Nota importante: Sailor Moon no me pertenece.
Aprendiz de vampiro.
El peligro se acerca.
- ¡Rayos!- Serena salto de la cama y corrió hacia el baño a penas el despertado sonó por una segunda vez, ya era tarde y tenía que ir a clases, habían llegado la noche anterior a la ciudad y ella había caído rendida a la cama son mucho sueño.
Aunque no había desatendido a su marido, y después de haber hecho el amor a mitad de la noche había vuelto a quedarse dormida, lo malo era que se había quedado más tiempo durmiendo, ahora que solo Darien y ella vivían en esa casa habían optado por tomar el cuarto principal ya que su cuarto antiguo era muy pequeño para meter una cama para dos personas.
- ¡Ya está listo el desayuno!- Oyó que Darien le gritaba desde el primer piso.
- ¡Ya bajo!
Termino de ponerse el uniforme y tomo su bolso, era el primer día de clase del segundo semestre, no estaba segura si tendría un día relajado o con mucho trabajo pero de todo modos bajo al primer piso, de inmediato pudo oler los deliciosos aromas que salían de la cocina, para su alegría Darien estaba cocinando, al oírla acercarse se volvió.
- Buenos días.- Sonrió ella.- Mmm. . . Huele rico.
- Ya tengo todo preparado, siéntate y come, ya estas algo atrasada.
- Lo sé.- Ella se volvió para ir al comedor.- Todo es tu culpa.
- ¿Mi culpa?- Darien contuvo la risa.- ¿Mi culpa?
- Si no me hubieras hecho el amor anoche, yo no habría despertado tan tarde.
- No recuerdo que hayas puesto mucha resistencia.- Se acercó llevando la comida.- De hecho fue todo lo contrario, si mi memoria no me fallas decía algo así. . . No te detengas mi amor. . . Sigue mi cielo. . .
- ¡Darien!- Ella gruño.- No digas eso.
- Ya come pequeña.- Sonrió el vampiro.- Yo te acompañare a la preparatoria, quiero ver algo.
- ¿Ver qué?
- No quiero asustarte. . .
- Darien.- Ella alzo una ceja.- Cuéntame.
- Cuando llegamos anoche, y como estabas tan cansada no notaste el olor a muerte que había sobre la casa. . .
- ¿Crees que alguno de los Kou haya venido aquí?
- Es lo más probable mi amor, por eso quiero ir contigo, detecte dos aromas diferentes y quiero cerciorarme si uno de ellos pudo haber sido de Seiya Kou.
- Mmm. . . No he detectado nada aun.
- Tu olfato no está bien desarrollado aun mi amor, y sobre todo para ese tipo de aromas que aún no conoces bien.
- Ya veo.
Le era difícil pensar en Seiya como su enemigo, pero si él resultaba tener el gen cazador se iba a transformar en algo más que un simple enemigo más bien en su depredador, y aunque le doliera iba a tener que enfrentarlo para salvar su vida.
- ¿Ya estas lista?- Le pregunto Darien momentos después.
- Claro, solo dejame tomar mis cosas.
- Por cierto estaba averiguando lo que dijo tu madre sobre eso de la tutela.- Le dijo Darien sonriéndole.- Todo lo que hagas debe ser autorizado por mí.
- ¿A si?
- Ten tengo en mis manos Serena.- Darien la abrazo.- Eres mía.
- Vamos.- Serena lo beso fugazmente.- Me harás llegar tarde, camina mi amor.
- Bien. . .- Darien la tomo de la mano.
La pareja comenzó a caminar por las calles mientras conversaban de todo tipo de tema, ninguno quería tocar el tema de los Kou, de modo que solo se concentraron en hacer planes para ello, ahora que estaban juntos tendrían que comenzar a ver todo los temas en conjunto.
- Nada de recibir coqueteos de otros chicos.- Murmuro Darien de pronto.
- Habla por ti.- Rebatió ella medio en broma.
- Hablo en serio Serena.- Darien la miro a los ojos.- Los vampiros somos muy posesivos con nuestras hembras. . .
- ¿Hembras?- Pregunto irónicamente.
- Mujeres.- Corrigió el vampiro con una sonrisa.- Nuestras mujeres.
- Lo entiendo, pero sabes que te amo solo a ti.- Ella le devolvió una sonrisa.
