Hooolaaa chicaass! Si, sé que ha pasado mucho tiempo desde que subí el 1er capítulo pero éstas últimas semanas han sido bastante movidas D: Pero la buena noticia es que tanto mi Beta como yo, ya entregamos nuestros respectivos Trabajos Especiales de Grado \o/ así que estaremos un poco más relajadas! :D

Agradezco una vez más a mi Beta LoveBrunito por ayudarme con la historia y por editarla :D

Como siempre digo, los personajes son de la gran S. Meyer, la historia si es mía y fue beteada por LoveBrunito!

Espero les guste la continuación que como les dije a algunas, sólo serán dos capítulos más por lo que el próximo será el final! ¡Espero lo disfruten!


-"¿Estás seguro de lo que harás Eddie?"- Emmett me preguntó por segunda vez en el día. Había pasado un par de semanas desde que Lauren había ofrecido aquellas declaraciones, y desde que había decidido buscar nuevamente a Bella; hacía una semana que Jenks me había conseguido su dirección, hace un día llegué a New York y hoy sería el día en que la buscaría… la volvería a ver después de tantos años.

Emmett como parte de mi equipo, siempre me acompañaba en mis giras y esta vez no era la excepción; nunca le había contado nada respecto a mi relación con Bella hasta esta mañana en la que decidí contarle todo y comunicarle mi intención de buscarla. Como lo esperé, su reacción fue de total sorpresa, y es que a pesar de que siempre supo que mantuve una relación con alguien durante el instituto, jamás imaginó que sería con Bella. Sin embargo, no estaba muy convencido de que debiera buscarla después de tanto tiempo, según él, ella ya podría tener pareja e hijos y no sería correcto interferir en su vida. Y es que a pesar de que había mandado a investigar su dirección, me había negado a conocer más sobre ella… sería una total invasión a su vida, y la verdad me encantaría que fuese Bella quien me contara cada detalle de sus últimos 7 años.

Obviamente también he pensado en la posibilidad de que exista alguien en su vida, pero siendo sincero, esperaba al menos recuperar su amistad y tener alguna tarde de largas conversaciones como las que solíamos compartir años atrás. Estaba convencido de que buscarla era lo correcto, porque de no hacerlo quizás nunca podría seguir adelante sin tenerla siempre en mis pensamientos.

-"Claro que estoy seguro Em… la quiero volver a ver"- le respondí y él seguía viéndome sin estar totalmente convencido, pero finalmente suspiró resignado.

-"De acuerdo"- suspiró –"¿Y cuál es el plan?"- preguntó ahora interesado y yo me encogí de hombros, la verdad es que no tenía ningún plan en mente.

-"No tengo ningún plan Em, simplemente iré hasta su apartamento esperando que esté allí y no me cierre la puerta en las narices"- comenté sonriendo y Emmett soltó una pequeña carcajada.

-"Bastante desesperado de tu parte Eddy"- comentó y yo le arrojé uno de los cojines del sofá en el que estábamos sentados, aunque ciertamente Emmett tenía razón. No sabía como podría encontrarla de forma casual, por lo que lo mejor era presentarme hasta ella y ya, sin mayores planes.

-"Aún tienes que contarme con detalles cómo surgió todo esto entre ustedes… jamás imaginé que tu novia misteriosa era Isabella Swan"- comentó.

-"Bella"- lo corregí y Em me veía confundido, seguramente recordando que nadie en el instituto la había llamado así alguna vez. –"Prefería Bella, decía que su nombre era muy formal"- le aclaré y no pude evitar sonreír ante el recuerdo de ese primer día en que hablamos y me pidió que la llamara así.

-"¡Oh por Dios Eddie!"- Emmett gritó sacándome de mi ensoñación –"¡Tenías que ver tu cara de idiota al hablar de ella! ¿Aún estás enamorado de Bella?"- preguntó sorprendiéndome, ¿aún lo estaba? No, imposible… simplemente es un hermoso recuerdo, nada más.

