hOLA! Aqui esta el capi VI espero les guste, me disculpo de antemano si hay algún error que se me haya ido por ahi jijiji :D luego entre tanta letra ya no veo los errores.

gracias por sus reviews! me dio mucho gusto ver tantos y respecto al consejo de que sea un UA lo estoy meditando, como la historia esta siguiendo la linea de tiempo real después de dragon ball GT no se si sea necesario marcarlo como UA pero gracias por el consejo lo voy a tomar en cuenta.

ADVERTENCIA: es mi primer fic y nunca eh hecho un lemon jejeje asi que este es mi primer intento de lemon o mas bien lime o una pequeña limonadita jajajaja

disclaimer: No soy dueña de ningun personaje solo son mis inspiración :D amo a Akira Toriyama el dueño y señor de Dragon Ball

Intentaré subir un capi por semana :D si es que el trabajo y la inspiración me lo permiten

VI

-Todo tiene sentido ¿No es así? – Dijo con ironía – Trunks está a cargo de la empresa y rara vez tiene que viajar… además ese maldito perfume no me deja percibir la peste del insecto.

Milk lo tomó de la mano sin decir nada, nunca pasó por su mente que Bulma estuviera traicionándolo, ni siquiera pensó que hubiera problemas entre ellos. No es que fueran la pareja más cariñosa que haya conocido, pero qué podría criticar ella si su relación con Goku tampoco era la más dulce a la vista de los otros. Milk siempre fue temida por su carácter explosivo y sabía que los demás compadecían a su esposo por soportarla, ella misma a veces envidiaba la aparente estabilidad de la relación de Bulma, finalmente Vegeta siempre estaba ahí, no se iba a entrenar lejos tan a menudo porque tenía su cámara de gravedad en casa, al menos lo podía ver.

-Tengo que salir de aquí… o voy a destrozar a ese maldito insecto – dijo él repentinamente – Tomó a la mujer en los brazos y salieron por la ventana. La dejó en un lugar seguro y se fue a toda velocidad.

Milk regresó a la mesa donde ya estaban lo demás comiendo bocadillos. Se sentó en su lugar y pidió una bebida para tranquilizarse.

-¿Dónde estabas mamá? - Preguntó Gohan – Te ves rara ¿Estás bien?

- F-Fui a caminar, es una gran fiesta – Dijo simulando naturalidad, miró hacia el gran Buffet y agregó con una sonrisa sincera – Tu padre estaría feliz con tanta comida.

- Si, pero no sé si alcanzaría para nosotros jejejeje – dijo el joven y todos en la mesa rieron con él.

- Hola chicos, ¿alguien ha visto a mi mamá? – Preguntó Bra – Creo que se terminaron los snack de las albercas.

-Tal vez podrías decirle a los de la cocina Bra o a algún asistente, probablemente tu mamá debe estar ocupada con los invitados de las empresas- Dijo Milk antes de que alguien se le ocurriera buscar el ki de Bulma luego agregó para desviar la atención – ¿Has visto a Goten?

-Es cierto, buena idea señora Milk jiji, Goten está en la alberca con Pan y Trunks – Dijo la chica sonriendo – Bueno voy a la cocina chao.

-No eh visto tampoco al señor Vegeta – dijo Videl

-Debe de haberse ido a enclaustrar para huir de tanta gente – dijo Krillin sonriendo – ¿Quién diría que se volvería parte de "la familia". Es extraño pensar que él llegó aquí para matarnos jajajaja

-Jejejeje – dijo Gohan con la mano detrás de la cabeza – No recuerdes eso frente a mi madre Krillin- dijo nervioso.

-Uff no me hagan recordar eso – dijo Milk agitando las manos – Mi Gohan era un bebé… por cierto no he visto al monstro verde por aquí hoy.

-El señor Piccolo prefirió quedarse en el templo, dijo que habría demasiada gente para su gusto – indicó Gohan.

Milk sonrió, en realidad la presencia de Piccolo la había dejado de molestar hace mucho tiempo pero era parte de la convivencia tomar su papel de gruñona. Meditó un poco sobre sí misma, después de la muerte de Goku contra Cell y el nacimiento de Goten se había ablandado mucho. Se lamentó un poco por no haber sido más comprensiva en el pasado, pero afortunadamente había tenido oportunidad de redimirse un poco cuando su marido regresó a la vida después de la batalla de Buu. Pensó nuevamente en Vegeta y su reacción ante lo que habían presenciado – Tal vez quiera arreglar su relación con Bulma… - sintió algo de tristeza – Así es como deben ser las cosas, su lugar no es conmigo.

