New World
Capitulo 36: Incierto porvenir.
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Sakura abrió los ojos y miro con pesadumbre el techo de su habitación por enésima vez, no tenía ganas de ponerse en pie ni tampoco deseaba dejar que sus padres le vieran con tal desanimo, en esos momentos lo único que deseaba era ver que las cosas volvieran a su sitio.
Deseaba ver a sasuke.
Pero aun estaba dolida, no sabía cómo reaccionar a esas nuevas cosas que había visto en sasuke, las facetas que había visto por última vez en él habían logrado instalar un profundo temor a que le hiriera como había hecho la última vez. Con palabras, con gestos, con acciones… incluso con su sola presencia. Sakura se sentía realmente amenazada o más bien, sentía que ahora que Dess se había presentado para desenmascarar la verdadera razón del viaje astral de sasuke a su mundo, su integridad física y sentimental se vería total y rotundamente vulnerables ante un peligro que aun, le era desconocido.
Algo le gritaba que era mejor alejarse, que su mundo se vería desmoronado con aquellas revelaciones. Que tal vez, en verdad, hubiera sido mejor no encontrarse con sasuke en esa noche, cuando lo encontró herido y decidió ayudarlo. Entrecerró sus ojos y apretó la mandíbula con fuerza, sintiendo unas largas ganas de llorar.
-No se… ¿Qué debo hacer ahora? –Susurro, empezando a llorar, triste y confundida.- ¿Cómo debo actuar de ahora en adelante?
Se abrazo a sí misma, dándose la vuelta hasta quedar recostada de medio lado, encogiéndose en una posición fetal sin dejar de llorar. Era frustrante. Desear ver a sasuke y al mismo tiempo no querer hacerlo y ella lo sabía, eso estaba mal, porque él era la persona a quien más quería, era la persona a la que se había entregado y la persona a la cual el destino la había guiado. Pero los recuerdos de ese sasuke que conoció en aquel accidente al mudarse de casa, los estados de inseguridad y depresión; el constante recuerdo de sus memorias como ninja que sasuke había tenido después de haberla hecho suya –Y desde mucho tiempo antes.– y la presencia de Dess en sus vidas la hacían convencerse de que…
Sasuke ahora era un desconocido.
Su propia existencia, su corazón, sus sentimientos, todo lo que ella creía difería de lo que siempre creyó era verdad.
No sabía cuál era la realidad y cuál era la fantasía.
Y eso solo lograba hacerla consiente de algo que simplemente la llevaba al borde de la desesperación y la tristeza. ¿Quién podía responder sus dudas? ¿Debía quedarse sentada y esperar a que perdiera lo poco que había recuperado? Ya no sabía que creer ni a quién recurrir. ¿Entonces te quedaras aquí…? Escucho decir a su Innert. ¿Vivirás asi en lugar de levantarte y luchar por lo que tienes y no quieres perder? Sakura se levanto rápidamente hasta quedar sentada sobre su cama, su yo interno tenía razón. Siempre se la pasaba quejándose pero no buscaba la manera de resolver las cosas. En esta situación en la que se veía involucrada la inconsistencia de dos universos; la única capaz de recomponer de nuevo su vida era ella misma y esta vez, si sasuke no quería ponerle fin a todo el asunto, entonces, se encargaría de dárselo ella para asi conseguir paz en ese revoltijo.
Mebuki y Kishashi observaron con algo de sorpresa como su hija menor bajaba presurosamente por las escaleras con maleta en mano. Parece que al fin regresara. Se dijo Kishashi, dándole no tanta importancia al asunto y regresando a su lectura de periódico.
-Sakura, hija ¿A dónde vas con tanta prisa?
-Voy a casa, mama, ya pase demasiado tiempo haciéndome la tonta. –Sakura se giro a su madre, que la miraba desde la cocina mientras ella se mantenía en la puerta de salida.- Se que es repentino pero en verdad, debo regresar y arreglar de una vez por todas las cosas.
Sakura salió del hogar de sus padres despidiéndose de ellos brevemente y con velocidad abordo su Cooper, poniéndose en marcha de nuevo a su apartamento.
