Saludos.

Agradezco nuevamente que se tomen el tiempo para leer mi fanfic, eso me gusta, principalmente a Naomi sempai, karliss y Kumikoson4

Este capítulo tiene una sorpresa, no me agrada escribir mucho este tipo de escenas pero supuse que la situación lo ameritaba

Sin más que decir les dejo y disfrútenlo :)

Y ya saben cualquier duda, aclaración, sugerencia o comentario es bien recibido, siempre y cuando no sea agresivo y/o grosero.

Los personajes de Bleach no me pertenencen , pertencen a Tite Kubo

Esta historia esta basada en el libro "Asking for trouble" de Elizabeth Young


Capítulo 5

En el bar, ya se encontraban las chicas, algunas amigas de Rukia y estaba ahí Rangiku, era pequeño pero agradable, tenía la decoración de los años treinta, y por la calle se podía escuchar la canción de "Around the world de Daft punk", el lugar había sido rentando para la despedida de soltera de Rukia, todas estaban platicando y riendo a carcajadas, Orihme entró y saludó a Rukia, las jóvenes se dirigieron hacia la barra mientras pedían diferentes tipos de de bebidas, mientras ella observaba como un mesero preparaba las diferentes bebidas. Orihime tomó una de los vasos con la bebida ya preparada y comenzó a brindar:

- ¡Por Rukia!- Dijo mientras se movía suavemente al ritmo de la música.

Ulquiorra entró al bar y solo basto caminar 3 pasos para observar como Orihime bailaba, ella no notó su presencia pues se encontraba de espalda, le pareció sensual e incluso se perdió momentáneamente en el movimiento que hacían sus caderas, sacudió su cabeza suavemente para desechar esa idea y se aproximó hacia donde estaba; sin embargo las jóvenes se dieron cuenta de su presencia y empezaron a comerlo con la mirada.

- ¡Miren eso! – Dijo Isane moviéndose al ritmo de la música.

- ¡Oh, sí!- Respondió Nanao

- Creo que necesitas esto – Dijo Ulquiorra sorprendiéndola por detrás y entregándole su bolso.

- Que tonta, ¿en qué pensaba? – Respondió Orihime ruborizada.

Ulquiorra le sonrío, de manera que Orihime desviara su mirada y dio la vuelta para irse, pero antes de que diera un paso esta vez Nanao lo sorprendió.

- Oye ¿Por qué no te quedas y tomas unos tragos con nosotras?.

- Yo…

Ulquiorra miró a Rukia quien se encontraba a un lado de Nanao.

- Sí, está bien para mí – Sonrió Rukia.

- Anda, por favor, sabes que quieres – Decia Kiyone mientras tocaba su hombro.

- Eres adorable – Dijo Nemu.

Mientras todas las chicas se acercaban alrededor de Ulquiorra, Rangiku le entrego un Martini a Ulquiorra y Lisa, se acercó a él para oler su colonia.

- ¿Ya lo olieron?, huele muy bien.

De pronto todas las chicas comenzaron acercarse para olerlo.

- Emm, gracias.

- ¿Puedes creerlo, Hime lo ha hecho con él? – Platicaba Rangiku con Rukia mientras comía la aceituna de su Martini.

- ¡Que trasero!, listo para cocinar –Rió Rangiku.

Orihime observaba a Ulquiorra y de pronto no pudo más y comenzó a caminar hacia él.

- Son encantadoras.

- Debe sentirse genial que te paguen solo por ser tu- Dijo Orihime en el oído de Ulquiorra.

-¿Quién dijo que estoy siendo yo?.

- Disculpen- Dijo Rukia mientras le quitaba la copa vacía y le entregaba un vaso con whisky a Ulquiorra.

- ¡Oh Rukia!, gracias por permitirme ver este antiguo ritual – Dijo Ulquiorra mientras levantaba su vaso- Este es por los esposos que ya las tienen, los perdedores que aún no y los bastardos que las conocerán.

