New World

Capitulo 32: Algunas personas no disfrutan la navidad.

.

-¡¿Qué?! –Gritaron al unisonó.

La mente se les quedo en blanco ¿Quedarse? ¿Qué demonios sucedía? El timbre de la puerta interrumpió en sus reacciones de amplia pero silenciosa confusión.

Sakura se apresuro a salir y atender el llamado, mientras sasuke y Dess se quedaban a solas en la habitación, mirándose con intensidad. Sasuke no alcanzaba a imaginarse el motivo de semejante acción pero casi podía asegurar que esa mujer lo hacía más por molestarlo que por otra cosa…o tal vez, por su confiada y decidida mirada, en verdad había otra motivo para decidir quedarse en el apartamento de sakura.

El silencio duro hasta que las pisadas de sakura se perdieron por el pasillo. Dess dirigió su mirada a la puerta y después la volvió a sasuke con rapidez.

-Deberías bajar, la visita es para ti. –Aseguro.

Sasuke junto las cejas con extrañeza ante sus palabras pero fuera de todo contexto y a pesar de su desconfianza, hizo exactamente lo que le había sugerido y bajo al primer piso, encontrándose con sakura al inicio de las escaleras.

-¿Qué sucede…? -Cuestiono.

-Vienen a verte.

Su voz fue cortante, logrando que sasuke se sintiera dolido.

-Hmp, ¿asi serán las cosas? –Pregunto, deteniendo su intento por darse la vuelta.- ¿No vas… a decir nada?

Los orbes de sakura se entrecerraron, a sabiendas de a qué se refería.

-…No ahora.

-¿Cuándo entonces?

Ella le miro con brevedad guardando silencio y dándose vuelta para acompañarlo a la sala. Sasuke simplemente la siguió, sabía que su trato se debía a sus actos pasados durante su conversación con Dess. Suspiro, alejando sus pensamientos para después, cuando tuviese oportunidad de hablar con sakura y arreglar el asunto.

-Disculpa el retraso… -La voz de sakura lo trajo a la realidad.

-No te preocupes, sakura-san.

-¡¿Itachi?! –Dijo sasuke, reconociendo a su hermano mayor sentado con comodidad en un sillón.- ¿Qué demonios estás haciendo tú aquí?

El Uchiha mayor dejo su taza de café en la mesilla frente a él y le miro con fatídica ironía.

-¡Hola, estoy bien! Gracias por preguntar. Si, el café está muy bueno. –Sasuke rodo los ojos, cansado.- Debo decirlo, es un lindo recibimiento, ototo.

-Hmp

-¿Quieres que te sirva un café? –Le cuestiono sakura rápidamente, a lo que asintió de igual modo.- Bien, orita te lo traigo.

-Bueno, hermanito, después de tu grato recibimiento… -Comento, una vez que sakura desapareció tras la puerta de la cocina.- Me encuentro cuestionándome, ¿Qué cojones ha sucedido entre sakura-san y tú?

-¿Por qué preguntas? –Itachi resoplo.

-Actúan raro. –Simplifico, tomando nuevamente su tasa.- Es evidente a miles de quilómetros que algo les preocupa.

Sasuke desvió la mirada, despertando la seriedad de su hermano mayor. El rostro de su hermanito era todo un conjunto de sentimientos con la confusión y la culpa como centro. En ese instante sakura regreso y le entrego su café a sasuke quien parecía perdido a la hora de tomar la taza entre sus manos. Sakura hizo una ligera mueca de tristeza, lo cual no paso desapercibido por itachi. Verlos de ese modo no era normal, ellos siempre estaban alegres –Tal vez su ototo no pintara en su rostro una eterna sonrisa, pero se le veía más feliz– ¿Qué era lo que había sucedido para que ambos se tratasen tan distantes?

-¿Sasuke…?

-No es nada, anikki. –Aseguro en voz baja.

