Culpabilidad
Capítulo 3
Zero se encontraba completamente solo en el cuarto, la puerta estaba bloqueada y ya había descansado lo suficiente como para levantarse. Sólo tenía que salir silenciosamente y procurar que nadie lo cruce, tenía que limpiar las evidencias de su rostro. Al sentir la presencia de alguien entró a una de las puertas que estaba más cercana y se topó con el cuarto de alguien más, no era de X… Observó un poco la misma, de todas formas todas eran parecidas, exceptuando que debajo de la camilla se encontraba un rústico libro. Uno de esos libros que no eran electrónicos… Nadie leería eso pero el dueño nunca contó con que Zero no supiera controlar su curiosidad.
No tenía dueño, en ninguna página mencionaba ni un solo nombre… Pero un pequeño párrafo llamó su atención… Hablaba de él, decía ser un sujeto de cualidades que le cautivaban, detalles que de año tras año le fueron induciendo a una fantasía… Sí, aquel autor lo conocía y fantaseaba con él…
Un sonido estremecedor arruinó su concentración y un individuo se paró delante de la puerta. Zero se acostó ocultándose en la camilla, esperando a que se acercara para saber de quién se trataba… Tenía planeado decir una excusa en caso de que fuera una persona inesperada, diciendo de haberse equivocado de cuarto… A su sorpresa, el muchacho que había ingresado a la habitación era conocido y este no evitó sobresaltarse a verlo a Zero con los cabellos sueltos, la cara completamente expuesta, con parte de su típica apariencia desalineada y, para colmo, recostado en su camilla. – Axl… - Dijo suavemente. - ¿Estás solito?... – el menor no podía creer lo que estaba viendo y entrando en nervios no pudo hacer otra cosa que responderle…
- Zero, los demás se encuentran en una misión, sólo regresé porque estaba bastante torpe hoy, así que me mandaron a buscar unas cosas… - El rubio de cabello largo lo observó detenidamente, Axl no era un chico para nada feo es más, incluso le había sido imposible sentir una mínima atracción. Su apariencia tan infantil, su energía de siempre y su optimismo deberían ser penalizados de una forma lujuriosa… X le había privado de mucho placer que acumulaba entre sus piernas y sabiendo que el pequeño Axl tenía fantasías ocasionales con él, era una buena oportunidad.
- ¿Cómo me veo sin casco? – seduciendo al chico mientras lentamente caminaba hacia él.
- Ahh… Te ves distinto… - Axl se encontró arrinconado, sintiendo el frío de la pared y cómo Zero lo presionaba ocupando su espacio íntimo. - ¿Zero?... – el cazador carmesí atacó directamente acariciando sus zona genital sobre su armadura mientras mordía su cuello. - … No… No lo hagas… No continúes…
- Axl tu cuerpo es tan pequeño, tan ligero… - Le mencionó lujuriosamente volteándolo con rudeza para tomar de sus caderas y frotar su pequeño trasero contra su zona genital, simulando desear penetrarlo. Axl comenzó a jadear moviendo su cuerpo para buscar sentir más de Zero el cual, simplemente, se mordía el labio inferior viendo como frotaba su erección y el chico se endurecía también. - ¿Seguro que no deseas esto?
- Esto está… Mal… Ah… - El rubio imponente lo despojó con todas su fuerzas de las prendas que estorbaban, dejando esa zona sin protección alguna a comparación del pecho y las piernas. Sus nalgas se marcaban bastante en esa fina malla gris que resultaba ser el último obstáculo que Zero logró arrancar, dejando la vestimenta en harapos.
- Me gusta lo que veo… - Lo empujó con su vientre, una embestida fuerte y lenta. Axl trató de masturbarse pero el mayor se lo impidió inmovilizando sus brazos con sus manos contra la pared. – Mueve ese trasero, excítame más. – El joven obedeció sin dudarlo. Sus nalgas se separaban levemente al frotarse arriba abajo guiándose por la oculta erección del blondo la cual crecía cada vez más.
- Estás… Muy duro… - Axl fue liberado y sólo miraba lo que Zero estaría por hacerle. Sabiendo que tenía que hacer, el joven pelirrojo separó sus nalgas con una mano mostrando la pequeña abertura de su cuerpo. El rubio le hizo sentir su miembro cuando lo colocó en medio de sus piernas y Axl observó por debajo notando como sus testículos se rozaban con esa erección, inclusive la punta tocaba la suya.
