New World
Capitulo 35: La verdad despierta.
.
¿Cómo había iniciado todo?
La verdad… Yo no tengo respuesta alguna para esa pregunta; o quizás, no sé a ciencia cierta cuando sucedió. Todo fue imprevisto y confuso, demasiado rápido, demasiado imperceptible para mí…que lo único que se… es que ese inicio se encuentra implícito dentro de mis recuerdos. La única forma de responderte y responderme a mi misma esta pregunta, sasuke…es mostrándote mi verdad. Y asi, tal vez encontremos ese momento en que todo dio inicio a la encrucijada de tu vida.
Iniciar por el comienzo de mi extraña existencia puede ser el momento perfecto para comenzar.
Nunca supe cómo fue que termine en ese lugar, de un momento a otro abrí mis ojos y me encontré directamente con la oscuridad. Ese lugar, era demasiado inmenso y poseedor de una profunda negrura; en ese lugar fue donde nací. No recuerdo cuanto tiempo estuve envuelta dentro de esa oscuridad pero en algún momento, una luz apareció segándome por completo y corrompió la oscuridad. Sacándome de ahí. Cuando volví a abrir mis ojos, me encontré en un extraño sitio totalmente desconocido, tan blanco, que parecía irreal.
Y es entonces, cuando lo conocí.
Frente a mí, se encontraba un hombre de gran altura, bastante intimidante pero a la vez, lleno de un aura abrazadora que inspiraba respeto, solemnidad y paz. Su ropaje consistía en una inmensa túnica blanca que realzaba la luminosidad de su presencia y aunque quisiera describirlo o mostrarte como se veía en realidad, me temo que me veo imposibilitada a hacerlo. En ese momento no repare mucho en el más allá de lo que he dicho, estaba demasiado ocupada observando el color de mi piel y el hecho de que tenia manos y pies a los cuales nunca había visto como para intentar memorizar su aspecto; más sin embargo pronto repare en el hecho de que esa persona era la única y la primera que veía en lo poco o largo de mi existir. Lo mire fijamente, esperando alguna acción o palabra de su parte que pudiese amenazar mi integridad o de igual, algo que me explicase que hacia ahí.
-¿Puedes ponerte en pie? –Me pregunto, ayudándome a hacerlo casi exitosamente. Sus ojos me miraron analizadoramente.-…Parece que no hay nada anormal contigo.
Tras sus palabras, mi confusión debió ser bastante notable pues al instante, soltó una exclamación.
-Primero que nada, quiero darte la bienvenida a tu nuevo hogar. –Comenzó a decirme y por obvias razones, no pude evitar ensanchar mis ojos ante esa noticia.- Seguramente estarás algo confundida con todo esto ¿verdad?
-¿Qué es este lugar…? –Pregunte precipitadamente.
-Estas en lo que yo llamo: la catedral de la causalidad. Un sitio que he creado especialmente para un objetivo y es aquí donde vivirás a partir de ahora.
-¿Vivir aquí? … -Solté en un susurro.- ¿Por qué?
Me mostro lo que vendría a ser una sonrisa.
–Yo lo dispuse asi.
Mentiría si dijera que no tuve miedo de lo que me estaba diciendo, esa era demasiada información incompleta para alguien como yo que hasta hace poco únicamente conocía la oscuridad que había visto al abrir sus ojos. Me permití soltar aire y apretar mis manos a entorno de lo que parecía ser alguna clase de vestimenta y que, al parecer, siempre había estado sobre mi cuerpo.