-D-Debe estar cansado, no durmió bien. –Excuso sakura, riendo nerviosamente.- La boda de naruto termino a grandes horas de la madrugada, asi que no durmió mucho.

-Hm, supongo que sí. Tú tampoco pareces una lechuga fresca, sakura-san.

-S-Si, seguro me veo peor que un espantapájaros. –carcajeó.

Itachi entrecerró sus ojos y bebió de su café, no muy convencido de lo que ambos jóvenes le decían.

-¿Y a que has venido, itachi-san?

-A decir verdad, mis padres me han enviado; quieren que pases la navidad en casa. –Miro a sasuke y después a sakura.- Tú también, por supuesto.

Itachi les observo cómo se mandaron una mirada apresurada.

-…A menos que ya tengan planes. –Sakura negó.

-L-La verdad, no habíamos pensado en eso. Algunas cosas…inesperadas… se nos han atravesado.

-¡Qué suerte! ¿Eso es un si entonces?

-E-Este, con gusto iría pero… preferiría ir con mi familia, es la primera navidad en años que mi hermano estará festejando con nosotros. –Comento, mirando a sasuke con las mejillas algo sonrojadas por la vergüenza.- ¿Q-Que opinas, no te molesta si no asisto?

-En absoluto… Mientras tú estés feliz, yo estaré complacido. -Sasuke medio sonrio, sonrojando aun mas a la pelirosa. Después miro a su hermano.- Dile a nuestros padres que iré, estaré ahí mañana por la tarde.

-¡Bien! No sabes lo feliz que Mamá se pondrá, estará como histérica cuando sepa que…

Su voz se acallo mientras sus orbes miraban en otra dirección. Sasuke y sakura dirigieron su mirada al mismo lugar al que itachi observaba y descubrieron que a unos cuantos pasos atrás de ellos, se encontraba la peliblanca de pie y en silencio. Instintivamente y al mismo tiempo se pusieron en pie, pensando en que cojones debían decir para justificar la presencia de esa chica en su hogar.

-Buen día, señorita. –Expreso el Uchiha mayor.

La presión se volvió máxima cuando ella se acerco y le sonrio.

-Buen día para ti también, itachi-san.

-Disculpe pero… ¿hemos sido presentados antes? –Cuestiono con credulidad.

-No; pero sasuke me ha hablado un poco sobre usted y su familia, aunque fue difícil hacer hablar a alguien tan serio como su hermano. –Su fácil vocablo, sorprendió a la pareja a sus espaldas.- Aun no entiendo cómo es que sakura-chan termino con alguien tan contrario.

-¡Yo también me lo pregunto! –Carcajeo.- Entonces, ¿Cuál dice que es su nombre?

-¡S-Su nombre es Dess! –Interrumpió sakura apresuradamente.- Es… una vieja amiga.

Dess le miro de reojo y ensancho unos cuantos milímetros su sonrisa.

-¡Asi es! Llegue hoy por la madrugada, pasare un tiempo en Tokio y sakura-chan me ha dejado quedarme con ellos un tiempo mientras arreglo unos asuntos de trabajo.

-Bueno, ahora entiendo eso de "algunas cosas inesperadas". ¡Bien! Tengo que irme. –Itachi se giro, encaminándose a la salida y abrió la puerta.- Estaremos esperándote mañana, ototo, que estés bien sakura-san y fue un gusto, Dess.

Después de eso, el trió de jóvenes se quedo solo, permitiendo a sasuke y a sakura suspirar con alivio por no haber sido descubiertos. ¡Ba! Exagerados estos. Se dijo Dess mientras se cruzaba de brazos, de no haber sido por ella seguramente si les hubiesen atrapado.

-Bueno… al parecer si te quedaras. –Dess asintió mirando a la haruno.- Entonces, se bienvenida.

-Gracias, no esperaba menos de ti, sakura-chan.

-Seguro escuchaste que ni sasuke ni yo estaremos en casa, asi que, tomate la libertad de establecerte en mi habitación y usar lo que necesites. –Comento, girándose a un silencioso sasuke.- Iré a preparar mi equipaje; le marcare a mi hermano para que venga por mí.

