Chris se puso de muy mala leche. Allí todo el mundo podía hacer lo que quería menos él. No era justo, nada justo. Tenía 13 años y sabía utilizar sus poderes bien. Y nunca pasaba nada, y si pasaba bueno, pues llamaba a papá y ellos se encargaban de todo. Entonces Chris decidió que si Wyatt podía salir ir donde quisiese sin dar explicaciones ni pedir permiso, él también podía. Subió arriba, miró en al habitación de Melinda, dormía como un tronco, fue a su habitación agarró su chaqueta, las llaves de casa y salió de casa, bajó 4 calles y picó a la puerta de Peter.
- ¡Hola Chris! (dijo muy feliz)
- Hola.
- ¿Al final te han dejado venir?
- Sí, mi padre se ha tomado el día libre.
- Perfecto, pasa, ahora van a poner las tomas falsas, ¡Corre! (dijo Peter tirando de Chris para dentro).
Hay un dicho que dice: "se coge antes a un mentiroso que a un cojo". Y la famosa ley de Murphy que dice "si algo puede salir mal, saldrá peor" y también deberíamos repasar esa frase de "Si una mariposa bate sus alas en Hong Kong puede provocar una tempestad en Nueva York". Bueno pues nuestra mariposa se llama Melinda y Melinda tuvo que escoger esa noche para tener pesadillas sobre vampiros y hombres lobos. En su pesadilla su madre y sus tías eran devoradas por hombres lobos. Y su padre y sus hermanos eran atacados por un vampiro. Y después todos eran lobos y murciélagos que intentaban morderla. La pesadilla había sido muy real. Así que tras intentar calmarse y convencerse que solo era eso una pesadilla decidió que solo por si acaso iría a ver como estaba su madre, solo porque le apetecía, no tenia miedo. Para nada, tenía miedo. Pero era viernes y mamá no estaba, así que el corazón se le aceleró, y olvidando que ya tenía 10 años y era muy grande para asustarse de una pesadilla, corrió al cuarto de sus hermanos. Pero al encender la luz de la habitación de los chicos vio que estaba vacía y que las camas ni estaban deshechas. Entonces si que se asustó mucho, tanto que entró en pánico y activó una especie de superllanto que alarmó a las embrujadas y a Leo.
Al cabo de milésimas de segundo Leo orbitaba con su esposa a la mansión Halliwell, Paige también hizo lo mismo. Y la niña al sentir la presencia de sus padres, corrió al piso de abajo y se abrazó a su madre y empezó a llorar. Les llevó un buen rato calmarla. La niña se había llevado un buen susto, porque con el tipo de vida que llevaban, se había puesto en lo peor al ver la casa vacía. Había pensado que algún demonio había venido y se había llevado a toda su familia y qué quizás aún estuviera por casa esperando a matarla a ella también.
- Shhhhh Melinda ya, ya, cielo, mamá está aquí, ya está hija, no llores (Melinda aún se agarraba con fuerte a su madre).
- Venga hija, ya está, deja de llorar ¿Qué ha pasado? (dijo Leo acariciándole la espalda como cuando era un bebé y tenía un cólico y no podía dormir).
- Tuve una pesadilla snif nif y no había nadie en casa snif snif y pensé que os había llevado snif
- Cariño, es viernes, los viernes no estoy en (dijo Piper hasta que fue interrumpida por su marido)
- ¿Nadie? (preguntó un poco tenso Leo y miró hacia el piso de arriba)
- No están (dijo Paige que no notaba la presencia de los chicos. de repente todos se pusieron blancos. Hasta que Leo pudo notar la presencia de Chris muy flojita)
- Chris, no está en la casa, pero está cerca.
- En casa de Peter (dijo furiosa y entre dientes Piper. Leo agudizó el sentido).
- Sí, en casa de los Robinson.
- Yo lo mato, juro que mato a tu hijo (decía Piper enfadadísima), mira que le dije que NO podía ir.
- Sí, después matamos a MI hijo (dijo mirándola porque siempre que se portaban mal eran hijos de él y cuando se portaban bien eran hijos de ella). ¿Ahora hay que saber dónde está TU otro hijo? (imitando a su esposa). ¿Sabes dónde vive Brenda?
