Saludos
Agradezco nuevamente sus reviews, favoritos, follow, especialmente a:
Naomi sempai: jajaja me alegro que te gustara y espero si hayas soñado algo especial ;)
karliss: Si, tu idea es correcta.
Gabriela Sanchez: este capitulo es un poco más Ullquihime
Sin más que decir, le dedico el siguiente capitulo
Disfrútenlo ;)
Y ya saben cualquier duda, aclaración, sugerencia o comentario es bien recibido, siempre y cuando no sea agresivo y/o grosero.
Los personajes de Bleach no me pertenencen , pertencen a Tite Kubo
Esta historia esta basada en el libro "Asking for trouble" de Elizabeth Young
Capítulo 4
Una vez terminada la fiesta, Orihime y Ulquiorra se dirijieron hacia la casa de sus padres. Chojiro se encargo de llevarlos hasta ahí, Orihime pensó que el recorrido sería igual de aburrido, sin embargo esta vez Ulquiorra se volvió un poco más sociable, debió ser las bebidas alcohólicas que había ingerido.
- Por cierto Hime, ¿nunca conocí a tus padres?
- Pues, solo somos papá, Rangiku, mi abuelo y yo, mi madre murió cuando yo tenía 5 años y papá se hizo cargo de nosotras.
-¿Rangiku?
- Cierto, ¿no te la presente verdad?, la conocerás más tarde, es mi hermana mayor.
Llegaron a la casa, era parecida a la anterior, solo el tamaño era lo que diferirían, era color blanca, con 4 ventanas que decoraban el frente, un pórtico mediano y las puerta de color blanco, unos rosales también se hacían presentes, parecía un lugar tranquilo.
Ulquiorra bajo para abrir la puerta del auto del lado donde Orihime se encontraba, Chojiro hizo favor de descargar las maletas y entonces entraron. La casa era justamente como la había imaginado elegante con muebles rústicos, parecía campirana la decoración, pero con un toque elegante
- Linda pintura ¿te gusta Edward Hopper?
- Mamá era fanática de su trabajo.
- Un buen gusto.
- Espera te tengo que presentar con alguien especial para mí.
- ¿Tu abuelo o tu padre?
- Vaya, pensé que en el avión me habías ignorado.
...
Entonces se dirigieron hacia una puerta y Orihime la abrió, era un estudio que tenía un gran librero lleno de libros gruesos, una pequeña sala con un papel tapiz floreado y un escritorio enorme, ahí se encontraba un viejo leyendo el periódico, con el cual cubría su rostro.
- Abuelo – Dijo Orihime mientras entraba a la habitación, seguida de Ulquiorra.
- ¡Hime, eres tú!, estás preciosa- Decía mientras Orihime lo abrazaba.
-¿Y este joven?
- Él es Ulquiorra Schiffer.
- Un placer conocerlo
-Lo mismo digo, puedes decirme solamente Yamamoto, pero, lo siento no escuche ¿Qué eres de mi nieta?, porque ella solo dijo tu nombre.
- Oh, soy su novio.
Orihime empezó a sentirse nerviosa ante tal comentario por parte de su abuelo, pero notó que Ulquiorra seguía serio y seguro de sí mismo.
- ¿Enserio?
- Sí, así es.
- Y bien ¿a qué es alérgica ella?
- Abuelo, por favor, no comiences, lo asustarás
- Esta bien Hime.
- Es cierto, disculpa muchacho, es solo que desde que tuvo esa decepción amorosa, no deseo que sufra y quiero asegurarme de dejarla en buenas manos.
- Si, entiendo, pero recuerde que también es parte de la vida sufrir, sino, todo sería muy aburrido, los problemas de la vida, solo demuestran de que estamos hechos.
Yamamoto se sorprendió ante la respuesta de Ulquiorra, logró evadirlo y la seguridad con la respondió, hizo méritos, pero aún así Yamamoto decidió continuar con su breve inspección.
- ¡Hime has llegado!- Dijo un hombre parado detrás en la puerta.
- ¡Papá!
- Supongo, que él es tu novio o ¿me equivocó?
- Esta en lo correcto, Ulquiorra Schiffer- Decía mientras se daban un apretón de manos.
