New World

Epilogo

.

"Ne… ¿lo sabías? La felicidad tiene una enorme gama de intereses que es casi imposible apresarla en su totalidad en nuestra alma, sin embargo, si está a nuestro alcance… Es posible que si podamos ser plenamente felices. Hay personas que pagan precios muy altos a cambio de un momento, de un solo destello de felicidad, sin lograr comprender que esa felicidad proviene de nuestro más sencillo entorno.

¿Tú lo entiendes, verdad?

Si, ahora tú lo entiendes más que nadie ¿no es asi…?"

-¡Sasuke-kun!

El joven Uchiha se detuvo, observando a Sai acercarse a él y reanudar el paso con su compañía.

-Hace mucho tiempo que no te veía, sasuke-kun. ¿Mucho trabajo?

-Hmp, asi es.

-Lo imagine. Leí en un libro que ahora más que nunca debes llevar el dinero a tu hogar. –Sasuke sonrio de medio lado.- Mantener a una familia debe ser difícil y complicado.

-…De hecho, no tanto.

Los años habían pasado desde que decidió volver a konoha después de su mítico viaje a otro mundo. Si bien al inicio los habitantes de la aleda le recibieron gratamente, para el, fue bastante difícil adaptarse de nuevo. Aun si estaba dispuesto a dejar atrás su pasado, en su mente y corazón, los tristes recuerdos y las vivencias amargas seguían presentes, grabadas en él como si hubiesen sido hechas con un hierro al rojo vivo. Fue difícil entender que esas heridas jamás desaparecerían por completo y más aun, el aceptarlas pero al final, por muy duro que fuese, lo había logrado y ahora podía decir que se sentía en paz consigo mismo.

Todo gracias a que la tenía a ella consigo.

Sakura había sido su pilar de apoyo; incluso si tenía grandes jornadas de trabajo o se encontraba terriblemente agotada, ella siempre le procuraba. Cuando salía de misión, sakura se encargaba de su hogar y esperarle, asi que cada vez que sasuke regresaba a la aldea, sabía que en casa estaría sakura para recibirlo. Recordándole que lo amaba y que no estaba solo, sin importar el clima, la hora ni el momento, ella siempre estaba ahí, a su lado.

Solo para él.

Prontamente y tras varias citas –Determinante que naruto usaba y que él no se atrevía a aceptar como tal–, pidió a su dulce compañera que se mudara a la mansión Uchiha, donde le fue más fácil desenvolverse a ella y mostrarle sus sentimientos. Ya saben, el era un Uchiha y bueno, ellos no eran tan aficionados a mostrar su cariño públicamente. Con el paso de las semanas, su relación se volvió más formal hasta llegar al punto en que varias personas habían visto a Uchiha Sasuke ser cariñoso, atento y romántico con la pelirosa haruno ¡Totalmente en público! Obviamente, las personas comenzaron a hablar y sasuke, mas por gusto propio que por cumplir con los chismes, propuso matrimonio a sakura que, más que gustosa, respondió en un grito un rotundo sí. La noticia causo gran revuelo, específicamente en naruto que anunciaba las nuevas por cualquier sitio que pisase. ¡Incluso había llegado a oídos de otras naciones! Sinceramente; sasuke nunca creyó que en su boda se presentarían ciertos shinobis de otras aldeas como lo fueron el kazekage Gaara y el mismísimo Raikage –El cual aun afirmaba desear matarle– y aunque este último podría considerarse como una amenaza, sasuke se mantuvo más preocupado y nerviosos por la furiosa aura asesina que Kishashi Haruno, le mandaba. Fuera de eso, todo había salido a la perfección.

Esa noche fue mágica para los dos; en especial para sasuke quien veía por fin la culminación de uno de sus más grandes sueños y que, evidentemente, traería a sus manos muchas más maravillas. El amor que se profesaban crecía cada día más hasta que llego como resultante una nueva vida: Su primer hijo, Riosuke Uchiha –Que era la viva imagen de sasuke–. Y tiempo después, una segunda personita llego a su familia: Misaki Uchiha.

"Para algunos la felicidad es jugar tenis, lograr una meta y quizá para otros seria viajar… pero la verdadera felicidad arraiga en lo más profundo de nuestro interior. Sé que te has esforzado por rehacer tu vida y admito profundamente lo bien que lo has hecho. Ningún logro que merezca la pena se alcanza fácilmente y tu, mi querido bastardo, has demostrado tu verdadero valor. ¡No sabiendo como morir, sino sabiendo cómo VIVIR! Tu esfuerzo a dado muy buenos frutos, por cierto ¿Cómo están tu esposa e hijos? Seguramente; felices a tu lado ¿no?"