- ¡Serena!- Mina se le acerco corriendo hacia ello.
- Hola Mina.- Saludo a su amiga de buena gana.- ¿Cómo te fue en tus vacaciones?
- Maravillosamente, Yaten y yo fuimos a las montañas, acampamos en las cercanías de una gran montaña.- La rubia miro que la pareja estaba tomada de la mano.- ¿Ustedes dos. . .?
- Si Mina.- Hablo Darien.- Serena y yo somos novios.
La joven pudo notar un sutil cambio en el tono de la voz de su hombre al decir la palabra "novios" aunque habían llegado a ese acuerdo, debido a que la mirarían raro si decía que estaba casada o algo por el estilo con Darien, por lo que a los ojos de los demás ellos solo estaban juntos como novios.
- Vaya entonces muchas felicitaciones.- Mina no dejaba de mirar a la pareja.- Por cierto Serena me dijiste que irías a visitar a tu padre. ¿Cómo te fue?
- Muy bien, el lugar donde vive es muy hermoso y me divertí mucho.
- Ahora tendremos que volver a las aburridas clases, de todos modo solo quedan cuatro meses para acabar el año escolar.
- Mina tú siempre contando los días, semanas y meses para no tener que ir a clases.- Bromeo Serena.
- Serena yo tengo que ir a hacer algunas compras.- Le dijo de pronto Darien.- Nos vemos después.
- Si, nos vemos después en casa.- Serena lo beso fugazmente.
- Oye tienes suerte.- Le dijo Mina cuando Darien ya estaba a vario metros lejos de ellas.- Es muy guapo.
- Si lo es. . .
- ¿Dime como te conquisto?- Mina le pregunto.- ¿O tú lo conquistaste?
- ¡Mina!
Pero lo que le sorprendió a Serena fue escuchar un gruñido, ella sabía perfectamente de quien provenía, Darien obviamente se había alejado de ellas escuchando lo que ambas chicas hablaba.
- No es bueno escuchar charla de chicas mi amor.- Susurro muy bajo, pero estaba segura de que sería escuchada.
- ¿Dijiste algo Serena?- Mira la miro confundida.
- Nada, ven vamos se hace tarde.
- Cuando una de esas chicas es mi mujer si es bueno que yo escuche.- Esa voz tan varonil le llego directo a los oídos.- Ten un buen día mi amor.
- ¿Oye Serena y que sucedió entonces con Seiya?
- Solo somos amigos Mina, yo lo quiero de la misma forma como te quiero a ti, lo tres somos amigos desde la primaria.
- Entiendo, por eso Yaten estaba muy preocupado por Seiya mientras estábamos en la montaña.
- Los hermanos siempre se cuidan, es normal que Yaten se preocupe.
- Me alegra saber que las cosas entre ustedes estén bien, quiero decir Seiya te quería mucho, pero si tú dices que fue una decisión de ambos de quedarse como amigo por mi está bien.
- Cuéntame qué hiciste en las montañas, no te imagino en medio de la nada haciendo una fogata. . .
- Pues Yaten hiso todo ese trabajo de armar la tienda de campaña, hacer el fuego, incluso peco en el rio que estaba cerca, yo simplemente tenía que cocinar y hacer el amor con él.
- ¡Mina!- Exclamo Serena sorprendida.
- Pero es cierto, además Yaten tiene mucha fuerza. . .
- ¡Mina!
- ¿Es que acaso tú y Darien no han hecho el amor?
- Ese no es el punto, pero no creo que a Yaten le guste saber que divulgas los secretos de alcoba conmigo.
- Oh a Yaten no le importa mucho a decir verdad, de hecho él es abierto en ese tema, entre nosotros siempre hablamos sobre nuestros encuentros íntimos, a mi Yaten le gusta saber cuan satisfecha me encuentro con él.
- Ustedes dos no tienen remedio.- Dijo Serena muy sonrojada, ella era muy tímida en aquel aspecto y no iba a decir nada de su relación íntima con Darien.
Durante las clases Serena estaba muy preocupada por la ausencia de Seiya, aunque el primer día de clases no se hacía mucho trabajo escolar, de todos modos no había mucho que hacer.
- Serena.- Mina le mostro una revista.- Mira Yaten dice que se va a comprar este apartamento para nosotros.
- ¿Se irán a vivir juntos?
