Ho-Hola, gente de fanfiction. Siento haberme demorado tanto con el capitulo, pero bueno que se le va a hacer. Me hacen tan feliz los comentarios y cuando colocan en favoritos y se suscriben a la historia. Mis besos y agradecimientos a todos ustedes. Siento no contestar los comentarios, pero un día de estos se los responderé por mensaje privado agradeciéndoles.
Disclaimer: Pokémon no me pertenece.
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La castaña llegó a Littlerood Town luego de transportarse lo más rápido posible por las lianas con la esperanza de salvar a Emerald de las garras del coordinador, necesitaba saber de qué hablaba Ruby con Yellow y porqué, según palabras del rubio, había sonreído al escuchar que se trataba de ella. Llegó a la puerta de la casa de Ruby con urgencia y antes de tocar, la puerta fue abierta por este con un rostro desentendido.
—¿Sapphire? —preguntó algo sorprendido.
Definitivamente estaba esperando a que fuera la madre de Ruby quien abriera la puerta, estar espiando al mayor usando a Emerald no había sido una buena idea, los habían atrapado de inmediato. Pero como siempre Ruby no hacía gesto alguno de molestia como si lo hubiera olvidado o nunca hubiera pasado. Ya que la chica no dio respuesta, el pelinegro cerró la puerta y paso por su lado rosando su mano con la propia.
—Vo-Voy a ir a la base, supongo que no la has limpiado. —dijo Ruby con un pequeño tartamudeo y escondiendo su rostro.
Luego de eso él siguió su caminata algo más rápido dejando a la castaña detenida al frente de la puerta de la casa. ¿Qué había sido eso? Realmente necesitaba las respuestas, pero su cuerpo no reaccionó sino hasta cuando habían pasado unos cinco minutos. Después iría a ver a Emerald, ahora necesitaba hablar con Ruby.
Por su parte, el campeón de Kanto estaba entrando en el bosque Viridian, no sabía dónde estaba la menor pero creía que la encontraría ahí, dibujando, pescando o paseando como siempre. Miró a su compañero Pika y se inclinó pidiendo un consejo de su parte.
—¿Sabes dónde conocí a Yellow? —preguntó con una sonrisa.
El pokémon miró a Red y comenzó a correr en dirección desconocida. El pelinegro no dudo en comenzar a seguirlo pero hubo un momento donde perdió de vista a su compañero y su caminata se volvió más lenta mientras lo buscaba a su alrededor. Sus pasos se comenzaban a dirigir a un lugar olvidado para él.
—Estoy seguro que pasé por aquí cuando me dirigía a la meseta añil. —se dijo a sí.
Se detuvo unos segundos y comenzó a sentir el aire a su alrededor tratando de recordar aquel viaje que le había hecho mejorar en sus batallas y ganar la Liga Pokémon hace tanto tiempo. ¿Diez años habían pasado? Qué rápido había pasado el tiempo, había conocido a tantas personas y sin decir las que le faltaban por conocer. Una sonrisa surgió en su rostro dándose cuenta de lo idiota que había sido cuando niño diciendo y olvidando tantas cosas.
—Ah, ya recordé. —dijo sonriendo mientras caminaba por aquel lugar. —Aquí fue donde conocí a Yellow ¿Verdad, Pika?
Pika salió de entre los arbustos junto con Chuchu, los ojos de Red se abrieron ante la sorpresa, si ella estaba con su pikachu entonces Yellow debía estar ahí cerca. Vio como Chuchu se acurrucaba al lado de Pika y mientras se inclinaba para acariciarlos les dijo:
—Supongo que se debían haber extrañaban mucho. Lo siento, fue mi culpa.
Yellow estaba atrás de uno de los árboles que rodeaban al campeón mientras que no sabía reaccionar ante sus palabras. Se sentía un tanto tonta, hacía unos minutos estaba tan decidida a hablar con Red que no podía creer que ahora se estuviera escondiendo de él mientras escuchaba las palabras que tanto anhelaba escuchar de parte del pelinegro. Su rostro se tornó algo carmín mientras ignoraba que su largo y rubio cabello se podían ver desde la posición donde se encontraba Red.
