CAPITULO XXII
"Querido!".- dijo prácticamente mordiendo las palabras, tratando de disimular el enojo y la rabia que estaban contenidas dentro de ella.- "Hasta cuando vas a permitir que TU HIJO se quede aquí? DE SOLO VERLO ME DUELE LA CABEZA".- reclamo ofuscada la esposa del Duque de Grandchester, había sido una sorpresa para ella verlo llegar y, aunque apenas llevaba unas horas en la mansión, ella ya quería que se fuera lo más pronto posible
"Retírate estoy ocupado".- dijo Richard Grandchester sin siquiera mirar a la mujer que tenia frente a él, estaba muy ocupado buscando unos papeles importantes y lo último que necesitaba era que alguien lo interrumpiera
"Pero querido!".- trato de continuar hablando pero se detuvo al momento de ver que Richard la miraba seriamente con hielo en la mirada
"He dicho que te retires!".- dijo firmemente mientras señalaba la puerta de su despacho
"Has que se vaya!".- fue lo último que pudo decir, salió de la oficina de su esposo directamente hacia su habitación, y en su camino hacia allá se encontró con el causante de su rabia y dolores de cabeza… lo miro de pies a cabeza con cara de asco y siguió su camino… "Maldito Bastardo".- pensó para luego tirar la puerta de su habitación y no salir hasta que el muchacho se fuera
"Por su cara de cerdo creo que me ha extrañado".- pensó tristemente luego de ver el rostro encolerizado de la mujer a la cual su padre había desposado, dio un suspiro y siguió su camino hacia la oficina de su padre… quería saber qué solución le iba a dar a los hechos ocurridos durante el día de ayer, se había sentido tan impotente al no haber podido hacer algo "efectivo" ayer y lo peor, es que debido a eso no había podido ir a despedir a su pecosa en la mañana… definitivamente no estaba con el mejor de los humores, avanzo por la gran sala que adornaba preciosamente la mansión y se paro por unos cuantos minutos en la gran puerta que daba la entrada al despacho del Duque de Grandchester… tomo aire, giro la perilla y abrió lentamente la puerta…
"Qué bueno que ya estás aquí Terruce".- dijo Richard Grandchester al percatarse que su hijo estaba parado en la puerta, termino de recoger los papeles y los guardo en un sobre con todas las insignias del ducado
"Que piensas hacer?".- pregunto secamente, acercándose al escritorio frente a su padre
"Tengo los papeles necesarios… el chofer te estará esperando en la entrada de la casa con tus maletas en el auto y luego te irás a la estación de trenes".- respondió haciendo caso omiso a lo que su hijo le había preguntado
"Pero…".- trato de interrumpir
"La villa esta lista".- interrumpió a su hijo pero fue lo último que dijo el Duque porque Terry ya no pudo más y exploto finalmente
"Maldición! Me dirás que es lo que piensas hacer o qué?".- dijo dando un golpe sordo sobre el escritorio de su padre haciendo que las cosas temblaran y chocaran entre si
"No seas irrespetuoso Terruce".- sentencio Richard Grandchester.-"Ya estoy tomando medidas".- dijo luego de unos segundos mirando fijamente a los ojos azul profundo de su hijo
"Dímelas".- dijo masticando las palabras, mientras se le acababa la última gota de paciencia
"Estos papeles que tengo en la mano harán toda su familia sea expulsada del país… su padre ya no podrá hacer negocios en Londres nunca más y no podrá volver aquí en su vida".- explico tranquilamente con firme seguridad
"Estas seguro?".- dudo por un segundo… las cosas no podían ser tan simples… o sí?
