Sentado en las afueras de Hollywood Arts estaba Beck, ansioso porque Tori saliera por esas puertas. Ya tenía en mente lo que le iba a decir y lo que iba a hacer, sólo estaba esperando el momento. Cuando se distrajo mirando el cielo, el estruendo de las puertas. El corazón parecía detenerse y se levanto de golpe pero no era quien esperaba.

—Oh, eres tú. —dijo Beck decepcionado y se vuelve a sentar.

—Beck, quiero hablar contigo. —siguió Jade sin importarle el comentario. —Lo que hiciste ayer fue muy cruel y lo sabes.

— ¿Decirte que no quiero nada contigo?

—La manera en que me dijiste que no quieres nada conmigo. —dice dejando en claro que no quiere que la vuelvan a humillarla. —Aunque debo de admitir que si no lo hubieras dicho de esa manera, no habría abierto los ojos. —cuando ve que una sonrisa se pinta en el rostro de Beck continúa: — Eso no quita el hecho de que está mal.

Ambos ríen sobre la situación.

— ¿Para qué viniste?

—Para disculparme. Sabes que soy muy impulsiva y tiendo a reaccionar sin pensar. —dice Jade sentándose al lado suyo.

—Díselo a Tori.

—Sí, a ella también le debo una disculpa.

— ¿Entonces?

—Vine aquí para demostrarte que ya no seré más tu enemiga.

— ¿Ah, sí? ¿Cómo?

—Diciéndote un pequeño secretito. —hace una pausa para ver su reacción. —No es nada malo, lo prometo. —dice. —Como todos en Hollywood Arts saben, tú gustas de Tori. Pero lo que casi nadie sabes es que Tori gusta de ti también.

— ¿De dónde sacaste eso?

—Ella me lo dijo.

Después de pensarlo un poco se le vienen a la idea muchas hipótesis para ese secreto:

—Jade, creo que no entiendes. Yo tenía un plan para hacerte entender que ya no había nada entre tú y yo, Tori aceptó en ayudarme con eso, la idea era decepcionarte tanto hasta que te olvidaras de mí y tal vez es esa la razón por la cual Tori dijo lo que dijo.

—Sí el plan era ponerme celosa, ¿por qué Tori dijo que no quería nada contigo?

— ¿Ella dijo eso? ¿Entonces no entiendo como puede estar enamorada de mí?

—Ella dijo que aunque estaba enamorada de ti no tenía las intenciones de alejarme de ti.

— ¿Entonces gusta de mí? —dice emocionado.

—Sí, Beck. —dice no tan emocionada. —Bueno yo me tengo que ir. —dice levantándose.

— ¿Estarás bien? —pregunta al ver la verdadera razón de marcharse.

—Sí. Iré a Vancouver un tiempo a visitar a mis abuelos, llegaré justo a tiempo para la obra.

— ¿Cuándo te vas?

—Esta noche.

Él le da un abrazo y Jade lo besa.

—Necesitaba un último beso, perdona.

— Está bien.

Tori estaba en las puertas de Hollywood Arts observando como Beck y Jade se abrazaban. Beck siente la presencia de alguien más y voltea hacia la puerta.

—Tori. —dice dándose la vuelta.

—Siento interrumpir. —dice volviendo a entrar por las puertas y adentrándose en los pasillos que estaban desolados.

—Oye, espera. —dice siguiéndola.

— No quise interrumpir, de verdad. —dice Tori volviéndose hacia él.

— ¿Interrumpir qué?

—A ti y a Jade. —dice evitando mirarlo. —Por cierto, estoy muy feliz con si reconciliación.

— ¿Qué? —dice atónito Beck. —No hay manera de que vuelva con Jade, Tori.

—Oh, por favor. No tienes porque negarlo. —reprocha Tori indignándose. —Incluso puedo dar a Jade mi rol de Liliana, sólo hablaré con Sikowitz y…

— ¿De qué estás hablando? —dice ya que le parece divertido el comentario. —No quiero que Jade haga el rol de Liliana, quiero que tú lo hagas. Jade es, ahora, sólo mi amiga. —hace una pausa y toma la mano de Tori. —Yo quiero a otra persona.

—Beck… —dice tratando de frenarlo.

—A una persona más amable, con un corazón de oro, una personalidad de plata, unos ojos de bronce —dice refiriéndose al color de sus ojos. —, y unos labios de chocolate.

—Beck yo… —vuelve a intentar pero con sus dedos, él empieza a jugar con sus labios.

