CAPITULO X
Había estado dando vueltas en su habitación, se sentía triste y sola, cada vez que Terry se enojaba con ella o peleaban se sentía de la misma manera… el conversar con sus amigas definitivamente le había hecho sentir mejor y ver las cosas con otra perspectiva
INICIO DEL FLASH BACK
"Candy! Terry esta celoso! De eso no hay duda!".- dijo Annie sumamente emocionada
"Es cierto! Se que su forma de…"decirlo" no fue la correcta… pero eso significa que te ama!".- dijo Patty con una mirada de ensoñación
"Ustedes creen?".- dijo Candy muy dudosa… Terry le había dicho ya muchas veces que la quería… pero nunca se imagino que existiera la posibilidad de que… la amara
Las dos amigas se miraron con complicidad y dijeron.-" Es obvio Candy!"
FIN DEL FLASH BACK
"Quizás sea verdad… pero eso no quita lo grosero que fue!".- dijo mientras le daba un pequeño pisotón al piso.- "Pero a veces es tan tonto! Grrrrrrr ".-
"Candy! Aun estas despierta? Sera mejor que ya te duermas!"
"Si hermana!".- dijo mientras apagaba todas las luces y corría hacia su cama, se tapo con las sabanas hasta el cuello y cerró los ojos para fingir que dormía por si la hermana se le ocurría entrar.
Se quedo así por un buen rato, no tenia sueño pero con sus ojos cerrados le gustaba recordar todos los momentos que había pasado con él, y lo lindo que se porto para tratar de arreglarlos… de pronto un sonido extraño fuera del balcón de su habitación la despertaron, se levanto asustada, cogió un paraguas que estaba cerca de su estante y se acerco sigilosamente hacia el balcón, al acercarse mas pudo ver la silueta de alguien, de un chico al parecer, sin hacer ruido abrió la ventana y sin darle tiempo a nada, golpeo con fuerza a la persona que estaba ahí… grande fue su sorpresa al darse cuenta que había golpeado a su querido Terry y que por el imprevisto golpe, cayo sentado al suelo dando un reprimido sonido de dolor…
"Auuuu! Pecosa! Entiendo que estés molesta, pero no es para que me agarres a golpes!".- le reprocho mientras se sobaba su cabeza, y por un momento se asusto al sentir como se iba formando un chichón
"Shhhh! Cállate te oirán! Será mejor que entres antes que nos castiguen!".- dijo mientras lo arrastraba hacia dentro de su habitación.- "Ahora me vas a explicar que haces aquí?".- dijo verdaderamente molesta, primero se quejo de que ella fuera a visitar a sus primos y ahora el estaba metido en su habitación
"Espera pecosa, que el tremendo golpazo que me diste me ha hecho un chichón!".- dijo aun sentado en piso y mientras se frotaba su cabeza
"No seas exagerado! A ver déjame ver!".- se agacho y palpo su cabeza, luego de unos segundos abrió tremendamente sus ojos al notar que en verdad había un chichón.- "Espera aquí, te pondré algo!".- salió corriendo hacia su cuarto de baño para traer una toalla mojada
"Que me vas a hacer?".- dijo Terry preocupado… la pecosa estaba molesta y cuando eso pasaba era un peligro latente
"Cállate!".- lo jalo bruscamente haciendo que este quejara y puso la toalla mojada en donde se estaba formando el chichón, se la aplico suavemente para que se refrescara su zona herida y vaya bajando gradualmente.- "Espera aquí"
"No pensaba irme de aquí".- dijo apenado mientras se encogía de hombros y veía como Candy salía del baño trayendo algo consigo, al parecer una pomada…
"Ahora no te muevas".- Candy se arrodillo a su lado para poder estar mas cómoda y poder aplicar bien el ungüento en la cabeza de Terry, hizo que Terry agachara su cabeza hasta estar casi al nivel del pecho de Candy y así ella tuviera una mejor visión y comenzó a aplicarla suavemente
Terry se tenso al darse cuenta de la vestimenta que Candy traía puesta, era una delgada bata de al parecer color crema, que dejaba ver sus suaves curvas y su bien formado pecho que se mostraba erguido ante el, trato de todas las formas reprimir sus sentimientos de deseo, quería poder pesarla con pasión, con amor, quería demostrarle… cuanto la amaba, por fin lo reconoció… LA AMABA, en tan poco tiempo y sin saber cómo ocurrió esa pecosa se metió en su corazón, haciendo que el la amara, y que su amor fuera creciendo y creciendo…
"Termine".- dijo Candy fríamente levantándose de su lado y dirigiéndose nuevamente al baño para guardar la pomada
Terry se levanto del suelo y se dirigió al sofá que estaba a un lado para sentarse y esperar a que Candy saliera del baño para poder hablar con ella
"Que quieres Terruce?".- dijo indiferente mientras miraba hacia otro lado… no podía mirarlo a los ojos porque si lo hacía sabia que lo perdonaría inmediatamente