-Se que estas confundida y es normal que tengas miedo pero te aseguro que estando aquí, no hay nada a lo que debas temer. –Me comento con suavidad, inconscientemente me tranquilice al oírlo.-…Debes saber que he sido yo quien te ha creado y que, desde ahora, lo único que deberás hacer será aprender y perfeccionar. Tendrás que volverte perfecta y obediente. Solo asi, seguirás manteniendo existencia por la eternidad…
Cuando me dijo aquellas palabras, lo único que pude pensar era que fuese lo que fuese, ese sujeto frente a mí parecía conocerme bastante bien, incluso más de lo que yo podía imaginar pues hasta ese instante era el único en saber cosas que yo no había expresado en ningún momento. Tal vez fue eso lo que me hizo sentir que podía creer y confiar plenamente en él.
-¿Asi que esa es la siguiente? –Escuche a la distancia.
Al mismo tiempo que el sujeto frente a mí, gire mi cuerpo y me encontré con otro hombre, postrado en lo que parecía ser un trono, de cabello corto blanquecino y ojos rojizos. Y mientras él nos miraba con cierto aburrimiento, yo no pude evitar preguntarme quién demonios era esa persona y porque cojones no lo había notado antes. Decir que su porte me pareció demandante, es poco.
-Si, asi es. –Respondió el primero.
En menos de un parpadeo, el tipo que se encontraba en aquel monumental asiento apareció frente a nosotros, dejándome asombrada ante ello.
-Hum… Ya veo. ¿Asi que esta vez seré una mujer? –Él me miro con algo de fastidio rápidamente, para luego enfocarse en el primero.- Me parece que esta vez te has encaprichado demasiado en asignarnos anticipadamente un sexo definido.
-Ya que me he adelantado en su despertar, creí conveniente establecerle un sexo diferente al que sostienes actualmente para no complicarnos mucho al dirigirme a alguno de los dos. No deberías preocuparte demasiado por ello, al final, pueden cambiarlo si lo desean.
-Me parece bien, al menos seguimos siendo casi idénticos.
Ante esa frase, alcé el rostro con una clara muestra de rareza e incomprensión, a lo único que recibí una ligera sonrisa por parte del primer sujeto.
-Aun falta algo de tiempo para tu destitución asi que, ella será tu alumna a partir de ahora. –Le comento al segundo quien le miro atentamente.- Explícale y enséñale todo lo que sabes hasta que llegue el momento de que se convierta en tu sustituta.
-Si es lo que ordenas, asi será. –Afirmo.
El primero se giro de nuevo a mí, levanto su mano y la dejo descansar suavemente sobre mi cabeza. El gesto que estaba teniendo pudo haberme asustado pero no lo hizo.
-Escucha. Él se encargara de ti y al final, cuando estés lista, te permitirá tomar su lugar.
Y después de eso, sin darme pauta a cuestionar respecto a sus palabras, desapareció.
Mi vista se enfoco en el "segundo", que se acerco a mí con lentitud hasta quedar en el mismo punto que el primero, mirándome con seriedad profunda y estricta. Pudo ser majadero de mi parte, pero todo lo que sucedía estaba incompleto. Yo quería respuestas contundentes y completas, asi que tenía que conseguirlas de una vez por todas antes de que mi cerebro –algo presionado por las incógnitas– amenazara con explotar.
-¿Por qué estoy aquí? ¿Qué era el sitio de donde me sacaron? –Cuestione apresuradamente y con algo de torpeza, bajando el rostro.- ¿Qué soy? ¿Qué eres tú? ¿Qué es todo esto?
Él permaneció en silencio por algún tiempo, únicamente entrecerrando los ojos sin dejar de mirarme.
-Haces demasiadas preguntas para ser la primera vez que utilizas tu razonamiento. –Comento, ignorando olímpicamente mis preguntas.- Además, eres demasiado inestable. Supongo que es algún efecto de tu anticipado despertar.
-¡Respóndeme! –Grite.
-¡Tsk, que fastidio! … -Un suspiro pesado salió de sus labios.- Responderé una a la vez ¿te parece?
-De acuerdo.
