Time to change

Capítulo 4


X despertó largando un suspiro como si un peso se fuera de encima, no sentía ni el más mínimo síntoma de una mala noche y sentía un calor agradable en todo su cuerpo. Siempre se despertaba con un poco de frío pero aquella vez, sólo sonrió por sentirse tan complacido y cómodo por dormir tan bien… Zero se encontraba a su lado, acurrucado en su hombro, el calor provenía de él… Pequeño y gran detalle que se había olvidado, ya no dormía solo. Con cuidado desplazó a Zero a un lado para que lo soltara, era extraño que continuara durmiendo tanto ya que en todos esos años él siempre estaba despierto antes que todos, podría decir que nunca lo conoció con los ojos cerrados. Se quedó unos momentos contemplando a su amigo, nunca lo había visto tan repleto de silencio y una paz que emanaba de su persona… ¿Todo era debido a la confesión? ¿Zero era feliz tal vez?... Sólo sintió la angustia en su corazón… El estaba sintiendo paz por primera vez en todos sus cientos de años de vida y todo por dormir al lado de alguien especial… Simplemente por descansar… Algo que ni siquiera estaba consiente de hacerlo, de disfrutarlo… Y pareciera haber sido un sueño cumplido… - … ¿X? – susurró Zero aun consumido por el sueño. - … ¿Ya te levantaste? – inclusive su voz era distinta.

- … Recién me despierto… - Contestó casi en un susurro. El rubio tomó su mano lentamente para besar el dorso y la palma de la misma.

- … Cuídate mucho… - X acarició dudosamente su mejilla con la mano que había sido besada. Zero dibujó una blanca risita y besó la palma nuevamente para luego aferrar aun más su rostro deseando sentir más ese cariño. - … Espero que tengas un poco de tiempo libre hoy, quisiera hablar… Un poco…

- Zero, si quieres hablamos ahora… - Un poco nervioso de lo que le llegue a preguntar…

- … Estaba pensando… En "reaparecer" en el equipo, no aguanto estar lejos de ti… - X sintió alivio.

- Zero… No quiero que estés en peligro – Realmente deseaba no estar con él en el momento de batallar, con la incomodidad de tenerlo cerca se distraería mucho… Y Zero ahora que se sentía muy a gusto de estar con él, tal vez lo tocaría demasiado o se lo tragaría con los ojos. – Siempre me lastima verte herido…

- … A mi también me duele verte golpeado y herido… Pero me duele más pensar… En que… ¿Qué pasaría si te sucede algo?... Y no vuelves… - X lo observó un poco impresionado y conmovido - … Quiero estar allí cuando estés en problemas, defenderte y protegerte hasta morir…

- … Puedo solo, no te preocupes…

- X, tengo miedo de que no vuelvas… No dejo de pensar en ti…

- Sólo descansa, ¿Si?

- ¿Por qué no puedo estar a tu lado?... ¿Te avergüenza estar conmigo ahora?... – X cerró fuertemente sus ojos y el dolor en su pecho lo impactó dolorosamente… Zero decía algo muy cierto… El rubio lo miró de forma acusadora por unos segundos y al ver que no respondía, sus ojos se humedecieron. El cazador de azul estela levantó su mirada temerosamente, notando sus vidriosas pupilas las cuales rápidamente ocultó.

- … ¿Estás llorando?...

- No…

- … No es lo que piensas…

- …

- … Zero… No es lo que parece…

- … ¿Por qué?... ¿Qué es?...

- Zero es que… Piensa… Dijiste que te irías y de la nada ¿Apareces?... ¿Qué explicación darás?...

- No es eso, es otra cosa… ¡Es que te avergüenza estar conmigo en público! ¡Hace días que no salgo de este lugar! ¡Me tienes encerrado! ¡ENCERRADO!

- No grites… - Lo abrazó con fuerza para calmarlo y sintió como el rubio se aferraba con fuerza a su pecho - … Te quiero tener de secreto… Quiero dormir contigo todas las noches de mi vida… - Acarició sus cabellos buscando silencio y sólo consiguió unos ahogados gemidos.