Hablaría con Dess, le pediría que los dejase en paz y volviera al lugar de donde había provenido sin obligar a sasuke a ir con ella sin importar el resultado final que trajera aquello, estaba decidida. Seguramente sasuke la apoyaría, después de todo, desde el primer momento dejo en claro –Con sus constantes evasivas y furiosas actitudes– que él no quería saber lo que Dess quería decirle, que no deseaba por ningún motivo irse del mundo moderno.
Que se quedaría con ella.
Si lo lograban, se prometía a si misma ayudar a sasuke a olvidar su pasado mas rigurosamente, se esforzaría por hacerlo y darle nuevas memorias, mas felicidad, mas amor y menos dolores. Y cuando la tempestad pasase…
Ellos comenzarían una nueva vida juntos.
Tal vez hizo mal en tardarse demasiado en decidirse por seguir sus corazonadas, pero ahora, estaba dispuesta a defender lo que ahora tenia y que atesoraba más que nada. Sasuke había cambiado su mundo totalmente, lo había hecho mucho mejor ¿Por qué debía perderle Si bien ella había conocido al anterior sasuke, no recordarlo era la firme muestra de que él no era su persona predestinada. Si lo pensaba bien, Destino había sido la persona que había guiado al sasuke ninja a ella, por consecuente, ¿no podía aquello ser una señal de que ambos debían estar juntos? No sabía porque, pero sentía que estaba peleando por algo imposible pero no se rendiría, ella creía en esa verdad que vivía y esperaba, que durante el tiempo en que tardase a llegar a su apartamento, las cosas no cambiasen en absoluto.
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Habían pasado bastantes años, tal vez algún siglo o más.
Para ese entonces, recuerdo ya no tener la misma complexión de antes. De ser una niña pase a ser una adolecente y según decía el anterior destino a mí, en años humanos tantearía entre lo años. Aunque claro, ya había vivido mucho más años de los que aparentaba. Poco relevante es relatar los sucesos que tuve durante ese tiempo, las memorias destacadas son únicamente de lo que directamente me interesaba y me dedique a perfeccionar.
Aprender.
Después de esa ocasión en que Destino me mostró un rostro que jamás imagine de él, me apresure a mi misma a estar lista lo más pronto que pudiese y así destituir a mi antecesor de su puesto. Kami parecía estar bastante complacido con mis avances y estaba más que de acuerdo en que tomara pronto el puesto aunque no le comentara absolutamente nada de mis sospechas, con que el estuviese a mi favor era más que suficiente. Tal vez ese pensamiento es algo interesado pero no era asi. Mas que interés, yo lo consideraba una necesidad máxima para proteger el sistema que kami-sama nos había dado. Incluso si tenía alguna inconformidad al inicio, después y habiendo "crecido" en el entorno divino, esas ideas se desplegaron en el viento, dejándome en claro la importancia del cumplimiento CORRECTO de mis funciones como Destino.
Una vez me tome la libertad de imaginarme como seria la vida sin un orden, sin un comando constituido por nosotros, el destino, y lo que vi…no fue nada agradable. Aquel paraje lleno de desorden, entregado completamente a la desesperación y el exterminio completo de la humanidad me hizo temer en gran medida del fallo del sistema. Si permitía que esto llegara a suceder, los cambios que se darían serian bastante graves; para fines practicos, todos los universos caerían al igual que nosotros mas sin embargo su extinción seria más dramática. Dolor, sufrimiento y aberración, crueldad y desolación; todo aquello resultaría en el gobierno eterno de la muerte. Creer que todo eso podía volverse en realidad solo me provocaba un constante temor y un profundo sentido de cautela hacia mi mentor que, de algún u otro modo, yo afirmaba que podía ser el detonador de dicha tragedia. ¡Yo no podía permitirlo! Mi instinto me gritaba que debía impedir a toda costa que el sistema se derrumbara, no por mí, sino por ellos y por kami-sama. Pues en el fondo, aun con todo lo injusto que pudiese ser el protocolo, creía fervientemente en que kami hacia todo eso para cuidar de los humanos.