- Bueno es un plan a largo plazo.- Susurro su amiga.- Cuando yo comience la universidad, Yaten dice que podremos vivir juntos, que es lo mejor.
Serena sonrió al saber que ella ya vivía con su amado, aunque era una situación diferente, ya estaban unidos por la marca y era algo que los iba a unir por muchos años. De todas formas la gente que vivía a sus alrededores iba a comenzar a rumorear por la ausencia de Ikuko, dirían muchas cosas pero ella las iba a ignorar, todo lo que le importaba era vivir en tranquilidad con Darien.
Casa Tsukino.
Darien estaba leyendo un libro de medicina moderna cuando el timbre sonó, al mirar la hora se extrañó, era medio día, no sabía quién podría ser, se levantó tranquilamente y fue hasta a puerta, inmediatamente sintió el olor a muerte cerca de su puerta, Seiya Kou estaba parado en la puerta.
- Serena no está aquí.- Murmuro molesto con la presencia del chico ahí, no solo por la cercanía que él tenía con su mujer, sino que además por el peligro que podría representar.- ¿Qué quieres?
- Hablar contigo, sé lo que ere y lo que Serena es.- Dijo Seiya sin dejar de mirar al hombre frente tuyo a los ojos.- Sé que ambos son vampiros.
- No te atrevas a dañarla. . .
- Por eso estoy aquí.- Gruño Seiya.- No quiero que Serena salga lastimada. . . ¿Podemos hablar?
- Pasa.- Darien se apartó.
Entonces sus suposiciones no eran tan absurdas, los Kou realmente estaban más cerca de lo que él creía, tendría que hablar con Serena y quizás preparar una huida, no iba a dejar que nadie le hiciera daño.
- Darien yo tengo. . .
- El gen cazador.- Intervino el vampiro.- Lo sé, pero aun no te desarrollas como cazador y eso es bueno para Serena. . .
- Yo no quiero hacerle daño, es mi amiga, es como si fuera mi hermana, la conozco desde que éramos pequeños.
- Conozco la historia.
- Pero sé que puedo representar una amenaza para ella y no pretendo serlo tampoco, aunque esto es algo que no podre controlar.
- Solo dime algo.- Darien fulmino con la mirada al chico frente suyo.- ¿Quién más saber de todo esto?
- Solo mi hermano Yaten y yo. . .
- Maldita sea. . .
- Tranquilo. . . Tranquilo, a pesar de saberlo Yaten tampoco quiere hacerle daño, por eso él se mantendrá alejado de Serena.
- ¿Cómo sé si puedo confiar en ustedes?
- Pues tendrás que hacerlo, ni Yaten ni yo queremos ser sus enemigos.- Intervino Seiya.- Peor no podemos responder por mi primo Taiki, él lleva años como cazador experimentado, si sus instintos despiertan no descansara hasta hacerle daño a Serena.
- Lo sé, conozco a la gente de su clase, son asesinos en serie. . .
- Yo no quiero serlo, desde pequeño sé que mi familia proviene de cazadores y nunca he querido ser parte de todo estos.- Murmuro Seiya evidentemente afectado.- Pase años rezando y añorando porque yo no tuviera ese maldito gen pero cuando la prueba del tatuaje dejo la marca bien puesta quede destrozado.
- Mmm. . .
- En fin lo que intento decirte es que puedes confiar en mi para cuidar de Serena, sé que no te caigo bien, puedo ver el odio que me tienes en tu mirada, pero soy el único que puede ayudarte a cuidarla y mantener a Taiki lejos de ella.
- Taiki. . .- Ese nombre, lo recordaba de algún lado.
- Sus instintos son diferentes a lo de mi hermano, Yaten me dijo hace semanas que Taiki solo tiene dos cosas en la mente, mujeres y matar, ambas por igual, aun se jacta de haber matado a una familia de vampiros hace muchos años atrás, al parecer solo quedo vivo un hijo o algo así, nunca hemos conocido toda la historia completa.
- Ya lo entiendo. . .- Darien comenzó a respirar con dificultad.- ¿Solo quedo vivo el hijo?
- Si, eso es lo que Taiki siempre dice, que los padres murieron tratando de proteger al hijo que era solo un niño de poco más de diez años.
- Ese niño. . .- Darien recordó el día del concierto, el día en que a pesar de las distancias había podido ver a Taiki y se le había hecho familiar.- Creo que ese niño era yo.
