Nota importante: Sailor Moon no me pertenece.
Aprendiz de vampiro.
El peligro te hace tomar una decisión.
- Solo un día más.- Le decía Mina mientras salían de clases.- Y estaremos de vacacione.
- Sí.
Serena no podía creer que ya habían pasado tantas semanas, o mechos dicho dos meses, pasado mañana saldría de vacaciones y aun no tenían planes, aunque estaba segura que Darien la haría entrenar sus habilidades, aunque estaba muy avanzada, él mismo pelinegro se lo decía siempre, pero ella ya no quería escuchar más eso, temía que al decirlo tantas veces él decidiera volver a la isla.
- Yaten dice que podemos ir a acampar.- Le dijo Mina haciéndola volver de sus pensamientos.- ¿Tú que harás?
- Aun no le he pensado, supongo que iré con mi madre a alguna parte.
- ¡Mina!- Yaten se les estaba acercando.
- Mi amor.- La rubia corrió a los brazos de su novio.
- Hola Serena.- Yaten la miro sonriendo.- ¿Cómo has estado?
- Muy bien.- Miro al peliplateado.- ¿Sabes por qué no vino Seiya?
- Tuvo que salir de la ciudad con Taiki, volverá dentro de la próxima semana.
- Comprendo.
- Mi amor.- Mina hablo.- ¿Me has venido a buscar para algo especial?
- Quiero llevarte al cine.
- ¡Que tengan suerte!- Les deseo Serena.
La joven comenzó a caminar hasta su casa, en todo ese tiempo Seiya y ella habían podido tener una relación de amigos, cosa que le agradaba mucho, de echo el pelinegro seguía llamándola "Bombón", lo que también la tenía muy contenta era que Darien y ella mejoraban su relación, aunque seguía sin poder decirle cuanto lo quería, ya los días en que era completamente invisible para él se habían acabado, muchas noches se quedaban hasta muy tarde para charlar de cualquier cosa, incluso una noche ella le había pedido que le hablara de la isla.
Flash back.
- ¿Quieres que te hable de la isla?- Darien la miraba como si le hubiese salido una segunda cabeza.- Nunca antes me lo habías pedido.
- Supongo que tiene que ver con que soy curiosa.
- Mmm. . . Está bien.- Darien respiro muy hondo.- La isla es preciosa, te enamoras al instante en que poner un pie, las arenas de la orilla de la playa son de una hermosa blancura.
- ¿De verdad?
- En el centro de la isla está el palacio real. . .
- ¿Ahí vive mi pa. . .?- Serena hablo con cuidado.- ¿Mi padre?
- Si, desde la torre más alta se puede ser el mar.
- ¿Y los demás vampiros donde viven?
- Vivimos en comunidad, hay cabañas por toda la isla, algunas están en la playa, otras en el interior de la isla, y algunas están en las cercanías del palacio.
- Comprendo.
- La gente vive en paz, las mujeres cuidan de los niños y los hombres buscan el sustento.
- ¿El sustento?
- Aunque no lo creas nuestra especie atrae a los demás, muchos vampiros se dedica a la pesca, llevan las mejores y más cara especie a las isla vecina y las cambian por telas, las mujeres confeccionan ropas para la gente de la isla.
- Entiendo. . .- Serena estaba intrigada por todo eso.- ¿Y de que más viven?
- En nuestra isla hay una reserva de oro inagotable, el rey Kenji manda una vez al mes a sus hombres de mayor confianza a cambiar el oro por cosas necesarias para la isla.
- ¿Cómo qué?
- Pues comida, no pretenderás que comamos solo pescado.- Sonrió Darien.- También libros y cuadernos, los vampiros más sabios hacen clases a los más jóvenes, matemáticas, ciencias y ese tipo de materias.
- Es impresionante.
- También traen medicinas, aunque nos recuperamos muy rápido necesitamos medicinas.
- Debe ser hermoso vivir ahí.
- Pues es un lugar maravilloso.- Murmuro Darien.- Yo viví casi cuarenta años en este mundo con los humamos, pero el resto de mis años he vivido en la isla.
