New World

Capitulo 17: Encuentros inesperados.

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1 de diciembre.

La nieve y las frías temperaturas llegaban a Japón, acompañados de la próxima festividad navideña. La temporada de la navidad era la más alegre de todas, capaz de opacar la tristeza con la alegría de los adornos y el calor del hogar, la familia, los amigos y la pareja. Podía sustituir lo imposible con la esperanza de realizar los sueños y dar rienda suelta a los milagros.

Pero en esa ocasión, sakura haruno no sería capaz de sentirlo asi.

Miro su automóvil a las afueras del establecimiento del café donde se había detenido. Las galletas son buenas ¿ne sakura? Había dicho su Inner, en un intento vano de animar a su otro yo. Pero nada. Sakura seguía igual de apagada como había venido comportándose desde tiempo atrás. Subió a su auto y puso marcha hacia la florería Yanamaka, había prometido visitar a Ino anteriormente pero había tenido mucho trabajo en el hospital –auto-impuesto– como para poder hacerlo. Suspiro, seguramente la rubia estaría molesta por su gran ausencia. Después de unos minutos y habiendo llegado a la florería de Ino, esta le recibió con una gran sonrisa de alivio al tiempo en que le abrazaba, regañándola por haberse encerrado en su apartamento durante varios días. Por no decir semanas. Ino observo a su amiga mirar las flores a su alrededor con ausencia.

-¿Tanto te ha afectado el que sasuke se fuera de tu depa? –Notó que sakura salía de su ensoñación.

-¿De qué estás hablando? Yo estoy normal, puerca. –Mintió, bebiendo de su café. Nadie debía ver como se sentía en verdad.- Creo que exageran.

-No, no lo hacemos. ¿Por qué intentas fingir que estas bien cuando sabes que no es asi? Tú no estás para nada bien, y todos sabemos que es porque sasuke ya no está a tu lado. –Sakura le observo fijamente incapaz de dar una respuesta.

¡Maldición, maldición! Los orbes jade se entrecerraron al tiempo en que bajaba el rostro intentando por todos los medios posibles no llorar. Se maldijo a sí misma. Todo esto es mi culpa, por enamorarme de un desconocido. Gimió sutilmente, apretando las manos sobre sus piernas ocultas bajo el pequeño short y arrugando las mayas negras. Ino junto las cejas en un gesto de tristeza.

-L-Lo siento… No quería preocuparlos. –Susurro, cubriendo su rostro y comenzando a llorar.- De verdad, lo siento, ¡lo siento tanto!

-¡Oh, sakura! No te pongas asi…No es tu culpa. –Ino se puso en pie para abrazarla.

-Claro que lo es. ¡Yo provoque esto! Me enamore de él…y… no me importo nada de lo que pudiese pasar después, incluso si ya sabía que tarde o temprano iba a perderlo.

Se sentía tan egoísta, quería ver a sasuke una vez más.

Ino descubrió su rostro y limpio sus lágrimas. Sakura comprimió sus hipeos, no quería que la vieran romperse. Era débil y frágil, pero había deseado mantenerse fuerte ante la ida del Uchiha de su vida. Al final, ni eso pude lograr. Incluso la más fuerte barrera tiene su punto débil, se vuelve frágil y termina por ser derribada; lamentablemente, ella no era la excepción. El día en que prácticamente "abandono" a sasuke en la mansión Uchiha, jamás se atrevió a mirar atrás a sabiendas de que si lo hacía terminaría arrepintiéndose y regresaría por él. No lloro, no se sintió triste, no se frustro ni se sintió feliz.

Lo único que pudo sentir en ese instante, fue conformismo.

Pero con el pasar de los días, ese conformismo cambio a melancolía y al pasar de las semanas, se convirtió en soledad y dolor. En culpabilidad. Arrepentimiento. Por ello, se había aferrado a no ser débil. No quería que sus amigos la vieran vulnerable, ni tampoco quería arruinar la nueva vida de sasuke junto a su familia, asi que, se encerró en su propia angustia en soledad. No contesto ni realizo llamadas, no atendió a las visitas y pocas veces estuvo en su hogar. Se había ofrecido a interminables horas de trabajo entre consulta y consulta pretendiendo con ello olvidar su depresión.

Nada funciono, su corazón no había resistido algo como eso.