- Creí que podría, X… Pero no puedo amarte así… No quiero ser… Tu secreto…

- Pero dijiste que era lo mejor para ambos…

- Sí, al principio… Ahora sólo es lo mejor para ti…

- Calmate… Ya pasó…

- ¿Calmarme?... Hace semanas que no estoy bien… ¿Por qué solo puedo acariciarte de noche?... Quiero que me veas igual tanto de día como de noche, quiero ser el mismo siempre… Quiero caminar, explorar, quiero vivir cómo siempre quise… - La mirada de X se nubló de lágrimas - … No quiero vivir en una sombra para siempre… No quiero estar más enjaulado… No quiero ser la razón de tu vergüenza… No quiero extrañarte todo el día cuando estás en una misión… No quiero temer por tu bienestar… No quiero esperarte y que no vuelvas… - Zero jadeaba por todos los sentimientos que destrozaban su mente mientras su amante sólo sufría terriblemente por dentro…

- … Sólo quería regalarte un mundo de paz para vivir sin más problemas y preocupaciones… Vivir tranquilos y juntos por toda la eternidad…

- … Está bien… - El blondo comprendía perfectamente lo que X pensaba y de un suspiro relajó su cuerpo alegrando su mirada… El se esforzaba por su felicidad… Su interior comenzó a palpitar de emoción y un cosquilleo en el estómago lo obligo a apretujar a su amor. - …Que… Tengas un buen día…

- … Sólo descansa… - X besó su frente para darle seguridad - … Volveré… - Zero sonrió y se recostó en la camilla nuevamente para dormir un poco más… Se volteó mirando a la pared, la posición que más le agradaba. X caminó hacia la puerta y suspiró profundamente al salir del cuarto… No tenía ni idea cómo había logrado engañar a su compañero… Pero ya tenía en cuenta de que él no era tan feliz como pensaba… ¿Cómo sería la vida perfecta que tanto buscaba?... Seguramente estaba lejos pero más que nada, lejos de ese encierro. Zero cada día parecía percatarse de los verdaderos sentimientos de X y eso SÍ era un problema… Tenía que encontrar la manera de convencerlo… De despreocuparlo… Y ya tenía una idea…

Mientras, dentro del cuarto, unos gemidos contenidos rompían el silencio en cada esquina del lugar… El cazador carmesí, abrazando su propio cuerpo, acariciando sus brazos suavemente… Posicionado de manera fetal como si un dolor inmenso desgarrara sus entrañas… Y de sus ojos brotaban lágrimas repletas de sufrimiento que sólo empapaban su rostro. – X… - dijo entre sus quejidos - … ¿Por qué me mientes?... – A cada palabra era un fuerte y ahogado sollozo - … ¿Por qué me abandonas así?... – Se dio cuenta lo mucho que necesitaba estar en compañía luego de tantos días en soledad… - Sólo tengo frío cuando te vas… - Todas las tardes eran lo mismo y las recordaba una por una, cada vez el dolor era más grande y difícil de calmar con sólo hablarle a la pared… Y llorar por horas. – X… Cuídame… - Se volteó lentamente hacia el lado dónde X siempre dormía imaginando que se encontraba allí - … Por favor… - Temblorosamente acarició ese lugar de arriba abajo. Era la única manera de sentir su calor cada vez que se marchaba y trataba de preservar la sensación de tenerlo a su lado. Pensaba en lo mucho que él mismo había cambiado desde que abrió su corazón, muchos sentimientos salieron a la luz y pareciera que jamás hubiera sentido ni uno. Esos sentimientos lo atacaban inmediatamente y eran tan intensos que sentía que exageraba… Ya ni él se reconocía y terminaba pensando… "Tal vez haya sido una mala idea confesarme" Y casi siempre era un "Nunca debí hacerlo"…

Ya casi anochecía y ni aun estaban a la mitad del procedimiento de la misión. Spider se encontraba sentado casi desganado como el resto, X era el único que se encontraba de pie mirando a los alrededores. - … Iré a explorar… - Dijo fríamente. El resto lo observó sin problemas.

- Esta bien, cuidate… - Dijo Marino en su plena confianza. Los demás tan sólo quedaron en silencio… Axl le surgió la necesidad de saber que zona deseaba investigar de la mina por lo que, juguetonamente, lo siguió con cautela.

X parecía estar algo nervioso y preocupado, caminaba medio torpe y realmente no estaba explorando… Sólo se sentó en una muy oscura para reposar. Axl se escondió en la sombra de una esquina para observarlo estratégicamente.

- Hola… - X estaba comunicándose con alguien casi en susurros para los chismosos. - … ¿Estás bien?... Oh… Tranquilo, estoy bien… Te tengo que decir algo… - Cada vez hablaba en un tono más bajo - … Espérame despierto esta noche… - Axl comenzó a pensar en miles de personas que posiblemente él conociera y ninguna de ellas parecía estar en algo con X… - … Estaba pensando en lo mucho que estas sufriendo y se me ocurrió que si tal vez… Ya sabes… Puedas venir a la mina a dar tu regreso… - Alguien que tiene que entrar en la mina… - … Ya tuviste tus vacaciones, debes estar lleno de energía… Ah… Y también pensaba en… Aham… Sí pero quiero que vengas, te necesito. Adiós, te espero… - X largó un suspiro y una sonrisa como si hubiese hablado con el amor de su vida. En un paso veloz, regresó hacia dónde se encontraban los chicos y sugirió proseguir en un cierto camino, parecía estar muy seguro a dónde ir y no daba el porqué.

