Sailor Moon no me pertenece.

Aprendiz de vampiro.

Cara a cara con el enemigo.

Por mucho que tratase de calmarse no lo conseguía, Serena no dejaba de temblar, la fría mirada de Taiki le había dado miedo, pero además estaba sorprendida de que no sintiera su olor de vampira y si el de Darien.

- ¿Serena?- Le hablo Mina de pronto.- ¿De verdad estas bien?

- Si, pero de todos modos tengo miedo.- Serena se acercó a la ventana, estaban en el tercer piso del edificio de la prepa, estaba mirando por todos lados, esperaba no encontrarse con Taiki a la salida.

- Acabo de hablar con Kakyuu.-Seiya se les acerco.- Dice que vendrá dentro de poco, sus clases ya acabaron, tomara un taxi para no perderse.

- Yo debería llamar a Darien y contarle todo lo que paso en la mañana, pero se pondrá nervioso y no sé qué puede llegar a hacer.

- De seguro Taiki anda por la ciudad tratando de buscar el aroma de Darien.- Murmuro Seiya mientras se sentaba sobre una de las mesas del salón de clases.- Llame también a Yaten, dice que saldrá a buscar a Taiki.

- Yaten me dijo que Taiki es muy peligroso.- Comento Mina con una media sonrisa.- Hay tantas cosas que no tiendo, pero no quiero que nada malo le pase a Serena.

- No sé qué hacer, por mi Darien y yo volviésemos a la isla, pero tiene un deseo o mejor dicho promesa de enfrentarse con Taiki, pero si lo que dijo Kakyuu es cierto no habrá posibilidades de derrotar a tu primo.

- Lo sé Serena, pero estoy seguro de que Kakyuu encontrara alguna solución, por ahora al salir de clase tendremos que tener cuidado al salir y lo más importante tienes que irte a casa lo antes posible y esperar que Taiki no te siga.

- Serena puedo llamar a un taxi si quieres.- Intervino Mina.- De todas formas aun me queda algo de perfume.

- Gracias Mina.- La rubia respiro hondo, pronto seria la hora de salir de clases.

- Serena tendrás que decirle a Darien lo que acaba de suceder.- Le advirtió Seiya.- Él tiene que saber que Taiki despertó y puede ir tras él en cualquier minuto.

- Lo sé. . .

En algún lugar de la ciudad. . .

Aun no daba con el maldito vampiro, llevaba toda la mañana buscándolo, a penas sus sentidos de cazador se había reactivado había salido tras la búsqueda del maldito, iba a dar con él, iba a matarlo con sus propias manos, se divertiría viendo al vampiro perder la vida y luego iba a tomar a Serena cuantas veces quisiera, esa mujer se había atrevido a fornicar con un vampiro, pues la castigaría, su teléfono móvil sonó y se vio en la obligación de contestar.

- ¿Quién?- Gruño molesto.

- Taiki soy Yaten, escucha necesito que vayas a. . .

- No tengo tiempo, estoy en busca de un vampiro.

- ¿Un vampiro?- Yaten le pregunto.- ¿Dónde lo viste?

- No lo he visto. . .

- No te entiendo. . .

- Mira escúchame bien, Serena la ex de Seiya. . .

- Serena y Seiya nunca fueron novios. . .

- ¡Escúchame!- Grito Taiki enfurecido, aquello ya lo tenia harto, si Seiya finalmente no se había llevado a esa mujer a la cama no era su responsabilidad.- Esa mujer tenía el olor de un maldito vampiro pero tu noviecita. . .

- No llames así a Mina.- Yaten lo interrumpió.- Tiene nombre y uno muy hermoso a decir verdad.

- En fin, tu mujer me lanzo su maldito perfume a la nariz antes de poder identificar el camino para encontrar al vampiro, tienes que ayudarme. . .

- ¿A qué?

- ¡A encontrar al vampiro!

- Pues yo tengo mucho trabajo en la universidad y. . .