"Dudas acaso del poder de un Duque?".- dijo con vehemente seguridad
"No".- vio que en el rostro de su padre había un rayo de complicidad y seguridad… algo sin duda era cierto, cuando su padre arreglaba algo, nunca había errores… dentro de él se sintió muy aliviado de que así sea
"Enviare a un par de mis hombres contigo a la estación de trenes… en Escocia no los necesitaras".- dijo mientras terminaba de tomar algunos documentos
"Está bien".- fue lo único que pudo decir
"Espero que ya hayas desayunado porque lo mejor será te vayas… tu tren sale al medio dia y si no te das prisa lo perderás".- dio una mirada rápida a su reloj y aunque, todavía tenía tiempo para llegar a la estación, un inglés nunca debe llegar tarde a ningún lugar…
"Creí que viajaría mañana".- pregunto confundido
"Cambie tu boleto para hoy… así tendrás mas tiempo de disfrutar Escocia, yo me encargare de todo aquí".- explico con naturalidad dándole una última mirada a su hijo
"Si".- se alejo del escritorio, y camino en dirección a la puerta y antes de salir, giro un poco la cabeza y dijo muy suavemente.- "Hasta luego Duque".- abrió la puerta del despacho y salió rumbo al jardín donde el chofer lo esperaba
"Que tengas un buen viaje Terruce".- fue lo último que pudo decir luego que su hijo cerrara la puerta y se fuera de su casa
Antes de subir al hermoso carruaje de la familia Grandchester, dio una última mirada a la casa en la cual él había vivido desde su infancia… dio un suspiro cargado de tristeza al darse cuenta de que no guardaba ni un solo grato recuerdo de ella, sintió como un nudo en la garganta se empezaba a formar y la nostalgia lo empezaba a invadir, sacudió un poco la cabeza y subió al carruaje. El camino hacia la estación de trenes iba a ser un tanto largo, así que decidió recostarse un rato sobre el suave asiento y dejar volar su mente en lo ocurrido la noche anterior…
INICIO DEL FLASH BACK
Había decidido no regresar a su habitación luego de acompañar a Candy hasta lo más cercano de la suya, camino por los alrededores de los jardines para ver si es que ninguna de las hermanas o padres estaban haciendo alguna ronda y, al ver que no había nadie merodeando, salto el muro que dividía la escuela y la calle sin dificultades… necesitaba estar solo un momento y poder despejar su mente.- "Quizás y pueda visitar a Albert".- pensó animado ante aquella posibilidad, camino un poco por las oscuras calles Londinenses sin rumbo fijo, pero luego, un sonido hizo que se detuviera intempestivamente, giro levemente el rostro para mirar hacia atrás y no vio a nadie, inquieto siguió su camino pero prestando mucha atención a lo que acontecía a su alrededor, se detuvo nuevamente al sentir como unos pasos se acercaban cada vez más a él, así que se detuvo y giro para poder ver de quien se trataba.- "Quien anda ahí?".- se atrevió a preguntar
"Buenas noches Grandchester… te acuerdas de mí?"
"Lamentablemente si Tudor".- dijo con asco en la voz, se sintió confundido y preocupado de saber que la persona que lo estaba siguiendo era el desgraciado de Tudor
"No te alegra verme? Pues a mí la verdad que sí".- pregunto con ironía en la voz, metió una mano al bolsillo derecho de su chaqueta y comenzó a acariciar un objeto de superficie suave y fría
"No me gusta volver a ver a la basura Tudor… tu comprenderás".- dijo respondiendo a la ironía, se puso a la defensiva… sabia que este encuentro no era pura casualidad
"Nunca dejas tu sentido del humor no es así bastardo?... no quieres saber porque me da tanto gusto verte?".- pregunto acercándose lentamente hacia Terry
"No me interesa".- respondió fríamente mientras veía como Tudor se acercaba peligrosamente
"Pues debería… por tu adorada huérfana".- dijo tratando de sonar despreocupado, una voz interior se alegro profundamente al notar como la cara de Terry cambiaba al nombrar a su adorada Candice
"Que tiene que ver ella en todo esto?".- grito con amargura
"Como es que una huérfana te puede interesar Grandchester? Ah ya se… es porque eres un bastardo! Jaja"
"Cállate imbécil!".- termino de acortar la distancia entre los dos y lo tomo por las solapas de su chaqueta fuertemente
"Pues este imbécil acabara contigo esta noche… y luego iré por tu huerfanita".- susurro
"Quieres acabar conmigo? Quiero ver que lo intentes!".- lo soltó de las solapas y lo lanzo con fuerza hacia atrás para alejarlo de él…
"Quiero saber que tan rudo puedes ser".- y al terminar de decir esto, saco de su chaqueta una pistola haciendo que Terry se quede muy quieto delante de él, este sería el momento precioso para acabar con Grandchester… hoy seria hombre muerto.- "Te vas a morir bastardo"
"Eres un cobarde… porque no peleas como los hombres, ah es cierto… tu no eres hombre".- dijo tratando de acercarse poco a poco a Tudor mientras pensaba en la manera de cómo desarmarlo, nunca se había encontrado en una situación de tal desventaja pero lograría salir de esta… de eso estaba seguro
"Cállate bastardo!".- quito el seguro de la pistola y estaba listo para disparar, pero justo en ese momento dos hombres lo rodearon y desarmaron antes de que él pudiera darse cuenta, lo tomaron por el cuello y lo arrastraron hacia un vehículo cercano.- "Qui… quiénes son? DEJENME!".- y como si se tratara de un trapo, ambos hombres hicieron subir bruscamente a Tudor al carruaje para luego desaparecer
Terry estaba estupefacto, no había visto siquiera de donde habían salido estos hombres, estaba tan asombrado viendo la escena que no se dio cuenta que un tercer hombre se acerco lo suficiente a él y lo tomo por la espalda arrastrándolo a otro vehículo cercano. "Déjame! Maldición! Déjame!".- dijo tratando de soltarse del agarre de aquel hombre
"Jove Grandchester descuide su padre nos envió".- dijo el hombre soltando al joven Grandchester
"Mi padre?".- dijo pareciendo no entender… que tenía que ver en esto su padre?
