CAPITULO IV
"Maldita mocosa!... como pudo si quiera atreverse a rechazarme… a mí!".- luego de haber visto a Candice, besarse con aquel joven, exploto de furia, ninguna mujer antes lo había despreciado de tal forma, pero ella no sería la primera, algo se le debía de ocurrir, abrió de repente la puerta de su camarote y grito.- "James!...JAMES! Donde diablos estas?".- estaba realmente colérico, quería desquitarse con lo primero que se le cruzara en frente
"Si señor?".- dijo atemorizado el mayordomo de la familia Tudor, él era el único acompañante que tenía el joven durante su retorno a Londres, ya que era menor de edad, no podía viajar solo
"Busca información sobre esta persona".- Escribió el nombre de Candy en un papel y prácticamente se lo arrojo a su mayordomo.- "Necesito la información para HOY MISMO! Quiero saberlo todo, su apellido, si su familia tiene dinero, si tiene algún pretendiente... TODO! ENTENDISTE?".- lo cogió por las solapas y luego lo empujo, el creía que siendo de esa manera, agresivo y altanero conseguiría el respeto de los demás, pero lo único que conseguía era su desprecio.
"S.. si si señor, no se preocupe enseguida le traigo la información… con su permiso".- el mayordomo salió lo mas pronto que sus piernas le dieron, estaba verdaderamente atemorizado, su patrón tenía mala fama de llegar a golpear a sus empleados cuando su ira era grande… así que no se quería arriesgar
"Quien eres Candice White?...Vamos a ver si sigues resistiéndote a mi".- esbozo una sonrisa maliciosa y su mirada llena de coraje, debía averiguar sobre esa mocosa antes de llegar al colegio, y si era de buena familia y con dinero mucho mejor… no le daría oportunidad de huir de él otra vez.
Habían pasado ya 5 días desde aquel beso que se dieron Candy y Terry, el momento tan feliz para ambos. Durante esos días, prefirieron no hablar sobre el tema y se dedicaron a conocerse más, Terry iba a visitarla muy a menudo a su habitación para invitarla a pasear por el barco o a cenar, amaba tener su compañía. Se divertían mucho juntos hablando de las cosas que les gustaba hacer, sobre los libros que les gustaban leer, Terry le contaba sobre los lugares que había visitado y le enseñaba un poco de los idiomas que conocía, Candy le contaba acerca de la niñez que había tenido, sobre todas sus experiencias vividas y cómo fue que tuvo la suerte de que la familia Andley la adoptara, ciertamente estaba muy agradecida con lo que la vida le había dado y feliz de compartir esas cosas con Terry.
Terry aun no se sentía libre de contarle sobre su vida, no es que no lo deseara o no le tuviera la suficiente confianza, sabía que podía confiar plenamente en ella… sus ojos se lo decían… pero con solo pensar en esos recuerdos tan tristes y dolorosos para él, su estado de ánimo cambiaba, la tristeza y la ira lo invadía nuevamente, prefería esperar a que se cerraran las profundas heridas que le habían dejado las acciones hechas por el duque y la actriz, para por fin poder sincerarse con ella, quería ser capaz de compartir todo con ella, que no hubiera secretos entre ellos.
Candy no lo presionaba, había algo en su mirada le decía que no deseaba hablar sobre su infancia, su familia, su vida en general, se dio cuenta de que eran recuerdos muy dolorosos para él, así que decidió distraerlo contándole todos los sucesos que pasaron en su vida, los problemas que supero, las maldades de Eliza y Neal, la gente buena que conoció, los amigos que hizo, les conto sobre sus primos Stear, Archie y ….Anthony, pensar en el aun le dolía, su repentinamente muerte todavía era muy reciente, aun sentía una punzada en el corazón cada vez que lo mencionaban
"Anthony era…es muy bueno, siempre me ayudo mucho, me brindo todo su cariño al igual que mis otros primos, pero fue el que más me defendió de la tía abuela. El era un genio cultivando rosas, el día de mi cumpleaños me regalo un tipo diferente de rosa que el mismo cultivo, y la bautizo como Dulce Candy en mi honor".- su mirada se le nublo, recordar a Anthony siempre la ponía así, cerró los ojos para contener las lagrimas y sacudió ligeramente su cabeza para continuar su relato.- "Recuerdo que la primera vez que te vi, pensé que te parecías a él… pero obviamente no era así".- sonrió levemente.