-"No digas tonterías Em"- respondí antes de ponerme de pie para arreglarme e ir en busca de Bella.

-"Eddie está enamorado"- canturreó haciéndome reír por sus estupideces.

Eran cerca de las 6 de la tarde cuando llegué a su edificio, este era bastante bonito por lo que pude observar, estaba ubicado en una de las mejores zonas de New York. Entrar fue bastante fácil, sólo bastó con que el encargado de la seguridad me reconociera y aceptara unos dólares para que me permitiera el acceso.

Ahora estaba de pie frente a su puerta y los nervios estaban haciendo estragos en mí, ¿qué le diría?, ¿cómo reaccionaría ella?. Diablos, me sentía como hace 7 años cuando ni siquiera me animaba a hablarle, los nervios y dudas me asaltaron a último minuto. Estaba a punto de arrepentirme y salir de allí cuando el ascensor abrió sus puertas y de él salió la mujer más hermosa… piel de porcelana, cabello caoba que le llegaba a media espalda, llevaba una blusa color crema, una falda entubada negra que se ajustaba perfectamente a sus curvas, y unos tacones altísimos que le hacían lucir unas piernas kilométricas, unas piernas que yo conocía muy bien… Y sus ojos, tan hermosos como siempre y que seguían causando la misma reacción en mí.

Ella al verme frente a su puerta, su primera reacción fue fruncir el ceño, y a medida en que seguía acercándose me reconoció y abrió sus ojos sorprendida antes de regalarme una sonrisa radiante, de esas capaces de acelerarme el pulso.

-"¿Edward?"- preguntó sorprendida y para mi fue como volver en el tiempo, sentía que era nuevamente aquel adolescente inexperto que observaba desde lejos a Bella todos los días.

-"Hola Bella"- genial, eso es lo único que se me ocurrió decirle después de 7 años sin vernos.

-"No puedo creer que seas tú"- susurró frente a mí. –"¿Qué haces aquí?"- preguntó confundida pero con una sonrisa.

-"Yo… Quería volverte ver, saber cómo estabas… Pero si te molesta puedo marcharme"- la posibilidad de que mi presencia le molestara me golpeó de repente y mi idea de venir hasta acá ya no me parecía tan buena. Apenas terminé de hablar ella me brindó una de sus hermosas sonrisas y negó de inmediato.

-"No, claro que no me molesta"- aclaró rápidamente. –"Sólo me tomaste por sorpresa, no me esperaba algo así… Tomemos algo mientras nos ponemos al día entonces"- señaló hacia el interior de su apartamento y yo asentí con gusto.

Bella pasó frente a mí y abrió la puerta para dejarme entrar en su hogar, y me encontré deseando que ese gesto significara que también me abría las puertas de su vida nuevamente.

Su apartamento era bastante acogedor, sencillo pero con buen gusto, sin lugar a dudas todo el lugar gritaba el nombre de Bella Swan , y su inconfundible olor a fresias invadía todo el lugar.

-"Entonces… ¿qué te gustaría tomar? Jugo, cerveza, vino…"- me ofreció y por un momento sentí como si fuera algo totalmente cotidiano, como si fuese totalmente natural que me encontrara aquí junto a ella en su apartamento.

-"Vino podría ser"- le respondí y ella asintió.

-"Ya regreso entonces, ponte cómodo mientras tanto"- me dio una linda sonrisa antes de dirigirse a lo que supongo era la cocina.

Al marcharse di otro vistazo al apartamento, todo estaba bastante ordenado, me conseguí con una pequeña mesa llena de portarretratos con distintas fotografías; allí reconocí al jefe Swan, con su típica mirada calmada pero capaz de intimidar a cualquiera, y también estaba René, su alocada madre, quien al menos hasta hace unos años nunca había dejado de sentirse como una adolescente llena de energía y felicidad.