- ¿Tú?
- Taiki. . . Creo recordarlo, estaba igual que como estaba ese día en el concierto. . .
- Al igual que los vampiros, los cazadores vivimos muchos años, al menos eso fue lo que me dijo Yaten. . .
- Lo sé.
Darien no podía creer lo que le estaba pasando, durante muchos años se había jurado a si mismo poder encontrar al asesino de sus padres y cobrar venganza, pero ahora no era tan fácil, no con Serena a su lado, su primera prioridad era protegerla, no se iba a perdonar si esta vez perdía a su familia.
- ¿Qué me dices? ¿Me permitirás ayudarlos?
¿Debía hacerlo? Ese chico era un arma de doble filo, si sus podemos estaban lejos de desarrollarse bien podría ser útil sobre todo en la protección de Serena, pero si era parte de un plan de los Kou para hacerles daño no se lo perdonaría nunca, sobre todo si ponía en peligro a su Serena.
- Yo. . .- No sabía que hacer realmente.- Lo conversare con Serena, todo dependerá de lo que diga ella, si confía en ti o no.
- Comprendo, pero por favor confía en mí, yo no quiero hacerle daño, ella es como si fuera mi hermana.
- De acuerdo.
Seiya salió de la casa sumido en mucha preocupación, esperaba al menos poder ser de ayuda para Serena, no quería ser un riesgo para ella, comenzó a caminar mirando el pavimento, hablaría con Yaten, entre ambos encontrarían una solución, si lo que Darien le había dicho era cierto Taiki era doblemente un peligro, sobre todo porque aun recordaba no haber matado a aquel niño que dejo escapar.
- Maldita sea.- Doblo en una esquina y cocho contra alguien.
- ¡Ay!- Una chica pelirroja cayó al suelo.
- Lo siento.- Seiya se apresuró a ayudarla a ponerse de pie.- Lo siento, iba distraído.
- No te preocupes yo también estaba distraída.- La joven de cabellos rojos.- Estaba oliendo el ambiente.
- Entiendo.- Le sonrió.
- Mmm. . .- La joven lo miro a los ojos.- Hueles a vampiros. . .
- ¿Cómo sabes eso?
- Y también hueles a muerte.- La joven no dejaba de mirarlo de pies a cabeza.- ¿Eres un vampiro o un cazador?
- Yo. . . No entiendo lo que quieres decir.- No quería delatarse porque si esa mujer era una cazadora ponía en peligro a su amiga.- Debes estar confundida.
- Yo nunca me confundo.- La chica se le acerco más.- Por tu olor puedo ver que eres un cazador igual que yo, pero quizá también dominas de técnica de la inmunidad contra el aromas de los vampiro de otro modo no olerías a vampiro de esa forma si no estuvieses cubierto de sangre.
- ¿Técnica de la inmunidad contra el aroma de los vampiro?
- Aja. . . Por cierto me llamo Kakyuu.
- Soy Seiya Kou. . .- Seiya no podía dejar de mirar a esa chica.- Oye explícame esa técnica. . .
- ¿No la conoces? Pero si hueles a vampiros y a muerte.
- Mis poderes de cazador aún no se desarrollan.
- Uno de tus padres no tiene el gen.- Comento la chica mientras comenzaba a caminar.- Mis dos padres tienen el gen cazador, por lo que desarrolle todos mis poderes hace un año cuando cumplí catorce.
- Entiendo.- Seiya le sonrió, esa chica era hermosa.- ¿Qué hace una chica tan hermosa como tu aquí?
- Mis padres van a comprar una casa. . . Y quise venir a ver cómo era el lugar, pero creo que me perdí.
- ¿Te perdiste?
- Bueno, la dirección es esta.- Kakyuu le entrego una papel con una dirección.- Pero me confundí y no sé dónde estoy.
- Veamos.- Seiya miro el papel y sonrió de buena gana.- Pues estas muy perdida Kakyuu.
- ¿De verdad?- La joven parecía avergonzada.- Hace pocos meses que vivimos en esta ciudad, vivíamos en un apartamento en el centro de la ciudad. ¿Sabes dónde queda esa dirección?
- Pues yo vivo en esta misma calle.- Le dijo sonriéndole.- De hecho vivo a tres o cuatro casas de la tuya.