-¿No has sabido nada de sasuke? O por lo menos has intentado comunicarte con él… ¿lo has visitado? –Cuestiono la rubia, viéndola más calmada. Sakura negó.- ¡Agh! No entiendo.

-¿El que…? –Se puso en pie, dispuesta a irse a casa y seguir llorando.

-Si sabias que lo amabas… ¿Por qué lo hiciste?

-Porque era lo mejor.

-¡No es lo mejor, baka! ¡Mírate, por kami-sama! Esto no es lo mejor para ti. –Se desespero.

-Dicen que el amor es sacrificarte por la persona a la que amas. Yo haría todo por conseguir que sasuke-kun fuera feliz…

Sakura suspiro abriendo la puerta del establecimiento. Miro la nieve caer sin atreverse a enfrentar a su amiga. Sonrio melancólica, justo en ese momento había recordado el porqué de su decisión. Sasuke había sufrido mucho en su verdadero mundo, merecía ser feliz.

-Por eso lo hice, Ino. Porque asi sasuke-kun podría ser feliz de nuevo. Y eso solo lo podría lograr si le devolvía lo que perdió.

-Frentona…

-Lo amo y quiero que sea feliz. –Sakura se giro y le sonrio. Ino frunció el ceño.- Aunque eso signifique dejarlo ir lejos de mí.

Ino apretó sus puños con frustración, la pelirosa tenía razón, pero eso no dejaba de ser algo masoquista. La haruno tenía un gran corazón que no merecía ser lastimado de ese modo tan aberrantico al que la misma sakura se sometía. Ni por Hayato, ni por sasuke, ni por nadie ¡Deberías entenderlo frentona! Aunque su pensamiento no haría cambiar la decisión que su amiga había tomado, por muy incorrecto que fuera. La observo salir de su tienda y subir a su Cooper.

-Realmente, eres más fuerte de lo que tú misma piensas, sakura…

Después de un par de horas, sakura dejo su automóvil en el estacionamiento del edificio en que vivía. Suspiro y se dedico a mirar fijamente el suelo por el que andaba con rumbo a su apartamento. Sabía que la gente a su alrededor la miraba, casi podía sentir como le quemaba en la nuca. ¿Tan mal se veía como para que medio mundo la mirara a si? ¿Tan evidente era su tristeza? O quizá sea que inspiramos lastima. Frunció el ceño, no podía seguir viviendo de esa manera. Debía ser fuerte por sus amigos, por su hermano, por naruto y sasuke… ¡Pero especialmente por nosotras mismas, animo Shannaro! Sakura alzo la vista, su Inner tenía razón, no podía dejarse vencer. Ella no era del tipo de personas que se rendía fácilmente, sino que intentaba ser útil y demostrar que podía sobrevivir a la dura realidad.

Bajo del ascensor una vez que el mismo estuvo en su piso y se encamino a su puerta algo satisfecha de sentirse capaz de seguir adelante a pesar de continuar con su depresión. Pero si algo caracterizaba a la haruno era su convicción de no mirar la espalda de nadie. Asi que si tenía que dejar olvidado su amor por sasuke en un baúl, lo haría, por mucho dolor que eso trajese ¡Lo soportaría!

Si sasuke era feliz, entonces, ella también lo seria.

Incluso si era muy difícil sacarse del corazón al pelinegro no se rendiría, lograría olvidarlo, pues era consciente de que sasuke ya estaba siendo feliz con su nueva vida y eso…En cierto contexto…La ponía feliz. Se alegraba por él. Y era esa misma idea por la que buscaría encontrar otro camino fuera del sendero que sasuke seguía.

-Tarde o temprano saldremos de esta… -Se dijo, a lo que su Inner asintió no muy convencida.

Mentirosa. Aunque sabía que era cierto prefería mentirse, eso era mil veces mejor que seguir creyendo que volvería. Lo sé. Incrustó la llave en la cerradura y entro con la vista fija en sus pies. Estuvo a punto de cerrar la puerta pero se detuvo al ver una serie de cajas apiladas cerca de la mesita donde solía colocar sus llaves.

-¿Y esto que…? –Pronuncio abriendo una caja.