-Hn, bien.

Sakura se puso en pie y se encamino escaleras arriba. Sasuke había vigilado su paso hasta perderla de vista y sucesivamente, se volvió a Dess con profunda seriedad.

-¿Qué demonios es lo que estas planeando? –Pregunto con advertencia.

-Creo que ya lo había mencionado antes: Aun tengo asuntos que atender contigo. –Recalco. Sasuke planeaba hablar pero ella no se lo permitió.- En cuanto la información que esos asuntos contienen, tendrás que esperar para saberlo. Lo que si debe quedarte claro, es que…

Dess se encamino a él, deteniéndose justo a su lado.

-Cuando llegue el momento de irme, vengas conmigo.

.

El 24 de diciembre era una fecha muy importante para la familia Uchiha, no por ser una festividad obligatoriamente celebrada ni mucho menos porque esperasen que santa les llevase un regalo. No. En ese 24 de diciembre, lo que los llevaba a celebrar con más entusiasmo era el simple y sencillo hecho de que el menor de la familia, sasuke, estaba de vuelta con ellos después de haber pasado mucho tiempo desaparecido.

Mikoto se había esmerado en todos esas cosas que las madres siempre procuran para que la fiesta sea perfecta dando órdenes a diestra y siniestra a voz de grito mientras que fugaku había dado una enorme pausa a sus labores empresariales para poder disfrutar esos días a plenitud y sin ninguna interrupción. ¡Impresionantemente había ayudado en la organización de su problemática mujer! ¿Qué porque es sorprendente? Bueno, eso era sencillo. No todos los días ves a un fugaku Uchiha, orgulloso y machista, ceder a los deseos de su mujer ¿o sí?

En fin, todo aquel que estuviese dentro de la residencia Uchiha se encontró desde muy temprano con laborioso trabajo, bueno, todos menos el despreocupado itachi que muy inteligentemente había desaparecido donde su amada novia podía protegerlo hasta que llegase la hora precisa para regresar a casa y disfrutar de la velada sin tener que hacer algún esfuerzo. ¿Qué sucede en esta casa? Se pregunto sasuke, observando con una mueca en su rostro la despampanante y exagerada decoración que se alzaba frente a sus ojos. Suspirando y entrando con cierto nerviosismo, se encamino a buscar a sus padres. Camino poco, esquivando constantemente a los empleados que se cruzaban con prisas en su camino hasta que llego a la cocina y encontró a su madre probando varios platillos.

-Mamá. –Le llamo.

Mikoto alzo la vista y no pudo saber en qué jodido momento su madre se le hecho encima con semejante rapidez que casi parecía que tenia propulsores en sus zapatos.

-¡Qué bueno que llegaste, hijo! –Beso sus mejillas, una tras la otra.- Me alegra que decidieras pasar la navidad con nosotros.

-…A mi también. –Comento con una mirada algo nostálgica.

-Por cierto ¿Dónde está tu linda novia?

-Sakura me pidió que la disculparas por no poder venir, su hermano pasara las festividades en su casa y pues; ella deseaba compartir la fecha en familia. –Respondió.

Mikoto asintió con entendimiento, probando otro bocadillo.

-Es una lástima que no viniera, seguro le encantarían estos bocadillos con chocolate.

-Hn, si, le encantan las cosas dulces. –Sonrio brevemente, para después mirar a su alrededor.- ¿Y donde esta Papá? ¿Aun está trabajando?

-¡Nada de eso! Debe estar en el despacho o en el salón, ha estado algo servicial hoy.

Sasuke alzo una ceja con extrañeza ante su tono divertido.

-Hmp, ¿Servicial?

-Debes verlo con tus propios ojos. Hijo. –Sonrio enigmáticamente.