- Las chicas comenzaron a gritar a la vez que levantaba sus bebidas.

-Debo irme – Dijo Ulquiorra a Orihime mientras ella lo acompañaba hacia la puerta.

Antes de abrir la puerta Ulquiorra la tomó por la cintura y sin pensarlo le dio un beso corto, sin importarle si las chicas los miraban, cosa que no paso por desapercibida pues comenzaron a gritar cuando vieron la escena, Orihime sonrió mirándolas y sin pensarlo colocó sus manos sobre sus hombros y comenzó a besarlo apasionadamente, Ulquiorra no pareció molestarse e incluso colocó sus manos en su espalda para jalarla hacia él. Aunque se supone era un beso fingido ambos sintieron que fue la primera vez que se dieron un beso real, no como los anteriores, las chicas siguieron gritando y una vez que se separaron Ulquiorra le dedicó una sonrisa y se marchó.

Rangiku se acercó a Orihime para traerla al grupo.

-¡Ay!, no puedo creerlo que lo hayas encontrado primero, ¡Dios!, estoy tan deprimida- Dijo mientras colocaba su brazo en su hombro- ¡¿Bueno, hay alguien que me invite aquí otro trago?!

...

En el departamento de Grimmjow, se celebraba la despedida de soltero de Ichigo, Ulquiorra llegó, se paró enfrente de la puerta pudo escuchar la música "Roar de Axwell " respiró profundamente y tocó, abrió la puerta Renji.

-Ulquiorra, pensé que ya no vendrías –Dijo Renji mientras le daba una bebida.

-¿Bromeas, cierto?- dijo arqueando una ceja y sonriendo.

Se encontraban reunidos varios muchachos, algunos parecían ya pasados con el alcohol, de eso se dio cuenta Ulquiorra por la sarta de estupideces que decían, parecía divertido con la escena, miró el lugar el departamento era justo como se lo había imaginado color blanco y con muebles modernos y con una ventana enorme que tenía vista de la ciudad se acercó a Ikkaku y Yumichika para saludarlos y comenzó a platicar, mientras en la sala se encontraba Ichigo y Grimmjow.

-¿Te acuerdas cuando llevamos a las chicas al lago?- Dijo Grimmjow mientras servía más Smirnoff en el vaso de Ichigo.

- No- Dijo Ichigo haciendo una mueca.

- ¿Que hacía un calor infernal en la mañana y lluvia en la tarde?

- No

- Donde acampaban esas sexys universitarias, Rukia usaba un lindo bikini

- Oh si, ya me acordé, que Orihime se escondió tras los árboles.

- Y Rukia se dió cuenta de que tenía salpullido en la espalda.

- Y luego fuiste muy amable de untarle el ungüento en la espalda

- Si, es adorable

- No la merecía entonces –Dijo Grimmjow pensativo

-Y ¿ahora sí? –Preguntó extrañado Ichigo

Grimmjow volteó hacia la puerta y miró con cierto recelo a Ulquiorra, quién disfrutaba de una conversación con Renji, Yumichika e Ikaku.

- ¿Cuál es su problema?- Preguntó molesto Grimmjow.

- ¿Por qué?

- No sé, tiene algo que no me gusta.

- Tiene menos del 9% de grasa corporal y se lo hace a tu exnovia.

- No, no es eso, míralo, camina muy oriental, como dueño del lugar.

- Oh, vaya.

- ¡Hey!, a esta fiesta le hace falta más ambiente- Dijo Hisagi acercándose a Grimmjow e Ichigo.

- Ichigo te tenemos una sorpresa- Dijo Kira sonriendo - ¡Animemos esta fiesta!.

De pronto cambiaron la música de Skrillex por la "I feel I like a woman" y bajaron de la escalera 2 chicas en lencería muy procativas, los muchachos empezaron a gritar y Yumichika e Ikaku tomaron a Ichigo y lo llevaron hacia ellas.

