Clyde siempre fue el tipo de chico que era caprichoso. Nada se le podía negar, nada. Siempre hacía lo que quería y creía en cosas estúpidas. También hacía cosas estúpidas, y peleaba por tales cosas. Era alguien complicado, muy complicado.
- ¡Clyde, por favor! ¡No seas idiota! –Se quejaba Token.
- ¡El idiota eres tú! – Le gritó Clyde, con la boca llena.
Tyde veía fijamente a sus padres, mientras él también se comía un taco. Los veía con curiosidad, no era la primera vez que peleaban en frente de él. Otra vez, el castaño se jartaba de tacos, algo que a veces le molestaba a Token de sobremanera.
- ¡Deja de comer tacos, que por eso estás tan gordo!
- ¡QUE NO ESTOY GORDO, MALDITA SEA! – Gritó aún más fuerte, lanzando pedazos de su taco, pedazos que caían en la camisa de Token.
- ¡Ahg! ¡Mira lo que haces, idiota! – Gruñó Token, limpiándose la camisa.
- ¡Perdóneme, señorito importante! - Se burló. – ¡No sabía que no se podía ensuciar! Porque el dinero lo hace taaaaaan importante.
- ¡Pues mira quien habla! ¡El tonto que cree que es atractivo! ¡PERO QUE ESTÁ MÁS GORDO QUE UN BARRIL DE MANTECA!
- ¡ERES UN IMBECIL, TOKEN! ¡TE DETESTO, JODIDO IDIOTA! –Gritó de nuevo, ya al borde de las lágrimas.
El castaño sólo salió corriendo con mucha rabia. Estaba harto de que Token siempre le hablase de esa forma y lo humillase, sobre todo delante de Tyde. Al poco tiempo, el joven Black se dio cuenta de lo que había hecho. Miró ligeramente a su hijo, quien lo seguía viendo de fijamente. Tyde nunca decía nada durante las peleas, sólo se quedaba mirándolos con curiosidad. Es muy obvio que ese no era un buen ejemplo para un niño como él, así que suspiró y tomó a Tyde de la mano.
- Vamos por él, debo disculparme. – Dijo, arrepintiéndose de lo que dijo momentos antes.
Empezó a buscarlo por todos lados, pero no lo encontraba, ni siquiera en el Taco Bell, donde creyó que lo encontraría. Llamaban al castaño, pero ni siquiera eso servía. A lo lejos, logró ver a un trío de rubios, Kenny, Butters y Bolita. Tal vez ellos lo vieron en algún lugar, así que se acercó a preguntar.
- Chicos, ¿Han visto a Clyde? – Preguntó, preocupado.
- No. – Contestó sinceramente Butters.
- Maldita sea. – Se quejó Token, mirando por todos lados, aún preocupado.
- ¿Qué pasa?
- Le dije que dejara de comer tantos tacos…. – Contestó. – Que por eso estaba gordo y una cosa llevó a la otra. Con el asunto de que está gordo se ofendió y se fue llorando y corriendo.
- Mami es chillón. – Comentó Tyde, mirando a Bolita, el cual estaba escondiéndose de él.
- Prrrrrr, Clyde chilla y se queja por todo. – Dijo Kenny sin importancia.
- Creo que dañamos mucho su autoestima de pequeño…. – Comentó Butters, algo preocupado también.
- ¿Qué dañamos? Siempre ha estado gordo, pero lo ignora. Y siempre ha sido un chillón que se queja de todo.
- Ni que lo digas. – Dijo Token. – El primer día que llegó Tyde, se puso a hacer un berrinche porque quería que el perro durmiera con nosotros en la cama y terminó durmiendo en el suelo.
Tyde recordaba eso, aún se acordaba de todas las lágrimas que derramó Clyde esa noche, de verdad le tenía mucha lástima, pero en cierta forma, lo ignoraba.
- Como sea. – Dijo finalmente Token. – Seguiré buscándolo. Vamos, Tyde.
- Suerte. – Dijo Butters, despidiéndose.
- Gracias. – Contestó, yéndose con el niño - ¡Clyyyyyyyyyyyyyyyyyde! – Llamó.
- Mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii – También llamó el gordito.
- ¿Tyde? – Se dijo para sí mismo un castaño.
- Clyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyydeeeeeeeeeeeeeeeee – Seguía llamando Token.