"Gracias por curarme".- dijo tratando de desviar un poco el tema y así poder ir ganando valor para decir que lo tenía que decir
"A eso viniste?".- le miro extrañada con una ceja levantada
"Pues no exactamente, no vina a que me agarres a golpes y terminar casi desmayado en el piso de tu habitación… vaya que si golpeas fuerte eh pecosa".- dijo sobándose exageradamente su cabeza
"Pues te lo merecías! Me asustaste!".- cruzo sus brazos frente a su pecho y se giro dándole la espalda
"Lo siento, no quise asustarte Candy".- dio un largo suspiro y continuo.- "Yo vine porque… bueno por dos cosas"
"Dos cosas?".- se dio la vuelta y la miro confundida y con curiosidad
"Si… la primera es que… Candy quiero que me disculpes, yo se que… que siempre es mi culpa que nos enojemos, y… lo siento en verdad, yo… bueno".- era el momento, el momento en que Terry por fin se sinceraría con Candy, aspiro profundamente, la tomo de la mano para que se sentara junto a él y continuo.- "Yo la verdad que nunca me había sentido asi, y es extraño… en la casa del duque… todo era tan … frio y distante, nunca he recibido ningún tipo de cariño o afecto de parte de nadie… la mujer de mi padre siempre me trataba con desprecio, ella y sus amistades siempre se refirieron a mi como… como un bastardo"
Candy estaba muy conmovida por su relato, su pecho se le oprimió y sintió un nudo en la garganta… hubiera dado lo que fuera para que el no hubiera sufrido algo así… nadie se lo merecía y mucho menos Terry, que a pesar de mostrar esa actitud tan hostil algunas veces, ella sabia que era una persona maravillosa. Se acerco a Terry, le cogió ambas manos y lo miro con todo el amor que tenia
"No quiero tu lastima Candy!".- se soltó de golpe, lo último que quería de ella era eso, el quería que lo quisiera, que lo amara y no que se acercara a el... Solo por pena o lastima
"Terry….".- dijo muy suavemente, levanto una mano y acaricio su mejilla.- "Lo último que sentiría por ti es lastima… yo te quiero mucho, y tu eres mucho más que lo que te dijeron de niño… tu eres un ser maravilloso, bondadoso y muy bueno".- termino de decir esto hipnotizada por sus profundos ojos azules que reflejaban la tristeza de su alma al recordar todo esos sucesos de su infancia
"Tal vez es que… por eso soy así, se me hace difícil confiar en los sentimientos de alguien… por… por todos los rechazos que he sufrido en mi vida… mi padre… mi madre…y cuando tu llegaste y me demostraste todo tu cariño, me… me desarmaste! Me sentí indefenso… sentí que tú eras la única que podía hacerme sentir bien y querido y que… y que no debo dudar de eso!".- la miro a los ojos, cogió ambas manos de su pecosa y siguió para finalizar su relato.- "Pero a veces… el fantasma de mi niñez aparece… y explota con la persona que menos quiero que pase… he luchado contra mi por hacerte sufrir de esa manera, me he reprochado todas las veces que ha sucedido… y es por eso que estoy aquí, es por eso que todas las veces que ha sucedido algo así, estoy aquí contigo, para pedirte disculpas… se que quizás no lo merezca, pero te pido que me entiendas… y que… comprendas que… a pesar de las estupideces que pueda decir o hacer… quiero que sepas que… que te quiero demasiado y que siempre, siempre estaré contigo, a menos que tu no lo quier…."
Su corazón latía loca y desbocadamente, reconfirmar que Terry la quería la hacía sentir la mujer más feliz del mundo, ella también lo quería, lo quería más que a nadie y más que a nada, y de eso no cabía duda.- "Shhh, no digas mas… yo… yo te quiero demasiado también y por lo mismo, siempre SIEMPRE estaré contigo, como ahora".- soltó sus manos y empezó a acariciar su rostro, su cabeza, aparto sus cabellos rebeldes de su rostro para seguir acariciándolo…
"Eres tan buena Candy…no te merezco".- dijo cerrando los ojos, mientras disfrutaba de las caricias que su pecosa le daba
"No digas eso! Eres un tonto por pensar que no te disculparía".- dijo mientras apretaba su nariz haciendo que el sonría complacido
"Lo sé… soy tu debilidad!".- dijo con un tono arrogante mientras con su dedo índice tocaba la punta de su nariz
"Tonto!".- dijo mientras reía por el gesto que hizo Terry.- "Y si, lo eres"
Terry no podía mas, tenerla tan cerca de el, tener tan cerca sus labios le eran irresistiblemente tentadores, se puso serio de repente… y con ambas manos tomo su rostro, se fue acercando lentamente hacia sus labios para poseerlos.
