MI PRIMIR FICTION LLEGO A SU FINAL. ESTE ES EL ULTIMO CAPITULO. LA VERDAD ES QUE ME INSPIRARON CHICOS.

En el caja negra…

Llego el día de la obra. Todos los actores llegaron muy temprano al caja negra solamente para oír los gritos estrepitosos y apurados de Sikowitz que quería que todo saliera bien.

—¡Muévanse adolescentes! ¡Muévanse! —grita como un loco.

Tori que estaba cerca junto con Jade y André, trata de tranquilizar a Sikowitz:

—Relájate. Todos están haciendo su trabajo y quedan unas dos horas todavía.

—Tienes razón, yo sólo estaba tratando de… Oh, es cierto. —parece decirse a sí mismo. —¡Yo no pedí tu opinión! —le grita a Tori.

Beck no había llegado y Cat y Robbie estaban tras bambalinas ensayando:

—Wow. —dice Robbie. —Eres una excelente actriz.

—Gracias. —dice Cat. —Oye, ¿dónde está, Rex?

—Creo haber oído que dijo que no quería aburrirse con la peor obra dirigida por el peor director que tenía a los peores actores y en la que no obtuvo ningún papel.

—Oh.

—¿Sabes? Disfruté mucho actuar contigo.

—Yo también, Robbie. —dice distrayéndose jugando con su cabello.

—Estaba pensando. —hace una pausa para pensar lo que va a decir. — ¿Quieres hacer algo después de la escuela?

—¿Cómo qué?

—¿Qué quieres hacer tú?

—Ir al parque a jugar en la caja de arena y comer salchichas para niños.

—¡Justo eso estaba pensando yo! —dice energético Robbie.

—¡Yey!

En el vestidor…

Tori y Jade se preguntaban donde se había metido Tori, pero de la nada Jade encontró la manera de hablar con Tori.

—¿Qué piensas hacer, Vega?

—Ya tengo mi decisión. —dice pareciendo restarle importancia.

—¿Era el final de cuentos de hadas que te había imaginado?

—No exactamente. Pero sé que es el correcto.

—Ojalá.

—¿Qué quieres decir con eso? —dice Tori confundida.

—Que no renuncié a Beck para que tú lo hicieras también.

Se ríen un rato y luego entra Cat. Se ponen su vestuario y luego llega el equipo de maquillaje, chicas de más o menos su edad contratadas por Sikowitz. Hablan con ellas, bromean con ellas y terminan mirándose fantásticas. Las chicas de maquillaje se fueron y dejaron a las actrices practicando para la obra.

—Antes de una obra, siempre me gusta tomarme una bebido muy gaseosa. —comenta Jade.

—Una vez, para mi cumpleaños me invitaron a hacer paracaidismo y de los nervios me tomé cuatro sodas y vomité en el aire.

—¿Qué? —dijo Tori.

—No importa, ¿quién va a por unas sodas bien cargadas? —dice Jade arrojando el libreto lejos de ella.

Nadie levantó la mano así que Jade volvió a decir:

—Bueno, ya que nadie se ofreció me parece justo que votemos. —hace una pausa. —¿Quién quiere que Tori vaya por unas sodas? —pregunta y rápidamente le dice a Cat:— Levanta la mano. —Cat y Jade la levantan. —Decisión unánime. Quiero la mía de naranja.

—Pero… —tartamudea Tori. — ¿Por qué no vas tú?

—Se hizo una votación justa.

Tori a regañadientes salió de la sala y se dirigió a la máquina de refrescos que se encontraba cerca de su casillero. Mete un par de monedas en la máquina pero las sodas no salen…

—Perfecto. —dijo exasperada.

Hace unos minutos en el vestidor de los chicos…

Beck ni siquiera pensaba ir a la obra ya que tenía la idea de que Tori le sería muy fría e indiferente. André y Robbie al enterarse de esto lo sacaron de su casa a empujones y al llegar a los vestidores lo arrojaron a un sillón.

—¿Qué? —dijo Beck con un aire malhumorado.

—No puede seguir así, amigo. —le reprimió André.

—¿Por qué?

