¡Hola!

Bueno, se acercan las inscripciones para mi preparatoria, y me he dado cuenta de que soy una cobarde después de todo, aunque también me he dado cuenta de que lo que quiero siempre lo he tenido frente a mí. Por lo que haré caso de mis estúpidos instintos y tendré como meta hacer lo que me gusta. Y como hoy era un día libre me he dedicado a escribir.

Este capitulo no estaba planeado así, al final les diré cual sería el verdadero Capitulo 6.

Muchas gracias a quienes siguen mis Fanfics y les deseo lo mejor hoy en todos los días que tengas de vida.

Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.


DETRAS DE LA VENTANA

CAPITULO VI

Dolor en el Pecho

Las cosas habían sido las mismas que habían sido hace antes de que conociera a Sakura. Al amanecer, los policías de Konoha se percataron del incendio de la mansión en el bosque, junto con bomberos de Suna y algunos ciudadanos de Konoha pudieron apaciguar el fuego. Sasuke, quien ya estaba al corriente cuando se lo contó su madre, simplemente asintió con la cabeza. Fugaku e Itachi se habían ido de viaje de negocios, ya que Itachi ya había adquirido todos los conocimientos necesarios para entrar al negocio. Solo fue cuestión de tiempo para que la vida de Sasuke Uchiha se convirtiera en todo lo que era antes de conocer el apellido Haruno.

Pasaron los meses, y ya nadie pensaba en la noticia que había causado furor en la ciudad, la casa de un empresario, quien nunca se dio a conocer, había sido incendiada, con todas las pertenencias dentro pero por alguna razón no había fotografías, papeles importantes o un indicio de quién era realmente la mansión. Sasuke lo sabía, sabía que Orochimaru había tomado cartas en el asunto y se había llevado todas las fotografías de Sakura, los papees que entre ellos estaba el acta de nacimiento de ella y demás. Solamente quedaron muebles con ropa, decoraciones quemadas y la casa hecha pedazos.

Todos se habían olvidado del camino sin nombre, lo habían pavimentado con el paso del tiempo y ahora era un camino normal, a excepción de Sasuke, quien aún caminaba por ese rumbo y visitaba el lugar, cuando el juego había cesado también había acudido a la mansión, pero solo encontró una venda color rojo, la cual guardo y ató a su brazo como si fuera una venda. Visitaba la mansión cada día, cada mañana, cada año…

—Hijo, me alegro que estés bien, ¿te encuentras bien, has comido bien?

La voz de su madre era la única voz femenina que le daba alivio desde entonces. Sasuke prácticamente había cambiado desde que aquello sucedió y nadie podía explicarlo, porque el dolor de Sasuke no tenía a menos que regresara Sakura en su vida. Itachi fue el primero el sospecharlo, pero Sasuke siempre se mantenía al margen cuando la mencionaba, era difícil no llorar, más frente a él mismo. Nadie conocía el apellido Haruno, ninguno de sus padres, quienes eran de las familias fundadoras de Konoha, nadie los conocía. Cuando cumplió los dieciocho años, que era la mayoría de edad ahí en Konoha, salió de viaje a Suna, con la esperanza de tener un nuevo comienzo, o quizá un inesperado reencuentro que volvería a traerle vida a Sasuke. Pero no fue así.

Había vuelto a salir de viaje después, y su vida se basaba en ir y regresar a casa después de un tiempo determinado. Investigaciones, asuntos de vida personal, paseos con amigos, ninguna de las cosas que Sasuke le explicaba a su madre eran verdad. Se había convertido con el tiempo en un cuerpo sin vida que simplemente se movía y hablaba.

—Ha pasado tanto tiempo desde que te fuiste, ella te ha extrañado muchísimo.

Ella.

