Dime que me amas

Capítulo 5

La lluvia no calmaba y hacía horas y horas el clima no mejoraba. En esa noche, ambos disfrutaban de la agradable sensación que era permitirle a la lluvia mojar sus cuerpos, gotas que golpeaban sus rostros y recorrían todo su ser. Los relámpagos los mantenían muy atentos al paisaje y los rayos iluminaban sus miradas. Sentados en silencio en el lugar en dónde nadie los viera, justo al lado de un pilar de cajas con piezas variadas. – Hoy es el día… - Dijo X. - … Tengo un poco de miedo… - Recibió una suave caricia en su mejilla alentadoramente.

- Podemos esperar un poco más… Si no estas realmente preparado… - Una sonrisa se dibujó en el rostro del temeroso, vitalizándose de valor, se sentó sobre las piernas de Zero. - … No tengas miedo.

- ¿Y si no te gusta?...

- … Me va a fascinar…

- … Tal vez tengo que esperar un poquito más…

- No pienses, sólo hazlo…

- … Sí, aquí voy…

- No pienses en nada, no pienses que no me va a gustar… Piensa que me gustará tanto que querré volver a esto todos los días…

- … Ah, Zero… - El mayor tomó su cadera mientras veía cada movimiento del menor. – ¿Te está gustando?...

- … Sí, me encanta… Oh, X… - Zero cubrió su rostro con una mano al ver los cabellos castaños de X, nunca había mostrado su cabello. Sus lacia cabellera humedecida con la lluvia, decorando su rostro de tal forma que lo hacía ver aun más bello, sensible y una mirada angelical.

- … ¿Y que te parece?... – Esa frase con esa voz tan insegura, sumado a su aspecto tan delicado, logró que Zero se mordiera la mano.

- X, fuiste, eres y serás el muchacho más hermoso de todo el planeta… Pero ahora muchísimo más, nunca vi tanta belleza en un simple rostro… Mi X es único… - Sintiéndose tan alagado, X mostró un fuerte rubor en su rostro que simuló más la apariencia que al rubio tanto le hacia babear. - … Creo que necesito estar a solas…

- Gracias por decirme esas cosas tan hermosas…- Cerró los ojos notando que Zero se acercaba lentamente a su entrepierna, X separó las piernas aun sonrojado. Mientras era invadido por el repentino placer que el rubio le entregaba, pensaba en lo mucho que antes le desagradaba ser masturbado por alguien ajeno en cambio, últimamente, era muy agradable pero ya tarde o temprano Zero exigirá un poquito de… Atención sexual… Ya que X aun no conocía el miembro que tanto pareciera reaccionar con él… El sexo oral, era su manera de "hacer el amor" no, ni hacer el amor, más bien "tener sexo"… Tanta convivencia le hacia creer que eran una amorosa pareja, hasta ahora nunca hubo un "te amo" sólo un "me gustas"… Que significa mil veces menos que el amor.

El castaño gimió eyaculando en la soledad y el sonido de la lluvia, un grito fuerte que obligó a Zero a responderle con un sonido similar. El placer psicólogo que X le entregaba. Así de simples eran las cosas, el exterior o fuera de la habitación era el lugar perfecto para que ambos se excitaran, X sólo era el que sentía placer verdadero y sólo avanzaron a ello porque ambos ya se conocían con el cabello suelto. ¿Y cuánto tiempo había pasado desde que empezaron con todo esto?... 4 meses… 4 meses expuesto a una excitación descontrolada – Zero… ¿Te masturbas? – Cuestionó X queriendo saber si Zero se descargaba por las noches o todo estaba acumulándose.

- X… Claro que me masturbo por ti. Se que eres tímido en esto y que te atemoriza un poco algunas cosas porque no estás acostumbrado a las caricias… Así que para no empujarte a algo que no deseas, me masturbo muy seguido… - El castaño aun no se sentía preparado para declararse homosexual… O bisexual.