- ¿Te gusta lo que ves? – Escupió sobre el ano del menor, frotando ese lubricante con su dedo índice de manera circular para cubrir bien la entrada.
- Me encanta… - Zero tomó su pene para frotarlo en medio de las nalgas de Axl, con la punta de la misma lo lubricaba juguetonamente haciendo que su compañero enloqueciera y se tentara a penetrarlo.
- Es de mala educación metértela si no me la chupas primero, ¿No? – Y así fue. El pelirrojo se encontraba entre sus piernas arañándolas mientras su boca se repletaba del miembro de Zero. Axl era muy creativo, lamía bien y sabía cómo tocarlo. Incluso jugó con su punta rozando la yema de su dedo índice en el pequeño orificio seminal, acariciando en círculos mientras su otra mano lo masturbaba completamente a lo tradicional. El rubio de cabello largo gemía moviendo su cadera de arriba abajo inconscientemente por la excitación. - ¿Te encanta mi sabor, verdad?
- Es delicioso… Zero… Insúltame… - El blondo sonrió ante la sorpresa, el pelirrojo era cada vez más placentero…
- … Me encanta como trabajas como una gata en celo pero te falta mucho para que seas mi gata perfecta… - El joven cazador lo miró sonrojado y gimió metiendo el miembro en su boca para besarlo intensamente entre lamidas y una fuerte succión. – Oh… Me la chupas como una profesional, seguro que eres más vieja que una tostadora chupando vergas…
- Nadie te va a complacer como yo… - Dijo aun trabajando sobre la erección.
- … ¿Y que esperas?... – Axl se sentó rápidamente sobre su miembro comenzando a penetrarse por sí mismo ahorrando molestias a su compañero. El joven gemía fuertemente sintiendo centímetro por centímetro la penetración, era una sensación algo dolorosa pero muy placentera ya que habían pasado muchos años desde la primera vez que imaginó como sería Zero dentro de su ser… Y le sorprendía que fuera cierto.
El pequeño cuerpo del pelirrojo era flexible y a cada momento ganaba sus respetados gemidos profundos por parte de su compañero. Los largos cabellos del blondo cazador alimentaban la fantasía de Axl, sus cabellos sueltos rozaban sus muslos y continuamente tomaba esos lazos dorados para sentirse rodeado del cazador más poderoso.
Completamente desnudo, su pecho expuesto a la lasciva mirada de Zero y sus pequeños botones rosados eran apretujados, lamidos y pellizcados.
Su cuerpo estaba llegando al punto máximo y el reploide carmesí lo tomó de la cadera para penetrarlo con mucha más fuerza de la que estaban practicando. Axl se retorció violentamente mientras su cuerpo era despojado de ese placer casi por completo para luego recibirlo de golpe, sus ojos se llenaron de lágrimas y su cuerpo temblaba mientras Zero profundizaba la penetración.
Axl, en su pleno descontrol físico y mental, se aferró en un abrazo a su compañero y se sostuvo de sus pies sobre la camilla sujetándose de los hombros del rubio, el cual comprendió perfectamente lo que estarían ambos por disfrutar. - ... Ax... Axl... - pronunció su nombre con un ímpetu de sorpresa y agitación.
- Zero... - contestó extasiado. Pronto comenzó a brincar prácticamente sobre el miembro, permitiendo que entrara con toda libertad en menos tiempo de lo adecuado y saliera estrujado por la violencia de los movimientos. Zero observaba en la mejor perspectiva como el pelirrojo devoraba su pene y, además de estimularlo, sentía un ligero dolor. Gemían ambos sin vergüenza alguna.
- Axl... - Dejándose gemir con bocales - ... Me vas a exprimir... Tranquilo... - En realidad quería hacerlo enloquecer más y, sosteniendo su cadera en el aire gracias a pararse incómodamente en el suelo, logró dificultar el dominio del pequeño Axl. El pequeño se percató de la nueva posición de Zero, observando como dificultosamente se apoyaba sobre un brazo y el otro lo mantenía firme sujetándose del hombro de Axl.