Entonces supe que debía mantenerme fiel a los mandatos de kami y preservar el protocolo al pie de la letra.
ESO ERA LO CORRECTO, MI DEBER.
-¿Cómo esta yéndote con ese registro?
Para ese entonces, todavía no autorización total para corregir, escribir y revisar constantemente todos los registros existentes pero gracias a mis rápidos avances, destino considero que ya podía llevar a cabo alguno que otro trabajo. Claro, siempre y cuando estuviera bajo su supervisión. Algo que, sin duda, me era bastante incomodo y fastidioso. Alce la vista ante su pregunta, observándole breves instantes para después volver mi atención al registro entre mis manos.
-Bastante bien. No tengo ningún problema en componer el destino de este humano. –Comente con tono profesional.- Aunque es molesto no poder hacer esto sin estar bajo tu estúpida vigilancia y limitaciones.
Lo escuche reír y esto solo ayudo a que mi molestia acrecentara, estaba burlándose de mí.
-No deberías tomarle tanta importancia. Algún día tendrás el dominio de todo y harás lo que quieras y consideres necesario. –Su voz se alejaba por instantes, asi que alce la vista y lo vi alejándose.- Pero tendrás que esperar a que ese día llegue; por ahora, mantente a mi marguen ¿quieres? Recuerda que aun sigo siendo el legítimo destino.
Entrecerré mis ojos, apretando mis manos con fuerza sobre el registro.
-…Ese título será mío más pronto de lo que te imaginas.
-Podría ser. Tus ansias de tenerlo son bastante notables, lo deseas fervientemente pero ¿sabes? –Siseo, deteniéndose brevemente.- Cuando llegue el momento de la destitución y comiences con la carga; sabrás que no todo lo que brilla es oro.
-¿A qué te refieres? –Cuestione.
-A que puede ser que la anhelada responsabilidad que se te otorga puede terminar convirtiéndose en una rutina efímera y de eso, a la monotonía misma de tu existencia. Cometerás errores, veras la decadencia que traen las cosas que no puedes controlar. –Sus palabras eran directas y firmes.- Tomaras decisiones con pro y en contra de tus principios y puede que termines rompiendo tus propias normativas, que termines rechazando las ordenes de kami…puede incluso que termines deseando morir.
No pude evitarlo, pero una carcajada ahogada salió de mis labios.
-Eso es algo muy ridículo, destino. ¿En verdad crees que terminare cometiendo los mismos fallos que nuestros antepasados? ¡No seas absurdo! –Comente, sin contener mi sonrisa arrogante.- Yo tengo firmes mis convicciones del deber, soy una fiel sirviente y no pretendo fallar absolutamente en nada.
-Estas muy confiada de ti misma. –Afirmo.
-Por supuesto. Incluso si tu y todos los demás destinos fueron similares, yo al contrario de ustedes son diferente ¿y sabes porque?
El guardo silencio y yo ensanche un poco más mi sonrisa.
-Porque yo fue creada para ser perfecta. –Me puse en pie observándole fijamente sin dejar mi tono socarrón.- Todos los anteriores fueron simples primeras pruebas y con cada uno que fue destituido, los predecesores fueron siendo pulidos hasta llegar a mi… La última, la perfecta.
-No creí que pudieses llegar a ser tan arrogante y mezquina.
-Solo estoy diciendo la verdad.
-Hum…Tal vez tengas razón y seas perfecta pero eso es algo que puedes decir ahora; cuando comiences a ver la realidad, las cosas van a cambiar. –Volví a reír.
-¡Lo dudo mucho! ¿Hablas de que fallare? ¿Qué las cosas cambiaran? Eso es simplemente inaceptable. Soy la elegida ¿Qué podría salir mal? –Comente, con orgullo.- Admitámoslo, kami-sama desea que tome tu lugar pronto porque soy la adecuada y autentica dueña del puesto.