El pelinegro se levantó y comenzó a caminar en dirección a la rubia quien solo sentía como los pasos de este retumbaban en sus oídos haciéndole sentir nerviosa. El mayor puso su mano en el tronco donde Yellow afirmaba su espalda y le sonrió esperando una respuesta de parte de ella que solo permanecía con el rostro bajo y en completo silencio. Red sabía que la menor había escuchado sus palabras, pero quería decírselas a ella, no a los pokémon que los acompañaban porque en ese instante, Yellow era lo más importante para él.
—Yellow. —dijo quedando frente a ella, esta no respondió. —No diré nada hasta que no me mires.
—S-Si miro a Red-san no sabré como reaccionaré.
—…
—Quizás lloré o tal ve…
—Yo seré quien seque sus lágrimas esta vez, así que mírame y escúchame bien, Yellow. —dijo con firmeza interrumpiéndole.
El silencio del lugar los acompañaba y lentamente la menor comenzó a levantar su rostro sonrojado hasta ver la mirada seria de Red. Una mirada penetrante que le impedía apartar la vista de esos ojos rojos, una mirada que nunca había visto en Red, quien no estaba sonriendo como siempre solía hacer.
—Red-san.
—Lo siento.
—¿Eh?
—Lo siento mucho, Yellow. Enserio, olvidé la promesa hasta que vine aquí. —dijo algo incómodo mientras que un leve sonrojo comenzaba a invadir su rostro. —Estas en todo tu derecho a decir que soy un idiota.
—Eres un idiota. —le dijo Yellow mientras sonreía. —Te merecías ese golpe.
—¡Uaa! ¡No me esperaba que fuera tan rápido!
La sonrisa de la rubia dejó hipnotizado a Red y luego de que esta comenzara a reír él también lo había comenzado a hacer mientras sujetaba su rostro. Estaba feliz, ambos lo estaban y todo había sido más simple de lo que creían que podía llegar a ser. ¿Por qué esa pelea con Ruby no pudo haber sido antes? Red abrazó a Yellow dejando en silencio nuevamente a la menor.
—Esto… ¿Red-san? —preguntó mientras se sonrojaba.
—Estoy feliz ¿Tú no?
—¡Cla-Claro que lo estoy!
—Entones no debe molestarte que te abrace.
—No es que lo haga, pero es algo… un tanto vergonzoso.
—Te extrañé mucho, Yellow.
—¿Eh?
Red se separó de Yellow y tomó el rostro de ella con ambas manos, su piel clara, sus ojos verdes y sus mejillas sonrojadas le hacían ver que quería estar con ella, acompañarla y cuidarla como siempre debió ser.
—Te extrañé tanto que por un segundo creí que podía perderte.
—Nunca podrías perderme, Red-san.
—¿Eh?
—Nunca digas eso, porque tú eres muy…
—¿Muy?
—E-E-Eres… Mu-mu-muy especial pa-para mí.
—Para mí también eres muy especial, Yellow. —dijo Red para luego besar la frente de la menor.
Esta vez, no solo sus mejillas se volvieron rojas, si no que su rostro completo se había vuelto rojo. Red al ver esta expresión de la menor rio, ya que le parecía tan linda y tierna en aquel instante que habría deseado volver a besarla para que se sonrojara aún más, pero no quería cometer errores esta vez, por lo que tomó a Yellow de la mano y le dijo que volvieran a Viridian City. La rubia obedeció en silencio mientras miraba su mano sujetada por Red, definitivamente era como el más lindo sueño que podía tener.
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Y me quedan unos dos capítulos por hacer ¡Ahí vamos con el Franticshipping en el próximo capitulo! Espero ese tenerlo más pronto que este TuT