Terry estaba muy interesado en lo que ella le contaba, el entusiasmo que mostraba, se alegraba que ella compartiera esas cosas con el… pero noto como su ánimo repentinamente cambio al momento de hablar de… Anthony, tenía un brillo diferente en sus ojos cada vez que se refería a él… eso lo incomodo notablemente, sentía que su estomago daba un vuelco y de pronto tuvo una sensación conocida…-"Que significara Anthony para ella?..Será que alguna vez sintió algo por el.. o quizás lo siga sintiendo?.. Demonios!".- pensó.
"Es una suerte que no me parezca a él".- le respondió groseramente, dedicándole una mirada tan fría como un iceberg se separo repentinamente ella
"Terry…".- dijo sorprendida por la respuesta y la actitud que estaba tomando
"Un hombre que cultiva rosas debe ser flaco y débil".- le dijo tratando de mostrarse indiferente, continuaba de espaldas a ella, no quería que viera sus ojos y notara lo que sentía en verdad… quería desquitarse de alguna forma todo lo que sentía… se detestaba por las cosas que le decía, pero no podía detenerse…su forma de hablar sobre aquel Anthony, lo herían y lo entristecían profundamente…
"Como te atreves!".- estaba confundida y molesta, porque nuevamente la estaba hiriendo con sus comentarios.- "Anthony no era ningún débil! Era fuerte y muy varonil… era un ser magnifico".- sentía como su corazón se le iba rompiendo con cada palabra que decía, cerró los ojos tratando de contener las lagrimas, ya no podría mas.
"Claaaro! Y después qué?… prefirió quedarse con sus rosas y tú estabas perdidamente enamorada de él no?".- giro para mirarla frente a frente. Tenia que hacerla sufrir así como ella lo hacía con él… "Ella lo ama…lo ama" pensó, sentía como su corazón se iba desgarrando poco a poco, no debió ilusionarse tan rápido con ella.., no debió siquiera pensar que alguien podría sentir algo por él… quizás lo único que ella sentía por él era… lástima.- "No me mires así!"
Candy lo miro con todo el desprecio del mundo, el no entendía, el no sabía nada, nunca la comprendería…
"Tu amor cuidara muy bien las rosas en América!".- debía desahogarse… sabia que la hacía sufrir… lo podía ver en su expresión, en su mirada… verla así le destrozaba el corazón… pero el daño estaba hecho, el la había lastimado… como ella lo hizo, no importaba que una vocecilla en su interior le diga que no fue a propósito, que la escuchara… simplemente no pudo parar.
"Cállate ya! Fue suficiente! Tú no sabes nada!".- se le enfrento, debía hacerlo, debía encararlo, se acerco lo mas que pudo a él, quería mirarlo a los ojos, quería ver la frialdad en su mirada, todo el coraje contenido en ellos… y lo único que vio fue tristeza… decepción… las lagrimas empezaron a brotar sin que pudiera detenerlas, no esperaba ver eso en aquellos ojos que, a pesar de todo, seguían hipnotizándola.- "Tu… no sabes nada… Anthony… Anthony murió… se cayó… se cayó de un caballo".- su voz se le quebró con estas últimas palabras, ahora el llanto era incontenible
"Candy…. Se cayó del caballo… está muerto".- dijo casi para el mismo, no podía pensar, las palabras se procesaban a una lentísima velocidad, no podía creer la brutalidad que cometió… que había hecho? .- "Eso es bastante malo, voy a rogar por los muertos!".- prefirió mostrar indiferencia, estaba demasiado confundido como para pensar… como para reaccionar y darse cuenta de que tenía la culpa
Candy dio un par de pasos… lo detestaba… detestaba la actitud que estaba tomando, no lo pensó dos veces, levanto su mano derecha y lo abofeteo con todas sus fuerzas.- "Te odio".- dijo mordiendo cada palabra y salió corriendo de allí, no quería verlo, no quería nunca más volver a verlo.