- Darien.
- Dime. . .
- ¿Mi padre es un buen rey?
- Si Serena, es un buen rey, todos en la isla lo respetan.- Le sonrió él.- Y tanto Kenji como yo, que te he conocido en todo este tiempo estamos seguros de que tú serás una muy buena reina.
- ¿Yo una reina? ¿De qué hablas?
- Serena en la isla solo pueden gobernar quienes tenga la sangre noble, o mejor dicho la sangre del equilibrio.
- ¿Qué es eso de la sangre del equilibrio?
- Mira científicamente hablando, es lo que permite que la isla no muera.- Al ver la expresión de extrañeza de su joven compañera no dudo en seguir hablando.- La isla no tenía nada cuando los vampiros llegaron, era un lugar desierto con dos y tres palmeras y la arenas eran tan oscuras como mi cabello, el rey de la comunidad de los vampiro hiso un pacto con el corazón de la isla.
- Todo eso suena muy raro.
- Es algo complicado de entender, yo nací muchos siglos después de que eso ocurrió, así que solo sé lo que los sabios comparten con los demás.- El vampiro respiro.- En fin, el pacto consistía en que la isla se desarrollaría hermosamente pero a cambio de que el vampiro rey debía compartir su sangre.
- Y cada vez que el rey vampiro quiera abandonar la isla. . .
- La isla morirá y con ellos los vampiros, Serena yo nací en el mundo de los humanos, tu padre también, solo los nacidos en el mundo humano podemos salir de la isla, pero quienes han nacido ahí no pueden estar lejos de la isla por más de dos meses o se mueren.
- Es horroroso.
- Pero es una forma de protección, la isla quiere mantenerse escondida, si miras en algún mapa de internet nunca la encontraras, es tan difícil de hallar como si intentaras buscar el la Atlántida.
- Ya veo. . .- Serena apenas podía creer todo eso, pero no le quedaba otra.
- ¿No te gustaría ir a la isla Serena?
- ¿Ir a la isla?
- Si, estando tu él puede abandonar la isla y estar con tu madre al menos un corto tiempo.- Le dijo él.- Puedes pensarlo
Fin del flash back.
Tenía que reconocer que la idea de ser reina la aterraba, pero Darien le había dicho que eso sería dentro de muchos siglos, pero no sabía si estaba preparada para ir a la isla, aunque eso permitiría que su madre pudiese estar con su padre, pero eso significaría que tendría que primero ir a la isla y ver cara a cara a su padre.
- ¿No sé qué tengo que hacer?
Lo único que quería era hacer feliz a su madre, y si era sincera consigo misma la única felicidad de su madre era Kenji Tsukino, pero lo cierto era que aún le guardaba algo de rencor a su padre por haberlas dejado así como así.
- Ya llegue. . .- Pero nadie respondió a sus palabras.- Deben de haber salido.
La joven comenzó a caminar entre la sala de su casa, habían muchas fotografías, pero en ninguna aparecía su padre, y eso era porque su madre las había quitado todas cuando ella había comenzado a odiar a su padre por dejarlas, de modo que subió al cuarto de su madre, estaba segura de que ahí podría encontrar alguna foto.
Y en la mesita al lado de la cama había una fotografía, era de la boda de sus padres, la tomo entre sus manos y recordó todos los bellos momentos que habían vivido los tres como familia, y lo feliz que sus padres eran, y lo muy enamorados que estaban el uno de otro.
- ¡Serena ya llegamos!
La joven dejo la fotografía en el lugar de donde la había tomado y bajo muy rápido, y tal y como lo había pensando su madre había ido a comprar y Darien la acompañó, pues este cargaba con varias bolsas.
- Hola mamá.- Miro al chico.- Hola Darien.
- Serena quieres ayudar a Darien por favor.- Mamá Ikuko le sonrió.- Tengo que hacer una llamada.
- Claro mamá.- La rubia tomo alguna de las bolsas que Darien cargaba.- Dejame ayudarte.
- Muchas gracias.- Darien le sonrió.- ¿Por cierto cuando terminas el semestre?