-¿Eso es lo que crees? Eres bastante ingenua, pero no me sorprende, eres un perro bien entrenado. Toda la situación que te rodea te es desconocida y misteriosa pero… –Siseo mirándome por sobre su hombro.- Aun asi, tú nunca cuestionas nada, solo sabes obedecer. Confías ciegamente en él pero… ¿Qué tanto lo conoces?
Ladee el rostro con rapidez.
-Es irónico, yo me estaba preguntando exactamente lo mismo sobre ti.
Una nueva carcajada se hizo presente, mas sin embargo, esta vez no era mi risa sino la de Destino que parecía pasársela de lo lindo por mi comentario. Su burla había logrado disolver mi sonrisa en totalidad al tiempo en que se giraba a mí y me regalaba una sonrisa.
-… ¿Desconfías de mi…?
-Totalmente. –Afirme con rapidez y seriedad.- Y debe quedarte en claro que, sea lo que sea que planeas hacer…voy a detenerlo.
Sus orbes se entrecerraron y su sonrisa se volvió maléfica.
-¿Quieres apostar? –Reto.
No mencione palabra alguna después de que Destino desapareciese totalmente de mi vista tras su comentario, apreté la mandíbula con notable fuerza, sintiendo la ira y la frustración cernirse con dureza sobre mí. Sin duda era un maldito bastardo. Cerré mis ojos brevemente para después calmarme y dedicarme una vez más a mis labores. Una presencia conocida invadió mis sentidos, poniéndome atenta a cualquier palabra que pudiese solicitarme.
-"¿Cómo va todo?" –Escuche en el recinto.
-¡Bastante bien, kami-sama! Cada vez estoy más lista para ascender de puesto.
-"Me agrada escuchar eso… Dime algo…" –Siseo con un tono de voz preocupado.- "¿Haz notado algo raro con Destino?"
Yo abrí mis ojos con cierto asombro para después recuperar la compostura.
-¿A caso ha sucedido algo? ¿Acaso algo va mal? –Pregunte.
-"No es algo que debas saber… pero no, la respuesta es no. Todo marcha tal y como debe ser. Aunque he notado cierto distanciamiento y rencor entre ustedes; además de su extraño comportamiento. ¿Estás segura de que no sucede absolutamente nada?"
Instintivamente, di un ligero sobresalto por sus palabras. Era casi como si él pudiera saberlo aunque claramente, destino y yo sabíamos que eso no era posible. Kami había confirmado que ese espacio era autónomo y que, aun si él era su creador, había ciertas restricciones hacia sí mismo cuando hablábamos del entorno de la catedral. El silencio perduro bastante en los cuales únicamente me dedique a mirar con fijeza el registro sobre mis manos. Mis presentimientos y conversaciones con mi tutor habían dado ápice a una serie de contundentes pruebas de que estaba planeando atentar contra el sistema, en esta oportunidad en la que dios y yo estábamos a solas sentía unas tremendas ganas de decirle todo, mis sospechas, las cosas a las que me entere en anteriores conversaciones y los extraños comportamientos que Destino estaba teniendo.
Yo había sido testigo de que en varias ocasiones, mi antecesor se encerraba en algún tipo de esfera creada por si mismo ha hacer cosas que yo aun desconocía pero que dada a la minuciosidad, cantidad de tiempo en que se mantenía aislado y la presuntuosa aura de misterio en el asunto; podía asegurar que aquello era rotunda muestra de que Destino, estaba llevando a cabo "su experimento". Podía decir sobre las extrañas desapariciones de registros y la repentina aparición de exceso de odio e infortunio en la mayor parte de ellos. El como en algún tiempo note que algunos de los escritos del destino se reescribían de manera inexacta, cambiando repentinamente en cuestión de un parpadeo incluso después de haber sido corregido o llegado el destino determinado.
Y todo esto me inquietaba pero a la vez, despertaba un capricho por hacerme cargo del asunto.
-"… ¿Hay algo que quieras decirme?..."
Exponer estas cosas ante kami, eran la solución definitiva a todo ese embrollo. Una forma fácil de tomar el trono y deshacerme de mi corrupto antecesor; además de una garantía de que el protocolo y la vida de los humanos estarían plenamente estables. Eso era lo correcto y aun así estaba totalmente segura de que era capaz de eliminar el problema y mantener el orden establecido sin fallas y por mi cuenta.
