¡Hola!

Hoy que es mi penúltimo día de exámenes me di el tiempo de terminar el cuarto capitulo de este Fanfic. La verdad me sentía a mucha falta de inspiración :/ si no fuera por la adorada música de todos los tiempos y la información del Internet yo no estaría publicando esto ahora :D así que siéntanse afortunados a los que siguen este Fanfic.

Estoy buscando una imagen adecuada para este Fanfic, una que convine la dulzura inocente de Sakura y la de Sasuke :/ tengo unas opciones, pero aun no tengo idea de cual usar. Si algun de ustedes tiene una imagen que ustedes crean adecuada para este Fic, les agradecería que me pasaran el link T-T

Luna Haruno: Debo admitir que ya me se tu Nickname por lo constante que eres en mis Fanfics xD Y sobre tu comentario: yo también creo que esa seria la forma de actuar de Sasuke si su vida fuera normal, una más dulce y feliz. Y por supuesto que se ve hermosho sonrojado */* ¿Qué chico de Naruto no lo esta?. Bueno, muchas gracias por tu comentario querida :D espero ver un comentario en este capitulo también. ¡Besos, cuídate!

Unicentauro: ¬¬ ¡Shhh! Casi me cuentas el final de la historia xD pero hay algunas cosas diferentes a lo que acabas de escribir, lo cual no puedo revelar por motivos para ganar más lectores LOL. Oh puede que no sepa como escribir una buena novela de misterio xD pero si tierna y dulce, eso es algo ¿no? Muchas gracias por comentar, espero leer de nuevo un comentario tuyo en este capitulo ;D ¡Besos, cuídate!

Mitchel0420: Si bueno xD si tu no puedes memorizar eso yo menos, con eso de que estoy a punto de reprobar un par de exámenes ¬¬ me siento devastada. Pero me alegra de que al menos lo intentes. Muchas gracias por tu comentario, y espero que este capitulo te guste como los otros, ¡Besos, cuídate!

jiemi-chan: Me alegra que te gustara n.n hago todo lo que puedo para que les guste. Muchas gracias por tu comentario :D espero que disfrutes este, ¡Besos, cuídate!

Muchas gracias por comentar, de nuevo, mis Fics no serian nada sin gente como ustedes que se toman un pequeño rato para escribirle a esta novata escritora :'D Se los agradezco.

Un pequeño aviso: Acabo de publicar un nuevo Fanfic, llamado Guerra en el Desierto, es un GaaSaku para el que le interese, pueden pasar a leerlo cuando quieran.

Les dejo el capitulo que tanto esperaban, ¡Disfruten!


DETRÁS DE LA VENTANA

CAPITULO IV

Dandelion

—Son hermosas, ¿Dónde las conseguiste?

Sakura estaba recargada en su balcón de siempre, admirando el ramo de rosas blancas que Sasuke le había traído cuando lo vio. Ella al momento de ver el ramo trajo un florero color azul cielo, de un diseño noble y lleno de flores doradas en su dibujo. Sasuke decía que era algo exagerado usar algo tan valioso por un simple ramo. Sakura decía que era el florero indicado para un ramo con tal significado prendido en las flores. No habían hablado mucho aquel día, más que de cosas triviales de lo que le sucedió el día anterior en el que no pudieron verse. Sakura le conto que Shizune le pretendía enseñar a tocar el violín, y le prometió que la próxima vez que se vieran ella intentaría tocarle una canción en la que ha estado practicando. Sasuke por su lado solo escuchaba los relatos de Sakura, parecía una niña, inocente y dulce. Tanto que incluso no aparentaba los trece años que tenía. Se preguntaba si ella era la única con una pureza así de hermosa.

—Ayer fui con mi familia a una cena con unos amigos de mis padres, tenían un jardín y me dieron el permiso de cortar unas flores —dijo con un tono que ni él mismo se lo creería, sonriéndole dulcemente.

—No debiste haberte molestado.

—Tú nunca serás una molestia.

Sasuke se levanto del césped y con suavidad tomo la mano de Sakura que estaba en el buro de su balcón. Ella apretó su agarre cuando estuvieron en contacto y le sonrió como siempre, pero Sasuke estaba más calmado y abierto aquel día. Sus sonrisas irradiaban tranquilidad y sus gestos eran tan suaves y dulces que a Sakura incluso le daba la tentación de acariciarle una mejilla. Sasuke llevaba puesta un bufanda, debido a que el verano se acercaba y era paradójico que en Konoha lloviera en los veranos, Sakura tenía puesto un abrigo color magenta, y el cielo estaba cubierto por nubes, impidiendo ver hasta las montañas.