La fiesta siguió por varias horas hasta que sólo los jóvenes tuvieron energías de seguirla. Bulma condujo todos a sus habitaciones. Una para Gohan y Videl; otra para Krillin y 18; otra más para Yamcha, que por cierto ya la había ocupado horas antes; y finalmente una para Milk. Ten y Chaoz se marcharon temprano para continuar con sus viajes de siempre. Trunks compartiría la suya con Goten y Uub, y Bra con Pan y Marron, si es que se decidían a dormir.

Milk entró a su habitación y se dirigió a la ventana preocupada, no había sabido de Vegeta en toda la noche. Estaba nerviosa por lo sucedido y no podía pensar en dormir, mientras caminaba en círculos se detuvo frente al espejo, contempló el vestido elegido por Videl, era precioso; la flores doradas delineaban su cintura y el color púrpura resaltaba su piel blanca. Recordó a Bulma y su despampanante vestido rojo, sintió algo de celos. Milk nunca había sido la mujer guapa del grupo, a pesar de ser más joven que Bulma nunca resaltó por su belleza, sólo por su fuerza. Se le vino a la mente aquella discusión que escuchó entre Goku y Vegeta en una reunión, esa vez entre las sarta de tonterías por las que peleaban los dos saiyans, Vegeta le reclamó a Goku haber ofrecido una cita con una chica linda a un viejo y pervertido Kaio, y por el tono de reclamación supo que se referían a Bulma; no es que quisiera que la hubiera ofrecido a ella, pero de alguna manera sintió que su marido, con todo y su carácter distraído, tenía a su amiga catalogada como bonita y no a su propia esposa. Sacudió la cabeza para quitar esos pensamientos de su mente, era ridículo sentirse celosa por algo tan tonto, finalmente Goku era Goku, tampoco se podía tomar todo tan en serio.

Se recostó en la cama y se dejó envolver por el silencio de la habitación, tendría que estar pegada a la puerta para oír los ruidos del pasillo (ya lo había comprobado) y no podía escuchar nada de las habitaciones contiguas, luego recordó a Bulma y Yamcha – El oído de un saiyajin es muy sensible… tal vez Vegeta si podía escuchar lo que pasaba en esa habitación- Se levantó nerviosa de nuevo, no podía dejar de pensar en él.

Tocaron la puerta y dio un salto asustada, se preguntaba quien la buscaba a esa hora. Al abrir se impresionó por su visitante que entró sin decir nada poniendo el cerrojo tras de sí.

-V-Vegeta, ¿Qué haces aquí? – Luego corrigió - ¿Dónde estabas?

Él no respondió solo se limitó a mirarla fijamente con sus profundos ojos negros. Ella se estremeció y lo tomó de la mano, notó que sangraba.

-¡Cielos! ¿Estás bien? – Preguntó mientras revisaba la herida y lo miraba preocupada– por favor dime algo.

Como respuesta él la besó en los labios con fuerza y la puso espaldas a la puerta inmovilizándola, ella se quedó pasmada y correspondió al beso con timidez, pero sintió una alarma de pronto en su cabeza y lo detuvo con firmeza.

- No señor, no soy la venganza de nadie – le dijo mirándolo a los ojos -Entiendo tu enojo, pero no me hagas esto.

-¿Venganza? – Sonrió de lado y le acarició la mejilla – Mujer, entre mis muchas habilidades no está la adivinación… tú sabes que desde antes de enterarme te buscaba, solo que ahora ya no tengo por qué detenerme–le dio un beso corto y agregó – y tú tampoco tienes por que detenerte, Milk - la besó nuevamente y esta vez no hubo resistencia ni mesura, el tono fue subiendo de la ternura a la pasión con rapidez. Ella colocó su brazos alrededor de su cuello, pasando sus dedos entre el su cabello, tocó sus hombros, su pecho, pasó sus manos por sus costados para llegar a su fuerte espalda, lo hacía lento como delineando cada músculo del atlético cuerpo. A su vez sentía las manos de él recorriendo su espalda hasta su cintura, sostenerla con fuerza y acercarla a sí con urgencia. Ella soltó un débil gemido cuando los besos pasaron de sus labios a su cuello; el príncipe no podía más, sentía la suavidad de la seda del vestido pero necesitaba sentir la piel, la tomó de la frágil cintura y la levantó atrayéndola más a él y aprisionándola más hacia la puerta, a lo cual ella instintivamente levantó sus piernas y las cruzó alrededor de la cadera del príncipe. Él no dudó y comenzó a acariciar las piernas desnudas que estaban expuestas gracias a las abiertas del vestido. Se dio la vuelta y flotó hasta la cama y la recostó sin separarse de ella, se miraron por unos segundos antes de volver a unir sus labios. A esas alturas su pantalón ya no era suficiente para ocultar la tensión que aumentaba segundo a segundo, por lo que hasta el más ligero roce parecía una tortura. Esa dulce tortura también era compartida por Milk y se evidenciaba con suspiros incontrolables, cada suspiro aumentaba el deseo en él.

