Cof cof, este sí es algo lemon.
Una mañana diferente
Capítulo 2
Siempre amanecía de la misma manera: el sol emergía del horizonte, las nubes se coloreaban de naranja o rosa y algunas aves se escuchaban festejando el nuevo día. La diferencia de aquella mañana era que X se había levantado por su cuenta a causa de su preocupación, observó detenidamente el suelo como si tuviera algo que pensar pero sin saber exactamente en qué…
Salió a caminar un rato en dirección al aeropuerto sabiendo que era la única zona en dónde encontrarse más solo que nada a esas tempranas horas, ni siquiera había un mínimo rastro de luz de los pasillos ni en los cuartos.
Al llegar a su destino se sorprendió al ver que Zero aun se encontraba casi exactamente en el mismo lugar. Se encontraba inactivo, descansando o durmiendo de mala manera. X suspiró profundamente al verlo de esa manera así que lo alzó en sus brazos como pudo teniendo en mente lo mucho que le pesaba en peso muerto. Ante aquellas acciones, Zero volvió en sí sorprendido y prefirió guardar silencio para saber a dónde lo llevaba. Verse siendo trasladado como una dama no le molestaba en lo absoluto y sonrió al notar el esfuerzo de la otra parte - ... Nunca vas a llevarme si lo haces de esta manera... - le dijo en un tono desconocido para su amigo. - ... Déjame hacerte las cosas más simples... - Rodeó su cuello con los brazos para sostenerse a sí mismo y X suspiró de alivio. Por un instante se le cruzó la idea de dejarlo caer pero en ese caso Zero se enojaría más de lo usual... Simplemente continuó caminando. - No quiero entrar... - dijo el rubio.
- ... Descansar en el suelo como un perro no te hace bien y supongo que tu energía es demasiado baja como para caminar, ¿No? - le comentó fríamente. X tenía muy en cuenta lo del día anterior: Zero se fue supuestamente porque en ningún momento apareció a encontrarse con él en su habitación es decir, que sólo se había encaprichado y se quedó solo en el exterior para preocupar a su compañero... Y pensar que X se había quedado mucho tiempo esperándolo hasta creer que ya no se encontraba cerca.
- No voy a entrar - El rubio agitó su cuerpo para balancear su peso y hacerlo caer con éxito. El golpe fue fuerte para ambos y Zero temblaba de cansancio.
- Zero... Antes de que te deje como tanto deseas... ¿Podrías contestarme algo?...
- Claro que sí.
- ¿Te quedarás o te irás?
- Me iré... - X se acercó a tomarlo de los hombros y agitarlo para calmar la rabia contenida. Zero hizo todo esfuerzo posible para no permitirse sucumbir de esa manera pero sólo logró que su amigo lo golpeara contra el suelo. - Eso dolió.
- ¿¡Entonces por qué te quedaste aquí!
- No grites, te escucharán los...
- Cállate... Sólo te pido que te calles y me escuches. – Zero afirmó con la cabeza sintiéndose intimidado. – Estuve todo el maldito día esperándote, me hiciste creer que te habías marchado como te lo propuse y, al final, no hiciste ni una ni la otra. Sólo te quedaste pero no me confirmaste nada. ¿Esa era tu opción? ¿Quedarse y ocultarte de mí?
- … X – El rubio no supo que contestarle.
- ¿No te das cuenta?... Siempre haces lo que deseas…
- No es verdad, no es cierto. Sólo hago lo mejor para ambos.
- Joderme con tus juegos infantiles ¿Crees que es mejor para ambos o para ti solo?
- Veo que quieres que me vaya…
- No me importa, siempre harás lo que se te de la gana.
- … Tu dijiste que no me necesitas… Y veo que es cierto porque sólo estás irritable conmigo.
- … Es que no te comprendo, ni tratas de explicarme.
- … - Guardó silencio avergonzándose de sí mismo dirigiendo la mirada al suelo.
- Es cierto que dije que no te necesitaba pero no es verdad lo que decía, tu ayuda es primordial para mí y el equipo… Simplemente, trata de comprender que no podemos valernos solos, necesitamos el mayor apoyo posible porque ya no es como antes… Ya no contamos con nadie.
- Yo hubiera buscado ayuda en otros lados… Por ti… Pero a veces tomas decisiones que sólo a ti te benefician. Porque sólo te importa tu misión.