Los negocios de los Uchihas se habían acumulado con el paso de los años, y con ello las alianzas fueron creciendo. Itachi Uchiha permanecía soltero en su puesto como segundo presidente de la compañía Uchiha, Fugaku ya no trabajaba tanto como antes, porque compartía sus deberes con Itachi, algunas veces era Itachi quien lo hacía solo, diciendo que era para acostumbrarse. Sasuke los miraba en el estudio de la biblioteca de su casa, trabajando, con una taza de café cada uno y con un plato de comida frío en la mesa del comiendo. Mikoto y Sasuke sabían que de ahora en adelante era probable que comieran solos.

Pero hace unos meses, desde que Sasuke había cumplido diecinueve, ocurrió algo en la compañía. Una de las empresas aliadas a los Uchihas, declaró querer una unión entre las familias más fuerte que un simple contrato. Y esa unión era la del matrimonio. Al principio estaba acordado que sería Itachi quien ocuparía el lugar de prometido, pero analizando las cosas, la chica tenía la misma edad que la de su hijo menor Sasuke Uchiha. Todo aquello había sido decidido cuando Sasuke se encontraba en sus viajes, y cuando había regresado no tuvo otra elección más que aceptar los términos de la compañía.

—Dijo que vendría hoy para ver como estabas.

Su hijo no dijo nada, simplemente bufó como si aquello le diera igual, aunque ella sabía que era a verdad, ella tampoco quería que el único hijo que le quedaba en casa fuera atado a una chica caprichosa, presumida, egocéntrica y consentida como lo era la única de la compañía Yamanaka, conocer a la mujer del señor Yamanaka no había sido ningún gusto, menor el mirar cuantos esclavos y sirvientes tenían en su mansión. Mikoto adoraba su vida como ganadera y mujer de un empresario, tenía vecinos normales, una casa normal, se sentía como siempre había querido, como una mujer feliz y normal. Pero si sus hijos no podían tener ese tipo de felicidad que ella tenía, lo demás no le importaba.

—Sasuke… ¿quieres que le diga que estas durmiendo?

—No, déjalo así, incluso si se lo dices ella vendrá a despertarme seguramente.

Se alegró un poco ver que Sasuke por fin había dicho algo desde que había llegado a casa.

No quisieron decir más y Mikoto le preparo la comida, Sasuke a pesar de los años cocinaba horroroso, y él mismo lo sabía porque había tenido que depender de sí mismo durante muchas veces que salía de viaje. La comida de su madre y la de él no tenían ningún parecido en común, hacía que la de Sasuke no pareciera comestible. Después Sasuke subió a su habitación, que se seguía viendo como la habitación de un chico de trece años, abrió sus maletas y empezó a desempacar todo lo que tenía dentro, Mikoto le había hecho prometer que no saldría de viaje al menos en un mes, no quería que su niño se fuera de nuevo casi todo el año. Después entró a su baño y se empezó a quitar las prendas, dejando por último su venda atada a su brazo. Si lo viera una persona desconocida, pensaría que había una herida en aquella zona vendada, cuando Sasuke lo miraba veía una herida tratando de ser curada por un amor que ya no estaba. Se quitó la venda poco a poco, a cual aún conservaba el mismo color fuego como la había encontrado.

La ducha había durado más de una hora, y Sasuke únicamente se permanecía de pie, con la cabeza gacha dejando que la regadera le mojara todo el cuerpo. Cuando salió limpio una parte del espejo que estaba empañada gracias al calor, se sentía alguien distinto a lo que era antes. Pero las cosas cambian suceda lo que suceda. Quizá hubiera terminado de todas maneras así si nunca hubiera conocido a Sakura, aún así seguramente lo habían comprometido con la hija de los Yamanaka, la cual sería la primera vez que la vería en persona y seguramente hubiera terminado teniendo ese rostro. Sí, el Sasuke Uchiha que veía en ese momento sería el Sasuke que hubiera sido si no hubiera conocido a Sakura. Se abrocho los pantalones y dejó unos botones abiertos de su camisa negra y bajó las escaleras aún descalzo.