Las cosas marcharían bien, podía encargarme de todo.
-No… En lo absoluto. –Sonreí.
Ese fue el primer error que pude cometer.
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Sasuke abrió sus ojos repentinamente y se incorporo en un parpadeo, quedando sentado sobre la loza blanquecina perteneciente a la catedral de la causalidad.
-Ya regresaste. –Giro el rostro a la derecha y se encontró a Dess.- Te vez algo cansado, sasuke.
-¿Esas son…todas tus memorias?
Dess negó.
-Solo estoy mostrándote lo más relevante, si te mostrara todas y cada una de ellas, posiblemente tardarías todos los años que llevo viviendo para verlos y bueno; ni tu ni yo tenemos el tiempo suficiente para intentarlo. -Dess se puso en pie con lentitud.- Además, me preocupa un poco el estado físico de tu cuerpo real. El tiempo fluye de distinta manera aquí que en los demás universos, podría haber complicaciones. Iremos de regreso, quiero asegurarme de que todo está normal, después de eso, seguiremos con mis memorias…
La peliblanca pretendió comenzar a avanzar, pensando que sasuke se incorporaría y le seguiría mas sin embargo, eso no sucedió.
-Dess… -Le llamo, deteniéndola.- ¿Qué fue lo que sucedió después?
-Creí haber dicho que seguiríamos después.
-Y yo creí que habíamos acordado terminar con esta porquería de una vez por todas. ¿No era eso lo que queríamos? –Destino le miro fijamente.
-¿Estás dispuesto a continuar…A pesar de que he dicho que existe una posibilidad de que haiga complicaciones? –Pregunto, observando a sasuke asentir decididamente.- De acuerdo, sasuke, seguiremos con esto hasta que lleguemos al final.
Sasuke medio sonrió para después volver a su estado de seriedad mientras Dess se volvía hasta quedar frente a frente con el Uchiha. Ante el trémulo silencio, sasuke dio un paso al frente y decidió romper con ello.
-Te preguntare una vez más… -Su voz fue seria y directa.- ¿Qué sucedió después?
Dess soltó un rápido suspiro.
-Nuevamente, paso algo de tiempo. Pero la hostilidad entre Destino y yo se hizo presente con más veracidad. Yo desconfiaba completamente de él y Destino, por su lado, solamente se centraba en sus dichosos asuntos, eso era lo único que le importaba, tanto así que dejo sus funciones y cuando parecía cumplirlas, la cantidad de muertes y tragedias en los distintos mundos aumentaba. La situación estaba poniéndose cada vez peor. –Comento al tiempo en que apretaba las mandíbulas con fuerza.- Me decidí a ponerle un alto a todo el caos que estaba provocando, conseguiría respuestas y detendría de una vez por todos sus planes. Así que a sabiendas de que tal vez termináramos en una inminente discusión o a crear una disputa, independientemente de cuál fuese la consecuencia de mis actos, no estaba dispuesta a retroceder en ellos.
-Lo enfrentaste. –Afirmo sasuke.
-Asi es. Por primera vez, hice uso de mi poder y comenzamos una pelea algo banal; la mayor parte de nuestras habilidades eran similares aunque… Debo decir, que la única que llevaba las de perder era yo. -Dess se rasco la nuca, mientras hacia una mueca de vergüenza.- Destino tenía una fuerza campal que fácilmente superaba la mía, su experiencia y cantidad de años me hacían parecer una cría intentando vencer a un adulto. Ese bastardo me dio una paliza.
"¡Y una mierda! ¿Qué le dio una paliza?" Sasuke puso los ojos en blanco, analizando las palabras dichas por Dess. Eso sí que no terminaba de ser impresionante ya que jamás pensó que alguien pudiese darle una paliza a Dess, por experiencia propia, había estado seguro de que nadie podría hacer algo como eso ante su descomunal fuerza. "¡Puedo oírte, idiota!" Escucho la voz de Dess al tiempo en que la miraba fulminarle con sus ojos rojos, bastante molesta.