Poco a poco, Clyde salió de su escondite, dándose a ver.
- ¡Clyde!
- ¡Mami!
- Hola. – Saludó con mucha tranquilidad.
- ¿Cómo que hola? ¡Me tenías preocupado! – Regañó Token.
- Perdón. – Se disculpó Clyde.
- Mami, no deberías llorar porque te digan gordo…. – Le dijo Tyde, acercándose. – Más gordo está Edic Cadman. – Ese comentario le sacó una carcajada al castaño.
- Perdona si te ofendí…. – Se disculpó Token.
- No, creo que eso es lo que necesitaba para saber que debo preocuparme por mi físico, ahora que hay una personita que depende de mí. – Le contestó, sonriendo.
- ¿Quién? – Preguntó Tyde con emoción y curiosidad.
- Tú, bebé. – Contestó divertido.
- ¡Weeeeeeeeeee! – Celebró, levantando sus brazos, Clyde sonrió y el moreno regordete se abrazó a sus piernas. Token lanzó una ligera risa.
- Ven, vamos a casa.
- Sí.
Tyde los miró con una sonrisa en su carita rechoncha, aún colgando de las piernas del castaño, entonces este lo tomó en brazos. El infante comenzó a repartirle besos por toda la cara a Clyde, haciendo que se ría y Token los mirara con una sonrisa mientras caminaba al lado de su novio. Pasó un brazo por los hombros del castaño y apoyó su cabeza en él, sin dejar de caminar.
- Mami, no corras así. – Le dijo Tyde. – Papá siempre se queja cuando haces esas cosas, diciendo que él no es tu mamá.
- Shhhhhhhhhhhhhhh – Le dijo Token, poniéndose un dedo en los labios en señal de silencio.
- …. Perdón. – Se volvió a disculpar Clyde, sorprendiendo al negro. – Lo siento.
- … No te preocupes, es sólo otro de tus berrinches.
- Será mejor controlarlos.
- Es raro que lo digas, siempre estás en contra.
- Sólo necesitaba pensar.
- Ya era hora. – Token sonrió.
- ¡Ahora vamos a Taco Bell! – Dijo Tyde, animado.
- No hoy, amor. Tal vez otro día. – Le dijo de forma tranquila Clyde, sorprendiendo a Token.
- ¿Quién eres tú y qué le hiciste a mi Cly? – Preguntó, en forma de broma.
- Te dije que sólo necesitaba pensar. – Contestó, haciendo que Token se ría.
- Craig debería verte. – Clyde lo miró con curiosidad. – Digo, por lo maduro que actúas. Siempre se queja de que eres un idiota
- Y creo que tenía razón.
- Mami es algo tonto. – Mencionó Tyde, sacándole otra sonrisa al castaño.
- Bien, estoy feliz por eso. – Dijo Token, tomando a Clyde de la barbilla y besándolo.
Token y Tyde iban contentos de haber encontrado a Clyde, pero había algo que ellos no sabían.
En otra parte de South Park, se encontraba un castaño atado y asustado. A su lado, había un hombre con un comunicador y una pistola en una funda. No tenía una buena pinta, ni tampoco buenas intenciones.
- ¡Perfecto! – Exclamó el hombre. – Ahora nuestro Clyde falsó entrará a la mansión Black y robará toda la fortuna.
El verdadero Clyde veía asustado a ese mal hombre, y temía por Token y Tyde. No quería perderlos, no a ellos. Mientras tanto, en la mansión Black, el Clyde falso buscaba como robar el dinero de la mansión. No tenía ni idea en donde buscar, y el lugar era demasiado grande.
- Bien, Tyde. Anda a recoger tus juguetes. – Ordenó Token.
- Joooooooooooooooooooooo…. – Se quejó el perrito. – Pero…. Pero…. – Empezó a buscar una excusa. - ¡Quiero quedarme con mami! – Dijo, abrazando al Clyde falso.
- Hazle caso a tu padre, Tyde. – Ordenó el castaño.
- Pero mamiiiiiiiiiiiiiiiii – Se volvió a quejar.
- Nada de peros.
- Jooooooooooooou…. – Chilló, yendo a arreglar sus juguetes. Token levantó sus cejas en señal de asombro por la madurez de Clyde y el impostor sonrió.
- Wow, de verdad pensaste.
- Te lo dijo. – Token sonrió y lo besó.
