Ok. Yo quería escribir algo que de verdad pudiera haber pasado con los personajes durante la serie tal cual están ahora (antes de Mr Fantastic) pero con este capítulo decidí enloquecer un poquito y hacer una adaptación con mi película favorita (Just Go With It). Entonces nada de esto es mio. Espero que disfruten.

Kate buscó a Castle fuera y dentro de la casa. No había rastro de él, así que lo llamó al móvil. Escuchó que sonaba cerca y comenzó a mirar en todas las direcciones. No supo cómo lo hizo, pero ahí estaba él tapando sus ojos dulcemente con ambas manos. Kate sonrió y se volvió hacia él mirándolo de frente. Estaba guapísimo en ese elegante traje. Él la miró de vuelta y sacó algo del bolsillo de si pantalón, eran 2 pulseras color púrpura.

-¿Rick, que es esto?

-Vamos a ir a bailar.- Castle le dedicó una sonrisa convincente. Jamás habría podido negar algo a tal sonrisa que aún a pesar del tiempo le seguía provocaba un increíble y delicioso vértigo. El escritor le colocó la pulsera a su musa, y ella a él.

-Me encanta- Dijo Kate y sonriendo se acercó lentamente a los labios de Castle, pero él se alejó y abrió la puerta del Ferrari rojo para que Kate pudiera ponerse cómoda.

Ella entendió el juego que le estaba imponiendo y entró al auto dedicándole una mirada traviesa y paseando su mano derecha por el bajo vientre de Rick, provocándole una mueca de la cual Beckett pudo sentirse tremendamente orgullosa.

Pusieron algo de música durante el transcurso al lugar al que se dirigían mientras entrelazaban sus manos, se lanzaban miradas o tocaban la pierna del otro muy discretamente.

Aparcaron el auto cerca del muelle y caminaron unos metros dirigiéndose a un hermoso y pequeño yate llamado "For Lovers Only"

Kate sonrió a su novio y caminaron hasta la entrada con sus manos entrelazadas, cosa que les encantaba hacer pero no siempre tenían oportunidad ya que tenían que mantenerse profesionales.

Pasaron por la revisión de la entrada y caminaron hacia la fiesta. Era un lugar pequeño, pero nada sencillo. Habían intentado hace un baile de época pero debido al calor de primavera en los Hamptons nadie se había atrevido a usar un voluminoso vestido.

Castle abrió tomó la silla de Kate para que ella tomara asiento. Después de que lo hubo hecho él se sentó también y pidieron bebidas.

Estaban charlando tranquilamente cuando alguien los interrumpió.

-¡¿Katherine… Katherine Beckett?!- Exclamó una mujer alta, delgada y peliroja que venía de la mano de un hombre un poco más pequeño que ella en cuanto a estatura se habla.

Kate se volvió hacia ella saludándola con una expresión de mano intentando poner la mejor cara de hipócrita que podía para después volverse hacia Castle dándole a entender sus verdaderos sentimientos ante la situación. Entonces el escritor recordó de quien se trataba. Una ami-enemiga de Beckett en la universidad. Insoportable desde la primera vista.

Ambos se pusieron de pie para saludar a la pareja que se aproximaba. La peliroja dio un abrazo efusivo a Kate que seguía tratando de responder de la mejor manera posible.

-Tanto tiempo sin verte, no sabía que vinieras a estos lugares, es de verdad una sorpresa para mi encontrarte aquí. Te ves genial- Dijo remarcando esta última palabra.

-Si… Tú no cambias nada- Dijo Kate pidiendo ayuda a Rick con la mirada. A lo cual él no tenía ni idea de que debía hacer, al parecer iban a tener que soportarlos por un rato más.

-Te presento a mi esposo, él es Daniel Maxwell, cirujano plástico, de los mejores en Beverly Hills.- Ambos dieron un apretón de manos al cirujano. - ¿Él es tu esposo?

-mmm…mhm- Kate dudó, pero al final decidió que una mentira piadosa no dañaría a nadie, y más si se trataba de no quedar mal con esa insoportable mujer.- Si, él es Richard Castle, mi esposo- Dudó con estas dos últimas palabras pero terminó sonriendo tratando de ocultarlo.

-El escritor.- Dijo Devlin con una expresión de sorpresa en el rostro.- ¡Touchdown!