- ¿Crees que está con ella? ¡Pero si son las doce y media de la noche, la chica ya debe de estar durmiendo! (Leo no quería decirle a su esposa lo que su hijo podía estar haciendo con su novia esas horas de la noche, Piper seguía viendo a Wyatt como su bebé, sin importar que el chico ya fuera más alto que ella).
- Algo me dice que estará con ella ¿Dónde?
- Vive en el barrio, enfrente de la casa de los Weber, la casa del árbol ese tan grande.
- ¿La higuera?
- Sí, ese.
- Vale, Paige, vuelve a casa, si te necesito ya te llamaré (Leo le dijo agradecido a su cuñada).
- Vale, pero tú llámame igualmente cuando los niños estén ya en casa (le dijo Paige a su hermana y orbitó).
- Acuesta a Melinda, yo voy a por los chicos.
- No los mates, quiero matarlos yo (le dijo Piper medio en broma medio en serio).
- No prometo nada.
Leo salió de casa y fue caminando hasta casa de los Robinson era muy tarde, las luces ya estaban apagadas, pero igualmente picó al timbre. Tan cerca podía notar perfectamente la presencia de su hijo. El señor Robinson salió en bata y pijama a abrir la puerta.
- ¿Leo? ¿Todo va bien?
- Sí ¿Está Chris? (aunque sabía la respuesta)
- Sí, claro se acostaron hace un rato. Han estado como locos con lo de la serie esa. Pero pasa (y lo hizo pasar).
- No pidió permiso para venir (dijo Leo sonando perdido).
- Oh, vaya. Entiendo. Ahora lo llamo.
- ¿Peter es así?
- No, Peter por ahora no , pero es cuestión de tiempo. Yo a su edad era un auténtico grano en el culo.
- No lo entiendo, no soy como mi padre, les dejamos ir mucho a su aire, su espacio, que dicen ellos.
- Son niños, Leo. No somos nosotros, lo hacemos lo mejor que podemos, pero ellos son chicos, y los chicos hacen este tipo de cosas, aunque no necesiten hacerlas (le puso la mano en el hombro para darle apoyo moral). Iré a buscarlo (al cabo de unos minutos un Chris muy compungido bajaba las escaleras detrás del señor Robinson. De no estar el señor Robinson ahí Leo quizás sí que lo hubiera estrangulado. Pero Leo no era de los que resolvía los problemas en público).
- Christopher (dijo Leo y solo llamarlo por su nombre casi hace que el chico se mease encima).
- Hola papá (dijo muy flojito y sin levantar la mirada del suelo).
- Despídete del señor Robinson, nos vamos a casa.
- Buenas noches, señor Robinson, siento las molestias.
- No pasa nada chico, sabes que puedes venir a casa siempre que quieras pero la próxima vez asegúrate que tus padres te han dado permiso ¿Eh? (dijo con algo de simpatía por el chico).
- Sí, señor (Leo lo agarró fuerte por la nuca y salieron de casa de los Robinson).
- Papá, yo...
- Tú has desobedecido a tu madre, tú has salido sin permiso, tú has salido de noche y tú has dejado a tu hermana sola, eso es lo que "tú" has hecho esta noche, Christopher (dijo furioso Leo, que se hacía cruces que su hijo hubiera hecho todo eso por una maldita serie de televisión).
- Lo siento (dijo bajando la cabeza y llorando).
- Guarda esas lágrimas hijo, porque cuando lleguemos a casa las vas a necesitar (y Leo tiró en dirección contraria a la casa)
- ¿A dónde vamos? (lo miró con miedo, quizás su padre planeara matarlo y esconder el cadáver)
- A por tu hermano.
- Ah (dijo muy seco)
- Deduzco que por ese "ah" que ya sabías que no estaba en casa ¿No? (Chris apretó fuerte los labios para ahogar un sollozo). ¿Hacéis mucho esto? Me refiero a ¿Si tenéis por costumbre salir de casa en medio de la noche sin decir nada a nadie?
- Papá, te juro que yo nunca lo había hecho antes. Y no lo hubiera hecho, pero es que soy el único que nunca puede hacer nada de lo que le gusta.
