Sailor Moon no me pertenece.
Aprendiz de vampiro.
El cazador despierta.
Serena entro en la preparatoria con mucho sueño, se había quedado despierta cuidando de Darien, aún estaba afectado por haber descubierto todo aquello de que Taiki era el asesino de sus padres, ella conocía poco a ese Kou, de hecho solo sabía que había llegado a vivir ahí hace poco tiempo a la ciudad, casi un año o dos.
- La próxima semana comenzaran los exámenes.- Murmuro Mina mientras entraban en el salón.
- Habría que estudiar mucho.- Dijo sonriendo, Darien la iba a ayudar a estudiar, él era bueno para eso y ella un poco torpe.
- Hola Seiya.- En ese momento el teléfono móvil de Mina comenzó a sonar.- Lo siento, tengo que contestar seguramente es Yaten.
- Hola Serena.- El pelinegro le sonrió.- No sé si Darien ya te dijo que yo quiero ayudarlos. . .
- Si lo hiso, y muchas gracias por querer hacer esto Seiya, pero no quiero significar una dificultad para ti.- Le dijo sinceramente.- ¿No correrás ningún peligro si nos ayudas?
- Pues no lo sé.- Seiya le sonrió.- Pero ahora descubrí una forma de poder estar cerca de ti sin representar un peligro.
- ¿Cómo es eso?
- Conocí una chica hace un par de días, ella esa una cazadora al igual que mi familia, te la quiero presentar. . .
- ¿Estás loco?- Serena no daba crédito a las palabras del pelinegro.
- Tranquila, esta chica controla una técnica que le da inmunidad al aroma de los vampiros, no te hará nada.
- ¿Lo dices en serio?
- En serio, me la encontré cuando salía de tu casa después de hablar con Darien, Kakyuu detecto mi aroma de cazador mezclado con el aroma de vampiros, ella no hiso nada.
- No lo puedo creer, eso suena muy raro.
- Al principio también lo creí, pero cuando ella me lo explico entendí todo.
- Me alegro.
- Vendrá esta tarde, quiere conocerte.
- ¿A mí?
- Ella quería saber porque olía a vampiros y le dije que era porque había estado en la casa de mi mejor amiga, se entusiasmó con la idea.
- Supongo que no habrá ningún problema.
- Te lo puedo prometer, ella es dulce y muy amable. . .- Seiya de pronto se sonrojo.
- Por lo visto son buenos amigos.- Provoco ella sonriéndole.- Todo hace parecer que estas encantado con esa chica llamada Kakyuu.
- Bueno es que es muy hermosa, creo que ella me gusta.
- Me alegro mucho por ti Seiya.
- ¿Vas a conocerla?
- Por supuesto, si para ti es importante.
- Era mi Yaten, dice que no podrá venir a buscarme esta tarde.- Mina parecía apenada.- Creo que me oculta algo.
- Mina mi hermano ha tenido mucho trabajo en la universidad.- El pelinegro le sonrió.- Ya verás cuando tenga más tiempo para ti.
- ¿No tiene a otra verdad? Si tiene a otra mujer me voy a morir.
- Mina no digas eso, Yaten te ama desesperadamente.- Serena abrazo a su amiga y miro de reojo a Seiya, por lo visto el peliplateado ya sabía de su condición y esa era la razón por la cual ya no iba a la preparatoria.
- Pero hace días que ya no viene aquí y eso tiene que significar algo. . .
- Hay Mina cálmate.- Le dijo Seiya.- Mi hermano te ama como siempre, solo esta algo atareado.
- ¿Me prometes que no tiene alguien más?
- Lo prometo, él te ama.
- Esta bien.- Mina termino de sollozar.- Iré al tocador para limpiarme el rostro.
- Pobre Mina.- Seiya le hablo de pronto.- Yaten aún no le dice que es, tiene miedo de que ella lo deje, y también no quiere acercarse aquí para no detectar tu aroma de vampira.
- Entiendo, es muy comprensivo.- Serena miro a su amigo.- ¿Y sobre Taiki?
- Es él quien nos preocupa, Yaten dice que Taiki no es como él o yo, nosotros no tenemos ánimos de hacerte daño a ti, pero si Taiki se entra de lo que eres no descansará hasta acabar contigo y sobre todo con Darien si sabe que es el hijo que dejo escapar de aquella familia que ataco hace años.
- Lo entiendo.- Serena estaba agradecida de la consideración de Yaten, pero estaba triste por su amiga Mina.
Casa Kou.
Taiki despidió a la pelirroja con quien se había acostado la noche anterior, había sido una gran noche pero ciertamente la mujer ya lo había aburrido, cuando vio que el taxi desaparecía entro en la casa, aún era temprano para ir la preparatoria y ver a la rubia tentación que significaba Serena Tsukino, ya que Seiya parecía interesado en aquella torpe pelirroja nada lo obstaculizaba para ir por la joven de ojos azules.
