Amy: ¿Qué tal? Se que lo estoy subiendo a última hora, pero tuve que ir de urgencias al hospital, tenía pensado subirlo hoy a la mañana…
Ary: pero tuvimos inconvenientes con Mika… no es nada grave por el momento, pero pidieron que se quedara ahí por unos días.
Mia: suertuda… no ir al colegio y mañana tenemos oral .-.
Amy: en fin… lo mismo, V. no es nuestro, espero que les guste y dejen review, que sin eso no habrá más caps.
Las Cenizas Quedan Cap. 4
―Vamos a dormir un poco, hoy ha sido un día agotador- dijo Meito una vez en el departamento del rubio, mientras llevaba a Len a la cama.
―Hoy no es un día agotador, hoy ha sido ¡El peor día de mi vida!- grito casi cayéndose de lo ebrio que estaba.
―¡Cállate Len! La única culpa la tienes tu.- le reprocho entrando a la habitación del ojiazul.
―Lose, soy un idiota- Meito tiro a Len en la cama y lo ayudo a acomodarse- Ven acá amigo- golpeo el otro lado de la cama, Meito hizo caso y se recostó junto a Len.
―¿Cómo te sientes?- le pregunto mirando hacia el techo color vainilla.
―De la mierda… ¡No!- grito y se tiro al piso junto con una almohada tapándose la cara con esta.
―¿Qué demonios te pasa Len?- pregunto Meito un poco asustado por el comportamiento de su amigo, tomo una almohada y se acosta a su lado.
―No quiero dormir en esa cama ¡Nunca! Esa cama esta sucia, la voy a quemar y se va a ir al infierno al igual que Hakuuuu- explico estirando la última palabra.
―Len, deja de decir estupideces y vamos a la cama, el piso esta frio y te puedes enfermar.- le dijo tomándolo del brazo e intentando levantarlo, sin éxito alguno.
―¿Y qué? ¿Y que si me enfermo? Da lo mismo si muero…- pensó algunas cosas- ¡Me voy a matar!- grito y se levanto con decisión.
―¿Qué? ¡No!- Len se mareo y se tiro de nuevo al piso- No hagas eso amigo.- le dijo Meito palmeándole la espalda.
―Tienes razón, estoy muy cansado para hacerlo… quizás mañana lo haga- Meito rio- ¿Qué crees que esté haciendo mi princesa ahorita?- pregunto con una leve sonrisa en sus labios.
―No lose… quizás…
―¡Meito!- lo interrumpió- ¿Me ayudas?- pidió este.
―¿A qué?- le interrogo confundido.
―¿Me ayudas? Por favor… ayúdame, habla con Rin, tu eres su hermano, convéncela que vuelva con migo- su voz se quebró junto a varias lagrimas- convéncela, yo la amo… no digo que se case de nuevo con migo, pero que lo intentemos- termino, mas no cesaron aquellos surcos de agua cristalina.
―No creo poder ayudarte… ella se entero de que… ya sabes tú y Haku eran… amantes- miro al techo de la recamara de Len- y en pocas palabras pude ver que también me odiaba por no decirle, ella es mi hermana Len, la nica familia que me queda es ella, ella estuvo conmigo siempre, gracias a mi te conoció, Len soy un estúpido ¿Por qué no se lo dije antes?- un ronquido de Len lo saco de sus pensamientos, él ya estaba profundamente dormido.
-FLASH BACK-
Ella estaba sentada en una banca de un pequeño bosque en el que no había mucha gente, ese era su lugar preferido, quería estar sola, pensar, soñar, veía como las palomas se acercaban a ella quizás para pedirle un poco de comida, pero no traía nada, metió su mano al bolso morado que estaba a un lado de ella y saco un cigarro junto con el encendedor, se lo puso en la boca y lo encendió, comenzó a fumar y unas cuantas palomas se alejaban.
―¿Cuándo dejaras eso?- preguntaron, ella tiro el cigarro del susto y todas las palomas volaron, volteo y lo vio, tan hermoso como siempre, pensó.
―Cuando tu lo dejes, Len- sonrió- ¿Qué haces acá?- le pregunto, algo extrañada por su presencia.