A todo momento Axl se cuestionaba quién era esa persona que tenía que llegar… Posiblemente se trataba de un amigo conocido por otros medios… O un colega…

Al llegar a cierto punto, X sugirió que descansaran un poco luego de haber lidiado con varios enemigos de comportamiento enloquecido y la que más mostró síntomas de agotamiento fue Cinnamon. En su delante se encontraba una puerta de aspecto escalofriante con marcas de abandono, óxido por la humedad que se filtraba entre las paredes a tal punto que tenía unos agujeros. X quedó estático observando la misma y se estremeció ligeramente al sentir la presencia que buscaba del otro lado. - Entraré solo, cuiden a Cinnamon… - Dijo seriamente. Spider se acercó a él un poco desinteresado pero era su deber mantener una imagen.

- ¿No es mejor que te acompañe?... – X le sonrió amistosamente.

- Muchas gracias, pero es algo que debo aprender a hacer solo ya que Zero no está conmigo…- Spider pareció comprender admirando en un punto su necesidad de crecer sin su vieja compañía. Cinnamon sonrió tiernamente en silencio, sabía quién estaba allí.

X se desvaneció en la oscuridad de lo que sea que se encontrara al otro lado de la oxidada puerta misteriosa. Caminando cautelosamente, teniendo presente la posibilidad de ser atacado por sorpresa, divisó un tragaluz de perfecta forma circular. Del otro lado de la cortina luminosa, se encontraba Zero con un ímpetu contento de verlo cumplir con la reunión. X lo abrazó por el cuello, debido a su menor altura, para besarlo con más ternura y suavidad que otra cosa, el rubio se sonrojó levemente por esa sorpresa tan dulce y, por primera vez, X también se ruborizó. Ya era más que una costumbre sus labios y besar todos los días a alguien hace que la autoestima se eleve por los cielos además de encariñarse demasiado. El reploide carmesí tomó su rostro con ambas manos quedando frente a frente cerrando sus ojos, su amante imitó sus acciones haciendo que el momento sea aun más especial. X suspiró tiernamente aliviando una nueva sensación en su pecho, cerca de su estómago, la sensación era algo incómoda pero agradable, un cosquilleo. Cada vez que miraba el calmo rostro de Zero en ese estado tan meloso, los cosquilleos se hacían presentes indicándole que, poco a poco, Zero comienza a gustarle… Tomó la iniciativa entregando un cariñoso roce en los labios del rubio, cada vez se sentía más motivado de acariciarlo. No estaba seguro si era el día, el simple hecho de verlo contento o la luz que lo hacía tan majestuoso como angelical, sólo tenía claro que por primera vez correspondía a todo lo que Zero exigía. – Te veo después… - Dijo X con un tono nuevo para su compañero.

- … Unos minutos más… - Le contestó juguetonamente.

- … Zero, estás muy atractivo… - El dicho se ruborizó levemente.

- Tu siempre estas muy atractivo para mí…

- ¿Black Zero?... – Zero le sonrió cumpliendo su petición, no estaba consiente en la energía que estaba utilizando por complacer a su amante, sentía que no le costaba ni un poquito. – Deberías ser negro, no rojo… - se mordió el dedo índice para indicarle de manera lasciva cómo le gustaba verlo así. X se estaba dejando llevar por sus sensaciones y prefirió no recapacitar. Nalgueó al rubio ceniza tomándolo por desprevenido. En cuanto a Zero, sólo le seguía el juego cuando en realidad le incomodaba que le tocara el trasero a golpes. X sólo se estaba divirtiendo con él.

- ¿Te gusta nalguearme?

- Bueno eh… Eh… No se porqué lo hice… - Zero lo abrazó aferrándolo brutamente a su pecho y, como toque final, lo nalgueó con todas sus fuerzas. - ¡DUELE! – gritó cubriendo su trasero por si le golpeaba de nuevo, además de ruborizarte frenéticamente por el atrevimiento sintiéndose tan extrañamente atraído por el rubio ceniza. Zero volvió a la normalidad en medio de un agradable alivio.

- Mira las idioteces que hablamos… - X acarició el pecho ajeno aun con un ligero rubor en sus mejillas. – Quiero saber… ¿Te gusto, X?