-Por orden…Uno: Porque tú fuiste creada con el único propósito de llegar a este lugar, al igual todos los otros que ocuparon el puesto que pronto, será tuyo. –Lo mire bastante extrañada, sin saber exactamente a lo que se refería.- Dos: El lugar de donde te sacamos, no es más que el sitio de donde se extrae la siguiente esencia de aquel que controlara los registros una vez que el fin del anterior "destino" está por terminar su ciclo de vida. Y Tres: lo que eres…
Una de sus manos se alzo y toco mi cabeza, acariciándola lentamente al tiempo en que me mostraba un mechón de mi propio cabello tan blanco como el suyo. Mis ojos se abrieron sorprendidos al entender lo que él deseaba decirme y que, analizándolo detenidamente, ya había mencionado hace unos instantes atrás.
-Tú eres yo… Nosotros somos una deidad a la que denominan "destino". Eso somos, ese es nuestro nombre.
-¿Nombre…?
- Lo dije bastante claro, nuestro nombre es Destino.
-¿D-Destino? ¿Se supone que ese…es mi nombre?
-Asi es y como la siguiente en ocuparse de la misión que se nos ha encomendado has sido traída aquí con anticipación a mí… retiro. Para asi enseñarte directamente todo lo que debes hacer, las reglas que debes seguir y como llevar a cabo a la perfección con el sistema. –Me comento, alejándose y emprendiendo camino hacia una enorme puerta al otro lado del lugar.- Por último, el que es todo esto, lo entenderás con el paso del tiempo y conforme avance tú desarrollo. Por lo pronto, apresúrate y sígueme.
Indudablemente lo seguí con firmeza, intentando asimilar lo que me había dicho hasta ese momento. Por lo menos, estaba un poco tranquila con responder aquellas preguntas pero eso no quitaba que aun existiesen huecos que deseaba fueran llenados de información. Ambos nos detuvimos frente a la puerta, él extendió su mano a ella y lentamente, comenzó a abrirse.
-Entiende esto: todo lo que voy a decirte y mostrarte… -Inicio en un susurro.- Absolutamente todo lo que conocerás a partir de este momento, se convertirá en tu única verdad y fuera de eso; no habrá nada a lo que puedas llamar tuyo.
Solo entonces y al tener completo acceso a ese espectacular recinto detrás de aquella puerta; pude entender perfectamente en esas palabras que mi existencia seria todo lo que mis ojos vieran, lo que mis oídos escucharan y lo que mi mente y cuerpo aceptaran sin negarse a nada.
Mi única esperanza de existir seria esa.
Y aun si no sabía si existían las horas o los años, me dedique a aprovechar todo lo que sería mi vida. En ese momento, todo comenzó a tener un sentido gracias a la educación que el primer destino me daba, gracias a él, obtuve las respuestas necesarias a todas mis preguntas. Yo obtuve una identidad. Al inicio me costó un poco entenderlo pero después, todo fue encajando, complementándose perfectamente a mí que casi fue irónico y absurdo de mi parte no haberlo entendido desde el principio.
Yo era una única alma… destinada a observar la vida de los humanos quienes eran un raza creada por kami-sama, la identidad de aquel sujeto que conocí al despertar y a quien debía mi existir; la entidad máxima que me había dado el propósito de custodiar los registros de los seres humanos juzgándolos o perdonándolos, castigando y recompensando. Decidiendo indiferentemente los pasos que les conducirían a su determinado destino perfecto, viajando de un mundo a otro entre el espacio/tiempo y mi hogar… mi jaula. Y el "destino" había existido desde el inicio de los humanos, vigilando el curso de la sociedad hasta la eternidad, reencarnando consecutiva a cada término de una era.
Al mismo tiempo que conocí esto, aprendí mis funciones como próxima destino.
-¿Que son esas cosas? –Cuestione.
Destino me miro con rapidez y ladeo una sonrisa.
-Estas cosas son llamadas estanterías y en ellas reposan nuestros únicos objetivos o responsabilidades. –Comento, conduciéndome entre la enorme galería de estantes.- Ahora bien, ¿Puedes decirme cuáles son esas responsabilidades?