-¿Cómo es que…?
-¡No preguntes! ¡No fue nada divertido! –Grito.
-Hmp, ¿y Después…?–Cuestiono sasuke, cambiando la conversación.- ¿Lograste vencerlo?
-La pelea duro poco y en efecto, perdió. Pero no fui yo quien lo venció. –Sasuke junto las cejas, curioso ante esa afirmación.- La verdad, estuve a punto de desaparecer pero en ese instante, cuando pensé que todo terminaría… Él comenzó a morir.
-… ¿Qué quieres decir? –Cuestiono.
Dess bajo la vista entrecerrando sus orbes en el proceso, en una memorable faceta de tristeza en su rostro.
-¿Sabes? Incluso siendo Destino, nosotros también tenemos normas que seguir. –Susurro.
Sasuke frunció el ceño, odiaba cuando ella comenzaba a decir cosas que carecían de lógica u conexión entre sus palabras. Siempre, obligándolo a poner más atención al asunto. Dess alzo el rostro y miro brevemente el techo para después, cerrar sus ojos.
-Existen tres reglas fundamentales que debemos obedecer, de lo contrario, tendremos un castigo. –Formulo seriamente, casi de manera neutra.- La primera: Proteger y mantener a toda costa el protocolo, mostrando obediencia eterna. La segunda: No profanar la autoridad de kami-sama y pretender ser creador de existencias.
Dess bajo su rostro y miro a sasuke fijamente, mientras se acercaba a él con lentitud. Instintivamente, sasuke retrocedió unos pasos, algo temeroso de aquella vacía mirada que la peliblanca le dedicaba. No llego muy lejos, termino acorralado en una de las enormes columnas a sus espaldas.
-Yo solo conocía dos pero ese día, supe la tercera. Esta era la más importante de todas:….–Comento, sin dejar de avanzar.-…Nunca desarrollar sentimientos propios y mucho menos hacia un humano. Y en ese instante, mientras veía a mi antecesor morir…
Sasuke aguanto la respiración cuando Dess estuvo frente a él y apunto con su dedo índice su frente.
-…Apareciste tú.
Y sasuke cayó nuevamente en la oscuridad.
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Mis ojos miraban con total asombro y horror como el cuerpo de Destino comenzaba a desmoronarse, pieza por pieza como si fuese un cristal colapsando. Destino miro su mano, viendo como caía en pedazos.
-P-Parece que no me queda más tiempo… -Siseo, mas para sí que para mi.- Se termino, este es mi limite.
-…¿Q-Que sucede…? ¿Por qué…? –Cuestione, presa de la confusión.- ¡¿Qué diablos esta sucediéndote?
Y en respuesta, él sonrio.
-Este cuerpo a llegado a su límite, querida. Mi tiempo de existencia termino y ahora, por romper las reglas…desapareceré. –Yo ensanche mis orbes, sin creerlo del todo.
-Eso…eso no es posible… Nosotros no podemos morir. -Comente, negando con la cabeza.- Solo viajamos de regreso a la oscuridad y dormimos, hasta que volvemos a ser llamados.
-Mentira.–Afirmo.
Una parte de su rostro se desmorono y el bajo el rostro ligeramente, en una careta de arrepentimiento y felicidad.
-Pero no importa, logre mi objetivo. Aunque me arrepiento de no ver con mis propios ojos los resultados. –Me observo con fijeza, sonriendo algo torcidamente.- Pero por lo menos, cumpliré mi promesa, tu podrás verlos y al final, decidirás. Tal y como te lo dije una vez.
-No bromees, idiota. Yo no voy a fallas, no terminare como tú. –Dije, con algo de pánico oculto.- Me mantendré firme, no romperé las reglas.
-La cantidad de perfección es la misma cantidad de imperfección que desarrollaras. Todo lo que he dicho se hará realidad…Todo esto es un juego, querida y tu ya no eres capaz de salir de él. –Aseguro, cayendo al suelo. Yo quise acercarme, pero fui detenida por la mano de kami que me sostenía por el hombro.- Asi que has venido a verme desaparecer. ¿No es asi, kami-sama?
