Holaa! aqui esta el capi 8 recién salido del horno! bueno de mi cabeza. Esta semana tuve un poco más ideas y tiempo, asi que espero les guste. Tal vez no pueda subir el capítulo semanal por que se me esta cargando el trabajo estos días :( gracias por su paciencia.

Pixie: Creo que en este capi esta lo que querías ver jijiji saludos!

Nena y Tears: Yo también ya quiero ver como reaccionarán los niños Son jijiji aunque creo que la espera seguirá jejeje

Crisanny: esta pareja no es muy común y me da gusto que me sigas! yo tambien amo a GxM aunque creo que se le puede sacar muchoo jugo a esta parejita jijiji. Bulma estaba muy enojada hay que comprenderla un poco ;)

Aron no soy: Gracias! espero te guste este capi

NebilimK: Gracias, no quise poner a Bulma como la mala del cuento :D que bueno que te gustó. No prometo nada pero creo que en el prox sabremos lo de Pan

Gracias a los lectores silenciosos que no dejan Review :D, espero sigan el Fic y les agrade.

De todas formas anímense a dejar sus Reviews así me animo yo a escribir más rápido :D

Disclaimer: Akira Toriyama es dueño y señor de Dragon Ball y sus personajes, yo solo dejo volar mi imaginación.

caution: Lemmon

VIII

-Tu hijo Goten llegará pronto, tengo que irme…

-Hablaré con él en estos días… sin embargo creo que no es necesario que te vayas, puedes quedarte a cenar

-¿Estás segura? Mujer, pienso que…

-¡Nada de nada! – Dijo con energía -Eres un invitado y no se diga más- Luego salió de la sala y regresó unos minutos después

-Si gustas puedes darte un baño- dijo más en tono de orden que de sugerencia – Ya te lo he preparado.

-Hmmm "lo que tú digas", maniática – sonrió para sí mismo y se dirigió al cuarto de baño.

Milk caminó a la cocina a preparar la cena, sonreía a ratos a la vez que tarareaba alguna melodía. Hacer la cena para dos Saiyajins no era cualquier cosa pero ya estaba acostumbrada, vivir con Goku y sus dos hijos le habían dado casi una maestría en preparar comida en abundacia. Preparar algo para su hijo y Vegeta no era el reto, la dificultad estaba en cómo iba a tomar Goten que el papá de su mejor amigo fuera el invitado a cenar, si bien es cierto él no conoció al desalmado Vegeta recién llegado del espacio pero por más que Goten conociera "el lado bueno" de su casi tío el príncipe Saiyan no se caracterizaba por sus muchas "visitas sociales".

-No me importa, quiero que él esté aquí, lo quiero… - Se estremeció al escucharse decir eso, ¡pero era verdad!, se quedó inmóvil ante su nueva revelación y el cese del ruido que hacía el cuchillo en la tabla de picar, dejó la casa casi en un total silencio, a excepción del sonido del agua en el cuarto de baño, sonrió con picardía – Tal vez debería estar tomando un baño- se sonrojó ante su idea, y es que reconoció que su intención de tomar un baño no era nada inocente. Miró el reloj, Goten no tardaría en llegar. Se apresuró a continuar con sus tareas, aunque su mente comenzó a volar repasando su encuentro de hace unos momentos.

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-No sabía que eras celoso… -dijo ella sonriendo a la vez que le ayudaba a quitarse la playera.

-No me molestes mujer respondió él- mientras la recostaba en el sillón –no soy celoso, no seas ridícula – La besó en el cuello lentamente- ella se estremeció.

-¿De verdad no te dan ni poquitos celos?- en respuesta solo obtuvo un gruñido.

-Está bien, está bien, te creo. Hmmm al menos Goku una vez me…

Él paró en seco de besarla y se incorporó molesto pero vio a Milk mirarlo divertida, lo había hecho a propósito.

-Lo siento, pero no pude evitarlo… me gusta verte celoso- dijo ella – déjame recompensarte.

Pasó sus manos por el musculoso pecho, bajó por su abdomen hasta llegar a su pantalón, comenzó a desabotonarlo y posó sus labios en su abultado miembro aún por arriba de la ropa interior. Vegeta la miraba mordiéndose los labios para evitar gemir puesto que aún tenía que fingir molestia por su broma pesada. Ella lo liberó del ajustado bóxer, miró unos segundos el miembro palpitante y firme, luego subió su vista a la cara de su amante que la miraba con expectación. Comenzó a pasar su lengua lentamente por el glande a la vez que sentía como se tensaba el cuerpo del saiyajin al contacto.