Lo único que pudo hacer es verla irse de allí y poner una mano sobre el lado golpeado, sabía que se lo merecía, eso y peores cosas, esta vez si no habría forma de solucionarlo, quizás nunca más lo vuelva a perdonar… debía pedirle perdón y sincerarse con ella… pero supo que esta vez no le sería tan fácil. Regreso a su habitación, sintiéndose diferente, Candy lo hacía sentir diferente, desde que la conoció había dejado abandonada a una antigua amiga que siempre le había acompañado… desde que tenía memoria ella siempre había estado con él, era la única que escucha sus lamentos, la única que lo consolaba y que lo comprendía… y ahora volver a verla lo hacía sentir terrible.- "Oh mi querida amiga, nos volvemos a encontrar… que sería de mi sin ti… soledad", ahora la miraba con despreciaba, con Candy ya no se sentía solo, sentía que nada le faltaba, sentía que veía el mundo de diferente manera… todo tenía un brillo especial… era un idiota por haberle dicho lo que le dijo, pero lo echo, hecho esta.
No supo que hora eran ni tampoco quería saber, habían pasado hora desde que dejo de ver a Candy y lo único que pudo hacer era ahogarse en alcohol para calmar la ira que sentía, para olvidar la mirada que tenia Candy, para olvidar ese "Te odio" que le había terminado de destrozar la vida… trataba de olvidar… trataba de no sentir ni pensar…"Candy... Candy…porque siempre debo actuar como un estúpido y hacerte daño…porque? Porque?... si tu… tu eres lo único que me importa ahora".-se dejo caer en su cama, apoyo su cabeza sobre su almohada y dijo en un suspiro.- "Te quiero… pecosa".- con una ligera sonrisa en sus labios se quedo dormido… pensando en lo sucedido… pensando en ella…pensando en todo.
"Señorita Candy, terminó de arreglar su maleta?, ya es momento de abandonar el barco".- dijo George guardando los últimos documentos en su maleta.
"Si George ya estoy lista!".- Aun se sentía muy triste por lo sucedido a noche con Terry, pero debía animarse porque por fin se encontraría con sus adorados primos después de tanto tiempo, por fin conocería Londres y el colegio en donde de ahora en adelante estudiaría, sus primos debían verla alegre, así que se disponía a pasar un buen momento con ellos.
Salieron del camarote con dirección a la escalera de desembarco. Se detuvo en medio de la escalera para ver nuevamente hacia el barco, tenía la esperanza de encontrarse con Terry y solucionar todo, pero no lo vio, no había señales de él ni en la escalera o sus alrededores como fuera del barco… dio un largo suspiro y continuo bajando, cuando bajo totalmente del barco vio como sus primos se acercaban gritando su nombre, se alegraba mucho de verlos otra vez
"Stear! Archie! Están aquí!".- Candy corría hacia los brazos de sus primos para darles un muy fuerte abrazo, como le alegraba volver a verlos
"Candy! Qué bueno verte otra vez!".- dijo Stear con una amplia sonrisa
"Gatita! Me alegra tanto de que ya estés aquí…te extrañe tanto".- dijo Archie mientras sujetaba una de sus manos, mirándola embelesado
"Y yo los extrañe mucho a los dos!".- fundiéndose en otro abrazo con sus primos
Terry se tomo su tiempo al bajar del barco, cuando salió de su habitación vio a toda la gente que esperaba a sus familiares llegar… decidió que eso no le afectaría, nunca había tenido a nadie que lo esperara o que le hiciera sentir bienvenido en algún lugar, ni su padre ni madre lo habían hecho sentir así pero… de pronto… un nombre llego a su mente "Candy", ella era la única que, aunque haya sido por muy poco tiempo, lo hizo sentir de esa manera, sacudió su cabeza varias veces pensando que de esa manera ya no seguiría pensando en ella… levanto la vista y como si fuera un castigo, uno tan placentero como doloroso, ahí estaba, tan hermosa como siempre…se le veía feliz corriendo a los brazos de los que supuso eran los primos de los que le había hablado, sintió una opresión en el corazón… deseo estar él en el lugar de sus primos, si no hubiera sido tan estúpido y no le hubiera dicho nada de eso… ahora no se sentiría tan desolado. Decidió alejarse lo más que pudo, no quería ser visto… necesitaba pensar en lo que haría de ahora en adelante, necesitaba estar solo.- "Te extrañare pecosa".- esbozo una suave sonrisa y tomo el primer carruaje que vio con dirección al hotel en donde siempre se quedaba su padre… ahí podría pensar con tranquilidad…
