Bueno esta vez sí que he tardado bastante más de lo previsto, pero ya sabéis, se acerca fin de curso y en la uni hay mucho que hacer (demasiado). Así que después de todo un fin de semana haciendo trabajos, me apetecía mucho escribir, y aquí está el resultado.
A continuación contestaré algunas dudas de los reviews y varias cosas que quiero decir:
-mireia, la historia no está terminada, pero vamos, a puntito de hacerlo. XD
-yiy24 gracias por tus consejos, ya tengo por ahí algo preparado y para lo que le queda a la historia tienes razón, no puedo cambiar ahora, así que solo diré: ¡viva el rosa!
-EliiLoveDramione: jaja tienes una gran imaginación, gracias por el argumento, pero no voy a alargar la historia más allá del nacimiento del niño. Gracias por tu review de todas formas!
-mariapotter2002 gracias, tu review me ha subido mucho el ánimo.
-nox, espero no te importe que utilice aquí tus palabras, pues además van a ayudar mucho a entender la historia y lo rosa que es: "Después de una guerra los sobrevivientes tienden a vivir mas rápido, a seguir mas a sus impulsos y deseos pues saben lo efímera que es la vida... Así que no veo tan raro que ese par se ame tan rápido, lo veo como algo que ya estaba allí. Algo diminuto oculto bajo capas y capas de odio e insultos que con una ayudita logro salir a gritar... "Aquí! Hey aquí estoy!" nunca lo habría dicho mejor. Gracias!
-Luna White 29 tienes razón, los personajes de mi historia son adultos y por lo tanto más maduros.
Muchas gracias a todas las demás que también me habéis escrito, sería imposible hablar a todas, ojala tuviera tiempo porque lo merecéis. Me habéis hecho darme cuenta de que no me estoy inventando la personalidad de los protagonistas, solo los he hecho madurar XD
Enserio no podéis haceros una idea de lo orgullosa que me siento de tener unas lectoras como vosotras, es imposible no cogeros cariño. Un gran beso a todas!
Draco se despertó por quinta vez esa noche. Hermione no dejaba de moverse buscando una postura que le permitiera sentirse cómoda.
Su vientre ya había crecido mucho y por si fuera poco el calor del verano no ayudaba. Aun así, había insistido en que se quedara a dormir con ella, y él no había podido negarse.
Se tumbó boca arriba y se llevó un brazo a la frente, preocupado. Llevaba dándole vueltas al asunto del padre del bebé. Era cierto que para él no existía, pues ese hombre no tenía nombre, no era real. Pero quizá era justo para el bebé, e incluso para el padre, saber que el otro existía.
Había pensado en si en un futuro, si él seguía con Hermione, le contarían la verdad al niño sobre él. Quizá el mismo niño se hiciera preguntas por el parecido físico, o simplemente Hermione, conociéndola, se sinceraría con él. ¿y si el niño quería saber quién era su verdadero padre?
Decidió, antes de volver a dormirse, que al día siguiente buscaría posibles formas de averiguar la identidad del padre del bebé.
Y así lo hizo, desde su oficina, estuvo investigando. Llamó a varios departamentos de medicina para averiguar si había alguna forma de conocer la identidad del padre del niño y al fin averiguó algo. Algo que no sabía todavía si sería capaz de proponerle a Hermione.
Dejó de pensar en ello cuando se hizo la hora del almuerzo y la castaña fue a recogerlo para ir a comer.
-deberías de ir pensando en el nombre – le comentó el rubio mientras comían.
-me gustaría que lo pensáramos juntos – sonrió Hermione y Draco sintió un cosquilleo en el estómago – ¿qué nombre te gustaría a ti?
-pues… - el rubio se rascó la cabeza concentrado - ¿Qué tal Scorpius?
-¿enserio? – Hermione hizo una mueca - ¿quieres ponerle a mi hijo el nombre de un bicho venenoso?
-claro que no – dijo él ofendido – es el nombre de una constelación. En mi familia… suele ser así. – terminó algo avergonzado. Quería dejar el legado de su familia a un niño que en realidad no era suyo. Estaba cambiando demasiado. Ella le estaba cambiando.
-¿Qué tal Orión? También es una constelación, y así mi hijo no parecerá malvado… - murmuró mirando a otro lado.
-¿insinúas que yo parezco malvado? – murmuró él entrecerrando los ojos.
-uhh, de pequeño dabas yu-yu… - comentó ella divertida.
-ha – soltó él indignado – y tú eras una sabelotodo repelente. Tenías una voz muy chillona. Se me metía en la cabeza como un taladro – contraatacó con una sonrisa arrogante.