Hace meses la familia Yagami se había ido de su casa para irse a vivir al extranjero, recordaba claramente que había hecho una apuesta con Yaten sobre cuánto tiempo la casa volvería a ser habitada.
- ¿En serio?
Seiya le sonrió a la chica, comenzó inmediatamente a sentirse extraño al verla a los ojos, esa sensación era nueva.
- Claro, como te digo vivirás muy cerca de mi.- Sonrió ante la idea de tener a esa chica cerca suyo, pero había otra cosa más importante.- Yo te llevare y tú me dirás como dominar esa técnica de inmunidad al aroma de los vampiros.
- Pues es muy fácil, vamos te la diré.
Preparatoria.
- ¿Iras directo a casa?- Le pregunto Mina al salir de clases.
- Pues sí, aún tengo que hacer algunas cosas en casa.- Le sonrió a su amiga.- ¿Yaten vendrá a buscarte?
Necesitaba saber si corría algún peligro de que el peliplateado apareciera, pues entonces tendría que correr a casa a toda velocidad y refugiarse en los brazos de Darien.
- Pues ya no vendrá por mí a la salida de clases, los horarios de la universidad chocan con los míos, así que a esta hora mi novio debe estar en plena clase.
- Ya veo.- Murmuro tratando de ocultar su alivio.- ¿Y ahora que harás?
- Pues iré de compras se acerca el cumpleaños de Yaten y quiero comprarme un bonito vestido.
- Suerte entonces Mina.
Serena comenzó a caminar hasta su casa ansiosa de ver a Darien, pero a la vez preocupada por no haber visto a Seiya, si las suposiciones de su amado eran ciertas bien podrían estar en peligro constante de ser presa fácil para los Kou, aunque aún no era consiente de qué tipo de ataque podía sufrir por parte de ello, Darien no le explicaba nada sobre los cazadores, y sospechaba que era por su tragedia familiar.
Al llegar a su casa entro ansiosa de ver a su querido hombre, pero no lo encontró en la sala, trato de reconocer el ambiente por medio de su olfato, sentía su olor pero en el segundo piso, subió rápidamente sabiendo que estaba en el cuarto que ambos compartían.
- Ya llegue.- Anuncio al entrar, pero Darien no le respondió estaba sentando en la cama mirando hacia el vacío.- ¿Darien mi amor qué pasa?
- Yo. . . Yo. . .
- Mi amor.- Serena se acercó a él y se sentó a su lado, parecía que tenía fiebre.- ¿Te sientes bien?
- Vino Seiya.- Dijo él de pronto, sin despegar su vista de la nada.- Él quiere ayudarnos. . .
- ¿De verdad? Eso sería bueno. . .
- Pero lo que dijo después. . .
- Mi amor me estas asustando.- Le tomo las manos.- Estas helado. . .
- Taiki Kou. . . El primo de Seiya fue. . .- Darien la miro a los ojos de pronto y la abrazo con fuerza.- Taiki fue quien mato a mis padres.
Serena no hiso otra cosa más que abrazarlo, era evidente que él estaba sufriendo fuertemente, ella quería hacerlo sentir mejor pero no sabía cómo, Darien no hablaba mucho de sus padres ni del poder destructivo de los cazadores.
- ¿Darien estás seguro?
- Al principio no.- Reconoció el vampiro.- Pero cuando comencé a recordar la imagen de Taiki riéndose mientras mataba a mis padres se quedó en mi cabeza y no he podido sacármela de la mente.
- Pues tienes que hacerlo, no te está haciendo bien, mi amor por favor. . .
- ¡No lo entiendes!- Darien se apartó bruscamente.- Cuando ese maldito mato a mis padres jure vengarme. . .
- Pues entonces hazlo. . .
- No puedo. . . No quiero que te haga daño a ti. . .
- ¿A mí?
- Ya perdí a mis padres una vez, no voy a perder la mujer que amo, no voy a dejar que ese hombre infernal te haga daño.
- Darien.- Ella fue a su lado.- Por favor no te preocupes por mí. . .
- Tengo que hacerlo, tengo que preocuparme por ti, eres mi mujer, mía solo mía.- Le dijo mientras la abrazaba.- Lo siento no quise hablarte fuerte, pero al recordar el rostro del asesino de mis padres me volví loco.
- ¿Cómo es que no lo recordaste cuando conociste a Taiki en el concierto?
