Saludos.

Les agradezco los comentarios de Belit .Lihara , Kumikoson4, karliss y Naomi sempai. pues me han impulsado a continuar la historia.

Sin más que decir disfruten el siguiente capítulo y ya saben cualquier duda, aclaración, sugerencia y/o comentario háganmelo saber siempre y cuando no sea grosero ;)

Disfrútenlo

Los personajes de Bleach no me pertenencen , pertencen a Tite Kubo

Esta historia esta basada en el libro "Asking for trouble" de Elizabeth Young


CAPÍTULO 2

Al día siguiente Orihime buscó a sus amigas en la cafetería, las cuales se encontraban sentadas. Tatsuki se encontraba almorzando un sandiwch mientras Chizuru escribía en una libreta un texto de un libro.

-Lo hice chicas, y esta todo arreglado- Dijo Orihime sonriente.

-¿De verdad?, y bueno ¿qué sucedió?- Preguntó Chizuru haciendo a un lado sus libros.

- La verdad es que estaba muy nerviosa, pero llamé, pregunté precios, y me preguntaron de que edad quería a mi acompañante - dijo Orihime.

- ¿Y, cuál fue edad que respondiste? – Dijo Tatsuki mientras daba un sorbo a su malteada.

- Pues, pedí que tuviera 22 ó 23 años, alguien que me llev años estará bien, obviamente no quiero darle un infarto a mi padre, si llegó con alguien mucho más grande – rio Orihime.

- ¿Solamente eso dijiste?- Preguntó Chizuru.

-Pues si solamente eso, ahora estoy algo nerviosa – Dijo Orihime.

- Bueno ya está hecho, solo falta esperar – dijo Tatsuki, lo mejor es que tenemos una semana de vacaciones, por lo que puedes disfrutarla, y quién sabe inicias este juego y al final puedes terminas gozándolo.

Orihime no respondió, pero pensó que quizás Tatsuki tenía razón, no necesariamente tenía que ser con el joven que había "rentado" sino igualmente podría conocer a alguien especial durante su viaje.

Llegó por fin jueves, el viernes había pedido permiso para faltar a la Universidad, así que en eso no tuvo problemas, después de las clases, salió corriendo del salón y se dirigió a su casa, donde llegó, dejó su mochila, tomó una ducha rápida, se colocó un vestido beige corto con un torerito color azul y una sandalias de tacón puente azules, se maquilló naturalmente, secó su cabello y guardó su maquillaje en una pequeña bolsa, tomó sus maletas que una noche antes había preparado y escuchó el claxon del taxi que había pedido, bajo las escaleras y tomó su pasaporte y sus papeles de la mesita de la sala, al igual que sus llaves, se aseguró que su casa quedara segura y salió, donde el taxista hizo favor de subir sus maletas.

-¿A dónde la llevó señorita?- Preguntó el taxista.

-Al aeropuerto por favor- Respondió Orihime.

Estaba nerviosa, porque iba a conocer a su supuesto acompañante, no sabía cómo era su rostro, ni su estatura, mucho menos su color de piel, así que tenía miedo de equivocarse

Flashback

-Necesito verlo lo antes posible, ¿es decir, como voy a saber que es él?- Preguntó Orihime al teléfono.

- No se preocupe señorita Inoue, el joven que la acompañará estará en el avión justamente al lado de usted, pues si no me equívoco el número de asiento que usted le ha enviado es uno después del suyo, confié en nosotros, somos profesionales.- Respondía una voz de mujer.

-Espero así sea- Pensaba Orihime mientras viajaba en el taxi.

Llegando al aeropuerto, realizo el protocolo para poder abordar el avión; una vez dentro se dirigió hacia al avión, donde una aeromoza le daba la bienvenida, mientras Orihime le entregaba su boleto, tiró su bolso sin querer.

- ¿Primera vez que viajas en avión?- Preguntó la aeromoza sonriendo.

- Va a casarse mi prima y su padrino es mi ex, por si acaso, quiero ver dónde están las salidas de emergencia – Respondió sonriendo nerviosamente.

La aeromoza arqueó una ceja, mientras le indicaba su lugar, Orihime caminó hacia este ruborizada. Llegó y se sentó y vió que aún no llegaba su acompañante, pensó que quizás le dejaría plantada, decidió beber algo mientras esperaba, así que se paró y se dirigió hacia un aeromozo.