- Soy Kisuke Urahara, Siéntete como en casa.
- Gracias por invitarme.
- No seas tonto, es maravilloso conocerte al fin, que técnicamente ni siquiera sabía que existías, adoro las sorpresas.
- Disculpe las maletas del joven, ¿dónde las coloco?-Preguntó Chojiro.
- En la habitación de huéspedes, por supuesto- Dijo Orihime –Mi padre tiene la regla de que hombres y mujeres no comparten la habitación sin que estén comprometidos.
- No seas tonta Hime
- ¿qué?
- No soy tan pueblerino como mi hija cree, ahora cámbiense para que podamos cenar- Dijo riendo Urahara mientras se retiraba.
Orihime parecía estar sorprendida ante tal comportamiento de su padre, su abuelo solo observo la situación, en su mirada se podía ver que no estaba de acuerdo con la decisión de su padre, en cuanto a Ulquiorra, bueno, él parecía disfrutar la situación e incluso pudo sonreír cuando se retiraban su abuelo y su padre.
...
En el pasillo se podía ver a una pareja discutiendo en voz baja antes de entrar a la recámara de Orihime.
- Tu abuelo.
- Te lo dije.
- Si, ya me di cuenta.
- ¿Ahora entiendes porque teníamos que hacer la sesión de preguntas en el avión?
- Y hasta ahora me explicas.
- Bueno ¿entonces qué?-Dijo Orihime un poco molesta.
...
Entraron a la recámara, Ulquiorra dejó las maletas en el piso y observó el decorado de la habitación, un papel tapiz de flores color azul, muebles rústicos parecidos a los de la sala, una cama matrimonial con una cabecera de madera color blanca, en una esquina junto a la ventana un pequeño escritorio y en el centro un pequeño sillón, todo parecía algo infantil pero acogedor.
- Lo siento por esto, atravesaba una dolorosa fase floral –Dijo mientras desempacaba ropa de su maleta.
- "Nothing But The Best", ¿Eres romántica? - Preguntó Ulquiorra mientras veía un póster de Frank Sinatra, que se encontraba pegado por dentro en una puerta de su ropero.
- Mi padre tuvo un estudiante estadounidense de intercambio, quizás, él lo olvido ahí- Dijo Orihime ruborizada mientras quitaba el poster y lo tiraba en el bote de la basura del baño.
- Todos conocen sus canciones, algunas de sus baladas son sorprendentemente cursis - Decía Orihime mientras se lavaba la cara en el lavamanos del baño.
Ulquiorra se sentó en el sillón para quitarse los zapatos y los calcetines, pudo observar a Orihime colocándose de puntitas para mirarse en el espejo, lo que le hizo mucha gracia.
- Es un viejo hábito de clases de ballet o una vida de caminar con cuidado.
Orihime se secó el rostro y dijo molesta, mientras cerraba la puerta:
- Nunca tomé ballet.
Mientras Orihime seguía desempacando de su maleta que se encontraba en la cama, Ulquiorra guardo algo de ropa en su ropero, después se colocó enfrente de ella y se quitó la camisa enfrente de ella.
- ¿Cómo te decidiste a llamarme?
-Tengo varias influencias
Orihme no pudo evitar ruborizarse por lo que desvió su mirada.
- Adelante, mira, es parte del paquete.
- Ja, ja, ja – soltó una risita nerviosa mirando hacia dentro de su manera- Lo lamento es solo que estoy muy nerviosa, no pensé que algo como esto me pasara.
-Pues te está pasando- Dijo Ulquiorra mientras se desabrochaba el pantalón y después se dirigió al baño solamente en ropa interior.
- Paso en el sentido de que yo hice la llamada, te traje aquí y te di 6 mil dólares de mis ahorros.
-¿Quieres darme el shampoo?- gritó Ulquiorra en el baño
- Shampoo, lo tengo
Orihime llevó inmediatamente el shampoo y se lo entregó, para su suerte la regadera del baño estaba cubierta por las típicas cortinas para baño, así que solo vio salir su mano para tomar el shampoo. Ulquiorra comenzó a cantar una estrofa de una canción de Frank Sinatra:
Come fly with me, let´s fly, let´s fly away,
If you can use some exotic booze,
There´s a bar in far Bombay…
Orihime se asombró de lo que Ulquiorra estaba haciendo, entonces comenzó a hablarle por fuera de la cortina.