- Buenos días.- Yaten lo saludo cuando se vieron en la cocina de la casa.- Ya me tengo que ir a la universidad. . .
- Por cierto hace días no veo a tu sensual rubia aquí. . .
- Cállate Taiki, no trates a mi mujer así.- Yaten miro con furia a su primo.- No tienes derecho a hablar de esa forma de ella.
- Las mujeres solo sirven para una cosa.- Se burló el castaño.- Para llevarlas a la cama y buscar placer en ellas. . .
- ¡No sigas!
- Cuando te aburras de tu rubia si quieres me la puedes prestar. . .
- ¡Cállate!- Yaten se abalanzo sobre el castaño para golpearlo, estaba harto de la actitud de él.- ¡No te atrevas a tocar a mi mujer!
- Hey tranquilo. . . Tranquilo. . . Solo era broma, de todos modos yo quiero ir detrás de otra rubia.
- No toques a mi mujer.- Repitió el peliplateado con furia.- No te atrevas.
Yaten solo dejo de golpear al castaño cuando estaba sin energía, se levantó del suelo a donde habían caído con su primo, fue hasta el refrigerador y comenzó a buscar algo que comer, estaba enfurecido con Taiki por el solo hecho de haber aludido a su mujer, Mina siempre le había dicho que Taiki le daba escalofríos y temor, ahora entendía el por qué.
- Oye lo siento.- Le dijo el castaño.- Es que estaba pensando en Serena. . .
- ¿Qué has dicho?
- Lo que oíste, ya que Seiya se desencanto con la rubia yo he decidido ir por ella.
- Tiene novio.- Objeto Yaten.
- ¿Qué importa? Nadie escapa a mis encantos en la cama.- Taiki tomo una refresco y se alejó.- Que tengas un buen día y espero que mejores ese ánimo.
Yaten gruño al quedarse solo en la cocina, tenía que llamar a Seiya y contarlo lo que había pasado, ya había llamado a Mina para decirle que no podría ir por ella a la salida de sus clases, había llegado a un acuerdo con su hermano de no acercarse a Serena, al menos hasta que pudiese dominar aquella extraña técnica que le menciono Kakyuu, la nueva amistad de Seiya.
- Contesta. . .- Yaten le marco a su hermano cuando estuvo seguro de que estaba solo.- Contesta maldita sea. . .
- El numero al cual usted ha marco se encuentra apagado o fuera de servicio. . .
- Maldito buzón de voz.- Yaten dejo su teléfono móvil.
Preparatoria.
- Al fin pude recuperar mi teléfono.- Exclamo Seiya mientras caminaban hacia la puerta de salida, las clases ya habían acabado por el día.
- Pero fue tu culpa que la maestra te lo quitara- Le regaño Mina.- Por cierto. . . ¿Con quién te mandabas tantos mensajes de texto?
- ¿Eh?- Seiya se puso rojo como un tomate.- No. . . ¿Qué cosas dices Mina?
- A mí no me engañas.- Mina sonrió maliciosamente.- Pero si no quieres decirnos no importa, pero sabes que tarde o temprano lo sabré cuñado.
Serena evito reír fuerte, sabía que Mina iba a averiguar todo, ella tenía ese defecto, el de querer saberlo todo, y con mayor importancia si se trataba de temas amorosos, era como un perro sabueso que no descansaba hasta dar con su objetivo, tarde o temprano iba a terminar sabiendo de Kakyuu, ya que ella sospechaba que con esa chica Seiya se había estado comunicando en clases.
- Anda Seiya dime.- Insistió Mina.
- Bien de acuerdo.- El aludido suspiro.- Se llama Kakyuu y la conocí hace un par de días y tenemos muchas cosas en común.
Serena detecto el sutil cambio en la voz de Seiya al decir que entre él y Kakyuu tenían cosas en común, pero no iba a decir nada y mucho menos frente a su amiga.
- Ya sabía yo que se trataba de una chica.- Mina sonrió de buena gana.- ¿Cuándo nos la vas a presentar?
- Mina haces que Seiya se ponga nervioso.- Sonrió Serena.
Antes de que la rubia pudiese contentar algo más su teléfono móvil sonó, por la forma en que Mina sonrió supusieron que se trataba de un llamado de Yaten, la joven se alejó un poco para poder hablar más privadamente.
- Bien y volviendo a lo de Kakyuu.- Hablo Serena mientras miraba hacia la entrada, de pronto se puso nerviosa.- ¡Oh no!. . . Es Taiki.
- ¿Qué?- Seiya miro a la entrada.- ¿Qué diablos hace aquí?
- Tengo que irme ante de que se de cuenta. . .
- Serena vete por la entrada de atrás de la prepa, yo lo distraeré.
- Si. . .- Serena miro a su amiga, Mina estaba lejos.- Despídeme de ella.
- Lo hare.- Seiya comenzó a caminar hasta donde estaba Taiki.
No entendía que rayos hacia él ahí, per iba a distraerlo hasta que Serena estuviese lejos, Taiki había arruinado sus planes de presentar a Serena con Kakyuu, además iba a demorarse para ir con la hermosa pelirroja.