-¡Oh no, no, no!- Dijo Ichigo poniendo resistencia, pero fue imposible.

-Vamos- Dijo Grimmjow.

Ulquiorra y Renji observaban divertidos la escena.

En la despedida de soltera a se le comenzaba a notar Rangiku que ya estaba pasada con el alcohol, de hecho a casi todas incluyendo a Rukia y a Orihime, Rangiku coqueteba con el barman y Orihime se encontraba sentada en la barra pensativa después del apasionado beso que le había dado a Ulquiorra, hasta que observó al chico con el Rangiku estaba.

-¿Gin?

- ¡Hime!- Volteó hacia ella y se dirigió a abrazarla.

- Dios mío, ¿qué haces aquí?, creí que estabas en San Francisco o Nepal.

- Cerca, Sidney, pero regrese, extrañaba Londres.

- Te dijo Hime que te dejo por tu mal aliento – Rio Rukia.

Gin se cubrió con la mano la boca.

- Ignórala, esta ebria, ¿pero nunca te abandone, cierto?.

- Pero compresible, eras una de las chicas más sexys de la prepa.

- Si y sabemos que Hime lo era porque, fue elegida por mejores ojos, y mejor sonrisa, y mejor cabello- Rukia se dio cuenta de que el comentario había incomodado a Orihime, eso hizo que se sintiera mal.

- Eres mi prima pero te amo- Dijo Rukia abrazándola.

-¿Qué tal si le das a mi prima su séptimo hoyo?

- Ya lo preparo

- No sé si pueda hacer esto Hime –Dijo Rukia con los ojos vidriosos.

- ¿Lo del séptimo hoyo o lo de casarte?.

- Yo no debería casarme, enserio.

- ¿De que estas hablando? – Preguntó Orihime notó que Rukia quería decirle algo, pero por alguna cuestión no se atrevió a decirlo.

- Escucha es Bagarang –Rukia se levantó de la silla y se fue a bailar, dejando a Orihime extrañada con la respuesta.

-Ven Hime, vamos a bailar- Dijo Rangiku mientras paraba a Orihime de la silla.

...

Se encontraban 2 jóvenes caminando o mejor dicho casi balanceándose por el jardín de la entrada de la casa de Ichigo, Ulquiorra lo sostenía de manera que cargaba a Ichigo colocando su brazo por su cuello.

-¿Qué pasa con Hisagi y Kira?, como si pudiera acostarme con una desnudista, estoy a punto de casarme. –Dijo Ichigo con la voz quebrantada por el alcohol.

- Por mi experiencia, sé que un hombre enamorado no quiere una prostituta.

Ichigo lo miró extrañando.

- Ichigo hiciste lo correcto.

- Gracias- Dijo jadeando Ichigo y Ulquiorra solo sonrió.

- Oye ¿Cómo sabes tanto?, acerca de tantas cosas.

- Soy prostituto.

Ambos comenzaron a reír.

- Si, claro – dijo Ichigo balanceándose hasta la puerta.

...

Ya había terminado la renta del bar y las chicas comenzaron a retirarse, todas, sin excepción estaban bastante ebrias, así que Rangiku, Rukia, Orihime y Lisa fueron recogidas por Chojiro, estando en el auto Orihime solicitó una parada en un cajero, así que se bajó del auto casi gateando, caminó hacia este y saco tres sus tarjetas de crédito, las que metió una por una en el cajero para retirar todos sus ahorros, las chicas estaban extasiadas y gritaban.

- ¡Date prisa!-Gritó Lisa.

- Eres una niña mala- Siguió Rukia.

- ¡Shhh! –Gritó Orihime para calmarlas un poco.

Una vez que Orihime retiró el dinero de su cuenta subió al auto siguieron su camino.

- Oigan tengo una idea, vamos a mi casa a continuar la fiesta- Dijo Lisa.