- Sí, Zero… Cada vez me gustas más y más… - Zero se dirigió a su cuello. – Oh… Zero… No se que me está pasando… Oh… Zero… - Sentía cómo esa lengua masajeaba su cuello causándole un escalofrío que estremecía su cuerpo entero, esos labios que succionaban deliciosamente haciendo que jadeara. X se percató que era la primera vez que disfrutaba completamente de esas cosas gays, lo disfrutaba, le fascinaba, se excitaba, su interior palpitaba como nunca. - ¡Zero! ¡No lo soporto más! – X lo abrazó con fuerza haciendo que dejara de lamer su cuello.

- X…

- Zero, no lo aguanto… - No entendía que pasaba en su cuerpo sólo tenía claro lo muy excitado que se encontraba. Pensó que tal vez siempre haya sido un homosexual reprimido o nunca haya despertado su verdadera identidad sexual… Posiblemente era bisexual y sólo necesitó que Zero se lo demostrara.

En un instante, X se encontraba gimiendo sonrojado con la mirada perdida en el suelo, luchando por mantenerse parado, mientras Zero se dedicaba a saborear el miembro en su frente también mostrando un poco de un rubor en su rostro, acariciando de vez en vez su zona íntima. - … Zero… Basta… Por… Favor… - El rubio no lo escuchó y sólo aumentó la intensidad del oral - ¡Zero, voy a acabar! – Zero tomó el pene de X para masturbarlo con mucha velocidad hasta que, finalmente, derramó su locura en el suelo. El menor reploide cayó sobre el mayor, conmocionado por haber perdido el equilibrio por tan sólo eyacular. – Ah… Esto es muy rico…

- X, comienzo a creer que te calientas cuando hay gente que podría descubrirnos… Dime, ¿Te gusta arriesgarte, no? ¿Te gusta el peligro? ¿Te excita las aventuras?

- No… Sólo me gusta hacerlo en lugares distintos, Zero… Me gusta y hace poco lo descubro…

- … A mi también, es muy… Romántico… - Zero hablaba de amor, el romance es de amor… X sólo creía que se trataba simplemente de gustar y él lloraba porque no le prestaba mucha atención…

- Zero, tenemos que volver… Es extraño que no hayan abierto la puerta… - Ambos se abrazaron con fuerza compartiendo por primera vez el encuentro más dulce de todos, sin discusiones, sin dolor, sin nada, inclusive Zero sintió que le correspondía.

Del otro lado de la lúgubre puerta, la furia y los celos invadieron la natural cordialidad simpática de Axl. Había presenciado todo gracias a un agujero corroído por el óxido. Cómo X manipulaba a Zero de esa manera, como un juguete, como un sirviente y el idiota de Zero que le hacía caso, inclusive se comportaba como una mujer al lado de su mejor amigo.

Axl ardía en rabia y celos, maldiciendo a X en todos los idiomas posibles.

Más tarde, Zero confirmó su unión en el equipo luego de un indeseable reencuentro con Shadow y el gran acto de nobleza por parte de Spider terminó convenciendo la inseguridad del cazador carmesí y la confianza hacia su mejor amigo se renovó.

En medio del camino, Axl se encontraba atrás de todos para ver como esos tórtolos, cada vez que nadie los veía, se tomaban de la mano por su detrás o se besaban fugazmente. Sólo se miraban, se reían sin decirse nada, síntomas de cariño y una posible pareja... El pelirrojo tomó unas piedras no contundentes para arrojárselas a X, las cuales le golpearon en la cabeza y arruinaron un abrazo… Axl contuvo su burlona risa. – Parece que este lado de la mina no es muy estable… - Dijo Zero. X asintió soportando los dolores de cabeza. El pelirrojo infantil tomó piedras más grandes y las arrojó en cuanto los dos estaban distraídos, las piedritas los golpearon a los dos y el gran rubio de cabello largo se volteó mirando furioso a Axl, el cual solo se hizo el distraído mirando el techo...

-Idiota- refunfuñó Axl entre dientes, mirando al inocente X mientras era exageradamente estrujado por Zero en un abrazo. Que extraño era verlos, hacía unas horas Zero era su sirviente, su esclavo sexual dispuesto a todo capricho... Pero fuera del tema sexo, Zero era protector y cariñoso, tal cual Axl siempre había soñado conseguir... Un hombre protector, cariñoso, meloso y celoso... Además de buen mozo... Ahora SÍ quería conseguirlo... A TODA costa...


Por primera vez X siente un poquitiiito por Zero, hay que ver si es por la costumbre después de tanto estar con él ._. O es algo sincero...

Y Axl cada vez nos impresiona más Dx! Que hará Axl además de tirar una lluvia de piedras?... No se xD.

Atte. Alu

(Black Zero está re perra)