"Si… así que acompáñenos de nuevo a la mansión Grandchester".- respondió el hombre mientras le abría la puerta del carruaje
"Si".- fue lo único que pudo decir y se subió al carruaje. No paso mucho tiempo para que llegaran a la mansión Grandchester, uno de los hombres que estaba en su carruaje bajo rápidamente de él y se dirigió hacia la entrada de la mansión donde la figura de un hombre de apariencia muy elegante lo esperaba, este le explico lo ocurrido y este hombre lo único que hizo fue asentir con la cabeza, le dio un par de indicaciones y el hombre se retiro. Terry luego de ver esto se bajo del carruaje y se dirigió hacia donde estaba la figura de aquel hombre.- "Explícame que fue todo esto!"
"Buenas noches Terruce".- dijo haciendo caso omiso a la pregunta de su hijo
"Puedes explicarme que fue lo que ocurrió?".- dijo tratando de sonar lo más tranquilo que podía
"Desde hace tiempo que mis hombres están detrás de ti… desde aquella vez que llegaste sumamente herido aquí ellos te están siguiendo, y el día de hoy, te han salvado la vida… ese Tudor iba a acabar contigo si o si".- explico
"Que vas a hacer con él?"
"Primero le darán una lección… nadie se mete con la familia de un Duque… y ya mañana veré que mas hago con él"
"S… si"
"Ve a dormir ahora… mañana te vas a Escocia".- termino de decir, giro y se dirigió hacia el interior de la imponente casa seguido por su hijo
"Si".- fue lo único que pudo decir para luego seguir a su padre hacia el interior de la mansión Grandchester. Sabía que no sería un día fácil cuando la esposa de su padre se enterara de su presencia pero haría lo mejor que podía por evitarla… era lo único que podía hacer
FIN DEL FLASH BACK
"Joven Grandchester"
"Eh?".- respondió Terry despertándose, no supo en qué momento del trayecto se quedo dormido pero de no ser por ese encargado quizás y no se hubiera despertado
"Hemos llegado".- dijo el acompañante del cochero
"Si".- tomo su maleta y descendió del carruaje. Se detuvo un momento para observar cual sería el mejor camino que podía tomar para evitar a la multitud que se amontonaba alrededor de las puertas del tren que estaban despidiendo a sus familiares y amigos, luego de mirar por un instante encontró su camino y se empezó a andar. Se abrió paso a través de toda esa gente, cuando ya estuvo cerca de la puerta del tren le dio su boleto al encargado que se encontraba cerca de ahí y entro a bordo, camino despacio a lo largo del pasillo para ver que los asientos estaban ocupados, se sintió frustrado al darse cuenta de esto… lo último que quería era tener que viajar parado
"Joven Grandchester?".- dijo un encargado del tren un tanto temeroso
"Si?".- volteo el rostro para mirar a aquella persona desconocida que lo llamaba
"Por aquí por favor".- le señalo un tímido acomodaron el camino que debía seguir, y ambos caminaron hasta estar en la sección de primera clase del tren.
