollywood Arts. Sólo se toca sus labios y oye decir las últimas palabras de Lyon.
—Te amo, Liliana.
Reciben el aplauso del público y una mirada amenazante de Jade. Cuando Beck lo nota, toma a Tori de la mano y baja del escenario tras ella. Cuando vuelven a sus lugares abraza a Tori.
—Estuvo perfecto, Tori. —dice Beck, celebrando la mirada de Jade. —Creo que lo logramos.
—Sí. —balbuceó Tori, con un ánimo muy distinto al de Beck.
—La siguiente es Jade West. —dice y tira al vacío la lista que tenía en sus manos. —Jade, o debería de decir Mirna. —dice Sikowitz mirándola. —Te acabas de enterar de lo que acaba de pasar entre Lyon y Liliana, estás furiosa y empiezas a idear un plan. Siente la ira, el enojo, los celos y el hambre de venganza y dame una gran escena. —dice y baja corriendo las escaleras. —Acción. —dice con un gesto afeminado y una sonrisa de emoción.
—Esto no puede ser posible. —grita Jade con las palabras de Mirna pero con la ira de ella. —No, Lyon no puede estar con Liliana. Él es mío. Liliana tendrá que pasar sobre mi cadáver para estar con él. Si no puedo estar con Lyon, nadie lo hará. —y para sus últimas líneas, mira a Beck y Tori, que están viendo con emoción a Jade, satisfechos de ver los resultados que querían ver en ella. —Ya sea a costa de los esfuerzos de Liliana o de la felicidad de Lyon.
Beck y Tori se miraron y en ellos se vio la preocupación de las últimas palabras que iban dirigidas a ellos.
Más tarde ese mismo día…
Tori citó a André en el caja negra una vez que las audiciones terminaron y persuadió a Beck y su invitación a un batido. Estaba caminando de lado a lado, analizando las últimas horas de su vida e intentando comprenderlas. En ese momento, André irrumpió en la sala.
—Hola, Vega. Estaba con…
—Besé a Beck. —le grita Tori tomándolo de la camiseta.
— ¿Qué? —dice perplejo. —Oye agradecería que dejes mi camiseta preferida. —lo hace y vuelve a caminar como antes. — ¿Qué decías de Beck?
—Bueno, no fue un beso beso ya que fue actuando.
—Entonces, ¿de qué te preocupas, mujer? —Tori se detiene y lo mira con incertidumbre, es entonces cuando André entiende todo. — No. —dice André incrédulo.
—Sí. —dice dando un pisotón al suelo como un berrinche de niña pequeña
—No.
—Sí.
—No.
—Deja de decir que no porque sí. —lo amenaza Tori volviendo a caminar.
— ¿Te gustó el beso de Beck? —dice sorprendido.
—Sí. —grita estérica.
— ¿Cómo fue?
—Bueno, estábamos a mitad de la escena y sus líneas eran Me importas tú. —y Tori parece volver al momento y pone cara de ilusionada. —Y en ese momento sus ojos brillaban, le dije que me importaba y me besó. —André se acerca a Tori y sacude su mano frente a ella pero ella seguí en aquel momento, en el momento del beso.
André la sacude mientras grita:
— ¡Tori! ¡Despierta! —y Tori gritó asustada. — ¿Qué vas a hacer al respecto?
—No lo sé. ¿Crees que debo decirle?
— ¿Cómo se lo dirás? ¿Beck me encantó nuestro beso en la audición?
—Sí, puedo empezar por allí.
—Tori. —dice en un tono de desaprobación.
—Tal vez sea mejor que no diga nada. —dice cayendo en una silla del cansancio. —Tal vez regrese con Jade como otras veces.
—No lo sé, Tori. Yo lo veo muy decidido.
—Yo también pero… aunque no lo hiciera… él nunca estaría conmigo. —dice y cierra sus ojos con mucha fuerza, para tratar de olvidar lo de esa tarde.