- Mira hijo, eso no es cierto, ambos sabemos que tu madre y yo te dejamos hacer casi todo, y lo que no te dejamos hacer es porque es muy peligroso. Y definitivamente salir por la noche solo es muy peligroso.
- Peter solo vive 4 calles más abajo.
- Ni que viviera en la casa de al lado, hijo. Sabes que los viernes no podéis salir. Os necesitamos en casa porque vuestras tías y vuestra madre no están para protegeros, y la casa tiene hechizos potentes que repelen a los demonios y otros seres malvados. Así que, no hay salidas los viernes. Tú madre hoy mismo, delante de mí, te lo prohibió. ¡Y vas y tú, sales igualmente! Resto no tiene nada que ver con justo o injusto hijo. Esto es pura desobediencia (Leo lo iba a amonestando mientras caminaban hacia la casa de Brenda, para cuando llegaron a casa de los Weber Chris ya lloraba a moco tendido. Leo se detuvo enfrente de la casa y percibió la presencia de su hijo. algo le decía que a diferencia de Chris si llamaba al timbre de los Weber y preguntaran por Wyatt no sabrían ni que su hijo estaba allí. Tampoco podía simplemente orbitar a la habitación de la chica y sacar a Wyatt de allí por la oreja. Así que decidió recurrir a la telepatía para decirle a su hijo que tenía exactamente 1 minuto para salir de allí y plantar su culo en la calle. Wyatt al oír su padre, dejó lo que estaba haciendo con Brenda en el acto. Eso sí que era una cortada de rollo en toda la regla. Y sacó la cabeza por la ventana y pudo ver a su padre más enfadado que nunca y a su hermano Chris llorando. Wyatt como pudo se excusó con Brenda y salió por la ventana, bajando por la higuera hasta el jardín de los Weber. Cuando estuvo frente a frente a su padre, Wyatt lo tuvo claro, estaba muerto).
- Papá te lo puedo explicar (dijo alzando las manos como si Leo fuera armado).
- ¿En serio? (dijo Leo alzando una ceja) Porque estoy deseando que me expliques que hacías en la habitación de tu novia en vez de en casa cuidando de tus hermanos como se te había dicho (y Leo agarró por el bíceps a su hijo mayor sin soltar el agarre de la nuca de Chris y los llevó casi a rastras hasta casa. nada más abrir la puerta Piper los fulminó con la mirada). Al salón, los dos (dijo muy seco y los dos corrieron a sentarse en el sofá, mientras Leo y Piper cuchicheaban algo en la cocina).
- ¿Qué pasó? (le preguntó flojito Wyatt a Chris)
- No lo sé, papá vino a buscarme a casa de Peter y ya estaba así de enfadado.
- ¿Fuiste a casa de Peter? (dijo dándole un collejón a su hermano)
- Aiii (intentando no gritar) y tú fuiste a casa de Brenda.
- Es distinto. Brenda es mi novia y yo soy mayor.
- Pues Peter es mi amigo y y…Peter es mi amigo.
- Mierda, por tu culpa estoy metido un lio de pelotas, estúpido (le dijo Wyatt)
- No, es culpa tuya. Si tú no te hubieras ido, yo tampoco y ahora papá no estaría cabreado.
- ¿Papá? ¿Te preocupa papá? Macho, eres idiota. ¿Viste la cara de mamá? Eso es lo que debería preocuparte.
- No es la mano de mamá la que me da miedo.
- No, pero mamá normalmente es el abogado defensor, y esa cara era de todo menos de "abogado defensor". Papá nos va a matar y mamá le va a ayudar, idiota (Chris se dio cuenta que su hermano llevaba razón y empezó a llorar de nuevo). ¿Joder, Chris! No llores.
- No…papá me va a matar (dijo intentando no llorar, Wyatt sabía que Chris llevaba razón su padre los iba a matar).
- Mira, le diremos que yo te di permiso.
- Eso no funcionará, mamá siempre dice que lo que importa es lo que ellos digan no lo que tú digas.
- Lo sé, pero te irá mejor si ellos creen que yo te di permiso, que si saben que aprovechaste a que yo me fuera para largarte tú también y dejar solo a Melinda.
- ¿Me va a pegar igualmente, no?