Castle mientras tanto no podía dejar de mirar a Beckett tratando de pedir una explicación pero ella evitaba el contacto visual. Aunque no podía negar que le encantara la idea, así que decidió seguirle el rollo, así se ponía la noche más interesante de lo que esperaba.

Escucharon la melodía de llamada del móvil de Daniel, este atendió la llamada pero al darse cuenta que la llamada tomaría tiempo la dejó en espera mientras se disculpaba con sus acompañantes.

-Tu pasión, tu fortaleza y tu rebeldía-Dijo Daniel acercando su frente a la de su esposa.

-Tu inteligencia, tu gentileza y tu sinceridad- Devlin inspiró profundo y mientras su esposo se alejaba para atender la llamada ella se volvió hacia Castle y Beckett que la miraban con cara de no comprender nada de lo que había sucedido.

-Es solo algo que hacemos cada vez que uno de los dos se va. Decimo lo que amamos del otro.- Explicó ella.- ¡Ustedes deberían intentarlo!

Kate miró a Rick dudosa, al parecer todo se iba saliendo de control.

-Sí, creo que deberíamos.-Dijo Rick sonriendo, estaba completamente convencido de que quería continuar con el juego que se había presentado.

-¡Sí!- Exclamó Devlin aplaudiendo.

Kate se limitó a mirar en todas las direcciones, debía haber una manera de escapar de la situación, no porque no quisiera decirle a Castle lo que amaba de él, solo quería que su desagradable ex compañera desapareciera de su noche.

Daniel llegó como caído del cielo diciendo que tenían que irse por una emergencia en Los Angeles. Se despidieron y se fueron. Kate dio agradeció al Dios, y a lo que fuera.

-Entonces… ¿Ahora soy tu esposo?- Kate sonrió mientras tomaban asiento de nuevo.

-Lo siento Castle, es solo que… Esa mujer es insoportable.

-Sí, sí que lo es… Pero de cualquier manera, estábamos por jugar a algo, ¿No?- La mirada traviesa de Castle lo decía todo, se moría por saber a detalle lo que Kate amaba de él.

-Ok. Yo empiezo.- Dijo Kate removiéndose en su silla acomodando su cabello de tras de la espalda y tomando la mano de su novio. Esto era totalmente inesperado para el escritor, de verdad esperaba que su musa se negara rotundamente, pero ahí estaba ella mirándolo a los ojos pensando profundamente las palabras que utilizaría.

-Amo tu sentido del humor. Amo tus historias. Amo que tú tienes un gran corazón lleno de humildad, gentileza…. Amo tu sonrisa. Amo tus juegos.- Kate se quedó sin palabras, en verdad quería decirle todo lo que amaba de él, pero era una lista larga. Rick sonrió y luchaba porque las lágrimas no se aproximaran a sus ojos.

-Ok. Mi turno. Amo tu gentileza. Amo tu fortaleza. Amo tu valentía, tu pasión, tu hambre de justicia. Amo tu sonrisa, esa sonrisa es la que me hace cada día despertarme y atender a los llamados de la comisaría. Amo tu fragancia. Te amo y si pudiera no amarte sé que te amaría aun lo mismo.

Castle notó como las lágrimas habían comenzado a correr por las mejillas de su musa. Se acercó y las atrapó con sus labios secándolas así para después deslizarse a hacia sus labios y besarla intensamente.

Disfrutaron de la cena y después comenzó la música para el baile. Después de todo lo dicho la noche ya había sido larga. Se pusieron de pie y comenzaron a bailar sin seguir algún paso en especial. Era una música tranquila. Solo seguían el ritmo al compás de sus corazones.

Ninguno de los dos podía pensar en otra cosa más que llegar a la habitación y hacer el amor como nunca antes. Cuando Castle comenzó a deslizar sus manos hacia la espalda baja de Kate ambos entendieron que el sentimiento era mutuo. Se miraron a los ojos y salieron tranquilamente del lugar.

Al llegar a casa cumplieron todas sus expectativas acerca de la noche disfrutando al máximo cada segundo de la estancia en el paraíso.

Al día siguiente regresaron a casa agradecidos por todo lo sucedido el fin de semana. Y con un tema pendiente aún: ¿La mentira a cerca de ser "Marido y mujer" debía seguir siendo una mentira?