—Papá dice que pronto tendrá unas vacaciones de su trabajo… —empezó a hablar, sabiendo que a Sasuke le gustaba escucharla decir cualquier cosa —. Dijo que cuando tuviera su tiempo libre, me llevaría a conocer Suna, dicen que allí hace mucho calor, ¿Lo sabías?

—Sí, mis padres siempre van a Suna cuando tienen que comprar nueva ropa para nosotros.

— ¿Enserio? ¡Seria genial si alguna vez fuéramos los dos juntos! —dijo dando pequeños saltitos, era curioso que Sasuke aun no le quisiera soltar la mano.

Sakura se sentía bien con Sasuke. Era su primer amigo en su vida, bueno, su primer amigo de su edad, ya que ella se llevaba muy bien con su nana Shizune y la mayoría de los trabajares en la mansión Haruno. Estar con él era suficiente para alegrarle el día y ver esos ojos azabaches le hacía dormir con una sonrisa. Incluso el jardinero se había dado cuenta de la nueva sonrisa de Sakura Haruno, más viva y más brillante de lo normal las últimas semanas. Shizune lo sabía, pero le preocupaba que Sakura llegara a mayores con aquel chico que siempre la visitaba, solo Shizune sabia de sus pequeñas reuniones, eso era por un pequeño descuido que tuvo ella al olvidar algo en el jardín y verlos a los dos riendo. Pero por más que quisiera Shizune ella también sabía que era su primer amigo, si su padre se enteraba de aquello sería el fin de ella… pero tenía que dejarla vivir un rato, un rato de felicidad al día.

— ¡Prométeme que vendrás la próxima semana! —le grito Sakura con una flor en su cabello, la cual Sasuke le había colocado gentilmente momentos antes.

— ¡Lo prometo!

Shizune miro como el chico escapaba por el mismo lugar de siempre, el muro de rosas. Se alegraba de que fuera allí porque el señor Haruno no le gustaba las flores, pero las conservaba solo porque Sakura las amaba. Pensó un momento en el señor Haruno y Sakura. No tenían mucho en común, de hecho, solo sus ojos color jade eran similares entre ellos. Considerando que el señor Haruno era alguien tenebroso, misterioso de un aura bastante terrorífica, Sakura era la luz de sus ojos, el sol de su vida, la que le alegraba los días cada que la veía. Pero aun así… no eran similares.

¿Sería igual a su madre? Nunca en su vida la había visto, porque según el señor Haruno el día en que la contrato, ella había muerto en el parto. Pero hubiera esperado encontrar algún retrato de ella en la pared pero solo estaban los de Sakura, desde que era un retoño hasta el botón de cerezo que ahora era.

— ¡Shizune, mira! —Le llamaba Sakura con alegría mientras tenía en sus manos el florero favorito de su padre — ¡Sasuke me trajo flores!

—Son hermosas mi amor —dijo la pelinegra con dulzura —. Pero no corras con este florero sin cuidado, sabes que tu padre se enojara mucho si lo llegas a romper.

Ella parecía una niña sin importar su edad, era una dulce virtud que ella poseía que otros no. Las dos se sobresaltaron cuando escucharon unos caballos galopar y después ser parados, el sonido provenía de un establo y la puerta principal se abrió y se cerrar naturalmente. Sakura de inmediato salió corriendo hacia la puerta llena de felicidad saltando por doquier.

— ¡Papá, que bueno que has llegado! —escucho Shizune por el otro lado del pasillo.

—Me alegra verte a ti también, dime… ¿Cómo te fue hoy preciosa?

Sasuke llego a casa suspirando mil y unas veces, cada paso que daba sus pies intentaban dar la vuelta y regresar al bosque. Lo único que le distrajo fue la preocupada voz de Mikoto cuando lo vio llegar casi al anochecer, gracias a su lentitud al caminar. Entro a su habitación aun con una sonrisa, nadie pregunto nada, o más bien Sasuke o escucho ninguna pregunta que le hacían. Se metió a la ducha y cuando ya estaba vestido con su camisa y pantalón holgado se dejo caer con la mirada hacia el techo. Tenía su ventana abierta, mientras las brisas se colaban a su habitación y su piel era refrescada por la brisa. Cerró sus ojos, pensando en una melena de color rosado cuando los golpes en su puerta le despertaron.