¡Que! Sus ojos se abrieron de impresión al descubrir dentro de la misma la extraña camiseta de cremallera con la que alguna vez sasuke había llegado a su hogar. Revolvió con ansiedad dentro de la misma, aquella extraña vestimenta ninja estaba completamente dentro de la caja. ¿Qué demonios es esto? Bajo con prisa la caja y destapo la otra. Todo cuanto estaba dentro de las cajas eran pertenencia de sasuke, las cosas con las que llego y las cosas que ella misma le había comprado durante su convivencia. ¡Qué mierdas hace esto aquí! Se alejo dos pasos hacia atrás mientras se sostenía la cabeza debido a la confusión que tenia ¡Y por dios! Que su cabeza estaba partiéndose en dos por no encontrar una respuesta lógica a que esas cosas estuviesen en su hogar nuevamente, cuando fue ella misma quien las había trasladado a la mansión de la familia Uchiha.

- D-Debe ser una broma… Una jodida broma de MUY mal gusto…–Susurro, todo era tan extraño.- ¿Por qué? ¿Qué significa todo esto…?

-Hn, por fin llegaste.

Sakura se tenso al instante, reconociendo aquella gruesa voz. Lentamente y con los nervios en punta, se giro y sus ojos se abrieron con sorpresa al verlo frente a ella otra vez, tan imponente y apuesto como siempre.

-¿S-Sasuke-kun…? –Susurro temblorosamente.

El Uchiha soltó su típico monosílabo mientras bajaba los últimos escalones de la escalera que daba al segundo piso sin despegar su mirada de sakura. La haruno simplemente no daba crédito a lo que veía, estaba tan diferente a la última vez que lo había visto. A sus ojos, sasuke parecía más alto vistiendo ese traje de oficina negro con el saco desabrochado y dejando al descubierto su camiseta rojiza que confinaba a la perfección. Su cabello era más largo y revoltoso. Su Inner gritaba lo sexy que se veía mientras un chorro de saliva caía de su boca, inconscientemente, sakura se encontró a punto de inspeccionar su propia boca para saber si ella estaría en ese mismo estado. Se pregunto porque demonios sasuke tenía que ser tan guapo. Aun con aquella pequeña discusión, su mente no dejaba de trabajar en busca de una explicación del que se encontrara en su apartamento. Simplemente no entendía nada, era tan confuso.

-Me tome la libertad de entrar ya que cuando toque la puerta, se abrió sola. Te has vuelto aun más descuidada de lo que ya eras. –Le comento sasuke, deteniéndose totalmente frente a ella.- Deberías ponerle más atención a tu entorno.

-¿Q-Qué estás haciendo aquí…? -Susurro sin levantar la vista.

-Hmp, linda bienvenida…Esperaba con ansias mi gelatina. -Genial, sarcasmo Uchiha. Sakura comenzó a desesperarse.- ¿Ya no hay más sasuke-kun?

-¡No evadas mi pregunta! ¿Qué demonios haces tú aquí? ¡Deberías estar con tu familia! ¡Tú no debes estar aquí! … –Le grito, harta de tanto juego

Sakura cerró los ojos con impotencia. ¡Todo aquello era una maraña! Y la verdad empezaba a caer en un tremendo estado nervioso. Sasuke suspiro mirándola comprensivamente, entendía como debía sentirse. La había extrañado tanto. Un hipeo le saco de sus pensamientos y se sorprendió de ver a sakura llorando aun sin levantar la vista.

-N-No lo entiendo… Se supone que jamás volverías, qué harías otra vida lejos de mí… Que serias feliz… ¡Y yo me pasaría una vida sin ti, intentando aceptar que hicieras tu vida con alguien más, a no volver a verte! –Levanto el rostro sin importarle que le viera débil, no podía soportarlo, debía decírselo.- ¡Se suponía que yo dejaría de quererte con el tiempo! Maldición… A pesar de que te extraño tanto y de que se que tu nunca vas a sentir lo mismo por mi…

Apretó las mandíbulas con fuerza, respirando con cierta dificultad.

-Te amo… Te amo tanto…

Ya no podía hablar, su voz dejo de salir a causa de su llanto. Impotente y deseando no ver la cara burlona y desprecio que seguramente sasuke tendría, oculto su rostro entre sus manos, encorvándose ligeramente a causa de sus pequeñas convulsiones. El Uchiha atrapo las muñecas de la pelirosa entre sus manos alejándolas de su pequeño rostro, frunció el ceño, viendo las lágrimas de sakura caer por sus mejillas. Ella se negaba a mirarlo manteniendo sus jades ocultos tras sus parpados.