Hubo una foto que captó mi atención, podía notar que la foto no era reciente y en ella aparecía Bella sosteniendo a un niño de alrededor dos años de edad, pero lo que me llamó la atención es que el niño era una prácticamente una copia de ella, incluso tenía sus mismos ojos. Observando atentamente las fotografías pude ver que la mayoría de ellas eran de ese niño: él solo, con Bella, con Charlie y René; una de las fotos aún no estaba en un portarretratos y en ésta el niño ya tendría alrededor de 6 años, curioso por su gran parecido con Bella tomé la foto entre mis manos y noté que en la parte posterior tenía algo escrito.

-Cumpleaños N° 6 de Ethan (20/03/13)

Al leerlo mis ojos casi salen de sus órbitas… si cumplió 6 años en Marzo de este año quiere decir que nació en Marzo de 2007… Unos meses después de nuestra graduación, 8 meses para ser exacto. Mierda, se parece tanto a ella, mierda… Ethan… ese niño tenía que ser hijo de Bella, y no había que sacar más cuentas para saber quien era el padre… Yo era el padre de ese niño. No podía pensar con claridad, todo esto era muy abrumador, ¿por qué no me buscó?, ¿por qué no me dijo nada?, eran unas de las tantas preguntas que invadían mi mente.

-"Listo, me dio un poco de batalla descorchar la botella"- la voz de Bella me sobresaltó y me giré para mirarla a la cara.

-"¿Por qué no me habías contado nada?"- le pregunté señalando la fotografía. Bella inicialmente estaba confundida, pero al ver que hablaba de Ethan de inmediato sonrió.

-"Oh eso… Ya te habías marchado a los Ángeles cuando me enteré"- se encogió de hombros restándole importancia. –"Fue una gran sorpresa… sobre todo para mis padres, pero a los pocos días estaban más felices que nunca"- claro que tuvo que haber sido una sorpresa para todos. No pude evitar sentir una opresión en el pecho al imaginar lo duro que fue para ella.

-"Claro que debió haber sido una sorpresa…Pasaste por todo esto sola Bella, tenías que habérmelo dicho en cuanto te enteraste"- me estaba halando el cabello en señal de frustración y Bella simplemente me veía totalmente confundida – "Imagino lo duro que fue para ti… Si me hubieses buscadono habría dudado en apoyarte y ayudarte… Pude haber mandado todo al demonio porque nada sería más importante para mí…"- iba a seguir hablando pero la estridente carcajada de Bella me interrumpió.

Ahora era yo el que estaba confundido ¿por qué se reía?, ¿acaso creía que no la hubiese ayudado?Estaba a punto de hablar nuevamente cuando ella se calmó un poco y pudo hablar.

-"¿Crees que Ethan es nuestro hijo?"- preguntó entre risas y yo asentí como idiota.

-"Si… es idéntico a ti, y por la fecha que aparece acá nació exactamente 8 meses después de graduarnos"- le expliqué y ella volvió a soltar otra carcajada… Ok, esto no me hacía gracia, ¿por qué se reía tanto? Un momento, ¿sería acaso que no es mi hijo? –"¿No es mío?"- pregunté temeroso y sorprendiéndome al darme cuenta que ya me había gustado la idea de tener un hijo con Bella.

-"No es tu hijo Edward, tranquilo"- respondió sin poder evitar risitas –"¡Ni siquiera es mi hijo!"- soltó en una risa casi histérica.

-"¿Entonces…?"- pregunté, me costaba creer que no fuese su hijo ¡Eran idénticos!

-"Es mi hermano… Por eso dije que fue una gran sorpresa sobre todo para mis padres"- comentó divertida, y yo ya me sentía como un completo idiota.

-"Ahora me siento bastante tonto"- solté una risita nervioso y me apresuré a tomarme una de las copas de vino que Bella aún sostenía, necesitaría un par de copas más para poder superar esto.