―Me encanta este lugar, es tan mágico- dijo suspirando como loco enamorado.
―Lose- miro a su alrededor- gracias a mi lo conoces- lo miro y de nuevo las palomas estaban ahí, Len la miraba, él estaba enamorado de Rin, demasiado, desde aquel día que Meito los presento, él supo que ella era la mujer perfecta para el- ¿Qué miras?- pregunto, la mirada del rubio era tan poderosa que ella la sintió al instante- anda ve, siéntate.- palmeo el otro extremo de la banca.
―Si- le hizo caso y se sentó junto a ella- Eres muy linda- rio, las mejillas de Len se ruborizaron "¿Soy yo el que dice eso?" Pensó, era increíble como Rin había enamorado al mujeriego de Len con tan solo una mirada y su dulce sonrisa.
―Eres un tonto- dijo riendo- no soy linda, obvio que si me arreglo puedo parecer linda, pero no lo soy…- dujo acabando con un suspiro.
―No… eres más que eso, tu eres hermosa- esta vez fueron la mejillas de Rin que tomaron un color rosado que la hacía ver más linda y tierna ante el rubio, joven y futuro empresario- Y cuando te sonrojas te ves aun más hermosa- dijo con tono de enamorado. Claro… lo que el rubiecito no sabía era que estaba cometiendo un error…. Jamás se había enamorado, él solo usaba a las mujeres a su antojo, ¿Por qué estaba tratándola así a ella? ¿Qué aria con ella? Todos tenemos la Ley del Karma, lo que hiciste te lo devolverán por 3… su error fue enamorarse… ahora le tocaba sufrir un poco a el…
―Len… todas esas cosas que dices son muy lindas- rio- Pues déjame decirte que tu eres muy lindo.- le devolvió el cumplido mirándolo a los ojos.
―Lose- rio.
―Siempre tan egocéntrico… ¿Quieres ir a comer un helado?
―No… bueno si, pero en un rato mas, quiero estar un rato aquí, contigo, platicando- le pidió acercándose a ella un poco mas… un poco mas cerca de su doloroso y preciado amor…
―Bien… ¿De qué quieres hablar?- pregunto interesada la rubia.
―Rinto una vez dijo que intento subir por el balcón de tu habitación pero termino cayéndose y torciéndose la espalda…- ambos rieron.
―Rinto es un loco…Pero ¿En realidad quieres hablar de uno de mis ex-novios?- pregunto incrédula.
―Oh…no yo, yo- estaba nervioso y nunca se había puesto a si, le iba a pedir a Rin que fuera su novia, pero… le carcomían los nervios.
―¿Tu? – Contesto graciosa por el estado del joven.
―Yo…- cerro los ojos, los apretó y los abrió- Quiero que hablemos de nosotros…- soltó de golpe pero lo suficientemente claro como para entenderlo.
―¿De… de nosotros?- se puso nerviosa, ella amaba a Len demasiado, desde el primer día en que Meito los presento ella que flechada por aquel rubio- Len, no hay nada de qué hablar, somos amigos ¿Cierto? Buenos amigos- dijo, fingiendo un sonrisa.
―Si, buenos amigos- ¿Por qué se comportaba a si? ¿Porque simplemente no se lo decía y ya?- Escucha ya no puedo- le dijo tomándole de las manos y mirándola a los ojos azulinos, aquellos ojos azulinos tan idénticos a los suyos, solo que aquellos ojos tenían un brillos especial… un brillo que solo ere presente, según él, cuando él estaba frente a ella.
―¿Qué pasa Len?- pregunto de una forma tierna y conmovida por aquel acto.
―¡Te amo!- ella lo miro sorprendida- Enserio, te amo y si es raro que te diga te amo tan pronto, pero Rin, esto que me haces sentir es único… es algo… que no puedo explicar fácilmente…
―Yo…yo- tartamudeo, no sabía que decir.
―No, no digas nada- se acercó y la beso, ella correspondió, un beso lento, tierno, único y lleno de amor, su primer beso- ¿Quieres ser mi novia?- pregunto al finalizar lo sucedido.