—¡¿Por qué?! —repite indignado Robbie. —Dinos algo, amigo. Si la respuesta de Tori fuera no, ¿actuarías como alguien a quien la vida no tiene sentido?

—No lo sé.

—Pues no deberías. —continúa André. —Eres un chico guapo y joven, y sin Tori la vida no termina así que levántate y vístete.

Hizo todo lo que le ordenaron, más que convencidos de que tenía razón.

—Chicos, creo que voy a por una soda, ¿quieren una? —dijo.

—Así se hace, Beck. —dijo André.

—Sí, una soda nos vendría bien. —dijo Robbie y empezaron a jugar juegos de video.

Beck se dirige a la máquina de sodas que está más cerca del vestidor, no quería hacer esperar a las maquillistas. Cuando se acercó cabizbajo, aún un poco desanimado, vio a Tori que estaba luchando con la máquina.

—Perfecto. —oyó decir. Sonrío. Irónico, sólo quien le había desanimado podía animarla. Tori empezó a dar pequeños golpecitos a la máquina, pero al lado incorrecto.

—No está mal que le des golpes a la máquina. —dice y llama su atención. —Siempre y cuando le golpees el lado correcto.

Se acerca a la máquina, primero lento para probar si se aleja pero no lo hace y le da un fuerte golpe al costado de la máquina. Inmediatamente, se oyen las tres sodas caer.

—Listo. —dice Beck cabizbajo, se aleja unos pasos. Tori toma las sodas y se da la vuelta dispuesta a marcharse.

—¡Oye! —dice Tori dándose media vuelta. —Llegaste un poco tarde… ¿no crees? —titubea.

—De hecho, pensaba no venir. —inserta algunas monedas en la máquina y saca otras sodas, sin contactar visualmente a Tori.

—¡Me alegro de que hayas venido!

Beck sonríe, pero no puede mirarla. Es vergonzoso, después de ayer.

—Yo también. —se limita a responder. Se da media vuelta y empieza a caminar de vuelta al vestidor.

—¿No es irónico? —le interrumpe Tori que sigue parada en el mismo lugar.

—¿Qué? —dice Beck sin voltearse.

—Que seas tú el que está enojado y no la que se supone que tiene motivos.

Beck se da la vuelta y se acerca a Tori a paso rápido hasta tenerla cerca:

—No estoy enojado y aunque lo estuviera tendría muchos más motivos que tú para estarlo. —le explota en un tono tajante. —Tú desconfías de mí y te haces llamar mi amiga. Si sabes que yo no soy así, ¿por qué desconfías? Yo no lo haría.

—Yo no soy tú. —dice Tori dando unos pasos lejos de Beck. —Pero lo siento Beck. Pero si nos ponemos a contar vamos 3-2

—¿Estamos compitiendo por quién lastima más al otro?

—No, pero lo hacemos de todos modos. —Tori se da la media vuelta y empieza a marcharse.

—Suerte, Tori.

Se detiene y vacila un poco. Después de todo lo que han pasado, no le guarda rencor.

—Suerte, Beck.

En el caja negra…

Sikowitz le estaba dando la bienvenida a todos las personas importantes que llegaban a presenciar la obra. Con su traje informal y el coco en mano, muchos dudarían que es él el creador de la obra. Le estrecha la mano a un señor muy elegante de traje y de un momento a otro sale corriendo hacia back stage. Se encuentra con Cat que está dando vueltas para ver como su vestido flota con el viento.

—¿Ya llegó Beck? —pregunto en un susurro sofocado.

—Sí. —responde Cat asustada.

—Uffff. —exclama aliviado.

—¿La escenografía está lista? —pregunta, ya relajado, dándole un sorbo al coco que tiene en mano.

—No.

—¡¿Qué?! —grita frenéticamente y asusta tanto a Cat que sale corriendo y aterriza en los brazos de Robbie.

—¿Qué ocurre, Cat? —le atrapa en sus brazos y la encierra en ellos.

Cat piensa un poco y luego dice:

—Ya lo olvide. —dice y se separa de Robbie y se marcha dando saltitos.

En el vestuario de chicas…

—¿Sigues sin saber que decirle? —exclama asombrada y perpleja Jade.

—Es que son muchos los pros y contras.