Sasuke suspiro pesadamente, estando ya sobre la calle principal del barrio Uchiha. Hacía mucho tiempo que a sus oídos no llegaban las lamentaciones de los fantasmas de esa trágica noche, incluso ellos, ahora podían descansar en paz. Sus pasos se detuvieron hasta que entro a una de las mansiones del lugar, dejando sus calzas ninjas en el recibidor.

-…Estoy en casa. –Aviso, en tono alto.

Prontamente, una cabellera rosada se asomo desde la cocina.

-Bienvenido, sasuke-kun. ¿Cómo te fue hoy? –Cuestiono acercándose, abrazándole mientras depositaba un beso en sus labios.

-Hmp, regular… -Volvió a besarla, para después unir sus frentes.- Me hace falta descansar un poco.

-Ya veo… ¡Oh! Si gustas, intentare hablar con tsunade-shisou para que te de algunas vacaciones ¿Qué te parece, sasuke-kun? –Sasuke sonrio malévolo.

Igual de torpe que siempre. Se dijo mentalmente, recorriendo con su mirada su excepcional cuerpo. Claramente necesitaba vacaciones pero dudaba que la hokage se las concediera a tan buena racha de trabajo y bueno, no era como si le urgiera tenerlas. De hecho, el tenia una muy buena manera para des-estresarse y eso; concretamente, implicaba a su hermosa pelirosa, una cama y una serie de frenéticos movimientos. Sensualmente torpe, diría yo.

-Hn, no creo que sea necesario. –Sakura le miro sin entender.- Pero hay algo que podemos hacer para compensarlo.

-¿A-Asi? ¿Y qué tienes en mente? –Pregunto, intuyendo que algo no iba bien.

-Bueno; podríamos jugar un poco… solos tú y yo ¿Qué dices preciosa? –Siseo. Sakura ensancho sus orbes al entender a lo que se refería.- Te aseguro que la pasaremos igual que siempre, y vas a rogar por mas.

oh, oh. Siseo el Innert de sakura, mientras se veían fijamente observadas por los lujuriosos orbes de sasuke. ¡OH, OH!

-¿E-Estas bromeando, cierto? –Dijo, nerviosamente.

-Hmp, en lo absoluto. –Respondió, apresándola entre sus brazos.- Tengo muchas ganas de ti, sakura.

Ella se sonrojo totalmente, sintiendo las caricias subidas de tono que sasuke le proporcionaba a su cuerpo mientras devoraba su frágil cuello con feroces besos.

-S-Sasuke…kun…detente… -Jadeo.- E-Este no es…el m-mejor momento.

-Mmm… ¿Y porque no? –Le beso imponentemente.

-¡Oto-san!

Sasuke recobro la cordura, observando a una pequeña niña de unos ojos color jade y cabello oscuro aparecer corriendo desde el pasillo, interrumpiendo sus planes de energética relajación. Ligeramente frustrado se separo de su mujer para cargar en brazos a su hija que le beso la mejilla cariñosamente.

-¡Ne, oto-san! ¿A que no adivinas quien está en casa, oto-san? –Sasuke miro interrogante a su esposa.

-Naruto ha venido de visita.

-¡Tsk! Jodida suerte la mía… ¿Qué falta? ¿Qué una estúpida ave orine encima mío? –Siseo sarcásticamente entre dientes, provocándole risa a la haruno.- ¿Dónde está tu hermano, Misaki?

-¡Riosuke-chan esta en el patio con tío naruto, oto-san!

El Uchiha suspiro para después encaminarse al final del pasillo donde se encontraba el jardín.

"A veces me pongo a pensar en todo lo que ha acontecido desde que llegaste al mundo. Aun recuerdo lo que fuiste antes, a ese joven hombre que se buscaba a sí mismo, sintiéndose prisionero de la tragedia y el destino; un joven que no tenía a donde ir a pesar de tener ante el diversos caminos, divagando en la oscuridad…Ahora que veo de ti a un hombre bueno, decidido y autónomo, sé que no me equivoque al enviarte a ese otro mundo… Tu segundo nacimiento te dio la libertad que tanto deseaste."

-¡Suéltame tío, maldición! ¡Suéltame!

Sasuke observo con diversión como su hijo mayor –De una edad de 10 años– era brutalmente apapachado por naruto, que parecía disfrutar de hacer avergonzar al joven Uchiha. Con rapidez, bajo a Misaki, tomo una piedrecilla y la arrojo con fuerza contra el rostro del uzumaki que ágilmente, esquivo el golpe soltando con ello a Riosuke.