―Yo…- Len la miro ilusionado- No, lo siento- se levanto tomando su bolso y comenzó a caminar lejos de él.
―¡Rin! ¡Espera!- grito, corrió hasta ella tomándola del brazo hasta quedar frente a él- Di que si ¿No me amas?- ya no aguanto más, tanto tiempo esperando (que solo fueron unos pocos días) y desvelándose por saber si su amor era correspondido.
―Si, Len yo te amo demasiado, pero no quiero sufrir- le dijo mirándolo directamente a sus orbes azules.
―No te hare sufrir princesa- le aseguro acariciando con suavidad aquella mejilla pálida y un poco ruborizada.
―Len, tú tienes fama de mujeriego, no quiero que me engañes, no quiero sufrir, no de nuevo…
―Te juro, que si dices que si, te amare y nunca, escucha, nunca te hare sufrir- dijo estrechándola entre sus brazos.
―¿Me lo juras?- le pregunto correspondiendo a aquella muestra de afecto.
―Te lo juro- y la beso de nuevo- Te amare durante mil años mas…
―¿Tan poquito?- pregunto mientras lo abrazaba.
―Te amare para toda la vida y después de ella- levanto su rostro tomándola de la barbilla y le dio un pequeño beso- Entonces… ¿Qué dices? ¿Quieres ser mi novia?
―Si- rio y lo abrazo.
Len estaba feliz, demasiado, él amaba a Rin como nunca pensó amar a alguien en la vida, fueron a caminar juntos, tomados de la mano, y cada persona que se topa Len decía "Acepto ser mi novia, soy el hombre más feliz del mundo" o "Miren y envidien, tengo una loli como novia y ustedes no, ja!" algunos lo miraban y lo felicitaban, otros lo tomaban como rarito… Rin solo lo miraba con dulzura infinita…
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-FIN DEL FLASH BACK-
Y ahí estaba ella, sentada en el piso de madera de su recamara, recargada en la cama, esperando a que pasar 15 minutos, los quince minutos más largos de la vida, en 15 minutos no sabría que haría con su vida y eso era verdad, tenía los ojos cerrados y la cabeza recargada en sus rodillas, ¿Por qué no paso esto hace unas horas?, pensó, era de madrugada y aun no tenia sueño. Su celular vibro, ya habían pasado los 15 minutos, levanto su cabeza y se seco las lagrimas de sus rodillas, respiro, no quería que eso fuera verdad, estiro la mano y cerró los ojos, lo tomo y lo puso justo frente a ella, abrió los ojos y no se lo podía creer, lo aventó fuera de la habitación y de nuevo comenzó a llorar, tenía que pedirle ayuda a alguien, al primero que se lo diría seria a Meito pero ya no confiaba en el, a si que marco a Miku.
―Aló- contesto Miku- ¿Qué pasa Rin?- dijo adormilada
―Mi-miku…- contesto llorando.
―¿Qué pasa Rin? Me estas asustando- su voz ya no sonaba adormilada, ella no contestaba solo lloraba- Pequeña, por favor di algo- Miku se levanto de su cama- voy para tu casa.
―No…yo te quería decir algo.- dijo dejando de llorar solo un poco.
―¿Qué tienes? ¿Por qué estas llorando?- le pregunto sentándose en su cama de color rosado pastel.
―Miku… yo, es que esto no puede ser- comenzó a llorar.
―¿Estas así por Len?- le pregunto enternecida y a la vez triste.
―No, Miku, yo… yo estoy embarazada- lloro aun mas- y no sé que voy hacer.
―¿Enserio?- dijo emocionada- ¡Seré tía!- exclamo fuertemente.
―Miku, por favor, no le puedo decir a Len que estoy embarazada, y si…
―Ni se te ocurra Rin, no puedes matar a tu bebe.- le advirtió seriamente.
―Es que no sé qué hacer, odio a Len y no quiero volver con él, ¿y si él me quita a mi bebe cuando nazca?, no quiero eso puerro…
―Rin, no sé qué puedes hacer, mañana platicamos ¿sí? Ahora duerme, has sufrido mucho le puede hacer daño al bebe.- pidió amablemente.