—No me interesa un pepino las estadísticas. —dice frustrada. —Vega, te gusta y le gustas, ¿Qué es lo obvio en esa situación?

—Lo sé pero no era fantástico cuando éramos amigos.

—¿Quieres ser su amiga para toda la vida?

—Si es posible.

—No quieres eso.

—¿Cómo lo sabes?

—Porque lo sé y ya.

—Lo que yo sé es que las cosas eran más fáciles cuando Beck y yo éramos amigos, cuando tú y él eran pareja, cuando todos tenían su lugar y había un lugar para todos, ahora que las cosas dieron un giro drástico las cosas han sido un poco complicadas para algunos.

Jade estaba perpleja. ¿Acababa de insinuar que le agradaba que Jade y Beck estuvieran juntos? Eso no tenía sentido.

—Escucha, Vega. Sí lo admito, las cosas eran más fáciles para todos cuando todo estaba en su lugar pero las cosas nunca serán para siempre iguales. Estás pensando apresuradamente y te diré el por qué. Cuando la situación te hacer sentir pequeño, significa que ya es momento para crecer. —hace una pausa. —Tengo que hablar con André, te veo en la obra. —y se retira dejando a Tori la decisión de crecer o no.

En el caja negra…

Ya todo estaba listo y la obra iba por la mitad Robbie ya había muerto, Mirna, el personaje de Jade, se dirigía hacia Beck y Tori para advertirles por última vez el riesgo que correrían si seguían juntos. Era la escena final y Tori y Beck habían encontrado la manera de vencer a Mirna. Era la escena de la reconciliación de sus personajes. Todo iba saliendo a la perfección pero a Tori le tenía preocupada el hecho de que se acercaba la escena del beso y que no le había besado desde las audiciones. Si ese beso, en el que por sí no sabía que tenía todos los sentimiento que tiene ahora por Beck, le había afectado tanto, como sería ahora, que sabía que entre ellos había algo más que una amistad.

No tienes idea de lo feliz que estoy de que este momento ha llegado. —dice el personaje de Beck. Le guiña el ojo a Tori dándole a entender que es el beso no la obra.

Tori traga saliva para decir lo que su personaje tiene que decir a continuación:

Entonces, cerremos un final feliz con un beso que no pueda ser roto. —dice Tori y se queda inmóvil unos segundos.

Beck sonrió y se acerca a Tori no muy rápido ni muy lento. La toma de las caderas y la acerca a él. La besa ni muy suave ni muy salvaje. Tori primero no sabe como reaccionar pero recuerda que está actuando. Cierra los ojos y lo besa a el también, una vez y otra vez. Los aplausos suenan y ellos siguen besándose. Beck desea que ese momento no acabe nunca pero en eso Tori lo aparta cariñosamente.

Reciben los aplausos de la audiencia junto con los otros integrantes y Sikowitz y hacen un par de reverencia en forma de agradecimiento. Tras bambalina todo era tan agitado que nada parecía real pero un corta platica de felicitaciones entre ellos, era la oportunidad que Tori necesitaba. Cuando llegó el momento, ella no encontraba las palabras y decidió no decirlo.

En casa de Tori…

Todos estaban bailando al ritmo de la música del grupo de la escuela, chicos y chicas, chicas y chicas, chicos y chicos… Cat y Robbie estaban haciendo el famoso picabú en un rincón. Jade estaba en la terraza, André y Tori estaban afanados hablando en el sillón… pero ni rastro de Beck.

Tori estaba dándole la espalda a la puerta y André se volvía hacia ella.

—Lo arruiné todo André. —se lamentaba Tori.

—Sí lo hiciste. —le bromeó André.

—¡Oye!

—Tú lo has dicho.

—No puedo creer que no haya aprovechado la oportunidad.

En ese momento la puerta se abre detrás de ella y ni siquiera lo nota:

—Entonces deberías de hacerlo ahora. —dice André señalando a Beck que se paraba detrás de ella con los ojos fijos en la persona que tenía delante.

—¿Quieres ir a dar un paseo? —le dice Beck ofreciéndole una mano.

Salen de la casa de Tori dejando el caos que se armó en ella. Cuando van caminando por el frente de su casa Tori comenta:

—Si mis padres vieran la fiesta, me matarían. —y ríen.