- No, mi madre pensaría que me fui con Ichigo- Dijo Rukia.

- No, yo paso –Dijo Orihime.

- Vamos Lisa, yo si voy- Dijo Rangiku.

Lisa sonrió y siguieron riendo, hasta que Rangiku pido a Chojiro que se detuviera.

-Vamos Lisa, caminemos hasta tu casa, ya está a 2 cuadras.

Lisa la siguió.

- ¡Damas! Esta fue una gran noche- Dijo Rangiku con la voz totalmente alcohólica mientras Lisa reía.

- ¡La mejor!- Gritaba Lisa mientras colocaba su brazo en el hombro de Rangiku y ambas caminaron balanceándose por la acera.

Siguieron su camino hasta la casa de Rukia, Orihime y Rukia salieron por el quemacocos y gritaban

- ¡Ella se va a casar!- Gritaba Orihime, mientras las personas miraban extrañados.

Llego Orihime a su casa, apenas si podía caminar, pero estaba consciente de lo que tenía en mente, se dirigió a la cocina y tomó un vaso con agua mientras recordaba recordó la primera vez que Ulquiorra le sonrió.

Fue hasta su habitación donde Ulquiorra se encontraba dormido, se paró en frente de él, lo miró por unos segundos mientras dormía, su respiración era cada vez más rápida y pesada , su corazón comenzó a palpitar muy fuerte, por un momento dudo en lo que iba a hacer, así que tomo valor respirando lenta y profundamente, entonces él despertó.

- ¿Estás bien?- Preguntó Ulquiorra.

- Shh- Dijo Orihime mientras lo tomaba de la mano.

Se dirigieron al jardín trasero donde estaba una pequeña casita que había pertenecido al jardinero, pero como él se había mudado a una de las habitaciones de la casa, la casita había quedado solo pero aún estaba bien cuidada.

Orihime sentó a Ulquiorra en la cama que se encontraba en la casita, enfrente de él, soltó la diadema, que sujetaba su cabello lentamente y lo agitó haciendo un look despeinado, Ulquiorra cerró los ojos a la vez que sonreía, se levantó y se colocó enfrente de ella y con las yemas de sus dedos acarició las mejillas de Orihime, hasta llegar a sus labios. La caricia de Ulquiorra solo hizo que el corazón de Orihime se acelerara, lo miró con ternura, Ulquiorra volvió a sonreír mientras deslizaba sus manos hacia sus brazos y con las yemas de los dedos los acarició.

En ese momento Ulquiorra se dio cuenta de que el interés por el dinero o por sus su trabajo había desaparecido, y es que en esos últimos días había comprendido que si bien, Orihime era la chica que estaba dispuesta a pagar por una mentira y él le había confiado que no solo trabajaba por dinero sino para darles comprensión a las mujeres, pues bien, así lo haría con ella, ahora, ese era el momento y no solo eso, había tenido sexo con varias mujeres, pero nunca había hecho el amor como tal y eso era precisamente lo que iba a ocurrir, se olvidó de las consecuencias, los reproches, esta noche solo importaban ellos y nadie más.

La miró a los ojos perdidamente comprendiéndolo por primera vez en su vida, nunca había deseado o querido a alguien con locura, comenzó a desearla, como nunca había deseado a otra mujer.

- Tan… hermosa –susurraba a su oído mientras besaba su cuello.

- Ulquiorra – decía lentamente, mientras acariciaba su espalda.

Era la primera vez que se sentía querida, ni siquiera la voz de Grimmjow le había producido ese cosquilleo de los pies a la cabeza.

Pudo sentir como el aliento de Ulquiorra se mezclaba con sus gemidos, colocaba sus manos alrededor del cuello, como si nunca quisiera ser separada de él, por un momento reconoció la cama en la que se encontraban.