-Si… Bulma…si

Esta vez fue ella quien se indignó hasta la médula y lo empujó a la vez que impulsivamente elevaba su Ki furiosa, mientras él la miraba con una sonrisa retorcida y triunfante.

-Jaque mate- dijo él al mismo tiempo que la tomaba de los brazos para evitar ser golpeado- me parece que estamos a mano, mmm enfadada te ves como toda una hembra saiyajin -dijo con sorna y con la mirada llena de lujuria.

-Eres un… - fue interrumpida por un beso mientras era aprisionada en un forzado abrazo, luchó por zafarse pero su oponente era, evidentemente, más fuerte que ella y además besaba delicioso… desistió en su lucha y correspondió con verdadera urgencia. Él la liberó del abrazo y la tomó del rostro para mirarla a los ojos, en ambos ardía el deseo.

-Espero que pienses continuar con lo de hace rato-se animó a decir él casi en tono de súplica. A decir verdad no sabía cómo se había atrevido a interrumpir semejante placer para responder a la "bromita".

-Mmm no sé si lo merezcas… - él frunció el ceño y ella intentó contener su gran sonrisa – lo besó en los labios con ternura, bajó a su cuello luego a su pecho dando pequeños y suaves besos. Pasó su lengua por su abdomen acercándose cada vez más a su destino.

Vegeta respiraba agitadamente, ahora ella era la que se estaba tomando su tiempo y lo estaba volviendo loco. Dejó escapar un gemido cuando sintió su húmeda boca alrededor de su miembro, ella que comenzó a acariciarlo con su lengua con más intensidad a la vez que rozaba con delicadeza sus testículos. En momentos la miraba, ella también lo estaba disfrutando y aunque hubiera querido contemplar a esa mujer saboreando su virilidad, el placer lo obligaba a cerrar los ojos.

Cada gemido del guerrero la hacía sentir más excitada: sus gruñidos de placer, su masculina voz entrecortada decir su nombre cada vez que ella aprisionaba su glande entre sus labios y lo hacía temblar. –Ahhh! Y-ya no puedo más… - dijo él con dificultad y no alcanzó a retirarse de la boca de la mujer que para su grata sorpresa parecía beber con placer cada gota de su caliente semilla.

Echó su cabeza hacía atrás por unos segundos mientras recuperaba completamente la conciencia, apenas estaba comenzando la batalla y ahora era su turno de atacar. La tumbó en el sofá y le arrancó la ropa como si fuera papel. Se inclinó sobre ella y comenzó a besar su cuello con furia, luego bajó a sus senos donde se detuvo un poco más a mordisquear sus pezones haciéndola arquear la espalda con desesperación. Mientras su boca se entretenía en su pecho, hundió dos de sus dedos en su caliente intimidad. A esas alturas su humedad salpicaba sus muslos y el contacto con los hábiles dedos moviéndose en su interior hacían que Milk no parara de gemir, él aumentaba el ritmo a ratos y luego se detenía repentinamente hasta que la mirada de súplica de ella lo alentaba a continuar, le gustaba jugar y saberla deseosa de él.

–V-Vegeta, p-por favor hazme tuya…

Palabras mágicas que estaba esperando con ansias, sin decir nada entró en ella y hundió hasta el fondo miembro palpitante una y otra vez, primero lentamente disfrutando su calor, su humedad; pero no pudieron seguir así por mucho tiempo, sus cuerpos se necesitaban a morir, el rítmico vaivén se volvió violento y desesperado, ambos podían sentir como estaban a punto de llegar al final.

-¡Vegeta siiii!- Ya no podía más y se abandonó al dulce orgasmo, Vegeta fue arrastrado junto con ella y en un estado casi de inconciencia hundió su cara en el blanco cuello y sin pensarlo mordió la delicada piel cual vampiro que no puede soportar el deseo por su víctima. Milk emitió un grito con una mezcla de dolor y placer, mientras arqueaba la espalda y temblaba en momentos, presa de las oleadas eléctricas que no dejaban de recorrer cuerpo.

Él, todavía dentro de ella, se incorporó y se recargó debidamente en el sofá, todavía podía percibir las palpitaciones alrededor de su miembro; ella no podía articular palabra, aún tenía la vista nublada y solo atinaba a sujetarse al cuello de Vegeta. Se quedaron por unos momentos así, sin moverse, unidos en lo más íntimo. Se besaron con extrema ternura, algo estaba pasando entre ellos, no era solo atracción eso ya lo sabían pero estaba creciendo y era inevitable…

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-¿Pasó algo? ¡¿Acaso un enemigo nuevo?! – Dijo Goten al entrar a la cocina

-N-no hijo ¿Por qué la pregunta? – dijo Milk confundida

-¿No? ¿Qué hace el señor Vegeta aquí?

