Lamento la tardanza, pero soy directioner y me preparaba para This Is Us. Asi que, sin más demora: el capítulo.


Esme POV

-Buenos días.-Saludé a Carlisle mientras preparaba su desayuno, como todas las mañanas.

Se acercó a mi, me abrazó por detrás y depositó un beso en mi mejilla. Sentí como mis mejillas comenzaban a arder, aunque, a decir verdad, Carlisle y yo ya estábamos acostumbrados a nuestra extraña relación: más que amistad, pero menos que noviazgo (o por lo menos no oficial).

-Buenos días.-Susurró en mi oído con su muy seductora voz. Sentí como mi pequeño comenzó a patearme, como cada vez que Carlisle me abrazaba.

-¿Crees que no le caigo bien?-Preguntó alzando una ceja, una vez que nos sentamos a desayunar.

-No, sólo es algo celosito.-Respondí acariciando mi vientre, Carlisle sonrió.

Sonó el teléfono, por lo que se dirigió a la sala, cogió el inalámbrico de la mesita y atendió.

Me levanté y comencé a lavar los trastes. De vez en cuando volteaba a ver a Carlisle, eran tan bello. Su cabello despeinado era un marco perfecto para su piel extrañamente pálida. Pero si había algo que me facinaba aún más eran sus ojos irresistiblemente dorados, los cuales brillaban como el sol que muy rara vez podía contemplar desde Forks. Pero no me importaba, pues Carlisle era mi sol.

Carlisle tomó su libreta y comenzó a apuntar cosas durante la llamada, sin necesidad de pedirle al hablante que repitiera o fuera más lento. A pesar de ser doctor, tenía una caligrafía impecable, casi como si la escribiera en 15 borradores antes de pasarla por última vez. Además de eso, carecía totalmente de errores ortográficos, según noté en algunos de los papeles de su escritorio.

Finalmente, se despidió y colgó el teléfono. Dirigí una mirada hacia el reloj, se le haría tarde, cosa que él no había notado.

-Carlisle-Intenté llamar su atención, estaba bastante concentrado en su libreta.-, se te hará tarde. ¿O es que no trabajas hoy?

-No, si. Es decir: si, ya debo irme.-Respondió bastante... nervioso, creo. ¿Por qué estaría tan nervioso?

Se levantó del sillon y besó la comisura de mis labios, cosa que no me molestó, pero hizo que una descarga eléctrica me recorriera el cuerpo y que mi corazón se acelerara a la par de mi respiración.

-Nos vemos para el almuerzo.-Dijo mientras se colocaba su morral.-Espera: hoy es miércoles, volveré para la tarde-noche.

Me mordí el labio, de verdad esperaba verle antes.

-¿Me llamas en el almuerzo?-Preguntó mientras buscaba las llaves de su auto.

Dudé por un momento, no quería ser tan predecible. Carlisle me miró con ojos tristes, mi debilidad. Sentí como mi bebita se removía en mi interior, ella se había encariñado con su "tío".

-Esta bien-Contesté mientras tomaba su mandíbula con mi mano.-, pero atiéndeme, ¿ok?-Pregunté forzándolo a mirarme, ya que la última vez intenté llamarlo 3 veces y no contestaba.

Me guiñó un ojo y me dedicó una sonrisa, la mas bella en su colección: sonrisa torcida.

Luego de eso, cogió las llaves de su auto y se fue, dejándome sola y con una pregunta en mi mente: ¿Qué le ocurría hoy?

Carlisle POV

Hoy será un día complicado.-Pensé mientras pasaba mi mano por mis cabellos.

Recordé brevemente lo que sentí cuando cuando accidentalmente (aunque no me arrepiento) besé la comisura de los labios de Esme. Como ella se ruborizó y apartó la mirada, como mi corazón se aceleró y una sonrisa iluminó mi rostro.

La llamada de Tanya me había tomado por sorpresa, la esperaba, pero creí que se tardaría un rato. Encendí el estereo, un poco de música me calmaría. Aunque no podía evitar sentir nervios, ¿Estaba haciendo lo correcto? Si, no, tal vez, el punto era que no sabía la respuesta.

Llegué al hospital, Squirles debió "despertarme" unas 34 veces, no podía evitar desconcentrarme, tenía muchas cosas rondando por mi mente.

Llegó la hora del almuerzo.

-Oye Carlisle, ¿Qué te sucede hoy?-Me preguntó Gina cuando entré a la sala de descanso. Mi colega, debió comentarle algo.

-Nada, es solo que...

Mi teléfono comenzó a bibrar. Esme, seguramente. Me disculpé con Gina y atendí.

-Hola.-Dije con voz seductora, sabía que la derretiría.

-Hola.-Me contestó su hermosa voz. No podía verla, pero seguramente estaba sonrojada.-¿Cómo va todo?

-Bien-Respondí, aunque mi voz no debió de convencerla mucho.-, es un día complicado.-Agregué para disimular un poco.

-Me imagino.-Opinó.-Oye, ¿Que cuentas?

-No mucho.-Respondí, aunque en verdad, mi mente estaba apunto de colapsar. Pero no podía decirle eso, ya que si pidiera una explicación, sería incapaz de dársela.-A menos que te importen los reportes médicos de mis pacientes.

-Hummm... No creo que me interese mucho.-Respondió luego de unos minutos.

Miré mi reloj, me quedaban solo unos minutos.

-Esme-Intenté llamar su atención.-, esta noche quiero que hablemos.

-¿De qué?-Preguntó con su voz tan inocente.

-De algo muy importante...-Comenté en tono juguetón.-De nosotros.

Escuche como dejaba de respirar, me gustaría saber que pensaba.

