Capitulo 13

Darien, tenemos que hablar…

Al escuchar la voz de la rubia se quedo petrificado, no tenía idea de cuando había escuchado Serena.

Andrew serias tan amable de dejarnos a solas. Pidió la rubia en un tono tan amable que el chico sintió escalofríos, sabía que era lo mejor que Darien se enfrentara a ella y le dijera la verdad pero aun así temía por su primo, estaba seguro que bajo esa calma aparente estaba contenida toda la furia y preocupación de la chica. Salió lo más silenciosamente posible de la habitación y cerró la puerta tras él.

Te escucho. Dijo la rubia con un tono de pocos amigos.

Serena por favor toma asiento.

No me voy a sentar lo que sea que me tengas que decir lo puedo escuchar perfectamente de pie.

El pelinegro a conocía perfectamente y sabia que así como podía ser la persona más dulce en el mundo también podía ser la más necia y obstinada, así que decidió hablar.

¿Qué fue lo que escuchaste?

¿Acaso eso importa Darien? Cero que mejor es que me digas la verdad.

Muy bien entonces eso haré. Tengo un tumor cerebral.

En cuanto las palabras salieron de su boca se arrepintió, vio el color desaparecer del rostro de Serena hasta quedar completamente pálida, "eres un idiota Darien pudiste tener más sutileza al decirlo" se reprocho mentalmente.

¿Y qué tiene que ver Michel en todo esto? Serena conocía a Darien y sabia que no era capaz de caer tan bajo para encubrir un engaño además estaban sus constantes dolores de cabeza y aquel desmayo que había asustado a todos. Aun así debía de estar segura.

Le pedí a Michel que me ayudara a encubrir mis citas con los médicos, mis ausencias, todo lo necesario para que nadie se enterara. Pero cuando se entero de que esto era más grave de lo que yo pensaba me amenazo con decirles a ti y a mi familia.

¿Por qué no quisiste que nos enteráramos? La rubia sintió que la fuerza de las piernas la abandonaba y se fue a sentar al sillón más cercano, él la siguió y se sentó a su lado.

No quería preocuparlos pensé que no era grave, que era algo sin cuidado.

¿Y no lo es? La angustia se reflejaba en el rostro de la rubia.

No, me encontraron un tumor y me está afectando, por eso los dolores de cabeza y el desmayo entre otros síntomas más.

¿Por qué no me lo dijiste? Puede acompañarte, estar contigo. Serena estaba al borde de las lagrimas, no quería perderlo ya había perdido a las personas más importantes de su vida.

No quería ser una carga para ti.

Una carga, Darien como puedes decir eso. Como puede ser la persona que amas una carga. No lo entiendes… Te amo.

El rostro del pelinegro se ilumino con una enorme sonrisa y tomo el rostro de Serena entre sus manos y la beso… La beso con todo el amor y la ternura que tenía reservados para ella.

Te amo Serena, desde hace tanto tiempo pero me aterraba decírtelo. Primero pensé que me odiabas porque te habían obligado a comprometerte conmigo y luego cuando me di cuenta de que no era así no sabía cómo decírtelo, nunca he sido bueno expresando lo que siento.

Darien cómo pudiste creer eso, tal vez al principio no me agrado la idea pero como crees que alguien puede odiarte, eres un hombre muy especial.

Gracias. Él se recostó en el sillón y recargo su cabeza sobre el regazo de la rubia y ella le acariciaba suavemente el rostro.

¿Cuál fue el diagnostico?

Tengo un tumor y es operable pero dado que el cerebro es delicado no me aseguran 100% de éxito en la cirugía.

¿Cuándo te operaran?

Poco después de que regresemos de viaje.

¿Crees que sea buena idea ir?

Claro, quiero estar contigo mientras aun sea yo. No sé que vaya a pasar conmigo después de la operación pero prométeme que si algo no sale bien tu buscaras el modo de ser feliz sin mi no importa que sea con alguien más.

Darien no digas eso, todo saldrá bien. Lo beso en frentey le pidió a Dios que así fuera.

Ahora dime pequeña ¿qué te trajo aquí? Pensé que estarías alistando los últimos detalles para el viaje.

La rubia di un brinco en su lugar. Venía a avisarte que ya estaba todo listo y que cuando terminaras podíamos partir.

Pues vámonos que el mar nos espera. Darien se levanto del sillón y la tomo de la mano para ayudarla a levantarse.

Darien, ¿les dirás a tus papás?

Aún no pequeña, regresando del viaje... No quiero preocuparlos. Vamos.

La rubia se dejo guiar por su esposo hasta la estancia donde todos los estaban esperando.

¡Vaya! Ya era hora de que salieran de ahí. Dijo Rei en tono burlón.

Hijo dense prisa no querrán perder el vuelo. Los apresuro Gaia.

Todos los acompañaron a la puerta para despedirlos.

¿Te lo dijo? Le pregunto Andrew a la rubia cuando fue su turno de abrazarla para despedirla.

Si.

Todo estará bien primita, ya lo veras. Darien es un hombre muy fuerte.

Gracias.

Se despidieron de toda la familia y subieron al auto.

Serena quería llorar pero debía ser fuerte por Darien, no la podía ver triste. Ella debía apoyarlo y ser fuerte por los dos.