Me detuve prontamente y mire lo que reposaba dentro de los estantes.
-Los registros. –Él asintió.
-Los registros son con exactitud, un libro donde se escribe la vida de una ser bajo mandato de kami-sama, describiendo como debe ser su pasado y teniendo plasmado al final su rotundo destino final al que nosotros debemos conducirlo a través de las hojas que quedan en blanco después del escrito que representa el pasado. –Sus pasos se detuvieron y del estante más cercano, tomo un libro y lo abrió, mostrándome sus páginas en blanco.- Si las primeras hojas tienen escritas sus acciones que marcan su pasado, en estas hojas blancas, se define su presente y es ahí donde entran nuestras funciones. Como destino debemos hacer todo lo posible por que ellos lleguen a su destino final y por tanto, cuando el presente consecuencia del pasado comienza a escribirse, debemos intervenir interponiendo o poniendo situaciones, actos o personas en su camino a fin de que se cumpla el escrito determinante.
-¡Espera! ¿El presente se escribe solo a partir de los actos acontecidos de su pasado?
-Asi es. –Entrecerré mis ojos.
-Entonces si es asi, ¿Por qué cojones debemos intervenir en él? Si lo que se escribe en el registro es respectivamente al presente ¿no indica que es algo que necesariamente debe pasar? –Comente, mostrándole mi confusión al asunto.- ¿Por qué se nos permite borrar algunas o grandes partes de ese escrito? ¿No es algo muy contradictorio?
-Esto es demasiado fastidioso… te lo explicare. –Suspiro y comenzó nuevamente con su andar, obviamente, después de dejar el registro en su lugar.- Como dijiste, el escrito del presente se escribe por si solo anticipadamente, es decir, que comienza a escribirse cierto tiempo antes de que el sujeto dueño de esa vida comience a realizar las acciones correspondientes.
-¡Eso ya lo sé! –Refunfuñe y él soltó otro suspiro.
-¿Quieres callarte y dejar que termine? ¡En verdad! No sé cómo demonios es que terminamos convirtiéndonos en… ¡en ti! Esto es casi deshonroso. –Chasquee la lengua con ofensa y permanecí en silencio.- Escucha. Al tener en posesión los registros, nosotros tenemos la disponibilidad de leerlo y por consecuente, modificarlo a conveniencia del protocolo. El sistema es simple y lo sabes, por lo tanto, las acciones descritas tendrán siempre una resultante… Aunque muchas de las resultantes no son beneficiosas para el propietario pero siempre conducirán al destino escrito de kami-sama.
-¿He? No entiendo. –Dije, sentándome sin delicadeza sobre el suelo.
-Los humanos son seres ingenuos, querida. Y por tanto son fácil de influenciar, prácticamente eso es lo que hacemos, influenciarlos indirectamente para darles un final adecuado… pero no muchas veces, estos finales son…buenos.
Eso sí que logro llamar mi atención y esto fue lo que lo hizo sonreír.
-Como sabes hay un sinfín de universos paralelos a este. Algunos son similares a otros pero la vida en ellos cambia; pueden existir dos personas similares en dos mundos distintos y aun con eso, sus destinos, actitudes y su entorno serán diferentes entre sí. En otros casos; el mundo tiene una serie de cambios en los cuales si una persona muere, reencarna en otra época, podríamos decir que si un humano existente del año 1817 muriese, volvería a vivir en épocas modernas, un decir: 2000 o 2001. Y asi podría seguir definiendo los universos pero estaríamos saliéndonos del objetivo de esta charla. –Me dijo, tomando al mismo tiempo un registro y chasqueando los dedos e invocando algo similar a un espejo.- No importa en qué mundo sea, cada ser que exista en ellas tiene un registro y por tanto, un destino determinado que no siempre, asegura que terminen siendo felices o que mantengan vida. Hay existencias que solo aparecen por cierto límite de tiempo y otras que están destinadas a perdurar hasta su desaparición temporal pero esto. Otras viven plenamente colmados de dicha y muchos otros, viven constantemente en la desesperación, el dolor y…la venganza. Solo que eso es decisión de kami-sama que determina el final del registro.