-"La verdad es que todo encajaba, supongo que no era tan descabellado que llegaras a esa conclusión… además, si hubiese estado embarazada de ti te aseguro que serías el primero en enterarse"- dijo ella mientras colocaba una de sus manos en mi hombro, enviando millones de sensaciones a través de la ropa. Ambos nos miramos fijamente durante unos segundos hasta que ella retiró su mano y se aclaró la garganta.

-"¿Quieres un poco más de vino?"- preguntó divertida, y es que me había tomado de un solo trago la primera copa para ver si así dejaba de sentirme tan idiota, asentí un poco avergonzado mientras ella me servía una copa más de vino. Cuando me entregó la segunda copa, observé una gran biblioteca que antes no había podido apreciar gracias a toda la confusión anterior.

-"Tienes una gran cantidad de libros"- comenté viendo todos los títulos que tenía, que iban desde clásicos hasta novelas recientes.

-"Como ves, los libros siguen siendo mi pasión"- respondió, y aunque estaba de espaldas a ella sabía que tenía una sonrisa en los labios cuando lo dijo.

-"Debo confesar que gracias a ti ahora soy un apasionado por los libros"- le confesé mientras seguía revisando su colección.

-"Me alegra saber que te quedó algo bueno de todo lo que vivimos"- comentó, y yo estuve a punto de decirle que de lo nuestro me quedó mucho más que la pasión por los libros. En ese momento observé su colección de música justo a un lado de sus libros; los discos al igual que los libros, iban desde lo clásico hasta lo más moderno, pero lo que me llamó la atención es que allí, apartados del resto, se encontraban en un lugar exclusivo tres discos, para ser más específicos, los tres discos que he grabado hasta el momento.

-"Tienes mis discos"- dije emocionado, y es que ver que ella tenía mi música y además apartada del resto, como si fuese especial para ella, hizo que mi corazón latiera emocionado.

Sentí como se acercaba hasta llegar a mi lado, tomó entre sus manos mi primer disco y me miró con una sonrisa.

-"Hace años te dije que sería tu más fiel seguidora…y así ha sido"- susurró y en este momento podría darle la razón a Emmett sobre mis sentimientos hacia esta mujer, y es que con esa mirada me hacía revivir tantos sentimientos.

Nos observamos durante unos segundos hasta que ella desvió su mirada un poco avergonzada y yo me pregunté qué estaría pensando, y si su corazón latía desbocado como el mío, pero sabía que no debía presionarla.

-"Así que… ¿Qué ha sido de la vida de Bella Swan?"- pregunté cambiando de tema.

Ambos nos dirigimos al sofá y compartimos lo que había sucedido en nuestras vidas durante todos estos años, al tiempo que tomábamos el resto de la botella de vino.

Bella se había graduado con honores en Literatura en la Universidad de New York. Un año antes de culminar su carrera, obtuvo un empleo en una de las editoriales más grandes de la ciudad, hace alrededor de 6 meses vive en este apartamento y hace poco más de un año se atrevió a escribir y publicar un libro.

-"¿Me estás diciendo que tú escribiste "Destinos Cruzados" - Pregunté sorprendido y Bella asintió sonrojada.

-"¿Lo leíste?"- preguntó con sus mejillas aún sonrojadas.

-"¿Bromeas? ¡Lo leí 3 veces!"- sin exagerar, lo había leído varias veces, era un libro que apenas tenía un año en el mercado pero había resultado muy exitoso, y además obtenido excelentes críticas. Desde el momento en que lo leí no pude parar hasta devorarlo. –"No sabía que tú eras Marie Dwyer… ¿Por qué usas un seudónimo?"- pregunté con curiosidad. Normalmente, las personas buscaban fama y reconocimiento, era extraño que ella no quisiera ser reconocida por su extraordinario talento.

-"No lo sé… Simplemente quería mantenerme bajo perfil, sin llamar la atención"- se encogió de hombros para quitarle importancia al asunto y la entendí perfectamente, ambos valorábamos mucho nuestra intimidad, pero al menos uno de los dos logró mantener su vida privada como debía estar: en privado.