Esta vez los labios de Terry fueron gentiles y dulces al principio, presionándolos una y otra vez contra los de su pecosa para permitirle la entrada. Candy estaba aturdida, desde hace mucho que había deseado besar nuevamente a Terry, quería volver a sentirse al borde del desmayo y que miles de mariposas revolotearan en su estomago… se sentía aturdida y tuvo que asirse a los hombros de Terry ya que sentía sus rodillas flaquear.
Aquel beso dulce fue quedando atrás, la pasión que Terry sentía casi le era imposible contenerla, rodeo con ambas manos su diminuta cintura y la atrajo lo mas que pudo hacia él, quería tenerla lo más cerca que pudiera. La lengua de Terry se deslizo entre los labios sabor a miel de su pecosa, para tener a su lengua como prisionera, presionándola contra la suya para saborearla a su gusto. Candy gimió entre asustada y complacida, estaba sorprendida y actuaba sumisa al permitirle la entrada, ya no podía pensar, todos sus sentidos estaban aturdidos y no tenía la fuerza de voluntad para detenerlo, quería aprender, y deseaba tanto o más que Terry tenerlo mas y mas cerca.
El gemido que dio Candy lo único que hizo fue acrecentar el placer que Terry sentía, empezó a acariciar todo el largo de su espalda desde su nuca hasta el fin de su espalda una y otra vez, se tenso ligeramente al caer en cuenta de que tan solo una fina tela lo separaba de su suave piel… tomo nuevamente su cintura y la acerco lo mas posible a él, pudo sentir el temblor del cuerpo de Candy por ese beso que se había intensificado, que había pasado de dulce y tierno, a uno cargado de deseo y pasión… al sentir nuevamente como Candy se estremecía… decidió que era el momento de calmarse e ir aminorando la intensidad del beso, sabía que si seguía pronto necesitaría más de lo que su pecosa podía darle y eso haría que se asustara y que nunca más quisiera volver a besarlo… dejo de acariciar su espalda y acomodo sus brazos a manera de un suave abrazo, empezó a bajar la intensidad para pasar a darle suaves y cortos besos…
"Candy…".- murmuro entre besos y con la voz ronca
"Dime".- dijo aun un poco turbada por el apasionado beso, le sonrió suavemente mientras Terry le daba cortos
"Lo olvide…".- dijo apenado y paro de darle besos, no recordaba cual era el otro motivo por el que había venido a su habitación, el beso que le acababa de dar a Candy lo había dejado confundido…
"jajaja Terry".- se separo y rio feliz al notar el rostro de confusión que Terry ponía
"Ya lo recordé".- la soltó suavemente, se levanto y empezó a buscar algo dentro del bolsillo de su pantalón
"Qué?".- Candy estaba confundida, no entendía a q se refería…lo imito y se puso de pie, retrocedió un paso para poder ver mejor al chico que estaba frente a ella y ver qué era lo que buscaba
"Lo encontré!... Recuerdas mi querida Tarzán pecosa que cuando vine a tu habitación… dije que era por DOS motivos?".- dijo mientras con su mano hacia una mímica que indicaba el numero dos y lo ponía muy cerca del rostro de la pecosa
"Enserio? Lo había olvidado".- dijo verdaderamente apenada y sonrojándose ligeramente.- "Y cuál es ese otro motivo?"
