Sailor Moon no me pertenece.

Aprendiz de Vampiro.

El ganador de la batalla.

El corazón se le paralizo, no tenía idea de que había pasado, cuando Darien y Taiki habían chocado una nube de mucho polvo y energía negativa había escondido a los guerreros, ninguno de sus intentos por localizar a Darien era fructífero, no podía sentirlo en ninguna parte, tampoco el olor a muerte característico de Taiki, ninguno de los dos era visible.

- Están heridos.- Murmuro Kakyuu de pronto mirando hacia la nube que aún se negaba a desaparecer.- Ambos, pero no puedo identificar quien es el más herido.

- Darien. . .- Susurro Serena presa del miedo.

La nube de humo comenzó a desvanecerse y pudo identificar dos figuras en medio, naturalmente reconocía inmediatamente a Darien, aunque estaba de pie pudo sentir el olor de su sangre en el ambiente, estaba herido, muy herido por el intenso olor de su sangre.

- Mi amor. . .

- Estoy bien.- Oyó a la perfección la voz de Darien, aunque con evidente cansancio entre sus palabras se oída su respiración agitada.

- Lo sé, te amo.- Susurro bajito, pero estaba segura de que él lograba escucharlo.

- Lo sé.

- Veo que sigues vivió.- Le dijo Taiki a Darien.

- Como ves no eres un adversario suficiente para mí.- Le dijo el vampiro.

Aunque tenía un serio corte en el brazo y en la mejilla, el que más le molestaba era el del brazo, pero aun así se sentía con muchas fuerzas para continuar la batalla, de todos modos podía sentir que Taiki estaba igual o más herido que él, podía sentir el olor de su sangre mezclada con el olor a muerte.

Cuando la nube de polvo se disolvió pudo ver con sus propios ojos la gran herida que Taiki tenia en el costado del abdomen, la herida era grande y no dejaba de brotar sangre de ella, solo faltaba un poco más y podría arrancarle la marca sin mayores problemas.

- Voy a acabar contigo vampiro.- Lo amenazo Taiki.

- No lo creo.

Darien abrió su boca, sus colmillos crecieron aún más, confiaba en sus habilidades y se lo iba a demostrar a su asustada mujer, Serena iba a darse cuenta de que él era capaz de protegerla.

- Dime una cosa vampiro. . . ¿Acaso crees de verdad que podrás arrancar mi marca?

Trato de no hacer evidente su asombro, Taiki conocía su propósito, sabía que era lo que iba a hacer, por lo que de inmediato trata de buscar un plan alternativo, hacerle creer que no entendía sus palabras.

- No entiendo de que hablas. . .

- No me hagas reír, sé que es lo que quieres y ten por seguro que no lo lograras.

- Kakyuu.- Serena se volvió hacia la pelirroja asustada hasta lo más hondo de su ser.- Taiki lo sabe, él sabe lo que Darien quiere hacer.

- Oh no. . .- Kakyuu no lo podía creer.- ¿Puedes tratar de comunicarte con él?

- Si.

- Pues dile que tendrá que hacer lo que sea por arrancarle la marca cuanto antes, la fuerza de Taiki puede incrementarse si se ciega por la rabia y entonces las cosas se pondrán muy feas. . .

- Dile que ya la escuche.- Oyo claramente la voz de Darien.

- Él ya te ha escuchado Kakyuu.- Le dijo Serena a la chica.

- No te preocupes mi amor, solo será un pequeño problema.

- Darien no quiero que. . .

- Tranquila.

- Darien.- Intervino Kakyuu.- Si me escuchas has lo siguiente, trata de distraerlo, será la única forma en que puedas tener acceso a la marca.

- Mi amor dile a Kakyuu que ese fue mi plan.

- Darien dice que ya tuvo esa idea.- Serena miro a la chica.

- Serena, Taiki va a comportarse de forma más violenta con cada segundo. . .- Le dijo Yaten.- Tiene que detenerlo cuanto antes.

- Él lo sabe.- Dijo la rubia asustada.

Darien escucho la voces de los chicos a lo lejos, todos concordaban en lo que él pensaba, detener cuanto antes a ese cazador, listo para atacarlo dio el primer paso, se abalanzó sobre él pero Taiki logro detenerlo, haciendo que ambos rodaran en el suelo como si fueran dos adolescentes peleando.