- No creas que sólo pienso en mí, si contamos con gente, nunca te sucedería algo, nunca estarías solo y sin un apoyo extra… Entre ellos se cuidan y también te cuidarán.
- Lo siento pero sabes que soy firme a mi palabra… No veo su lealtad y si no lo veo, no lo creo.
- Esta bien, quédate aquí tan solitario como te gusta. – X se levantó rápidamente y sintió que tomaban de su pierna.
- … No puedo moverme… - Lo observó con un poco de furia pero se disipó instantáneamente cuando el otro mostró su cansancio. No podía dejarlo así de abandonado.
Sin más que decir, X trató de cogerlo en brazos con delicadeza mientras Zero se sostenía de sus hombros en un abrazo distanciado. Lentamente se dirigió al gran portón y notaba cómo su amigo se encogía en hombros para ocultar su rostro.
- No te preocupes… No hay nadie despierto… - como respuesta, sintió cómo el opuesto se aferraba a su pecho inclusive hasta tenerlo oculto bajo su mentón. Zero se comportaba extraño y al menos nadie estaba levantado como para verlos, así que trató de ahorrarse las preguntas y evitar pensar en cosas raras.
Lo dejó recostado en su camilla, en su cuarto, bloqueando la puerta por las dudas. A todo eso, Zero sintió una ligera molestia en su pecho y una idea nació en su mente "Se abochorna estando conmigo". X le permitió descansar como es debido y quedó sentado a su lado mientras lo observaba preguntándose en qué estaría pensando o porqué buscó cariño, refugio… Lo que sea… Cuando lo llevaba en brazos… Posiblemente algún error estaría afectando su mente y, sin darse cuenta, se desenvolvía como un niño. Cerró los ojos y esperó.
Ya habían pasado casi 3 horas y Zero ya se encontraba consiente, relajado pero aun sin muchas energías. Se dio cuenta que X aun permanecía a su lado - ¿No tienes cosas importantes que hacer? – le preguntó casi en silencio para no alarmar a las masas.
- No puedo irme y bloquear la puerta desde afuera, tampoco puedes levantarte para hacerlo.
- ¿Me estás cuidando?
- … Sí, por si necesitas algo o te ocurre algo…
- X… Sabes que no me sucederá nada…
- Aun estas muy agotado…
- Lo siento por todo lo que pasó entre ayer y hoy…
- … Digamos que no pasó nada en realidad. – Zero sonrió un poco pero esa sonrisa nació, no sólo porque le haya perdonado, sino porque hacía más de 3 horas que lo acompañaba y sólo estaba durmiendo. Un cosquilleo en su pecho le causaba unos agradables escalofríos mientras más pensaba en todo el tiempo que le había dedicado al cuidado de su dormido ser… Sabía que si lo hiciera posiblemente X jamás le comprendería… Pero tenía que arriesgarse ya que estaban solos, el momento le resultaba perfecto y ya tenía un siglo guardando aquellas palabras que ensayó año tras año a solas…
- X… ¿Tienes secretos guardados? – El mencionado suspiró tratando de recordar cuales sí tenía alguno…
- No, no tengo secretos. ¿Por qué?
- ¿Serías capaz de guardar un simple e insignificante secreto?
- Claro, ¿Hay que decirme algo?
- Sólo si me prometes que jamás, JAMÁS, dirás algo… Y que lo guardarás para mí y para ti.
- Lo prometo, puedes confiar en mí.
- … Bueno… Aprovechando el silencio y… La soledad…
- ¿Si?
- … Maldita sea…
- Zero, ¿Se trata de tu cuerpo? ¿Pasa algo con él?
- No, no se trata de mi cuerpo, mi cuerpo está bien… - La curiosidad invadió la intriga de X.
- … Hace mucho tiempo he querido decirte que… X… Tu me gustas… - Zero encogió su voz ante sus ultimas 3 palabras. La confesión hizo que X saltara por la sorpresa, alejándose sutilmente. Tan sorprendido como confuso.
- … Ehh… Zero… Gustar… ¿Me lo podrías definir?... – Sabiendo MUY bien a lo que su compañero se refería, sólo pareciera que buscaba escuchar lo peor.