- ¡Quieres callarte y escucharme!- Taiki estaba a punto de explotar llevado por la rabia.- Tengo que encontrar a ese vampiro y tu deberías ayudarme, está en tu sangre también, tus instintos deberían reaccionar.

- Siempre has sabido que no me gusta la idea de asesinar.

- Pero está en tu sangre maldita sea. . .

- Mira Taiki escucha, no te metas en problemas y no me pidas ayuda, no voy a ser parte de un asesinato. . .

- ¡Eres un imbécil!- Taiki colgó y guardo el teléfono en el bolsillo de la chaqueta que llevaba.

Iba a hacer todo el trabajo solo, poco le importaba tener ayuda, era un cazador poderoso, nada ni nadie era capaz de derrotarlo, iba a matar a ese vampiro, y si no estaba solo iba a disfrutar de matar al resto de los vampiros.

Casa Tsukino.

Al entrar Serena busco inmediatamente a Darien, tenía que hablar con él cuanto antes, además estaba acompañada de Seiya y Kakyuu, Mina se había ido a reunir con su novio.

- ¿Darien?

- ¡Ya bajo!- El vampiro venia por las escaleras, inmediatamente los vio.- Hola chicos.

- Mi amor ha pasado algo hoy en la mañana y tienes que saberlo.- Iba a ir directo al grano.- Taiki detecto tu aroma en mí.

- Lo sabía, sabía que esto iba a pasar, por eso todos estos días he estado mordiendo tu cuerpo para que solo olieras a mí, de esa forma aseguraba tu seguridad.

- Pero tú te expones.- Le reclamo ella.

- Era lo único que se me ocurría Serena.

- Darien.- Intervino Kakyuu.- Investigue con mi padre acerca de Taiki y de sus poderes.

- Vamos a sentarnos a la sala.- Intervino Serena.

Los cuatro pasaron a sentarse a la sala de la casa, Serena estaba impaciente por reclamarle a Darien el hecho de haberse puesto en peligro de esa forma, pero también necesitaba saber lo que había investigado la pelirroja.

- Mi padre me dijo que hay solo una forma de derrotar a ese tipo de cazadores.- Murmuro la chica de pronto.- Tienes que arrancarle el tatuaje, y tienes que ser tú, de esa forma él nunca más podrá detectarte aunque este frente tuyo.

- No comprendo. . .

- Tienes que arrancarle el tatuaje que tiene, una vez hecho él perderá sus poderes de cazador por alguien tiempo, cuando los logre regenerar no podrá encontrarte, nunca podrá dar contigo y perderá todo recuerdo de ti y de Serena.

- ¿De mi también?

- Eres parte de Darien ahora, llevas su olor.- Le explico la chica.- Eres suya por completo, tu olor se mezclara con el de Darien para siempre.

- Entiendo.

- Por eso debe ser Darien quien le quite el tatuaje, la única forma que hay para que Taiki se aleje de ustedes dos radica en el aroma de Darien.

- Perfecto.- Darien analizo rápidamente la situación.- Yo me enfrentare a ese cazador. . .

- Darien. . .- Serena le tomo la mano.- No quiero. . .

- Es lo mejor, nunca podremos vivir en paz si ese hombre nos molesta, sin contar con que estará detrás de ti para hacerte su mujer.

- Serena. . .- Le hablo Seiya.- Taiki no va a detenerse hasta dar con Darien y después estar contigo, incluso violarte.

- ¿Vez? No hay otra forma.- El pelinegro la abrazo.- Eres mía, solamente mía, si ese maldito se acerca lo matare.

Pero Serena tenía mucho miedo de perder a quien más amaba, si Taiki era un cazador en extremo peligroso no iba a permitir que herir a su hombre, pero siendo sincera con ella misma, no tenía las armas suficientes para enfrentarse a ese sujeto.

Darien podía sentir el miedo de su mujer, por él la enviaría a la isla cuanto antes, pero necesitaba tenerla cerca, ella era su fuerza, la razón por que iba a pelear con ese cazador, si algo le llegase a suceder, si moría quería que lo último que viera fuese a su mujer.