Una de las ventajas de ser hijo del duque era que fácilmente podía conseguir asiento, además que su padre había arreglado ya todo para que su viaje le resulte de lo más placentero, sin que el lo supiera por supuesto. Una vez que llegaron al destino, Terry se encontró sentado en un vagón muy lujoso y elegante… solo gente de primera clase y de la nobleza viajaba ahí, y sin hacer caso de las personas presentes, fue hasta uno de los asientos del tren que se encontraban al lado de la ventana y se sentó cómodamente. Luego de un par de minutos esperando, pudo sentir como el tren por fin se empezaba a movilizar, había comenzado la travesía por fin… miro por un rato el paisaje que se empezaba a apreciar, unas montañas con pastos muy verdes, abundantes flores y ríos y lagunas por doquier… sin duda era muy hermoso.- "Seguramente Candy lo disfruto".- pensó mientras una sonrisa se dibujaba en su aun preocupado rostro… se acomodo nuevamente en el asiento y recostó la cabeza sobre el vidrio de la ventana, y así, sin querer, se quedo profundamente dormido recordando nuevamente lo sucedido con Tudor, que de no ser por los hombres de su padre… el probablemente estaría muerto en estos momentos, escalofríos lo empezaron a invadir en sus sueños y se detuvieron tan prontamente como aparecieron. Una sacudida debido a una de las paradas del tren hizo que Terry se despertara, miro un tanto asustado hacia todos lados para comprobar que todo estuviera en orden, saco el reloj que su padre le regalo cuando apenas era un niño y vio que eran las 4 de la tarde, eso quería decir que según sus cálculos y por el paisaje que se podía ver se encontraban muy cerca de Escocia así que lo más probable era que llegarían en un par de horas más. Se acomodo nuevamente en su asiento y volvió a dormir, la noche anterior casi y no había podido dormir debido al incidente con Tudor, además que todos los recuerdos de su infancia lo invadían nuevamente por haber estado en la mansión Grandchester, así que aprovecho el camino hacia Escocia para descansar todo lo que no había podido hacerlo en "su casa"…
"Señor Grandchester".- dijo el mismo encargado que lo llevo hasta primera clase
"Que".- dijo con fastidio aun adormilado
"Señor acabamos de llegar".- respondió algo temeroso
"Gracias".- dijo masticando las palabras, se tomo su tiempo para desperezarse y se puso de pie
"De nada señor, con su permiso"
Terry tomo su maleta y camino hacia la puerta que lo llevaría fuera del tren, como siempre sucedía cuando él viajaba sabía que nadie iría a recibirlo, así que lo único que hizo fue buscar un par de monedas para pagar el carruaje que lo llevaría hacia la villa de su padre… no sería muy difícil hallar uno en la tan concurrida estación de Edimburgo… espero un rato a que toda la gente terminara de descender y bajo con mucha tranquilidad del tren, se alejo un poco de ahí y comenzó a andar para buscar a un cochero pero se detuvo al escuchar que alguien lo llamaba…
"Joven! Joven Grandchester! Vaya y por poco no lo veo!".- dijo un hombre mayor un poco agitado dándole el alcance a Terry
"Señor Wood".- respondió amablemente Terry un tanto sorprendido… el señor Wood era uno de los empleados más antiguo de su padre allá en la villa, él era el encargado de cuidar a todos los caballos que había y a veces la hacía también de jardinero, era un hombre muy amable y de buenos sentimientos de baja estatura y un poco subido de peso, pero tenía una mirada cálida y amable siempre…
"Joven el carruaje lo espera para llevarlo a la villa".- dijo mientras señalaba la dirección en donde se encontraba el carruaje de la familia Grandchester
"Gracias… pensaba que debía ir por mi cuenta".- dijo Terry mientras caminaba junto al Señor Wood hacia el carruaje
"No joven! Como cree! Disculpe usted, es que no lo había visto".- se disculpo, había tanta gente en la estación que no lo había logrado ver hasta que este se había alejado ya un poco
"Descuide".- le dijo amablemente
"Por error ayer también vinimos, creíamos que ayer seria el día en que usted llegaría y déjeme decirle joven que había más gente que la que hay hoy".- conto el señor Wood
"Enserio?".- respondió un poco divertido
"Si… habían llegado unos jovencitos de su edad y algunos más jóvenes de un colegio… dijeron que era el San Pablo"
"El San Pablo? Y a q hora llegaron?".- dijo muy interesado, seguramente su querida Candy había llegado con ellos
"Pues… llegaron en la tarde, a eso de las 2 de la tarde"
"Ya veo".- había pensando que quizás ellos llegarían más temprano y que Candy ya habría recorrido medio Escocia, pero para su buena suerte se equivoco, eso quería decir que tendría la oportunidad de ir con Candy a recorrer los hermosos paisajes de Edimburgo. Subió al carruaje junto con el señor Wood con dirección a la villa de su padre, luego de casi una hora de viaje llegaron por fin a la imponente villa Grandchester. Bajo del carruaje y aprecio el hermoso paisaje que Escocia le regalaba, la villa de su padre era sin duda la más grande (seguida por la de los Andley), en el exterior había un bosque que se formaba alrededor de un hermoso lago… sin duda una vista muy hermosa. Entro a la casa, saludo a los empleados que su padre había dispuesto para él y se dirigió a su habitación para descansar, había sido un día muy agitado y necesitaba descansar, ya mañana temprano iría a buscar a su pecosa… se puso una ropa más cómoda, se tumbo en su cama y se quedo dormido muy plácidamente pensando en todo lo que haría junto a su pecosa en estas vacaciones.- "Candy".- dijo entre sueños
Notas:
holaaaaaaaaaaaaaaaaaaa a todos! como estan? bueno tenia que hacer esta aclaracion de Tudor ya que esa parte la habia dejado inconclusa pero bueno y ahora? tudor expulsado finalmente! eso es muy bueno! :) asi que alegrense! jiji un beso a todoooos