Los golpes e la puerta se escucharon por toda la casa, por lo que Sasuke tuvo que ponerse los zapatos para no causar mala impresión de la familia, su madre le abrocho los dos botones faltantes de su camisa y le ayudo a ponerse su corbata. Fugaku, quien siempre estaba bien vestido y con el rostro serio e inexpresivo al igual que Sasuke fue a abrir a puerta. Era sin duda, la sucesora de toda la compañía Yamanaka, Ino Yamanaka.

— ¡Señora Uchiha! Cuanto tiempo sin verla, sigue tan… radiante, como siempre.

Mikoto se sintió casi ofendida por el tono que había usado aquella chica, evitaba ensuciar su ropa formal cuando tenía que ir a cuidar a los pollos que tenía en su corral, o las vacas que ordeñaba, y ese día había sido normal hasta que Ino había llegado. Nadie dijo nada, pero las miradas furiosas de los Uchihas recayeron en la invitada.

—Puedo decir lo mismo sobre ti, señorita Yamanaka…

—Creo que muy pronto seré la señora Uchiha, ¿no es así, Sasuke?

Con toda la intención de provocar a Sasuke, Ino fue hacía él y le dio un beso en la mejilla, un beso lento. Se acerco tanto a él cuando le beso que sus pechos se restregaron sin ninguna vergüenza en el pecho de Sasuke. Ino, con la mirada complacida y victoriosa se separo de Sasuke, para después cambiar su expresión a una mueca de sorprendida.

Las facciones de Sasuke no cambiaron en ningún momento, ni siquiera había tenido la cortesía de inclinarse para saludarla como era debido, no beso su mano después de que ella le besara y su cuerpo no tenía ningún efecto secundario cuando su cuerpo se junto con el de él. Se sintió ignorada en todo sentido. Mikoto se percató de aquello, y aún cuando se sentía una mala persona, sonrió levemente al ver el resultado de las acciones de Ino.

— ¿Gusta pasar a nuestra sala de estar?

.

El amanecer iba siendo el mismo, su trabajo también, al igual que sus días alado de su maestro al que consideraba su padre. Naruto veía el mismo amanecer fuera donde fuera, y eso era lo único que no cambiaba para é, el sol y la luna. Había visto a Sasuke pocas veces desde que habían visitado el camino sin nombre, y parecía que ya no era el mismo después de que fueron, después se entero que la mansión había sido quemada, la mansión que muchos pensaron abandonada y embrujada, en realidad tenía pertenencias en buen estado, bajo la propiedad de alguien más sin embargo nadie se enteró, nadie más que el Hokage de Konoha.

Incluso en la escuela era raro en aquel entonces, Naruto fue el primero en darse cuenta, ya no actuaba como antes, siempre estaba pensando en otra cosa y nunca quiso decirlo a nadie, ni siquiera a su mejor amigo de la infancia, por alguna razón trabajó por un tiempo para ganar dinero en algo que nunca se enteró y después se entero que salió de viaje por más de dos años y medio, cuando solamente venía y se iba de Konoha cuando se le apetecía.

Por alguna razón se sentía excluido de la vida de Sasuke, por esa razón decidió empezar por sí solo y ya no pensar tanto en él, ya no preocuparse y darse una oportunidad de ya no tener a Sasuke, quien era su hermano.

—Hey, tenemos que seguir.

El hombre que miraba a su estudiante le silbo fuertemente para llamar su atención, era obvio que apenas estaba asimilando la idea de que saldría por primera vez de Konoha y también dejaría en aquella ciudad a todas las personas que llegó a conocer, una de las consecuencias que le había dado antes de que Naruto aceptara era que posiblemente, todos se olvidarían de él tan pronto como se dieran cuenta de que se había ido.

—Kakashi-sensei… ¿regresaremos?

Kakashi se quedo mirándole un rato, para después subir a la carrosa.