- Mañana viernes, después de eso tendré tres semanas de descanso y volveré a segundo semestre del año escolar.
- Tu madre me dijo que has sacado buenas calificaciones.
- Sí, tengo un promedio aproximado de ochenta y siete, aunque mañana me entregan el resultado de mi último examen.
- Oye Serena. . .- Aprovechando que tendrás tanto tiempo libre. . .- Darien le hablaba con cuidado.- ¿Has pensado en mi idea de ir a la isla?
- Sí. . . Pero. . .
- ¿Aun no has decido nada verdad?
Ella asintió mientras guardaba los víveres en la alacena, era un tema que aun a pesar de toda la nueva información que tenía acerca del porqué del abandono de su padre la hacina dudar sobre que decidir.
- Yo no quiero presionarte Serena, pero sería muy importante para ti que aceptaras.
- Pero Darien. . . ¿Y si fuera peligroso?
- ¿Peligroso?
- Tu mismo has dicho y siempre lo recuerdo de mi madre.- Murmuro apenada.- Que los humanos somos un delicioso bocadillo para los vampiros, sobre todo nuestra sangre. . .
- Lo sé, pero yo te protegería y sé que su padre también.
- Lo pensare, y pronto te daré una respuesta.
Darien miro a Serena con preocupación, podía ver que tenía una lucha interior, y detestaba ser parte de la causa, pero lo único que quería era compartir con ella las maravillas de la isla.
Hace semanas había aceptado por fin lo mucho que quería a aquella cabeza hueca de Serena, pero no iba a decirle nada, podía ver que ella aún estaba afectada al no poder corresponder los sentimientos de aquel Kou, porque él estaba ciento por ciento seguro de que ella lo amaba, aunque mamá Ikuko lo había tratado de convencer de lo contrario, incluso había insinuado que Serena podría sentir algo más fuerte que un simple cariño de amigos por otro chico que estaba siempre cerca de ella.
¿Y quién aparte de Kou era el que siempre estaba cerca de ella? Por supuesto él, pero se negaba a creer en aquella maravillosa posibilidad, Serena no podía quererlo ¿O sí? Pero él era demasiado cobarde para intentar averiguarlo.
- Darien. . . Darien. . .- Podía oír que alguien le hablaba.- ¡Darien!
- ¿Eh?- Miro a la joven, lucia preciosa aunque intentara ocultar que parecía sufrir por algo.- ¿Me hablabas Serena?
- Solo quería saber. . .- Parecía dudar.
- Puedes decirme.
- ¿La isla queda muy lejos?
- ¿Tienes un mapa de toda la tierra?
- Claro que lo tengo. . . Pero la otra vez dijiste que no podía ser encontrado.
- No me contradigas Serena.- Sonrió él.- Ve por el mapa.
- Bien.
Serena tomo una vieja enciclopedia del librero de la sala y lo abrió en la mesita de centro, Darien se sentó a su lado y comenzó a estudiar la imagen de la tierra por completo, pero la rubia no estaba segura de todo eso, recordaba perfectamente cuando él le había dicho que nadie podía encontrar la isla en un mapa común y corriente o una elaborado por los más reconocidos organismos de las ciencias.
- Aquí.- Hablo de pronto el pelinegro, poniendo su dedo índice en la mitad del océano pacifico.- En la línea divisoria del ecuador, entre algunos paralelos, o mejor dicho entre la línea del trópico de capricornio en los paralelos del sur.
- Mmm. . . Pero en el mapa solo muestra mar. . .
- Como te dije hace semanas, es como encontrar la Atlántida, o sexto continente, para los demás simples leyendas.
- Mmm. . . Entiendo, son solo rumores.
- Exacto.
- Ya veo, muchas gracias Darien.
- Siempre te ayudare Serena.- Por dentro quería abrazarla, incluso besarla, todo con tal de hacerle ver que estaba ahí para ella y que contaba con su apoyo.
Durante la cena procuro no hablar más de aquel tema, así que hablaron de todo tipo de cosas, pero en todo momento él no despego un ojo de Serena, odiaba verla debatirse entre lo que su corazón quería y lo que la mente le decía.