-"Te entiendo… Sé lo que es que tu vida esté en la palestra pública y todo el mundo opine sobre ella"- suspiré recordando las veces en que la prensa ha querido interferir en mi vida, y como aquellos a quien llegué a conocer, en algún momento han querido aprovecharse de esto para obtener sus cinco minutos de fama.

-"Es difícil, ¿no?"- me preguntó con una pequeña sonrisa, estiró una de sus manos hasta colocarla sobre la mía y le dio un pequeño apretón tratando de confortarme.

-"A veces es más difícil, pero con el tiempo terminas acostumbrándote y te haces experto en evitar a la prensa"- ella no había retirado su mano de la mía y debo decir que su toque se sentía maravilloso.

-"¿Te has acostumbrado incluso a que Tus primeros amores salgan contando sus 'intimidades'?- esta vez preguntó divertida y yo no pude evitar reír un poco incómodo.

-"¿Viste a Lauren uh?"- pregunté lo que era evidente.

-"Los he visto a todos… Y si me preguntas, creo que Lauren ha sido la más patética de todas"- soltó una pequeña carcajada después de hablar la cual acompañé, tenía razón en lo que decía.

-"Me alegra que no hayas creído ninguna de sus tonterías"- le dije con una sonrisa, y es que en el fondo estaba preocupado tontamente porque ella viera esa entrevista y creyera que en realidad tuve algo con Lauren mientras estábamos juntos.

-"No creí ni una sola palabra de las que han dicho ninguno de nuestros 'compañeros', y mucho menos las tonterías que dijo Lauren… Sobre todo la parte de la graduación"- esto último lo susurró completamente sonrojada, y me tomó un par de segundos entenderlo, Lauren había afirmado que habíamos pasado juntos la noche de nuestra graduación, cuando en realidad esa noche la pasé con Bella, y fue cuando entendí el motivo de su sonrojo, esa noche fue nuestra última noche juntos, la última vez que nos entregamos en cuerpo y alma.

-"Debo confesarte que al verte pensé que me habías buscado para asegurarte de que no fuera también a hablar con la prensa"- desvió el tema rápidamente y me sorprendió que haya pensado eso.

-"Sé perfectamente que jamás lo harías Bells… Te juro que nunca se me ha pasado por la mente ni la más remota posibilidad"- le respondí siendo sincero, siempre estuve completamente seguro de que ella jamás se prestaría para ese circo.

-"Si no te preocupa eso puedo preguntar entonces ¿por qué decidiste buscarme ahora?"- preguntó algo confundida. –"No es que me moleste que lo hayas hecho, claro"- añadió rápidamente con una tímida sonrisa que yo correspondí.

-"Siempre había querido buscarte Bells… pero nunca había tenido el valor de hacerlo"- le confesé.Desde el mismo instante en que llegué a Los Ángeles quise buscarla, pero como el cobarde que era nunca lo hice, pensandoque ella había seguido con su vida. –"Aunque si debo decirte que en parte fue por Lauren que te busqué"- Bella me veía confundida por lo último que dije y no pude evitar soltar una pequeña risa. –"El día que ella dio esas declaraciones fue inevitable recordar todo lo que realmente viví en el instituto… Así que seguí el impulso y decidí buscarte"- al escucharme, ella me brindó una de sus hermosas y coquetas sonrisas.

-"Siempre me ha gustado cuando sigues esos impulsos"- me confesó en un susurro, y estoy seguro que también recordaba como gracias a un impulso me acerqué a ella en aquella cafetería, y como también gracias a un impulso le confesé lo que sentía por ella.

Era inevitable no recordar todas las cosas que había vivido junto a ella durante el año que compartimos.