— ¿Puedo pasar? —pregunto la voz de su madre, que estaba recargada en el borde de la puerta de su hijo. El chico asintió la madre se sentó con lentitud en el borde de la cama de Sasuke, le miraba algo seria pero con una sonrisa —. ¿Algo te paso hoy?

Sasuke le miro sin entender, pero entendía la preocupación de hace unos momentos al verlo tan diferente y distraído. Solo negó con la cabeza y le sonrió.

—Hijo… —empezó a hablar su madre un poco más serena —. Me estado dado cuenta de que te desapareces durante todo el día y regresas muy tarde, ¿A dónde vas todos los días? —Sasuke se puso nervioso ante su pregunta, ¿Qué a donde había ido? No podía decirle que iba al bosque que ella tanto pavor le tenía, tampoco le podía decir que visitaba a una chica todos los días, ya que el creía que era peligroso por el simple hecho de que él tenía que ir a escondidas. Tenía que pensar en una excusa.

—Etto… Naruto y yo salimos a Konoha, recorremos toda la plaza del Hokage y después vamos al jardín de los juegos —se apresuro a decir. El jardín de los juegos era mejor conocido como el lugar en donde todos los niños y adolescentes se la pasaban, había desde juegos infantiles y algunos niños de la edad de Sasuke siempre jugaban soccer en el centro de la plaza, había bancas por doquier e incluso se realizaban eventos de vez en cuando.

—Temía que dijeras eso…—dijo su madre algo deprimida —. Quiero… que por favor te acompañe Itachi a donde salgas de ahora en adelante. Lo hable con tu padre y hacemos esto por tu bien.

— ¿Por mi bien? Pero si solo voy a la plaza —volvió a mentir.

—Sasuke, escúchate —Sasuke le miro confundida — ¿La plaza de los juegos? No vas a ese lugar desde que tenías seis años, lo odias —lo había olvidado por completo. Su madre se levanto de la cama y le acaricio la mejilla a Sasuke —. No queremos que corras peligro, así que por favor… haz lo que te pido.

Mikoto cerró la puerta de su habitación y Sasuke escondió su cabeza en la almohada. ¿Qué haría ahora que debía llevar a Itachi? Estaba seguro de que si su madre se entera de que Itachi no lo acompañaba era capaz de castigarlo durante un mes sin salir de casa, y estar lejos de ella era el peor castigo que le podrían dar. Con rapidez, Sasuke se puso de pie y miro por su ventana cuando Itachi había llegado de una cena pendiente con Fugaku, como deber se primogénito. Mikoto salió al instante, dándole un tierno abrazo a ambos hombres y un beso en la mejilla —y uno en los labios para su esposo—. Cuando Sasuke escucho los pasos de Itachi subir las escaleras, este de inmediato salió de su cuarto para verlo.

— ¿Lo sabes… verdad? —Itachi asintió algo cansado, entrando a su habitación mientras se quitaba su frac y se aflojaba su corbata. Sasuke solo me miro con la mirada fundida en él, esperando alguna respuesta de parte de su hermano. Pero este hizo exactamente lo que Sasuke había hecho cuando llego, se metió a la ducha y después de diez minutos aproximadamente salió en una bata blanca y la ropa interior puesta.

—Si… mamá me hablo de eso ayer… ¿Me llevaras con ella? —pregunto con un tono aun cansado, estaba lo suficientemente agotado por su cena con los Hyuga, donde de lo único que hablaban eran de las exportaciones que harían en un futuro cercano donde sus el sobrino y heredero Neji Hyuga e Itachi Uchiha, seguirían la tradición. Los dos herederos casi se quedaban dormidos en su plato de sopa. Sasuke bufo por la pregunto —Ya veo… no quieres que la conozca…

—No es eso —dijo igual de cansado, acostándose boca arriba a un lado de Itachi —. Yo tengo que ir en secreto cada mañana, le prometí ir mañana y… no sé…

—No sabes cómo se tomara verte conmigo —le siguió su hermano, Sasuke asintió. —. Bueno… me hubiera encantado conocer a la chica de tu sueños, pero me temo que no tengo tu permiso.

