Bueno, aquí la continuación… Dedicado a mi querida Soeurrickate por brindar siempre la ayuda y a todos los lindos comentarios que me hicieron continuar.
Exceso de Caskett Love, están advertidos.
Espero que disfruten…
Castle despertó agobiado por el calor que hacía en esa habitación. Un día de primavera a orillas de la playa. Necesitaban aire acondicionado y tuvo que levantarse a encenderlo.
Regresó a la cama y la observó. Lucía hermosa, igual que siempre. Se recostó muy cerca de ella pudiendo sentir respiración calmada, como la de alguien que está disfrutando de un nivel de sueño cómodo y profundo.
Quería empezar pero no sabía cómo darle a conocer la manera en la que se sentía, como su corazón ardía en llamas cada vez que la miraba, ese frio y calor que subía y bajaba desde la punta de sus pies hasta el cabello más largo una y otra vez.
Comenzó acariciándole el rostro, sonrió ante la poca capacidad de Kate que dormía tan profundamente. Siguió pasando su mano con delicadeza por el cuello, se entretuvo un momento por la clavícula, esa hermosa clavícula que lo hacía sentir cosquillas en los dedos cada vez que la miraba, que no podía respirar hasta que estaban piel contra piel. Colocó sus labios por donde antes habían estado sus manos, la cuales ya habían bajado por la espalda hasta llegar a detenerse en su cintura.
Kate se había despertado para este momento, pero no quería abrir los ojos. Cuando la mano de Rick llegaba a donde la espalda pierde su nombre Kate recordó lo que le había hecho el día anterior antes de ir a cenar...
-Rick- jadeó - …Tengo hambre
-Yo también- dijo Rick, acerco sus labios a los de ella, aspiró profundo mientras le acariciaba el rostro con la punta de su nariz.
Kate no se pudo resistir. Tenía hambre, hambre de Rick, hambre de ese hombre que la hacía estremecer con cada caricia, que la hacía sentir que el cielo es solo donde él está, ese hombre del cual podía amar hasta el último milímetro de su piel.
...
Exhaustos después de amarse hasta el éxtasis bajaron a la cocina a desayunar y después se dirigieron a la piscina.
-mmh... Esta vez no olvidaste el bañador- dijo Rick paseando la mirada por el cuerpo de Kate que iba vistiendo un hermoso bikini color coral.
-Pensé que tal vez había sido ese lo que atrajo la mala suerte la última vez. - dijo Kate poniendo las manos en la cintura mientras cruzaba una pierna delante de la otra para deleitar más la mirada de Rick.
-No lo creo- Dijo Rick acercándose a ella - Pero me encanta que no lo hayas olvidado, así me desharé del yo mismo.- Castle había llegado a la altura de su musa y comenzaba a acariciar su cintura.
-Si... Pero después- Dijo Kate - Ahora me muero por entrar a esta piscina que se ve tan linda sin toda esa sangre.
Pasaron un largo rato ahí dentro, simplemente disfrutando del momento diciéndose cuanto se amaban.
-Espera aquí, iré por mi cámara.-Castle salió de la piscina en busca de su cámara acuática.
-Castle…
-Ven, vamos a tomarnos fotos de bajo del agua.-Sus usuales expresiones de niño pequeño hacían que Kate no pudiese negarse a las locuras propuestas por el en todo momento, y ¿Para qué negarse? Si igual se moría por tomar esas fotos.
Pasaron un largo rato haciéndo cualquier tipo de caras locas. Las favoritas eran en las que salían besándos.
-¿De esta manera si te gustaría ser recordado?- Preguntó Kate recordando lo que había dicho aquella vez que creía que sus fotos estarían en la pizarra al día siguiente.
-No quiero mis fotos en la pizarra.-Respondió Castle haciendo una expresión de asco ante la idea. Kate soltó una carcajada por expresión que su novio había hecho y lo besó en los labios.
Castle miró la hora en el reloj de su cámara y abrió mucho los ojos.
-¡Oh no, es tardísimo! Tenemos que salir de aquí, se hace tarde, muy tarde.-Repitió Castle apagando la cámara.
Rick estaba cargando a su musa en la espalda para la foto que se estaban tomando.
-Rick… no… ¡Castle!
A Kate no le quedó más que aferrarse a la espalda de su novio. La llevó así hasta la habitación y le dijo que se duchara porque tenían que salir.
-Pero… - Intentó Kate aún desconcertada por la falta de explicaciones por parte del escritor.
-Kate, por favor, solo hazme caso – Rogó Rick tomándola por la cintura.
- ¿Y qué pasa con eso de deshacerte de mí bañador? – Kate seguía intentando persuadirlo.
- Kate. –Insistió Castle. Y ella, una vez más tuvo que seguirle el rollo y meterse a la ducha.
Cuando salió encontró la habitación solitaria, todo en orden y un vestido negro y largo sobre la cama con una nota:
"Te espero a las 21:00 en el auto. Te amo"
Le temblaron las piernas. Castle jamás dejaba de sorprenderla.
Se vistió y bajó en busca del escritor.