- Maldito.- Le dijo Taiki.- Este será el lugar de tu muerte.

- Mejor dicho de la tuya.- Contradijo él.

Le dio un gran puñetazo en la mandíbula pero Taiki no pareció sentir molestia alguna, tendría que pensar en otra táctica, para ello tendría que desatar toda su fuerza y era algo que muchas veces se le salía de control, pero era lo único que podría hacer.

- ¿Crees que un simple golpe me va afectar?- La provocación de Taiki no se hiso esperar.

- Solo quiero divertirme un poco.- Decidió pagarle con la misma moneda.

- Mal nacido. . .

Darien esquivo el puñetazo que Taiki iba a darle, pero no pudo contra el otro puño que le dio en el abdomen, el solo roce le dio en la boca del estómago, una oleada de nauseas lo invadió, tendría que resistir, tenía que ser fuerte.

- Eres un débil. . .

- No lo creo.- Expulso toda su energía, hasta el momento todo parecía indicar que podría manejar su poder.

El aire se puso pesado a su alrededor, y todo le indicaba que aquello era por Darien, podía verlo y estaba segura de que sus ojos eran los más negros que había visto en toda su vida, Darien le había dicho hacer mucho tiempo atrás que los vampiros tenían fases en todo lo que hacían sobre todo en la expulsión de su poder, pero también recordaba lo que le había dicho sobre perder el control, que si eso sucedía nada lo podría controlar, ni quiera él mismo, rogaba porque eso no sucediese, que Darien estuviese bien, cuanto rogaba que su padre estuviese ahí, que le apoyara, que pudiese ayudar a Darien.

- Serena.- Mina de pronto se le acerco.- No tengas miedo, todo va a salir bien.

- Lo sé.- Le dijo, su amiga siempre había sido un apoyo.- Gracias por estar aquí conmigo.

- No podía dejarte sola.

Sabia del enorme sacrificio de Mina al llevar a ahí a Yaten, pero hasta el momento él hermano mayor de los Kou parecía estar tranquilo y mirando la batalla sin reacción alguna hacia Darien, verdaderamente el perfume de Mina era efectivo para bloquear el olfato de los cazadores.

- Taiki se está volviendo peligroso.- Dijo de pronto Kakyuu.- Miren, alrededor de él se ha formado un aura oscura.

El miedo a cabo por consumirla al ver que lo que la pelirroja le decía era verdad, alrededor de Taiki había una fuerza moviéndose, lo único que deseaba era sacar a Darien de ahí, pero sabía que él no se lo iba a permitir, no dejaría una batalla como esa aunque se lo rogara llorando.

- No me impresiona tu fuerza cazador, yo seré quien te derrote.

Ignoro por completo las palabras de Taiki, si se dejaba llevar por lo que él le decía iba a perder la paciencia y era lo que menos necesitaba en ese momento, tenía que concentrarse en su objetivo, poco importaba de Taiki ya se había dado cuenta, lo importante era cumplir con su cometido.

Solo un poco más, se dijo así mismo, tendría que tener un poco más de fuerza y todo acabaría, pero la gran pregunta era saber cómo iba a hacer todo eso, Taiki le estaba dando una intensa batalla y defendiéndose.

- Puedo sentir tu miedo vampiro. . .

- Y yo el tuyo. . .- Lo provoco.

El cazador salto sobre él para un nuevo ataque, gracias a su gran agilidad Darien pudo hacerse a un lado y con sus colmillos dar un gran ataque en el brazo, al oír su grito de dolor sonrió al ver que solo faltaba un poco más y tendría su objetivo.

- ¡Maldito!

- Tu puedes Darien. . .- Oyó la dulce voz de su mujer.- Yo sé que tú puedes.

- Te amo.- Le susurro.

- Lo sé.- Fue la arrogante respuesta de Serena.

- ¿Hablas con tu mujercita?- Se burló el cazador.- Pues dile que se prepare para entrar en mi cama, para gemir por mis caricias. . .

- No lo escuches Darien.- Le hablo Serena.- Yo solo soy tuya. . . Tuya y de nadie más mi amor.

- Dile que conmigo va a disfrutar mucho más que con un vampiro que no sirve para dar una buena batalla.

- Eres el mejor Darien.- La voz de su mujer le llego al corazón.- El mejor y por eso te amo.