-¡Goten por todos los cielos! ¡No seas tan grosero! –Cruzó los brazos en señal de desaprobación – Vegeta nos va a acompañar a cenar el día de hoy ¿Qué no piensas saludar como es debido?

-B-Buenas tardes señor Vegeta – saludo el joven apenado – Disculpe, es que es muy raro verlo por aquí… ¿E-entonces no viene a hablar conmigo? – dijo notablemente nervioso

-Buenas tardes- luego añadió - No, solo a cenar... ¿Hablar contigo de qué?- añadió con duda.

-AAHHH jajajaa no pues yo pensé que tal vez… de… ¡entrenar o algo así! – Se rascó la cabeza nervioso – Si de eso, creí que venía a presionarme para entrenar.

-Hmm no me cabe la menor duda de que eres un debilucho pero ese no es mi trabajo

-Shhh es cierto que Goten no entrena mucho pero no es ningún débil Vegeta – intervino Milk mientras colocaba la comida en la mesa

-Claro que lo es, además un saiyajín que no entrena es antinatural – dijo él orgulloso

-¿Y Trunks? ¡No me digas que entrena mucho! – Respondió la mujer con determinación – Además tu hija Bra ni siquiera pelea.

-¡Bah! Bra es otro asunto pero aun así Trunks es más fuerte que Goten, te recuerdo que lleva sangre de la realeza Saiyan

-Oh pues de eso se trata yo te recuerdo que mis hijos también llevan sangre de la realeza y te aseguro que…

-¡Basta! – Los interrumpió Goten que presenciaba la discusión con los ojos bien abiertos– ¡Discuten como una pareja! – dijo finalmente en tono de broma y soltó una carcajada cuando notó que dejó sin argumentos a ambos dejándolos callados y ¡eso si era todo un suceso! Ni Vegeta ni su madre tenían fama de ceder en una discusión. Se relajó un poco aunque la escena lo tenía totalmente confundido: ¿Vegeta cenando en su casa y discutiendo con su mamá como si fueran cercanos? Era escalofriante.

La cena transcurrió sin más novedad, Goten se despidió del invitado y se fue a su cuarto.

-Puedes venir a cenar cuando quieras – dijo Milk mientras recogía los platos para lavarlos y Vegeta asintió con la cabeza.

-Tu hijo se dará cuenta que hay algo, no se necesita ser un genio para sospecharlo si me ve aquí – dijo él

-Lo sé, pero de igual manera se los tengo que decir… no te voy a mentir tengo miedo de como reaccionen pero, a menos que tú me digas lo contrario, no hay marcha atrás – Se dio la vuelta y comenzó a lavar los platos.

Vegeta se levantó de la mesa y se situó a sus espaldas – No hay marcha atrás Milk – dijo en su oído y la tomó de la cintura pegando su cuerpo al de ella a la vez que aspiraba el aroma de su cabello. Ella se dio la vuelta y lo besó dulcemente.

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-¡Buenos días Milk!

-¡Buenos días Videl!

- Te traigo el té que me pediste

-Muchas gracias ¿gustas pasar? Estaba a punto de preparar café.

-¡Seguro! –Respondió su nuera

Tal vez era momento de hablar con ella, Videl era la única amiga a la que podía contarle lo sucedido. Quizá hasta podría ayudarle a decirle a Gohan, ¿quién más la podía aconsejar al respecto que ella?. Estaban llegando a la cocina cuando escucharon el ruido de una nave seguido de unos fuertes golpes en la puerta.

-¿Quién podrá ser? Parece algo urgente – dijo Milk apresurándose a llegar al a puerta mientras su nuera la seguía de cerca. Abrió la puerta y lo primero que sintió fue una fuerte bofetada.

-¡¿Cómo te atreviste?! – Gritó la mujer frente a ella

Milk salió de su estupefacción, miró a Bulma y luego a Videl que estaba paralizada por la sorpresa y visiblemente confundida.

-Tienes razón enojarte… pero vamos a calmarnos – dijo lentamente luchando por controlar su propio carácter, estaba apenada con su amiga pero aún seguía siendo Milk.

–¡Lo peor es que no te das cuenta que sólo está contigo por su enojo hacía mí! – gritó la peliazul con furia abalanzándose sobre ella

- ¿Pero qué sucede? ¡Cálmense por favor! - Se interpuso Videl y tomó las manos de Bulma - ¿Qué les pasa?

