Amy: amados lectores! E vuelto! Perdón por no a ver publicado la semana pasada, tengo que representar a mi instituto de árabe y tuve que ensayar toda la santa semana… y hoy me voy de viaje para la competencia!
Mika: hola! Ya estoy mejor! Los extrañe…
Mia: la cosa es que nosotras cuatro bailamos árabe, pero como Amy (según la maestra ¬¬) es la mejor, ella nos representa.
Ary: teníamos que haber viajado hoy a las 14:30 pero perdimos el viaje… asi que tenemos potro a las 21:35… llegaremos a tiempo, ya que bailamos mañana…
Amy: no los queríamos dejar sin cap. ya que no les di uno la semana pasada les darte este hoy, y si puedo les subiré uno el lunes!
Ok… ya disfrútenlo… dejen comentarios o no habrá uno el lunes!
Las Cenizas Quedan Cap. 5
Ya habían pasado varias horas desde que Rin iba sentada, manejando, al igual que ya había pasado unas horas desde que Len llego al departamento que era de aquella amada rubia… lo único que hacía era llorar por ella, ya iba llorando más de dos largas horas, no podía creer que su princesa no estuviera junto al él, ¿Se habrá regresado a Kioto? Pensó.
―¡Len!- gritaron, él no hizo caso y seguí abrazando esa hoja que aun olía a Rin.
-¿Dónde es…- dijo Meito entrando, pero no alcanzo a terminar de preguntar cuando lo vio, ahí sentado en el piso, sufriendo por el amor de una mujer- Rin se fue…
―¿Enserio? No me había dado cuenta- dijo con sarcasmo- Me dejo…- susurro abrazándose a aquella carta de despedida.
―Ella ya te había dejado ¿Tú crees que regreso a Kioto?- le pregunto su mejor amigo.
―No, se llevo su auto, no está aquí, no me llamo, Miku no sabe nada o no me lo quiere decir…
―Quizás regreso a Sapporo.- dedujo lo más probable al paradero de su hermana.
―No, ella quería ser escritora, y ahí no tuvo oportunidad, además odiaba Sapporo, no creo que quisiera regresar.- le contradijo sin piedad alguna… que pena ¿Verdad?...
―Te prometo que la buscaremos hasta debajo de las piedras, si es necesario viajaremos por todos los lugares posibles…- trato de consolarlo...
―Si- susurro decaído como el perro que era…
―Vámonos a tu casa, que estar aquí te hará más mal que bien, niño tonto.- le dijo intentado ayudar para que se parara.
―No, quiero estar aquí un rato mas.- dijo tomando una almohada de aquella basta cama y aferrándose fuertemente a ella, el único aroma que le quedaba de la ojiazul.
― ¿Seguro?- pregunto dudoso.
―Si, después ya no podre volver.- le respondió, ese "proyecto de hombre" era muy terco, pero que se va a hacer…
―Como quieras, estaré en tu casa para cuando llegues, calentare la comida que hice, si es que no me la acabo- rio, algo que a Len no le causo risa y se hundió en sus pensamientos.
―Meito, es mejor que no vayas, ve a tu casa a descansar, yo estoy bien- le pidió, mas sin mirarlo a los ojos… Hombres… Son tan tercos.
―Esta bien, la comida esta en el horno, cualquier cosa me hablas ¿Si?- le sugirió.
―Yo te hablo…
El castaño salió del departamento de su hermana y se fue a su casa, Len leyó por milésima vez esa carta y la dejo en suelo, se levanto y se sentó en la cama, paso la mano sobre ella y recordó tantos momentos felices que habían pasado ahí, como la primera vez en la que su princesa se entrego a él…
- K-
―¿Quieres té?- pregunto ella, acababan de llegar del cine, se paro frente a Len que estaba sentado…
―Solo te quiero a ti- la tomo de la cintura y la acerco a él, de inmediato la comenzó a besar- te amo tanto- dijo entre besos, la recostó sobre el sillón en el que él estaba sentado y se poso arriba de ella.