Fue ella quien se decidió a quitar la ropa de en medio, comenzó a desabotonarle la camisa torpemente, él respondió ayudándole a completar la tarea y se despojó de la prenda. Milk observó el torso desnudo: su piel bronceada, cada músculo perfectamente esculpido, incluso cada cicatriz parecía haber sido dibujada intencionalmente en el lugar indicado; bajó su mirada y notó la presión inminente en sus pantalones, sintió un estremecimiento a lo largo de toda su espalda y no pudo evitar bajar sus manos por el marcado abdomen hasta llegar al abultado prisionero con la intención de liberarlo. Vegeta gruñó de placer cuando sintió la sensual caricia y la tomó de la mano para detenerla.

- No tan rápido mujer– le dijo con una sonrisa seductora –tú todavía estás vestida – y dicho esto tomó el cierre del vestido y lo bajo lentamente con una mano, mientras con la otra abría los broches laterales del cuello del mismo. Cuando se deshizo de la, ahora innecesaria, prenda se detuvo unos segundos a admirar a su amante. Ya no era una jovencita pero su cuerpo era deseable; tenía una figura esbelta y fuerte a la vez; aún asomaba el cuerpo de la peleadora que había sido; sus piernas delicadamente torneadas acapararon la atención de una de sus manos, mientras que la otra la tomaba de la cintura para pegarla a él mientras se volvía a colocar sobre ella. Le dio un beso corto en los labios y bajó a su cuello donde alternaba entre besos y leves mordidas, luego continuó con su clavícula y se deshizo de la fina prenda de encaje que cubría sus senos, los tomó con sus manos luego con sus labios y dientes; lo mismo hizo cuando llegó a la parte inferior de su cuerpo. Saboreaba cada rincón con paciencia, se estaba tomando su tiempo.

Milk gemía a cada contacto y no sabía si detenerlo o dejarlo continuar; estaba fuera de sí cuando él decidió despojarse de la ropa que le quedaba para unirse a ella, primero fue con suavidad y luego con una mezcla de pasión y furia. Llegaron juntos al final entre gemidos, gruñidos y respiraciones entrecortadas. Se dieron un largo beso y se quedaron dormidos.

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-Mmm se ve delicioso - dijo Krillin mientras se servía el desayuno del nuevo Buffet en el jardín, luego Yamcha lo secundó - Bulma esta vez te luciste.

- Así soy yo- dijo ella y guiñó el ojo a sus dos amigos con coquetería – ¡Oh miren ahí vienen los chicos! ¡Heeey, a desayunar! – gritó agitando los brazos.

Uub, Goten, Bra y Trunks se acercaron sonriendo con pereza y saludando con la mano.

-Buenos días a todos -dijo Goten – Gohan, Pan se fue a dormir me pidió avisarte – bostezó mientras terminaba de decir la frase.

-¡Goten! ¿Qué acaso no dormiste en toda la noche? ¡Mira esas ojeras! – Gritó Milk con las manos en cintura.

-¡Mamá! – Respingó Goten sonrojado – Estuvimos hasta tarde en la albera pero no es nada

-Espero que en la tarde recuperes ese sueño perdido – le dijo con ternura mientras le acariciaba el cabello al muchacho que sonreía apenado.

-Consientes demasiado a Goten por eso es débil – dijo Vegeta que iba llegando al jardín

-¡Por supuesto que no!– gritó Milk cruzando los brazos y tratando de disimular un leve sonrojo en sus mejillas.