- Al menos, ¿podrías decirme como llegaste tú hasta este punto?
- La historia real: mi madre era hippie y desnudista- Rio –Era mentalmente inapropiada para mí y solía lavar su lencería mientras yo estaba ahí –Dijo Ulquiorra mientras asomaba su cabeza por la cortina.
- Luego crecí, necesitaba encontrar formas para experimentar el sexo, pero, con reglas que no pudieran ser violadas.
- Wow- Dijo Orihime mientras se sentaba en la taza del baño pensativa.
- Solo estoy bromeando- Dijo Ulquiorra mientras levantaba la cortina del baño.
Orihime frunció el ceño y le aventó una toalla al rostro.
-Bastardo.
Se cubrió con la toalla y se acercó a ella, mientras ella estaba de espalda
- ¿Tú crees que quiero complicarme la vida con un tipo con el que estuve por 3 años y luego de pronto me rompe el corazón?
- En primer lugar, no existe eso de "de pronto", y en segundo lugar, sí.
- ¿qué?
- Cuando estés lista para dejar de ser no soltera y no miserable, lo harás, hasta entonces…
Ulquiorra caminó hacia el ropero, para decidir que ponerse para la cena, mientras Orihime miraba pensativa hacia el piso.
...
Para la hora de la cena Orihime, ya había presentado formalmente a Ulquiorra con Rangiku, y ella con sus amigos, pues esa noche Rangiku había invitado a cenar a algunos compañeros del trabajo.
- Hime, ellos son: Yumichika, Ikaku, Renji y Hinamori – Dijo señalando a cada uno de ellos.
- Es un placer- Dijo sonriendo – Espera, pareces de preparatoria, ¿Por qué estás trabajando?
- Es como un servicio a la comunidad –Sonrió Himanori.
Todos estaba en la mesa del comedor incluyendo al abuelo, quien miraba a reojo a Ulquiorra cada vez que podía. Comenzó a sentirse un ambiente incómodo pues solo se escucha el sonido de las cucharas que golpeaban los platos, así que Rangiku decidió terminar con eso.
- Dime Hime ¿Cómo se conocieron?
- Es cierto, no me has dicho como se hicieron novios mi princesa y tú- Dijo Urahara.
- Vamos, yo también quiero escuchar- Dijo emocionado Yumichika
- Pues, es una graciosa historia, ¿cierto Hime?- Dijo Ulquiorra mientras miraba a Orihime
- Si, que lo es.
- Pues cuéntenos – Dijo Renji
- No creo que quieran escucharla.
- Vamos, no se avergüencen- Dijo Ikaku con una sonrisa pícara
- No, yo, no creo… - Continuó Orihime
- Yo si deseo escuchar la historia- Dijo seriamente el abuelo
- Bueno, pues, como comenzarla –Rio nerviosamente Orihime
- Estabamos en una fiesta de la universidad…
-¿Existe la facultad de Psicología en tu universidad?, creí que no –Respondió Rangiku.
- Soy el amigo de una de sus amigas – Decía Ulquiorra mientras se limpiaba el rostro con una servilleta.
- Es cierto es… amigo de Chizuru- Rió Orihime
- Y entonces hubo una fiesta y pues, fuimos Tatsuki, Chizuru y yo…
- Ella no quería ir, porque no tenía pareja –Dijo Ulquiorra con una sonrisa y Orihime le frunció el ceño.
- Pero, es mejor no llevar pareja a esas fiestas, porque podrías haber conocido a alguien – Dijo Rangiku, quien parecía disfrutar la historia.
- Pues si Rangiku, conoció a Ulquiorra- Dijo Hinamori mientras bebía de su copa.
- Si –Rio Orihime –Chizuru dijo que llevaría algunos amigos y pues entre ellos estaba Ulquiorra.
- ¡Qué lindo!, oigan dense un beso delante de nosotros- Dijo Rangiku
Orihime casi escupe el vino, mientras que Ulquiorra seriamente se limpió nuevamente la boca con la servilleta.