—Quien sabe…

Naruto bajo la mirada, y como muestra de un último adiós despedazo en pétalos la rosa roja que tenía en su mano en la tumba de sus padres. Era el día que en comenzaría una vida nueva, dejaría viejos amigos para conocer a amigos nuevos, y muy probablemente conocería el amor, según decían las novelas que leían las chicas de su escuela. Recordó una vez más a Sasuke, la vez que se habían conocido por primera vez y que ese día que juntos fueron al camino sin nombre había sido prácticamente su última aventura que pasaban juntos. Daba tristeza, de alguna forma, perder al único amigo que consideraste un hermano.

Subió a la carroza donde ya estaba instalado Kakashi, miró como su maestro encendía un puro y lo metía lentamente a su boca, después escucho el relinche de los caballos y el brincar de la carroza por el camino terroso lleno de rocas de distintos tamaños. Esa sería la última vez que vería Konoha como le vía ahora, pero estaba seguro de que volvería, después de todo, todo siempre regresa de donde vino, sin importar el tiempo.

.

El sonido de la copa romperse hizo que Sasuke se diera cuenta de que la había tirado cuando soltó su mano, por alguna razón, había sentido algo raro, se sentía como si una parte de él hubiera escapado junto con su aire. Mikoto le miró preocupada.

— ¿Estás bien hijo?

—E-estoy bien, solo fue un percance, no pasa nada.

Todos a excepción de Ino se preguntaron si en verdad estaba bien, mientras que Ino una vez que él había respondido dejo de pensar en el estado de su prometido, únicamente se enfoco en el cuerpo que tenía. Había escuchado hablar de los Uchihas, poderosos, ricos y queridos por todos en Konoha, más no esperaba que sus hijos fueran más que hermosos. El hijo mayor, Itachi, se veía tan fornido y sublime que a Ino se e desbocaron los ojos cuando lo miro de lejos la primera vez, pero, no se comparaba con su pequeño hermano menor.

Una chica, que había cursado la misma escuela que Sasuke, le había informado a la primogénita que él era mucho más atractivo que el mismo Itachi. Sasuke tenía unas facciones perfectas, una piel tan suave de la que se dio cuenta cuando le beso la mejilla, un cuerpo ancho, formado e imponente. Ino sabía que era una mujer grande, y que mejor abnegación que otorgarle el deseo de casarse con un hombre grande. Los dos, serían los más imparables, según los pensamientos de Ino. Sus pensamientos se desvanecieron cuando Mikoto le hizo una pregunta.

—Dime, señorita Yamanaka, ¿cómo se encuentra su padre el conde?

Ino dejó se sonreír. Lo menos que quería hacer teniendo a semejante hombre frente a ella era responder estúpidas preguntas sobre su padre. La única razón por la cual la gente la invitaba a fiestas ceremoniales y festividades en grandes fiestas, era por su padre, por tener el puesto de la hija de un rico hombre de Konoha, claro, no tanto que los Uchihas. Aunque su casa era simplemente una choza común y corriente, y la señora de los Uchihas fuera una simple campesina, lo único que agradecía era el hecho de que diera a luz dos hijos tan hermosos. Desfiguró su rostro en una sonrisa grande, con una expresión feliz y le miró, con una fingida simpatía.

—Perfectamente, Madam, déjeme decirle que por ahora no se encuentra en Konoha, sino que ha salido a Oto para ocuparse de algunos asuntos pendientes con la empresa.

Un reloj, enorme que media alrededor de dos metros en la casa, empezó a sonar incesantemente, donde un péndulo con cada vuelta que daba una campana sonaba fuertemente. Sasuke por primera vez se puso de pie del sofá donde desde un principio se había sentado. Mikoto le miró, Sasuke no había dicho muchas palabras en toda la reunión que habían tenido con Ino, aunque estaba segura de que esa muchacha poco pudorosa le interesara que su hijo fuera un hombre educado, todos en la habitación se habían dado cuenta de las miradas que la mujer le había enviado al menor de la familia. Más Sasuke no dijo nada, porque no le interesaba en lo absoluto esa mujer, Mikoto sonrió inconscientemente

—Ya son las seis, no tarda para que oscurezca, déjeme acompañarle hasta su carruaje.