―Len- dijo un poco agitada- no…
―Solo déjate llevar- la cargo sin dejar de besarla, Rin enredo sus piernas en él, y Len comenzó a caminar hasta la habitación de ella, abrió la puerta con una patada y la recostó sobre la cama, sus respiraciones estaban cada vez más agitadas, Len comenzó a meter su mano por debajo de la blusa color lila con encajes blancos en los bordes y escote.
―Len, por favor, no… aun no.- le pidió ella, pero sin hacer el ademan de alejarlo.
―¿Por qué?- dijo separándose un poco de la joven.
―Por favor…- normalmente Len no respetaría eso y se iría enojado de ahí, pero esta vez fue diferente.
―Esta bien- sonrió mientras le acariciaba con dulzura su colorada mejilla.
―Sabes que te amo- se acercó y lo beso, el no desaprovecho la oportunidad y de nuevo la recostó sobre la cama.
―No te hare daño, te lo juro, te cuidare y te amare por siempre…
―¿Lo juras?- le pregunto con sus ojos llenos de brillos.
―Si, te lo juro…- le dijo abrazándola.
―Esta bien- acepto, Len de nuevo la beso, pero esos besos eran cada vez más apasionados.
― Cuídame, que aun soy virgen- susurro en su oído con temor.
―Yo también- comento Len en tono de broma pero abrazándola con ternura.
―No te creo- rio divertida.
De nuevo la beso, pero esta vez los besos bajaban al cuello, ella le acariciaba su cabello haciendo pequeños círculos con los dedos, Len desabotono suavemente la fina blusa de su amada, uno por uno lentamente, hasta que llego al final, ella ayudo un poco para terminar de quitárselas y con una velocidad casi inmediata quito la playera negra de Len y bajo hasta el botón de sus pantalones, el rubio se los quito quedando solo en los bóxer blancos que llevaba, su gran erección se noto de inmediato, cuantas veces había soñado él con este bello momento, casi las mismas que ella, el no perdió oportunidad e hizo lo mismo con el botón del short de mezclilla que llevaba su novia, ella solo quedo en su ropa interior al igual que él, el joven levanto la mirada para mirar el perfecto cuerpo de Rin, su vientre plano, sin ninguna marca, su busto redondos y perfectos, sin duda alguna ella era la mujer perfecta para él, sus mejillas se tornaron rosada cuando noto la mirada de Len en su cuerpo, ella se acercó y lo beso de nuevo, paso sus manos por su espalda y encontró el broche de su sujetador rosado, con torpeza lo intento sacar, cuando por fin pudo desabrocharlo se lo quito y lo aventó fuera de la cama, ambos rieron y las mejillas de Rin aun estaban rositas, el continuo con sus bragas, siguió acariciando su espalda ahora totalmente desnuda hasta llegar a su trasero bajando sus bragas que hacían juego con el sujetador, ahora si estaba totalmente desnuda, era tiempo de demostrar lo que sentían, acaricio su espalda tal como lo hizo él, hasta llegar a su bóxer y con una rapidez lo saco, su erección quedo al aire, él estaba a punto de dejar todo, no quería hacerle daño a Rin, ella era su todo, se levanto un poco de ella y la miro.
-Lo siento, no puedo, no quiero hacerte daño...- le dijo con sus ojos cristalizados- no quiero robarte tu pureza...
-No me harás daño, me harás la mujer más feliz- contesto ella enternecida.
Y lo siguió besando, él acariciaba las torneadas piernas de su princesa, subió hasta su abdomen y continuo con sus senos, toco su mejillas, y comenzó a besar su cuello, se sentía en el cielo, se levanto un poco para no dejar caer todo su peso en el cuerpo de Rin, ella lo abrazo y Len se undio en su feminidad, unos gemidos de dolor y de felicidad salieron de los rosados labios de la joven al sentir el miembro de Len dentro de ella, Rin rasguño un poco la espalda de Len, asustándolo por a ver creído que la daño.