—Itachi…

—No, está bien, puedo entenderlo…

Sasuke se quería jalar el pelo, patalear o gritar. Algo que le ayudara con su hermano mayor. Su madre le había advertido, ella ya sabía de sus salidas pero no sabía a dónde, e Itachi sabía a donde, pero no quería llevarlo por alguna razón. Sin embargo el tono tan manipulador y bien actuado de su hermano en verdad no le ayudaba. Era claro que Itachi quería ir a toda costa, después de todo era la primera chica que a Sasuke le interesaba a ese grado. Y también tenía interés de su apariencia, ¿todos se hacían esa pregunta, verdad? El color de cabello, ojos, su forma de ser. Itachi Uchiha tenía que aprobar si esa chica era buena para su pequeño hermano menor.

—Mañana… —susurro Sasuke resignado —. Al medio día nos iremos, solo será una vez y quiero que le digas a mamá después de que la conozcas que no se preocupe por mí.

—Como tú digas pequeño hermano menor —le respondió Itachi más animado, revolviendo el cabello azabache de su hermano.

Sasuke no durmió plácidamente como esperaba. La lluvia que golpeaba su cristal no le ayudaba a tranquilizarse y menos los relámpagos que irrumpían su sueño. Pero peor era lo que pasaría al día siguiente, ¿qué le diría a Sakura, y si se asusta de Itachi y no quiera salir? O si… no. El no tenía porque pensar ese tipo de cosas, no ella era su simple amiga y era bastante estupido preocuparse por una cosa que ni al caso. Aun así las palabras que tendría que decir en frente de la chica de ojos verdes le dejaban la mente en blanco, incapaz de pensar o al menos mantener una postura, incluso se sonrojaba en sueños al pensarlo.

La mañana paso como rayo para Sasuke, cuando él lo que más quería era que no llegara el medio día, peor era que ese día Itachi le esperaba en la entrada de su escuela y no pudo hacer nada más que irse a casa junto a él. Itachi seguramente se las había ingeniado para no dejarlo escapar, lo acompañaba a todas partes, siempre que podía hacia indirectas sobre decirle a su madre y más de una vez se le aparecía de entre quien sabe qué lugar. Incluso parecía uno de esos ninjas en cubierto.

— ¿Y cuándo iremos a verla?

Sasuke pudo decir «No iremos» pero en verdad si quería hacerlo, no con Itachi, pero quería hacerlo. Le había prometido ir con Sakura, ella le prometió tocarle una pieza de violín la próxima vez que se vieran. ¿Por qué tanta insistencia de su hermano mayor, acaso no podía ir y disfrutar de sus pocos momentos a solas con Sakura Haruno?

—Solo déjame terminar mis deberes, iremos cuando acabe —dijo irritado mientras Itachi jugaba con una pelota botándola en la pared. Parecía aburrido y obviamente atento a que Sasuke terminara, no dejaría escapar esa oportunidad.

— ¿Terminaste? —pregunto por milésima vez.

— ¡No, y no pienso acabar si tú sigues molestando! —exclamo Sasuke aun más irritado.

Sasuke suspiro cuando guardo sus libros en su mochila, e Itachi rápidamente se levanto de la cama mirando a Sasuke. Este solo tomo otra mochila, en la que parecía no haber mucho, ya que incluso a vista parecía casi vacía. Con silencio Sasuke salió de la casa seguido por su hermano, y con la caminata que llevaban llegaron rápidamente al camino sin nombre.

— ¿Ella vive… en el bosque? —pregunto Itachi muy extrañado.

—Si… pero supongo que a ti no te importa recorrer el bosque, ¿Verdad? —Itachi bufo, ofendido por el comentario de su hermano y negó lo dicho, caminando primero al camino del bosque. Y pasando el rato encontraron el camino que se dividía en dos.

— ¿Sabes por dónde ir?

— ¿Acaso no me ves ir y llegar todas las veces de casa? —se quejo su hermano. Que con tranquilidad tomo un camino e Itachi simplemente le siguió, algo dudoso.

Paso el tiempo y Sasuke diviso un pequeño montoncito de flores fuera de la mansión, y no dudo ni un segundo en tomar aquellas pequeñas flores de color amarillezco y blanquecinas. Con un listón que tenía guardado en su mochila los enrollo y amarro con un moño algo brusco y deforme.