-Ok... hoy en la cena.-Dijo al fin, rompiendo el silencio.-Te espero, entonces.

-Ok, me tengo que ir, acabó mi descanso.

-Esta bien, te deseo suerte en el resto del día.-Su voz sonaba tan dulce.-Y espero verte pronto. Besos.

-Besos.-Respondí a su saludo luego de un suspiro.

El resto del día se me haría eterno.

8 horas después...

Esme POV

El día parecía no acabar nunca, el tiempo pasaba lento sin Carlisle.

Suspiré una vez más, ¿cuantas veces lo había hecho durante el día? Solo quería estar en los brazos de Carlisle, lo extrañaba demasiado.

Fue entonces cuando recordé que ambos tendríamos una charla sobre nosotros esta noche, solo pensé en una cosa: Quizás... se me declare.

Mi mente se lleno de recuerdos de estos últimos meses, recuerdos en los que Carlisle era la estrella principal. Abrazos, besos (en la mejilla, claro), palabras de aliento, caricias, palabras dulces, miradas, sonrisas... Había algo entre nosotros: amor, estaba claro. Y, quizás, esta noche se defina por fin nuestra relación.

Escuché el sonido de su auto en el garage, justo cuando el sol comenzaba a ponerse. Abandoné el jardín, iría a buscarlo.

Entró por la puerta del garage, pero se dirigió a su despacho. Fue entonces cuando el teléfono comenzó a sonar. Luego de 3 timbrazos me decidí a atender yo misma, desde la linea principal.

-Hola, esperaba tu llamada.-Dijo Carlisle con sarcasmo, ya había atendido.

-Ja, ja. Tu siempre tan divertido.-Contestó la voz de una mujer al otro lado de la linea. Pensé en colgar, pero así la llamada también terminaría en el inalambrico, de donde Carlisle hablaba.

-Ya Tanya, ¿Qué quieres?-La voz de Carlisle sonaba tan hermosa.

Que haces,Esme.-Gritó una voz en mi mente.-Deja de oír conversaciones ajenas.

-Solo avisarte que ya esta todo listo.-Respondió Tanya luego de un suspiro. Sabía que estaba mal, pero en cierta forma me intrigaba demasiado como para dejar de escucharlos.-Solo falta que ella te de el: "Si quiero".

El "Si quiero".-Pensé, ¿Acaso hablaban de una propuesta de matrimonio? Un escalofrio recorrió mi cuerpo, mi corazon comenzó a latir con más rapidez, ¿Eso era lo que Carlisle quería decirme?

Carlisle suspiró.

-¿No crees que estoy exagerando?-Preguntó con voz dubitativa.-Digo, ¿qué tal si no es lo que ella quiere?

-Lo dices por Rosalie, ¿no?

-Por supuesto-Respondió Carlisle, destrozandome con cada palabra.-, ¿No debimos consultarle antes de tomar estas decisiones?

-Pues, sabes que ella solo quiere tu felicidad, por encima de todo. Por eso, estoy segura de que se alegrará con esto. Hazla feliz, Carlisle... Sé feliz.

Sentí como mi corazón se destrozaba, como las lágrimas comenzaban a caer. No era yo a quien le haría esa propuesta, era esa tal "Rosalie".

Dejé el teléfono descolgado, para que pudieran seguir su conversación. Corrí a encerrarme en mi cuarto.

Las lágrimas comenzaron a bajar sin control por mis ojos, al tiempo que comencé a sollozar contra mi almohada. Nunca antes me había invadido un dolor tan grande, la persona a quien yo más amaba en el mundo planea casarse con alguien más.

Pasaron unos 10 minutos, hasta que Carlisle colgó. Estuvo frente a mi puerta en segundos, se percató de que estaba llorando.

-Esme.-Me llamó mientras tocaba la puerta con sus suaves nudillos.-¿Estas bien? ¿Puedo pasar?

No contesté, lo cual enfadó a mi princesita. Comencé a llorar más fuerte, solo así me liberaría de mi dolor.

-Esme, ¿Qué es lo que va mal?-Exclamó forzando la puerta, a la cual le eché cerrojo.-Por favor, déjame entrar.

-¿Qué no entiendes que NO quiero verte?-Le grité entre sollozos.

-Pero... ¿Qué te he hecho yo?-Respondió con un nudo en la garganta.

Tenía razón al preguntarme aquello, él no me había hecho nada porque no eramos nada. Solo eramos amigos, fui yo la idiota que se enamoró de él.

-Solo... vete Carlisle.-Dije abrazándome a mi almohada.

Hubo un largo silencio, pero él seguía allí, podía oírlo. Casi pude ver sus ojos cristalizados y su semblante triste.

-Si en verdad quieres que me valla, que te deje sola... Lo haré.-Su voz sonaba totalmente debastada, como si le hubiesen arrancado el alma y destrozado el corazón frente a sus ojos, mismo dolor que yo sentía.

Mi pequeño comenzó a patearme, fue cuando recordé que luego del nacimiento de mis bebés, yo me iría. Pronto, no volvería a ver a Carlisle, y él podría iniciar su vida con Rosalie sin tener que preocuparse por mi. Quizás Tanya tenía razón, Carlisle merece ser feliz... No tiene la culpa de haberme enamorado, no tiene la culpa de que yo lo ame.


Muy bien, ¿Qué opinan de este nuevo capítulo? ¿Creen que Carlisle desposará a Rosalie o qué Esme se equivoca? Dejenme un review, solo así me motivan a seguir la historia. Son libres de expresarse en el cuadrito de abajo, acepto criticas, halagos, abucheos, etc.

Hasta el proximo capitulo ;)