-¡¿Qué mierdas te pasa, maldito teme dattebayo?! –Reclamo.

-Hn, no molestes a mi hijo, Dobe. –Advirtió, recargándose en la pared.- O te aseguro que no vivirás para tener tus propios herederos.

-¡Ja! Eso es algo que Hinata-chan y yo, ya tenemos más que trabajado, idiota. Asi que aunque me asesines habrá cientos de mini naruto que vendrás a vengarse por su apuesto padre. –Un tic afloro en el matrimonio Uchiha.- Además no lo estoy molestando, solo estábamos jugando ¿verdad que si, Riosuke-chan?

-Tsk, muérete…

-¡Que cruel eres! ¡¿Qué hice yo para que me odiara mi sobrino; kami-sama?! –Grito, lloriqueando exageradamente.- Ugh… ¿Por qué tenias que ser tan amargado como tu padre?

Misaki se apresuro donde el rubio y le abrazo fuertemente, mirando peligrosamente a su hermano.

-¡Eres muy malo, Riosuke-chan! –Su hermano mayor dio un sobresalto.- ¡Agredir a nuestro tío no es bueno, baka!

-¡Pero ha sido él quien empezó!

-¡NO, NO, NO! Hermano malo, ya no te quiero. –Riosuke hizo una mueca, entre dolida y celosa de la preferencia que su hermana tenia por su tío.- ¡Ya no llores, tío naruto! ¡Misaki te quiere mucho, mucho!

-¡Yo también te quiero mi adorada sobrina! –Abrazo a la niña, molestando aun mas al primogénito Uchiha.- Y por eso, tío naruto te llevara a viajar con él.

-¿Enserio? –Naruto asintió.

-¡Por supuesto que sí, dattebayo!

-¡No vas a llevarte a mi hermana! –Repuso Riosuke.

-¿Quieres apostar, niño bonito? –Comento, sonriendo zorrunamente, empezando a correr por el jardín con Misaki en brazos.- ¡Alcánzame si la quieres de regreso, mini teme!

-¡O-Oe, eso no es justo! ¡Regresa a Misaki ahora!

-¡Mas rápido, Dattebayo!

¿D-Dattebayo…? Un nuevo y profundo tic ataco el ojo derecho de sasuke mientras su rostro mostraba una mueca de insatisfacción y fracaso. Ciertamente; aun no entendía que era lo que Misaki adoraba del cabeza hueca del Dobe como para ser tan apegada a él.

Sakura rio y recargo su cabeza sobre el hombro de su marido, sintiéndole relajarse poco a poco.

-Bueno… ¿Quién diría que llegaría el día en que escucharíamos a un Uchiha gritar: dattebayo?

-¡Tsk! Solo espero que no se le dé por decirlo con frecuencia.

-De hecho… lo dice casi todo el tiempo. –Aun aura deprimente se hizo presente en sasuke.- Creo que tendrás que acostumbrarte, querido.

Sasuke suspiro.

-Hn, ya he aguantado a naruto muchos años, supongo que podrá soportar dicha frasecita se viene de mi hija. –Sakura sonrio.

Sasuke entrelazó su mano con la de la pelirosa que respondió con fuerza el agarre mientras ambos se dedicaban a observar a sus hijos divertirse en campaña del jinchuriki. La paz y tranquilidad que sentían en esos momentos nunca la creyeron posible, estando ahí, se juraban a si mismo que no deseaban estar en otro lugar que no fuera ese. Repentinamente; sakura dio un sobresalto y de las bolsas de su mandil, saco una carta. Sasuke alzo una ceja con escepticismo mientras la observaba con poco interés.

-Hmp, ¿y eso? –Sakura suspiro.

-Es para ti, bobo.

-Tsk, ¿Quién la trajo? –Pregunto al no ver remitentes.

-Pues… era una chica muy rara, no parecía ser de por aquí. –Comento, colocándose una mano en la barbilla.- Aunque debo decir que era muy hermosa… en especial sus ojos rojos.

-Ojos…rojos. ¿Qué fue lo que te dijo?

-Pues no lo sé con exactitud, fue bastante confuso cuando me llamo por mi nombre ¡Yo ni siquiera la conozco! Dijo que te conocía y que si me conocía, solo que no lo había hecho en este mundo… -Suspiro y miro seriamente a su marido.- Me dijo que tu sabrías quien te escribía, que seguramente un "bastardo" como tú lo entendería rápido".

Sasuke ensancho sus orbes, impresionado para después sonreír de medio lado, extrañando a su mujer.