- Oh si (dijo Wyatt flipando con la inocencia que a veces tenía su hermano). Apuesta tu culo a que sí. Pero quizás solo use la mano si cree que fue todo cosa mía.
- Pero tú te la cargarás más aún.
- Venga, Chris, papá no puede cabrearse más conmigo. Me dejó al cargo de todos y me largué para estar con mi novia. Créeme, solo si hubiera matado alguien empeoraría mi situación.
- Pero te va a matar.
- ¿Si quieres le decimos la verdad? Mi culo está muerto igualmente a mi no me viene de aquí ¿Sabes?
- ¿Por qué?
- Porque papá me dejó al cargo, tío
- No, me refiero a qué ¿Porque me ayudas?
- Porque no soporto oír a las niñas lloriquear.
- Yo no soy una niña (dijo poniendo morros)
- Sí, sí que lo eres (dijo metiéndose con su hermano. Wyatt no quería verlo llorar y tan asustado así que se metía con él para que no pensara en la zurra que estaba por llegar).
- No, no lo soy. Y cuando papá te baje los pantalones tú vas a ser quien llore como una niña (le dijo Chris enfadado).
- Los dos vais a llorar como niñitas esta noche (dijo Leo y los dos dieron un salto y se giraron para mirar a su padre)
- ¿Papá? Nos asustaste (dijo Wyatt intentando sonar tranquilo)
- Lo mismo podríamos decir nosotros. No puedo creerme que seáis tan estúpidos. De verdad, lo que no hacíais con 8 y 10 años, lo hacéis ahora con 13 y 15. Sabéis que no se puede salir cuando las embrujadas están de patrulla, lo sabéis muy bien, es una norma que lleva en esta casa desde el día en que naciste (dijo mirando a Wyatt). Y no solo habéis desobedecido esa norma sino que encima dejasteis a vuestra hermanita de 10 años sola. Sola en la noche, ¿Sabéis lo asustada que estaba? Se despertó y al ver que no había nadie pensó que nos habían matado a todos ¿Sabes cómo debe sentir una niña pequeña al creer eso? ¿Lo sabes Wyatt? ¿Y tú Chris, te lo imaginas? (los dos bajaron al cabeza).
- Papá, lo siento, no pensé que se despertara (dijo Wyatt).
- ¡Me da igual que pensaras, hijo! La verdad es que prefiero no saberlo. Porque algo me dice que pensabas con la bragueta en vez de con la cabeza. Hijo, tienes 15 años, se supone que eres el mayor y que ya eres lo suficientemente responsable como para quedarte al cargo de tus hermanos. Pero por lo visto no, así que a partir de ahora los viernes vendrá alguien a vigilaros
- ¿Qué? (saltaron los dos a la vez) no, no puedes. Papá, te juro que no vuelvo a hacerlo. papá es ridículo, papá tengo 15 años no puedes ponerme una niñera, papá… (los dos empezaron a protestar como locos. Leo dejó que hablaran hasta el final. Se cruzó de brazos y simplemente dejó que hablaran hasta que se quedaron sin saliva).
- ¿Habéis acabado? (preguntó Leo. Los chicos no dijeron nada) en ese caso, hablaré yo. Nos habéis desobedecido y habéis dejado a vuestra hermana sola. No, hijos, después de esta noche ya no confío en vosotros dos. Y tardaré bastante en volver a hacerlo. Así que tendré que poner esa confianza en alguien más responsable, alguien mayor, vuestro abuelo vendrá los viernes a vigilaros (Los dos se hundieron en el sofá el abuelo hacía ya dos años que no venía los viernes a hacerles de niñera). Y no es debatible (y con eso empezó a remangarse las mangas. Wyatt y Chris abrieron mucho los ojos y tragaron saliva, sabían lo que significaba ese gesto. El fin para sus traseros).
- Papá, Chris, no tiene la culpa, yo le di permiso para ir a casa de Peter.
- Pero ni su madre ni yo se lo dimos, que somos los padres aquí, no tú. Chris, esquina (dos comandos simples que implicaba un montón de problemas) ¿Christopher? (dijo Leo al ver que su hijo no reaccionaba. Chris miró fijamente a su padre y con lágrimas de nuevo en los ojos, obedeció y se fue a una esquina a plantar su naricita en problemas) Wyatt, pantalones y calzoncillos abajo.