- ¿Qué haces aquí?- Le pregunto a su primo.
- ¿No has visto a Serena?- El castaño no respondió a su pregunta.- Ahora que ya no te interesa he pensado en ir por ella.
- ¡Ni lo pienses!
- Oye Yaten ya me dijo que Serena tiene novio o algo así, pero no me importa.- Taiki sonrió.- Anda a ti ya no te importa, solo dime donde está. . .
- Hoy no vino a clases.- Mintió rápidamente.- Iba a salir de la ciudad con su novio.
- Es una pena. . .
- Yaten dice que vendrá por mí, pero que debo ir a encontrarlo en la siguiente calle.- Mina se le acerco.- Ya me tengo que ir, no vi. . .
- Ye dije que mi hermano buscaría tiempo para estar contigo.- La interrumpió Seiya.- Ahora vete, Yaten debe estar desesperado por verte.
- Si tienes razón.- Mina miro al otro chico.- Hola y adiós Taiki.
- Esa chica es una boda.- Comento de pronto el castaño.- No sé qué le vio Yaten. . .
- La ama, ese es un sentimiento que tú no entenderías.
- El amor es una estupidez.- Taiki le sonrió.- Bien si Serena hoy no vino tendré que buscar a otra para entretenerme. . . Anímate y ven, conozco un lugar donde hay una chicas muy buena en la cama. . .
- Voy a juntarme con una amiga. . .
- ¿Aquella pelirroja a la que no pudiste besar en la piscina?
- Eso no te importa Taiki, ya vete.
- Bien, está bien me largo a buscar una buena mujer.
Serena llego hasta un parque cercano, había tenido que saltar el muro de la parte trasera de la preparatoria, pero gracias a sus nuevas técnicas lo había sin tener ningún rasguño, se sentó en una banqueta, necesitaba pensar sobre qué hacer, después de todo tener a Taiki cerca iba a significar siempre un riesgo.
Una joven se sentó y comenzó a mirar lo que parecía un mapa, quizá estaba perdida, por lo visto estaba buscando una calle en espacial, iba a decirle algo, quería ayudarla pero de pronto la chica se volvió hacia ella.
- Tú debes ser Serena Tsukino la amiga de Seiya.- Le dijo mientras le sonreía.
- Si. . .- Serena miro a la chica, era pelirroja, seguramente debía tratarse de Kakyuu, instintivamente quiso huir de ahí.
- Tranquila no te hare daño, no soy peligrosa para ti, ya le lo asegure a Seiya.- Kakyuu miro en todas direcciones.- ¿Por cierto donde esta él? Habíamos quedado para vernos, me dio la dirección pero me perdí, no soy buena para hallar direcciones y esas cosas.
- Pues estábamos saliendo de clases cuando su primo Taiki apareció y tuve que escapar por la parte trasera de la prepa.
- Mmm. . .- La muchacha saco su teléfono del bolsillo y marco un número.- Lo llamare. . . ¿Seiya?. . . Estoy con Serena en un parque. . .
- Dile que es el parque detrás de la prepa.
- Serena dice que es un parque detrás de la prepa, si te esperemos aquí.- Kakyuu se sonrojo.- Él dice que vendrá cuanto antes.
- Entonces quizá pudo hacer que Taiki se fuera.
- Seiya me hablo de su primo, dijo que él era muy peligroso, que es un cazador muy agresivo.
- Si es lo que se cuenta de él.- Serena aún estaba nerviosa por estar al lado de esa chica.- ¿De verdad no vas atacarme?
- Claro que no, mira.- Kakyuu se le acerco y la olio.- Siento tu olor de vampira, pero no reacciono cono los otros, me entrene desde pequeña.
- Seiya me hablo de una técnica de inmunidad o algo así, debió costarte mucho aprenderla.
- No tanto si tienes a un padre cazador y a una madre medio vampira.
- ¿Qué?- Serena no daba crédito a lo que Kakyuu le estaba diciendo.- No lo creo, es imposible.
- Es una larga historia, solo te diré que mis padres se amaron al verse, pero pasaron años antes de poder acercarse, y eso fue después de que mi padre aprendiera esta técnica.
- Es increíble.
- A mi padre eso de matar no le gusta para nada y mucho menos cuando se enamoró de mi mamá.
- Entiendo.
- Seiya me hablo mucho de ti, dice que tienes un novio vampiro que perdió a sus padres por culpa de Taiki.
- Si es cierto.
- Ese tipo es peligroso, huele mucho a muerte, yo nunca he matado a nadie, no soy ese tipo de personas.
- Me alegra escuchar eso.
- Kakyuu. . . Serena.- Seiya se les acercó.- Lamento haberme retrasado, pero quería asegurarme de que Taiki se fuera.
- Bien pero ya estás aquí.- La pelirroja se levantó de la banqueta para acercarse al chico.- ¿Bien dónde vamos ahora?