— ¿Piensas llevarle flores, he? —dijo Itachi con una sonrisa secarrona, Sasuke por su parte le ignoro. Nada podía arruinar aquel día.

Llegando a los muros de la mansión Haruno, lo primero que Sasuke hizo fue asomarse por la compuerta de barrotes, se escondió enseguida cuando diviso a Shizune tocando el violín, siendo aplaudida por la pequeña Sakura que tenía entre su brazo el violín de madera brillante.

— ¿Qué pasa? —pregunto Itachi queriéndose asomar, pero Sasuke le jalo bruscamente.

— ¡Si te asomas nos descubrirán y soltaran a los perros! —exclamo entre susurros. Itachi diviso a lo lejos una pequeña manada de entre ocho y diez perros de color negro, con collares puntiagudos, que estaban dormidos plácidamente en una jaula que se abría con tan solo jalar un pequeño hilo.

Sakura, que escucho unos pequeños ruidos en los alrededores de su casa, asomo un poco su cabeza para divisar una melena azabache. No pudo evitar sonreír cuando lo hizo, se alegraba de que Shizune disfrutara tanto su tonada que incluso cerraba los ojos, porque si no podría ni mirarlo. Sasuke, que estaba peleando con su hermano por mirar a la orilla de la compuerta miro la sonrisa de Sakura, que era dirigida para él. Instantáneamente dejo de pelear con Itachi, quien por encima de la cabeza de su hermano estaba una chica de cabello rosa tocando una canción, con dedos novatos pero con un sentimiento muy grande. Itachi miro por decima vez el cabello de la chica, cabello rosa… no esperaba que ese tipo de cabello existiera, tenía puesto un vestido color azul grisáceo y una cinta de color azul en su cabello, una cinta del mismo color que la de su cabello le amarraba la cintura y los bordes de las cortas mangas también tenían un encaje igual.

—Es… bonita —escucho un susurro de Itachi. Sasuke apretó el puño con el ceño fruncido.

Sakura seguía tocando y una sonrisa la dirigió hacia Sasuke, haciendo que a este se le latiera el corazón a mil veces por segundo. Apenas y la canción era escuchada desde donde estaban y Sasuke se sentía en el paraíso, siendo consentido por las notas que Sakura tocaba. Cuando ella termino, hubo un breve momento en el que Shizune y ella hablaron, pero Shizune opto por irse de la habitación y Sakura rápidamente salió para irse a la ventana de su habitación. Sasuke inconscientemente trepo como rayo el muro sin importarle las advertencias de su hermano o las nuevas cortaduras que se volvió a hacer. Sakura ya le esperaba con una sonrisa en el rostro.

— ¡Sasuke! —Grito eufórica — ¿Escuchaste mi canción?

—Tocaste hermoso, con un poco de práctica serás toda una profesional —dijo una voz a sus espaldas. Sakura retrocedió dos pasos a su habitación, como un pequeño animal asustado. Sasuke por su parte bufo, lo último que quería escuchar era a su hermano en esa faceta —Mi nombre es Itachi Uchiha, hermano mayor de Sasuke.

Sakura por mero impulso se acerco al muchacho, Itachi era alto y no necesitaba que Sakura bajara un poco la cabeza para mirar su rostro. La cabeza de Itachi llegaba más arriba que la de Sasuke, y lo primero que puso divisar el pelinegro fue el pecho de la muchacha. La chica le miro el rostro, le tomo de las mejillas y lo examino de una manera en la que Itachi solo se sentía algo extraño, le miro cada parte que pudo, le toco el cabello, le acaricio la mejilla, incluso miro sus ojos y otras facciones más. Sasuke rechino los dientes.

—Eres igual a Sasuke, solo que más maduro —río la chica, causando un breve sonrojo a Itachi que como todo un caballero tomo la compostura.

—Es un placer conocer a una hermosa señorita como usted —dijo cordialmente, ofreciéndole su mano para que ella la tomara y así poder besarla, una escena algo graciosa para Sakura tomando en cuenta que Itachi se encontraba en el piso y Sakura en su ventana.

—I-igualmente —tartamudeo la chica de cabello rosa abochornada, Itachi sonrió, pero Sasuke no. De inmediato Sakura aparto su mano de la de Itachi y miro a Sasuke con una sonrisa — ¡Sasuke! ¿Qué te pareció mi canción?