- Mamá voy a salir a dar una vuelta.- Anuncio después de comer.- Quiero respirar aire fresco.
- Algo le sucede a Serena.- Comento mamá Ikuko momentos después.- ¿Qué crees que esté pasando Darien?
- Mmm. . . No lo sé.- Miro la puerta por donde Serena se había ido hace ya varios minutos.- Iré a verla.
- Sí.
Como tenía el olor de Serena aferrado en su corazón no fue difícil dar con ella, estaba sentada en un columpio de un parque cercano, tenía la mirada perdida y era evidente que trataba de no llorar, usando sus habilidades se acercó a ella sin ser descubierto.
- Serena.- Al hablar la vio sobresaltarse.- Lo siento no quería. . .
- Darien dime una cosa.- Lo interrumpio la rubia.
- Lo que tú quieras Serena.
- ¿Mi padre nos echaba de menos?- Pregunto la joven.- Alguna vez ha querido volver con nosotras.
- Serena.- Darien se sentó en el columpio vecino.- Por supuesto que tu padre las echa de menos, no hay día en que no desee estar aquí con ustedes. . .
- Pero tiene una enorme responsabilidad con todos los vampiros, tuvo que haber luchado mucho en su interior para decidir si hacer lo correcto o lo incorrecto.
- Por lo que sé eso fue lo que hiso, las amaba mucho a tu madre y a ti, pero el deber lo llamaba y supongo que el deber de la sangre fue más fuerte.
- Sabes, a pesar de todo yo lo sigo queriendo, creo que cuando se fue era muy pequeña para entender, recuerdo que me dijo que se iba lejos aunque no quería hacerlo, ahora entiendo muchas cosas.
- Me alegro, él estaría contento al saber que ya no le guardas rencor.
- Es mi padre, no puedo odiarlo.- Serena se levanto del columpio.- Gracias Darien, gracias por lo que has compartido ahora conmigo.
- Serena yo. . .- Estúpido, ella no necesita ahora cargar con tu amor, se reprendió a si mismo también poniéndose de pie.- Me alegra ser de ayuda.
- Darien.- Para su alegría y en realidad sorpresa ella lo abrazo.
- Serena.- La tomo en sus brazos, era algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer.- Yo estoy contigo, puedes confiar tus problemas en mí.
Por unos instantes Serena se vio tentada a decirle cuanto lo quería, pero no quería que Darien cargara con sus sentimientos, porque él nunca iba a poder corresponderle, y eso le dolía mucho, no quería alejarse de él, pero al momento de decirle lo que sentía estaba segura de Darien se marcharía de su vida.
- Volvamos a casa, ya es tarde y mañana es tu último día de clases.- Le hablo de pronto Darien pero sin soltarla.
- Si.- Serena tampoco lo soltó, pero ambos caminaron abrazos.
Ikuko Tsukino estaba espirando por entre las cortinas de la ventana que daban a la entrada de la casa, estaba a la espera del regreso de su hija, la había visto afectada desde hace días, en un comienzo había pensado que quizá fuera un problema en la preparatoria, pero al enterarse de que tenía buenas calificaciones desecho esa idea, aunque después fue el mismo Darien quien le explico parte del problema.
- Le pregunte si quería visitar la isla de Kenji hace unos días, y creo que no se esperó algo así.- Había sido la explicación de Darien hace un par de días atrás.
Recordaba bien que Darien le había explicado que existía la posibilidad de que si Serena podía mantener el equilibrio en la isla Kenji podría visitarla algunos días en Tokio, ella no quería presionar a su hija a aceptar, quizá por eso había evitado todo tipo de tema relacionados con los vampiros, pero realmente esperaba que ella aceptara y así pudiese ver a su amado Kenji.
- Mmm. . .- La mujer se apegó más a la ventana y se escondió aún más entre las cortinas al ver dos figuras abrazadas entrar en casa, se trataba de su hija y se Darien.- Esto es nuevo. . .