Sasuke suspiro y se encamino fuera de la cocina para dirigirse al despacho, encontrándose a medio camino y viendo casi por suerte hacia donde estaba el salón principal, al líder de su familia en una forma algo peculiar. Se acerco a paso apresurado escuchando a su padre decir órdenes a sus empleados con la misma autoridad y fuerza de siempre.

-¡Esa mesa debe ir a la derecha, sino estropeara la decoración! ¡Hey tu, he cambiado de opinión, mueve ese retrato a su lugar de nuevo! –Gritoneo fugaku, sorprendiendo a sasuke.- ¡Haru, kishimo! ¿Qué les dije acerca de los centros de mesa? ¡Dije claveles no buganvilias par de idiotas!

-¡Lo sentimos, fugaku-sama! –Fugaku negó.

En ese instante y sin que él llegase a prevenir su movimiento, fugaku se giro y al verlo, dejo su rostro serio y frustrado para crear algo que a sasuke le parecía una mueca que intentaba ser una sonrisa. Lo que no se imagino fue que después de ver ese gesto, su padre se había acercado a él y le había recibido con un abrazo.

-¿P-Papá…? –Le llamo, sin creerse que en verdad fuera él.

-Al fin llegas, sasuke, estábamos esperándote. –Comento, soltándolo y sonriéndole de una manera paternal.- ¿Hace cuanto que estas aquí?

-Poco.

-Nadie nos aviso de tu llegada. –Fugaku comenzó a caminar siendo seguido de sasuke.

-Hn, eso se debe a que nadie me recibió. –Se detuvo, observando a su padre escoger el color de las cortinas.- Parece que esta casa se ha vuelto un mundo de locos.

-Asi son las fiestas, hijo. Siento que no fueras recibido como te mereces. –Sasuke negó.

-…No es como si fuese algo importante.

-Bien, entonces deberías subir y desempacar. –Le dijo.

Una de las empleadas se acerco a ellos con una charola con un plato sobre el mismo. Fugaku tomo un poco de lo que se le ofrecía, su rostro se puso rojo, comenzó a sudar en exceso y de su boca salió una llamarada de fuego. Algo cohibido, sasuke vio a su padre limpiarse la lengua con una servilleta para después correr presurosamente a la cocina, sacando humo de las orejas. Quedare algo traumado después de esto. Se dijo, subiendo las escaleras de la mansión. Al llegar a su habitación, arrojo su maleta al suelo y se dejo caer sobre el colchón de su cama con pesadez. En su mente, la constante presencia de la aparición de Dess y en su situación con sakura lo llevaba a un extraño desgaste físico y sentimental por lo cual, simplemente y sin importarle lo que sucedía en el piso de abajo; se acomodo mejor y cerro sus ojos, cayendo dormido casi al instante.

.

La noche había caído prontamente en Japón, muchas personas en las calles paseaban y disfrutaban de la mágica noche antes de la navidad, riendo, bebiendo, mostrando la felicidad en sus rostros. Los niños jugaban con varitas de véngala, algunos lanzándose nieve y otros más se veían tentados a devorar las galletas que sus madres habían preparado solo para hacer tiempo, hasta que llegara la hora de irse a la cama y esperar a que santa les llevase sus regalos.

No era tan diferente a ellos. Se dijo sasuke, observando algunos de los hijos de los invitados más cercanos de sus padres correr por el jardín infestado de nieve en la mansión Uchiha, dio un sorbo a su trago, sin despegarse de la enorme ventana. Entrecerró sus ojos, haciendo memoria de las navidades que había vivido en compañía de su familia dentro de su hogar en el barrio Uchiha, los juegos que compartía con su hermano mayor y la extraña sonrisa que su padre le dedicaba a su madre cuando pensaba que ni él ni su hermano les miraban. No era tan diferente, después de todo.

En aquel momento, manteniéndose algo lejano de la compañía del mundo, sasuke pudo recordar algo de los momentos cálidos que había vivido en su verdadero mundo.