-…Odio que llores…

Bastante sorprendida, abrió sus ojos y se encontró con que sasuke seguía mirándole fijamente pero ahora estaba más cerca de ella. El chico bajo los brazos de la pelirosa hasta dejarlos en sus costados para después dirigir sus manos a su cara y limpiar sus mejillas ahora levemente sonrojadas por su cercanía. Sasuke suspiro, una vez más la imagen de aquella sakura ninja apareció en su mente.

Tan lejana…

Que tardaría en desvanecerse.

Sakura contuvo la respiración, viendo con los ojos totalmente abiertos como sasuke besaba su frente, después su nariz, su mejilla derecha y luego la izquierda. Nostalgia y resignación. Todo eso parecía un sueño. El Uchiha le trataba con ternura, era como si la idolatrara. Con tanto anhelo y cariño. Esa primera imagen que tenia de sakura, se transformo a la actual pelirosa que tenia frente a sí. Parpadeo rápidamente, adaptándose. Mirándola solo a ella.

Tan cercana…

Que no sería capaz de alejarse.

Era tan confuso. No querer separarse del pasado, pero al mismo tiempo querer permanecer en ese futuro. El desear borrar cada rastro de su otra vida, pero desear con la misma intensidad volver a ella. El no saber con exactitud si todo lo que estaba sucediendo estaba bien. Y aun con eso, no podía evitar lo que sentía su corazón. Era tan complejo.

-Y más…si la razón de tus lágrimas soy yo. –Volvió a susurrar. Sakura se sonrojo con más fuerza.- No eres una persona a la que se le deba ver llorar. No está dentro de tu naturaleza…

-¿S-Sasuke-kun…?

-Siempre debes sonreír, no puedo imaginarte sin esa sonrisa tuya. Joder… ¿Qué fue lo que has hecho conmigo?... Yo…Ya no soy capaz de estar lejos de ti, de tu esencia…

Y no es como si pudiera hacerlo. Agrego una sutil voz en su interior. Observo a la pelirosa que a través de sus ojos reflejaba una enorme confusión.

-Todo esto… No lo entiendo. –Respondió sakura elevando sus manos y poniéndolas sobre las de sasuke.- ¿Por qué me dices todo esto, porque estás aquí?

Sasuke sonrio de medio lado, bajando su mano derecha para sujetarla muy suavemente de la cintura. Sakura se sujeto a su camisa cuando la acerco totalmente a él, suspiro suevamente, dejando su mentón recargado contra su hombro. Su corazón galopaba a todo lo que podía mientras sentía la cálida respiración del pelinegro cerca de su cuello. Sasuke aspiro de su dulce aroma a flores depositando un rápido beso en su cuello que provoco un brinco de sorpresa por parte de sakura, sonrio anchamente, adoraba todas esas reacciones.

-Solo hay una respuesta para todo eso… -Susurro sensualmente en su oído.

Sakura no pudo evitar morderse el labio inferior con ansiedad mientras cerraba sus ojos ante la placentera descarga eléctrica que sus palabras le habían provocado. Sasuke realizo un camino de besos desde la esquina de su mandíbula hasta parte del cuello donde se detuvo y separo su rostro para mirarle de frente. Magnifico. Sakura entreabrió sus orbes al igual que sus labios mientras que sus pómulos estaban teñidos de un hermoso rojo escarlata. Con su mano izquierda la sujetó por la nuca, enredado varios mechones de su rosado cabello entre sus dedos. Se inclino un poco, deleitándose con el gesto de anhelo que sakura componía, esperando a que desintegrara ese diminuto espacio que separaba sus labios.

-…Te amo…

Y estampo sus labios contra los de ella con necesidad y ferocidad entremezcladas, expresándolas a través del movimiento incesante de sus labios sobre los de su acompañante que le correspondía de la misma manera. El aire les obligo a alejarse pero al poco tiempo sasuke volvió a atrapar sus labios, ansioso de más y sakura no planeaba detenerlo, había esperado mucho tiempo para estar asi. Sasuke la estrechó con más fuerza mientras ella elevaba sus brazos y los colocaba sobre su cuello con tal de estar más cerca.

Era tan enorme y placentera aquella descarga eléctrica que corría a través de sus cuerpos a cada instante en que convertían el beso aun más profundo.