―¿Te lastime?- pregunto temiendo haberlo hecho.
―Solo me hiciste la mujer más feliz- dijo exhausta por el dolor.
Era su primera vez y la más hermosa, Len se movió con suavidad dentro de ella mientras ambos exploraban cada parte de su cuerpo, a si llegando al orgasmo.
- K-
Len se levanto y se fue, subió a su auto y manejo hasta llegar a un bar, todos lo miraron, él iba tan bien vestido a comparación de todos los hombres ebrios que estaban sentados mientras jugaban póker y de las mujerzuelas que casi estaban semidesnudas, el sentó en la barra.
―Un tequila doble, por favor- pidió con la cabeza pesada. Era raro, vestía de un impecable traje negro con zapatos a juego y su típica coleta alta, estaba metido en un bar, "hombre de negocios" pensaron los presentes "déjalo, vino a ahogar sus penas" contesto uno.
―En un momento- dijo un hombre un poco joven pero no más que él.
―Gracias- susurro dejando caer su cabeza en la barra.
―Hola- dijo la voz de una chica, muy tierna e inocente casi como un ángel.
―Hola- levanto la cabeza y le sonrió, era tan parecida a Rin…- ¿Rin…? – tallo sus ojos, era muy parecida a ella pero no lo era-¿Qué hace una chica como tú en un lugar como este?- le pregunto, al dase cuenta de que no era su princesa, de forma coqueta.
―Disculpa las molestias, pero me salí de mi casa, vivía en las afueras de Osaka y no sé si usted me pueda ayudar, tengo miedo y no conozco a nadie, pero usted es la única persona decente que vi en este lugar.- le contesto sonriendo, aquella chica tenía el cabello rubio y un poco más largo, con los mismos ojos color celeste cielo, solo que le faltaba cierto brillo que hacia especial a la
―¿Cómo te llamas? Te ves muy joven.- le pregunto mirando y sonriendo.
―Soy Lilianne, pero me dice Lili, tengo 19 años.- le contesto devolviéndole la saonrisa…
―Len Kagamine, y no te preocupes te ayudare.- le aseguro levantándose y juntos saliendo de aquel bar.
―Gracias…
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3 años después.
Extendió sus brazos y bostezo, volteo hacia su lado derecho y ahí estaba él, acaricio su cabello y beso su mejilla, se levanto de la cama y cambio su ropa, tomo un pedazo de papel y empezó a escribir.
"No te quise levantar, lo siento pero estaba muy apurada, tenía ganas de que conocieras a mis amigos en Osaka, pero será después, iré a entregar eso, te veo en un mes.
te amo."
Salió de su casa y entro al coche, comenzó a manejar hasta la salida de Sapporo, regresaría a su pasado y quizás volvería ver a Len, aunque ella no quisiese eso.
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3 años habían pasado desde que Rin se habido, la vida Len iba peor cada vez, a diario tomaba hasta perder la conciencia, varias veces intento suicidarse pero ahí estaba Lili, para salvarlo, ella era una buena amiga, una chica que se encontró en el bar y el la ayudo, entre Len y Lili hay una fuerte amistad, hace unas semanas Len intento dejar de tomar y lo logro, ahora ya era un hombre más decente por así decirlo.
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Rin llego a la casa de Meito, abrió la caja que tenia sobres blanco y tomo uno que decía "Meito Minato" lo metió en su bolsa y bajo del auto, camino hasta llegar a la puerta y la toco el timbre, Meito abrió la puerta sorprendido.
―Hola- dijo Rin toda inocente y con una sonrisa de niña pequeña.
―Rin…- susurro Meito el cual la abrazo- Estas aquí, tantos años sin verte- sonrió feliz al reencontrarse con su única hermana.
―Meito, te extrañe tanto.- dijo al corresponder el abrazo.