- Lo sé.- Le susurro.

Ya nada más importaba que poner a salvo a su mujer, si algo le sucedía estaba seguro que nadie podría protegerla mejor que él, Serena era suya, su deber, su responsabilidad, cuando la había marcado como suya aquella noche en la cascada se había prometido a si mismo que la iba a cuidar por el resto de su vida, y cuidarla implicaba deshacerse de todo lo que podía significar un malestar para ella.

- Eres mío cazador.- Rugió como nunca antes lo había hecho, era el grito de batalla de todos los vampiros, el grito por el cual eran capaces de dar la vida por luchar.

- No lo creo.

Tenia que reconocer que las heridas le dolían, estaba sangrando mucho y su cuerpo ansiaba estar tendido en una cómoda cama, pero aun le quedaban fuerzas para acabar con el cazador.

No espero un segundo más y se lanzó al ataque, Taiki esquivo varios de sus puños, recibió más de alguno, pero nada de eso aseguraba su victoria, de modo que lo único que tenia que hacer era acercarse a la espalda del hombre y arrancarle la marca cuando antes.

- Si los vampiros tocan la marca de un cazador será como una garra tocándole la piel.- Le explico Kakyuu a Serena, ambas estaban concentradas en la batalla.- De modo que Darien puedo hacerlo incluso con una sola mano, pero debe ser un movimiento rápido, de lo contrario al estar tan cerca de Taiki puede ser presa fácil para el ataque final de un cazador.

- ¿Ataque final?- Serena la miro.- ¿Qué significa eso?

- El ataque final de un cazador significa dar un golpe certero en el pecho del vampiro, en el lado izquierdo.

- ¿En el corazón?

- Así es.- Intervino Yaten.- Taiki siempre se vanagloria de lo rápido que es haciendo ese ataque.

- Necesito ayudar a Darien. . .

- Solo serás una molestia.- Le dijo Kakyuu.- Darien necesita toda su concentración en esta batalla, si intervienes solo sumaras una preocupación para él.

Y lo sabía, pero de todos modos quería hacer algo, si Taiki le daba a Darien aquel ataque podría incluso morir, y eso era algo que ella no podía soportar, ese arrogante vampiro se había vuelto indispensable en su vida, era su motor de vida.

- Serena lo único que podemos hacer es estar al pendiente, Taiki puede incluso tratar de atacarte. . .

- Es mayor su deseo de acabar con Darien.- Dijo Yaten.- No se acercara a Serena hasta haber cumplido lo que quería.

- Serena podemos irnos si eso es lo que quieres.- Le dijo Seiya.

- No me iré hasta que Darien esté bien.

- Para Serena el bienestar de Darien es lo único que importa.- Murmuro Mina apoyando a su amiga.

- Hagas lo que hagas Serena yo estoy contigo.- También recibió el apoyo de la peliroja.

- Gracias.

- Y como ya te dije estoy capacitada para poder enfrentarme a Taiki hasta que pueda huir a un lugar seguro.

- Si.

Darien recibió un duro golpe del cazador en la parte izquierda de su abdomen, tenía que ser más ágil, el golpe final de un cazador era letal si se hacía con precisión, tenía que mantenerse siempre en movimiento, tenía que acelerar su ataque final.

Con su agilidad y sus movimientos rápidos pudo darle varios golpes de mucha fuerza al cazador, haciendo que Taiki fuera a caer con varios metros de distancia, eso lo brindaba varios segundo donde podía descansar, era evidente que su contrincante estaba ya cansado incluso más que él, los cazadores eran inferiores en los niveles de energía, tenía que continuar con una serie de ataques rápidos y lo tendría rendido.

Pero nada lo preparo para lo siguiente, Taiki salto sobre él de la nada, había supuesto que aún estaba tendido en el suelo, pero no, el cazador se había contra él, ambos rodaron por el suelo, tenía que llegar a la espalda de Taiki y cuanto antes mejor.

Y asi lo hiso, pudo poner su mano en la marca de Taiki, pero este también logro dar con su corazón, ambos gritaron por el agudo dolor que estaban sintiendo, era una batalla de voluntades y ninguna de las dos iba a darse por vencido.

- Vas a morir vampiro.- Le dijo Taiki lleno de ira mientras se preparaba para dar su ataque final.