Sasuke sentía como si su pecho fuese a explotar a causa de esa gama de sentimientos despiertos dentro de su corazón y que pensó no tener. Sonrio entre el beso, aquello era tan gratificante que empezaba a darse cuenta de que sería adicto a los labios de la haruno. Por otro lado, sakura se sentía en las nubes, volando… Como si estuviese en un sueño perfecto. El cosquilleo de su estomago se intensificaba a cada momento, siguiendo el ritmo de sasuke, soportando el constante mareo que le provocaba sentir sus lenguas encontrarse en ese juego que implicaba besarse. ¡Y joder que sasuke era muy bueno a la hora de besar!

De poco a poco, el apasionado beso paso a ser más lento, más suave. El agarre de la mano de sasuke sobre su nuca desapareció para solo convertirse en una sutil caricia sobre su mejilla. No quería separarse de ella. Sakura disfruto de los roncos y muy imperceptibles gemidos que sasuke soltaba ante sus caricias sobre su nuca azabachada. Deseaba seguir a su lado. Lentamente se separaron y sus ojos se encontraron, mirándose fijamente el uno al otro. Sasuke le sonrio de medio lado admirando la belleza de sus mejillas sonrojadas mientras ella le devolvía la sonrisa tímidamente. En sus miradas se podía notar la alegría de estar nuevamente junto al otro. La tristeza que habían soportado se desvaneció mientras disfrutaban de ese instante en el que se habían dicho lo que expresaba su corazón.

-Sasuke-kun... ¿Esto es un sueño? –Cuestiono.

-Hmp, por supuesto que no. –Suavemente y con delicadeza sujeto su mentón y unió sus labios brevemente.- Es real.

-Aun no puedo creer que estés aquí. -Susurro, abrazando a sasuke quien le correspondió con firmeza.- Te extrañe tanto…

-Hn, yo también te extrañe…Molestia… -Le susurro.

Ella volvió a levantar el rostro y sasuke se inclino para volver a besarla. Definitivo, soy adicto. Se dijo, complacido de ser correspondido.

Era un lindo reencuentro; pero como muchos dicen por ahí…

-¿Sakura…? -Una voz se escucho.

Ambos jóvenes se giraron hacia la entrada del apartamento y Sakura abrió los ojos con impresión y cierto temor cuando reconoció a la persona parada frente a ellos. El joven era de una estatura similar a la de sasuke, su cabello era oscuro de corte moderno con tintes roqueros y sus ojos eran de un hermoso color azul profundo.

Siempre hay algo que busca destruir la felicidad del momento.

Sasuke percibió lo tensa que sakura se había puesto al ver a aquel sujeto. Entrecerró los ojos con cautela sin dejar de observar al desconocido tipo que mantenía su azulada mirada fija en la chica a su lado.

-I-Imposible… T-Tu… -Susurro sakura.- T-Tu eres…

El hombre sonrio con algo de nostalgia y felicidad.

-Buenas tardes, sakura. -La pelirosa comenzó a temblar, sasuke la aferro a su cuerpo.-…Tanto tiempo sin verte…

-…Hayato…

Y el peor de todos, era el reencuentro con el pasado.


Madre santisima del cacahuatito sagrado!Na, exagere jaja, ¿Se lo esperaban? Ojala y no jajaja por fin sasu y saku estan de regreso pero que infortunio el que apareciera hayato ¿no? Ojala este capitulo sea de su agrado, para mi, creo que es uno de los mejores capitulos que he escrito :)

Avizo: Es posible que nuevamente me tome un descanzo debido a que tendre ciertos compromisos escolares que requeriran -Obligatoriamente- de todo mi tiempo. Por lo cual espero puedan entender, aun asi, intentare actualizar tan pronto como me sea posible.

Nuevamente agradesco sus hermosos comentario, !Oh! antes de que se me olvide je, algunos me han comentado que desean saber que onda con el mundo ninja y el sasuke de la epoca moderna pues... ¿QUE CREEN? Estoy trabajando en un capitulo super especial que revelara estas incognitas y de igual modo creara muchas mas... Aunque aun se publicara mas adelantillo, al ser publicado, iniciara la cuenta regresiva para el final de new world.

Sin mas me despido de ustedes, con un abrazote. Comentarios, sugerencias y quejas !A un review!