New World
Capitulo 18: El fantasma de ti.
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El silencio los envolvía, simplemente el aire se volvió pesado. Aquello debía ser una jodida mentira, una maldita pesadilla.
Una mala jugada por parte del destino.
-…Hayato…
Sasuke miro a la pelirosa con impresión para después alzar la vista y posarla nuevamente sobre el ojiazul que sonrio anchamente al ser reconocido. Sakura temblaba sin control, jamás se imagino que él volviese a aparecer en su vida después de todo lo que paso y sin duda, aun con todo el tiempo que ya había pasado desde su trágico amor, Hayato seguía teniendo ese mismo efecto en ella.
Le aterraba, inspiraba temor.
Y no era para menos.
Hayato había transformado su vida en un infierno.
-Hola, sakura –Siseo acercándose un paso.
Sasuke frunció el ceño y de un rápido movimiento coloco a la chica detrás de él protegiéndola del acercamiento de Hayato.
-¿Q-Que es lo q-que quieres? –Susurro sakura, aferrándose a la espalda de sasuke.- ¿Qué quieres…?
El de ojos azules nuevamente volvió a acercarse y a cambio recibió el imponente porte y la fría mirada de advertencia de sasuke que incluso alzó su mentón con altivez logrando intimidarle con eficacia. Más sin embargo, no retrocedió en absoluto.
-¿Eres un amigo suyo?
-Hmp, ella te ha hecho una pregunta. Responde. –Pronuncio fríamente.
Hayato le miro algo encogido por la amenaza que aplicaba tan solo con su mirada pero aun en esos ojos azules, existía un brillo de desafío. Pero era casi inexistente, nada que la fiereza de los ojos Uchiha no pudiera aplastar. El joven Erizawa ladeo su rostro conectando su mirada con la de sakura.
-Quiero…Necesito hablar contigo. –Sakura frunció el ceño.- Solo eso.
-¿Qué te hace pensar que quiere escucharte?
-Esto no es asunto tuyo… -Respondió con tono tranquilo al cuestionamiento de sasuke.- Esto es solo entre sakura y yo.
-Hn, me importa un reverendo bledo si el asunto es suyo o no, tendrás qué compartir la información conmigo también. –Dijo tajantemente.
Sasuke seguía con un aura amenazante rodeando su cuerpo, estaba consciente de que cada una de sus palabras estaba haciendo enojar al bastardo ese y eso era justamente lo que quería. Deseaba que Hayato se molestara a tal grado de que se atreviera a golpearle y asi, poder partirle la cara. Quería hacerlo pagar con creces todo el daño que le había ocasionado a sakura.
Deseaba asesinarlo.
-Como ya dije, solo hablare con ella. Es muy importante que sakura escuche lo que tengo qué decirle.
-Hmp, ya te lo he dicho yo también, ¿Qué te hace pensar que quiere escucharte?
-Por favor…sakura… -No recibió respuesta alguna de la chica.- Escúchame una última vez…
-Déjalo ya, Erizawa. –Hayato ensancho levemente sus orbes, sorprendido de que supiera su apellido.- Sera mejor que te vayas o en verdad pateare tu trasero.
-No me iré hasta que me escuche. –Sasuke frunció el ceño.
Abstente a las consecuencias. Pronuncio mentalmente al tiempo en que apretaba los puños con fuerza y pretendía dirigirse hasta Hayato, más sin embargo, el sutil jalón que sakura le dio a su saco le detuvo.
-Es suficiente sasuke-kun. –Le dijo.
¡Que! Sasuke observo con sorpresa como la pelirosa –Tras su comentario– salía de su seguro escondite y procedía a colocarse a la par. Intento buscar una explicación pero los mechones de cabello rosado le impedían encontrar sus ojos. ¿Qué mierda estas pensando? Sakura seguía sosteniéndose de él, manteniendo su mano izquierda sobre su hombro.
-Está bien. –Cerró sus ojos y suspiro pesadamente, saltándole.- Te escuchare.
Hayato abrió sus orbes sorprendido, contrario a sasuke que solo compuso una mueca de confusión. El primero recobró la compostura y sonrio ligeramente.
-¿Podría ser a solas…?
-Por supuesto.
Se giro al Uchiha y le sostuvo de las mejillas abriendo sus ojos. Sasuke se apresuro a sujetarla firmemente de la cintura, no la dejaría estar a centímetros de Hayato.