- ... ¡Zero!... - gritó aun brincando sobre el mismo con la diferencia que el ritmo del mayor era completamente opuesto y ya alcanzaba el punto dentro del pelirrojo, su oculta llave para desencadenar el máximo de placer que su cuerpo logra resistir. - ¡Zero! ¡Ahí es! ¡Dame duro! - Al escuchar su nombre en esos gritos desesperados obedeció. Embistiendo con toda sus fuerzas mientras Axl apretaba la punta de su propio miembro para no eyacular. Al verlo de esa manera, el rubio se sintió en medio de un reto queriendo provocarle el mayor dolor de toda su vida por retener el semen, por lo que optó por la violencia penetrando ese cuerpo sin piedad alguna como si no tuviera sentimiento alguno y sólo se tratara de un juguete y el día más ardiente de su vida. - ¡Así me gusta! - Zero lo tomó de las caderas tirándolo sobre la camilla boca abajo. El rubio cubrió todo su cuerpo con el suyo para alcanzar a su oído mientras sus embestidas eran más enérgicas que las de un animal. De esta forma Zero al fin pudo sentir el punto "G" de su amigo y hacerlo gritar más de la cuenta.
- ... ¿Te gusta esto?... - Le susurró lujuriosamente en su oído.
- ¡Si! ¡Ah! ¡Ah!
- ... ¿Tanto te caliento?...
- ¡No te imaginas! ¡Ahh! - a cada respuesta con más fuerza y velocidad lo penetraba.
- ... Mira como enloqueces por un poquito de mi cuerpo... Mira como gritas, lloras y gimes mi nombre a los cuatro vientos. - Axl gritó casi como una mujer cuando sintió como Zero lo sujetaba de sus rectas y firmes hélices de su espalda.
- ¡No lo soporto más! ¡Me voy a correr!
- ... Mira como tu fantasía se hace realidad... Mira como estoy partiendo tu cuerpo en dos...
- ¡Acaba dentro de mí!... ¡Y mi fantasía se hará realidad! – Axl lamía los dedos de Zero sensualmente y se movía su cadera lado a lado para profundizar esa sensación que tanto lo hacía rebajarse. Los cabellos dorados cubrían su ser casi por completo como finas cortinas de seda y cerró los ojos con fuerza aguantando su orgasmo. El dolor en su intimidad era casi insoportable y sus lágrimas recorrían finamente sus mejillas. Recordaba cada palabra de Zero las cuales le habían excitado más de la cuenta, ese lenguaje, ese tono de voz, esa voz… Su agitado aliento y sus casi silenciosos gemidos en su oído.
- Axl… - Tomó el miembro del pelirrojo, haciendo que se arqueara. Axl cruzó las piernas por el dolor como si deseara que no lo volviera a tocar. Zero sintió la dureza, su anchura y rigidez, inclusive su temperatura. – Necesitas mucha atención aquí… - El menor reploide se arqueó de tal forma que casi queda erguido y ayudó a masturbarse, tomando la mano del blondo e indicándole la fuerza y velocidad que deseaba.
Zero lo penetraba con mucha energía y cada vez se sentía más cerca de estallar. La imagen de X se hizo presente en su mente y miró de reojo a Axl, imaginando que era alguien más... Cerró los ojos con fuerza y se permitió gemir descontroladamente como Axl. El pelirrojo llegó a un punto en que no pudo resistir más el dolor y eyaculó violentamente sobre su mano, bendiciendo la camilla y su propio vientre. El grito repleto de satisfacción retumbó por todo el cuarto y Zero lo empujó con fuerza para hacer que recostara su pecho mientras él sostenía su cadera a la altura necesaria. Con más desesperación que antes, apretujó esas pequeñas nalgas para así lograr tener un intenso orgasmo. El rubio retiró su miembro rápidamente y liberó su abundante pasión sobre la entrada de Axl, dejando que se escurra lentamente hasta llegar a sus piernas. Lo penetró una vez más para exprimirse a sí mismo y terminar de eyacular dentro de su cuerpo como en sus fantasías.
El joven Axl quedó tendido, recostado como un inválido en medio de unos profundos jadeos, tratando de recobrar su compostura. Su rostro completamente ruborizado y su pecho manchado con su propia lujuria. Zero quedó estático aun sosteniendo la cadera del chico, suspirando profundamente sin quitarle la vista… Acababa de tener sexo con Axl y era más de lo que esperaba… El rubio se sentó rendido a su lado y cerró sus ojos queriendo descansar un poco… Un suave tacto en sus dedos le llamó la atención, el joven pelirrojo lo estaba acariciando con una cariñosa mirada… - Zero… - En un tono tierno - … Hace mucho debí haber vuelto… Deben de estar preocupados… - Al momento de terminar esa frase, unos golpes los asustaron, estaban tocando en su puerta. - ¿Quién es? – Preguntó nervioso.
