Saludos.

Quiero agradecer nuevamente por sus reviews, favoritos y follows, especialmente a Naomi sempai, kumikoson4 y karliss, ustedes son mi especial inspiración para continuar la historia.

Naomi sempai: Entiendo que te vuelvas maníaca con la historia, créeme a mi también me pasa lo mismo.

Kumikoson4: Si, a mi tambien me gusto esa frase, no recuerdo donde la leí pero supuse que quedaba bien en esa parte.

karliss: El que no se hayan comentado sus vidas, es lo que le dará un toque especial a la historia.

Sin más que decir les dedico el siguiente capitulo a ustedes 3.

Disfrútenlo ;)

Y ya saben cualquier duda, aclaración, sugerencia o comentario es bien recibido, siempre y cuando no sea agresivo y/o grosero.

Los personajes de Bleach no me pertenencen , pertencen a Tite Kubo

Esta historia esta basada en el libro "Asking for trouble" de Elizabeth Young


Capítulo 3

Llegaron a la fiesta, la casa parecía de muñecas, era de 2 plantas color blanca sus ventanas estilo vintage, Ulquiorra bajo del auto y le abrió la puerta a Orihime, al bajar del auto, Orihime sentía como llegaba a su nariz el aroma de las rosas de la casa, que a su vez se mezclaba con el alcohol de las bebidas, y al entrar a la casa recordó las ninfas de porcelanas y los muebles estilo Luis XIV, las cortinas de terciopelo rojo seguían ahí, decorando las largas y grandes ventanas, pudo escuchar la melodía Serenade for lovers, observó que había muchas personas de la alta sociedad, algunos políticos, empresarios con clase y puestos altos, que ya conocía pero que en ese momento había olvidado sus nombres, nuevamente regresaron sus nervios. Ulquiorra se dio cuenta de ello, pues miró como mordía su labio inferior, así que la tomó del brazo para caminar precisamente como una pareja, pero Orihime nuevamente sintió sus piernas temblar, apenas si podía dar un paso y sus manos comenzaron a sudar.

- Espera, no estoy segura de poder hacerlo.

- Pues, por lo que veo, nunca estas segura de nada, pero hay que hacerlo.

En su recorrido por la fiesta, Orihime se topó primero con una de sus tías que estaba hablando con otra mujer, la cual inmediatamente se acercó a saludar, ignorando por completo a la mujer con la que se encontraba.

- Tía Yoruichi –Decía Orihime mientras se abrazaban

- Orihime, querida -Decía mientras le tomaba la mano -Debiste ser tú quien se casara, y creo que Grimmjow es el padrino.

Orihime soltó una risita nerviosa.

- Déjame presentarte a Ulquiorra- dijo mientras señalaba a Ulquiorra que se encontraba detrás de ella.

- Encantado

- Encantada, y ¿a qué te dedicas?

- ¿Nos disculpas un segundo?- Dijo Orihime mientras tomaba de la mano de Ulquiorra y se alejaban de ella.

- Bien, necesitamos una historia, eres estudiante terapeuta, nos conocimos hace poco y estás loco por mí -Decía mientras colocaba su abrigo en el clóset.

Orihime sacó de la bolsa de su abrigo un sobre que le entregó a Ulquiorra.

- Vamos cuéntalos, son 6 exactos.

- No, yo confió en ti- Dijo Ulquiorra mientras lo guardaba en su bolsa de su saco.

- Vamos, hazlo.

Ulquiorra solo ojeaba el dinero, mientras le decía:

- Yo pagaré los gastos, pero si quieres intimidar hablaremos de dinero antes.

- No es necesario, la idea de pagar dinero por sexo, es repugnante, sin ofender- Dijo sin antes darse cuenta de que había incomodado a Ulquiorra.

Ulquiorra arqueó una ceja seriamente.

- Lo siento.

- Deja de decir que lo sientes, si miras esto como un negocio, no habrá necesidad de que digas que lo sientes todo el tiempo.

- Lo siento.

Ulquiorra nuevamente arqueó una ceja y dijo:

- Además es molesto –Dijo mirándola seriamente.

La tomó del brazo y nuevamente se incorporaron a la fiesta. De pronto otra una mujer se acercaba para saludar a Orihime.

- Hime, te entretuviste mucho tiempo- Le dijo la mujer mientras la abrazaba.

- Tía Unohana, este no es un buen momento.

- Y este caballero, ¿quién es?- Dijo acercándose hacia él y extendiéndole la mano.

- Soy el nuevo novio Ulquiorra Schiffer- Decía mientras realizaban un apretón de manos.

- Eres adorable- Dijo Unohana sonriendo.

- Ahora esto es un maratón que inicia hoy con el coctél de bienvenida, mañana una reunión en el parque, pasadomañana otra reunión, después un pick Nick y en la noche de ese día la cena de ensayo, te necesito bien hidratada- Dijo Unohana mientras le dirigía una mirada acusadora.