Con brevedad, le explico a sakura que esa persona de quien había recibido la carta era una vieja amiga a la cual le debía la vida, y aunque sakura se sorprendió de saber que sasuke había estado en peligro de morir, no se molesto en absoluto de que su pelinegro decidiera salir de nuevo a las calles de konoha a leer para sí mismo dicha carta. No iba a negar que esa carta era bastante sospechosa y que en cualquier otro caso estaría demasiado celosa pero, existía algo en la mirada de sasuke que le aseguraba que nada malo sucedería con esa carta y que podía confiar plenamente en el. Sakura confiaba en su marido y él, había demostrado muchas veces que era digno de dicha confianza. Suspiro, mientras componía una ligera sonrisa, al tiempo en que observaba al uzumaki acercarse a ella.

-Ne, sakura-chan… ¿A dónde fue el teme?

-A caminar…tiene un asunto pendiente que resolver. –Simplifico, ensanchando su sonrisa.- Solo espero que regrese antes de la cena.

"Acciones hay en la vida que brillan sobre la flor del corazón como gotas de roció. Son estos actos los que, resbalando sobre la conciencia del hombre, bruñen en su personalidad e impiden que se llene de escoria… A la larga, integran la grandeza del ser humano… Recuerda siempre que una sonrisa lleva felicidad al hogar, que fomenta la voluntad y da fortaleza a una amistad. Te deseo que amas y que amando, también seas amado. Que tengas amigos y por lo menos en uno puedas confiar sin dudar; ama a tu mujer e hijos que siempre te darán lo necesario para seguir adelante."

Sus orbes oscuros leyeron silenciosamente la última frase escrita en aquella carta, haciendo que una parte de su alma se sintiese aliviada por fin tras varios años de inquietud, al saber que Dess no se había olvidado de su promesa final. Lentamente se puso en pie, observando tranquilamente como las hojas de los arboles volaban con el viento mientras se encaminaban a la salida de la aldea. Antes de partir a su hogar, dedico una última mirada a aquella conmemorativa banca donde en algún momento inicio todo.

Una sonrisa se plasmo en su rostro mientras emprendía camino y dejaba tras de sí, los restos de esa carta hecha pedazos.

El prisionero había encontrado libertad.

.

"Ambos serán felices; el hilo del destino siempre los ha unido."

.

La lluvia caía como una ligera brisa sobre su rostro, o eso era lo que ella sentía ante su agitada carrera. Aunque era consciente de que su lindo vestido negro se encontraba empapado y su maquillaje arruinado al igual que su peinado, no pretendía detener su marcha por ningún motivo. Todo parecía haber quedado en el olvido, al igual que su reunión familiar. La noche era fría acompañada por la sutil lluvia que caía sobre Tokio y ahí estaba ella, corriendo a todo lo que podía sin rumbo conocido, siendo llamada por los recuerdos olvidados en su mente e impulsada por el latido desenfrenado de su corazón, que termino guiándola a través de toda la ciudad hasta llegar a mitad de un parque.

Sin saber concretamente lo que terminaría encontrando; condujo sus pasos a través del bosque, topándose con una zona que jamás había visto. Se detuvo rápidamente, escuchando su agitada respiración mientras observaba el extraño sendero frente a ella y la rara edificación que asemejaba a un arco, o más bien, una gigantesca entrada.

No entiendo muy bien que sucede… Le dijo su Innert, al tiempo en que sus ojos jade se enfocaban en la única banca del lugar. Su corazón se lleno de algo similar a la tristeza y el anhelo. ¿Qué es lo que estamos haciendo aquí?

-Y-Yo… solo sé que debíamos venir aquí… y esperar. –Se auto respondió, tomando asiento en dicha banca sin importar que estuviese lloviendo.- E-Esperar algo…que, ¿hemos estado e-esperando, tal vez?

El frio calo fuertemente en su cuerpo por lo cual se abrazo a sí misma, intentando obtener algo de calor. Ciertamente; estar hay era una locura pero poco le importaba, por alguna razón, ella deseaba y debía estar ahí, a la espera de algo que aun no podía recordar del todo. Las últimas semanas habían sido bastante extrañas. Había conocido a muchas personas desde que se había mudado a su departamento, poco después se encontró con que Hayato había entrado a un psicólogo para sanarse de su enfermedad y bueno, gratificantemente, la directora del hospital, Tsunade Senju, la consideraba la mejor opción para convertirse en la próxima jefa del hospital una vez que la rubia se retirara del oficio medico. Aun con toda la dicha que todo eso le provoco, aun había cosas que no entendía como el hecho de que su mente se viera tan frecuentemente atacada por sutiles recuerdos de su convivencia con un hombre… al cual poco recordaba. No fue hasta que conoció a Uzumaki Naruto en la fiesta de esa noche de reunión familiar que pudo recordar plenamente las cosas.

