Sombras
Capítulo 15
- X… - resopló suavemente en los brazos de su amado.
- … ¿Sí, amor? – X acarició su mano.
- … Quiero salir de aquí…
- Zero, cariño… Aun no estás lo suficientemente recuperado como para salir del cuarto… - observó las heridas, los rasguños y toda huella de dolor - … Cada vez que veo lo que te hicieron, sufro…
- Recuerdo ser más joven… Antes corría… Aprendí el paso lento… He muerto, he revivido… X, este daño no es nada para mí.
- No me mientas, Zero. Ya estoy cansado de mentiras y más mentiras…
- Sácame de aquí, llévame afuera…
- Ni logras caminar…
- … Por favor…
- Cariño, no puedo arriesgarte, compréndeme…
- … Sácame de aquí, quiero que nos fuguemos y nadie nos encuentre… Sólo por hoy, quiero creer que soy libre… - el rubio apagó su mirada agotado, sintiendo el temor por otra noche en su pesadilla.
- No puedo, lo siento… No se que hacer…
- Estoy cansado…
- … No estoy haciendo nada bien… Que descanses… - X, encontrándose sentado al lado de Zero, agachó la mirada en signo de preocupación. Ya habían pasado dos días, en tan solo 48hs, a quién más deseaba proteger, era quién lentamente fallecía frente a sus ojos. X ya no sabía ni que pensar. Tenerlo encerrado en la sombra más oscura de Giga, pereciendo en el único lugar dónde Axl no los encontraría. Temerosos por un "niño", encerró a Zero en un lugar "seguro para morir". Las opciones eran limitadas… Estar a salvo pero morir lentamente o estar desprotegido en la cabina hospitalaria, dónde también podría morir de temor o de un ataque de odio por parte de Axl.
Hacía horas Zero insistía en irse de Giga a un lugar que no sea dónde hayan conocido antes, un extraño deseo cada vez que escuchaba la lluvia. Se cuestionaba si él querría morir lejos del miedo, gozar de la lluvia o simplemente huir de sus recuerdos… El tiempo se agotaba y el rubio empeoraba minuto tras minuto, hacía unas horas podía levantarse ahora tan solo se mantiene yaciendo en los brazos de X, ignorando su falta de energía.
Tras el paso de unas horas, X alzó el cuerpo aun dormido de Zero y, temiendo por su estado, se encaminó por los grises pasillos oscuros de esa zona prohibida. El hueco y silencioso sonido de sus pasos, acompañaban el siseante cantar de la lluvia tormentosa. Se sentía más solitario que nunca - ¿A dónde me llevas? – suspiró el rubio sin desear ver - … Escucho la lluvia pero no la siento…
- Tranquilo, te llevaré a dónde te recuperarás por completo.
- ¿Qué?... Yo no quiero ir…
- Zero, estás muriendo… No lo hagas más difícil, no quiero perderte…
- Pero… Axl… No te permitirán quedarte conmigo todo el tiempo.
- No te preocupes por él, yo lo detendré… Cree que aun confío en su palabra.
- … Hace dos días que estamos desaparecidos… - Zero calló gimiendo suavemente - … Extraño mi antigua vida… Y me odio por decir eso.
- Yo también la extraño…
- X, sácame afuera, por favor.
- Zer- …
- ¡Sácame!... Luego déjame en el hospital. – X detuvo su marcha y observó la ventana de los pasillos.
- Pero… ¿Cómo nos iremos de aquí sin que Axl te vea?
- … No lo se, al menos llévame al aeropuerto… Axl nunca se encuentra allí.
- No entiendo por qué tan deseoso de mojarte…
- Sólo hazlo, porque por más que me lleves a reparar, puede que mi último deseo sea estar en la lluvia.
- Zero… Al menos intenta sobrevivir cuando estemos afuera.
- Descansaré… Ya no puedo más… - Sin decir más, el rubio yació nuevamente en los brazos de X, el cual le dio un ultimo vistazo a la ventana.
Sintió mucha angustia al haberle fallado a su pareja y verlo cómo era nuevamente hospitalizado. No cabe lugar decir la cantidad de regaños recibidos por parte de los profesionales, luego de la historia falsa sobre su desaparición. Sorprendidos por el estado deplorable de Zero.
Nuevamente, las tardes se repetían en el salón de recuperación… El rubio se encontraba en estado crítico, en una friolenta cabina enorme dónde ni el aire podría acariciar su mejilla. Sellado detrás de un vidrio blindado.
X, simplemente se dedicaba a cruzar miradas y percibir las tristes palabras de Zero por haberle faltado en su palabra…
Es una situación bastante triste, incluso para mí...
Pero no soy quién soy si no escribo cosas trágicas...