- Si bésala – Dijo Hinamori
El abuelo sonrió ante la propuesta de Rangiku, parecía que el también disfrutaba de la escena, mientras todos le seguían el juego a Rangiku.
-Yo, no creo… no creo, que…- Miraba nerviosa a Ulquiorra mientras el solo la miraba.
- Basta Rangiku, no la molestes - Se escuchó una voz de un joven parado en la puerta del comedor, lo que hizo que todos voltearan.
-¡Oh Toshiro!, no tienes por qué ser aguafiestas –Se quejó Rangiku
- Sí, si tengo - Dijo mientras se sentaba en la segunda cabecera de la mesa- Eres muy molesta, además incomodas a nuestra visita.
- No tengo ningún problema, sus bromas me parecen divertidas –Dijo Ulquiorra mirando a Toshiro.
- Toshiro es primo de Ichigo, lo conocimos hace poco, él habla varios idiomas, así que a veces viene a enseñarme francés, pero, por alguna razón viene cuando invito a mis amigos- Dijo Rangiku dirigiendo una mirada y sonrisa pícara hacia Hinamori.
- Asi que, ella es tu hermana y su novio ¿eh?- Dijo mientras daba un sorbo a su sopa- Mi más sincero pésame para ambos.
- ¡Calla!, eres muy molesto, no tengo la culpa de que tú seas aguafiestas, quizás si tuvieras una novia no serías así- Dijo mirándolo de una manera pícara y haciéndole referencia con Hinamori. Toshiro suspiró.
- Para que lo sepas la mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo. Así la compañía es una cuestión de elección y no de necesidad.
-Bien dicho –Respondió Ulquiorra
Los demás meditaron poco tiempo lo que había dicho Toshiro, pero no duró mucho pues Rangiku comenzó nuevamente con las anécdotas de su trabajo, parecía que todos lo disfrutaban y eso hizo que Orihime no se sintiera tan nerviosa.
- Dinos Hime ¿cómo se te declaró? –Dijo Rangiku
- Sí Hime cuéntanos- Siguió Hinamori
- Vaya, ustedes 2 sí que son molestas –Respondió Toshiro mientras bebía vino.
- ¿Qué pregunta es esa?- Replico Renji – Apuesto que solo dijo le pregunto que si quería ser su novia y ya.
- ¡¿Qué?¡, ¿es enserio? –Gritó Rangiku – Ese tipo de preguntas son especiales, es por eso que ninguno de ustedes tiene novia.
- ¿Disculpa?- Respondió molesto Renji – Ya lo dijo Toshiro estoy aprendiendo a estar solo.
- Mmm creí que las mujeres te ignoraban – Rió Yumichika
- Para ti es fácil decirlo, tienes a varias mujeres a tus pies- Bufó Renji
- Hay que saber, tratar a las mujeres.
- ¡Exactamente!, no puedes ser tan rudo como Ikaku –Se burló Rangiku
- No hay nada de malo en ser agresivo, además eso les agrada.
- Mira quién lo dice, él llega invita a las chicas sin llevarles rosas.
- Las rosas son cursis.
- Las rosas nos gustan, aunque digamos que no
- Bueno entonces, ¿díganme que es mejor que las rosas?
- Un lirio –Respondió Ulquiorra seriamente
-¿Por qué?
- Las rosas son unas flores preciosas; sin embargo, si tú regalas un lirio a una mujer le estarás diciendo subliminalmente que es hermosa y delicada, pues, ¿es que acaso no han visto la manera en que flotan en el agua?.
- Touché, respuesta inteligente –Respondió Urahara
- Y yo que pensaba que Yumichika era sensible – Rió Ikaku
- ¡Hey!- Bufó molesto Yucmichika
Comenzó una breve discusión entre Yumichika, Ikaku, Rangiku y Renji, Urahara tomaba vino mientras escuchaba la sarta de estupideces que decía los demás, mientras Toshiro y Hinamori platicaban sobre sus respectivas escuelas y el abuelo solo se limitaba a observar y escuchar, fue cuando se dio de la mirada que tenía su nieta menor, era tan llena de ternura, gusto y sobre todo amor hacia Ulquiorra.