Te encantara el lugar al que vamos, es el paraíso. Dijo el pelinegro visiblemente animado, si esos días que pasaría con Serena estaban destinados a ser los últimos de su vida estaba decidido a aprovechar cada segundo. Él la besó, nunca se cansaría de hacerlo y aprovecharía cada oportunidad.

S&D

Serena estaba parada frente al mar contemplando su belleza, todo el lugar era hermoso. Darien no se había equivocado al decir que el lugar era el paraíso. Se habían hospedado en una lujosa cabaña en alguna isla del Caribe, todo era hermoso.

Estaba tan absorta en sus pensamientos que cuando sintió unos fuertes brazos levantarla del suelo lo único que pudo hacer fue rodear el cuello del pelinegro con sus brazos.

Hora de ir a nadar.

Darien. Dijo la rubia tratando de que sonara a reproche pero su sonrisa la traiciono.

El pelinegro se fue adentrando poco a poco en el mar, el agua refrescaba la piel ya que habían pasado un rato tirados bajo el sol. Cuando el agua le llego arriba de la cintura soltó cuidadosamente a la rubia dejándola de pie frente a él.

Te amo pequeña.

Serena sonrió y se puso de puntillas para besarlo. Te amo Darien Shields.

Nadaron en el mar azul y después regresaron a tirarse bajo el sol. Ninguno de los dos hablaba de la operación de Darien, no querían romper el encanto, estaban en el paraíso y por unos cuantos días se olvidarían de todo.

Había pasado una semana desde que habían llegado a la isla y esa era su última noche en el lugar, Darien contemplaba a la mujer que dormía a su lado, tenía miedo Darien Shields, tenía miedo de perder a esa maravillosa mujer por la que había esperado tanto tiempo, que cruel podía ser la vida, en un instante te daba todo y al siguiente te lo quitaba. Se podría decir que él lo tenía todo, era joven, exitoso y rico pero ahora la parte más importante le estaba fallando su salud. Él lo quería todo a lado de esa hermosa mujer, hijos, familia, un hogar, envejecer a su lado y ahora se preguntaba si llegaría a tener todo aquello. El doctor no le había dado esperanza de que todo saldría bien pero él no se quería confiar, sabía que ese tipo de operaciones era muy delicada y que si algo llegaba a salir mal el ya no sería el mismo aunque por otro lado sabia que la medicina estaba muy avanzada y que los milagros ocurrían.

Pensó en sus padres, como les iba a dar semejante noticia. Seguro su madre lo regañaría por no atenderse a tiempo, se preocuparía y lloraría, su padre sin duda trataría se ser fuerte pero estaría tan preocupado como su madre. Rei su hermanita latosa, sería su deber consolar a la familia si algo le llegase a pasar.

Tenía muchas cosas en que pensar y que alistar al llegar a casa, llamaría a su abogado y revisaría algunas cosas con Andrew.

Darien.

Aquí estoy pequeña, ¿qué pasa?

Nada. Serena estaba adormilada pero había despertado de un mal sueño, se acurruco a lado de Darién y el la envolvió entre sus brazos. Ella no dijo una sola palabra pero él se dio cuenta de que estaba llorando, su pequeño cuerpo temblaba y se escuchaban unos sollozos muy bajitos.

Tranquila amor, todo estará bien.

No quiero perderte.

No me vas a perder, pase lo que pase siempre estaré aquí. Dijo poniendo la mano en el pecho de la rubia justo donde se encuentra el corazón.

No Darien, yo te quiero aquí conmigo, a mi lado. No quiero quedarme sola.

No estarás sola, tendrás a mi familia y a tus amigas.

Pero ya no te tendré a ti.

Amor aun no sabemos qué pasará, el doctor confía en que todo saldrá bien ya verás que nada malo me pasara.

¿Puedo acompañarte al médico ahora que regresemos a casa?

Claro que sí, ya verás que cuando conozcas al doctor Helios te darás cuenta de que es una eminencia en su campo.

Darien, ¿te puedo pedir un favor?

Si pequeña,dime.

Pase lo que pase nunca más me ocultes algo y mucho menos cuando tenga que ver con tu salud.

Te lo prometo. Ahora duerme un poco más que nos espera un largo viaje.

Serena se quedo dormida sobre su pecho y a él el sueño lo venció un poco después que a ella. No quería pensar solo quería dormir.

Despertó sintiendo unas pequeñas manos recorrer su torso.

¿Qué haces amor?

Te acaricio. Contesto la rubia con una sonrisa picara.

Darien se giro y aprisiono el pequeño cuerpo con el suyo, beso sus labios lentamente y luego sus labios vagaron por el delicado cuello y así continúo besando cada rincón de aquel cuerpo que lo volvía loco.

Le haría el amor a su pequeña rubia hasta que el sol saliera, disfrutaría cada rincón de ese cuerpo que para él era el paraíso, le denostaría con cada beso y cada caricia lo mucho que la amaba. Por esa noche se olvidaría de todo lo que pudiera pasar y solo serían Serena y Darien, no existiría nada más que ellos.

Te amo Serena.

N/A:

Espero que no me odien mucho por no actualizar en tano tiempo, esta historia está a punto de legar a su fin así que por favor déjenme saber que piensan para mí es muy importante su opinión.

Un capítulo más y se termina, espero que hasta ahora esta historia haya sido de su agrado. Para mí ha sido un placer compartirla con ustedes.

Saludos!

TrisChiba.