Terry había estado pensando desde que bajo del barco, en que debía hablar con su padre acerca de lo que quería hacer con su vida, quería decirle que se deseaba ir a los Estados Unidos para buscar algo que en verdad le apasionara… algo que le gustaría hacer por él, por su bienestar y felicidad… pensó que quizás su padre lo escucharía y lo comprendería como muchas veces soñó, respiro profundamente un par de veces y entro a la habitación que tenía el duque…
"Padre… debo hablar con usted".- había estado un rato parado en la habitación de su padre pensando en lo que debía decirle y la forma de hacerlo… con el duque las cosas nunca fueron fáciles, el siempre pensó que estaba en contra de todo lo que hacía y que por eso prefería mantenerlo lejos… pero deseaba que por una vez todo fuera diferente… que por una vez el duque lo escuchara
"Vaya… solo me dices Padre cuando quieres pedirme algo… que sucede ahora Terruce?".- el duque giro su gran sillón para poder mirar los ojos de su hijo, fumo un poco mas de su puro esperando a que su hijo hablara.
"Quiero pedirte que me dejes irme del colegio… quiero ir a Estados Unidos… quizás allí yo pued…".- quería mostrarse lo mas calmado que pudiera para que el duque por fin le entendiera y aceptara la idea que pensaba decirle
"Basta ya Terruce! Para que quieres ir allá?... Para ver a tu madre y para que te rechace nuevamente?.- vio la cara de sorpresa y de enojo de su hijo… sabia que pronto estallaría.- "que creías… que no lo sabía? Por si no lo recuerdas eres el hijo del duque… así que siempre tendrás seguridad a tu alrededor… TU te quedas en Londres y luego te preparas para ser el siguiente duque Y NO SE DIGA MAS!"
"Eso está por verse… yo no quiero tu estúpido Ducado… Y SI YO QUIERO REGRESO A ESE COLEGIO… sino pondré tu APELLIDO por los suelos!"
El duque no resistió mas, se levanto de su sillón y cogió a su hijo de las solapas de su camisa.- "Tu harás lo que yo diga..Cuando yo lo diga y no se diga más!... ahora…retírate, el chofer te está esperando para llevarte el colegio… Y NO INTENTES HUIR! Porque te están vigilando Terruce"
Le dedico una mirada llena de odio y rencor y salió de esa habitación con dirección a la calle, siempre era así con su padre, como pudo pensar que esta vez sería diferente… nunca lo apoyaría en ninguna decisión que el tomara… ahora entendía, si quería hacer algo… debía hacerlo el mismo y ya no utilizaría el dinero de su padre… ya no quería el dinero que en lugar de tranquilidad lo único que le trajo fue sufrimiento y dolor… se detuvo en la puerta del hotel y vio al chofer que lo estaba esperando para llevarlo al San Pablo, encendió un cigarro y subió…
"A la cárcel".- dijo mirando con resentimiento todo lo que le rodeaba… detestaba esta situación pero debía obedecer, era menor de edad y no podía hacer otra cosa
"perdón señor?".- dijo el chofer sin entender
"Al San Pablo".- dijo secamente y cerró los ojos… quería descansar un momento antes de llegar a la cárcel y volver a ver a esos hipócritas…
Abrió estruendosamente la puerta de la iglesia, y se sorprendió al encontrar a un montón de alumnos sentados allí… rezando hipócritamente, siguió mirando y vio la cara de sorpresa que ponía el padre y la hermana Grey, no se amedrento y continuo su camino a lo largo del pasillo de la iglesia
"Llegas tarde como de costumbre…vete a sentar ahora mismo".- dijo la hermana Grey con verdadero nerviosismo
"jajajajajaa".- se rio fuertemente para tratar de sacarla de quicio
"De que te ríes Terry?"
