Esme POV.
Desperté, no había descansado así hace meses. Luego de una ducha tibia me vestí con una de las pocas prendas que tenía en la pequeña maleta que traía conmigo.
Decidí hacer algo para agradecerle a Carlisle el hospedarme aquí, pensé que lo mejor en esta fría mañana de invierno sería un buen desayuno, considerando que se iría a trabajar en una hora.
Bajé a la cocina, encontré todos los ingredientes para hacer mis deliciosos hotcakes. Mientras esos se cocinaban preparé un poco de café para Carlisle y un té para mí.
-Buenos días.-Me saludó el guapo doctor en lo que entraban a la cocina.- ¿Cocinas?
-Sí, es una de las formas que pensé para agradecerte la invitación a quedarme aquí.-Dije en lo que posaba un plato de hotcakes frente a él y le pasaba su taza de café.-Aunque, técnicamente, no fue una invitación.
El hermoso ángel rubio que se encontraba frente a mí dio a conocer su perfecta risa.
-Muchas gracias, este desayuno tiene muy buena pinta.-Dijo segundos antes de probar el platillo que estaba frente a él.
-¿Qué desayunas normalmente?-Pregunté en lo que me sentaba en una silla junto a él.
-Una tostada o un plato de cereal.-Dijo con una sonrisa divertida en su rostro.-La verdad es que hace mucho tiempo que no despierto y me encuentro con un desayuno tan delicioso como este.
Sonreí, era tan romántico, tan caballeroso.
-Dime que no estas tomando café tú también.-Dijo cuándo me llevé la taza a la boca.
-No-Respondí en lo que la dejaba sobre la mesa.-, la verdad es que no me gusta mucho el café. Es muy amargo, diaj.-Dije haciendo una cara extraña, lo que causó que él volviera a reír.-Dime, cuándo te vayas a trabajar, ¿podrías dejarme en el centro comercial?
-Claro que sí-Dijo terminándose el último hotcake.-, ¿Tienes dinero?-Dijo sacando su billetera.
-Sí, sí, no te preocupes.-Respondí deteniéndolo.-Aún me queda un poco de mis ahorros y sólo compraré unas cositas para mis bebés y para mí.
Sonrió, quizás el hecho de que haya decidido gastar lo último de mis ahorros en mis pequeños le había dado ternura.
Cuando ya eran las 7:45 a.m. Carlisle me condujo hasta el garaje, donde se encontraba su hermoso Mercedes.
Me dejó en el centro comercial y me dio su número de teléfono, por si tenía "problemas". No podía entender el motivo de su inseguridad, pero estuve segura de que, como un buen amigo, solo se preocupaba por mí y mis mellicitos. A fin de cuentas, él era doctor, seguramente sabría cómo tratar con primerizas que hayan pasado por los maltratos que yo tuve que pasar.
Carlisle POV.
Dejé a Esme en el centro comercial, me agradaba saber que había elegido verle el lado bueno a la situación y seguir adelante con su embarazo. Sé, por mi profesión, que muchas madres habrían elegido abortar si estuvieran en la situación de Esme. Por eso me alegra que ni siquiera se le haya pasado por la mente esa opción.
Llegué al hospital, mi colega Squirles me esperaba para poder dar comienzo a una operación urgente.
-¿De que trata?-Pregunté mientras me ponía la bata.
-Brandon se quebró el brazo durante un partido de fútbol americano. Tú eres su médico de cabecera, por lo que tú debes ejecutar la operación.-Contestó este mientras se colocaba sus gafas.
-De acuerdo, ¿Listo?-Pregunté segundos antes de abrir la puerta de la sala de operaciones. Asintió, por lo que abrí la puerta.
La operación concluyó de lo más bien, una vez que hubiera terminado me esperaba una jornada común en mi consultorio, salvo que se presentara otra urgencia como esta.
Llegó el momento de mi descanso, o al menos eso creí.
Me encontraba hablando con una de las secretarias en recepción cuando vi avanzar una camilla.
-Weenston, ¿Qué sucede?-Pregunté a uno de ellos, me quedaban 13 minutos libres y quería ver si podría ayudarlos.
-Según los testigos, estaba de compras cuando se desmayó. Le haremos un control, ya que tememos que el golpe haya tenido efecto sobre su embarazo.
-¿Embarazo?-Pregunté tratando de seguirle el paso. ¿Podría ser...?
-Si, un embarazo de mellizos.
Solo eso necesitaba saber, estaba seguro de que era Esme.
-Los ayudaré.-Dije sin preocuparme por si no me lo permitían.
El control demostró que no había tenido efecto en sus bebés. Poco a poco fue recuperando la conciencia.
-¿C-Carlisle? ¿Donde estoy?-Preguntó mientras recorría la habitación con sus preciosos ojos verdes.
-¡Esme, que bueno que estes bien!-Dije olvidándome de su pregunta por un segundo.-Estas en el hospital, te desmayaste y los paramédicos te trajeron aquí.
Ni bien terminé, se llevo ambas manos al vientre.
-Tranquila-Dije adivinando sus pensamientos.-, ellos estan bien.
Suspiró aliviada, la verdad es que yo también lo estaba.
-Lamento que no hayas podido comprarles algo.-Dije en susurro mientras tomaba una de sus manos.
-No importa-Dijo acariciando con dulzura su abultada pancita.-, lo haré en otra ocasión.
-Y yo te acompañaré.-Dije apoyando su mano en mi mejilla.-Te lo prometo.-Agregué fijando mis ojos color ámbar en aquellos ojos esmeralda cargados de dulzura y amor maternal. Aquellos ojos que habían logrado llegarme al corazón.
¿Que les pareció este capitulo? Dejenme sus opiniones en un review (acepto cualquier cosa). También quiero agradecer a los reviews del capitulo anterior, ¡gracias por levatarme el autoestima! Pronto subiré el proximo capitulo :)