- Por ahora Taiki no tiene como dar con ustedes.- Les dijo Kakyuu.- De modo que por ahora pueden estar tranquilos, pero si Taiki se acerca otra vez a Serena no demorara en llegar hasta ti.

- Yo quiero enfrentarlo, quiero acabar con la amenaza que ese hombre representa para todos.

- Lo sé Darien, pero necesitaras tener mucha fuerza para tratar de arrancar el tatuaje, no será fácil.

- Lo entiendo.

Ya de noche la pareja se sentó a la mesa a cenar, había mucho que hablar pero ninguno de los dos quería hacerlo, Serena de todos modos rompió el silencio cuando ya se hacia insostenible.

- Darien te amo. . .

- ¿Pero?- El vampiro la miraba a los ojos.

- No quiero que nada malo te suceda. . .

- Es necesario mi amor.- Darien tomo las manos de su mujer.- No quiero vivir huyendo como lo hice hace años con mis padres, no quiero que tú te veas obligada a andar de un lado a otro.

- Yo te seguiría a donde tú quisieras mi amor.

- Pero no voy a dejar que interrumpas tus estudios por tenerle miedo a Taiki, debo enfrentarlo, está en mi destino.

- Pero. . .

- Serena mírame.- Darien le tomo el rostro entre sus manos.- Si algo llegara a pasarme. . .

- No. . . No sigas. . .

- Serena, si muero tienes que prometerme que huiras a la isla, ya hable con las personas adecuadas, todo lo que tienes que hacer es el mismo recorrido que hicimos cuando te lleve a la isla.

- No voy a dejarte. . .

- Pero lo harás, eres mi mujer y me debes obediencia, harás caso de lo que te ordeno.

- Si Darien.- En el fondo no le quedaba otra cosa por hacer, ella no era lo suficientemente fuerte como para enfrentar a Taiki, mucho menos para tratar de arrancare el tatuaje.

Darien espero a que su mujer se durmiera y lentamente salió de la cama, busco su ropa y se la coloco inmediatamente, ella aún estaba asustada, no por nada se había dormido aferrada a él, incluso le había dicho muchas veces, mientras hacían el amor que se pertenecían el uno al otro, finalmente le había asegurado que nada malo pasaría, y entonces ella se había quedado dormida, antes de salir del cuarto la miro otra vez, ella tenia el cabello esparcido en la almohada y respiraba de forma relajada y pacifica.

- No sabes cuánto te amo.- Murmuro.

Odiaba la idea de verla sufrir y con miedo, si tenía que enfrentarse a Taiki o a cualquier otro cazador lo haría, pero su principal prioridad era y seria siempre cuidar de su mujer, si lograba a acabar con Taiki viviría el resto de su vida para hacer feliz a ella, incluso ya estaba pensando con casarse con ella por las leyes de los humanos, la idea le gustaba, ver a su hermosa Serena vestida de blanco caminando hacia él con la más hermosa de las sonrisas.

Llego hasta la sala de la casa y se sentó en uno de los sofás, hace unos días había optado por comenzar a morder a su mujer, ella siempre pensó que se trataba de simple juego amoroso, pero para él se trataba del instinto de protección, era la única forma que tenia de que Taiki no le hiciera daño a ella, dado que ahora Serena llevaba su olor el cazador siempre iría tras él nunca tras su mujer.

Al despertar Serena busco inmediatamente a Darien, se levantó de la cama desesperada al no sentir el aroma de su hombre en la casa, pero se tranquilizó al sentirlo cerca, salió al patio trasero desde la puerta de la cocina, su amado estaba parado en medio del pasto, parecía inmóvil.

- Darien mi amor. . .- Le toco suavemente el hombro.- ¿Estas bien?

- Si Serena, es solo que. . .

- Por favor.- Ella lo abrazo por la espalda.- No lo hagas.

- Lo hare Serena, me enfrentare con ese cazador y cuanto antes lo haga mejor para todos.- Darien saco de la nada una daga.- Y qué mejor que traer al cazador aquí.