- Eso es bueno.
De repente, se escuchó un grito.
- ¡MAMIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII! – Chilló Tyde, corriendo hacia el castaño, sosteniéndose la mano. – Me cortéeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. – Se quejó, mostrando una cortada realmente pequeña.
- No es nada, nene. Es algo pequeño. – Contestó, mirando la herida.
- Pero me dueleeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. – Se volvió a quejar.
- No es nada nene. – Dijo, agachándose y mirando la herida. – Es tan chiquita que no se ve. – Ahora besó la herida del niño.
- Snigh…. Ngh…. – Gimoteaba Tyde.
Token veía con asombro la escena. Jamás había visto a Clyde tan tranquilo al ver una herida tan ridícula en Tyde. Comúnmente se desesperaba junto con el niño y empezaba a correr y a llorar. Suspiró con una sonrisa y habló.
- Bien. – Dijo Token. – Ya que la herida está lista, ¿Por qué no nos vamos a dar un baño, Cly?
- No gracias, Token. Ahora quiero dormir un poco. – Contestó. No quería ver desnudo a Token, ya era demasiado con besarlo.
- Pero si es temprano.
- Creo que pensar me dejó agotado. – Se siguió excusando.
- Oh, está bien. – Se rindió el moreno, mientras el impostor se iba. – Vamos, Tyde. A darse un baño. – Dijo, cargando al niño y llevándoselo.
- Pero yo quería bañarme con mami…. – Se quejó.
Mientras los morenos se fueron a darse un baño, el Clyde falso buscaba como sacarle el dinero a Token. Revisaba el cuarto de pies a cabeza, pero no encontraba nada, y el tiempo era muy escaso.
- Debes buscar la caja fuerte de la habitación. – Le dijo su socio, a través de un micrófono.
- Ya lo sé, pero aquí no hay nada que muestre que haya una caja fuerte. – Contestó.
- ¡Tú! – Dijo el secuestrador, mirando a Clyde. - ¿En dónde está la caja fuerte?
- N-no lo sé…. – Le contestó con miedo.
- ¡No me jodas con eso! – Gritó, y luego lo tomó de la camisa para comenzarlo a zarandear de forma muy violenta. - ¡DIME EN DONDE ESTÁ!
- ¡NO LO SÉ! ¡LO JURO! ¡TOKEN NO ME DIJO NADA DE UNA CAJA!
- ¡TÚ TIENES QUE SABER!
- ¡NO SÉ!
- ¡Joder, que inútil! – Se rindió, lanzándolo contra la pared. – Si no sabes nada, debería matarte de una vez. – El hombre comenzó sacando una pistola y apuntando en la cabeza del castaño, el cual estaba asustado de muerte. - ¿Me vas a decir donde está la caja fuerte? – Preguntó, cargando el arma.
- N-no sé donde está. – Contestó Clyde, con un nudo en la garganta y comenzando a llorar. – Lo juro con m-mi alma…. – Esta respuesta hizo que el secuestrador frunza el ceño.
- Entonces no te necesito.
Clyde estaba con el corazón en la garganta, sabiendo su destino. Cerró fuertemente sus ojos, lamentándose de que no volvería a ver a su hijo ni a su novio. El hombre apretó el gatillo, pero sólo consiguió un ruido sordo, ya que no tenía balas.
- ¡Maldita sea! – Maldijo, tirando el arma a la cabeza de Clyde y dejándolo inconsciente, volviendo a llamar a su compañero impostor. - ¡Busca por toda la jodida casa!
- Entendido. – Contestó el otro, comenzando a buscar.
sklfdjsfhsdf ¡NUEVO CAP! :3 he adelantado mucho *-* y estoy aprovechando la PC de un amigo... uwu Escribo esto rápido para irme a jugar play e instalarle un puto juego e.e como sea
NEKITOGIRLCHAN: ¡Nueva lectora! !OMG, OMG! Bueno, ya sabes quién es la persona ewe Y no te preocupes, hablé con la chica que me ayuda con la historia 8D e incluiremos a Stripes. Pero no aparecerá sino después de un tiempo e.e
luis carlos: Pues no, era Token e3e
: Que bueno que te gustó :3 espero que los otros caps sean de tu agrado también -w-
¿Reviews? ¡Son gratis! Y ahora, me voy a jugar -w-