"Toma… ábrelo".- dijo mientras le entregaba cuidadosamente una pequeña cajita de terciopelo verde
"Qué es?".- tomo la pequeña cajita y la acerco a su rostro
"Ábrelo y lo sabrás".- dijo Terry verdaderamente feliz y entusiasmado
Candy muy cuidadosamente abrió la cajita, y grande fue su sorpresa al ver que dentro de ella había una hermosa cadenita de oro con un pequeño dige en forma de corazón… la saco delicadamente y la sostuvo en el aire para poder apreciarla mejor, estaba demasiado feliz y emocionada, la vista se le nublo y su corazón latió rápidamente…
"Terry…".- dijo mientras trataba de contener su lagrimas de alegría.- "Terry! No debiste"
"Te gusto?".- dijo tímidamente al ver la reacción de la pecosa
"Me encanta Terry!".- dijo mientras se abalanzaba a sus brazos para darle un fuerte abrazo de agradecimiento
"Creo que te daré regalos más seguidos".- dijo recibiendo gusto su abrazo y sonriendo sin contener la felicidad
"Tonto!".- le dio un suave manotazo separándose un poco para poder verlo.- "Me lo pones?".- dijo mientras giraba y se ponía de espaldas a Terry para que le pusiera el collar… se levanto el cabello dejando así libre la piel de su nuca y de sus hombros, para que así fuera más sencillo que se lo pusiera
"Cl... claro".- estaba totalmente nervioso y excitado… ver la piel de sus hombros y nuca hacia que el deseo se incrementara dentro de él, hubiera gusto en ese momento tomarla entre sus brazos y besarla hasta que se cansara, pero no, detuvo sus deseos y pensamiento poco apropiado y se trato de calmar… se acerco lentamente a la pecosa, tomo entre sus manos la cadenita y se la abrocho alrededor de su cuello.- "Listo pecosa".- dijo tratando de sonar sereno al terminar de acomodarle la cadenita
"Y… que tal se ve?".- dijo mientras volteaba para tener nuevamente a Terry frente a ella
"Hermosa…".- no se refería específicamente al regalo, sin duda era un muy bonito regalo, apenas entro en la tienda y lo vio supo que era el indicado para ella, pero sin duda, mucho más hermosa era la chica que lo poseía
"Gracias Terry, no debiste… te debió costar muy caro".- dijo mientras con sus dedos recorría el largo del collar sobre su cuello y lo miraba tiernamente a los ojos
"Siempre preocupándote de mas, no es así? Pues déjame decirte que YO sé ahorrar".- dijo en tono de suficiencia
"Gracias Terry me encanto".- con ambas manos tomo su rostro y le sonrió dulcemente.- "Y pues… yo también tengo algo para ti".- lo soltó suavemente y se dirigió hacia su armario para buscar el regalo que había encontrado para él, busco por unos cuantos segundos hasta que por fin lo encontró.- "LO ENCONTRE! Toma Terry espero que te guste".- le dijo mientras se acercaba a él para entregárselo en sus manos
"Candy, no debiste".- dijo mientras abría la cajita… se sentía muy ansioso por saber que era.- "Que linda armónica".- dijo mientras sonreía complacido al ver la armónica, aun que Candy no lo supiera era uno de sus instrumentos preferidos
"Enserio te gusta?".- dijo un poco nerviosa, quería estar segura de que le hubiera gusto su regalo.- "Es mi instrumento favorito".- dijo orgullosa
"Asi que tu instrumento favorito… que, esperabas que te un beso indirecto pecosa? Si querías que te bese tan solo debes pedirlo".- dijo pícaramente y dándole una seductora sonrisa de lado
"No seas tonto Terry!".- le dio un manotazo en su hombro pero conteniendo la sonrisa en sus labios
"Es el mejor regalo que alguien me ha hecho… si pudiera la tocaría ahora, pero descubrirían que estoy aquí… así que la tocare mañana en la colina".- dijo verdaderamente contento
"Gracias… Terry yo quiero que toques esa armónica cada vez que tengas la necesidad de fumar, podrás? Es más sano para ti, no quisiera que luego enfermaras… lo harás? Además que cada vez que la tengas entre tus manos pensaras en mi".-
"Pecosa chantajista… pero está bien, te prometo que en lugar de fumar tocare la armónica".- juro solemnemente mientras levantaba la mano derecha para que sea oficial
"jajaja perfecto!".- dijo mientras su risa cantarina inundaba su habitación
"Te quiero pecosa".- dijo Terry mientras acariciaba su mejilla dulcemente
"Te quiero Terry"
Ninguno de los dos había prestado atención de algo que sucedida afuera de la habitación de la pecosa. Eliza Leagan había estado despierta desde hace horas sin poder conciliar el sueño, quería averiguar el modo en que podría conocer a aquel joven hijo del duque de Grandchester, y fue cuando le pareció escuchar ruidos extraños dentro de la habitación de su rival Candy, sin dudarlo dos veces, salió rápidamente de su recamara para dar aviso a las hermanas, ellas al principio la miraron con escepticismo, pero al escucharla pensaron que quizás estaba diciendo la verdad, asi que, rápidamente fueron hacia la habitación que Eliza Leagan les dijo y sin dar tiempo a nada tocaron insistentemente la puerta …
"Candice White Andley abra la puerta inmediatamente".- dijo la hermana Clara
Ambos dieron se sobresaltaron y asustaron al escuchar como tocaban la puerta sorpresivamente, se miraron con terror al no saber qué hacer… serian descubiertos
"Oh por dios! Que haremos?".- dijo Candy apenas en susurro, observaba aterrada la puerta, en cualquier momento las hermanas entrarían y la verían con un hombre en su habitación… que podía hacer?
"Demonios"
"Señorita Andley!"
NOTA:
Holaaaaaaaaaaaa! Como están todos? Bueno este capitulo me centre en mis queridos personajes! Espero que les guste! Si tienen alguna sugerencia que darme será bien recibida :D
Los quiero a todos! Y muchas gracias por seguir esta historia!