- Aquí no mi amor, es nuestra casa.

- Tienes razón.- Darien se volvió y la beso.- Te amo.

- Te amo.- Ella comprendía que era lo que Darien estaba a punto de hacer, de modo que tras un fuerte abrazo lo dejo ir.- Nada malo te va a pasar mi amor, vas a volver a mis brazos.

- Lo sé.

Serena vio a su hombre dar un gran salto y salir de la propiedad, aunque era muy temprano en tenía que llamar a Seiya, no podía afrontar todo aquello sola, corrió hasta la casa para buscar su teléfono, al encontrarlo comenzó a marcar el número del chico.

- Buenos días Serena.- Seiya no tardo en contestar.

- Darien fue a enfrentar a Taiki. . .

- ¿Qué? ¿Ese hombre está loco?

- Sabes que quiere acabar con Taiki.

- ¿Quieres que vaya para allá?- Le pregunto Seiya.

- Si pero no sé dónde está él, necesito ir con Darien.

- Pasare por Kakyuu ella sabrá encontrarlos.

- Bien.

Serena corrió a cambiase de ropa, no importaba donde tuviese que ir pero daría con Darien., utilizo su olfato, no tardo en detectar la esencia de Darien en el ambiente, se estaba alejando con rapidez, tenía que alcanzarlo para no perderlo.

Casa Kou.

- ¿Es que ese sujeto llamado Darien ha perdido el juicio?- Yaten no daba crédito a las palabras de su hermano menor.

- El único deseo de Darien es acabar con Taiki.- Murmuro Seiya.- ¿Dónde está por cierto?

- Estaba en la piscina hace poco, pero escuche el ruido de su moto. . .

- Seguramente ya detecto el olor de Darien.- El pelinegro miro a su hermano.- ¿Me prestas tu moto? Necesito ir, además Kakyuu también quiere ir.

- Toma.- Yaten se sacó las llaves del bolsillo de su pantalón.- Ve con cuidado.

- Si hermano.

Seiya corrió hasta la casa donde vivía Kakyuu, ya le había hablado por teléfono y ella había quedado en arreglarse para ir, la pelirroja iba a dar con Taiki y Darien, aunque él no pudiese hacer mucho para ayudar estaba dispuesto a hacer lo que fuese por proteger a su amiga Serena.

- ¡Seiya!- Kakyuu corría hacia él.- Vámonos, Taiki se ha ido al sur.

- Si.- Le entrego el casco a la chica.- No tardaremos en llegar.

Mientras tanto Yaten estaba sentado en la cama de su cuarto sintiéndose impotente al no poder ayudar a su hermano, si lo seguía sería más una molestia que una ayuda, al estar cerca del vampiro llamado Darien solo sería un enemigo más de él.

- ¿Yaten?- Mina estaba despertando, ella se sentó en la cama y se le acerco.- ¿Qué pasa?

- Taiki salió para enfrentarse al novio de Serena. . .

- ¿Va a enfrentarse con Darien? Pobre Serena debe estar muy nerviosa.- Suspiro la rubia.- Como me gustaría estar a su lado.

- Pero es demasiado riesgo para mí estar cerca y jamás permitiría que fueras sola a exponerte a ese peligro.

- Lo sé.- Mira lo abrazo por detrás.- ¿No hay algún modo en que tu puedas estar cerca sin activar tus poderes o forma de ser. . .?

- Podría intentarlo, después de todo Taiki me dijo que no pudo oler por horas después de que le lanzaste tu perfume a la nariz.

- Bueno es que mi perfumito es el mejor.- Sonrió la chica.- Si quieres podemos intentarlo.

- Creo que es lo mejor que podemos hacer, temo que haya una masacre a manos de Taiki.

- ¿De verdad es tan peligroso?

- Tiene mucho poder, si Darien logra vencerlo será de puro milagro.

- Oh no. . .- Mina salió de la cama y sin importarle que estaba sin ropa corrió al baño, se daría una rápida ducha.- ¡No tardare!