―Eso hare, te amo amiga.- se despidió.
―Yo mas- sonrieron y colgaron.
Rin dejo su celular y se sentó en el borde de su cama, se seco las lagrimas y toco su vientre, sonrió, tendría un bebe, un lindo y hermoso bebe, empezó a imaginar cómo seria y ahí estaba ella arrullándolo en sus pensamientos, pero entro Len llevándose al bebe, quito las manos de su vientre y poniéndolas en su cabeza, se levanto y tomo una maleta comenzando a meter toda su ropa.
Eran alrededor de las 4:30 de la madrugada y ella estaba parada en el marco de la puerta de su departamento, vio todos sus muebles tapados con diversas sábanas blancas, una lagrima recorrió su mejilla, vio por última vez su departamento y le dijo adiós, se iría lejos ¿A dónde? Ni ella sabía, pero se iría, no quería que pasara nada con el tema de su embarazo, iniciaría una nueva vida, lejos de todos, subió a su auto y miro los asientos traseros se aseguro de que estuvieran las cajas y las maletas, sus cosas más importantes las llevaba con ella, tomo su celular y envió el último mensaje a su amiga Miku; "Miku, te pido que no digas nada de mi embarazo ni a Meito, no hare nada malo, pero por lo pronto no quiero que nadie sepa de esto, a su debido tiempo sabrás por qué", encendió su auto y lo puso en marcha.
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―Len, levántate cariño- susurro una voz suave.
―¿Rin? ¿Estás aquí?- pregunto anonadado por el efecto de su anterior borrachera.
―Vaya que estabas enamorado de esa estúpida- dijo ella cambiando su tono de voz a uno de desagrado.
―¿Qué demonios haces aquí Haku?- le pregunto parándose rápidamente de su cama.
―Como ya no tienes nada con Rin, pues yo pensé que tu y yo…
―¡No pienses cosas que nunca van a suceder!- dijo explotando el poco autocontrol que tenía con ella.- Tú no tienes nada que hacer aquí.- dijo firmemente.
―Pero Len- se acercó acariciando su pecho desnudo- Yo…
―¡Lárgate!- Haku se alejó de inmediato- ¿No entiendes que no quiero verte? Por favor, déjame tranquilo, ya arruinaste mi vida junto a Rin, me has hecho mucho daño.- le dijo dolido.
―¡Por favor Len! Aquí el único que si esto fuiste tú, sí, yo acepto que metí contigo, ¡pero tú me seguiste buscando! ¿No decías que la amabas? Si tanto la amaras no te hubieras seguido acostando conmigo.- contraataco duramente, lastimando el pobre corazón del rubio.
―¡Fui un estúpido! Y ya no quiero volver a saber nada de ti, te lo pido por las buenas, Haku, déjame en paz, ya perdí a Rin y no quiero perder mi dignidad contigo.
―Te vas a arrepentir- se acercó y le dio una bófeta- ¡Te juro que te vas a arrepentir!- le grito en la cara indignada.
―Ya perdí lo más importante que tenía en mi vida, y tu, querida Haku, no le llegas ni a las suelas de los zapatos de diseñador a Rin.
Haku lo miro y salió del departamento de Len, él fue a su cocina con un gran dolor de cabeza, eso era lo que más odiaba de tomar; la resaca, tomo su cafetera aun estaba caliente, quizás Meito la había puesto, se sirvió un poco en una taza, tallo su frente con su pulgar y la puerta se abrió, en ella estaba Meito con unas cuantas bolsas del supermercado, camino hasta Len con una sonrisa, al llegar a la cocina puso las bolsas sobre la mesa.
―¿Cómo te sientes Len?- le pregunto palmeando su espalda.
―Como quieres que me sienta…- le respondió decaído.
―Lo siento amigo… traje un poco huevos, jugo de naranja y otras cosas, no tenias nada en la nevera y pensé que ibas a tener hambre…
―A Rin le gustaba la naranja…- dijo con lágrimas en los ojos.
―A mi hermana le gustaban muchas cosas niño bonito…
―Vino Haku…- interrumpió a Meito, el rubio se quedo callado.