- Papá, por favor, déjame al menos los calzoncillos, si total, me va doler igual.
- Wyatt, he dicho (dijo puntualizando cada sílaba) pantalones y calzoncillos abajo ¿Te los he de bajar yo? (Wyatt resopló y lo fulminó con la mirada pero se bajó las pantalones y los calzoncillos hasta los tobillos. Una vez estuvieron abajo los pantalones y calzoncillos Leo lo agarró por el brazo y se sentó en el sofá donde antes habían estado sentados los chicos y puso a Wyatt sobre sus rodillas). Hijo te aseguro que después de está zurra te lo vas a pensar dos veces antes de desobedecernos y de dejar solos a tus hermanos cuando se te ha pedido que los vigiles. No me importa que estés enamorado y que tengas novia, tienes unas responsabilidades con esta familia y si te comprometes a hacer algo, lo haces (y con eso Leo empezó a castigar el blancucho trasero de su hijo mayor. Wyatt gruñía y se retorcía porque su padre había empezado duro des de un buen principio. Pero Leo agarró la correo de Wyatt y le dio 4 correazos y le dijo que sino se estaba quieto continuaría con la correa. Wyatt dejó de forcejear con su padre y se dio por vencido. Leo le estaba zurrando y no pararía hasta que se diera por satisfecho. La satisfacción de Leo llegó casi a la par del colapso de Wyatt. Justo cuando Wyatt olvidó su edad y su porte de "hijo perfecto" y empezó a llorar y balbucear papi lo siento papi perdóname. Leo dio por acabada la zurra. Y empezó a acariciar el pelo de su hijo para que se calmara y dejara de llorar. Tan punto el llanto hubo cesado. Leo le dio un toquecito en la espalda para que se pusiera de píe). A la esquina (ordenó Leo. Wyatt fue a subirse los pantalones y calzoncillos y Leo le picó la mano. Wyatt lo miró incrédulo y si padre le echó una mirada de esas que dice "voy muy en serio, muchacho". Wyatt resopló con demasiada actitud para gusto de Leo que le dio una palmada fuerte en el trasero y repitió al orden) Wyatt, a la esquina.
En cuanto Wyatt se fue a la esquina, Chris sabía que era cuestión de segundos que su culo no siguiera el mismo destino que el de su hermano. Así que cuando su padre lo llamó, no dio el típico respingo de susto, solo se giró lentamente. Chris llevaba casi toda la noche llorando. No es que fuera un llorón, es que realmente su padre tenía una mano muy dura. Y por culpa del Chris del futuro, su padre solía ser más intransigente con él que con sus hermanos. Con Wyatt era más desconfiado, es decir que lo tenía bastante vigilado, ya saben el típico "¿Dónde vas? ¿Con quién? Hasta que hora? Quienes son sus padres? Que notas saca? ¿Cuánto hace que lo conoces? De qué?. En la vida de Wyatt todo era un continuo interrogatorio. Para Chris era un poco diferente su padre solo lo tenía bien atado, es decir, a él no le permitían acercarse a la magia lo más mínimo, decía que quería ahorrarle la tentación. Chris sentía rabia por el Chris del futuro porque él jamás había luchado con demonios, jamás había ido al inframundo y jamás había luchado contra su padre. Y aun así tenía que lidiar con las consecuencias de todo eso. a veces le entraban ganas de hacer todas esas cosas solo porque si ya estaba pagando por ello al menos haberse divertido en el proceso. Pero ese Chris a diferencia del Chris del futuro tenía miedo de que lo pillaran. Aquel había sido la primera vez que había desobedecido a sus padres de una forma tan flagrante y no le había salido precisamente bien.