- Pues es peligroso andar por ahí. . .
- Podemos ir a mi casa.- Serena interrumpió a su amigo.- Así Kakyuu podrá conocer a Darien.
- A mí me gusta la idea.- Dijo la aludida.
- Pues vamos entonces, podremos comer algo.
- Por cierto Yaten paso a buscar a Mina en las cercanías, no sabes lo contenta que se puso.- Le dijo Seiya.
- Me alegra, la pobre estaba muy triste, creo que tu hermano debería decírselo.
- Él lo sabe, pero teme que lo abandone.
- Mmm. . . Yaten tendrá que ser sincero con aquella chica que es su novia.- Murmuro de pronto Kakyuu.- A las mujeres no nos gusta que nuestros hombres nos oculten cosas.
Los tres rieron de buena gana mientras iban camino a la casa de Serena, por lo que la rubia podía ver había una hermosa conexión entre su amigo y la otra chica, esperaba que eso prosperara pronto, le gustaba la idea de ver a Seiya junto a una buena chica con la que tuviese más cosas en común, celebraría con mucha alegría si ellos dos terminaban juntos.
- Esa es mi casa.- Les señalo su casa a pocos metros.- Podremos comer algo delicioso.
Los tres entraron en la casa, Serena busco con su olfato a Darien, lo detecto en la cocina y comenzó a caminar.
- ¡Traje visitas!- Anuncio.
- Hola.- Darien salió a su encuentro.- Se siente un aroma raro. . . ¿Con quien viniste?
- Con Seiya y una chica llamada Kakyuu, ella es cazadora. . .
- ¿Estás loca?
- No me interrumpas mi amor.- Sonrió la rubia mientras le daba un beso fugaz a su "marido".- Es hija de un cazador y una mujer medio vampira. . .
- ¿Es una broma?
- Darien.- Ella alzo una ceja.- Dice que controla una técnica que la hace inmune al aroma de los vampiros.
- Eso tengo que verlo.
- Ven, te la voy a presentar.- Serena le tomo la mano y comenzó a llevarlo hasta la sala.- Kakyuu es el Darien mi novio, mi amor ella es Kakyuu hace poco tiempo llego a la ciudad.
- Eres una cazadora.- Darien no perdió el tiempo, si tenía que enfrentarla la haría.
- Si, pero no hago nada contra los vampiros.- Kakyuu le sonrió.- No soy una persona que disfrute matar, fui entrenada desde pequeña para no reaccionar al aroma de los vampiros.
- Entiendo.- Solo en ese momento se relajó.- Bienvenida.
- Gracias, y te repito que no tienes que tenerme miedo, yo no te haría daño menos a Serena que he simpatizado mucho.
- Ire por algunos bocadillos.- Anuncio Serena de pronto.
Darien miro a su mujer alejarse para ir a la cocina, la había echado de menos durante el día y sobre todo había estado preocupado por ella.
- Oye Darien hay algo que tengo que hablar contigo, es importante.- Le dijo Seiya.
- Habla.
- Taiki fue a la prepa a la salida de clases, cuando le pregunte por qué fue me contesto que estaba detrás de Serena. . .
- ¡Maldito! ¿Serena ya lo sabe?
- No he querido decírselo, se puso pálida apenas vio a mi primo en la prepa.- Le contesto el chico.- ¿Cómo crees que se lo tomaría si le digo esto?
- No voy a dejar que se acerque a mi mujer. . .
- Yo puedo ayudarte a cuidarla en la prepa, pero no más allá de eso, Taiki nunca nos dice cuando sale y ese tipo de cosas, lo que nos salva e que según sé no sabe dónde vive ella.- Dijo Seiya.- Pero cuando lo averigüe ten por seguro que lo tendrás aquí.
- Voy a matarlo si se atreve a acercarse a aquí.
- Y sospecho que tendrás que hacerlo, he hablado con Yaten y acordamos que vamos a apoyarte en caso de que tenga que. . . Acabar con la vida de Taiki.
- Yo lo lamento, sé que Taiki es su familia. . .
- Y todo eso ya lo sé. . . Pero de todas formas no podemos hacer nada, Taiki llegó a vivir con nosotros hace poco más de dos años o algo así, mis padres solo lo recibieron por el hecho de que pensaban que con él yo podría entrenarme, Yaten nunca se ha enfrentado a un vampiro, mis padres querían que tanto él como yo aprendiésemos de Taiki. . .
- Quien por cierto no es el mejor de los ejemplos.
- Exacto.
- Disculpen que los interrumpa chicos.- Kakyuu se le acerco.- Seiya yo quiero decir algo.
- Dinos. . .
- Taiki tiene una marca muy diferente a la de los cazadores comunes, es una marca extraña que he visto solo en libros.
- Taiki tiene la marca en su espalda.- Murmuro Seiya algo molesto.- ¿Dónde la viste?
- Olvides que ese día en la piscina él se lanzó al agua cuando me estaban hablando, no pude dejar de ver la marca.