Unohana se retiró, a la vez que su tío se acercaba a saludarla.

- Hime, has cambiado- Dijo el hombre

- Tío Ukitake - Dijo mientras se abrazaban -Déjame presentarte a Ulquiorra Schiffer.

- Es un placer- Dijo Ulquiorra mientras le daba un apretón de manos.

En ese momento una chica se acercaba por detrás para abrazarla.

- ¡Hime!, qué bueno que pudiste venir.

- Rukia, felicidades- Dijo Orihime mientras ambas jóvenes se abrazaban.

– Bueno, ¿No me dirás quién es el galán?

- Si él es…

- Ah, ahí estás- Dijo Rukia mientras se retiraba dejando a Orihime con la palabra en la boca.

Orihime sonrió ante la acción de su prima, era normal que ella hiciera ese tipo de acciones, después de todo su carácter era así, algo despistada, pero siempre se notaba felicidad en su voz; sin duda alguna eso era algo que Orihime le envidiaba; que nunca estaba de mal humor; sin embargo, eso era lo que a la vez le molestaba de su prima, pareciera que nunca tomaba las cosas en serio, es por eso que se sorprendió cuando Rukia le dijo que ya tenía novio, siempre había tenido chicos, atractivos, pero no siempre tenía alguna relación de noviazgo y aún se sorprendió más cuando le dijo por chat que tenía intenciones de casarse, pues Rukia, no era fiel creyente del matrimonio, además de que ella al igual que Orihime tenían 20 años, no eran completamente adultas, sino como Rukia decía "adultas jóvenes", así recordó las palabras de su padre:

-"En la vida todo llega, todo pasa, todo cambia" pensó.

Ulquiorra miraba la fiesta, las personas, la elegancia con la cual las personas se referían las unas de las otras, si, había estado en fiestas de esa magnitud, pero no con una joven de casi su edad, además, pensó que, cuando Orihime solicitó que la acompañara a una fiesta familiar, sería solamente la familia, pero todo cambió cuando vio al chofer de la familia, entonces imaginó que, primero, Orihime provenía de una familia de dinero y segundo, no quería ser la burla de los demás.

- En estos momentos un buen trago es lo que ayuda- Dijo Ukitake

- Gracias- Dijo sonriendo Ulquiorra- ¿Le sirvo otro?

- Sí, por supuesto

- ¿Dónde lo encontraste?- Preguntó Ukitake a Orihime

- Gracias- Decía Ulquiorra mientras recibía del barman 2 copas con martinis.

- En el periódico- Rió Orihime – Mientras daba sorbos de su whisky en las rocas.

La tía Unohana se paró a un lado de los músicos, mientras daba pequeños golpes en el micrófono, comenzó a decir su discurso.

- Hola, ¿sí?, hola, quiero proponer un brindis por la feliz pareja- Dijo sonriendo.

- ¿Quién le dio un micrófono a esa mujer?- dijo Orihime mientras seguía dando sorbos a su bebida.

En una esquina de la habitación, se encontraba un joven de cabello azul mirando a su alrededor, como si buscara algo.

-¡Maravilloso al fin funciona!- Dijo triunfante la mujer- Bien ya que todos tienen sus copas, diré algunas palabras: Bienvenidos amigos y familia.

Orihime no pudo evitar voltear a ver a su prima Rukia, que se encontraba en los brazos de su prometido Ichigo.

- Ukitake y Yo estamos muy felices de que estén aquí reunidos con nosotros, y damos la bienvenida a Ichigo Kurosaki, esto raro, porque, siempre pensé que casaríamos a Orihime primero, y claro, teníamos una buena razón para ello, porque ella era tan popular con los chicos de la escuela y estuvimos muy cerca, una vez, pero como ustedes saben, eso se hizo cenizas.

Orihime se sintió incómoda con los comentarios de Unohana y al final que terminó de ensalzarla, sintió una tristeza en su corazón, así que, no pudo evitar bajar la mirada.

- Por suerte logramos recuperar el depósito, y aquí estamos otra vez…

Unohana fue interrumpida por la primera estrofa de la marca nupcial que provenía del piano que se encontraba en la esquina de la habitación, interpretada por aquel joven de cabello azul que se escondía entre toda las personas. Las personas a su alrededor comenzaron a reír pero este solo alcanzó a decir:

- ¡Por la novia y el novio!

- Si, si, volvamos al novio y a la novia- Se quejó Unohana

– Mmm… Ichigo, estamos tan contentos de que te enamoraras de la chica de al lado nuestra Rukia, ¡felicidades muchachos! –Dijo alzando su copa y señalando a los novios con ella.

Todos los presentes empezaron a seguir a Unohana diciendo felicidades y señalándolos con sus copas.