En alguna parte de la ciudad. . .

Detecto el aroma de su amado cerca, estaba en el terreno abandonado de una construcción en las afueras de la ciudad, se acercó a Darien, este se volvió para verla, se le acerco, parecía enfadado.

- No podía estar lejos de ti en una situación como esta.

- Te dije que no. . .- Pero Darien no dijo nada más simplemente la abrazo.- Gracias.

- Se acerca.- Serena sintió una carga de energía negativa acercándose, un olor intenso a muerte.- Está viniendo hacia aquí.

- Lo sé, ponte detrás de mi y pase lo que pase no hagas nada.

- Si mi amor.

La moto se acercaba rápidamente, Serena pudo ver a Taiki, no llevaba casco de modo que podía ver que estaba cegado, sus ojos no tenían una vista fija, una oscura vista fija hacia Darien.

- Aléjate.- Le ordeno su vampiro.

- Si.

La joven se alejó y busco refugio de cerca de una estructura de fierro, vio como Taiki se bajaba de la moto y se acercaba a Darien, si ella pudiese hacer algo para defender a su hombre in duda alguna la haría, pero sus poderes no estaban del todo desarrollados y no sabía que podría hacer.

- Así que tú eres el vampiro. . .- Taiki vio que Serena estaba a lo lejos.- Has traído a tu mujer, perfecto cuando acabe contigo la violare. . .

- Ni lo sueñes.- Darien alargó sus colmillos.- Es mía.

- Durante años creí que habrías muerto, mal que mal no eras más que un niño cuando acabe con tus padres.

- Ahora yo acabare contigo, por ellos y por mi mujer.

- Yo nunca he perdido, disfrutare matándote lentamente.

Serena se aferró a unos fierros oxidados, había escuchado todo lo que Taiki le había dicho a Darien y viceversa, por mucho que desease matar ella misma a ese cazador solo sería un problema si ella interfería.

- Serena.- Seiya le toco el hombre, estaba detrás de ella junto con Kakyuu.

- Que bueno que han llegado.- La joven les sonrió.

- Estamos contigo Serena.- Le dijo la pelirroja.- No te preocupes, si algo llegase a pasar yo puedo defenderte.

- Lo entiendo. . .- A decir verdad no entendía nada pero era mejor no contradecir a la chica.

- Serena, etoy capacitada para enfrentarme a Taiki, en todo caso no creo que quiera atacarte.

- Pero si violarme, se lo acaba de decir a Darien.

- Te protegeremos.

- No sabes cuánto tiempo te busque cuando mate a tus padres.- Le dijo Taiki.- Pero no significabas nada en ese entonces.

- ¿Ahora si te importo?

- Por supuesto, me dará mucho placer matarte lentamente, hacer que tu mujer mire tu muerte.

- El único que morirá este día serás tu.

Los ojos del vampiro se oscurecieron con rapidez, pero aun así miraba sin problemas al cazador frente suyo, daría su vida con tal de acabar con él, su prioridad era Serena, no espero un segundos más y se lanzó con todas sus fuerzas contra su enemigo.

Serena cerro los ojos involuntariamente al ver que Darien estaba a poco metros de atacar a Taiki, no sabía a quién pedirle que todo saliera bien, que Darien estuviese a salvo después de aquella pelea.

Darien cayó sobre Taiki, ambos cayeron al suelo, podía sentir las garras del cazador enterrarse en sus brazos, podía ver en su mirada la ira, tenía que llegar hasta su espalda, según Kakyuu ahí estaba la marca, aun no tenía idea como iba a quitársela, no era algo que el supiese hacer, pero lo haría, costara lo que costara.

- Serás hombre muerto.- le dijo Taiki mirándolo a los ojos.

- No lo creo.

Le dio un puñetazo en nariz, sabía que solo había una forma de despertar toda su furia, oliendo la sangre de ese hombre, estaba entrenado para enfrentarse al oler la sangre, pero si activaba sus poderes podría convertirse en un poderoso guerrero.