- ¿Kakyuu que significa esa marca?- Darien miraba siempre hacia la cocina, aunque estaba seguro de que Serena los estaba escuchando.
- El libro que tengo en casa dice que es una marca ancestral, una marca que muy pocos cazadores tienen.- Explico la chica.- Es una marca de poder máximo, una marca que solo tienen los cazadores muy fuertes y con extrema lujuria.
- Eso explica que Taiki todas las noches lleve a una mujer distinta a la casa.
- Los cazadores con ese tipo de marca son muy difíciles de exterminar, tienen una especie de energía infinita.
- Maldita sea.- Darien gruño.- ¿Cómo se supone que me liberare de ese maldito?
- Consultare con mi padre, él tiene que saber algo pero no será fácil, te lo advierto.
- Lo comprendo, pero necesito saber cuánto antes todo lo que se pueda hacer.
- Aquí traje muchas cosas.- Serena volvió de la cocina llevando una bandeja.- Espero que les guste.
- Ven mi amor.- Darien se sentó en el sofá y miro a su mujer.- Tengo algo que decirte.
- Lo escuche todo Darien.- Serena suspiro resignada.- Si Taiki quiere ir detrás de mí ya sea por lujuria o por querer matarme me voy a defender.
- Serena por ahora lo mejor es mantenerte alejada de Taiki.- Murmuro Seiya.
- Yo creo igual.- Se unió Kakyuu.- Hasta que no tenga la información sobre qué hacer con semejante amenaza es mejor que hagas caso a las indicaciones de los demás.
- Kakyuu tiene razón mi amor.- Darien se levantó para abrazarla.- Puedes correr el doble de peligro si en vez de querer matarte, Taiki quiere estar contigo.
- Si lo entiendo, pero no quiero que tú corras peligro Darien.
- Yo voy a estar bien mientras tú estés bien.- Darien la abrazo aún más.
- Yo tengo hambre.- Kakyuu se acercó a la bandeja.- Ven Seiya, tú también debes tener hambre seguramente..
Casa Kou.
- Yaten estas muy extraño.- Mina se sentó en la cama y se cubrió con las sabanas.- Dime que tienes mi amor.
- No es nada.- Yaten estaba sentado en la cama de espaldas a su novia.
- No me mientas, si tienes otra chica y quieres terminar conmigo yo. . .
- No es eso.- El peliplateado se volvió para verla.- Yo simplemente tengo algunos problemas. . .
- Dímelo, soy tu novia, tu mujer, dejame ayudarte.- Rogó la rubia.- Lo único que haces que yo sufra. . .
- No quiero hacerte sufrir, pero si te digo esto sé que querrás dejarme y yo me moriría sin ti.- Yaten la miro desesperado.- Te amo demasiado como para perderte.
- Yo también te amo, te amo hagas lo que hagas.
- ¿De verdad?- El chico se acercó a su mujer.- ¿Me amarás, sea lo que sea?
- Sabes que si.- Mina sonrió.- Te he amado desde que era una pequeña, lloré cuando te veía salir con otras chicas y yo esperaba el momento cuando te fijaras en mí. . .
- Yo siempre te he amado, pero siempre tuve temor de acercarme a ti por temor a que me rechazaras.- Yaten tomo las manos de su mujer.- Mina mi amor. . . Yo no soy un chico normal. . . Yo tengo un extraño gen.
- No me importa, yo te amo.- Ella se abalanzo para abrazarlo.- Te amo.
- Mina necesito que me escuches claramente, los vampiros existen mi amor.
- ¿Tú eres uno de ellos?- Al parecer Mina si le creía.
- No mi amor, yo soy un enemigos de los vampiros, tengo un extraño gen que me hace querer matar a los vampiros.
- ¿Solo a los vampiros?
- Yo nunca te haría daño a ti mi amor, si eso es lo que piensas.- Yaten la estrecho más.- Pero hay alguien que es vampiro y que está cerca de ti, por eso estoy nervioso, no quiero hacerle daño a esa persona.
- ¿Quién es Yaten? ¿Quién es ese vampiro?
- No es ese, sino esa.- Yaten respiro hondo.- Y esa vampira es Serena. . . Mina mi amor, no he querido ir a buscarte a la salida de tus clases para no representar un peligro para Serena.
- ¿Ella lo sabe?
- Según lo que me dijo Seiya si lo sabe.
- ¿Seiya lo sabe?
Yaten respiro hondo antes de comenzar a explicarle todo a su novia, trato de contarlo todo lo que él sabía, necesitaba que ella comprendiese lo que estaba pasando y sobre todo necesitaba el apoyo de su mujer, saber que a pesar de ser un mounstro podía ser amado por una bella mujer.
- Todo esto es extraño.- Mina estaba pálida, pero de pronto sonrió.- Pero si tú me aseguras que no quieres hacer daño a los demás, yo confiare en ti, siempre lo haré.
- ¿De verdad? Yaten se alegró.- No sabes lo feliz que me haces al decirme eso. . .