- Soy X, ¿Qué te sucedió?... Creímos que te había pasado algo grave… -Zero sonrió comenzando a caminar hacia la puerta para abrirla sin preocupación alguna. Axl saltó sobre el evitando quedar al descubierto y le susurró aterrorizado.
- ¿Estás loco?... ¿Quieres que nos vea así?
- … ¿Qué problema hay? ¿Te da miedo mostrarte?... – miró por dentro de sus ojos esa inseguridad - … Me ocultaré, está bien… Y no digas que estoy aquí o sino contaré como te gusta que te violen…
- ¿Axl? – Preguntó X conmocionado por el silencio, el pelirrojo rápidamente se las ideó para que no se notara su cuerpo casi desnudo tan sólo arreglándose un poco. Abrió la puerta y le sonrió con ternura. – Te ves cansado…
- Sí… Eh… Por eso no regresé, he tenido problemas últimamente y no he descansado lo adecuado…
- Está bien, que descanses… Todos lo necesitamos ahora… - Axl suspiró aliviado y contento por superar esa prueba, se recostó en su cuarto desganado preparándose para dormir. Zero, en cuanto no escuchó pasos en el pasillo externo, salió del cuarto para entrar al de X, dónde supuestamente debió permanecer oculto. Deseaba hacerle creer a los demás que él se había marchado por su cuenta. Al entrar por la puerta correspondiente, se sentó en la camilla sin tener en cuenta su persona… Acababa de tener relaciones con Axl… Y sería una mentira decir que no se sintió tan satisfecho… Por alguna extraña razón, una terrible culpa taladró su mente. X nunca había sugerido el noviazgo sino que se amaran por la noche pero nunca sintió el amor de su amigo, tal vez sólo se tratara de sexo, de cuerpos, para eliminar su stress… Entonces, ¿Por qué se sentía como si le hubiera fallado si nunca hubo algo sólido entre los dos?... De pronto una tímida lágrima recorrió su rostro, comenzó a odiarse a sí mismo.
Después de unas horas, X se presentó bloqueando la entrada como siempre. Miró de reojo a su amigo y se preguntó si lo estuvo esperando desde su partida aquella misma mañana. Se acercó a la ventana para pensar un poco… Hacía unos días Zero era Zero y no ese Zero que supuestamente era el verdadero Zero… Se preguntaba de quién se había amistado, de una imagen falsa o de un sujeto falso. Desde aquella confesión, estar al lado de su viejo compañero era algo incómodo y se sentía más que nada extraño… Era como si su amigo hubiese muerto para siempre y un completo imbécil tratara de reemplazar su lugar sin conseguirlo. Ya dudaba si confiar en él, las cosas ya eran distintas…
Cada vez que pensaba en ese tema una frase nublaba sus ideas: "Lo hizo todo porque me amaba", no era justo ocultarle la verdad como él lo hizo y, para colmo, la diferencia era que Zero tenía una razón para haberse callado por tantos años… En cambio él, no. Simplemente se callaba por temor de herirle, ¿Cómo reaccionaría Zero si supiera que se enamoró de la persona equivocada?... Posiblemente sería el peor día de su vida pero era demasiado cruel amar una mentira… Cerró los ojos con fuerza tratando de dejar de pensar y unas cálidas manos rodearon su cuerpo. Se dejó abrazar sin problema alguno y sintió como Zero apoyó su mejilla en su hombro. - … Te extrañé… - Dijo casi en un susurro. X no correspondió a ninguna de sus acciones, ni quiso contestar a lo último dicho. El blondo prefirió quedar a su lado sin soltarlo de ese dulce abrazo y la noche, para él, duró unos segundos…
Ese mismo momento, Axl acariciaba sus muslos, estimulando su cuerpo rápidamente recordando lo intenso de ese mismo día. Había sentido todo lo que deseaba de Zero y aun más, era mucho más de lo que esperaba... Mientras se masturbaba en silencio, pensaba que posiblemente sería muy "agradable" preguntarle si podrían mantener esos "encuentros amistosos". No aguantaba ya tener que esperar una próxima vez, deseaba sentirlo con más intensidad, en un salvaje acto de pasión, que su interior se destrozara por el calor. Ese reploide tan solitario no podía permanecer así por mucho tiempo y él también se sentía un poco solito... Tal vez podrían desplazar esa soledad juntos... Sonrió complacido mientras acababa sobre su cuerpo... - Me gustas mucho... Zero...
Complicando las cosas en el fic xD
¿Qué tan apasionado puede ser Axl?... Ya verán.
Atte. Alu.