Sus sentidos reaccionaron tan y como se lo esperaba, el ansia de acabar con Taiki fue creciendo, era lo que necesitaba para combatirlo.

- Darien.- Susurro ella en voz baja, estaba preocupada, había sentido la creciente fuerza emerger de su amado, confiaba plenamente en él, pero desconfiaba en Taiki, ese hombre desprendía un fuerte olor a muerte que la hacía preocuparse por su accionar.

Si pudiese hacer algo lo haría, si sus poderes estuviesen bien desarrollados ella pelearía contra él, haría todo por ayudar a Darien, los vio revolcarse en la tierra, era obvio que su amado pretendía exponer la espalda de Taiki, pero este se resistía, quizá sabía cuál era el propósito del vampiro.

- Por favor. . . Por favor. . . Que nada te pase.

Darien reacciono ante la súplica de su mujer, aun desde la distancia podía oler su miedo, había deseado que le hubiese hecho caso y se hubiese quedado en casa, pero también había dado por supuesto que ella llegaría a ese lugar.

Tenía que acabar con Taiki, pero él le estaba dando batalla, no sería fácil, y si era sincero estaba seguro de que no podría acabar con él, sería una verdadera odisea que él estaba dispuesto a intentar.

- Taiki aun no libera toda su energía.- Escucho de pronto la voz de Kakyuu.- Pero es una verdadera ventaja que crea que puede enfrentar a Darien con la mitad de sus poderes.

- ¿Crees que es posible que Taiki no sepa las intenciones de Darien?- Le pregunto a la pelirroja.

- No es algo que todos sepan, es una técnica que no muchos saben, arrancarle el tatuaje a un cazador no es tarea fácil, a penas Darien toque la marca Taiki puedo volverse más peligroso.

- De modo que no sabemos que puede pasar.- Concluyo Seiya- Taiki tiene reacciones muy contradictorias en muchas ocasiones.

- Esto me esta matando los nervios.- Admitió la rubia.- ¿Kakyuu que sucederá si Darien no puede arrancarle el tatuaje?

- Pues. . . No se detendrá hasta matar a Darien, pero eso no sucederá, en cuyo caso puedo enfrentarme a él, dándole tiempo a ustedes dos para que huyan lo más pronto posible.

- La isla es el único lugar que nos puede dar seguridad.- Serena miro de reojo a su amado.- Pero Darien nunca estará tranquilo hasta vengarse de la muerte de sus padres a manos de Taiki.

- Pero sabe que si se queda a enfrentarlo solo perderá su vida y te estará entregando en bandeja de plata a ese cazador.

- Serena tengo la moto, si necesitan huir pueden hacerlo.

- Si.

Pero ella confiaba en Darien, por mucho que su corazón palpitase llevado por el miedo, nada le aseguraba que estaban a salvo, por mucho que la isla los pudiese proteger vivirían encerrados, a Darien le gustaba ir de un lado al otro, ya habían hecho algunos planes para cuando ella estuviese de vacaciones largas, todo podría irse al demonio si las cosas no salían bien.

- ¡Arruinaste mi chaqueta!- Exclamo Taiki enfadado.

Pero Darien estaba contento de haberlo hecho, solo restaba la camiseta y tendría acceso a la piel del cazador, el problema era que no había podido tocar su espalda, estaba desesperado por acabar con todo eso cuanto antes.

En otra parte de la ciudad.

- ¿Dónde crees que pueden estar?- Le pregunto Mina a su novio cuando estos estaban saliendo en el deportivo que tenía el padre de su amado.

- Tengo una forma de rastrear a Taiki y mi moto.- Le dijo el peliplateado mientras tomaba su móvil.- Hace tiempo instale un sistema de seguimiento en el celular de Taiki y en mi moto le puse un chip.

- Ya entiendo. . .- Mina sonrió.- ¿Crees que Seiya ya haya llegado donde esta Taiki?

- Si. . .- Tras corroborar lo que dijo en su móvil miro a su novia.- Estan juntos, sus señales tiene las mismas coordenadas.