-Hum…Sigo sin comprender del todo. –Comente, rascándome la nuca.- Creo que ahora me siento aun mas confundida que al principio.
-¡Ah…! Te lo mostrare. –Siseo.
El espejo se ilumino y al instante se extendió frente a mis ojos, ganándose una exaltación de mi parte. Destino me miro casi con arrogancia y abrió el registro.
-Wolfgang Amadeus Mozart, cuyo nombre completo era Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, nació en Salzburgo un 27 de enero de1756 dentro de alguno de los universos existentes. Se le concedió un magnifico don en la composición de música y al inicio de su vida, fue clamado con el título del niño genio, envidiado por los músicos de su tiempo y aclamado por reyes de la época.
Junto a su explicación, el espejo reflejo imágenes de el susodicho humano, mostrándome un poco más de lo que yo únicamente conocía por boca de mi instructor pues, aun si era la próxima destino, aun no tenía la información necesaria para poder llevar a cabo mis funciones como deidad. Mirar aquellas escenas me pareció algo fascinante, pero pronto, la fascinación pasaría a convertirse en…decepción.
-Eso se definió en su pasado, brillante y prospero… y al mismo tiempo… determino su presente. Un lúgubre y careciente presente.
Y ante mis ojos, se presento la decadencia de una vida que se marchito poco a poco en la más profunda y decante tristeza que en ningún momento, creí imaginar cómo presente para alguien con semejante iluminación pasada como la de ese joven músico. Una vida corta que termino a la edad de 35 años por casusas que los humanos no supieron definir entre enfermedad e influencia de Antonio Salieri, aunque únicamente el primer destino y yo supimos que todo eso solo fue un factor que interpusimos con creces para matarlo de dolor y cansancio. Cuando el espectáculo termino, el espejo desapareció en cuestión de un parpadeo.
-Al final el resultado de toda nuestra influencia dio frutos, querida. Lo guiamos por el sendero correcto. –Siseo el primer destino, mirándome fijamente.- Al final y con su muerte, Mozart llego a su destino determinado: Lleno de gloria, perpetuado en la eternidad de los siglos venideros sucesivos a él.
En ese momento entendí que no importaba cual fuera el pasado o presente descrito para un ser vivo, que no importaba cuan doloroso, triste y decadente; que feliz, dichoso o emotivo fuese para ellos; ni cuan crueles o bondadosos pudiésemos ser mientras interveníamos en su registro…lo único que importaba; era cumplir con el destino descrito al final del registro.
Fuese bueno o malo, ese era el protocolo.
Extrañamente, me sentí asqueada de nuestro sistema de vida y de la forma en que se trataba a los humanos. Aun si no lo entendía a plenitud, era obvio que sentía algo de molestia e inconformidad con semejantes acciones tan indiferentes.
-Si es asi, ¿Qué clase de deidad somos he? –Le pregunte, en voz baja y desviando la mirada.- Es aberrante lo que hacemos.
-¿Sientes lastima por ellos? –Suspire.
-No lo sé… Tal vez si, tal vez no. Incluso ese término podría aplicar con nosotros. Si lo pensamos bien…no somos nada más que algo que sigue reglas, sin cuestionarse nada, sin seguir sus propias ideas. –Cerré mis ojos y pude escuchar los pasos de destino acercándose a mí.- Por lo menos ellos no saben que se encuentran implícitos en un perfecto plan de manipulación; el que tanto jugamos con ellos. ¿No deberíamos velar por que todos fueran felices? ¿Por qué… kami-sama creo todo esto?