- Yo te amo, hagas lo que hagas, siempre serás el dueño de mi corazón y sobre todo de mi cuerpo.- El estómago de la chica rugió.- Iré a buscar comida. . . ¿Quieres algo?
- Solo que vuelvas pronto.- Sonrió el peliplateado.- Pero también me agradaría un refresco.
- A la orden mi señor.- Mina se visto con una camiseta y un pantalón de Yaten.
Entro en la cocina momentos después, los padres de Yaten la recibían como una hija más y la dejaban hurgar por la cocina por comida, de todos modos ya era bastante tarde y ellos debían estar dormidos, tomo varias cosas del refrigerado y cuando estuvo lista tomo una bandeja, estaba por salir cuando se topó cara a cara con Taiki.
- Hola preciosa.- Taiki la miro de pies a cabeza.- ¿No te parece que esa ropa no te favorece?
- Es la ropa de Yaten.- Ignoro la extraña forma de mirar de Taiki y trato de alcanzar la salida.
- No tan rápido preciosa.- El castaño le bloqueo la única salida de la cocina.- Yo podría darte más placer que Yaten, te aseguro que una noche en mi cama y no querrás que otro hombre te toque.
- No sigas, se lo diré a Yaten. . .
- Hazlo, poco me importa, pero sabes que en el fondo tengo razón, soy irresistible para las mujeres.
- Pues a mí no me atraes para nada.
- Anda preciosa deja que te haga mía, puedo ser muy rápido, Yaten no se dará cuenta de tu retraso. . .
- Nunca me acostaría contigo Taiki, amo a mi novio y no voy a dejar que. . .
- Mina.- Yaten entro en la cocina, al parecer había escuchado algo de la conversación.- Vete al cuarto, ya voy contigo.
- Pero. . .- Intento hablar la rubia.
- Mina hazme caso, vete al cuarto.- La voz del peliplateado se endureció.
- Si.- La joven salió rápidamente de la cocina.
- Te lo advertí.- Yaten miro con odio a su primo.- No te acerques a mi mujer, Mina no es como las mujerzuelas con quienes te acuestas todas las noches, ella es mía.
- Lo sé, pero quise intentarlo.- Bromeo el castaño.- La muy tonta está atada a ti, nunca te la quitaras de encima.
- Y eso quiero, que nunca se aleje de mi.- Yaten no estaba interesado en pelar otra vez con su primo, de modo que solo le dio la espalda y lo miro por sobre su hombro.- No vuelvas a intentar acercarte a mi mujer.
Casa Tsukino. . .
- Cielo despierta.- Darien le hablaba desde lejos.- Despierta tienes clases. . .
- Cinco minutos más. . .- Rogó mientras se acurrucaba en la cama.- Solo cinco minutos más. . .
- Eres una holgazana Tsukino.- Darien tomo las mantas de la cama.- Arriba tiene clases y no puedo dejar que llegues tarde.
- Bien me levantara.- Gruño la chica.- No porque tú no duermas siempre tienes el derecho que despertarme así. . .
- Serena llevo casi diez minutos despertándote.
- Lo sé.- Sonrió ella mientras iba al baño.- ¡Te amo!
- No me chantajees con un te amo.
Darien bajo a la cocina, tenía muchas cosas que hacer, además moría de hambre, tras dejar a su mujer dormida la noche anterior, había salió de casa, necesitaba pensar, el que Taiki quisiera estar con su mujer era algo que no iba a permitir por nada del mundo, pero una vez que el castaño descubriera lo que era, estarían ambos en peligro, queria llevarse a Serena lejos de ahí, en cualquier momento podrían ser encontrados, de eso estaba seguro, pero le había hecho una promesa a sus padres, él había prometido acabar con el asesino de su familia, estaba divido en dos, entre el amor por su mujer y el amor por su familia.
- Bien ya estoy lista.- Serena se le acerco.- ¿Quieres algo especial de desayuno mi amor?
- Te quiero a ti.- La tomo de la cintura y la sentó en la mesa de la cocina.- Mi hambre de ti no tiene límites.
- Darien. . .- Serena lo abrazo por el cuello.- Mi amor sé que estas nervioso por mí y todo lo que está pasando. . .
- No es cierto, no estoy nervioso.- Intento estrechar a su mujer pero ella lo miro a los ojos.
- No me mientas, siento tu miedo, yo voy a estar bien, nadie más que tú puede tocarme y sabes que hare todo por defenderme de un posible ataque, pero eres tú quien me preocupa, no quiero que te llenes la cabeza con ideas. . .
- Voy a protegerte, te lo prometo.
- Lo sé, mi marido es el mejor hombre del mundo.
- Y harías bien en recordar eso cuando yo te diga lo que tengas que hacer.- Darien tomo entre sus manos y sobre la tela los senos de su mujer.- Como ahora que te ordeno que me beses.
- Sí. . .