Recordó en la mayoría de las veces los bocadillos preparados por Mikoto, la poca ternura que fugaku les transmitía en esos días y el enorme cariño que itachi le brindaba a cada instante. Incluso a su mente vinieron las pequeñas pero gratas festividades en las que fue participe después de la masacre Uchiha, tal vez eran pocas pues en su momento, era demasiado cerrado como para permitirse asistir a todas y cada una de ellas pero aun asi, en esas pocas ocasiones se había divertido como en aquellos tiempos de antaño cuando su familia aun vivía, sintiendo la calidez de un cariño recibido sin pedir nada a cambio.

¡Hey teme! ¿Qué tal una competencia `tebayo? Recordó como en una noche, naruto y él habían hecho una competencia sobre quién de los dos era capaz de devorar mas nieve y aunque la idea era bastante absurda; como el Uchiha que era, no podía permitirse desperdiciar esa oportunidad para humillar al uzumaki que jamás paraba de ser competitivo casi de la misma forma en que itachi solía ser. ¡Yo! Siento llegar tarde, me perdí en el camino de la vida. Kakashi nunca faltaba a las reuniones más sin embargo siempre llegaba con un retraso mínimo de una hora, cuando aparecía todos comenzaban a charlar de cualquier cosa, tan libremente, que el único que se reservaba más que los otros resultaba ser sasuke, que se burlaba de los regaños de sakura hacia naruto y se molestaba cada vez que su pervertido sensei insinuaba cosas para adultos o intentaba persuadirlos a beber.

¡¿Qué clase de sensei es usted, Shannaro?!

En ese instante, en que el recuerdo de la pequeña sakura ninja apareció en su mente con su hermosa sonrisa y notable sonrojo, su corazón comenzó a palpitar con tremenda fuerza.

Si bien podía decir muchas cosas de las veces en que había compartido tiempo con sakura, en la mayoría solo podía mencionar su propia indiferencia y su crueldad para con la haruno. Pero aun con toda su frialdad no iba a negar que –inconscientemente e internamente- cada vez que ella le miraba con esos ojos tan alegres, que cada vez que le llamaba por su nombre con cariño y le dedicaba esas especiales sonrisas únicas para él, su corazón latía desbocadamente dándole una extraña sensación a su estomago y un cálido calor recorría sin permiso todo su cuerpo. Aunque no se permitió demostrarlo, obviamente.

Era incomprensible para él, era rotundamente prohibido en aquel momento volver a tener lazos con las personas a su alrededor y sin embargo, con el paso del tiempo y sin proponérselo, había formado lazos con sus compañeros mucho más fuertes de lo que jamás se imagino. La luz que ellos le brindaban le dio felicidad y una extraña paz a su sedienta alma vengativa por un corto lapso de tiempo, aun con su ida, con su traición…

Aun con todo eso, ellos siempre le esperaban….

El sonido de las campanadas de media noche le sacaron de su ensoñación, obligándolo a girarse donde sus familiares y compañía brindaban con alegría, dándose un abrazo fraternal entre ellos. Sonrio de medio lado cuando de entre la multitud enfoco a su hermano mayor dirigiéndose a él con pasos elegantes.

-¡Hey! ¿Aun no estás lo suficientemente tomado para cantar en el karaoke conmigo? –Sasuke le golpeo el hombro con cierta rudeza.- ¡Ouch! ¿Eso es un no al karaoke?

-Hmp, eso es un: Púdrete, maldito marica. –Itachi carcajeó.

-¡Ok, ok! Tal vez la siguiente vez te animes.

Sasuke ensancho sus ojos cuando itachi le abrazo con fuerza y le dio un par de palmadas en la espalda, en un típico abrazo masculino.

-Es bueno que estés de vuelta. Después de todo lo que sufrimos…estas de regreso. –Susurro, apretando su abrazo.- Feliz navidad, ototo. Me alegra tener a mi bobo hermanito conmigo.