Ulquiorra sabía lo que estaba pasando, conocía las reglas del juego que estaba por iniciar, solo había algo diferente, es como si le hubieran cambiado las preguntas, no pudo evitarlo, sintió la necesidad de estar con ella.

Ambos saborearon cada toque, cada caricia y los movimientos comenzaron a ser placenteros, la boca de Orihime tenía sabor a alcohol, Ulquiorra parecía embriagado con ellos.

Ulquiorra sintió que su sangre comenzó a hervir, lo mismo ocurrió con Orihime, ella le quitó lentamente la playera de su pijama, ambos parecía que lo disfrutaban, el quito la blusa de Orihime y después siguió otra sesión corta de besos y caricias.

Orihime mordió el labio inferior de Ulquiora y este gimió, comenzó a sentir como Ulquiorra deslizaba su falda por sus piernas, mientras ella hacia lo mismo con el pantalón de su pijama.

- Ulquiorra –gimió Orihime acariciando el cabello.

Ulquiorra, se colocó íntimamente entre sus piernas, aún por encima de la ropa interior y ambos procedieron a deshacerse del resto de la ropa, Orihime sentía como se perdida lentamente en los ojos de Ulquiorra y delicadamente deslizó sus dedos sobre su estómago, mientras ella mordía su labio inferior.

Y de pronto el comenzó a besar nuevamente su cuello, Orihime gimió y araño la espalda de Ulquiorra, deslizando sus manos por el pecho de Ulquiorra, los toques tiernos de la pelirroja lo desquiciaban.

- Hime- Suspiró Ulquiorra

Cuando terminaron, Orihime recostó su cabeza en el pecho de Ulquiorra, él por fin sentía que podía comprender todo en lo que los libros de poesía había, se sintió fuerte y sobretodo sintió que por primera vez amaba a una mujer y lo más importante que no estaba dispuesto a perderla.

A la mañana siguiente Ulquiorra despertó por el ruido de la podadora que usaba el jardinero, y se dio cuenta de Orihime seguía durmiendo, le acarició una de sus mejillas, le pareció tierna e indefensa y con mucho cuidado se levantó, se vistió y salió de la casa.

- ¡Buenos días!- Gritó el jardinero

- ¡Buenos días Omaeda!- Dijo Ulquiorra entrando a la casa.

Al poco tiempo Orihime también despertó, se vistió y salió, pero su padre que se encontraba desayunando en la mesita del jardín la vio salir de la casita.

-Hola nena- Saludó Urahara

Orihime miró la casita como si pensara regresar a esconderse, pero optó por enfrentar la situación saludándolo.

-Hola Papá- Dijo resignada e inmediatamente se dirigió a su habitación.

...

Llego corriendo y se encerró en ella, se preocupó por su bolso y lo vio en el escritorio, lo revisó y encontró un fajo de billetes dentro de este, lo cual la sorprendió, de pronto llegó Ulquiorra con una bandeja de comida y ella solo alcanzó a esconder su cartera en un cajón del escritorio.

- Ah, no sé qué te guste, pero traje café negro, unas galletas muy añejas, un sándwich de queso y una pequeña tarta de frutas.

Orihime sonrió diciendo:

- Es todo muy tierno.

Ulquiorra se acercó para besarla; sin embargo antes de que lo hiciera ella lo interrumpió.

- Pero necesito preguntarte algo: ¿Qué sucedió ayer?

Ulquiorra pareció muy confundido y desilusionado, aunque por una extraña razón, le pareció negarlo lo que habían hecho la noche anterior.

- Nada, absolutamente nada- Dijo seriamente

- Gracias- Dijo Orihime mientras se dirigio a lavarse la cara al baño.

- Ulquiorra abrió el cajón del escritorio y miró la cartera con el dinero, frunció el ceño y fue hasta Orihime.

- ¿Es por lo de anoche?- Preguntó molesto enseñándole la cartera.

- No, claro que no, tú has dicho que no pasó nada- Respondió Orihime mientras secaba su rostro.