Vio como ella seguían abrazos incluso al acercarse a la puerta de la casa, por lo que corrió hasta el sofá más cercano y tomo la primera revista que tuvo suerte, escucho la puerta abrirse pero para su decepción la pareja entro separada una de la otra.
- Ya volví.- Le dijo Serena.- Estoy cansada mamá subiré a dormir, buenas noches.
- Que descanses hija.- Le dijo despegando su vista de la revista.
- No quiero ser grosero.- Le dijo Darien cuando estuvieron solos.- Pero no me gusta ser observado. . .
- ¿Pero qué dices Darien?
- La vi desde la entrada, las cortinas no son un buen escondite.- Murmuro el pelinegro.- Y tiene la revista al revés.
- ¿La revista al revés. . .?- La mujer se avergonzó al darse cuenta que en su rapidez por aparentar normalidad había olvidado eso.- Lo siento. . .
- No se preocupe, pero no lo vuelva a hacer.
- Si Darien.
A la mañana siguiente Serena se despertó de mucho mejor ánimo, la conversación con Darien la había hecho estar más tranquila consigo mismo, bajo a desayunar pero su madre no estaba aunque toda la comida estaba servida.
- Recibió una llamada del lugar donde trabaja, hay un desayuno foro y tuvo que ir a ayudar.- Le explico Darien, quien ya estaba sentado.- ¿Dormiste bien?
- Si, dormí muy bien.- La joven se sentó, aun recordaba los fuertes brazos de él sosteniéndola con cariño.
- ¿Sales más temprano hoy de lo habitual?
- Como es el último día de clases del semestre creo que sí, de hecho muchos no asisten porque ni siquiera toman asistencia, pero yo quiero ver mi promedio de semestre.- Le explico.- De todos modos creo que tardare un poco quiero ir a comprar algunas cosas.
- Entiendo.
Al llegar a la preparatoria se encontró con Mina que estaba revisando sus calificaciones finales en el mural del salón, ella corrió a su lado, ella también quería ver sus calificaciones finales.
- Mira.- Mina le hablo.- Noventa y cuatro de prometió. . . Y Seiya. . .
- Es cierto Seiya no vino hoy tampoco.
- Como dijo Yaten está fuera de la ciudad con Taiki, y como mi amado novio termina su semestre en la universidad la otra semana no pudo ir con ellos, por lo que me pidió que anotara el promedio de Seiya.
- Wow mira.- Serena abrió muchos los ojos.- Su promedio es de noventa y ocho.
- Segundo lugar en la clase.- Le sonrió su amiga.- ¿Y tú Serena?
- Veamos. . . Tsukino. . . Tsukino.- Serena sonrió al ver su calificación final.- Noventa y dos, mi examen de matemática fue perfecto, subió mucho mi promedio final.
- Felicidades amiga.
- Bien entonces ahora solo debemos ir a despedirnos de nuestros compañeros y podremos irnos a casa cuanto antes
Pero les dieron casi la una de la tarde entre tanta despedida y buenos deseos, iban saliendo hacia casa cuando Yaten detuvo su moto frente a ellas.
- Hola mi amor.- Mina corrió hacia él.- Viniste por mí.
- Claro mi cielo, ven sube. . .
- ¡Oh rayos!- Mina exclamo.- Olvide un libro, espérame mi amor vuelvo al instante.
- Mina está muy emocionada de salir de clases que ha olvidado su libro.- Bromeo de pronto Yaten.
- Pues yo diría que está más emocionada porque tendrá más tiempo para estar contigo.
- Bueno eso también.- El peliplateado estallo en carcajadas, pero de pronto se puso muy serio.- Ese olor. . .
Aunque lo había susurrado muy bajo Serena lo había escuchado, al parecer había despertado algo en Yaten, dio unos cuantos pasos atrás lista para salir corriendo si era necesario.
- Oye Serena. . .- Yaten iba a agarrarla.
- ¿Por cierto como le ha ido en la banda?- Mina estaba tardando mucho.
- Bien muy bien. . .- Yaten la miraba fijamente.- Su olor. . . Tiene el olor de los vampiros.