-Hn, estas demente si crees que voy a dejarte sola con este bastardo. –Siseo.
-Debes dejarnos solos, sasuke-kun, no se irá a menos que lo escuche.
El Uchiha le miro con el ceño fuertemente fruncido, a través de sus ojos, sakura pudo distinguir la preocupación que tenia. Se preocupaba por ella. No pudo evitar que su corazón saltase de alegría por aquel sentimiento de protección que sasuke le tenía. No es momento de melosidad. Menciono su Inner con una extraña seriedad, pero tenía razón, no era momento de sentimentalismos.
-Déjanos, por favor. -Pidió. Sasuke solo atino a apretar las mandíbulas.- Por favor, sasuke-kun.
-He dicho no.
Maldijo el que sasuke se vieran tan jodidamente sexy con aquella gesticulación seria y algo ruda. ¡Es tan difícil no emocionarse, Shannaro! Grito su Inner a lo que sakura solo pudo darse un golpe mental. ¡Deja de jugar! Se dijo, regresando a la realidad.
-Y yo he dicho que nos dejes hablar a solas.
-¡Tsk! ¿Qué es lo que buscas? ¿Qué pretendes, sakura?
-…Superar mis temores, sasuke-kun. –El pelinegro la observo con impresión. Sakura hablaba en serio, no vio duda en su rostro.- Quiero terminar con todo.
Sasuke elevó sus manos y enmarco su pequeño rostro entre ellas. Suspiro con resignación.
-…No voy a poder hacerte cambiar de opinión, ¿cierto? –Sakura negó.
-No te preocupes. -Susurro solamente para él.-…Te aseguro que nada me pasara…
-Promételo. Tienes que prometer que estarás a salvo. –Comento con sutil desespero.- Prométeme, que si este imbécil intenta tocarte, me llamaras y no intentaras una locura.
-Te lo prometo. –Dijo firmemente.
Hayato observo atónito como sasuke y sakura se unían en un beso, apretó los puños, afilando su mirada. Las cosas cambiaran en un momento. Se aseguro, no dejaría que aquello volviese a repetirse. Confiare en ti. Sasuke separo sus labios y su mirada se topó nuevamente con la de sakura, por esta vez, le haría caso y dejaría que se encargase.
-Hmp, de acuerdo. –Pronuncio, mirando rápidamente a Hayato con advertencia.- Estaré en la parte de arriba.
Sasuke se encamino hacia las escaleras y comenzó su ascenso al segundo piso del apartamento chirriando los dientes con inconformidad. Aquello no le daba buena espina. Es hora. Su vista, que hasta ese momento había estado vigilando el paso de sasuke hasta perderlo de vista, se enfocó en el joven Erizawa que se mantenía serio y con una expresión tranquila en su rostro. Eso no era normal. Hayato vertía unos jeans negros, algo rotos de los muslos. Su playera era de tirantes blanca y por encima llevaba una camisa de cuadros a blanco y negro cuyas mangas estaban arremangadas, permitiendo apreciar sus muñecas repletas de pulseras. Hay cosas que no cambiaban. Sakura reconoció que seguía siendo guapo y que tenía la misma finta de "santa oveja" con la que alguna vez le había atrapado.
El ambiente se había vuelto aun más tenso, estando por fin únicamente los dos en aquel pequeño espacio que representaba la sala.
-Se nota que ese chico no tiene buen genio… -Comento Hayato para romper el silencio.- No recuerdo haberlo visto antes.
-No lo conoces. –Respondió cortante.
-Ya lo suponía. Aun asi… No entiendo cómo es que él conoce mi nombre.
No recibió respuesta alguna. Sakura suspiro y Hayato pudo denotar cansancio en sus ojos.
-¿Qué es lo que quieres? ¿Cómo demonios diste conmigo? –Cuestiono directamente.
-Es una linda casa… Muy diferente al estilo que recuerdo te gustaba. –Evadió la pregunta, observando el apartamento de la pelirosa con rapidez.- Si mis recuerdos no me fallan, siempre pintabas todo entre tintes rojos y un tenue rosa… Los muebles eran demasiado rústicos, eras fanática del arte con tintes góticos u abstractos.