-Has roto las reglas y debes pagar por lo que has hecho. Morirás como el traidor que eres. –Siseo, fríamente. Después me miro.- Ahora eres Destino, espero que esto te deje una lección de lo que sucederá si fallas.
Kami volvió su vista nuevamente a mi tutor.
-¿En qué consiste tu experimento? –Le pregunto.- ¿Qué es lo que planeas?
-…Lo único que quería era cambiar, quería ver como el mundo cambiaba habiendo modificado la naturaleza del sistema. Lo que afectaría a los in-cambiables e indestructibles registros del destino. Sin embargo, ya no seré capaz de ver las resultantes de esto. –Siseo, desmoronándose con mayor rapidez.- Tus nos has mantenido atados, despojándonos y manteniéndonos en la oscuridad… Siempre destinados a perecer. Pero ahora, he conseguido obtener lo que todos los anteriores a mí, deseaban y ella tarde o temprano, también se volverá contra ti…
Kami no menciono nada y simplemente, se encamino a la enorme esfera donde destino hacia sus experimentos, sin importarle lo que dejaba atrás mientras que yo me quede inmóvil en mi lugar, sin saber que hacer realmente.
-Te dejo el resto… Eres libre de decidir el resultado de esta lucha. -Él me miro, con bastante esfuerzo.- Eres libre de condenarlo o… salvarlo. Él es la última pieza del rompecabezas.
Después, se disolvió totalmente dejándome con la confusión de no entender sus últimas palabras. Recobre la compostura y me dirigí donde kami estaba, encontrándome con él cuando este salía de esa extraña esfera cargando en sus manos lo que serian algunos de los registros que, deduje, habían desaparecido hacia algún tiempo y que aun no terminaba de entender porque y para qué demonios el anterior destino los había ocultado.
-Destino, a partir de ahora debes preservar el orden del sistema. –Me dijo, entregándome todos los registros.- No me falles.
-No lo hare. –Asegure.
En menos de un parpadeo, el desapareció. Bufe con molestia ¿Qué era que todos en ese puto sitio tenían la jodida tendencia de aparecer y desaparecer cuando se les diese la gana? Me gire y me encamine al salón de las estanterías con rapidez, al llegar no pude evitar dirigir mi mirada a un registro en especifico. Lo alce con mi mano derecha y lo analice con rapidez, era extraño pero había una extraña aura en el que me llamaba la atención. Algo muy raro sin duda. Asi que me decidí a abrirlo y leer el nombre del futuro propietario del registro.
-Uchiha…Sasuke.
No lo sabía, pero en ese momento, las cosas comenzaron a cambiar. Y ese nombre, esa persona…era el detonante del irremediable cambio de todo.
!Taran! ¿Que tal a estado? Espero fuese de su agrado. El capitulo 36 en si, termina con la narracion directa de las memorias de dess. En el siguiente, las cosas se pondran muy picosas y bueno, nuestra querida pareja no la pasara naaadaa bien... En otra cuestion, disculpen la demora, pero hay una buena razón para esto.
El sabado partire de vacaciones y bueno, no regresare hasta el miercoles de la siguiente semana por la tarde y pues, la pubricacion del capitulo 37 llegaria hasta el jueves o viernes de esa semana. Asi que me dije, "!Vamos! Hagamos este capitulo mas largo y enfoquemos lo necesario para pasar directamente a lo bueno en el siguiente capitulo. !complacelos joder!" Y bueno, ahi lo tienen. Me sentia algo frustrada por mi falta de inspiracion y la verdad, considero que el capi es algo desastrozo pero juro que el capitulo que viene, sera diferente. !Lo juro`tebayo!
Nuevamente una disculpa y un millon de gracias por sus comentarios, me animan un chorro cada vez que los resivo. Yo me despido deseandoles que disfruten de sus vacaciones y ya saben, cualquiera que sea su opinion al respecto pueden hacermela saber, estare encantada de leerlos.
!Mattane Minna! :D