- ¿Qué esperas vamos entonces?

- Antes quiero que me prometas algo Mina.

- Lo que tu quieras.- La rubia podía ver el miedo en los ojos de su novio.

- Prométeme que haga que lo que haga no dejaras de quererme.

- Yaten. . .- Miro a su amado.- Sabes que te amo, pase lo que pase siempre será así.

- Siempre tuve tanto miedo de decirte lo que era. . . No soy feliz siendo un cazador y si Kakyuu puede enseñarme yo quiero aprender a convivir con el olor de los vampiros.

- Mi amor esa es una buena noticias, no tendría la fuerza ni la valentía de verte enfrentar a alguien por tu vida.

- Te prometo que nunca hare que sientas miedo por mi.

- Estoy segura.

- Vámonos.- Le dio un pequeño beso antes de ponerse en marcha, aun no estaba muy seguro de que el plan de bloquear sus fosas nasales ayude pero quería detener a Taiki y aquella sed de muerte que siempre tenía.

Estaba ciento por ciento seguro que lo que el novio de Serena estaba haciendo era cavar su propia tumba, aunque también cavia la posibilidad de que tuviese un plan, había hablado con su padre la noche anterior y él simplemente le había dicho que había escuchado de una forma para quitarle los poderes a un cazador, pero que desconocía el método.

Seiya le había hablado sobre los asombrosos conocimientos que tenia aquella chica nueva, quizá ella sabía algo, en lo personal deseaba que fuese así, Taiki era un ser demasiado peligroso con aquellos poderes.

- Tienes que doblar en la siguiente esquina mi amor.- Le dijo Mina había tomado el control de su móvil y le indicaba el camino.

- Bien, creo que la zona es un terreno abandonado.- Yaten tenia la vista fija en el volante.

- Aquí dice que las señales se revisen después de la autopista que va al sur.- Murmuro Mina.- Creo que tienes razón.

Yaten acelero al deportivo apenas entraron en la autopista, en poco menos de quince minutos iban a llegar, tan solo esperaba que no fuese muy tarde.

En el terreno abandonado.

- No eres un rival para mi.- Taiki le dio un puñetazo directo en la mandíbula.

Darien noto como las uñas del hombre crecían, ya eran garras, y estaban dispuestas a atacarlo en cualquier momento, tendría que ser más ágil que antes y esquivar cualquier ataque del castaño.

- Maldito. . .- Taiki dejo caer sus garras en sus mejillas.

- Gr. . .- Gruño debido al dolor, podía sentir el líquido rojizo caer.

- Y eso es solo el comienzo.- Le advirtió el cazador.

- No volverás a hacerlo nunca más.

- No seas estúpido, con tu muerte solo habrá sangre.

- La única sangre que correrá será la tuya cazador.

Se enfrentaron el uno al otro con puños y cada uno con sus poderes, Darien utilizo su fuerza para lanzar a Taiki contra un muro a medio caer, el impacto hiso que el castaño se perdiera entre una nube de humo de polvo y suciedad que se levantó, aprovecho ese momento para tomar aire, el olor a muerte que acompañaba a esa hombre era nauseabundo y lo mareaba, eso ocasionaba que sus poderes no se desarrollaran por completo, era como tener la mitad de sus poderes.

La mejilla le ardía en un intenso dolor, el toque el cazador le quemaba la piel, pero tenía que ser fuerte, por sus padres, por él mismo y por Serena.

- ¡Vamos!- Grito al lugar donde Taiki había caído.- ¡Sal de donde quiera que estés maldito!

Pero el aludido no salía por ningún lado, Darien podía oler su aroma a muerte moviéndose, no sabía que era lo que estaba haciendo, pero era obvio que trataba de buscar el mejor lugar para comenzar su ataque, debía estar preparado.

De pronto escucho el ruido de un auto acercarse, más olor a muerte, aquello ya lo ponía nervioso, vio el deportivo acercare al lugar donde estaba Serena, pero no sintió miedo por ella, sabía que tanto Kakyuu como Seiya la protegerían.