-Vegeta ¿Dónde demonios estabas? – Intervino Bulma furiosa – ¡Desapareciste toda noche! ¿Quién demonios te crees que eres para irte sin avisar?

Él caminó hacia el Buffet – Salí a tomar aire fresco – dijo con una sonrisa de medio lado y comenzó a llenar su plato. Bulma lo siguió y le gritó varias cosas, pero ante el silencio del hombre solo gruñó enfadada y le dijo:

-¡Eres insoportable Saiyajin! – Se dio la vuelta y regresó a su lugar a terminar su plato con dignidad.

Todos observaban en silencio, no era raro presenciar ese tipo de discusiones entre la pareja así que pronto regresaron a lo suyo. Como siempre los saiyajines arrasaban con la comida mientras que los demás los miraban impresionados de su gran capacidad para deglutir, luego las bromas, los chistes, los recuerdos, todo transcurrió en orden. Al final de la fiesta se tomaron una foto todos juntos para luego partir nuevamente a sus casas.

-Abuela estas muy callada ¿Te sientes bien?, parece que no dormiste mucho –

-S-si Pan, es solo que extrañé mi cama– dijo la mujer algo sonrojada

-Pues yo dormí como tronco- dijo Videl- Y ni que decir de Gohan ¡comenzó a roncar en cuanto tocó la almohada! Jajaja

-¡Ay no digas eso! Jejejeje yo no ronco – dijo apenado mientas manejaba la nave de regreso a casa, de pronto se escucharon unos ronquidos que hicieron que todos volvieran la vista a la parte posterior de la nave y era nada menos que Goten dormido profundamente con un hilo baba corriendo hasta su camisa.

- JAJAJAJAJAJA – Rieron al unísono por un largo tiempo.

Milk contempló a su familia con felicidad, de pronto se sintió tan completa, luego miró por la ventana y suspiró mientras se mordía el labio -¿Qué va a pasar cuando se enteren?.

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-Saliendo de clases voy de compras con mis amigas, ¡nos vemos más tarde! – Dijo la hermosa chica de cabellos azules a sus padres que desayunaban en la cocina. Tras de ella apareció Trunks corriendo con el saco a medio cerrar.

-¡Tengo que ir al aeropuerto a recoger a los inversionistas de ciudad Satán! ¡Adiós! – luego tan pronto como llegó se fue.

Por varios minutos lo único que se escuchaba en la habitación eran los ruidos propios de las personas comiendo. Bulma estaba inquieta y miraba su reloj con impaciencia mientras Vegeta la miraba de reojo.

-Déjame adivinar – dijo él - Ya te vas a Satán City…y además se te hizo tarde ¿no? – agregó con sarcasmo.

-A-Así es… - Dijo un poco incómoda por el tono utilizado – Pero procuraré llegar temprano el día de hoy – intentó sonar conciliadora.

- ¿Quieres que te acompañe? – Preguntó el príncipe sonriendo- Podríamos escondernos en alguna oficina solitaria- añadió con lascivia

Bulma casi se ahoga con el café – Cof Cof ¿C-cómo? ¡No, como crees!, te aburrirías y además va a estar lleno de gente y más gente. Aparte ya me tengo que ir y tú aún no estás vestido.

Vegeta sonrió, se encogió de hombros y dio un sorbo a su café mientras veía a Bulma se levantarse para irse casi corriendo de la cocina, le divertía ver su reacción pero tenía que buscar un momento idóneo para echarle en cara su engaño. Se recargó en su asiento y cruzó los brazos mientras cerraba los ojos y recapitulaba lo ocurrido días antes:

Después de descubrir a Bulma y Yamcha se fue a toda velocidad a aquel desierto en el que peleó por primera vez cuando llegó a la tierra e iba con la intensión de desatar su furia sin lastimar a nadie. No es que le interesara la insignificante vida del insecto que le había estado viendo la cara de estúpido por quién sabe cuánto tiempo, en realidad se contuvo para no arruinar el cumpleaños de Bra. Cuando arribó al desierto arremetió de inmediato contra unas grandes rocas hasta hacerlas polvo a puñetazos. Respiró aliviado y se sacudió el polvo de su fino atuendo, pero aún sentía el orgullo herido ¿Cómo se habían atrevido a engañar al príncipe los saiyajins?, estaba a punto de ser presa de otro ataque de ira cuando cayó en cuenta de su malestar. Realmente no le dolía, le molestaba la idea de haber sido un cornudo por meses pero no estaba "sufriendo una decepción amorosa".