―Yo mas- abrió los ojos, aun no creía que después de 3 largos años estuviera abrazando a su pequeña hermana rubia - Pasa- dejo de abrazarla y la invito a adentrarse en su hogar- Aun no puedo creer que estés aquí- ambos entraron, Meito aun no se lo creía.
―Solo vine por un mes, tengo una vida en Sapporo, así que luego volveré.- le comente una vez sentada en los sillones de la sala de estar.
―Me alegro- sonrió y se sentaron- ¿Cómo has estado? ¿Qué hay de tu vida?- pregunto ansioso el castaño.
―Muy bien y tu, has ganado peso y altura…- le dijo sonriendo.
―Si-rio- he estado muy bien ¿Y tu bebé? ¿Cómo esta? Quiero saber de m i sobrino, ya debe tene años ¿verdad?- interrogo.
―¿Quién te lo dijo?- le pregunto entre ansiosa y temerosa.
―Miku…
―¿Lo sabe Len?- lo único que rondaba por su cabeza era aquella pregunta, ¿él lo sabrá?
―No, nunca se quisimos contar, si tu no me lo contaste, menos se lo dirías a él.
―Nunca estuve embarazada.- soltó de golpe, sin temor a herir a su hermano con aquella simple oración.
―¿Qué?- se sorprendió aun mas.
―Al llegar a Sapporo, fui a un ginecólogo y me dijo que tenía un virus, por eso tenía los síntomas de embaraza pero que no sabe por qué la prueba dio positivo, pudo a ver estado defectuosa.- le informó una vez ya mas calmada.
―Tenia ganas de ser tío- rio con ironía.
―Después lo serás- secundo la risa tocando su vientre temporalmente vacio.
―¿Dónde estarás viviendo?
―En mi departamento, acabo de llegar y vine a verte. El viaje fue cansador- dijo estirando sus pies en el amplio sillón u acostándose.
―Te visitare- sonrió.
― ¿Cómo ha estado Miku? No sé nada de ella.
―Bien- bajo la mirada- Se caso hace un año.- dijo posando su cabeza en sus piernas.
―Lo siento Meito ¿Aun la amas?- le pregunto acariciándole el cabello.
―Demasiado…- levanto la cabeza de golpe asustando Rin- pero cambiemos de tema ¿Qué tal tu vida en Sapporo?- pregunto mucho más animado.
―Linda, encontré un trabajo en una empresa, uno de los periódicos más importantes de haya, me va realmente bien y espero que siga así.- termino sonriendo y estirándose mas.
―Que bien- sonrió- sabes, Len…- fue interrumpido abruptamente por la tsundere de su hermana.
―No quiero saber nada de él- lo interrumpió- te traje esto- saco el sobre blanco de su bolsa- te lo dejare sobre la mesa- se levanto y lo puso en esta- Me tengo que ir, debo terminar de entregar los sobres.- se despidió con un beso en la mejilla.
―Adiós- se levanto y caminar hasta la puerta- Mañana tengo una fiesta ¿Te gustaría ir?, no va ir Len, puedes ir libremente vestida como una prostituta si gustas- le dijo con un deje de burla- para recordar viejos tiempos.- termino riéndose.
―Claro, avísame donde es-dijo con ironía, saco una tarjetita con sus datos y se entrego- Ahí está mi numero, cuídate- termino por despedirse con un fuerte abrazo, encaminándose a su auto.
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―Len…- llamaron al rubio.
―¿Qué pasa Lili?- contesto Len del otro lado del teléfono, feliz por la llamada de su mejor amiga.
―¿Cómo estás?- pregunto esta desde su casa, mientras se acomodaba en un sofá individual color vino.
―Bien, no me quejo… ¿Y tú? Hace días que no te veo.- le pregunto al momento que este comía una tostada con mermelada.
―Muy bien, te quería invitar a una fiesta, mañana por la noche ¿Te gustaría ir?- le informo entusiasmada.
―No, gracias… no estoy de humor.- rechazo la invitación… muestro querido ex mujeriego ya ni pisaba las calles de Osaka.