- Bueno yo ya me tengo que ir. . .
- Espera Mina aún no ha vuelto.
- Lo encontré.- La rubia aludida volvió.- Ahora si podemos irnos mi amor.
- Bueno, que tengan unas buenas vacaciones chicos.- Les deseo Serena antes de salir disparada en dirección a su casa.
- Serena parecía nerviosa.- Comento Mina su novio.- ¿No te parece cielo?
- Mmm. . . Sube Mina.- El chico se quedó pensando, era una completa locura haber olido el aroma de los vampiros en Serena, ella era una humana común y corriente como su novia.- Por cierto termino mis clases el miércoles, así que pretendo que nos vayamos de vacacione el jueves o el viernes.
- Si mi amor.
Casa Tsukino.
- Muchas gracias por ayudarme Darien, esas macetas eran realmente pesadas.- Murmuro mamá Ikuko, estaba trabajando en el jardín delantero de su casa.
- Para mí no pesan nada.- Le aseguro el vampiro mientras tomaba un enorme maceta para cambiarla de lado.
- Por cierto Serena ya debe estar por volver.
- ¿Eh?- Fingió que no había escuchado aquello, aunque lo cierto era que contaba los segundos para que ella volviera, así tendrían más tiempo para estar juntos, durante las vacaciones de ella.
- Me has escuchado perfectamente Darien, no te hagas. . .
- Serena.- Darien dejo lo que estaba haciendo y se puso de pie.- Huelo su miedo.
- ¿Qué ocurre Darien?
- Es Serena, se acerca muy rápido, y llena de pánico.- Dijo él mientras se acercaba a la verja de la casa para ver si ya estaba cerca.- Ahí viene.
- ¡Darien!
- Serena. . . Serena cariño.- Se olvidó de tomo más que de abrazarla.- ¿Qué pasa? ¿Qué tienes? Pude olor tu miedo desde aquí.
- Es Yaten. . . Lo oí decir que podía oler mi aroma. . .
- Maldita sea. . .- Darien la estrecho más.- ¿Te siguió?
- No lo creo, paso por Mina, y a ella la parecería muy raro.
- Cariño.- Mamá Ikuko llego a su lado.- Es mejor que entres en la casa, sino te siguió no es bueno que te vea aquí.
- Tu mamá tiene razón.- Darien la tomo de la mano.- Vamos, hay mucho que tengo que explicarte.
En otro lado de la ciudad.
- Lo siento mi amor.- Mina se sonrojo mientras se vestía rápidamente.- Olvide por completo que tenía que comprar algunas cosas para la cena de hoy.
- No tiene importancia, además iré esta noche a tu casa y quiero que la cena sea deliciosa.- Le sonrió el peliplateado a su chica.- De todas formas ahora tenía que hablar con el dueño de otro club nocturno, nos quieren contratar por mucho más dinero y es un local más grande.
- Oh mi amor eso es maravilloso.- La joven rubio se apeno.- Pero tendrás más admiradoras y yo no poder competir con tantas chicas hermosas cerca de ti.
- Deja a las chicas hermosas para Taiki.- Yaten abrazo a su novia.- La única que me importa eres tú, te amo.
- Y yo a ti.- Mina lo beso y se puso el listón en su cabello.- Ya me tengo que ir, nos vemos esta noche.
- Esta noche.- Prometió Yaten.
Al quedarse solo en su cuarto Yaten se vistió rápidamente, aun tenia aquel olor de vampiro en su nariz, podía rastrearlo fácilmente, tenía que sacarse esa duda de la mente, era imposible creer que una chica tan simple como Serena fuese un vampiro.
- Debe tratarse de una equivocación.- Murmuro mientras tomaba las llaves de su moto.- Pero de todos modos puedo ir a visitar la casa Tsukino e investigar.
Casa Tsukino.
- Mira Serena lo que te paso no pudo llegar en mejor momento.
- No comprendo Darien.- Ambos estaban sentados en la sala, y mamá Ikuko preparaba un pastel para ella.
- Estas desarrollando una parte importante de tu forma vampírica, y es el olor de los vampiros.