Un beso con la mujer de Kakaroto le había desencadenado un lío emocional que no lo dejaba estar en paz y descubrir a "su mujer" con otro solo lo tenía "muy enojado". Y hablando de ese lío, ahí venía de nuevo: ¡¿Qué no podía pensar en ella sin tener que padecer dolor de cabeza después?!; ¡Lo estaba volviendo loco!, y no tenía idea de por qué. Solo era una maldita histérica, controladora y maniática princesa solitaria, fuerte, bella... y su deliciosa comida al igual que sus labios. Ella era libre y él ya no tenía razón para sentirse culpable, luego pensó en Goku – Bueno, finalmente Kakaroto dejó a todos a mi cuidado ¿no es así?

Se encaminó de nuevo a la Corporación Cápsula y cuando llegó notó que la fiesta se había reducido a los más jóvenes quienes bailaban ignorándolo por completo. Sintió un ligero escozor en los nudillos, se percató de que tenía varias heridas sangrantes a causa de las rocas; tomó una botella de agua para saciar su sed y limpiar sus manos, luego buscó el ki de Milk y se dirigió a su habitación…

Sonrió con espontaneidad cuando repasó mentalmente lo pasó en seguida, luego se concentró para sentir el Ki de la susodicha y notó que aún estaba Goten en la casa, además sintió el Ki de Gohan, Videl y Pan a pocos metros, gruñó por lo bajo –Parece que hoy tampoco.

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-Mamá… mamá… ¡Mamá!

-¡Ah! Si, si Goten, perdón ¿Qué me decías? –

-Te decía que ya me voy ¿Estas bien? – Se rascó la cabeza confundido – No has probado tu comida.

-Todo está bien, solo estaba distraída – contestó sonriendo

-¿En serio? Has estado así desde hace días, ¿Hay algo que te preocupa verdad? –

- Imaginaciones tuyas hijo - luego con los brazos en jarra le dijo – Por cierto aún estoy esperado que saques la basura Goten, te lo pedí ayer.

-Ahhh la basura – dijo con una gota de sudor en la frente – bueno lo haré cuando regrese porque se me hace tarde jeje

-No señor, creo que puedes hacerlo en este momento – le respondió enérgica

-Está bien, está bien – El joven se apresuró a realizar su tarea.

Milk sonrió por lo bajo, había logrado quitar la atención de su estado distraído. Suspiró y comenzó a desayunar, aún no sabía cuándo podría volver a ver al orgulloso príncipe. Habían quedado en verse con discreción hasta que se aclararan las cosas con Bulma. -¿Cómo es que las cosas llegaron hasta aquí?- recordó lo sucedido el sábado en la noche.

-Ya saqué la basura mamá ¡nos vemos! – Se asomó Goten por la ventana despidiéndose con la mano.

-¡Adiós hijo!- respondió ella y sus mejillas se tiñeron de carmín, como sí su hijo fuera capaz de oír sus pensamientos.

Sonrió como una niña, se sentía como en las nubes. El domingo por la mañana la despertaron los primeros rayos del sol – Ush olvidé cerrar las cortinas – pensó con pereza pero aún tenía mucho sueño así que se cubrió el rostro con la sabana y se dispuso a seguir durmiendo, en eso estaba cuando fue consiente de una sensación cálida en su espalda y alrededor de su cintura.

Es tan agradable, es como cuando dormía con…

Abrió los ojos de golpe y se encontró con una habitación completamente desconocida, ¿Dónde estaba?, luego sintió el roce de las sábanas contra su cuerpo desnudo y un brazo alrededor de su cintura. Las imágenes de la noche anterior llegaron a su mente aclarando su confusión pero quedó pasmada, se sentó lentamente en la cama para no despertar a quien dormía a su lado.

No sabía que pensar o sentir, ¿de verdad había hecho el amor con Vegeta?, miró a su lado y ahí estaba él: durmiendo profundamente, todavía con su brazo estirando abrazando la nada, su rostro completamente relajado no perdía ese dejo de dureza que lo caracterizaba. Si, definitivamente había pasado, y había sido maravilloso.

-Goku- pensó repentinamente

Sintió una punzada en el pecho, nunca había estado con nadie más que con su esposo. Si le hubieran dicho que un día despertaría con alguien más, simplemente no lo habría creído. Sollozó silenciosamente, y sintió las lágrimas a punto de derramarse de sus ojos.