- ¿Qué haces aquí hermano?- Seiya miro al peliplateado mientras este se bajaba del coche.- Sabes que no puedes acercarte aquí.

- Tranquilo.- Yaten miro su nariz irritada.- Mira, Mina me dio de su perfume, al parecer surte mucho efecto.

- No lo puedo creer.- Seiya se le acerco.- ¿De verdad no sientes el olor a vampiro?

- Hermano todo lo que puedo sentir es un fuerte olor a flores.

- Mi perfumito es especial.- Mina les guiño un ojo.

- ¿Dónde está Taiki?- El plateado miraba en todas direcciones.

- Perdido entre los escombros de la construcción, no ha salido en vario segundos y Darien está perdiendo la paciencia.

- Mmm. . .- El mayor de los hermanos Kou miro a su alrededor.- Esta escondido.

- Eso suponemos.- Murmuro la chica pelirroja.- Esta caminando entre los escombros, aprovecho el humo que se creo por el polvo.

- Kakyuu dime algo.- Miro a la chica.- ¿Qué hará Darien con Taiki?

- La única manera de acabar con la amenaza que representa Taiki es necesario que le arranque la marca de los cazadores.

- ¿Eso es posible?

- Mi padre me ha dicho que aunque pocas veces se ha hecho, realmente es efectivo.

- Mmm. . . Todo esto es muy extraño.

- Mi amor.- Mina se le acerco.- ¿Qué pasara con Taiki?

- Perderá todos los recuerdos de Darien, su olor, aunque lo tenga frente suyo no sabrá que es vampiro.

- Por lo tanto no le hará nada.- Concluyo Mina.

- Exacto.- Kakyuu comenzó a mirar en todas direcciones.- Esta cerca.

Darien trato de ignorar el malestar que le hacía sentir el olor de los cazadores, pero a la vez también estaba sorprendido al ver la llegada de Yaten Kou, él no había hecho nada para atacarlo.

¿Qué diablos esperaba Taiki para irse contra él? Darien salto hasta lo alto de un muro, iba a encontrar a ese cazador y acabar con él, tenía el plan de utilizar su fuerza para poder arrancarle el tatuaje.

- ¡Sal cobarde!

- ¡Vampiro!- Oyó el grito desde no muy lejos de parte de Taiki.- Aquí estoy.

Darien pudo verlo, el olor a muerte era más intenso, pudo notar que la energía de Taiki era mayor a la que tenía cuando comenzaron a pelear, ahora era un enemigo poderoso. Y él tendría que hacerle frente.

- Pide tu último deseo vampiro.- Taiki salto hasta el otro extremo del muro donde estaba.- Mira a tu mujer, pues será la última vez que la mires.

- Y tu recuérdame por última vez.- Le dijo Darien.

Cada uno tomo el impulso para lanzarse sobre el otro, Darien se apoyó en sus tobillos para poder saltar, necesitaba liberar toda su energía, y así lo hiso, sintió los chispazos en sus ojos, el poder moverse entre su cuerpo, sus colmillos aclamar por sangre, vio que un aura negra envolvía a Taiki, ambos estaban en igualdad de condiciones cualquiera podría ganar.

- ¡Darien!- Grito Serena a ver que ambos hombres impactaban contra.

Sintió muchos escalofríos, de pronto tenia una mala sensación, algo andaba mal y necesitaba estar cerca de Darien, pero Kakyuu y Seiya la detuvieron de los brazos.

- Ya es tarde Serena.- Le hablo la pelirroja.- Ellos han comenzado la verdadera batalla.

Dejen sus Reviews.

Amigas/os, primero que nada quiero pedirles disculpas por todos los días de atraso (casi 30 días) es que tuve una fuga de inspiración respecto a esta historia, tanto así que la escribí como tres veces y la borre esas tres veces porque no me gustaba mucho, de todos modos después de quemar mi cerebro al fin ha salido este capítulo. Espero que les guste, muchos saludos.