Sasuke correspondió el abrazo lentamente, sintiendo algo de culpabilidad y cariño al mismo tiempo. Confuso. Él no era su hermano verdadero y aun asi, seguía siendo su hermano mayor; adoraba la calidez que su familia le daba pero no era igual a lo que su verdadera familia le había dado, no era lo mismo que Kakashi, naruto y sakura le hacían sentir. No era lo que él deseaba tener, lo que había tenido, lo que anhelaba volver a sentir. No era lo que konoha le daba, lo que su mundo le dio a sentir y pensar en ellos, sentir aquello, era tan jodidamente deprimente y molesto. Confuso. Habían sucedido tantas cosas en su pasado, en ese nuevo mundo y en esos últimos días que ya no sabía qué demonios quería ni lo que sentía y con cada minuto se perdía en un remolino del cual no sabía si podría salir. ¿Porque volvía a tener esa sensación de que nada le pertenecía?

Entrecerró sus orbes y después de un suspiro, oculto sus ojos tras sus parpados, encogiéndose levemente entre los brazos de itachi al tiempo en que su agarre se volvía más fuerte. No sabía que decir ni que responder, lo único que se le ocurrió fue dar un ligero asentimiento y guardar silencio.

Lo único que esperaba era que, al final de todo, pudiese encontrar el camino correcto que le llevara a alcanzar la felicidad que tanto necesitaba para vivir.

.

-…Que hermoso.

Dess suspiro mientras alzaba el rostro y veía caer los delicados copos de nieve sobre su piel, adorando la fascinante briza polar y maravillándose de la hermosa iluminación que la ciudad tenia observándola con profunda admiración desde el balcón del apartamento de sakura. Su rojiza vista se enfoco hacia una única dirección y tras breves segundos en silencio, realizo una mueca de tristeza sin apartar su vista del lugar al que miraba.

-Te escucho, te siento y logro entenderte… -Siseo, cruzando sus brazos en la baranda y recargando su mejilla sobre ellos.- Y te prometo que encontraras la felicidad prometida. Solo debes abrir los ojos a la verdad.

El viento soplo ligeramente, meciendo sus finos y largos cabellos plateados mientras volvía a encarar la noche, alzando las manos e intentar alcanzar el cielo.

-…Pronto te darás cuenta, sasuke. –Sonrio.

La felicidad surgiría de la profunda verdad de su corazón.


Hello people!

Bien antes que nada, agradesco sus review y su presencia constante con el fic :) En otra cuestion, se que ya se habran dado cuenta de que la continuidad en fechas del fic es diferente y pido una disculpa si el fic va algo atrasado Ya saben, entre tantos bloqueos mentales, problemas familiares y encima los preparativos escolares me han hecho una pésima jugarreta. Me siento algo mal de darme cuanta de que alguno de los últimos capítulos no fueron mas que algo que pudiésemos considerar como relleno pues el avance en la trama a quedado algo estancada y si, me siento escoria ¬¬" ¿Que si dejare el fic truncado gracias a esto? !No! Aunque lo pense. Pero creo que seria incorrecto dejarlo sin terminar, seria como derrochar a la basura todos sus comentarios y apoyos al fic y eso, no lo permitiré. Así que me he prometido echarle mas empezó analizar perfectamente lo que quiero ver en los próximos capítulos y darles lo que ustedes merecen: VERDADERA TRAMA. Asi que disculpen las molestias que he causado, prometo mejorar.

En cuanto al capitulo de hoy ¿que les pareció Hemos visto que sasuke a comenzado a notar que sus pensamientos antes claramente decididos a quedarse y disfrutar de ese nuevo mundo se han desviado de curso y han dado como resultado el rechazo del mismo y la añoranza del mundo ninja.

Sin mas, espero verlos de nuevo en el siguiente capitulo donde conoceremos algo mas sobre la querida y enigmática dess, su convivencia con sasuke y tambien, marcara el inicio de las revelaciones. Cuidence mucho y ya saben, comentarios, sugerencias, quejas y aportaciones, a un review de distancia.