- ¡No!- Darien hiso el último esfuerzo dado que el corazón estaba por explotarle.- ¡No voy a morir!

Con sus pocas fuerzas pudo poner toda su mano sobre la marca, comenzó a sacarla de la piel del cazador, Taiki aun medio loco trato de atacarlo, pero le fue imposible, a medida que la marca era arrancada sus poderes disminuían, pero el solo contacto de sus manos contra la piel del hombre le quemaban los dedos, tenía que ser fuerte faltaba muy poco.

- ¡Maldito vampiro!- Taiki le dio un empujón con mucha fuerza.

Darien fue arrojado varios metros, pero sonrió al ver son satisfacción que su objetivo estaba logrado, dio de lleno con algunos escombros pero pudo ponerse en pie con mucho cuidado, podía ver a Serena acercarse a él corriendo, de modo que cuando la tuvo a pocos centímetros le sonrió.

- Te dije que ganaría.- Le dijo, pero sus fuerzas se agotaron, iba a caer al suelo.

- ¡Darien!- Serena se apresuró a sostenerlo.- Mi amor has luchado tanto.

- Lo único que podía hacer fue hecho mi amor.- Se apoyó en su mujer.- Tengo sueño.

- Nos iremos a casa mi amor.

- Darien.- Kakyuu se le acerco.- Has hecho un gran trabajo Taiki ahora esta. . .

- Por favor dime que no lo he matado.- Interiormente a Darien nunca le había gustado matar a la gente, por mucho que Taiki se le mereciera.

- Oh no, va a estar dormido durante un par de días, su cuerpo volverá a restaurarse, pero ya nunca más te recordara ni mucho menos podrá darse cuenta de que eres vampiro, tanto tu como Serena están en paz.

- Me alegro mucho.

- Estas muy herido mi amor.- Serena vio cada una de las heridas que su amado tenia.- Tenemos que irnos a casa pronto.

- Sí. . .- Le dolía todo el cuerpo.

- Ya metimos a Taiki en el auto.- Yaten apareció junto con su novia y Seiya.- Mina y yo ahora iremos a dejarlo a casa.

- Lo importante es que ya no va a representar ningún problema para ustedes.- Dijo Seiya mirando a la pareja de vampiros.

- Por años pensé que mi único destino era encontrar y matar a Taiki, pero han pasado tantos años que ya no quise hacerlo, mi único propósito es estar con mi mujer.

- . . . Alto un momento.- Mina hablo de pronto, pero se dirigía a su novio.- ¿Cuántos años tienes mi amor?

- ¿Eh?- Yaten pareció extrañado con la pregunta, de todos modos le sonrió.- Hare los cincuenta años pronto, pero no comprendo.

- Entonces. . . Entonces. . .- Mina estaba sollozando.- ¡Yo seré la única que envejecerá!

- Mina.- Yaten abrazo a su mujer.- Tranquila mi vida. . .

- ¿Cómo quieres que esté tranquila? Mírate tienes todos esos años y yo seré anciana a esas edad. . .

- Mi amor tranquila dejame que te explique cómo funciona todo esto. . .

- No quiero saberlo, voy a morir cuando sea muy viejecita y tú seguirás vivo.

Serena miro a su amado y no dijo nada, a su vez también Kakyuu miro a Seiya, ambas parejas estaban algo sorprendidas y tratando de no hacer comentario alguno, era una pelea de pareja de la cual no podían decir algo.

- Mi amor cada vez que hacemos el amor yo comparto contigo mí. . .- Yaten se calló para pensar.- Comparto mi fuerza vital contigo.

- No comprendo.- Mina que ya se había calmado lo miraba extrañada.- Cuando hacemos el amor. . .

- Mira mi amor es muy fácil, cuando hacemos el amor y te lleno con mi fuerza vital te estoy dando a lo menos cuarenta días más de vida para ti.

- O sea que cuando hacemos el amor me das más vida. . .

- Exacto.- Yaten la beso.- ¿Qué te parece si nos vamos a casa? Dejamos a mi loco primo en casa y nos vamos por ahí solos tu y yo, hacemos el amor el resto del día, no sabes no mucho que deseo verte complacida por mis caricias. . .

- Si mi amor.- La joven se volvió para despedirse de los demás, pero al ver las extrañas expresiones opto por hacer otro comentario.- ¿Qué pasa?