Mientras el aeromozo le servía un poco de vino ella le decía en tono nervioso.

-No soy novata, vuelo en ocasiones, la razón por la que estoy nerviosa es porque que mi cita está sentado en la 6-B y necesito que hoy se vea decente - Decía mientras daba sorbos de vino.

- Hola 6-B - Dijo el aeromozo mientras observaba hacia el lugar.

Orihime volteó rápidamente hacia su lugar y observó.

- Gracias - Dijo un joven que vestía un traje con corbata, era un joven alto, de piel blanca, que pareciese que estuviera enfermo, con ojos verdes de mirada penetrante, cabello negro y una voz que hizo que a Orihime se le enchinara la piel, pero de una manera agradable.

Caminó hacia él, sentía que sus manos sudaban y sus piernas temblaban, se paró en frente de él y este se levantó para saludarla.

-¿Inoue, Orihime Inoue?- Preguntó mientras la miraba a los ojos y sonreía.

-Hola – Respondió la joven.

El joven se acercó para darle un beso en la mejilla a manera de saludo.

- Siéntate- Dijo él, parecía una orden y no una sugerencia.

-Disculpa la demora, el tráfico es terrible – Dijo seriamente el joven – Lamento que no pudiésemos salir antes, sé que querías algo de tiempo para arreglarte.

-Sí, si no te preocupes, ese trabajo debe ser una locura - respondió Orihime.

Él joven pareció incomodarse con ese comentario, y de eso se dio cuenta Orihime, así que desvió su mirada hacia la ventana.

-Cierto aún no me has dicho tu nombre-

-De acuerdo, Señorita Orihime, mi nombre es Ulquiorra Schiffer.

-Pues, mucho gusto Ulquiorra- dijo Orihime mientras estrechaban las manos.

-Dígame, ¿alguna vez había acompañado a alguien a una boda?

-No, en realidad, es la primera vez que lo hago.

-Bien, pues déjeme decirle algo mi familia es muy cómo decirlo…

-¿Excéntrica?.

-No, no, es, como decirlo curiosa y en especial mi abuelo quiere mucho a los nietos, se podría decir que incluso más que a su hijos, así que si comienza a preguntarle algunas cosas que incluso pueden ser incómodas, significa que no le agrado y sería mejor que diera la vuelta y se marchase, pero si comienza a hacerle la plática, eso indicaría que usted fue de su completo agrado, pero no se confié, su respuesta podría cambiar de parecer.

-Entiendo, viene de familia disfuncional, típico

-No, yo la llamaría de esas familias que les gusta las apariencias, ¿Conoce a ese tipo de familia donde todos están locos, pero al final del día son familia y los amas?

Ulquiorra asintió con la cabeza

-Pues mi familia no es así.

Ulquiorra desvió la mirada, de pronto se acercó una aeromoza para servirle el platillo del día.

- Ahora, te haré algunas preguntas para que, ya sabes pareciéramos que estamos locos el uno por el otro- Dijo Orihime

-Descuida, no creo que sea necesario esta sesión, además te mentiría, no debe de saber mi vida privada, eso interfiere con los negocios- Respondió Ulquiorra.- No te preocupes parecerá que estamos muy enamorados, después de todo eso es lo que queremos dar a notar ¿no es así?

-Sí, es cierto- Respondió Orihime

Durante las 12 horas de viaje Orihime se la paso viendo las nubes, escuchando música y ojeando una revista, mientras que Ulquiorra solo leía un libro, bebía agua y se levantaba al baño. Orihime pensó que su acompañante era muy aburrido, pero sobretodo serio y callado.

-Las personas calladas, tienen las mentes más escandalosas- Se dijo así misma.

Como se suponía que iban a fingir quererse entre todos los invitados si apenas si le dirigía la palabra, además era algo incómodo tener a alguien junto a ti y no hablarle. Pasaron las 8 horas de viaje, era de mañana y estaba dormida cuando escucho que Ulquiorra le hablaba:

-Hemos llegado Orihime

Orihime tenía la cabeza en el hombro de Ulquiorra, abrió los ojos y miró por la ventana se dio cuenta de que faltaban unos metros para descender.

-Disculpa si te babee, es solo que estaba muy cansada, no suelo ser así – dijo ruborizada mientras se limpiaba la cara con un pañuelo.