-Tranquilízate mujer, sabía que algo así pasaría- escuchó una voz a su lado y se encontró con unos ojos negros que la miraban fijamente.

-V-vegeta… esta es la primera vez que… tú sabes desde Goku…-Pudo notar como él desvió la mirada cuando mencionó a su marido.

-Si te arrepientes simplemente podemos olvidarlo – dijo él con tranquilidad sosteniendo la mirada nuevamente sin ninguna expresión en su rostro mientras se recargaba sobre uno de sus codos para quedar más cerca de ella.

Milk sintió otra punzada en el pecho, ¿Realmente podría olvidar lo que había pasado y continuar su vida como era antes?, suspiró.

-Perdóname Vegeta – dijo ella con pena.

Él se dejó caer nuevamente en la almohada y cerró los ojos – No digas nada, no es necesario, bueno creo que debería de irme antes de…

-No, espera me estas malinterpretando. Perdóname por mencionarlo a él, estoy algo conmocionada por todo pero de ninguna manera quiero que nos olvidemos de esto – Lo miró sonreír con discreción y se recostó a su lado otra vez, él pasó su brazo alrededor de ella y la atrajo hacia su pecho.

Permanecieron así hasta que los rayos del sol se hicieron más intensos, anunciando que pronto los demás también despertarían.

-¿Cómo vamos a manejar esto con los demás? – Dijo ella con auténtica confusión mientras levantaba su cara a la altura de la de él.

-Los demás insectos me importan un bledo, no tengo ninguna explicación que darles – dijo el gruñendo.

-Tú sabes bien a quienes me refiero – En efecto, a ella le importaba poco lo que los demás pudieran pensar, ya había sido odiada antes por todos, pero se refería a sus respectivos hijos y familias.

-Hmmm, primero tengo que aclarar las cosas con la otra mujer – respondió con rencor – ni crea que me voy a quedar mirando cómo me ven la cara de estúpido ella y el imbécil.

-Ahora fue ella quien bajo la mirada – la lastimaba imaginarse que todo podría ser parte de una revancha contra Bulma.

-No seas tonta, y deja de pensar estupideces – la tomó de la barbilla y la besó con intensidad hasta que ambos necesitaron separarse para respirar, luego sonrió – Solo pretendo demostrarles que nadie se burla de mí.

-No vayas a cometer alguna tontería – aconsejó ella temiendo de lo que era capaz el príncipe – no sería muy bien visto que mataras a Yamcha.

-¡Bah! Lo debió haber pensado antes de pasarse de listo, pero no pienso ensuciarme las manos con su asquerosa sangre – dijo con dignidad – En fin, creo que tendremos que mantener como hasta hoy hasta que haya hablado con Bulma.

-Sí, también pienso eso… - dijo recargándose otra vez en su pecho - ¿Estás seguro de todo esto?

-Si, gracias por tu preocupación pero creo que estoy capacitado para soportar tu maldito carácter – dijo él con una sonrisa burlona

-Grrr pues creo que entonces yo soy la que lleva la peor parte – dio mientras lo pellizcaba con fuerza en un brazo.

-Ahhh Maldita mujer ¿Qué diablos haces? – Se sentó de golpe mientras se frotaba el sitio de agresión – Eres una lunática, da gracias que ya me tengo que ir o te daba tu merecido – puso énfasis en las últimas palabras y su mirada se volvió lasciva.

Milk se sonrojó y lo tiró de la cama de un empujón mientras cubría su desnudez con las sábanas. Él se levantó con rapidez sin importarle su ausencia de ropa, y la miró con diversión mientras ella se sonrojaba aún más al verlo. Se vistió y se despidieron sin fijar cuando se volverían a ver…

-Un ruido la hizo despertar y regresar al presente: Estaba sentada en la mesa con el desayuno frío y el teléfono timbrando sin parar. Antes de contestar tuvo la precaución de ver de quien se trataba –Es de la casa de Bulma… - el corazón le latió con fuerza, ¿acaso ya sabía lo que hizo con Vegeta?, pero era improbable él le hubiera avisado de alguna manera.

Estaba a punto de levantar el teléfono pero decidió no hacerlo, se le quedó mirando al aparato por unos segundos hasta que quedó en silencio. Sinceramente no le parecía justo fingir naturalidad con Bulma, a pesar de todo era su amiga.

CONTINUARÁ