A Ino le brillaron los ojos cuando su hombre se levanto para darle su mano, y ella encantada la tendió dejándose llevar por el ir de aquel muchacho. Sin duda parecía un príncipe, un príncipe que sería suyo dentro de medio año.

Itachi, quien miraba todo desde lejos, no dejaba de pensar en Sasuke. Itachi se había enterado de que la mansión se había incendiado cuando llegó, que fue dos semanas después. Le había preguntado incesantemente acerca del estado de Sakura cuando se había enterado, pero Sasuke ya no parecía tener alma cuando le preguntaban sobre ella. Era la primera persona que Sasuke había llegado a amar, e Itachi sabía que repetir el mismo procedimiento, cuando el resultado de todo aquello había sido dolor, no era cosa de Sasuke.

Después llegó la familia Yamanaka, donde un principio se había acordado que Itachi sería el prometido para la primogénita de la familia. Por alguna razón, llegó un mensaje repentinamente de que la hija del conde quería casarse con el menor, lo cual resultó extraño tanto para él como para Fugaku, quien nunca habían mencionado tener siquiera un hijo menor, solo alguna veces, cuando la pregunta era directa.

Justo cuando Sasuke abrió la puerta para por fin despedir a Ino, Shikamaru apareció en la entrada de la puerta con un maletín. Sasuke le miró unos segundos y después pudo reconocerlo por fin. El inesperado invitado tenía una expresión normal, siempre con unas facciones en su rostro que lo hacía parecer cansado, cuando en realidad era un holgazán de primera, sabía Sasuke.

—Shikamaru… que inesperado tener hoy aquí en mi casa.

El aludido tendió la mano de Sasuke, quien de inmediato aparto la de Ino.

—Pasa, en seguida te atenderé —Shikamaru entró, reverenciándose ante Ino y Mikoto que se encontraban alado de Sasuke, tendió las manos de Fugaku e Itachi y ellos le indicaron que esperara en el estudio. El lugar donde todos los negocios se trataban—. Tengo asuntos que atender, será mejor que te vayas.

— ¡¿Qué, pero si ni siquiera me has besado la mano o… —calló de inmediato después de ver la cara de un Sasuke atemorizante, estresado de oír tanto una voz chillona exclamar su nombre—. Volveré la próxima semana.

Sasuke dejó de mirarle en cuanto ella entró a la carroza y dio vuelta hacía la casa. Ino rechinó los dientes de disgusto. Mikoto soltó un enorme suspiró y aviso que se prepararía para hacer una deliciosa cena, Fugaku acompaño a la cocina a Mikoto para leer el periódico e Itachi se fue a su habitación, diciendo que después de una agotadora tarde tenía que descansar su rostro por haber fingido sonrisas tantas veces. Sasuke se fue al estudio.

—Shikamaru, me he enterado que trabajas como miembro del consejo del Hokage.

—Ayudante, no es nada de que ameritar, el verdadero consejo en verdad solo son dos viejos ancianos.

Ambos fueron a una enorme mesa redonda, Shikamaru tuvo el cuidado de dejar el maletín intacto e incluso lo trataba con cuidado al ponerlo en la mesa. Su primera conversación fue acerca de los años, de cómo los había tratado a los dos. Sasuke se enteró de que Shikamaru había conseguido un empleo aun estando estudiando en la oficina de Hokage, gracias a su excelente nivel académico y según su gran intelecto, había resultado ser miembro de la policía de Konoha, agente investigador para ser precisos, y a veces atendía a Tsunade quien también llegaba a ayudar en la policía como medica forense. Sasuke recordó a Tsunade en un segundo. Después hablaron acerca de otros negocios, sobre cómo iban las familias de cada quien, el padre de Shikamaru se encontraba en casa actualmente tomando un descanso, había mencionado que tuvo una decaía por exceso de trabajo y que muy pronto se retiraría del negocio para tener una vida más tranquila junto con su esposa, también había dicho que ya era independiente.