-Descuida suele suceder, si de algo sirve no me has ensuciado, así que no te sonrojes- Respondió serio Ulquiorra.

Bajaron del avión, se dirigieron hacia donde entregaban el equipaje y esperaron a que fueran a recogerlos, pero no esperaron mucho porque el mayordomo estaba ahí.

-¡Señorita Inoue! – Gritó un hombre de cabello blanco y con bigote, de piel morena y alto que vestía un traje de mayordomo.

Orihime se dirigió hasta aquel hombre, mientras que Ulquiorra le seguía.

-Chojiro, ¿Cómo te encuentras? – Dijo Orihime mientras le daba un abrazo – Déjame presentarte a Ulquiorra Schiffer.

- ¡Oh!, ya veo, parece que después de todo logro superar su ruptura amorosa, y me alegro.- Decía Chojiro mientras le daba la mano a Ulquiorra

- Je je eso creo- Dijo no tan convencida Orihime

-Vamos jóvenes, porque el tiempo, es sagrado- Dijo Chojiro

Mientras caminaban hacia el automóvil, Ulquiorra miraba de reojo a Orihime, no había estado con una chica de esa edad, normalmente eran mujeres más grandes de edad, pero estaba convencido de que Orihime solo era una joven que intentaba encajar en su misma familia, lo cual era normal, además las intenciones de ella solo era eso compañía, pero en verdad era lo que necesitaba o comprensión, le daría comprensión y compañía, después de todo ella iba a pagar por ello.

Durante el transcurso del viaje, camino a la casa de sus tíos Chojiro iba platicando las últimas noticias, para que Orihime tuviera alguna noción de lo que estaba pasando mediante su ausencia, Ulquiorra leía su libro, y a la vez observaba la ciudad por la ventana, mientras meditaba lo que había leído.

- Es cierto Ulquiorra, ¿no usarás eso en la fiesta cierto?.

- Lo haré.

- No me mal entiendas, no es que este mal o algo así, es solo que...

- Quieres que parezca que nos acoplamos.

- Exacto que parezca que nos acoplamos pero que a la vez no nos esforzamos para eso.

- Voy a enseñarte un truco, si miras a las personas a los ojos jamás notarán lo que usas.

- No, no hay forma de que lleguemos con esos atuendos, así que cambiaré mi vestido

-Chojiro, por favor detente es ese pequeño bar- Ordenó Orihime

Una vez estando en el bar Orihime corrió al baño mientras Ulquiorra se sentaba en un pequeño sillón, seguía leyendo su libro, pareciera que no le importaba, pero cada vez que miraba su reloj indicaba lo contrario

-¡Ya, este el último!- gritó Orihime mientras se colocaba otro vestido.

-Sé que esto es importante para ti Hime, pero te pongas el vestido que sea no olvides que eres una chica hermosa y que tienes todo un mundo por delante – Dijo Ulquiorra mientras miraba su reloj.

De pronto salió del baño y se paró enfrente de Ulquiorra mientras le modelaba un vestido rosado pálido tipo strapless, con un saco de tela chifón color negro.

-Me siento basura, y si voy a ser basura, quiero ser la mejor basura- decía Orihime mientras se recogía el cabello en forma de chongo con un pasador.

- Perfecto - Decía Ulquiorra mientras la miraba con detenimiento

- No, aún no - Dijo Orihime mientras nuevamente se metía en el baño para volverse a cambiar de ropa.

- Me gustó más el rojo - Dijo un camarero mientras limpiaba una mesa.

- Le diré - Dijo Ulquiorra en tono molesto.

Nuevamente salió del baño con un vestido azul marino de espalda descubierta

-Mmm- Dijo Ulquiorra

-¿Mmmm?, ¿es porque es lindo o fabuloso estaba loco al dejarte ir?- Dijo Orihime en tono sensual

-Yo lo haría contigo, claro, si él no tiene ningún problema - Dijo el camarero con una sonrisa en los labios mientras observaba a Ulquiorra.

Ulquiorra lo miró molesto, mientras Orihime regresaba al baño a cambiarse ruborizada.

Orihime se colocó el vestido rojo y ya cuando terminó de cambiarse, salieron del bar, para dirigirse hacia la casa de sus tíos.