- Ya veo. . .
- Y es un estado en que estarás por los próximos tres a cinco días.- Le dijo el pelinegro.- Tu olor variara de humano a vampiro y será algo que no puede controlar, por eso te digo que es mucho mejor que fuese cuando ya acabaste este semestre, si tu amigo Seiya tiene el gen pudo haberte detectado y dar aviso a su familia, ellos hubiesen hecho lo que fuera para acabar contigo.
- Comprendo. . . Entonces no poder salir de casa al menos por esos días.
- Puedes hacerlo pero deberá ser con mucho cuidado, tu olor se puede expandir en el aire y atraer no solo a los Kou sino que a otros sujetos con el gen cazador también.
- ¿Darien puedo poner en peligro a mi mamá?- Le pregunto muy bajito para que su madre no escuchara.
- Pues es posible. . .- Darien se detuvo al olor un apestoso aroma.- Kou.
- Es Yaten, es el sonido de su moto.- Serena se puso de pie, estaba aterrada.
- Tranquila.- Darien también se puso de pie.- ¿Mamá Ikuko?
- Si Darien.
- Yaten Kou acaba de llegar.
- ¡Oh no!
- Tiene que salir a recibirlo, y distraerlo para que Serena pueda salir de aquí. . .
- No voy a dejar a mi mamá sola. . .
- Hazlo hija, soy humana no me hará nada.- Le sonrió su madre.- Ese chico no volverá a acercarse aquí.
Mamá Ikuko tomo el rociador que utilizaba para ponerle a sus plantas vitaminas y salió a la calle, no iba a dejar que su hija se asustara por ningún tonto.
- Oh hola Yaten.- Saludo de la mejor forma posible.- Cuanto has crecido, hace años que no te veía.
- Hola señora Tsukino.
- Dime que te trae por aquí.- La mujer comenzó a trabajar en el jardín, ya que esa tarea había quedado inconclusa.
- Buscaba a Serena. . .
- Pues ella aun no llega de la preparatoria.- Mintió.- Antes de irse esta mañana me dijo algo de hacer algunas compras.
- Darien suéltame.- Serena trataba de zafarse del agarre del vampiro.- Mi madre puede estar en peligro.
- No lo está, Yaten Kou no la va atacar nunca porque tu madre no tiene el olor de los vampiros. . .
- Pero. . .
- Tranquila Serena, te prometo que no le hará nada, pero tienes que alejarte de la puerta, sube a tu cuarto, cada vez puedo sentir más tu aroma de vampira.
- Porque Yaten no puede olerte a ti también.
- Porque el tiempo que llevo aquí ha ayudado a disminuir mi aroma, y mezclado con el tuyo y el de tu madre, para nosotros es a la inversa con los de gen cazador, ellos inundan los espacios con su olor en cambio nosotros nos mimetizamos con el ambiente.- Le explico Darien.- Ahora sube a tu cuarto, te prometo que nada malo pasara.
- Sí. . .
- Es una pena que Serena no esté aquí.- Murmuro Yaten.- Esperaba que me ayudara a darle una sorpresa a Mina.
- Pues le diré que has venido- Dijo Ikuko Tsukino.
- ¿Puedo ayudarla?- Yaten salto la verja.- El trabajo en la jardinería es muy pesado para una mujer tan amable como usted.
- Bueno. . .- La mujer se acercó al chico.- Sabes tengo un problema con este tonto rociador no. . . ¡Oh lo siento tanto!
Mamá Ikuko presiono el rociador que dio directo en las narices del peliplateado, trato de no reír, pero aquel chico se lo merecía por asustar a su hija.
- No se preocupe señora Tsukino.- Le dijo Yaten mientras tosía.- Creo que lo mejor será que me vaya.
- En verdad lo siento Yaten.
- No tiene importancia.- El chico salió de la casa y se montó en su motocicleta.
- Eso no fue muy cortes.- Murmuro para sí misma la mujer.
- Pero estuvo de maravilla.- Darien apareció.- No creo que vuelva, sus nariz quedara bloqueada por uno o dos días.