―¿Qué quería?- pregunto serio y rígido.
―Arruinarme mi vida- tiro al suelo la taza con el café humeante- ¡Ya tuvo suficiente y aun quiere más!
―¿Qué te dijo?
―Que quería que volviéramos, me dijo que toda la culpa era mía…
―A si es Len, toda esa culpa es tuya…- le recordó…
―¡No me lo recuerdes!- grito y se fue a su recamara, tomo unos pantalones y la primera camisa que vio, sus lentes oscuros Ray-ban y salió de su recamara- Ahora vuelvo.
―¿Iras a buscar a Rin?- le pregunto esperanzado porque así fuese.
―Tengo que hablar con ella, y lo siento, no debí gritarte- salió de su departamento.
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Subió a su auto y manejo hasta llegar al edificio en donde Rin vivía, bajo de su auto y entro al edificio.
―¿Qué te trae por aquí Len?- pregunto el guardia.
―Hola Gumo, vine a buscar a Rin.- le dijo con una sonrisa.
―¿A Rin? Pero… ella, ella se fue.- le dijo sorprendido porque no supiese.
―¿Qué? ¡No! No puede ser- corrió, subió las escaleras hasta llegar a su departamento, intento abrir la puerta pero esta estaba cerrada- ¡Rin! ¡Por favor abre!- grito dando golpes en la puerta- ¡Te lo pido Rin! –se incoo y unas cuantas lagrimas empañaban sus bellos ojos color zafiro.
―Entiende Len, ella se fue.- le dijo intentando calmarlo.
―No…- se levanto quitándose las lagrimas- Gumo… ¿Me puedes abrir? Te lo pido.
―Claro- aquel joven peliverde se acercó a la puerta y la abrió- pero solo 5 minutos, ella se fue y se supone que no debo abrirle a nadie.
―Gracias Gumo- entro- Rin- susurro, las lagrimas de nuevo salieron al ver sus muebles cubiertos por sabanas blancas, se dirigió a la habitación de la rubia y en el ropero estaba su vestido de bodas y debajo de este había un sobre color rosa palo, él lo tomo y lo abrió.
"Querido Len.
Sé que el que está leyendo esto eres tú, ¿Por qué lo sé? Porque te conozco y sé que vendrías a pedirme perdón, te amo ¿sabes? Esto es muy difícil para mí, pero ya no puedo más, vivir en Osaka me hace daño y mas sabiendo que me puedo encontrar contigo en cualquier momento y no puedo soportarlo, sabes que no soy buena con las despedidas, no me despedí de ti porque sabía que no me ibas a dejar irme, por obvias razones no te puedo decir a donde me fui, además de que ni siquiera yo sé a dónde voy, te pido que no me busques, tú dices ser mi verdadero amor, pero recuerda: "¿El verdadero amor lastima?, no Len, el verdadero amor no traiciona".
Perdón que sea corta mi despedida pero sabes que no soy buena escribiendo cartas.
PD: Te amo, pero no puedo estar junto a ti..."
Y lloro sangre, porque su corazón estaba lastimado…
Amy: ok, espero que les haya gustado, las loas se han ido a visitar a Mika, me mandaron un mensaje de parte de ella para que les diga esto…:
"Mika:
Como están mis lectores favoritos? Espero que bien, yo estoy un poco mal, pero de seguro se me quita rápido, si Dios quiere…
En fin… no podre aparecer en tal vez dos o tres caps… lo lamento, pero cuando me ponga mejor les dedicare un abrazo virtual enooorme :D los quiero mucho, gracias a ustedes estoy haciendo mi sueño, nada grande pero basta para mi, siempre quise ser escritora, lo sabían? Creo que no, no hago mucho en estos fics, pero me basta con dejar mis ideas junto con las de mis primas, solo espero que tengan paciencia si es que tardamos, solemos tener inconvenientes como este algo seguido, y mas Amy… a ella le agradezco con todo mi corazón lo que hace por mi… adiós, nos leeremos pronto…
Besos, Micaela"
Amy: simplemente la quiero… ok dejemos la melancolía y sigamos con esto, si quieren continuación, dejen reviews… ok?
Bye bye!