- Ya sabes… Gustar de gustar… Cuando alguien te atrae y te hace sentir… - Miró a X de reojo - … Cosas…
- ¿Te atraigo y te hago sentir… "Cosas"? – Impresionado de tal manera que el tono de su voz cambió y su rostro no ocultaba nada. Zero asintió con la cabeza. - ¿Desde cuándo es esto, Zero?
- Bueno… ¿Qué día y en qué año estamos?... – X se quedó perplejo - … Exactamente 100 años y… 2 meses.
- Es decir, ¿Siempre estuviste gustando de mí y nunca me dijiste nada?
- Aham… Tenía miedo y… Siempre creí que te gustaba… Alguien más. Así que creí que sería mejor tener un secreto íntimo… Para no molestarte y cargarte de demasiados problemas…
- … Nadie… Nunca me di cuenta de esto…
- Yo te di todo lo que mi corazón pudo para que sigas adelante. Siempre busqué la única opción que podría hacerte feliz para siempre, que vivas tranquilo y en paz.
- … Zero… - Muchas cosas en su mente tenían cada vez más sentido… Tonto por nunca haberse percatado de los sentimientos de su compañero.
- … Todo lo hacia por ti… Incluso… Pagué con mi vida para tu bien, para regalarte paz… Es lo que siempre buscaste…
- … No tenías porqué…
- Siempre te di todo de mí… Inclusive, mi vida. Cuando el virus de Sigma se apoderó del planeta, traté de estar lo más distanciado posible de ti para no preocuparte. A ti el virus te dañaba mientras que a mi sólo me fortalecía… Siempre desee que fueras más fuerte, que seas el mejor…
- Continúa…
- Siempre confié en tus habilidades… Y tenía razón, nunca dudé de tus capacidades. Por que cuando yo no estaba contigo, tu te valías por sí solo, te enfrentaste a muchos enemigos tan sólo para evitar que mancharan mi nombre y desde ese entonces… Me enamoré más de ti porque… Me defendías y no me olvidaste como los demás.
- Era injusto… Tu entregaste tu vida por el bien del planeta y…
- No, X… Yo no fallecí por el mundo… Lo hice por ti. Para que cumplieras tu misión de toda la vida…
- … No sé que decirte… Estoy… Impresionado.
- Ese fue el día más bello de toda mi vida…
- ¿Cuál?...
- Cuando me encontraste luego del estallido de Sigma… Y me abrazaste preocupado pidiéndome que no muera. Aunque por fuera estaba muriendo, por dentro estaba repleto de vida…
- Así que…
- Sí nunca hubieras llegado, ya me habría dado por vencido. Tú me mantuviste y no tuve otra opción que morir luego porque había utilizado toda mi energía en defenderte por una última vez… X, estaba muy feliz.
- Tiene mucho sentido todo… Ahora. – X se mostraba muy agradecido por todo lo que estaba escuchando pero una terrible angustia creció en su pecho. Cada palabra mencionada por el opuesto intensificaba la sensación de dolor en su corazón. Era evidente lo que sentía y lo que menos deseaba era decirle que su amor no era correspondido. Por lo que, luego de un silencio incómodo, optó por satisfacer los deseos de Zero aunque le sea desagradable si después de todo, ese apasionado amor le salvó la vida más de una ocasión y con los años logró hacerlo feliz, ¿Por qué tendría que privarle un momento de felicidad a su amigo después de tanto que hizo por él? – Zero…
- ¿Si?... – mostrando inseguridad y temor a lo que su amado le confesara.
- Tener una relación contigo complicaría las cosas…
- Ya lo se… Por eso pensaba que mejor sería si lo mantenemos en secreto. Se enteraría cierta multitud y nos perjudicarían bastante atacando a uno o al otro…
- Zero… Esto es todo lo que puedo hacer para agradecerte por todo lo que has hecho sólo para mí… - Gateó sobre el recostado cuerpo del rubio para dirigirse a sus labios tratando de obligar a su conciencia. Rozó contra su boca con delicadeza y el resto fue instantáneo. Mientras el beso se forjaba con mucha ternura y delicadeza, X cerraba los ojos con fuerza para no ver con quién estaba tratando de acariciarse.