- Lo siento…

- No te disculpes, sólo trato de hacerte lo más feliz posible y darte comodidad…

- Zero… ¿Puedo ver tu?... ¿Tu pene?... – El rubio se sorprendió en un sobresalto y X quería arriesgarse a conocer sus reacciones involuntarias, quería responderse a sí mismo si estaba preparado para conocer si realmente había una nueva preferencia … Si es que ya no le incomodaba la situación…

- Está bien… - Zero tomo su miembro lentamente dejándolo a la vista del mundo. X lo observó con un poco de miedo.

- Zero… Es algo… - El miembro era muy distinto a lo que esperaba, creía que todos eran parecidos o iguales al suyo pero estaba muy equivocado… - Es… Grande…

- No sabes lo que es grande…

- Bueno ya aprendí suficiente… - Sin soportar la incomodidad… Aunque la molestia no era la que esperaba. X no sabía si sorprenderse o atemorizarse, sólo logró que Zero percibiera un rechazo de su parte.

- Siempre estás pensando… Piensas mucho últimamente… - El castaño despertó de su mundo en cuanto sintió como su compañero se aferraba a su pecho como un gatito.

- … Es que… Pienso que las cosas han cambiado mucho entre los dos y hacía un tiempo éramos amigos… Ni de broma nos abrazábamos… Zero, se siente distinto…

- ¿No te gusta lo que somos ahora?

- No se que somos ahora…- Zero suspiró.

- Sabes que haría lo que fuera por ti… Dime, ¿Deseas que todo fuera como antes?

- … Al menos… Necesito tiempo para pensar en lo que estamos queriendo hacer… Es muy repentino todo esto y, por más que me guste, siempre termino pensando que esto es extraño… A veces extraño al viejo Zero que sólo era un amigo… Ahora hasta duermes conmigo… - El rubio gimió un poco ocultando su rostro entre sus cabellos.

- Me parece bien. – X acarició su cabeza con dulzura contento de haber sido comprendido… Más o menos ( e.e)… - ¿Ya tienes la costumbre de acariciarme, verdad?

- … Es como tener una mascota… No sabes porqué los tocas…

- Trataré de no creer que me dijiste perro o gato.

- Nunca te dije perro, pareces más un gato… Porque si pones un poco de cabello… - Tomó parte de su melena para posicionarla sobre los lados de su cabeza – Y te los dejas así… Pareces un león…

- Mejor me retiro, tengo que hablar con Axl a esta hora.

- Sí, en un rato voy para allá… Suerte, sea lo que sea…

- Continúa en tu mundo… - Zero besó su frente antes de irse y X sintió un ligero vacío por dentro…

Zero quedó estático frente a la entrada del cuarto donde dijo Axl que se encontrarían, recordando las palabras de X de hacía un momento. Cerró los ojos calmando un intenso dolor de cabeza ya cansado de pensar siempre en lo mismo… Soltó unas tímidas lágrimas por necesidad, no se lo había dicho directamente pero había sufrido una ruptura, ni entendía porque le dolía tanto… Si nunca hubo amor en la relación, de eso estaba seguro… Tal vez haya sido lo mejor, alejarse un poco de X y de sus emociones, las confusiones que le brindaba todas las noches que sólo le provocaban sufrimiento por horas. Se trataba de pasar noches llorando por algo que no comprendía, por la angustiante confusión de ser correspondido con el corazón o simplemente ser utilizado. En ningún momento sintió protección o ese abrigo del que tanto comentan del amor, nunca sintió el cariño que le entregaba, todo lo que le brindó fue encapsulado en él y nunca fue devuelto. Tal vez X no sepa expresarse o qué hacer con una pareja pero Zero, a diferencia de millones de posibles enamorados, le daría todo el tiempo de una eternidad para que aprenda a hacerlo aunque eso signifique derrumbarse día a día.

Secó sus lágrimas rápidamente e ingresó al salón, Axl se encontraba sentado en un alargado sillón. - ¡Zero! – Exclamó el joven para rodearlo en un molesto abrazo - ¿Estás bien? – Percatándose de la mala cara del amigo.

- Sí, Axl… ¿Estás listo?

- Siempre lo estoy para ti… Pero… Antes de hacerlo quería hablarte…

- Está bien pero que no sea mucho porque no me da el tiempo…

- ¿Por qué? ¿X no puede esperar? – El tono de voz del pelirrojo fue bastante fuerte aspirando a una amenaza.