Serena se acercó a su hombre, ambas bocas chocaron en un beso hambriento, por mucho que fuera la hora de prepararse para ir a clases necesitaba más que nunca de las caricias de Darien, enredo sus dedos en el oscuro cabello del vampiro y se rindió a las sensaciones que un simple beso estaban despertando en ella, sonrió internamente cuando sus piernas fueron separadas para dar acomodo al cuerpo masculino.
- Darien. . .- Susurro ella al sentir los labios de su amado sobre su cuello.
- Shhhh. . .- El vampiro desabrocho los botones de la blusa escolar.- Prometo que será algo rápido. . .
- Entonces yo también quiero.- Sonrió mientras buscaba la forma de quitarle el sweater.- Adoro besarte, sentir tu piel.
- Sentirás más que mi piel cuando acabe contigo.
- Eso quiero. . . Sentir más. . .
- Serena.- La estrecho por la cintura, provocando que su ingle chocara con el bajo vientre de su mujer.- Mi amor. . .
La tomo rápidamente, por mucho que la necesitase sabía que ella tenía que cumplir con las clases, y no podía dejarla llegar tarde, le abrió la blusa y tomo sus senos en las manos, todo el cuerpo de esa rubia hermosa era suya, le pertenecía en cuerpo y en alma, y la iba a cuidar con todas sus fuerzas.
- Darien. . .- Gimió ella perdida en el placer, le rodeo la estrecha cintura con sus piernas.- Te amo. . .
- Serena yo. . .- La estrecho más contra suyo.- Te necesito tanto. . .
- Como yo a ti.- La joven hiso alargar sus colmillos y los paso lentamente por el cuello de su hombre.
- Muérdeme.- Gruño su amante.- Muérdeme.
- Sí. . .- Serena enterró sus colmillos en la palpitante piel de su hombre, ambos adoraban morderse y dejar marcas en el otro.- Quiero que tú me muerdas ahora.
- Por supuesto.- Darien la miro con aquellos ojos dorados por la pasión, alargo sus colmillos y baso su boca hasta uno de los senos, enterrando sus colmillos lentamente.
- Darien. . .- La rubia hecho su cabeza atrás, desesperada por sentir el pequeño pero placentero dolor, además del placer que le provocaban las embestidas de su marido.
- Voy a correrme. . .
- Hazlo. . . Hazlo mi amor. . .
Momentos después Serena temblaba por los espasmos de placer en los brazos de su marido, y si era sincera consigo mismo no quería dejar de estar así, pero tenía deberes y responsabilidades. Sonrió al ver que Darien la ayudaba a acomodarse el uniforme, se puso de pie sonrojada por completo.
- Hicimos el amor en la mesa de la cocina.- Observo de pronto.- No lo puede creer, mi madre seguramente nos mataría.
- Ella está lejos y solo volverá para dar a luz al bebé que lleva en el vientre.- El pelinegro le sonrió.- Ven a comer algo, ya sacie tus instintos ahora tienes que alimentarte.
- Tu también saciaste sus instintos mi amor.- Dijo mientras caminaba hacia la cocina.
- Yo simplemente le hice el amor a mi mujer.- Darien le quito un panecillo cuando ella iba a tomarlo para llevárselo a la boca.
- ¡Oye!
- Yo también tengo hambre.
- Pero yo tengo que alimentarme bien, recuerda que estoy en crecimiento y estudiando. . .
- Toma pequeña.- El vampiro le dio un panecillo más grande.- Come y te preparare un tazón de leche.
Serena sonrió mientras comía, era fantástico sentirse cuidada de esa forma, teniendo a Darien de su lado podría hacerle frente a quien fuese, término de alistarse y salió prácticamente corriendo de la casa, ya era muy tarde, pero si corría con sus poderes de vampira llegaría pronto.
- ¡Serena!- Mina y Seiya estaban en la entrada de la prepa.
- Parece que venían corriendo una mataron.- Sonrió el pelinegro.
- Me quede dormida y tuve que correr hacia aquí.
- Oye Serena yo quería decirte algo. . .- Mina la miraba preocupada.- Anoche hable con. . .
- Hola preciosas.- Una voz masculina, que no era la de Seiya les hablo desde no muy lejos.
- ¿Taiki que haces aquí?- Seiya se puso delante de ambas chicas.
- Anoche quería visitar a Serena pero recordé que no tengo idea de donde vive.- Murmuro el castaño.- Y entonces pensé en venir a verla aquí a la prepa a primera hora de la mañana, estaba llegando aquí cuando la vi acercarse a ustedes.
- Pues Serena no tiene por qué hablar contigo.- Intervino Mina.
- Por lo visto estas enfadada conmigo mi querida Mina, pero sabes que yo no toco a la mujer de otro, menos si ese otro es mi primo.- Taiki se acercó a Serena.- ¿Puedes creer que esta rubia que dice estar enamorada de Yaten anoche quería acostarse conmigo?
- ¡No es cierto!- Mina se enfureció.- Fuiste tú quien quería. . .
- ¿No vas a creerle verdad Serena?