- Ya Ichigo, me avergüenzas- Decía Rukia, mientras Ichigo le daba besos en la mejilla.

Después del brindis Orihime fue al baño, pero, no contó con que el mismo joven de cabello azul, que había interrumpido el discurso de Unohana la había seguido hacia este, estaba esperándola afuera. Una vez que ella salió, él se acercó para hablarle. Orihime al verlo sintió que su corazón se iluminaba y sin querer se le salió una sonrisa.

- Grimmjow- Dijo mientras colocaba su mano en la pared.

- Hola Hime- Dijo el joven con las manos en los bolsillos de pantalón.

Ambos dudaron en saludarse; sin embargo Grimmjow decidió caminar hacia ella para abrazarla, obviamente ella correspondió a su abrazo. En ese abrazo ambos rozaron sus mejillas, y ella cerró los ojos, dilataron abrazados aproximadamente un minuto, un minuto en el ella pudo oler nuevamente su colonia Paco Rabanne, sintió nuevamente sus brazos fornidos, y su espalda plana, sintió cierta melancólica una vez que se separaron.

-Te vez encantadora Hime, ese vestido rojo siempre fue mi preferido- Dijo Grimmjow mirándola detenidamente.

Ella le correspondió con una sonrisa.

-¡Ay, no puedo creerlo!- Se escuchó la voz de una mujer, la cual cada vez se acercaba más ellos - ¡No puede ser, no puede ser! Hime - Dijo acercándose hacia ella una mujer, mientras a la vez de daba un abrazo.

- Me da gusto verte también Rangiku- decía Orihime casi sofocada por el abrazo.

-¿Dónde rayos has estado?, tengo ginecólogos que llaman a menudo- Decía Rangiku mientras la miraba de frente y dándole la espalda a Grimmjow como si no le importara su presencia.

- ¿Necesitas más de un ginecólogo?- decía Orihime mientras reía.

- Debes enfrentarlos entre ellos, sino creen que eres fácil.

Rangiku volteó rápido hacia Grimmjow para "saludarlo" de en un tono sarcástico.

- Hola idiota, ya que dejaste a mi hermana brutalmente y sin motivo no te importara que me la robé ¿verdad?, gracias.

Grimmjow se quedó pasmado ante la respuesta de Rangiku, pero entendió que lo había hecho porque sin duda le tenía cierto coraje por abandonar a su hermana.

Dicho esto Rangiku tomó a Orihime del brazo y salieron del pasillo donde se encontraban.

- Rangiku, no tenías por qué hacer eso.

- No te estaba salvando de él, te estaba salvando de ti, Hime, tú, tú mi amor eres demasiado tierna – Le decía mientras la llevaba a la barra de bebidas.

- No recuerdo haber visto tantas mujeres hermosas en una sola habitación- Decía Ulquiorra a un grupo de mujeres entre las cuales se encontraban Yoruichi y Unohana.

- Por cierto, ¿vienes con alguien?- Preguntaba Orihime, mientras comía la aceituna que se encontraba en su Martini.

- Linda - Respondió Rangiku, mientras ponía su mano en señal de alto frente a ella - Para que desperdiciar otros 10 segundos con ese idiota, cuando el señor roba mi atención está esperándome ahí- Decía mientras miraba embelesada a Ulquiorra. Rangiku suspiró.

-¿A qué se dedica?

- Es estudiante Terapeuta.

Mientras las mujeres charlaban entre ellas, Ulquiorra sin separarse del grupo de ellas, volteó a mirar a Orihime, y le giñó el ojo de una manera dulce, seguida de una sonrisa y Orihime le correspondió con saludo con la mano discreto.

- Ay Dios, creo que ya me mojé- Dijo Rangiku, mientras Orihime la miraba extrañamente.

Fueron a la barra Ulquiorra, Orihime y Rukia, ella miraba como Ulquiorra le acercaba un vaso con ginebra a Orihme y a la vez pedía otro.

- ¿Sabes por qué adoro esto Hime?

- ¿Al fin hay una razón, para que todo mundo se mueva a tu alrededor?

- Exacto – Rió Rukia

Ichigo sorprendió a Rukia por detrás, dándole una palmadita en el hombro derecho, haciendo que volteara de ese lado, sorprendiéndola del lado izquierdo.

- Aquí estás- Dijo mirándolo frente a frente.

-¿Cómo está la futura señora Kurosaki? –Decía mientras la abraza y le acariciaba su rostro.

- Perfecta, mucha ginebra- Decía mientras le devolvía las caricias en el rostro.

Mientras Orihime y Ulquiorra observaban a la feliz pareja, Orihime comenzó a sentirse algo incómoda.

-¡Oh, pastelito!- Decía tiernamente Rukia mientras le daba un beso apasionado a Ichigo.