-reconoces que ya estaba en tu cabeza ¿ehh?
-sabes que nunca me has sido indiferente. – declaró él con seriedad. – Orión está bien – sonrió al fin.
La castaña también sonrió con fuerza y asintió.
-Orión Granger… - Hermione contempló la opción.
-Creo que queda mejor Orión Malfoy – dijo él contemplando seriamente la posibilidad.
-oh si, solo que para eso deberíamos estar casados… - rió ella.
-eso tiene fácil solución. – el rubio vio la alerta en sus ojos – bueno, a tus padres les dijimos que nos casaríamos ¿no? – se intentó justificar.
-sí, pero… no sé – la chica vio la desilusión y el dolor a ser rechazado en los ojos del rubio – no es que no quiera, solo que el embarazo ya es suficiente para mí por el momento. Aunque estaría encantada de ser tu esposa antes de que Orión aprenda su apellido – le sonrió. Y a Draco le pareció una sonrisa arrebatadora.
-¿de verdad tenemos que hacer esto? – refunfuño Hermione – no está bien que el bebé se lleve disgustos a estas alturas.
-Hermione, no dejaré que se me vaya de las manos. Se controlar a mi madre – dijo arreglándose el traje.
-¿estás seguro que quieres mentirle sobre que eres el padre? – preguntó ella por quinta vez.
-no le mentiré, voy a ser el padre – declaró el joven.
La castaña solo se dejó guiar hasta la puerta con estas últimas palabras que le iluminaron el rostro. Draco debía de quererla mucho, y se lo estaba demostrando no solo con palabras, también con gestos. Él le había devuelto toda la luz que le había ido robando el tiempo y los fracasos.
Hermione nunca había estado en casa de los Malfoy como invitada. Draco se cuidó de no llevarla al salón, pues ambos recordaban lo que allí había pasado. En cambió la llevó hasta un saloncito decorado en tonos verdes, muy acogedor. Allí estaba sentada Narcisa Malfoy, tan arrebatadoramente hermosa como recordaba.
-Madre – saludo el chico, acercándose a ella para besarle la mejilla. Lo que Hermione nunca supo fue lo que le susurró al oído – "recuerda lo que hablamos, es importante para mí".
Narcisa relajó el rostro. Podría seguir teniendo miles de prejuicios, pero sobre todas las cosas quería a su hijo y su felicidad.
-te presento a Hermione Granger, y a tu nieto – sonrió señalando el vientre de ella.
-bienvenida a la mansión de los Malfoy, querida. Por favor, toma asiento – le dijo amablemente. A Draco no se le pasó el hecho de que ni siquiera le tendiera la mano, pero por lo menos se estaba comportando - ¿te apetece un refresco antes de cenar?
-Gracias, señora – en cambio, también percibió que la sonrisa de su Hermione era completamente sincera.
Las tres amigas caminaban por Hosmeade. Habían preferido este lugar ya que el callejón Diagón solía estar abarrotado y Hermione se agobiaba con facilidad.
-¿verde? Me gusta más el azul – se quejó Ginny. Estaban comprando cosas para la habitación del bebé.
-el azul es demasiado típico para un niño – dijo Hermione fijándose en una cunita – amarillo, tal vez…
-a mí me gusta el rojo oscuro – dijo Luna.
-claro, la habitación de un bebé que parezca un club de alterne – contestó Ginny enfadada de que Hermione no eligiera su color. – pues pienso mandar al hospital cincuenta globos azules – declaró tajante.
Sus amigas rieron con ganas, incluso ella lo hizo cuando vio su ceño fruncido y sus brazos cruzados en el reflejo del escaparate.
De repente, Hermione hizo un gesto de sorpresa y sus ojos se dirigieron directamente al charco que había bajo sus pies.
-Ginny, creo que deberías ir encargando esos globos… - murmuró con temor. – oh Dios mío…
La castaña comenzó a abanicarse con la mano y a buscar un punto de apoyo. Sus amigas le cogieron de los brazos para que no se desplomara. El bebé se estaba adelantando casi un mes y de repente Hermione se sentía muerta de miedo.
-debemos llevarte al hospital – dijo Luna alarmada.
-hay que llamar a Draco – dijo la embarazada comenzando a respirar con dificultad – Draco… necesito… él…
-basta, basta Hermione, tenemos que tranquilizarnos. Todo saldrá bien, ahora vamos a San Mungo – habló Ginny poniendo orden ante los nervios de sus amigos.
reconozco que es algo más corto que los otros, pero quería subir algo, ya os estaba haciendo esperar demasiado.
un besito!
hasta la proxima!