- Claro que creo en ella.- Sonrió a su amiga.- Además yo no tengo nada que hablar contigo. . .
- Ya oíste Taiki, vete.- Seiya le hablo.
- Claro que no.- El castaño fue rápido y la tomo del brazo para atraerla hacia él.- Ven Serena estoy segura de que te gustara estar conmigo.
- Suéltame.- Serena se enfureció, ser tocada por ese sujeto la asqueaba.- No quiero que me toques.
- No lo dices enserio preciosa. . .- Taiki se pronto se quedó en silencio, para todos fue evidente que estaba oliendo el ambiente.- Hueles a sexo Serena. . .
- No digas. . .
- ¿Te acostaste con un vampiro?- Taiki le apretó la muñeca.- Dime quien es ese hombre, reconozco ese olor es de esa familia de vampiros. . .
- Suéltala Taiki.- Seiya le dio un puñetazo, pero en el estado de trance en el que estaba el castaño no pareció recibir ningún impacto.
- Dime quien es el vampiro con quien te acostaste.- Taiki tenía los ojos fijos en ella pero merecía que no la estaba mirando realmente.- ¿Cómo pudiste dejar que un vampiro te tocara?
- No sé de qué hablas Taiki.- Estaba nerviosa, pero sabía que sería un peligro para sí misma si se ponía más histérica, de modo que tenía que estar tranquila.- Taiki suéltame me estas lastimando.
- Yo. . .- El chico olio el ambiente de nuevo.- ¿Quién es? Dime Serena.
- Toma esto.- Mina roció su perfume directo en las narices de Taiki, haciendo que el chico soltara a la rubia y se cayera al suelo.
- Váyanse de aquí.- Les ordeno Seiya.- Yo me hare cargo de él.
Mina la tomo de la mano y se le llevo corriendo, ambas entraron en el edificio de la preparatoria, Serena estaba realmente nerviosa por lo que acababa de pasar con Taiki pero estaba más impresionada con lo que su amiga había hecho por ella, era como si supiera que ella. . .
- ¿Mina tú sabes que yo. . .?
- Yaten me lo digo anoche.- Le explico la chica.- También me dijo que si esto pasaba solo tenía que rociar un olor distinto en la nariz de Taiki.
- Muchas gracias. . .
- Pues no me agradezcas, eres mi amiga.- Sonrió la rubia.- De todos modos tienes que contarme todo.
- Claro. . .
- Maldita mujer.- Taiki apenas podía respirar, le faltaba el aire.
- Mina solo defendió a su amiga Taiki.- Le dijo Seiya tratando de mostrarse calmado.- ¿Además qué es eso de que Serena se acostó con un vampiro? Estas completamente loco primo. . .
- Es cierto lo que digo, tenía el olor de un vampiro. . .- El castaño trataba de volver a respirar, pero no podía, todo lo que sentía era el olor del perfume femenino.- Tenia el olor de un hombre, el mismo olor del hombre y de la mujer que mate hace años, los que perseguí por todos lados.
- Pero Taiki, solo dices estupideces, tú mismo dijiste que acabaste con ellos, sin dejar rastro de su existencia.
- Pero su hijo escapo, aquel bastardo escapo, como no era un vampiro completo por lo que mis instintos no me llevaron a atacarlo.
- ¿Y crees que Serena está mezclándose con ese vampiro?- En ese momento sonó el timbre de inicio de clases.- Estas agotado, por lo que supe anoche no llevaste a nadie a la casa, búscate a una chica, llévatela a la cama y deja de pensar locuras, ya me tengo que ir.
Taiki trato de olor el ambiente de nuevo pero le fue imposible, seguía oliendo el perfume de aquella molestia de mujer, estaba ciento por ciento seguro de que era el aroma del vampiro que había sobrevivido hace años, en ese momento no lo había matado porque no representaba ningún desafío, ahora lo tenía cerca, iba a buscarlo en cuanto volviera a sentir el aire del ambiente, y después iba a acabar con él, lentamente, disfrutaría verlo morir descuartizado y lleno de sangre por todos lados.
- Voy a acabar contigo maldito vampiro.- Se juró a sí mismo, los ojos del chico brillaban de maldad y los puños se apretaban con fuerza.- Ahora que sé que vives no descansare hasta matarte con mis propias manos.
Dejen sus Reviews.
Luxy1985: Es cierto, Taiki parece que se estaba volviendo loco, espero que no representen tanto peligro para nuestros amigos.
Barbielove: Todo hace parecer que Taiki aún no detecta a Serena como Vampira, de todos modos es evidente que ella no se dejara intimidar por él.
Yesqui2000: Darien va a proteger a Serena con todas sus fuerzas, pero por lo visto Taiki se va a preparar para luchar contra él.
Amigas/os perdones el retraso, pero aquí le dejo este nuevo capítulo, por lo visto se avecina una gran batalla entre el cazador y el vampiro, espero que les haya gustado, muchos saludos y por supuesto gracias por todo el apoyo que me dan.