Nuestras miradas se encontraron nuevamente, pero esta vez podía ver como sus ojos se habían oscurecido un poco y podría jurar que los míos estarían en la misma situación. Desde mi posición noté como se mordía su hermoso y apetitoso labio inferior, la tentación de inclinarme hacia ella y morder ese condenado labio yo mismo era inmensa.

Bella estaba tan hermosa, sería tan sencillo inclinarme un poco hacia ella… ¿Bella deseaba lo mismo? No tuve oportunidad de pensar nada más cuando el sonido de mi celular nos interrumpió logrando que perdiéramos el contacto visual, cuando revisé, pude ver que se trataba de Emmett y juré mentalmente patear su trasero en cuanto regresara.

-"¿Qué sucede Emmett?"- respondí la llamada un poco malhumorado por su interrupción.

-"¿Qué sucede Eddie? Que es más de media noche y aún no has traído tu trasero de súper estrella al hotel, y como te negaste a llevar seguridad, estaba preocupado"- Emmett respondió al otro lado de la línea.

-"¿Media noche?"- pregunté sorprendido. ¿En qué momento se hizo tan tarde? –"En un momento voy para allá Em, tranquilo"- lo calmé, y es que sabía perfectamente como se ponía cada vez que yo salía sin ningún personal de seguridad.

-"Está bien Eddie, te dejo para que te despidas de tu amorcito"- dijo en tono de burla, pero colgó antes de que lograra decirle algo.

-"Tienes que marcharte ¿no es así?"- una triste sonrisa acompañó a su pregunta y yo asentí sin mucho ánimo, lo último que quería era marcharme.

-"Quiero repetir esto Bells… ¿Te gustaría desayunar mañana conmigo?"- pregunté un poco nervioso. –"Bueno, técnicamente sería hoy mismo"- agregué rápidamente al recordar que ya eran pasada la media noche.

-"Claro que me gustaría Ed"- respondió con su típica hermosa sonrisa, y como el tonto que era, me encontré sonriendo de vuelta cada vez que ella lo hacía.

Ambos nos pusimos de pie luego de eso y me acompañó hasta la puerta, donde sinceramente lo menos que quería era despedirme de ella.

-"Me alegra mucho que me hayas buscado Ed, extrañaba nuestras charlas"- un ligero sonrojo adornaba sus mejillas y se inclinó hasta dejar un pequeño beso en mi mejilla… y ese simple roce fue capaz de despertar tantas sensaciones en mí.

Con una última mirada me marché de su apartamento, con la promesa de volver unas horas después.

Fueron muy pocas las horas que logré dormir, y es que entre el interrogatorio por parte de Emmett para saber cómo fue mi reencuentro con Bella, y mi condenado cerebro que no dejaba de rememorar cada maravilloso instante junto a ella, apenas dormí un poco.

Muy temprano regresé al apartamento de Bella junto con un desayuno que compré en el camino, y es que no sabía exactamente a qué hora ella tenía que marcharse a la editorial. Para mi agrado, la ventaja de su trabajo es que lo hacía desde su casa, y sólo bastaba con ir hasta allá una vez al mes para entregar las historias editadas y recoger las nuevas. Gracias a esto pude compartir toda la mañana con ella, y el desayuno se extendió hasta el almuerzo; tenía mucho tiempo sin sentirme como lo estaba haciendo ahora, podría pasar con Bella el resto de mi vida y jamás me aburriría.

Entre historias sobre nuestras vidas las horas pasaron hasta que llegó el momento de marcharme, aunque lo último que deseaba era apartarme de su lado. Ésta noche tenía una pequeña presentación y debía realizar un prueba de sonido antes de que Emmett enloqueciera y fuera capaz de sacarme a rastras de aquí.

Antes de despedirme le prometí a Bella y me convencí de que regresaría, porque esta vez no dejaría pasar la oportunidad de estar junto a ella.


¿Qué les pareció? ¿bien, mal pésimo? Como siempre les digo, pueden dejarme su opinión en un review ¡Son gratis! :D

Nos leemos en el próximo cap!

Besos!

RP&T