Los días pasaban y el día de la obra se acercaba. Mientras el día de la obra estaba cada vez más cerca, Beck estaba cada vez más sorprendido de la persistencia y perseverancia de Tori. Parecía que todo lo que hacía parecía no importarle, al principio, le pareció que sólo se resistía pero luego las cosas se volvieron más cortantes.

Un día, decidió que sería muy lindo dibujar su nombre en la pared de los grafitis de Hollywood Arts, pero Tori ni una sonrisa ni nada, puso los ojos en blanco y se marchó. Otro día, publicó en The Slap un video en el que le deseaba buenas noches a Tori y lo único que hizo fue dejar de seguir el video. Sólo hasta entonces, después de tantas decepciones y reacciones de las misma, le empezaron a doler sus rechazos.

Ese mismo día, oyó un comentario de la boca de André que Tori gustaba de los tulipanes. Compró un ramo de hermosos tulipanes y se dirigió a la mesa en la que se encontraban a la hora de comer junto con todos sus amigos. Se dirigió silenciosamente hacia Tori y le susurró al oído:

—Compré estas flores para la chica más hermosa, talentosa, sensible y espectacular que he visto en mi vida. —dice en un tono muy particular. —Su nombre es Tori Vega, ¿sabes dónde puedo encontrarla?

Tori se vuelve y mira a Beck. Está parado contra la luz, y con las flores en mano, se ve como Tori siempre ha soñado que se ve su chico ideal, no puede evitar congelarse del asombro pero sacude su cabeza para quitar esa idea.

—Lindas flores, lindo chico. Creo que es suficiente… —dice con una sonrisa. Beck pensaba que por fin había llegado el momento. —Suficiente para una chica fácil, y yo creí que te estabas esforzando.

Beck borró la sonrisa tierna y dulce que se había pintado en su rostro para dejar ver una expresión de tristeza, y para sorpresa de todos…de desprecio. Se dio la vuelta y arrojó con violencia los tulipanes al primer basurero que encontró y se perdió de la vista de los que estaban en la mesa con Tori.

Tori sintió una punzada en el corazón y no pudo evitar sentirse culpable. Tuvo un impulso de seguirlo, abrazarlo, decirle que lo sentía, besarlo, confesarle que no salía de su pensamiento desde el día que lo conoció y que sentía mucho su comportamiento de niña malcriada. Todas esas cosas en fracción de segundos pasaron por su mente pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la inocente voz de Cat:

—Eso fue grosero. —dice entre pucheros.

—Oye, si no te gusta Beck lo menos que podrías hacer es decírselo, no lastimarlo. —dice Robbie.

—No. —dice Rex burlándose. —Por mí lo está rechazando muy poco.

—Rex. —dice desaprobando su comentario.

—Tori, sabes que estás haciendo mal, ¿no? —pregunta preocupado André.

—André, no quiero salir lastimada. —dice cabizbaja Tori.

—Pero lastimar a otros para no lastimarte tu no es una buena opción. —aclara André. —Por lo menos no lo es para la Tori que conozco.

—Tienes razón. —dice avergonzada. —Voy a hablar con Beck. —toma su malteada y se marcha.

Unos momentos después de que Tori se retiró, André les comenta a sus amigos:

—Esta noche regresa Jade. —dice. —Justo a tiempo para los dos últimos ensayos.

Cat ríe nerviosamente, como si tramara algo o como si supiera algo que ellos no.

—¿Qué? —pregunta Robbie.

—A André le gusta Jade. —le susurra, tal vez pensando que André no la puede oír.

—A mí no me gusta Jade. —asegura André.

—Nadie dijo eso. —fingió Cat borrando su sonrisa inocente.

—En fin, ¿decías? —pregunta Robbie a André.

—Les decía que si quieren ir al Karaoke Doki con Jade y conmigo. —dice. —Ya saben. Darle una linda bienvenida.

A Robbie y Cat les pareció una muy buena idea y aceptaron al instante.

Mientras tano en los pasillos de Hollywood Arts…

—¡Beck! ¡Beck! —gritaba Tori corriendo sin rumbo por los pasillos. —Beck. —dijo desanimada después de, que ella estaba segura, haber recorrido todo Hollywood Arts sin rastro de él. Se deja caer al suelo destrozada y esconde su cabeza entre sus rodillas y su cabello, en eso escucha un ruido muy particular. Alguien había golpeado un casillero y no había nadie a su alrededor, no sabía porque, entonces sólo pudo ser una persona. Se levanta de golpe y mira a todo su alrededor buscando el origen del ruido pero no encuentra a nadie, así que empieza a llamar: — ¿Beck? ¿Beck, estás allí? —pero nadie respondía. — ¡Sé que estás allí! —trataba, pero nadie salía. —Bien, no salgas. —dice volviéndose a caer al suelo. —Yo tampoco querría salir si me hubieran hecho lo que hice pero si escucharía lo que esa persona tuviera que decir. —reflexiona para sí misma y para con Beck. —Escucha Beck, sé que lo que hice estuvo mal. Las flores estaban hermosas por cierto. —ese comentario saca una sonrisa de Beck desde su escondite. —Es sólo que tengo tanto miedo a volver a derramar una lágrima por una decepción. Tras otra decepción. —dice y hace un pequeña pausa. —Tras otra decepción. —otra sonrisa de Beck. —No es mi intención herirte, es mi instinto. —confiesa. —Sólo tenme paciencia. Pero creo que después de esto no querrás hacerlo, ¿o tal vez sí? —dice preocupada por las consecuencias de sus actos. —Lo siento, Beck. Y entiendo si ya te cansaste de intentar pero recuerda que eso era lo que yo estaba esperando, que te cansaras para darme cuenta de tu amor no era sincero.

Tori se levanta decidida a abandonar la conversación pero cuando dio los primeros pasos su voz le alegra:

—Te veo en el los ensayos, Vega. —dice Beck.

Para ustedes, mis querido lectores, ¿eso fue un sí o un no?

SIENTO MUCHO NO HABER SUBIDO LOS CAPÍTULOS ES QUE TUVE MUCHO INCONVENIENTES CON MI ORDENADOR PERO YA TODO SE RESOLVÍO.

LES INFORMO QUE LA HISTORIA TERMINA EN UN PAR DE CAPÍTULOS Y PROMETO ESFORZARME.

OJALÁ LES HALLA GUSTADO Y PUEDEN SEGUIRME EN INSTAGRAM: gaby_holyfan. O EN TWITTER: gaby_cordero99. SI ME SIGUEN, LOS SIGO.