Zero complicó las cosas cuando comenzó a introducir su lengua dentro del juego, esa lengua era larga y rozaba contra la suya, no podía evitarlo, así que le correspondió. Las manos del enamorado acariciaban su espalda, hombros y brazos en ese momento pero cada caricia se intensificaba y al menor reploide le costaba resistir su desagradable sensación.
- Ah, X… - un tono de voz completamente nuevo para el mencionado. Observó por primera vez un rostro ruborizado y una dócil mirada, un rostro repleto de placer. Conociendo un lado completamente distinto de Zero, X se sentía extraño más porque al escucharlo gemir, mencionar su nombre y jadear, le provocaban un fuerte escalofrío que estremecía su cuerpo entero. X se conocía muy bien a sí mismo, sabía que era heterosexual y que Zero era un varón… En un momento todo se había calmado, el apasionado reploide carmesí se había detenido y sólo se escuchaban sus jadeantes súplicas. X comenzó a observarlo sorprendido al percatarse de que se estaba acariciando a sí mismo y le pareció mejor que Zero le permitiera unas caricias de su parte así que, sin preguntarle, rozó la yema de sus dedos contra el vientre de su compañero y este sólo largó un fuerte gemido. Su temperatura era alta y cada caricia de su parte le provocaba inesperadas reacciones, desde ligeros a sonoros gemidos, retorcidas temblorosas e incluso encorvaba su espalda.
- Zero… Tranquilo… - Dijo X mientras el rubio gemía con su cadera sujeta entre las manos de su amigo. Verlo de esa manera lograba una ligera reacción en el heterosexual, sus movimientos eran casi femeninos y su fino rostro sumado a su largo cabello atribuían a esa ilusión.
- … X… Hay luces… - mencionó completamente excitado mientras señalaba el resplandor que provenía de la puerta - … Por favor, prométeme que volverás…
- ¡Ah!... No puedo dejarte solo, mira como estás…
- Entonces satisfáceme – Un fuerte golpe bajo para X que empeoraba mientras Zero desnudaba su intimidad. El excitado muchacho rozó la punta de su pie justo entre las piernas de su amigo haciendo que este cruzara las mismas.
- No te toques… Quiero dejarte con ganas para cuando vuelva – Realmente queriendo evitar conocer su miembro.
- Entonces… - Zero se acercó a él lentamente mientras separaba sus piernas. En un corto tiempo, X se encontraba jadeando con fuerza tratando de controlarse mientras su compañero le practicaba el sexo oral. El reploide de estela azul arqueaba su espalda un poco mientras miraba al techo con los ojos entrecerrados. Sus manos acariciaban los cabellos del rubio sin casco ya que así X lograba imaginar a alguien más con facilidad.
- … Es… Muy rico esto… Hum… - Zero lamía esa erección de arriba abajo con la punta de su lengua y, cada vez que llegaba al extremo de la misma, succionaba con fuerza tragando cada fluido que saboreaba continuamente. - ¡Ah!... – como toque final, introdujo por completo el miembro en su boca, así comenzando a masturbarlo de forma tradicional sin olvidar la succión. - ¡Aahh!... – Zero sólo se sintió más motivado y la velocidad junto a su voracidad aumentaron, logrando que X gritara de placer - ¡Más! ¡Dame más! – Y así lo obtuvo, ya el ardor llegaba a su angosta garganta haciendo que la saliva se desbordara de los labios del blondo y los fluidos de esa pieza se mezclaran con cada gotita que tocaba la camilla y el suelo. X contribuyó en la velocidad sujetándolo de los cabellos hasta que, finalmente, el reploide eyaculó casi violentamente sin fijarse bien en qué dirección. Sólo bastó con abrir un ojo para darse cuenta que Zero tenía la boca, los labios y parte de su mentón manchados de pasión. X se ruborizó frenéticamente al verlo en un estado tan deplorable con los cabellos desalineados – Zero… Lo siento… - su compañero sólo le sonrió y se le arrimó para entregarle un beso de "despedida". X se sorprendió por su silencio y correspondió el último cariño…
Empezó a escupir en cuanto Zero dejó derramar el semen dentro de su boca, era evidente, a él no le gustaba tragarlo…
Este lo escribí lo más rápido posible, perdón si tiene sus errores! (seguro que los tiene)
Y eehhm... Zero no se la traga xD
Y... Pobre, X es hetero D:
Opinen, me viene de maravilla!
Atte. Alu