Sasuke apenas y había estado prestada atención, pero cuando escucho su nombre en los labios de Sakura volvió en sí, con una dulce sonrisa.

—Es lo más hermoso que he escuchado en mi vida —dijo este con aquella mirada que utilizaba con ella.

De todas las veces que Sasuke había visitado a Sakura, esa era la primera vez que se arrepentía. Itachi, interviniendo en cada conversación y abochornando a Sakura a cada rato, era suficiente razón para no volverlo a considerar familia. Peor cuando Sakura tenía que responder algo lindo gracias a las palabras dulces que Itachi le dirigía. Era obvio que Sasuke no sabía cómo tratar con mujeres como lo hacía su hermano, pero ¿y qué? Él y Sakura disfrutaban sus charlas largas y alegres, sus risas y bromas infantiles. Sakura en cambio no se sentía cómoda como siempre, al contrario, aquel chico que Sakura imaginariamente lo llamo "Sasuke mayor" no dejaba de mirarla con un brillo extraño, sentía que su mano era tocada "accidentalmente" por la de él y apenas y podía hablar con Sasuke. Ella quería que ese pequeño concierto que hizo con el violín, fuera solo para él, no para el "Sasuke mayor".

Y por primera vez, Sasuke y Sakura se alegraron de escuchar las campanadas de la iglesia de Konoha. Rápidamente se acomodo su mochila y se puso de pie del césped verde. Itachi en cambo volvió a besarle la mano a Sakura.

—Espero que este no sea nuestro último encuentro, señorita Haruno —Sakura asintió, con una sonrisa tan falsa que el único que puso descifrar fue Sasuke. Ella no quería volver a verlo, ya sean las razones eso le alegro a Sasuke.

—Itachi, salgamos rápido antes de que llegue el señor Haruno —le apresuro el azabache mientas su hermano obedecía a regañadientes —. Lamento esto —susurro.

—No te preocupes —le respondió la chica también en susurro —. Pero por favor no traigas a Sasuke mayor otra vez, no me gusta.

Sasuke sonrió, complacido de escuchar esas palabras de ella.

—Tratare que la próxima vez no venga, adiós —se despidió Sasuke con un gesto con su mano. Sakura se despidió agitando su mano con una sonrisa, nada comparada con la que usaba con Itachi. Cuando los dos Uchiha estaban ya, Sakura miro un ramo de flores desbaratado, Dientes de León, que significaban celos. Sakura lo miro extrañada y lo guardo en un vaso, ya podrían de hablar de eso después.

Cuando llegaron a casa, Itachi le explico a Mikoto que él y Sasuke la habían pasado en el lugar secreto de Sasuke, el cual era un pequeño escondite que se encontraba en el jardín de los juegos, cosa que Mikoto no se esperaba. Pasaron más de media hora hablando, Sasuke debía aceptar que Itachi era bueno usando las palabras, retorciéndolas de una manera en la que cualquier podría creerlo, sin siquiera dudar. Y al final escucho…

—Me alegra tanto que no esté metido en líos, bueno… supongo que no necesito que lo acompañes después de todo, ¡Ah!, tu padre quería verte en la oficina cuando llegaras, dijo que era algo sobre el negocio.

Sasuke escucho un gemido de disgusto por parte de Itachi. Y más tarde se había enterado que Itachi tendría que salir con Fugaku por asuntos de trabajo, para aprender a llevar el oficio y así ser más fácil para él cuando heredara. Itachi había aceptado de mala gana, Sasuke también, aunque en sus adentros estaba tan alegre como Sakura cuando este se lo conto.


¡Listo! ;D 3 hojas en Word, letra de Arial Narrow de tamaño 9, ¿No es genial?

Este capitulo fue inspirado de mis días de exámenes, en donde usualmente mi humor esta pésimo y de mal humor, hasta el punto de molestarme con cualquier gesto de la gente. Como no podía poner los días de esta semana en el Fanfic, lo base como un obstáculo grande y molesto para Sasuke el presentar a un familiar suyo a Sakura, molestándose por la forma de actuar de Itachi, pero que al final las cosas volvieran a la realidad, o incluso peor.

Si bien, el capitulo no tiene mucho que ver con la trama, podría ser considerado un capitulo relleno. Pero supongo que en algún momento tomare notas de este capitulo para un futuro :/

Espero comentarios ¡Adiós! :D