- Lo vi desde lejos mi amor.- Darien la beso en la frente.- Fue cuando Seiya me relato la historia que cuenta Taiki de como mato a mis padres que recordé todo, quien es él, la forma cruel en que vi a mis padre morir.
- Cuéntame mi amor. . .
- Serena es una historia cruda.- Le advirtió el hombre.- ¿Estas segura que quieres oírla?
- Si Darien, quiero que me cuentes, quiero que confíes en mí, quiero ser tu apoyo.
- Mis padres y yo vivíamos por aquellos años en Australia, cerca de Sidney, mi padre trabajaba en la pesca de especies de fina selección para restaurante de gente rica, mi madre era ama de casa, yo asistía a la escuela, éramos una familia común y corriente- Le dijo Darien mientras se sentó en la cama con ella sobre sus piernas.- Una noche habíamos asistido a una función de circo itinerante, a la salida nos topamos cara a cara con Taiki, en aquellos años debía tener quince o quizá dieseis años.
- ¿Ellos cazan tan jóvenes?
- Sus instintos despiertan temprano si ambos padres tienen el gen, si solo uno de los padre tiene el gen entonces puede tardar hasta los veinte años.
- Entonces ambos padres de Taiki deben ser cazadores.
- Exacto.- Darien la abrazo más.- En fin, Taiki nos dijo que era nuestro tiempo de morir, entonces se lanzó sobre nosotros, mi padre se puso en frente mío y de mi madre, recuerdo sus palabras, nos gritaba que huyéramos muy lejos.
- ¿Y lo hicieron?
- Mi madre se negó a dejar a mi padre.- Comento el vampiro.- Ella me dejo escondido entre algunas cajas detrás de un basurero y fue a enfrentar a Taiki, afortunadamente en ese momento ellos salieron casi ilesos, el mayor herido fue el cazador, logramos huir, estuvimos meses yendo de un lugar a otro, con Taiki pisándonos los talones.
- ¿Los persiguió?
- Los cazadores no se detienen hasta acabar con su presa, Taiki no iba dejarnos huir así de fácil.- Explico Darien.- Nos encontró en los Estados Unidos tres años después del primer ataque, mis padres ya estaban cansados de huir. . . Ese fue el descuido que los llevo a la muerte.
- Oh, lo siento tanto. . .
- Llevábamos pocas semanas viviendo en una granja en el campo, Taiki llego de la nada, mis padres lo enfrentaron con toda la fuerza que tenían, pero mi padre ya estaba cansado y la fuerza de una mujer vampira es mínima para la batalla.
- ¿De verdad?
- Mmm. . . Se podría decir que las mujeres vampiras no están diseñadas para la batalla.- Comento él, de pronto su mirada se oscureció.- Mi madre fue la primera en morir a manos de ese asesino.
- No puede ser, debió ser terrible para ti y tu padre.
- Con sus últimas fuerzas mi padre me ordeno huir, yo no quería, pero él me dijo que era la única forma de que él y mi madre descansara en paz una vez muertos, saber que yo estaba lejos.
- ¿Taiki no te perseguía a ti?
- Por aquel tiempo yo era un vampiro en entrenamiento al igual que tú como cuando nos conocimos, mi olor de vampiro aún no se desarrollaba. . .
- Por lo tanto Taiki no tenía incentivo para atacarte. . .
- Pero en la furia contra mis padres me podía atacar si o si.
- Entiendo.
- En fin hui muy lejos, pero pude ver como Taiki mataba cruelmente a su padre, dolido por la escena me jure a mí mismo que cuando fuera un vampiro completo iba a buscar venganza.
- Mi padre Darien.- Serena lo beso.- Debiste sufrir mucho mi amor.
- Con el correr de los años yo. . . Yo olvide el rostro del asesino de mis padres, y es algo que no puede perdonarme. . .
- Darien han pasado muchos años, no puedes sentirte culpable.
- Pero soy culpable, ahora no sé qué hacer, enfrentar a Taiki significa ponerte en peligro.
- Vámonos mi amor, vámonos lejos, volvamos a la isla, o viajemos por el mundo, lo que tu quieras.
- No Serena, no huiré otra vez, aunque tenga que dar mi vida voy a luchar.
- Darien, no importa la decisión que tomes yo te apoyare siempre.