"Hermana Grey, miro a los chicos rezando, fingiendo seriedad y modestia… y me pregunto en que estarán pensado realmente?".- dijo despreocupado mientras subía su pierna izquierda a una de las bancas y dándole una mirada amedrentadora a uno de los muchachos.- "Si son sinceros en lo que hacen?"
"Terry vete! Vete!
"jajaja no se preocupe, me iré en seguida…además YO NO HE VENIDO AQUÍ A REZAR HERMANA".- le dijo a la hermana con un tono prepotente y burlón
"y a que viniste?"
"A dormir una sienta… es un lugar tranquilo y yo pensé que no había nadie".- se volteo y le dio la espalda a la hermana Grey para retirarse de la iglesia… mientras caminaba a lo largo del pasillo podía escuchar los murmullos de los alumnos presentes, se detuvo un momento para verlos… especialmente ver a las escandalizadas damas del colegio y la vio, sin duda era ella sus ojos esmeraldas resaltaban entre todos y eran difíciles de confundir, estaba hermosa aunque vistiera el uniforme del colegio… porque estaba vestida de un color diferente?... sonrió ante la idea de que el destino se confabulara para que ella se diferenciara de las demás y así fuera más fácil que él la encontrara… la miro a los ojos y quiso saber que era lo que pensaría de él sobre la forma en la que actuó hace un instante.- "seguro pensara que soy un patán".- pensó y le dedico una leve sonrisa, ella se sonrojo y agacho la mirada … de que dejaran de verse a los ojos, repentinamente volvió a la realidad y se dio cuenta de que todos seguían mirándolo, mostro total indiferencia y se apresuro en salir de la iglesia para dirigirse a su habitación… debía pensar en lo haría para encontrarse nuevamente con su pecosa y que le diría para que deje de estar enojada con el ….
Habían pasado apenas un par de días desde que llego al Real Colegio San pablo, no lo había pasado tan bien como hubiera deseado, ya que Eliza se encargaba de hacerle la vida imposible y hacerla quedar mal frente a todas sus compañeras de clases y, gracias a eso, ninguna se acercaba a ella ni querían entablar una amistad, a penas y había cruzado un par de palabras con la chica que dormía en la habitación contigua… pero ella trataba de no darle importancia, sabía que siempre seria así con ella… así que simplemente la ignoraría, era lo mejor que podía hacer.
En sus ratos libres al ver que no tenía ningún lugar donde ir ni con quien charlar, decidió explorar por el colegio, hasta que un día encontró una colina que tenía una hermosa vista… se le hacía tan parecida a la que había en el hogar de Pony que decidió bautizarla como "La Segunda Colina de Pony", podía ver el hermoso paisaje que Londres le regalaba, el único lugar en donde podía pensar tranquilamente y alejarse de todos.
"Que estarán haciendo Stear y Archie?... hace tiempo que no los vemos… no Klin?".- Candy se recostaba en un árbol muy grande donde Klin había encontrado su refugio, dio un largo suspiro y cerro sus ojos... pensaba en los chicos del hogar y en sus dos madres… como las extrañaba!
"Sera que acaso me estas siguiendo pecosa?".- le dijo apareciendo de repente por detrás del árbol, con una sonrisa de lado, hace rato que la había estado observando y fue recién que se animo a aparecer
Abrió los ojos sorprendida y miro hacia arriba dirigiéndose hacia donde venia la voz de Terry, sus miradas se encontraron por un instante, pero ella recordó que estaba enojada con el…
"Eres un grosero! …Jum!... No me hables!".- giro su cabeza hacia el lado opuesto y dirigió su nariz al cielo, cruzo los brazos contra su pecho y le dijo.- "Mas bien será que TU me estas siguiendo… para que querría YO encontrarme CONTIGO?"