- Si quisiera cobrarte, seria por adelantado, te lo explique antes.

- Yo no… quiero que creas o que esperaba… nada gratis o alguna cosa.

- Solo quiero que sepas algo, te faltaron trescientos.

Ulquiorra cerró la puerta del baño y aventó la cartera en la cama.

- Un momento, quieres decir que si algo hubiese pasado anoche ¿tendría que pagarte 1700 yenes? ¿Es en serio? - Respondió molesta Orihime

- ¡Ja! Yenes no, libras, además incluye… ya sabes

Orihime frunció el ceño

- Son los 300 extra.

En la cocina se encontraba Urahara leyendo el periódico, cuando llegó Ulquiorra y se sentó en la mesa, comenzó a tomar su café seriamente.

-¿Te gusta la jardinería?

- Me gusta ahora.

- Me alegra que alguien la usara- Dijo Urahara sin despegar la vista del periódico, provocando que Ulquiorra dejara de beber su café.

- ¿Cómo dice?.

- La casita quiero decir.

Ulquiorra observo extrañado Urahara .

- Buenos días papi- Saludo Orihime con un beso en la mejilla.

Orihime fue a la alacena a sacar un vaso y Ulquiorra la siguió.

- Créeme si algo hubiera pasado hubiera sido importante para ti

- Pero nada sucedió

- Claro, por eso conservas tu dinero

Orihime se molestó ante aquel comentario, pero no podía entender a que se refería.

...

En el salón de clases de baile se encontraban la maestra de baile Mashiro, Ichigo, Rukia, Orihime, Ulquiorra y Rangiku.

La maestra solicitó que formaran un círculo y se tomaran de las manos para comenzar un mantra:

- El baile de bodas, es el más importante en la vida de una persona, rodeados de amigos y familia, mirando, sonriendo, apostando cuanto va a durar el matrimonio, lo único que tienen es, el uno al otro y cualquier habilidad que adquieran hoy.

Aplaudió Mashiro a la vez que gritaba:

- ¡En parejas!

Rangiku se aproximó hasta Ulquiorra, pero este se dirigió a Orihime, mientras Ichigo y Rukia se colocaban en posición de baile, a la vez que Mashiro colocaba en su grabadora la canción de Sway , las parejas comenzaron a moverse por la habitación.

Ulquiorra tenía de frente a Orihime, mientras Ichigo y Rukia permanecia a su lado y Rangiku solo se movía al ritmo de la música.

- Respiren- Dijo Mashiro mientras acomodaba el brazo izquierdo de Ichigo sobre el hombro de Rukia.

– Muy bien, es una buena posición, ahora pie izquierdo y luego el derecho –Decía mientras Ichigo y Rukia se movían

- Ahora, traten de flotar a través del piso.

Ulquiorra trataba de imitar los pasos de Ichigo, pero Orihime no colocaba su brazo en su hombro, así que él, tomo del brazo de Orihime y lo colocó en su hombro, nuevamente Orihime lo bajó y volvió a colocarlo mirándola seriamente, Orihime comenzó a dejar un espacio entre ellos y Ulquiorra la jaló hacia él.

- ¿Qué sucede Ulquiorra? –Dijo Orihime arqueando una ceja y la vez sonriendo, mientras lo miraba de manera retadora.

- ¿Dos pies izquierdos?- Dijo burlándose Orihime.

Ulquiorra la miró serio y cuando ella se dio un paso hacia enfrente, él le puso el pie, haciendo que tropezara y se chocara en el pecho de Ulquiorra. Ambos quedaron a cara a cara, entonces Orihime lo miró retadoramente y le dió un pisotón.

- ¡Auch!- Se quejó Ulquiorra.

Orihime lo jaló hacia ella y nuevamente se miraban retadoramente, mientras se movían por el salón. Las miradas comenzaron a ablandarse e incluso se le es escapo un sonrisa, parecía que disfrutaban el momento, pues Orihime no dejaba de mirarlo y Ulquiorra tampoco dejaba de mirarla, sus manos parecía que estaba unidas por pegamento.