- Tiempo suficiente para decidir qué hacer con Serena.- Intervino la mujer.
- Por mí me la llevaría a la isla ahora mismo, es un verdadero riesgo que este aquí ahora que su etapa está terminando.
- Ven vamos a dentro.
Serena contuvo sus lágrimas, desde su cuarto había podido escuchar todo, no quería poner en peligro a su madre, se enjuago las lágrimas y decidió bajar, no iba a arriesgar a nadie más.
- Ya se fue querida.- Le dijo su madre con una sonrisa.
- Mamá. . . Darien.- Dijo con cuidado.- Yo he estado pensando, si tendré este inconveniente durante los próximos días es mejor que me aleje de aquí.
- Serena yo. . .
- Dejame terminar Darien por favor.- Ella respiro hondo.- Quiero visitar a mi padre, quiero conocer la isla.
- Hija. . .- Ikuko se le acerco con cuidado.- No quiero que lo hagas por obligación. . .
- No es eso madre.- Se apresuró a hablar Serena.- Hace unas semanas atrás Darien me describió la isla y de verdad quiero conocerla.
- Ya veo, lo entiendo hija.- Su madre la miro, pero de pronto su expresión cambio.- ¡El pastel! Voy a la cocina.
- A mí no me engañas Serena.- Darien se le acercó al estar a solas.- ¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?
- Oí lo que hablabas con mi mamá, si soy un riesgo en este estado lo mejor es que no esté aquí por ahora.
- Lo entiendo.- Él la miro con una sonrisa.- Hare los arreglos para partir mañana mismo.
- Bien yo. . . Iré con mi madre.
Serena ayudaba a su madre a hacer el pastel, aunque aún tenía muchas dudas sobre viajar sabía que era lo mejor, quizá su padre podría volver aunque fuese por pocos días y estar con su madre.
- ¿Así mamá?- Estaba poniéndole el glaseado al pastel.
- Por supuesto, cada día lo haces mejor.- La mujer estaba sonriente.- Hija dime la verdad.
- ¿Mmm. . .?
- ¿De verdad quieres visitar el hogar de tu padre?
- Si mamá, ahora sé mucho sobre lo que mi padre tuvo que sacrificar para mantener a salvo su gente y no puedo desconocer lo que hiso, además lo echo de menos.
- Ya veo. . .
- Aunque si es posible que yo pueda mantener el equilibrio en la isla él venga cuanto antes. . .
- ¿Hija pero que cosas dices?
En el sótano de la casa Tsukino, Darien buscaba entre sus cosas el medallón de comunicación que el rey Kenji le había dado para cuando lograra convencer a Serena de ir a la isla, ese momento había llegado.
- Habla Darien majestad. . . Iré a la isla dentro de los próximos días junto con su hija la princesa Serena.
Al acabar el mensaje respiro hondo mientras se sentaba en la cama del cuarto que le habían dado en aquella casa, había logrado un importante objetivo, pero sabía también que si iba a la isla con Serena ya no podría tratarla con tanta familiaridad, en la isla ella sería la princesa heredera, seguramente se le acercarían todo tipo de vampiros en busca de su atención, pero él quería que las miradas y suspiros de Serena solo tuviesen un dueño, él.
- Hija podrías hacerme un gran favor.
- Dime mamá.- Ambas mujeres estaban terminando la cena.
- Como has dicho, Darien quiere irse mañana mismo y pensé que quizá. . .
- Anda mamá dime, pareces una niña miedosa.
- Llevarle algo de mi parte a tu padre.
- Por supuesto mamá, lo que sea.
- Quiero que lleves algo que a tu padre le gustara.
- Si mamá.
Por la noche Serena hiso una maleta, Darien le había dicho que en la isla hacia un clima caluroso, así que solo empaco cosas ligeras, estaba un tanto nerviosa pero con cada minuto que pasaba la situación se le hacía al menos tolerable.
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¿Cómo será el encuentro de Serena con su padre? ¿Darien abrirá su corazón a Serena o esta lo hará? Espero que le haya gustado, muchos saludos.