Sakura frunció el ceño, estaba empezando a impacientarse y hasta cierto punto presentía que el muy bastardo lo hacía conscientemente solo para molestarla. Pero no le daría gusto, le haría ver que era diferente a lo que había conocido.
-Tus recuerdos se quedaron en el pasado, asi que hazte a la idea. –Respondió tajante, casi del mismo modo en que sasuke lo había hecho.- No todo es como solía ser.
-Has cambiado mucho…No eres la misma chica que conocí. ¿Por qué…cambiaste tanto? –Cuestiono con una mirada nostálgica.- ¿Dónde quedo la sakura que yo conocí?
-No tengo tiempo para tonterías. ¿Qué demonios es lo que quieres decirme? –Pasaron minutos después de su pregunta sin respuesta alguna de Hayato.- No me importa si es importante o no, pero si vas a decir algo dilo de una jodida vez.
Nuevamente, su única respuesta fue el silencio. Exasperada se dio la vuelta, hastiada de tanta estupidez y decidida rotundamente a irse a donde sasuke estaba, esperando que el ojiazul se largase de una vez por todas de su apartamento con sus idioteces junto a él.
-….Perdóname…
Sakura se giro rápidamente observándole con impresión ante ese susurro.
-¿Qué…?
-Perdóname, sakura. Soy consciente de todo el daño que te hice, yo… nunca quise dañarte, tú lo eres todo para mí. Siempre lo has sido. Pero en aquel entonces yo era un enfermo, no podía controlar mis impulsos y siéndonos sinceros, muchas de tus acciones despertaron aquel monstruo dentro de mí…
¡Qué putas acciones ni que nada, es un perro infeliz Shannaro! Grito su Inner con furia, algo típico de los hombres como Hayato, era que siempre culpaban a la mujer de ser quienes provocasen su "instinto animal" cuando los únicos culpables de sus tontos actos eran ellos mismos y su estúpida ideología provocada de su trastornada mente. No debí decir eso. Se dijo Hayato, notando el aura peligrosa que sakura estaba emanando por cada poro de su piel y eso estaba dándole miedo pues nunca había visto aquellas reacciones en la pelirosa.
-Aun con todo eso…aprendí mucho mientras estuve en la cárcel. Estar encerrado me sirvió para comprender que lo mío era una enfermedad y que a causa de mi desconocimiento de ella, te hice daño. Casi te tome por la fuerza. Te grite, te golpeé…
Sakura apretó los puños con impotencia, tensando la mandíbula con mucha fuerza mientras intentaba reprimir las imágenes que a su mente acudieron de cada una de las experiencias a las que Hayato se refería con voz tenue.
-…Te arranque la felicidad y tu libertad por tanto tiempo… Y estoy arrepentido. Muy arrepentido. Y sé que es justo que me trates de esta manera, la cárcel, tu fría actitud, tus despectivas palabras… todo me lo merezco.
Erizawa bajo levemente el rostro con culpabilidad y arrepentimiento. Por un momento sakura ablandó su porte; más sin embargo, el constante grito de su Inner recordándole todo el daño que había recibido de ese hombre la hizo sostenerse y seguir mostrando su perfecta careta de frialdad.
-No. Eso no es suficiente. –Siseo sombríamente, con rencor.- Tú te mereces todo eso y mucho, MUCHO más…
-Lo sé. Y estoy dispuesto a aceptar lo que sea con tal de que me perdones. Mis palabras no son suficientes para borrar el daño que cause pero necesito intentarlo. Toda mi vida eres tú, sakura. Yo no podría vivir sin ti…
Sakura dio un ligero traspiés, cohibida de la acción que Hayato estaba realizando. En su vida hubiera creído que aquel orgulloso hombre estaría arrodillándose frente a su persona, suplicando su perdón a costa de perder su tan importante ego machista. Tan diferente a lo que ella conocía, que parecía estar despertando cierto arrepentimiento de sus acciones tan frívolas para con él.
-Siempre te he amado y lo sabes. Sakura, aun con todos mis defectos se que aun puedo cambiar y que puedo hacerte feliz… Dame una oportunidad… –Susurro mirándola fijamente a los ojos.- Una última oportunidad para demostrarte que soy la persona de la que te enamoraste, de estar a tu lado y ser felices. ¡Seremos la familia que tanto soñamos!