Orihime se quedó observando a Ulquiorra después de su respuesta, comenzó a ruborizarse y por un momento deseo besarlo, ganas que desaparecieron cuando vió que su abuelo la miraba, entonces desvió la mirada hacia su plato y sonreía ante las bromas de los muchachos.
...
Una vez terminada la cena, los amigos de Rangiku se retiraron y Orihime y Ulquiorra pasaron a su habitación, mientras Orihime colocaba una barrera de almohadas en medio de la cama le preguntó a Ulquiorra:
-Y cuando hablaste con Grimmjow, ¿Cómo se oía?
- Cómo una inofensiva y olvidada cajas de herramientas.
- Enserio.
- Parecía atormentado.
- ¿Atormentado?, ¿Cómo celoso de que este con alguien más o cómo arrepentido de arruinar nuestras vidas juntos?- Suspiro – Esto no ha resultado de la forma que yo quería.
Se dio cuenta de que Ulquiorra estaba completamente dormido.
-Parece más maduro- Pensó
...
A la mañana siguiente se había organizado un juego de beisbol para medio día, en el cual, participarían la familia de Rukia e Ichigo, así que, se levantaron temprano Orihime y Ulquiorra se acicalaron, y se dirigieron con Rangiku al parque. Cuando llegaron ya se encontraban Ichigo y Rukia, también los amigos de Rangiku que estuvieron presentes en la cena de anoche y otras personas que Orihme no conocía.
- ¡Corre bastardo, corre!- Gritó Grimmjow a Ichigo mientras le lanzaba la pelota a Ulquiorra para evitar que Rukia completará la carrera.
- ¡Eso es, corre, corre Rukia! – Gritaba Rangiku
- ¡Bien jugado cariño! –Gritó Ichigo
- ¡Oye!- Reprochó Grimmjow
- ¡¿Qué?! – Replicó Ichigo
- ¿Lista Rangiku?- Pregunto Grimmjow
- Vete al diablo.
Grimmjow se molestó con la contestación de Rangiku y lanzó la pelota, haciendo que Rangiku la golpeara con el bate, lo que le dio tiempo de que pudiera llegar a la primera base antes de que Ichigo la atrapara.
Orihime mientras tanto tomaba agua y adrede mientras Grimmjow la miraba, hacia que derramaba en su cuello, mojando la blusa que llevaba puesta, y no conforme con eso, jaló un poco su blusa y la amarró de manera que quedó como un top que dejaba ver su ombligo, no contaba que Ulquiorra la observaba y cuando se dio cuenta de ello, el solo desvio la mirada, lo que hizo que sintiera pena.
- ¡Vamos Hime! –Dijo Ulquiorra mientras Orihime se aseguraba de que su blusa quedara bien sujeta.
- ¡Tú sigues Hime! – Repitió Ulquiorra
- ¡Vamos Hime! – Dijo Rangiku
- Se bueno conmigo - Dijo sensualmente Orihime a Grimmjow mientras se preparaba para batear.
Grimmjow lanzó la pelota, pero Orihime no pudo batearla, Grimmjow se emocionó, e hizo un saludo de pecho con pecho con Ichigo. Eso molesto aún más a Orihime.
Llego el turno de Ulquiorra para batear, así que Grimmjow lanzó la pelota y Ulquiorra le pegó con tal fuerza que logro sacarla del parque, logrando ganar el juego. Entonces Orihime se acercó para abrazarlo, Ulquiorra la cargo y ella lo besó enfrente de Grimmjow.
Grimmjow mira con algo de molestia la escena y Orihime pudo notar eso en sus ojos, por lo que comenzó a darle pequeños besos en el rostro a Uluiorra mientras veía a Grimmjow.
...
Ya era de tarde y aún no terminaban los eventos, faltaban las despedidas de solteros, las que precisamente se celebrarían en la noche de ese mismo día, una vez terminado el partido Orihime, Ulquiorra y Rangiku regresaron a casa para prepararse.
Estando en la habitación Orihime se aplicaba su brillo labial color sandía y se veía los labios, e incluso llego a hacer sonidos como si mandase besos, esto para provocar la atención de Ulquiorra, pero él seguía leyendo su libro como de costumbre. Cuando por fin término de arreglarse Orihime ambos salieron, mientras que iban platicando.