Por pura coincidencia, el auto de sus padres se estaciona en ese momento. Se dedican una mirada y ambos notan que siguen tomados de la mano. Vuelven a la realidad cuando oyen el grito de indignación de su madre y Beck dice:

—¿Corremos? —Tori asiente ligeramente con la cabeza y corren hacia un callejón donde nadie los ve.

Beck cierra un basurero y se siento sobre él, invita a Tori a hacer lo mismo. Se recuestan sobre el basurero a mirar las estrellas y Beck rompe el silencio:

—Es hermoso mirar las estrellas contigo.

Tori sabía que lo dice porque quiere empezar la conversación de la respuesta, así que se deja de rodeos:

—Beck, yo…

—No estás segura. —le termina la oración. —Está bien. —es como si le leyera la mente. —No querrás ver como me sangran los labios de tanto morderlos al verte besando a otros chicos, no querrás ver heridas en mis nudillos, ocasionadas por
los repetidos golpes hacia una pared que realizo repitiéndome una y otra
vez que debí haberte convencido de que éramos el uno para el otro—suspira y cierra los ojos. Tori está a punto de dar su opinión pero Beck le interrumpe. —Pero creo que sería mejor seguir como amigos. Así evito lastimarte.

Tori se apoyó sobre sus hombros y estaba ahora mirando fijamente a Beck que parecía muy sereno y le dio un empujón que lo botó de encima del basurero un metro y medio de caída libre. Beck se pone en pie muy sorprendido de su expresión.

—¿Qué demonios pasa contigo? —dice sacudiéndose la basura.

—¿Cómo puedes decir que después de todo lo que pasamos sólo quieres ser mi amigo? Te he perdonado tantas cosas sólo para que nuestro final feliz sea en "La zona de amigos".

—Tori, escucha…— dice en un tono más relajante.

—¡No tú escucha! —grita Tori tomándolo bruscamente, como amenazándolo, del cuello de su camisa acercándolo a ella. —Sé que tu gustas de mí pero no te comprendo, no sé hasta donde llega ese amor y me cuesta adivinarlo. Lo peor de todo es que creo que te… —pero se frena por instinto. Estaba tan enojada que no se dio cuenta de que iba a sincerarse.

Beck dibuja una sonrisa tierna aunque asustada por el comentario:

—¿Me quieres? —pregunta feliz.

—¡Sí! —grita sintiendo un peso menos sobre sus hombros. —¡Sí, te quiero! ¡¿Y ahora quieres que me quede en la zona de amigos?!

—Yo pensé que… —pero le volvieron a interrumpir.

—No, Beck. —dice más tranquila. —No quiero ser tu amiga. No tiré la toalla antes y no la tiraré ahora.

Beck decide ponerle las manos alrededor de la cintura y acercarle un poco más a él.

—Entonces, ¿Qué piensas hacer?

Tori lo piensa unos segundos pero se da cuenta de que lleva pensando eso desde la audición y no piensa pensarlo más. Le sonríe maliciosamente y lo tira bruscamente del cuello de la camisa hacia sus labios. Lo besa y no es como el beso de escena, manso y romántico. Es un beso que encierra muchas cosas: sacrificio, tolerancia, dolor, alegría, inocencia, confianza y sobre todo amor.

Como una película romántica, como una novela épica, termina esta típica historia de amor. Estas tres tienen algo en común, un final feliz.

BUENOS CHICOS, ESTE FUE EL FINAL. NO SE QUE SIGUE PARA MI… OH, SI. YA LO RECUERDO. LOS EXAMENES SEMESTRALES ASI QUE TAL VEZ TARDE UN POCO EN SUBIR OTRO FIC PERO ESO NO SIGNIFICA QUE DEJARE DE ESTAR CHEQUEANDO SUS FICS ASI QUE SIGAN ESCRIBIENDO. GRACIAS POR EL APOYO, EN ESPECIAL A KillerMax, GRAN ESCRITOR Y LA PUEDEN VER LA FRASE QUE CONSEGUI DE EL EN LOS REVIEWS. HABLANDO DE LOS REVIEWS, DEJEN EL SUYO.