- Christopher (con eso Chris ya sabía que tenía que hacer, demasiadas veces había visto a su hermano por desobediente y demasiadas veces se había visto él por contestón. Chris tragó saliva y salió de la esquina se fue hacia el sofá y se bajó los pantalones y se colocó sobre el regazo de su padre) buen intento (y lo ayudó a levantarse de nuevo y él mismo le bajó la ropa interior y lo volvió a colocar sobre sus rodillas). Christopher estamos muy decepcionados contigo. Sabes perfectamente que los viernes no puedes salir, tu madre está fuera y no hay nadie que os proteja, solo queda la casa y todos los hechizos que hay de protección. Además cuando tu madre o yo te decimos que no puedes hacer una cosa esperamos que seas lo suficientemente maduro para poder confiar en que no lo harás. Y ya no eres un niño pequeño hijo. Me sorprende que dejaras a tu hermana pequeña sola y te fueras tan fresco. Sé que dejé a tu hermano al cargo, lo sé, él es el mayor y era su responsabilidad. Pero Melinda también es tu hermana pequeña, no solo de Wyatt. Y es hora que empieces actuar como su hermano mayor, porque hijo tú ya no tienes 10 años.
- Papá, lo siento, lo siento, juro que no pensé en Melinda.
- Ese es el problema, ninguno de los dos lo hizo. Tenéis suerte que Melinda no sea tan melodramática como tú, son ahora mismo estaría llorando porque sus hermanitos se olvidaron de ella (dijo un poco más alto para que Wyatt también lo escuchase). Si vuestra hermana no os idolatrara como lo hace y no pensara que todo lo que hacéis es superguay, ahora aparte de en graves problemas tendríais que lidiar con una niñita dolida ¿eso es lo que queréis?
- No, papá, de verdad que no.
- Pues andad con ojos, porque al igual que vosotros, Melinda está creciendo y ya empieza a darse cuenta de muchas cosas. Lo digo no solo por vuestro vocabulario y comportamiento delante de ella, sino porque parecéis haber hecho una especie de club de solo chicos y eso no es así. En esta casa somos CINCO. No solo dos ¿Entendisteis?
- Sí, papá (dijeron los dos)
- Ahora que he dejado esto claro, acabemos ya con esto y a la cama. Mañana va a ser un día muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy largo.
Y con eso sabían que su padre tenía planeado toneladas de tareas desagradecidas para ellos. Y Leo sin más palabras empezó a zurrar el trasero de Wyatt que berreaba como un loco y pedía ayuda a todos, a su madre a su hermano a sus tías a al ejército, santa Claus… Leo le calentó bien calentado el trasero hasta dejarlo de una tonalidad roja intensa. A diferencia de Wyatt, que cuando lo zurraban se concentraba en aguantar el dolor estoicamente y cerraba casi todos su sentidos. Leo solía amonestar a Chris mientras lo zurraba, porque Chris sí que escuchaba, escuchaba y hablaba. Bueno más bien gritaba. Pero Chris llegaba a una especie de catarsis cuando su padre lo castigaba, parecía que si oído mejoraba y su gusto por las buenas maneras también se agudizaba. Por no hablar de la sensibilidad, y no solo la de su trasero. Leo también esperó a que el chico se hubiera clamado antes de ayudarlo a ponerse de pie y a vestirse. Una vez Chris estuvo de píe frente a él, balbuceando las últimas disculpas. Los mandó a los dos a la cama de una palmada, más dura de las que solía darles para mandarlos a la cama. Y cuando estaban ya subiendo las escaleras. Leo los miró y se preguntó cuándo se habían hecho tan grandes sus hijos. Si solo hacía dos días que los columpiaba en el parque. Ya hora estaba allí dándoles una zurra por salir de noche sin permiso, uno para verse con la novia y el otro para salir con un amigo (vale era ir a cuatro calles más abajo para ver la y tele, pero por ahí se empieza). El tiempo pasaba tan deprisa, pensó Leo, en menso de 2 años Chris tendría la misma edad que tenía el Chris del futuro cuando tuvo que tomar la decisión de viajar al pasado para salvar a Wyatt y a su familia. Leo miraba a Wyatt y a Chris y se hacía cruces que esos dos niños fueran los mismo que cruzaron el portal. No lo eran, sus hijos eran tan inocentes comparados con aquellas versiones de ellos del futuro. Quería a sus hijos, fueran como fuesen, peor se alegraba que la zurra de esa noche fuera por algo tan normal como escaparse para ver a una novia o un amigo, en vez de ser por bajar al inframundo para cazar demonios.
FIN