- ¿Y esas calcetas?- Dijo Ulquiorra mirando las calcetas rosadas con rombos de Orihime.
- Despedida de soltera con tema de golf- Dijo Orihime mientras ambos subían al auto.
- ¿Nunca has asistido a una boda?
- No, pero he ido a funerales- Decía Ulquiorra a la vez que se abrochaba el cinturón de seguridad.
-¿Un acompañante en un funeral?, ¿Alguien murió?
- Si, imagina enfrentarlo sola.
- Asegúrate de llevarlo por el camino correcto del camino- Dijo Urahara quien se acercó a la ventana del auto.
- El cual es izquierdo ¿correcto?
- Así es .
Ulquiorra encendió el automóvil y arrancó, se puso en marcha hacia el bar, donde se supone sería la despedida de soltera, mientras iba viajando Orihime volvió a hacer preguntas:
-Y ¿has atraído a tus clientes?
- Sé que tienes curiosidad por mi trabajo, pero no sería ético hablar de otros clientes.
- Por favor, ¿Cuántas han dormido contigo?
- Te juro que… no se trata de sexo, sino de entender lo que las mujeres necesitan –Dijo Ulquiorra mientras le abría la puerta del carro a Orihime.
- Eres como el Yoda del negocio, localizarte fue más difícil que conseguir universidad.
- No, yo no juego, sin trucos, es más como…
- ¿Sutil?
- No es acerca de mi - Suspiró Ulquiorrra – Sino de ti.
-Muéstrame.
Ulquiorra negó con la cabeza.
-Vamos- Dijo Orihime mientras colocaba su bolsa en el parte superior del auto.
Ulquiorra nuevamente suspiro.
-¿Qué me detiene?, creo que eso de moralmente repugnante.
Rió Orihime, pero volvió a decir:
-Muéstrame.
Ulquiorra cambio a su mirada seria, revisó hacia los lados que no se encontrara nadie y acorraló a Orihime en el auto, ella se puso nerviosa, el acarició su oído y le dijo:
-Cierra los ojos.
Nuevamente repitió:
-Cierra los ojos
Por un momento Orihime se asustó y empezó a ver hacia ambos lados, Ulquiorra nuevamente le ordeno:
-Cierra-los-ojos.
Ella cerró los ojos lentamente y él se acercó hacia su rostro, pudo sentir el filo de su voz lo que era muy agradable y su aliento, lo que hacía que sintiera nervios pero a la vez felicidad, se acercó a su oído y le dijo:
- Estas a salvo, relájate, no voy a besarte –Decía mientras acariciaba su cintura y vaya que tenía ganas.
- Él lamentara el haberte perdido, así que deja de preocuparte - Mientras acariciaba son sus yemas de los dedos su mejilla, pudo oler su colonia.
- ¡Dios! ¿Qué le estaba pasando?- Pensó
- Olvida el pasado, olvida la pena y recuerda la increíble mujer que eres- decía mientras colocaba suavemente su mano en su cuello, haciendo que Orihime suspirara lentamente y moviera su cuello, como si se tratara de un masaje, solo que con palabras, además era embriagante tanto su voz, como sus palabras.
- Hazlo y él sabrá lo que perdió.
Abrió sus ojos y lo tenía enfrente de ella, mirándolo a los ojos, parecía que iba a besarse y eso quería pero Orihime solo reprimió sus sentimientos y solo dijo:
-¡Oh Dios mío!, vales cada centavo.
Ulquiorra seriamente se separó lentamente sin dejarla de ver y se recargo de igual forma en el auto, mientras Orihime seguía con la respiración lenta, pues por un momento sintió que le costaba respirar.
-Debes irte
Orihime asintió con la cabeza, mientras tenía los ojos cerrados. Una vez que los abrió solo alcanzó a decir:
-Muy bien Yoda.
Se levantó lentamente del auto, pero aun sentía que sus piernas estaban débiles, apenas si pudo dar dos pasos y caminó hacia el frente, Ulquiorra la tomó de los brazos y la giró hacia la izquierda, sentía que caminaba por una pista de hielo.