Comenzaron a girar y Orihime hizo su cabeza hacia atrás mientras Ulquiorra la sostenía con un brazo por espalda, le divertía verla hacer eso y le encantó cuando ella subió su cabeza rápidamente quedando cara a cara, entonces comprobó sus sentimientos de anoche, no importaba como actuara o que pensara, se había enamorado de ella y al parecer ella de él.

- Maldita sea, te amo – Pensó él, mientras se seguían mirando.

Rangiku disfrutaba la escena, pues al no haber llevado pareja, solo tenía esa opción, miraba divertida como Ichigo y Rukia se movían mientras la maestra les daba indicaciones, Ichigo movía su brazo y el de Rukia de arriba abajo rápidamente, mientras Rukia parecía desesperarse.

- No Ichigo, tus brazo no lo subas, ni lo bajes, solo déjalo quieto y muévete por el lugar, recuerda tú guías- Dijo Mashiro

- Ichigo, pon atención- Replicó Rukia

- Esto del baile, no se me da

- Para eso estoy aquí, solo sigue mis indicaciones

Entonces Rangiku miró hacia Ulquiorra y Orihime, ellos parecían no necesitar ayuda, de hecho lo hacía bien, parecían acoplarse en sus movimientos e incluso disfrutar el baile. Rangiku sonrió.

Una vez terminadas las clases de baile, todos dieron las gracias a Mashiro y se retiraron, Ichigo salió sonriente pues al final de todo pudo aprender las posiciones de los brazos y eso hizo feliz a Rukia, Rangiku mientras platicaba con ellos, solo se burlo de Ichigo.

- Pensé que no lo lograrías- Rió Rangiku

- Yo también, pero si pude- Decía mientras cargaba a Rukia y giraba con ella.

Ulquiorra y Orihime observaron la escena divertida, después se miraron entre ellos y se dedicaron una sonrisa, se despidieron de Ichigo, Rukia y Rangiku mientras se dirigían al auto, para ir a casa.

...

A la mañana siguiente se había programado un pick Nick para el medio día, que sería en el lago, esta vez era para la familia y amigos de los novios. Todo parecía perfecto, el clima estaba soleado, por fin asistiría el abuelo y el padre de Orihime como siempre Rangiku había colocado a sus amigos de la oficina. Ulquiorra se había ofrecido a conducir hasta el lago, así que mientras esperaba estuvieran listos Rangiku, el abuelo y Urahara, Orihime y Ulquiorra se sentaron en el pórtico de la casa a esperarlos.

- Cuando te dije que nunca había ido a una boda, no fue porque no, me lo pidieran, es porque nunca acepté - Dijo Ulquiorra melancólico, mientras Orihime escuchaba atentamente.

- Entonces, ¿Por qué aceptaste venir conmigo?

Ese día, antes de que nos viéramos, tu marcaste a la oficina dando tus datos y preguntado tus inquietudes, la secretaría te tenía en altavoz, yo estaba ahí, entonces pude escuchar tu voz, había algo en ella, luego ella me miró y me preguntó que si estaba disponible y acepté.

Orihime sonrió al escuchar las últimas palabras.

- ¿Desesperación? –Dijo mientras acomodaba un mechón de su cabello tras su oreja

- Creo que era esperanza- Respondió Ulquiorra con una sonrisa

Su conversación fue interrumpida por el sonido del claxon de auto de Ichigo quien se detuvo para gritarles:

-¡Muévanse pichones, un gran día nos espera!- Dijo mientras Rukia lo miraba y reía.

Salieron Urahara, el abuelo y Rangiku, Ulquiorra se dirigió al auto mientras los demás lo seguían, una vez estando dentro Ulquiorra arrancó y se dirigieron hacia el lago.