- Ustedes. . .- Dijo Kakyuu sonrojada

- Ustedes. . .- Murmuro Seiya con los ojos abiertos.

- Ustedes. . .- Darien estaba muy cansado de modo que solo puedo decir esa palabra.

- Ustedes hablan abiertamente sobre sus relaciones.- Serena hablo por los cuatro.- Sin importar que los demás escuchen.

- Son unos aguafiestas.- Yaten tomo a Mina de la mano.- Felicidades por tu victoria Darien, nos vemos luego hermano, mucha suerte chicas. . . Ven Mina deja a estos chicos, por lo visto no han hecho el amor en mucho tiempo.

- Si. . . Adiós a todos.- Mina se iba despidiendo de ellos con la mano.

Los cuatro que se quedaron ahí se miraban unos con otros sin entender mucho pero con una gotita bajando por su frente, ninguno podía entender lo libres que eran esos dos al hablar de su intimidad de esa forma.

- Mina parece una buena chica.- Comento Kakyuu separándose un poco del grupo que quedando más delante.- Estoy segura de que podremos ser buenas amiga.

Seiya se quedó mirando a la peliroja, era hermosa, sumamente hermosa, y lo único que quería era tener una oportunidad con ella, podría invitarla a salir, llevarla al cine o algo así, podrían conocerse y quizá en un futuro ser novios. De pronto alguien le toco el hombre, era Serena, quien alzaba el pulgar de la única mano libre que le quedaba, le estaba dando ánimos, así que se decidió, se acercó a Kakyuu, iba a invitarla a salir.

- Kakyuu.- Hablo tímidamente.- ¿Quieres. . .?

- Seiya.- Ella fue más rápida y se volvió para verlo.- ¿Quieres ser mi novio?

- ¿Eh?- El menor de los Kou abrió mucho sus ojos, imposibilitado de creer en lo que había escuchado.- ¿Ser tu novio?

- Es que me gustas mucho.- Le dijo ella mirándolo a los ojos.- Estos días me he dado cuenta de que eres un chico estupendo Seiya y nada me daría más gusto que ser tu novia.

- Bueno. . .- Se sentía en el cielo, era lo que él quería también.

- ¿No quieres verdad?- Kakyuu hablo al ver que no tenía alguna respuesta.- Sabia que no debía decírtelo. . . Lo siento, supongo que debí avergonzarte. . .

- No es eso. . . Es que yo quería pedirte una cita.- Le explico el pelinegro.- Pero tú te has adelantado a mi propósito original. . .

- Ósea que. . .

- Quiero ser tu novio.- Le dio y recibió la más hermosas de las sonrisas.- Te quiero mucho.

- ¿No te importa que de vez en cuando me pierda?

- No.

- ¿No te importa que confunda algunas calles y direcciones?- Le pregunto ella un tanto avergonzada.- No soy buena recordando ese tipo de cosas. . .

- Te quiero así como eres, de todos modos los gps ayudan mucho y yo puedo llevarte y traerte a donde quieras.

- Oh Seiya.- Kakyu lo abrazo.- Seré una buena novia para ti, lo prometo.

- ¿Quieres que vayamos a comer algo? Es casi medio dia.

- Si Seiya.

- Bueno chicos.- Seiya se volvió hacia sus amigos.- Nos vemos en otro momento.

- Muchas felicidades Seiya y Kayuu.- Serena les sonrió.

- Espero que puedas recuperarte pronto Darien.- Hablo Kakyuu.

- Lo hare, soy un vampiro.

- Lo sé yo también lo soy no lo olvides, aunque solo se en cincuenta por ciento.

- Tienes unos amigos muy raros Serena.- Murmuro Darien cuando se quedó a solas con su mujer.- Pero supongo que nada malo puede pasarme con ellos como amigos.

- Son buenas personas, incluso Kakyuu, que a penas la conocemos.- Serena miro a su amado.- ¿Nos vamos a casa?

- Claro, necesito desesperadamente hacerte el amor.

- Darien. . .- Serena lo miro con reproche.- Cuando lleguemos a casa voy a ponerte vendas y. . .

- Nada de eso, los vampiros sanamos rápidamente.- Le acaricio la mejilla con su mano menos herida.- Solo necesito estar tendido en la cama y de preferencia contigo a mi lado.

- Mi amor por favor. . .