- Gracias.- Darien la estrecho más.- Te amo.
- Y yo te amo.
Darien comenzó a desabotonar la chaqueta del uniforme de su mujer, llevaba toda la mañana queriendo tenerla en sus brazos, y a pesar del dolor que estaba siendo al recordar a sus padres y la cruda forma en que fueron asesinados, necesitaba estar con Serena.
- Te necesito.- Le susurro ella de pronto.- Te amo.
Darien se puso de pie con ella entre sus brazos, la dejo sobre la cama y la miro, su mujer era una tentación para cualquier hombre, pero lo que lo llenaba de satisfacción saber que era suya y de nadie más.
- Ven aquí.- Le exigió ella.
Darien se tumbó en la cama junto a su mujer, después tendrían que conversar sobre qué hacer con lo que los rodeaba, pero ahora había otra prioridad en ambos vampiros, ser uno solo.
Casa Kou. . .
- Tu casa es muy grande Seiya.- Kakyuu miraba en todas direcciones muy sorprendida, estaban en el vestíbulo principal de la casa.
Seiya sonrió al ver a la joven, habían ido a conocer la casa que los padres de Kakyuu habían comprado, si bien era una cómoda casa no tenía el tamaño de la mansión Kou, pero aquello no tenía importancia realmente.
- Tenemos una piscina que estoy seguro que te gustara. . .
- ¿Me la puedes mostrar?
- Claro.- Seiya le sonrió, estaba encantado con aquella chica.- ¿Te parece que comamos algo en la piscina?
- Seria perfecto.- Kakyuu le sonrió amablemente.- Tengo mucha hambre.
- Mira si vas por esa puerta.- Seiya la señalo la salida hacia el patio trasero.- Encontraras el camino hasta la piscina, no es difícil dar con ella.
- Bien, te espero entonces.
- Ya iré contigo cuanto antes.
Seiya corrió hasta la cocina, tenía que armar una buena bandeja con bocadillos, quería sorprender a Kakyuu, era la primera vez que sentía algo tan fuerte por una chica, incluso más fuerte de la amistad que sentía con Serena.
- Parece que ya cambiaste a nuestra rubia Serena.- Taiki entro en la cocina.- Esta chica esta mejor. . .
- No hables así.- Le dijo Seiya al chico que acababa de entrar.- Además no te incumbe.
- Bien de todas formas es tu vida no la mía
Seiya no dijo nada más, después de todo no tenía ganas de habla con Taiki, mucho menos después de haberse enterado de que él había matado a la familia de Darien, aunque tampoco era algo que iba a recriminarle, pues era poner en peligro a Serena.
- Espero que esta vez al menos puedas llevarte a la cama a esta chica, se ve muy guapa.
- Guarda silencio Taiki.- Seiya tomo la bandeja y fue directo a la piscina, no quería hacer esperar a Kakyuu.
Taiki se quedó en la cocina mirando como Seiya sonreía como un idiota a la otra chica, al menos esperaba que esta vez le fuera bien con esa pelirroja, pues era evidente que la rubia llamada Serena no lo había tomado mucho en cuenta.
- Y eso porque Seiya es un torpe con las mujeres.- Murmuro para sí mismo.- Tal vez esa chica necesita un hombre como yo, unas cuantas veces en mi casa y Serena no querrá apartarse de mí.
Tenía que reconocer desde que la vio cuando llego a vivir a esa casa la había deseado, había incluso tenido sueños eróticos con esa rubia, pero al saber que era la mujer que Seiya quería para él no había hecho nada, después de todo él podía tener a la mujer que quiera y por ese tiempo la rubia era casi una niña.
- Voy a tenerte Serena, y de preferencia en mi cama, bajo mi cuerpo.
Dejen sus Reviews.
Luxy1985: Parece que Taiki no se ira al otro lado del mundo como querías, al contrario, él quiere acercarse a Serena.
Jan: Al menos Seiya al parecer ya no va a estar tan solito jijiji.
Yesqui2000: Ahora Darien y Serena tienen una vida de humanos normales en la ciudad, y viven su amor apasionadamente.
Pobre Serena, ese Taiki ira tras de ella, pero se llevara una gran sorpresa, pobre Darien que lleva tiempo sufriendo por su familia, amigas/os espero que este nuevo capítulo les haya gustado, muchos saludos en este helado día.