El silencio perduro algunos instantes dejándome sentir la presencia de destino frente a mí y al poco tiempo, abrí mis ojos al sentir sus manos acariciando mi rostro, ubicándolo inclinado frente a mí.
-Irónico, aun cuando somos algo diferentes en el fondo, aun somos idénticos.
-Eso no es algo ilógico, yo soy tú y tú eres yo. –Afirme, desviando mi vista.- Se que las cosas deben ser asi pero entonces, porque…
-…No puedes volver a hablar de estas cosas. ¿Entiendes? –Me dijo duramente.
Alcé la vista mirándole directamente a los ojos tan rojizos como los míos, expresándole a través de los míos que sabía a lo que se refería al tiempo en que asentía.
Era absurdo de mi parte, tener esas locas ideas al respecto de algo a lo que no se me tenia permitido cuestionar y tanto el primer destino como yo, entendíamos a la perfección lo mal que estábamos al siquiera proclamar entre nosotros estas cosas. ¡Pero era inevitable! Por alguna razón, ambos teníamos la tendencia a desear las cosas que los humanos tenían, a querer protegerlos a toda costa pero sin poder hacerlo y si, era extraño para los dos que semejante comportamiento se presentase en una existencia tan vacía y careciente como nosotros.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por la repentina y suave risilla que mi antecesor soltaba, aun sin dejar de acariciar mis mejillas. Lo mire con clara señal de extrañeza, había algo en esa risa que me provocaba un sentimiento de cautela.
-¿Sabes, querida mía? Una vez que nos convertimos en destino, nos vemos atados a una correa, siguiendo órdenes porque eso es para lo que nos crearon, bendiciendo y lastimando a los humanos indiferentemente.
-¿Qué tiene eso de relevante?
-Cuando nosotros aparecemos, dominamos completamente a los humanos. Pero extrañamente, siempre nos vemos maravillados por ellos y su mundo, y sin entenderlo, buscamos deshacernos de nuestra correa. –Realice una mueca, aquello era extraño.- Ellos tienen tantas cosas que nosotros no, sentimientos, emociones y ese hermoso y dorado mundo donde existen… Y nosotros…solo obtenemos el vació y la oscuridad.
Su frente se recargo sobre la mía mientras cerraba sus ojos y me permitía mirar con profunda confusión su rostro sin llegar a comprender porque me estaba diciendo esas cosas ni el porqué de su extraño comportamiento actual.
-…Nosotros somos la nada, absoluta oscuridad. Solo somos una distorsión sin voluntad. Tal vez sea eso lo que nos hace anhelar a los humanos con tanta devoción. –Siseo.- Pero… no sería grandioso poder romper con todo el sistema. ¿Qué consecuencias habría? ¿Qué tanto cambiaría el curso de las cosas?
Yo entrecerré mis ojos, sus palabras podían ser ciertas pues nuestra conducta tan contradictoria era muestra de ello mas sin embargo, él hablaba de deshacernos del dominio de las reglas que kami-sama había impuesto y ambos sabíamos perfectamente, que aquello, era imposible. Él me lo dijo en una ocasión: "incluso si todos los anteriores a nosotros lo hubiesen deseado realmente con fervor, ese deseo seria desvanecido por el dote de sumisión que todos poseemos." Nuestra sumisión era en la misma cantidad que nuestro anhelo. Por tanto, nosotros siempre terminaremos obedeciendo por nuestro propio deseo, siguiendo con el protocolo eternamente y eso aplicaba, incluso si no existiesen las normativas.
-¿Tu qué crees, querida? –Me pregunto, sacándome de mis pensamientos.- ¿Crees posible desatar el hilo tan complejo que creó kami con el destino?
-Creo que todo lo que estás diciendo es absurdo. –Exprese, con cierta molestia.- Algo como eso…es imposible que suceda.
-Yo no estaría tan seguro de ello… -Afirmo.