Tal acción hizo que esta vez Orihime desviara sus ojos hacia su bebida, y Ulquiorra mirara su reloj.

-¿No soy el bastardo más afortunado de la tierra?- Preguntaba Ichigo con una sonrisa triunfante en su rostro.

Orihime no pudo evitar desviar nuevamente sus ojos, Ulquiorra se dio cuenta de la incomodidad de ella y paso su brazo por su cuello, de manera que quedó abrazándola, solo así Orihime sonrió.

- Aw, bailemos por eso ¿sí?- Decía Rukia mientras tomaba a Ichigo de la mano quedando en posición de baile, Rukia se hizó hacia atrás, pero Ichigo no había sostenido con fuerza la espalda de Rukia, así que eso hizo que ambos cayeran al piso. Rukia comenzó a reír e Ichigo ruborizado la levantó inmediatamente, por lo que solo Ulquiorra y Orihime habían presenciado tal escena, a simple vista se notaba que ellos ya estaban algo sobrepasados con el alcohol.

- Eso es lo que consigues, por no tomar clases de baile, hasta 2 días antes de la boda- Rió Rukia.

-¡Ay, por favor!, ¿Quién toma clases de baile para una boda?

- Pues, casi todos –Respondió Ulquiorra sonriendo.

-¿Tu, las has tomado?- Dijo Ichigo extrañado.

- Los acompañaremos- Respondió Ulquiorra mirando a Orihime, quien asintió con la cabeza.

- Ni siquiera te conozco galán y ya te amo- Dijo Rukia

- Clases de baie ¡jum! –Se quejó Ichigo

–Muy bien- Suspiró resignado

En el pórtico de la casa se encontraba Grimmjow, quien estaba retrancado en el barandal de la escalera de este, se hallaba pensativo.

- Exactamente soy eso que nadie está buscando – Pensó.

Además no estaba feliz con lo que estaba sucediendo, estaba perdiendo a la chica de sus sueños por alguien mejor, ese alguien se encontraba aquí, en esa habitación, quería odiarlo, o tan solo ir a golpearlo, pero no podía, sentía demasiada presión en su manos, la cual era suprimida solo con verla y no solo eso saber que ella feliz, aunque pareciera que ella lo había olvidado. En ese momento Ulquiorra lo miró y decidió acercarse hacia él.

- Hola - Saludó Ulquiorra, mientras se retrancaba en el barandal del pórtico, haciendo que Grimmjow se parara derecho.

- Ah, hola - Saludo con desánimo Grimmjow.

- No sé qué pase por tu mente ahora, pero déjame darte un consejo: Los errores no se niegan, se asumen. La tristeza no se llora, se supera.

Hubo un silencio entre ellos y Ulquiorra continuó:

- Las bodas son una celebración de amor y compromiso, como utopía, pero en el mundo real, son una excusa para beber en exceso y decir cosas que no debes.

- ¡Ah!, filósofo.

- Psiquiatra.

- Dios mío.

- ¿Qué?

- No, nada.

- ¿Qué, dime?

- Pues, los japoneses y sus terapias, muchas barbaridades sentimentales, abrir tus entrañas a un extraño, no es natural - Decía Grimmjow mientras observaba hacia la barra, justo donde estaba Rukia y Orihime platicando.

- ¡Oh Dios! -Continuó suspirando -Es que… hay una chica, que, me importa, podría decir que la amo, pero está aquí con otro hombre. –Dijo resignado Grimmjow

- Aquí estás - Dijo Orihime mientras abrazaba a Ulquiorra y le daba un beso, como si no le importara la presencia de Grimmjow.

- Hola Hime- Dijo Grimmjow para hacer notar su presencia.

- Ah, eres tú, veo que conoces a mi ex –Dijo sonriente mientras miraba a Ulquiorra, quien le regresó la mirada confundido.

- Iba a decirle como nos conocimos- Respondió confundido Ulquiorra - En el partido de fútbol soccer de la universidad.

- ¡Oh, sí!

- Odias los deportes- Respondió confundido Grimmjow

- Odio el críquet.

- Oh, claro, sí.

Grimmjow volvió a sentirse incómodo, optando por despedirse de ellos. Una vez que él se alejó, Orihime preguntó:

- Se ve muy mal, ¿Qué estaban hablando?

- Parece un poco ebrio, pero aún está loco por ti.

Orihime miró a Ulquiorra sorprendida, hasta que una mujer se acercó a ellos.

-¿Te conozco de algún lado?- Preguntó la mujer a Ulquiorra.

- No - Respondió Orihime rápidamente al mismo tiempo que lo tomaba del brazo para alejarse de ella.

-¿Qué te dijo, tú, crees que quiera regresar?- Preguntó Orihime sorprendida a Ulquiorra, pero este solo contestó:

-Ten cuidado con los recuerdos, son falsos espejismos que enamoran.