La chica salió de sus pensamientos cuando repentinamente, la lluvia dejo de caer sobre si.

-¿Uh, se detuvo? –Se pregunto, descubriendo que habia alguien parado frente a ella.- D-Disculpe…

Al alzar su rostro, sus palabras murieron en su garganta mientras sus ojos admiraban la hermosura del hombre frente a si. Con cierta torpeza se puso en pie, detallando a esa persona, reconociéndole al instante. Recordando la textura de esa pálida piel y profundidad de sus misteriosos ojos negros; reconociendo su peculiar cabello azabachado y rebelde, denotando la imponente altura y porte que ese sujeto poseía que ahora la protegía de la lluvia con su sombrilla. Ensimismados en sus miradas, la noción del tiempo se perdió totalmente sin moverse y sin decir nada, hasta que el pelinegro cerró su sombrilla ante la falta de lluvia que, por fin, había parado.

El silencio perduro brevemente luego de ello.

-…Hace mucho tiempo que deseaba volver a verte. –Comenzó el joven, en un susurro.- Desde la última vez que te vi, no he podido sacarte de mi cabeza… Pero cuando me decidí a buscarte, algo se interpuso y…

-Lose. –Interrumpió.- Ahora lo recuerdo. El accidente donde salvaste mi vida, la aparición de tu otro yo de un mundo ninja y la supresión de mis recuerdos…sobre ti.

El joven observo con cierta preocupación como ella empezaba a soltar lágrimas sobre su sonrosado rostro, intentando mantener contacto con sus ojos a pesar de la aparente tristeza que sentía.

-Y-Yo también estuve deseando verte de nuevo… Y tenerte a mi lado. –Confeso, llorando amargamente.- S-Siempre…Siempre e-estuve esperando por ti… Uchiha Sasuke.

El pelinegro la atrapo en un fuerte abrazo, refugiándola del frio, sintiendo la calidez que su corazón adoptaba por la emoción del reencuentro tan esperado luego de una larga espera.

-Igual que tu, anhele este momento muchas veces, Haruno Sakura.

-E-Eres… un idiota… -Sakura alzo el rostro.- ¿P-Porque tardaste tanto e-en venir?

-Hn, ser un icono de los negocios no es fácil. –Ella rio.

-Maldito arrogante…

-Sasuke limpio las lagrimas de la pelirosa, depositando después un beso sobre su mejilla derecha y después, unir sus frentes, mirándose intensamente de cerca.

-Siento haberte hecho esperar tanto, pero ahora que estamos juntos… -Sus labios besaron con rapidez los de ella.- No pienso volver a dejarte ir; no otra vez.

-Yo tampoco voy a dejarte, te amo, sasuke-kun… -El sonrio arrogante.

-Y yo a ti, molestia.

Sus labios volvieron a unirse de nuevo, fervientemente, reconociéndose y sintiéndose plenos, uniéndose después de tanto tiempo anhelándose el uno al otro. Bajo la oscuridad de la noche, parados sobre el sendero de una deteriorada entrada y cerca de aquella frívola banca; sus destinos volvían a unirse de por vida para marcar el final y el inicio de una nueva vida.

This is the beginning… of a New World.


Este es el final. Ugh... creo que llorare. :P

Ciertamente, estoy muy satisfecha con mi trabajo en este fic y de ante mano, agradesco a todos aquellos que siguieron New world hasta el final, ya fuese comentando o simplemente leyendolo, a todos ustedes MIL GRACIAS. Sin su apoyo esta historia tal vez no hubiese llegado hasta este punto. Espero que este epilogo fuese de su agrado y que bueno, diese satisfaccion como cierre de esta historia.

¿Que si tengo planeado volver a escribir un fic?

Si, lo tengo pero no sera inmediatamente. Tengo varios proyectos en puerta, podria decirles que son 3 historias diferentes en las que ya estoy trabajando (entre ellas la reedicion de mi fic: Divino angel de oscuridad) pero como ya he dicho, tal vez seran publicados en algun momento que aun no tengo definido. Pasara algo de tiempo para esto...

De nuevo muchisismas gracias por seguir la historia y bueno, no me queda mas que decirles que espero contar de nuevo con ustedes en alguna de mis proximas publicaciones.

!Sayonara!