Había algo entre sus palabras tan perfectamente oculto que no terminaba de convencerme. Esa conducta era muy rara viniendo de él, era anormal y…jodidamente atemorizante Destino soltó un suspiro y alejo su rostro del mío, sujetando únicamente mi mentón con su mano derecha, observándome con un extraño brillo en ellos.
-Si lo pienso detenidamente, no debería decirte esto. Contrario a mi; tú estás totalmente creada a los deseos de kami y bueno, es comprensible que no logre corromperte. –No pude evitar dar un ligero sobresalto por lo que escuchaba.- Pero, aun así quiero intentarlo una vez más… así que…
Sus labios crearon una sonrisa retorcida.
-¿No te gustaría ser parte de los resultados de mi experimento?
-¿D-De que mierdas estás hablando? –Pregunte, exaltada, zafándome de su agarre y poniéndome en pie.- Este comportamiento tuyo… parece como si hubieses perdido la razón.
Se mantuvo en silencio breves instantes y al igual que yo se puso en pie, sin dejar de mirarme.
Por su gesto, podía deducir que él esperaba que yo dijera algo como eso y por alguna razón, algo en mi interior me sugirió que existía algo bastante terrible dentro del sujeto frente a mí.
-Lo entiendo, aunque es una pena, las cosas pudieron haber sido bastante divertidas si quisieras ayudar por las buenas. –Comento, alzando los hombros con simpleza.- Pero no importa ¿y sabes porque? Porque incluso si no quieres ser partícipe, al final lo serás.
-Ya basta. –Ordene.
-Ya lo he decidido, te permitiré intentar decidir entre tu correa o tu libertad. Sera interesante saber que decidirás al final, ya que, de cualquier forma y sin importar el resultado… vas a morir.
En ese instante, alguien interrumpió en el lugar.
-Bienvenido, kami-sama. –Siseo Destino.
Yo observe a mi creador acercarse a nosotros lentamente hasta detenerse frente a mí y acariciar mi cabeza mientras sonreía.
-Estas algo tensa ¿Qué es lo que sucede? -No pude responder nada pero mis ojos se deslizaron directamente hasta mi mentor. Kami dirigió su atención a él.- ¿Qué es lo que está sucediendo, destino? ¿Qué es lo que le has dicho?
-¡Nada importante en realidad! -Destino sonrio amablemente.
Abrí mis ojos con impresión absoluta para después componer mi postura, fingiendo que esa afirmación era verdad al sonreírle a kami que sonrió de igual manera. Después de eso, mi vista volvió a destino ¿Qué era lo que destino estaba intentando decirme? Toda la conversación que sostuvimos era de dementes, dentro de lo que fuese hacer terminaría no lo entendía. Entrecerré mis orbes, mirándolo con plena seriedad.
¿Qué era exactamente lo que él estaba pensando hacer?
Hello people! ¿Que les ha parecido el capitulo de hoy?
Espero que fuese bastante revelador y que lograse transmitir algo de intriga y misterio con respecto al pasado de Dess. La verdad, debo admitir que este fue uno de los capítulos mas complejos y largos que pude escribir, tal vez al publicarlo no lo parezca pero tengan por seguro que mis ojeras y las cifras de palabras y hojas de microsoft office word lo comprueban al 100 por ciento. :) Pero la verdad, me complace bastante el resultado, considero que es uno de los capitulos mejor estrocturados que pude hacer asi que espero que logre cumplir tambien con sus espectativas.
Quiero informar que este es una primera parte, es decir que posiblemente existan dos o tres capitulos mas que se basen directamente en las memorias de Dess, aunque intentare reducirlos. !Sera pesado! Pero interpondre intermedios para descanzar la tematica y tener algo de contenido extra en la trama. ¿que les parece la idea?
Una nota muy importante es agradecerles todo el apoyo que le dan al fic, muchas gracias dattebayo! Espero seguir contando con ustedes y sus adorables review. !Nos veremos en la proxima! :D