- ¿Qué tiene que ver X con mis planes?...

- Mucho, el es tu único plan desde hace meses.

- Sólo estás diciendo tonterías… ¿Quieres coger o no?

- Aun no quiero, X puede esperarte…

- No, no puede… Ni tiene porqué hacerlo…

- ¿Qué pasa Zero? ¿X no puede enterarse de esto verdad?... – El rubio desvió la mirada confirmando la pregunta de Axl, el cual sonrió plenamente - ¿Crees que a él le importaría saber que haz estado cogiéndome? ¿Crees que vaya a cambiar algo en él?

- No te incumbe.

- A ÉL no le incumbe.

- No sabes de lo que estás hablando, y no tengo tiempo para andar lidiando con un charlatán… ¿Sí?... Adiós por ahora. – El rubio se dio media vuelta furioso para retirarse.

- ¡No vas a escapar!

- No me hables…

- ¡Si cruzas esa puerta saldré gritando que me violaste!... – Zero se inmovilizó por un momento. - ¡Y no podrás hacer nada porque si me chequean físicamente verán que es cierto! ¡Tu asqueroso ADN se escurre en mis entrañas y en todo mi ser!

- Axl… Estás enfermo… ¿A qué quieres llegar con todo esto?

- Lo se todo… Zero, yo lo sé todo… Sé que tienes una relación con X y que las cosas no van muy bien… No mereces sufrir por alguien que no sabe valorarte, no seas tan cruel contigo mismo.

- … Demente… ¿Qué clase de imbécil se entretiene vigilando a una pareja?

- Hay algo que TÚ no sabes y que YO sí… Hablé con X sobre esto hace muchísimos años atrás… - Zero cada vez se sentía más molesto y nervioso - ¿Y qué crees? X es heterosexual…

- No hables demás… Si fuera heterosexual me habría rechazado, X jamás me mintió.

- Sabes que algo no está bien, nunca estuvo bien entre los dos desde que empezaron.

- Te diré que nunca estuvo bien desde el comienzo… Tú.

- ¡Es heterosexual! ¿Por qué será que JAMÁS te hizo el amor?

- Qué sabes si me lo hace o no.

- ¡NO! El NO te lo hace… Sino, no vendrías a mí todo caliente todos los días prácticamente porque X no te satisface. Es más, nunca te tocó como a él sí. Con besitos, abrazos y caricias cualquiera puede tener una relación pero todo se ve cuando se trata de sexo.

- ¿Qué sabes?... El se excita conmigo.

- Sí, pensando en alguien más. ¿No te das cuenta? Mírate… Tu cabello largo, tus finos rasgos faciales… Pareces una mujer a simple vista… Y X sabe sacar provecho de eso…

- ¿Sabes qué? Me tienes cansado. ¡No volveré a tocarte! ¡No más sexo!

- ¿Y qué harás sin mi? ¿Masturbarte? Vamos… Sabes que eso no te basta…

- Axl… Basta. Déjanos tranquilos…

- Sólo quiero lo mejor para ti, no quiero verte sufrir… Te escucho cómo lloras, cómo le hablas cuando duerme y es muy doloroso… Porque esperaste mucho para elegir a alguien especial y no te corresponda. Tu necesitas alguien que te cuide, que te haga sentir seguro y que te dé calor por las mañanas y las noches… Alguien que te sea fiel para siempre y te haga sentir felicidad.

- A X sólo le cuesta acostumbrarse, el nunca estuvo en una situación amorosa… Y duele un poco la distancia que me hace sentir.

- Zero, escúchame, él es heterosexual. No te merece… - Axl se acercó para abrazarlo desde su espalda.

- Bueno si él es heterosexual no me importa, no es razón para que todo acabe, Axl…

- Pero nunca te va a amar ni tocar, ¿Eso es lindo para ti?

- No… Pero haría lo que fuera por él y si él busca a una mujer, una mujer tendrá…

- ¿Lo dejarás?...