- Bien, me pondrás todas la vendas que quieras, pero sabes que para mañana estaré repuesto.

- ¿No será que le tienes miedo a los hospitales? Tus heridas son profundas necesitan atención médica especializada. . .

- Serena cielo mío. . . Soy médico.- Le recordó con una sonrisa.- Sé que mis heridas son profundas y horribles, pero el ser vampiro asegura una rápida sanación mi amor te lo puedo asegurar.

- Entonces vamos a casa.- Serena olio el ambiente.- Sujétate muy bien, no estamos lejos de casa. . .

- ¿Intentaras llevarme con tu fuerza?

- He recibido el mejor entrenamiento.- Murmuro la rubia.- Mi maestro es muy eficiente y aprendí mucho con él, hare un buen traslado de carga.

- ¿Traslado de carga?- Darien la miro sorprendido y a pesar de que el cuerpo le dolía pudo reír.- Ya verás pequeña revoltosa. . .

- Solo sujétate mi amor.

Tras refunfuñar el vampiro le hiso caso a su mujer, era la primera vez que tenía que ser atendido, pero era comprensible, dado sus heridas no estaba en condiciones de transportarse por su cuenta, se sujetó dela cintura de la rubia.

Serena trato de saltar con mucho cuidado, cualquier golpe fuerte podría hacerle más daño a Darien, por lo que se vio obligaba a utilizar sus habilidades para dar saltos a grandes distancia con precaución, a los pocos minutos ya estaban a poco de llegar a casa.

- Lo haces bien.- Comento Darien mientras iban descendiendo hasta la casa que compartían juntos.- Has aprendido mucho Serena.

- Ya te dije, tuve un magnifico maestro.- Lo provoco, ambos llegaron al patio trasero de la casa, de no ser por el agarre su amado se habría caído al suelo.

- Llévame a la cama. . .

- Vas a descansar el resto del día.- Serena lo tomo con más fuerza.- Te hare algo delicioso de comer.

Al entrar en la casa acomodo a su hombre en la cama, las heridas aun sangraban pero al menos Darien no parecía más afectado, corrió al botiquín del baño para buscar las vendrás y demás cosas que necesitaban.

- No es necesario Serena.- Murmuro Darien al verla entrar en el cuarto cargando un gran arsenal digno de cualquier hospital.

- Nada de eso, voy a limpiar las heridas y te pondré las vendas y el punto final de la cuestión.

- Pero. . .

- Recuéstate.- Ordeno la rubia.- Esto puede dolerte un poco. . .

- Serena no. . .-Pero su piel al contacto con los productos químicos comenzó a escocerle.- Mi amor por favor hazlo rápido, no soporto el modo de los humanos para curarse.

- Eso refuerza mi teoría de que le tienes miedo a este tipo de cosas. . .

- No digas tonterías. . . ¡Auch!- Serena le toco la herida mayor con el alcohol para desinfectar.- ¡Serena eso duele!

- Darien. . .- La rubia trataba de reírse.- Pareces un niño miedoso apenas si te estoy tocando.

- Grrrrr. . .- Gruño el pelinegro, si había enfrentado una amenaza como Taiki podía hacerle frente a eso.

- Por cierto. . .- Le hablo Serena de pronto sin mirarlo, tenía la vista fija en sus heridas.- ¿Qué pasara ahora? ¿Podremos vivir tranquilamente?

- Si todo sucede como Kayuu lo ha dicho si, tendremos una ida normal como cualquier ser humano.

- Me sorprende que Yaten no hubiese recibido ningún aroma de vampiro.

- Pues hace muchos años escuche que hay cazadores que en el interior no quieren serlo, que desean vivir una vida sin muerte, de modo que su organismo se autoentrena para no recibir ninguna presencia de vampiros.

- ¿Quieres decir que el perfume de Mina no surtió efecto?

- Pues no quiero averiguarlo aún, si me pongo frente Yaten sin aviso puedo provocar otra batalla.

- Y yo no quiero eso.

- Yo tampoco, ya tengo bastante, me muero de cansancio.- Darien utilizo el brazo menos herido y comenzó a tocar a su mujer en la cintura, subiendo lentamente hasta posicionarse sobre uno de sus senos.

- Darien. . .- Serena trataba de concentrarse en su trabajo.- Dejame terminar aquí, aun me falta mucho, además tengo que cocinar algo. . .