- ¡Suéltame Videl! ¡Esa mujer me quitó a Vegeta y no me pienso ir sin darle su merecido! Es una fácil–

- ¡Oh no, a mi o me puedes llamar así!- Se acabó la tranquilidad - No me vengas con esas tonterías Bulma, ¡tú fuiste la que lo engañó con Yamcha por no sé cuánto tiempo! Yo no te quité a nadie

Videl estaba tan pasmada que ni siquiera notó que había soltado a Bulma. La indignada mujer se lanzó a Milk pero sus brazos fueron inmovilizados ahora por su contrincante.

-¡Suéltame, no seas cobarde! – Gritaba con lágrimas en los ojos – Voy a acabar contigo

-No seas tonta… soy más fuerte que tu – dijo – no te quiero lastimar y ¡no pienso caer en semejante vulgaridad como pelear contigo!

-Ya me has lastimado suficiente – lloró Bulma humillada y se dejó caer al suelo.

-Creo que necesitan tranquilizarse vengan por favor- Videl las condujo a la sala, era una situación muy delicada y tendrían que hablar aunque no quisieran.

La tensión se podía cortar con una navaja en ese momento, la más joven de las mujeres sirvió café mientras estaba atenta a que ninguna de las otras dos decidiera usar el caliente líquido como un arma. Se sentó en el sofá a la expectativa.

-Perdóname, nunca planee algo con Vegeta – Soltó de pronto Milk con seriedad – Estoy segura que tampoco él lo planeó, nunca te engañamos antes de saber lo tuyo con Yamcha, fue estúpido pero me convencí con la idea de que si lo engañabas era porque ya no lo amabas.

Bulma la miró fijamente mientras sujetaba su taza de café, sopló a ella y dio un sorbo -¿De verdad creíste que porque tengo un amante no me importaría que mi amiga se metiera con mi esposo?

Milk suspiró – No nunca creí eso, es lógico que te moleste, tienes razón Bulma y sabía que llegaría este momento aunque tenía la esperanza de que no fuera así

-¿Sabes algo? – dijo Bulma – No logro entender por qué tenía que ser contigo, hay muchas mujeres en la tierra

-Yo tampoco lo sé… pero solo pasó y… - recordó las lágrimas de la peliazul momentos antes y dejó de hablar ¿cómo decirle que estaba enamorada de él?, ¿Con qué derecho se interponía entre ellos? Independientemente de Bulma y su engaño ella no podía juzgar lo que sentía o no por su esposo. Suspiró derrotada – Bulma, ya no importa creo que te estoy haciendo perder tu tiempo, da por terminado lo mío con Vegeta.

-¿Qué dices? – se puso de pie - ¿Te estás burlado de mí? ¿Haces esto solo para que me vaya y te deje en paz?

-No es eso… yo no tengo derecho a destruir tu matrimonio, tal vez nunca me perdonarás y no querrás volver a verme pero por una parte es mejor, así no veré tendré oportunidad de ver más a Vegeta y ustedes arreglarán su vida.

Bulma la miró incrédula -¿Estás hablando en serio?

-Sí, ya tuve una lucha interna para poder entender que Goku no está y no volverá y que no lo estaba engañando pero contigo no es así, tu sí estás y por más que quiera justificarme un engaño es un engaño.

La mujer de cabello azul suspiró y se dejó caer en el sofá – Milk, mi matrimonio ya estaba destruido desde hace mucho. Bueno, ni siquiera nos casamos pero vivíamos como tal – tomó su taza de café y la miró como esperando encontrar alguna respuesta en el oscuro líquido.

-Tuviste razón en algo… en efecto ya no amo a Vegeta – miró a Videl que había permanecido en silencio e inmóvil por el temor de distraerlas con siquiera respirar – Videl, creo que ya lo sospechabas ¿no es así? – La chica bajó la cabeza y asintió.

Videl me vio una vez con Yamcha en ciudad Satán hace varios meses en un restaurante, esa noche él me pidió matrimonio y ella se dio cuenta. Afortunadamente Gohan y Pan no me vieron.

-Sí, estábamos pagando la cuenta y yo regresé por mi bolso que dejé olvidado en la mesa… - dijo la más joven – cuando me di cuenta lo que pasaba me apresuré a irme, creo que Yamcha no me vio pero igual Bulma y yo nunca hablamos del tema… pero pensé que si le estaba pidiendo matrimonio no se trataba solo de una aventura…

-No pude aceptar la propuesta de Yamcha, le dije que primero tenía que solucionar mi situación pero nunca me atreví a hacerlo, yo la verdad amo a Yamcha. ¿Sabes? Vine con la intención de reclamarte pero creo que ya no tiene caso, y tampoco que termines lo que sea que tienes con Vegeta…

CONTINUARÁ...