―Len, por favor, tienes que salir, conocer gente, llevas 3 años metido en tu casa, no sales a ningún lado ¡Tienes 25 años! Tienes que conocer a alguien como ella, solo sales a tu empresa y vuelves… nada mas, de seguro la pasaras genial.- le aseguro la rubia, esta chica es testaruda, pero tenía sus motivos…
―Ella es única Lili, no pierdo la esperanza de algún día verla, ella me dijo que…-fue interrumpido.
―Que si algún día te volvía ver, quizás te daría una oportunidad- interrumpió, Lili se sabía de derecho al revés la historia de Len y Rin.- Y si no sales nunca tendrás esa oportunidad de volverla a ver…
―Ella se fue Lili, jamás recibí una llamada, una carta.. ni siquiera para mi cumpleaños…- se defendió como pudo, pero sabía que aquella chica no lo dejaría de molestar.
―¿Y si regreso? Nunca lo sabrás si no sales, ella literalmente te odia por lo que le hiciste ¿Piensas que vendrá a buscarte? ¿Qué aparecerá en tu puerta y dirá: "Quiero volver contigo"? estas mal querido amigo… muy mal…- lo reprendió pero en un tono maternal.
―No, pero…
―No hay pero que valga, mañana paso por ti a las 10 de la noche ¿Okey? Y no acepto un no por respuesta, más vale que vayas bien presentable… de seguro encuentras a una "candidata" y yo se con quien te veras en la fiesta…- dijo picara… esa chica aunque sea joven, era pervertida…
―Esta bien Lili- rio- te espero acá…
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Rin estaba recostada en el sillón de su departamento, era algo extraño estar en ese lugar después de 3 jodidos años de no estar ahí, estaba diferente, cuando llego los muebles no estaban tapados, pero no tenían polvo, además de que estaban en diferentes posiciones. Su celular sonó con aquel tono especial, al que solo le correspondía a una persona especial "Skyscraper".
―Like a Skyscraper- canto, para así después contestar- ¿Alo?
―Te fuiste…- dijo una voz masculina atreves del celular.
―Lo siento, estabas dormido y no te quise levantar.- dijo avergonzada y algo apenada.
―Quería conocer a tus amigos, pero no importa, ¿ya entregaste eso mi amo?- le pregunto…
―Solo a Meito, falta Miku, Neru, Miki, Gumi, Gumo, Kiyoteru, Dell, Gakupo, Luka, Meiko, entre otros… recuerda que tengo muchos amigos del instituto Vocaloid.- le dijo sonriente y algo sonrojada.
―Okey… entonces te veo en un mes, te extraño…- le dijo con una sonrisa en su rostro..
―En un mes será- sonrió.
―Rin, sabes qu- en ese momento sonó el timbre del apartamento de Rin, interrumpiendo la llamada.
―Espera, hay alguien en la puerta después hablamos, cuídate te amo mucho- dejo, colgó y corrió a abrir la puerta, para ver a…
―¡Puta horrenda te extrañe!- la miro y unas lágrimas salieron de unos ojos color aqua.
―¡Oh Por Dios! Miku, te extrañe tanto.- dijo abrazándola…
Amy: bien ojala les haya gustado… dejen comentarios!
Mika: para el que nos pregunto cuándo subíamos caps. La respuesta es todos los fines de semana, es raro que no los subamos… pero cuando no lo hacemos, intentamos subir dos seguidos o uno laaargo… ojala este sea de su agrado… tenemos que preparar valijas..
Ary: son 3 trajes cada una, aparte de los sables, dos velos, dos bastones, panderetas y alas… mucha presión!
Amy: en fin… quieren un cap el lunes? Dejen comentarios! Sayonara!
PD1: aaaa, creían que estaba embarazada cierto?
PD2: Bonne-chan! Tanto tiempo amiga!
PD3: soy una malota *w*
PD4: Sayonara! Los amamos…