—Pero no he venido precisamente por los negocios de mi padre o los de tu hermano.

—Entonces, ¿a qué has venido?

Shikamaru por fin abrió el maletín que tenía en mano, lo abrió lenta y cuidadosamente, sacando una pequeña estatuilla de cristal con una placa de plata debajo y un libro verde oscuro. Sasuke miró sin entender.

—Hace tres año la mansión del bosque fue incendiada, ¿recuerdas? La famosa "mansión embrujada" de la cual una vez fuimos a visitar.

— ¿Qué tiene que ver la mansión con estos objetos? —respondió apresuradamente, evitando el tema anterior.

—Eso es lo que quiero saber, Sasuke, ¿qué tiene que ver el que tu nombre este grabado en esta estatua, y que este diario tenga tu nombre escrito en muchas páginas?

Sasuke le arrebató el diario a Shikamaru en un milisegundo y lo abrió en las páginas que se encontraban en medio. Estaba todo escrito en letra cursiva, de una manera muy ordenada y si ninguna falla de ortografía, los bordes de las hojas estaban quemados pero no habían alcanzado a llegar al texto, parecían pergaminos con ese color cobrizo alrededor de la hoja. Leyó su nombre por primera vez en unos de los renglones:

Querido Diario:

Shizune me ha enseñado como tejer una bufanda con palillos, resulto realmente fácil aunque si lo hago todo el día resulta aburrido, preparamos juntas un pastel de cereza que ¡No lo terminamos en un segundo las dos! Me sentí tan mal porque quería compartirlo con Sasuke. Hablando de él, volvió a visitarlo como siempre acordamos, esta vez me ha dicho que en su escuela castigaron a un amigo suyo por hacerse el gracioso, nunca he estado en una escuela, siempre Shizune me enseña todo lo que debo saber, pero por un momento quise saber que se sentía ir a un salón junto con muchos niños de mi misma edad, por cierto, hoy…

Sasuke pasó la hoja, y su nombre volvió a aparecer, paso otra, y otra, casi queriendo leer todo el libro en busca de algo. Recordaba todo lo que decía el diario, era el diario de Sakura sin duda. Pero después había una fecha que le llamó la atención, era el día de su cumpleaños:

Hoy he estado tratando de estar limpia para cuando Sasuke llegue, según me dijo, tenía algo que regalarme, ¡Tengo muchas ganas de saber qué es! Además, Shizune me ha dicho que también me ha hecho algo, aunque estuve buscando por toda la casa y no encontré nada. Lo único que me faltaba era que mi padre llegara un poco más temprano, aunque eso haría que Sasuke se fuera más temprano.

No sé si sentirme feliz o triste.

— He leído todo el diario, y la que empezó a escribir este diario no te menciono hasta el día siguiente que fuimos nosotros a investigar cuando éramos niños.

Sasuke se quedo callado. Sakura escribir cada momento que habían pasado juntos, y una hoja, había dibujado un círculo alrededor de su nombre y el de ella. Algunas hojas estaban adornadas con nubes, animales, personas que simulaban ser ella, Shizune y en ocasione él. Siempre hacía cosas que la hacían ver más joven de lo que realmente era.

—Sí, la conocí.

— ¿Cuál era su apellido?