- Podemos pedir comida a domicilio.- Busco su teléfono celular.- Hay buenos restaurante de reparto.

- Quiero pizza. . .

- Lo sé.- Darien marco el número.- ¿Bueno?. . . Si deseo una pizza. . .

- Con queso y jamón. . .- Le dijo Serena.

- Queso y jamón por favor. . . ¿Algo más mi cielo?

- Mmm. . . No lo sé, pide tu.- a generalmente le gustaban todos los ingredientes de las pizzas.

- Mmm peperoni y aceitunas. . . Si tres pizzas muchas gracias.

- ¿No crees que es mucha pizza?

- Para nada mi amor.- Darien trato de no gruñir por el dolor.- ¿Falta mucho?

- Solo un poco niño llorón.- Lo provoco en broma.

- Serena. . .- Darien la miro muy serio.- Tengo algo que decirte.

- Dime, soy toda oídos.

- Has conocido mi historia de vida, sabes lo solo que he vivido todos estos años.- Le acaricio una mejilla.- Si soy sincero, cuando tu padre me pidió de favor que te entrenase no me gusto para nada la idea pero al llegar aquí y encontrarme contigo ha sido lo mejor que me ha pasado.

- Darien.- Susurro Serena emocionada.- Mi actitud en un principio no fue muy buena, me porte como una niña mal criada. . .

- Pero fue esa actitud la que termino por conquistarme, cuanto más te negabas a lo que eres más quería yo demostrarte que ser vampiro tienes sus ventajas, y termine cayendo a los pies de una niña caprichosa de cabello rubio a la que casi violo en una ocasión.

- No hubiese sido una violación mi amor.- Le sonrió.- Ya en ese momento me tenías cautivada, me habría entregado a ti sin restricciones. . .

- Pero tu expresión. . . Tenías miedo lo sé.

- Como cualquier chica de mi edad, tienes que reconocer que aun soy algo joven para estar casada contigo.

- Algo que hice en forma egoísta.- Le dijo el vampiro.- No te pregunte y nada, simplemente te hice mi mujer, en mi defensa solo puedo decir que estaba desesperado porque fueras solo mía y que todos lo supiera.

- Pues lo supieron casi al instante.- Se sonrojo al recordar todas las miradas que aquella noche del baile había recibido en la zona de la mordida.

- Lo único que ahora importa mi amor somos nosotros.- Darien la beso con cuidado hasta la mandíbula le dolía.- Cuando te toques las vacaciones escolares podemos ir a la isla.

- Si mi amor, amo la isla y a su gente. . .

- Ejem. . .

- De acuerdo, amo la isla y estimo a su gente.- Le dio una severa mirada.- Celoso.

- Te amo.- Se movió en la cama y pudo abrazar a su mujer.- Ven aquí conmigo pequeña. . .

- La comida debe estar por llegar. . . Y aun no termino de curarte las heridas. . .

- Serena mi amor.

- Dime.- La joven lo miro sonriendo.

- Cállate.- Le ordeno el vampiro.

- ¡Oye!

- Guarda silencio.- Darien la estrecho de la cintura, las heridas más grandes ya estaban vendadas de modo que lo complicado ya había sido superado.- Me muero de deseo por ti. . .

- ¡Insaciable!

- Solo por ti.- Darien asalto sin esperar más la boca de su mujer, la estrecho más contra él y busco desesperadamente poder sacarle la ropa a su mujer.

Dejen sus Reviews.

Yesqui2000: No solo por cuidar de Serena sino también por cobrar venganza por lo que Taiki le hiso a sus padres, Darien es un fuerte luchador cuando se trata de proteger lo suyo.

Camony: Es que el villano de las historias siempre cae mal, aunque también acarrea algunas fans, de todos modos tuvo un final respetable jajaja.

Abril Odette: Taiki. . . Darien. . . Darien. . . Taiki. . . Una batalla de voluntades que gano nuestro guapo galán. ¡Viva Darien!

Snif. . . Snif. . . Esta historia ya está llegando a su fin, pero no teman que un epilogo les hare. Amigas/os, luego de mucho andar hoy para un lado y para el otro al fin pude terminar esta capitulo, para las fanáticas de Taiki no teman que el castaño no murió, pero recibió su castigo por ser tan malo y loco (al menos en esta historia jijiji). Muchos saludos.