"Quizás yo te sea completamente irresistible… no crees?".- se agacho para estar a su nivel, quería que ella lo mirara, debía armarse de valor para decirle lo que le debía decir
"grrrrrrr Terry! Eres un malcriado!".- giro sorpresivamente y empezó a golpearlo, grande fue su satisfacción verlo caer pesadamente sobre su espalda hacia el pasto, ella por supuesto aprovecho su caída y siguió golpeando su pecho y sus brazos.- "Por que se ríe! Debería poner cara de dolor! Lo estoy golpeándolo más fuerte que puedo!".- pensó
No se encontraba en una buena posición para recibir los golpes de Candy y por eso cayó sobre su espalda, no podía contener la risa, aunque ella estaba usando toda su fuerza, sus golpes realmente no le hacían ningún daño… de pronto se dio cuenta de la posición en la que estaban, podía sentir el peso de su esbelto cuerpo sobre el suyo, sus piernas sobre las suyas, su pecho sobre el suyo…se sonrojo al sentir todo eso… el ver su rostro tan cerca del de él… era una tentación difícil de resistir
Candy paro de darle golpes y se dio cuenta de la incómoda posición en la que se encontraba, ella encima de Terry, podía sentir su firme cuerpo debajo del suyo, sus fuertes piernas bajo las de ellas y pecho teniendo una arrítmica respiración, se sonrojo a más no poder e hizo el intento de levantarse pero Terry rodeo su cintura con sus brazos tratando de detenerla…
"Candy… Pecosa… perdóname".- lo dijo prácticamente en susurros, la soltó delicadamente y la ayudo a sentarse junto a él, sabía que estar uno encima del otro no era una cómoda posición para pedirle perdón, aunque deseaba quedarse así por un largo tiempo, sabía que no era correcto… tomo ambas manos de la pecosa y continuo.- "Discúlpame Candy por lo que paso en el barco, soy un tonto, un idiota que no sabe controlarse, yo… yo no quise herirte, se que lo hice, pero te aseguro que mas me estaba hiriendo a mi! Me atormentaba pensar que Anthony te estaba esperando y que tú estabas enamorada de él, y que… y yo… yo… yo de verdad lo siento y solo deseo que algún día puedas disculparme".- prácticamente se atropellaba con las palabras, esperaba que Candy lo haya entendido… pero no decía nada! Solo lo miraba con cara extrañada…-"Acaso no dirá nada?".- pensó
"Si, eres un idiota, si, eres un tonto!.… y por qué te importaría si Anthony me interesaba? … porque?".- esto último lo dijo prácticamente en susurros, su corazón latía locamente… sus mejillas estaban sonrojadas… porque Terry la hacia sentir de esta forma cada vez que estaba cerca de ella?
"No me disculparas tan fácilmente no pecosa?".- dijo en un tono de resignación.- "Candy… ya deberías saber que me importas más de lo que crees, hasta más de lo yo mismo que creía".- le dijo solemnemente, aunque le costaba se trataba de sincerar con ella
"Pues no lo sabía".- giro un poco su cabeza, simplemente no podía verlo a los ojos
"Candy…tu… tu me importas… y mucho…. Yo enserio lo lamento… podrás disculparme algún día?.- Terry tomo entre sus manos su rostro de la pecosa y acaricio suavemente su mejilla… como deseaba besarla en ese momento!
Dio un largo suspiro y dijo.- "Terry tu también me importas… y está bien… te disculpo".- se separo un poco de el y le dijo.- "Pero la próxima vez no tendrás tanta suerte eh!" y le dio un fuerte manotazo en el hombro
"Auch! Está bien pecosa… con amenazas así quien puede resistir?".- le guio el ojo y a la abrazo fuertemente
Candy le devolvió el abrazo, que bien que se sentía estar entre sus brazos… no pudo resistir bromear un poco y le dijo.- "Terry me estas apretando mucho!".- se soltó de su abrazo para empujarlo un poco, rio fuertemente al ver la cara de sorpresa que puso Terry
"Qué?... que dijiste? No te escucho!… quieres que te abrace más?.. CON MUCHO GUSTO PECOSA!".- la apretó con más fuerza y Candy rio aun más fuertemente… le encantaba estar así, reír de lo que sea con ella, se sentía tan tranquilo y en paz cuando tenía su compañía, pensaba que nada malo iría a pasar…..
Nota:
hola! este capitulo me parece que es un poco intenso y largo! jeje espero que les agradee a todos y muchas gracias nuevamente a todos los que me escribieron :D sus mensajes me animan mucho! un besooooooooo enorme!