—Muero por besar tus labios, Tori. —le confiesa mirándola a los ojos, se acerca lentamente sintiéndose muy tímido pero al final es Tori, quien se pone en puntitas y lo besa. Sintiéndose humillada, Tori se separa de él y da unos pasos lejos de él, con su puño en la mano, maldiciendo lo que acaba de pasar.

—Los vi. —dice firme aunque sus ojos se están humedeciendo.

— ¿Ver qué? —dice Beck empezando a preocuparse.

— A ti y a Jade. —y cuando oye esas palabras, Beck entiende todo. —En el caja negra, vi como la mirabas.

— ¿Con desprecio?

—No la desprecias. —dice asqueada Tori.

—Pero no la amo. —dice acercándose a Tori.

—Pues el abrazo que le diste afuera dice todo lo contrario y el beso lo confirma todo. —dice y de la indignación empiezan a fluir las lágrimas. —Así que no trates de decir lo contrario y mucho menos vuelvas a burlarte de mí de esa manera.

—No me estoy burlando de ti. Lo que viste no es lo que parece, si tan sólo me dejaras explicarte.

—Beck, no hace falta. Creo que ya lo entendí todo. —dice secándose las lágrimas con el ademán de irse.

—No, no has entendido nada. —dice deteniéndola.

—Entonces… entonces, no quiero entenderlo. —dice dándose la vuelta y Beck no puede hacer nada para detenerla.

Mientras tanto camino a casa de Jade…

—Hola. —dice André sorprendido de encontrársela cabizbaja y triste. — ¿Todo bien?

—Sí. —dice Jade secándose las lágrimas que habían en su rostro.

— ¿Y por qué tu rostro no dice lo mismo? —dice y en el intento de responderle, Jade se derrumba en lágrimas. Beck la abraza extrañado por lo que está viendo, Jade West está llorando.

Después de un rato de llorar, Jade apenada dice:

—Lo siento, André.

— ¿Por qué lo sientes?

—No lo sé. —dice sentándose al borde de la acera de la calle.

— Es sobre Beck, ¿no? —dice tomando una botella de soda de uno de los estantes ambulantes, estira un billete al vendedor y le entrega la lata a Jade.

—Sí pero eso no será un problema ya.

— No te entiendo.

—Lo mío con Beck se acabó… y yo ya lo acepté.

—Pero no lo has asimilado.

— Pero lo haré. —dice dando un trago a la soda. —Alejándome de todo esto.

André vacila un momento.

— ¿Te irás?

—Sólo por unos días.

— ¿Y la obra?

— Llegaré justo a tiempo para la obra.

— ¿Y los ensayos?

— Ensayaré por mi cuenta, en casa.

— ¿Y tus padres?

—Están de acuerdo. —dice y una sonrisa se pinta en sus labios. —Creo que sólo se quieren deshacer de mí algunos días.

— ¿Y tus amigos?

— ¿Mis amigos? —dice con la imagen de Tori y Beck en la cabeza. —Creo que no haré falta por unos días.

—Claro que sí.

— ¿En serio? —dice incrédula. — ¿Cómo a quién?

André piensa unos segundos lo que va a decir:

—Como a mí.

Jade se vuelve hacia él y le mira detenidamente. ¿Él me va a extrañar?, pensaba Jade. Luego se da cuenta de que siempre ha tenido un amigo pero nunca lo había visto.

—En ese caso, ¿quieres acompañarme a rentar el auto?

—Está bien. —dice André sabiendo que no la convenció.

Mientras tanto en Hollywood Arts…

Tori había huido de Beck y cuando empezó a seguirla no encontró otro escondite que el armario del conserje. Desde allí oía los gritos desesperados de Beck buscándola. Sus gritos eran Te amo a ti, esas palabras eran como navajas al corazón. Cada vez que las decía, más dolor le provocaba. Se apoyo contra la pared y empezó a caer al suelo poco a poco entre lágrimas amargas. Así

—Holis. —dijo Cat, con un ánimo de preocupación, saliendo de un bote de basura vacío pero Tori ni se movió. Ya había parado de llorar, estaba mirando al vacío.

— ¿Escuchaste todo? —pregunta Tori.

—Sipi. —dice Cat.

—Genial.

—Lo siento, mucho, Tori.

—Yo siento que hayas oído eso. —dice apartando su rostro de la mirada perdida. — Ve aquí. —dice abriendo los brazos esperando un abrazo y Cat la abraza.

— ¿Qué harás ahora? —se intriga Cat.

—No lo sé. —dice apretándola más fuerte. —Creo que fingir que nada de esto pasó.

—Querrás decir actuar. —corrige Cat. —Porque tienes que ser muy buena actriz si quieres contener toda esa tristeza dentro de ti.