Sakura bajo levemente el rostro, dejando que Hayato admirara con satisfacción el brillo de la duda que destellaba en sus orbes. Había logrado lo que quería, terminaría convenciéndola, pronto, sakura estaría nuevamente a su lado y ahora si no podría escaparse.
Caería otra vez en su poder.
Era cierto que la amaba con locura y que deseaba que volvieran a estar juntos pero también anhelaba hacerle pagar el haberle hundido en la prisión, soportando noches en vela para proteger su integridad de los demás delincuentes, humillándolo de la peor forma. Nunca se arrepintió. Lo único que había logrado encerrándolo en aquel lugar fue enfurecer a la bestia en su interior que no se resignaba a la idea de que su propiedadse fuera de su lado. Y jamás lo haría. Sakura era la culpable por ser hermosa en todos los ámbitos. Fue quien creó y alimento su monstruosidad.
-Hayato… Tú… ¿hablas enserio? –Erizawa asintió aun arrodillado.
-Estoy dispuesto a todo con tal de mostrarte que soy un mejor hombre, una mejor persona. Olvidemos el pasado y volvamos a los momentos felices que compartíamos juntos. –Aseguro firmemente pero con algo oculto de trasfondo.
Sin duda, seguía siendo un excelente actor.
Sakura tenía la culpa de que tuviera ese insano deseo por poseerla, por hacerla suya. Era su culpa el que hubiera convertido su amor en una peligrosa obsesión. Era su culpa cada vez que se había visto obligado a golpearla por sus llegadas tarde y sus retrasos con malas justificaciones. Por no entender que su tiempo, su mundo y su vida le pertenecían solo a él y a nadie más, ni sus amigos, ni su hermano ¡Nadie! Y por un tiempo fue feliz de saber que sus golpes e insultos estaba surtiendo efectos hasta el punto de volverla en una mujer sumisa, atenta únicamente a su persona y temerosa de su autoridad.
Pero todo cambio, cuando ella decidió revelarse.
¡No soy tuya!
En aquella ocasión, la pelirosa se había enfrentado a él, superando su ley marcial y dejando en claro que no quería que la tomara. Nunca podría olvidarse de la humillación que sintió cuando le rechazo. Y su mente entro en locura. No pudo evitarlo, la ira le domino completamente y le golpeo pasando desapercibido el hecho de que la pelirosa había armado una trampa. Por lo cual en el instante en que su agresión se estaba volviendo des-estresante, Tetsuya Haruno y Yanamaka Ino, habían irrumpido en su hogar acompañado de varios oficiales los cuales le detuvieron.
Y aunque se sintió por un tiempo culpable, pronto entendió que todo hubiera estado bien si ella no hubiese desarrollado su fuerza de voluntad. Hayato levanto la vista y se puso en pie, a sabiendas de la confusión que tenia presa a la pelirosa. En esta ocasión, se aseguraría de que todo estribó de voluntad desapareciera. Estarían juntos siempre. Y nada se interpondría en sus mandatos.
- Te prometo que no volveré a dañarte, nunca más. –Prometió, acercándose. Elevo su mano y acaricio su mejilla.- Prometo que seremos felices. Por favor, vuelve conmigo… Te amo.
Rodeo con sus brazos a la pelirosa encerrándola en un abrazo, sintió como se tensaba a su contacto. Poco después, esa tensión desapareció. Hayato sonrio anchamente con una mirada triunfadora y para nada agradable. De una manera algo macabra. Pero lo que no vio, fue la mirada vacía y decidida que sakura tenía. Lo que sucedería después estaría fuera de sus planes.
Iba a mostrarle el resultado del daño que le había causado.
Hola! una mega disculpa por no haber publicado el capitulo, pero ya saben, la fin ¿lo han notado? Adelante este capitulo asi que es posible que para el martes este listo el 19 para que no se queden on la duda, aun asi, no esta confirmado jaja. Agradesco todos sus comentarios !a que nadie se esperaba que hayato apareciera verdad! Me parecio buena idea meterlo un poquito en la historia para que se alargara un poco mas...joder, pensar que cada dia que subo un capitulo me hacerco al final de la historia me pone melodica... !No quiero dejarlos! Ugh...pero todo tiene un fin ¿no? jaja aun asi, aun queda un buen de new world para rato, asi que gracias por continuar conmigo :)
Recuerden que cualquier queja, sugerencia, comentario, o opinion !ya saben como encontrarme! Se les quiere mucho, bye bye.