La imagen de Orochimaru pasó por su mente, esa mirada psicópata y esa sombra que había golpeado a Sakura hace tres años. Recordaba como Shizune mencionaba su nombre con temor y siempre había un ambiente tenso en Shizune cuando Sakura mencionaba a su padre. La primera noche que se conocieron Shizune le había llevado hasta Konoha, y había mencionado el nombre de "Señor Haruno" con mucho temor, incluso queriendo evitarlo. Sasuke apretó su puño libro, mientras que con el otro aún tenía el diario.

—Creemos que aquella persona quería darte esto, tiene tu nombre gravado en la placa.

Shikamaru le dio la estatua y este aun en shock tomo el objeto delicadamente. Era una flor, sin duda una orquídea. Abajo decía las sigas SS, y abajo decía "Para Sasuke, feliz cumpleaños". Su cumpleaños no era sino hasta unos tres meses que el de Sakura.

—Lo había comprado desde antes…

— ¿Perdón?

Sasuke susurró con dolor, y por primera vez en tres años, soltó una lágrima. Dejó la estatua en la mesa y puso su mano izquierda en su frente, evitando que Shikamaru le mirara. Se sentía raro, se sentía igual que cuando tuvo que irse junto con Shizune. Ese sentimiento de sentir a Sakura tan lejos le carcomía dolorosamente, abrazó el diario, como si ella estuviera dentro, quería fusionar ese libro con él para poder experimentar esa felicidad que hace años aún conservaba. Shikamaru se le acerco muy preocupado.

— ¡Hey, qué te sucede! ¿Estás bien amigo?

Sentía algo pesado en su pecho, y sabía que era su corazón. Esa parte de su ser que se había permanecido congelada por fin estaba sintiendo ese calor de nuevo, pero ahora era doloroso, quebrantador porque sabía que no lo volvería a sentir a menos de que la tuviera de nuevo consigo. Era doloroso, mucho más que ser lastimado físicamente.

—Duele…


¡Fin del capitulo!

Ahora sí puedo decirles, tenía planeado que Sasuke tuviera todavía la edad de quince y que pasaran algunas cosas. Pero vi más conveniente introducir el personaje de una caprichosa y lujuriosa Ino malvada. No la culpen, con el tiempo se hara buena persona.

El paradero de Sakura se mantendrá en secreto durante unos dos capítulos más, ya que quiero que el misterio se vaya dando y que Sasuke comience a buscarla como loco que se lo lleva el diablo, Naruto también tiene mucho que ver junto con Kakashi.

El amor entre los dos protagonistas se dejará ahora como una ilusión que ambos anhelan, por ahora es sufrir, sufrir, y buscar :D

Comentarios:

DULCECITO311: Los sentimientos entre Sasuke y Sakura son tan dulces e inocentes como un malvadisco :3 es irresistible no querer apachurrarlos de cariño. Además de que el cautiverio de Sakura se irá dando después y también el porque Orochimaru se preocupa por aislar a Sakura. Todo es cuestión de que estes al tanto de todo ;D

Bloddy Cherry: Eso siempre hasta el final, si no no tendría sentido la historia :D

sasusaku fr: Muchas gracias, lo seguiré :D

Miss Appelfield: Bueno, eso de los 15 capítulos no esta seguro, todo depende de cuanto me inspire, he decidido acabar el Fanfic ya sea con pocos o muchos comentarios :D

Luna Haruno: Hay muchos misterios que desenvuelven la verdadera paternidad de Sakura, además de que Sakura es algo muy especial en la historia. Sasuke se podría decir que es un intruso en todo el fraude que se lleva a cabo.

tundershadowsasuke: muchas gracias :D aquí esta la conti.

Muchas gracias a los que se dieron un minuto para escribir en mi Fanfic, y también gracias a las personas que leen mi Fanfic y que no comentan, lo que importa realmente es que lo lean, aunque me encanta y me hace inmensamente feliz leer sus comentarios, son realmente motivadores.

Me retiro, no sin antes decirles que pasen a leer mis otros Fanfic's es proceso.

¡Adiós!