- No, me cambiaré de sexo si es necesario para estar a su lado… - El rubio lo empujó disponiéndose a retirarse, bajó la mirada mientras lentamente caminaba permitiéndose llorar en silencio - … No me importa que no me acepte siendo quién soy, yo cambiaré por él y siempre será así… - Gimió para sí mismo de tristeza.

- … Yo sí te acepto por quién eres y siempre te aceptaré… - Zero abrió la puerta sin dirigirle la mirada. - … Zero… - agregó Axl tristemente haciendo notable su dolor en su ahogada voz.

- … Perdóname Axl…

- … Zero… - El pelirrojo cayó arrodillado al suelo, cubriendo su rostro con sus manos, comenzando a llorar fuertemente por el rechazo y que Zero no le haya escuchado a sus verdades. El rubio de caminar empezó a correr sin desear escuchar los lamentos de Axl, sabía que todo lo que había dicho posiblemente era cierto… Todo encajaba… X no necesitaba tiempo para pensar, necesitaba tiempo para respirar del asco… Del desagrado que le causaba estar con un hombre… Por eso le pedía siempre que se quitara el casco… Pero las cosas cambiarían pronto y de una buena vez el sería feliz, sólo necesitaba perder su identidad…

Al llegar al pasillo que conecta a su cuarto personal, X se percató de su presencia y le sonrió a lo lejos, Zero continuó caminando tratando de no verlo para no sucumbir al dolor y entró a su destino. El castaño quedó perplejo sintiendo una estela de angustia en él. Escuchó como bloqueaba la puerta y dejaba el cuarto a oscuras como deseando que nadie lo molestara o interrumpiera en algo, sin embargo X necesitaba saber qué le ocurría. - ¿Zero? ¿Estás bien? – le preguntó con un tono dulce y protector. Sólo escuchaba gemidos ahogados de tristeza, los mismos desalentadores sonidos que escuchó aquella noche en la que alguien lloró en frente de su puerta hacía unos meses. Se percató quién era ese desconocido... – Zero, déjame entrar, por favor. – Sus propios ojos se nublaron de lágrimas al darse cuenta que su amigo estaba sufriendo por él, sino ya le hubiera dejado entrar… Aun así, cuando casi parte a su propio cuarto, la puerta se abrió mostrando la oscuridad y una reconocible silueta.

Se sentó al lado de Zero preocupado. – Dime X… ¿Me mentiste cuando empezamos a tener algo?... ¿Fuiste realmente sincero? – El castaño se sobresaltó sintiéndose culpable.

- Fui sincero, Zero… Nunca te mentiría… - El rubio se abrazó a sí mismo llorando a su lado. - ¿Qué sucede?... No llores más…

- Perdóname…Lloro por la mierda que soy…

- Tu eres la mejor persona que he conocido y sé que no eres una mierda…

- Perdóname X por dudar de ti… Por dudar de tus sentimientos… Soy lo peor por desconfiar de ti…

- Oh, Zero… - Comenzó a llorar afectado más que nada por las últimas palabras de Zero, era una situación cruel pero no podría retractarse ya… - No tengo porqué perdonarte, no hiciste nada malo…

- Te amo, X… Y te amaré por siempre… - Lo abrazó con fuerza – Eres todo para mí… Tú le das sentido a mi existencia y soy tan feliz, estoy tan agradecido de conocerte… Te amo mucho… Te amo…

- ¡Zero! Yo también estoy muy agradecido de haberte conocido, nunca me arrepentí de estar a tu lado, de contar conmigo… Siempre estuviste allí cuando más te necesitaba… Yo no existiría sin ti…

- … Dime que me amas, X…

- … Te amo…

Y todo se envolvió en el silencio de ambos, rodeados por la oscuridad mientras Zero recuperaba la compostura, contento, con un nuevo sentimiento brotando en su pecho... Y X, sólo lloraba del daño que le estaba provocando a Zero que, día a día, el golpe sería más duro.


Bueno este capítulo fue, no se, fue bastante tierno y triste a mi parecer...

Amar en una mentira... Jojo, como van cambiando las cosas...

Opinen!

Atte. Alu